Compendio de las Enseñanzas en las Revelaciones Divinas,
contenidas en los 12 tomos del “Libro de la Vida Verdadera”, en los
que según Sus propias palabras nuestro Padre nos trajo:
EL TERCER TESTAMENTO
*
Mi palabra, Mi cátedra, en apariencia es hoy tan sólo para vosotros, pero
en verdad ella es para todos, porque su sabiduría y amor, abarca a todo el
Universo, unifica a todos los mundos, a todos los espíritus encarnados o
desencarnados. Acercaos si tenéis necesidad de Mí; buscadme si os sentís
perdidos. (Cap. 63, 30)
*
¿Creéis que todo lo que os he dicho, sea solamente para los que Me han
escuchado? No, pueblo amado, con Mi palabra estoy hablando para los
presentes y para los ausentes; para hoy, mañana y siempre; para los que
murieron; para los que viven y para los que han de nacer. (Cap. 7, 13).
--------------------------
La obra original “Libro de la Vida Verdadera” del cual éste libro es un
compendio, está registrada en la ciudad de México bajo números 20111,
26002 y 83848 por la
Asociación de Estudios Espirituales Vida Verdadera A.C.
Interesados en reproducciones totales o parciales dirigirse a:
Apartado Postal 888,
México D.F. C.P. 06000
Impreso en el mes de abril 2011
En Editorial Gráfica Mercurio S.A.
Tel. 595 21 290 895
Asunción - Paraguay
En el Internet:
www.El-Tercer-Testamento.com
(en cuatro idiomas)
Asociación de Estudios Espirituales Vida Verdadera A.C
Apartado Postal 888 México, D.F. CP 06000
Para informaciones o adquisición de los libros dirigirse a
Orinoco N° 54 Interior 5, Col. Zacahuitzco
03550 México, D.F.
12 Tomos "Libro de la Vida Verdadera"
Nueva edición en 6 libros
Cátedras anteriores a 1948 tomos 1 al 9
Antecedentes del Libro de la Vida Verdadera
Apocalipsis y su Interpretación Espiritual
Biografía de Roque Rojas
Consejos del Mundo Espiritual de Luz
Diccionario de Términos Espirituales
María (La Ternura Divina) Elías (El Precursor)
Profecías y otros temas
Humanidad I Temas del "Libro de la Vida Verdadera"
Humanidad II Temas del "Libro de la Vida Verdadera"
La Segunda Venida de Cristo (2 tomos)
La Reencarnación
El Tercer Testamento (Compendio de los 12 tomos)
Libros de la Vida Verdadera en otros idiomas:
En inglés: I, II, III, V, VII, X y “The Third Testament”
The True Life Foundation
P.O. Box 1488, Hawthorne, C.A. 90250 - USA
En alemán: Tomos I al VII y “Das Dritte Testament”
Die Dritte Zeit y Prophezeiungen
Einführung in das Buch des Wahren Lebens
Prophezeiungen - Lebensfragen 1
Reichl Verlag, Der Leuchter 56329 St. Goar, Germany
Y Fundación Unicon Meersburg, Alemania
En francés: “Le Troisieme Testament”
Mozaic Formations, 1 Rue de la Meuniére, 44800 St.Herblain/F
En Rumano: Tomo 1
En Letón: Tomo 1
Observación
Los textos de los versículos de éste libro, fueron seleccionados de la obra
“Libro de la Vida Verdadera”- y sus 12 tomos, para una composición
temática, resultando en un compendio que avala su dicción original, pero
facilita al lector una introducción menos voluminosa a ésta obra divina.
Los doce tomos se subdividen en 366 llamadas Enseñanzas, cada una con
un número diferente de versículos, todos ellos cronológicamente
enumerados.
También en éste libro, subdividido por capítulos temáticos, los versículos
ostentan su numeración propia, para su pronta identificación y comparación
con traducciones a otros idiomas. Sin embargo también son identificados,
solos o en una serie continuada al fin del tema, por su cita original en la obra
madre (es decir en uno de los doce tomos), para aquellos lectores, que
deseen ampliar o controlar el contenido de uno o varios versículos de su
interés especial.
Por ejemplo, una mención numérica como: (356, 4-5) significa:
Enseñanza 356, versículos cuatro y cinco, en el original. A continuación
una pequeña tabla del contenido del número de las Enseñanzas en cada uno
de los 12 tomos:
Tomo 1 1 - 28 Tomo 7 175 - 207
Tomo 2 29 - 54 Tomo 8 208 - 241
Tomo 3 55 - 82 Tomo 9 242 - 276
Tomo 4 83 - 110 Tomo 10 277 - 309
Tomo 5 111 - 142 Tomo 11 310 - 338
Tomo 6 143 - 174 Tomo 12 339 366
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5
ÍNDICE
Observaciones del Señor: ................................................................................. 17
Introducción ..................................................................................................... 19
I. La segunda venida de Cristo Tercera Revelación ........................ 27
Capítulo 1 En espera de la segunda venida de Cristo ............................. 27
Perspectiva introductoria al acontecimiento sagrado ......................................... 27
Esperanzas y expectativas ................................................................................ 28
Promesas bíblicas ............................................................................................. 30
Señales precursoras cumplidas ......................................................................... 32
Capítulo 2 La aurora del Tercer Tiempo ................................................ 34
La primera revelación ...................................................................................... 34
Mensajes y señales en todo el mundo ............................................................... 35
Elías como precursor del Señor ........................................................................ 37
Capítulo 3 El sol espiritual de la segunda venida de Cristo .................... 43
La venida del Señor.......................................................................................... 43
“Todo ojo me verá” .......................................................................................... 44
Capítulo 4 La enseñanza a través de la Divina Doctrina ........................ 47
Origen de las revelaciones ................................................................................ 47
Lugares de revelación y sus destinatarios ......................................................... 47
La transmisión de las manifestaciones Divinas ................................................. 51
La forma de las manifestaciones ....................................................................... 55
La presencia de seres del Más Allá en las enseñanzas de Cristo ........................ 55
Exhortaciones y Promesas ................................................................................ 56
Capítulo 5 El motivo de la nueva Revelación Divina ............................. 59
Voluntad de Dios para la redención .................................................................. 59
Eliminación de errores y cultos superficiales .................................................... 60
Esclarecimiento sobre la vida verdadera ........................................................... 63
El desarrollo, la espiritualidad y salvación del hombre ..................................... 65
Capítulo 6 El Tercer Testamento y el Gran Libro de la Vida ................. 67
El libro del amor, la verdad y sabiduría de Dios ............................................... 67
La relación entre el Espiritualismo y la Doctrina de Jesucristo ......................... 69
Discusiones en torno a la Nueva Palabra .......................................................... 70
El Gran Libro de la Vida Verdadera ................................................................. 71
Capítulo 7 Influencia y significado de la enseñanza espiritual ............... 73
El efecto de las Revelaciones ........................................................................... 73
Comprensión y esperanza de la Nueva Palabra ................................................. 74
El poder de la Palabra de Dios .......................................................................... 75
Reacciones de Teólogos y Materialistas ........................................................... 77
El efecto del Espiritualismo.............................................................................. 78
La trascendencia de la nueva Revelación .......................................................... 79
6
Capítulo 8 La nueva comunidad de Cristo, Discípulos,
Apóstoles, Enviados Divinos ............................................... 81
Luz y sombra en las congregaciones de la Revelación ..................................... 81
Palabras de advertencia a los escuchas de la obra espiritualista ........................ 84
Apostolado verdadero nuevos Apóstoles ....................................................... 86
Los enviados de Dios en todo el mundo y todos los tiempos ............................ 87
II. Retrospectiva de la Primera y Segunda Revelación ......................... 93
Capítulo 9 Hechos y personajes del pueblo de Israel ............................. 93
La historia del pecado original ......................................................................... 93
Libre albedrío y pecado original ...................................................................... 94
El diluvio ......................................................................................................... 94
La abnegación de Abraham.............................................................................. 95
Escala al cielo en el sueño de Jacob ................................................................. 96
José y sus hermanos ......................................................................................... 96
La peregrinación por el desierto del pueblo de Israel con Moisés ..................... 97
La lucha de Elías por el Dios verdadero ........................................................... 98
Las doce tribus de Israel .................................................................................. 99
Los profetas y primeros reyes de Israel ............................................................ 99
Capítulo 10 Cuando se cumplió el tiempo ........................................... 101
Profecías ........................................................................................................ 101
La espera por el Mesías del pueblo judío ....................................................... 101
María, la madre carnal de Jesús ..................................................................... 102
La adoración al No Jesús ............................................................................ 102
El lazo de amor entre Jesús y María ............................................................... 103
La sabiduría de Jesús ..................................................................................... 103
La incomprensión del entorno humano en Nazareth ....................................... 104
Capítulo 11 La obra de Jesús en la tierra.............................................. 105
El bautismo en el Jordán; tiempo de preparación en el desierto ...................... 105
La unidad de Jesucristo con Dios ................................................................... 105
El rechazo de Jesús como el Mesías esperado ................................................ 106
Jesús como huésped de salvación entre el pueblo humilde ............................. 107
Jesús, el predicador incansable....................................................................... 107
El amor de Jesús por los niños y la naturaleza ................................................ 108
La doctrina de Jesús ....................................................................................... 109
“Milagros” de Jesús ....................................................................................... 110
La adúltera..................................................................................................... 112
María Magdalena ........................................................................................... 112
Nicodemo y la cuestión de la Reencarnación ................................................. 113
La Transfiguración de Jesús ........................................................................... 113
Falta de valor confesional .............................................................................. 114
Hostigamiento contra Jesús ............................................................................ 114
Anuncio de la despedida ................................................................................ 115
Entrada de Jesús en Jerusalén ........................................................................ 116
La última cena ............................................................................................... 117
7
Capítulo 12 Pasión, Muerte y Resurrección ......................................... 119
Esfuerzos y padecimientos durante toda la vida de Jesús ................................ 119
La traición de Judas........................................................................................ 120
La Pasión de Jesús ......................................................................................... 120
La acción salvadora de Jesús en los mundos del Más Allá .............................. 125
La aparición de Jesús tras su Resurrección ..................................................... 126
Capítulo 13 Misión y significado de Jesús y sus Apóstoles ................. 129
Corrección del antiguo concepto de Dios y de falsas tradiciones .................... 129
El ejemplo de Jesús ........................................................................................ 130
La trascendencia de la Doctrina de Jesús ........................................................ 130
Convocación, aprendizaje y pruebas de los Apóstoles de Jesús ....................... 130
El Apóstol Juan .............................................................................................. 131
Los Apóstoles Pedro y Pablo .......................................................................... 133
La ejemplaridad de los Apóstoles ................................................................... 134
La expansión del Cristianismo ....................................................................... 135
III. El Tiempo de la Iglesia Cristiana ................................................ 137
Capítulo 14 Cristianismo, Iglesias y Cultos ......................................... 137
El desarrollo del Cristianismo ........................................................................ 137
Ceremonias del culto ...................................................................................... 138
El Clero ......................................................................................................... 138
Comunión y Misa ........................................................................................... 140
El Bautismo ................................................................................................... 141
Recordación de los muertos............................................................................ 143
Símbolos materiales, crucifijos y reliquias...................................................... 143
Veneración de los Santos ............................................................................... 144
Festividades religiosas ................................................................................... 145
La presencia de Dios a pesar de cultos erróneos ............................................. 147
Capítulo 15 Seudo-Cristianos, enseñanzas erróneas
de la Iglesia y anomalías .................................................. 149
Cristianos de nombre ..................................................................................... 149
Agnósticos y fanáticos religiosos ................................................................... 150
Falseamientos de la Doctrina de Jesucristo y sus consecuencias ..................... 151
Evoluciones erradas e irregularidades en la Cristiandad .................................. 153
IV. La Ley, Amor a Dios y al Prójimo .............................................. 157
Capítulo 16 La Ley Divina (La Ley de Dios) ....................................... 157
El poder de la Ley Divina............................................................................... 157
El mandamiento de amor de Dios en la Obra Espiritualista ............................. 158
El desacato a los mandamientos divinos y sus consecuencias ......................... 159
El cumplimiento del mandamiento supremo ................................................... 160
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios.............................. 163
La evolución del culto de adoración ............................................................... 163
Oraciones simuladas, vacías de devoción y fe ................................................ 164
La oración verdadera ...................................................................................... 165
8
Los cuatro aspectos de la oración verdadera ................................................... 167
La íntima y espontánea oración sin palabras .................................................. 168
La oración diaria ............................................................................................ 170
El día de descanso como jornada de reflexión ................................................ 171
Pedid, que se os concederá ............................................................................. 172
La bendición de la intercesión........................................................................ 174
La necesidad de la oración ............................................................................. 174
Los efectos benéficos de la practica de oración .............................................. 175
El poder de la oración .................................................................................... 176
Amor a Dios y al prójimo como veneración a Dios ........................................ 178
La plática de conciencia entre Dios y el hombre ............................................ 179
Capítulo 18 Obras de caridad y significado central del Amor .............. 183
La gracia retroactiva de las buenas obras ....................................................... 183
Beneficencia verdadera y falsa ....................................................................... 184
Actos de amor, espirituales y materiales ........................................................ 185
El significado integral del amor ..................................................................... 186
El alto poder del amor.................................................................................... 188
V. Formas de Revelaciones Divinas y las Obras de Dios ............... 191
Capítulo 19 La Divina Trinidad ........................................................... 191
La unidad de Dios con Cristo y el Espíritu Santo ........................................... 191
Las tres formas de la Revelación de Dios ....................................................... 192
Dios como Espíritu Creador y Padre .............................................................. 195
Cristo el amor y la palabra de Dios ............................................................. 196
El Espíritu Santo la verdad y la sabiduría de Dios ....................................... 197
Capítulo 20 María, el amor maternal de Dios ...................................... 199
La humilde existencia terrena de María .......................................................... 199
María y Jesús ................................................................................................. 200
La virginidad de María .................................................................................. 200
El ejemplo de María para la mujer ................................................................. 201
María como intercesora, consoladora y co-salvadora de la humanidad ........... 202
La naturaleza divina de María ........................................................................ 204
La irradiación universal de María .................................................................. 205
Capítulo 21 Omnipotencia, Omnipresencia de Dios y su justicia......... 207
El poder de Dios ............................................................................................ 207
La presencia de Dios en todo lo creado .......................................................... 208
Avatares del destino....................................................................................... 210
La justicia de Dios ......................................................................................... 211
Capítulo 22 Amor, asistencia y Gracia de Dios ................................... 215
El amor del Padre Celestial ............................................................................ 215
El amparo y ayuda de Dios ............................................................................ 216
La humildad del Supremo .............................................................................. 218
La compasión y la condolencia de Dios ......................................................... 219
Perdón, misericordia y clemencia de Dios ...................................................... 219
9
Capítulo 23 Inspiraciones y Revelaciones de Dios............................... 223
Inspiraciones divinas ...................................................................................... 223
La adaptación de las Revelaciones Divinas al entendimiento humano ............ 224
Distintas modalidades de Revelaciones Divinas ............................................. 225
La necesidad de Revelaciones Divinas ........................................................... 227
La ilimitación de las Revelaciones Divinas.................................................... 228
La manifestación de la presencia de Dios en el hombre .................................. 229
VI. La Creación .................................................................................. 231
Capítulo 24 La creación espiritual y material ....................................... 231
La creación de los seres espirituales ............................................................... 231
El actuar de grandes Espíritus en la obra creativa ........................................... 232
Pensamientos providenciales de Dios ............................................................. 232
La creación de mundos materiales para los seres espirituales .......................... 232
La creación del ser humano ............................................................................ 233
El recuerdo del Paraíso ................................................................................... 234
La conformación del ser humano.................................................................... 234
La unidad del Creador con la creación ............................................................ 234
Capítulo 25 La naturaleza .................................................................... 237
Las leyes de la naturaleza ............................................................................... 237
La presencia de Dios en la naturaleza ............................................................. 237
La naturaleza es creación de Dios y parábola para lo espiritual ....................... 237
El poder de los hijos de Dios sobre la naturaleza ............................................ 238
Hombre y naturaleza ...................................................................................... 239
Capítulo 26 Otros mundos ................................................................... 243
La luz universal de Cristo ............................................................................... 243
El enlace espiritual entre los mundos .............................................................. 244
Aprender a conocer otros mundos y modos de vida ........................................ 244
El destino de las estrellas................................................................................ 245
Capítulo 27 El Más Al...................................................................... 247
El conocimiento necesario de la vida espiritual .............................................. 247
“Cielo” e “Infierno” ....................................................................................... 247
La “música” del Cielo .................................................................................... 250
“En casa de mi Padre hay muchas moradas”................................................... 251
VII. El camino evolutivo hacia la perfección ..................................... 253
Capítulo 28 Morir, muerte y el despertar en el Más Allá ..................... 253
La inmortalidad del espíritu............................................................................ 253
Preparación para la partida de este mundo ...................................................... 253
El paso al otro mundo .................................................................................... 255
El “descanso eterno” ...................................................................................... 256
El reencuentro en el Más Allá ........................................................................ 257
El juicio al espíritu por la conciencia propia ................................................... 257
La conciencia espiritual recuperada ................................................................ 260
10
Capítulo 29 Purificación y ascensión de los Espíritus en el Más Allá .. 263
Remordimientos, arrepentimiento y auto-incriminación ................................. 263
La justicia compensadora ............................................................................... 264
El ascenso de los espíritus al Reino de Dios ................................................... 265
Capítulo 30 El desarrollo del Espíritu a través de Reencarnaciones ..... 269
La ley de la evolución .................................................................................... 269
La “resurrección de la carne” – bien entendida .............................................. 270
El estado diferenciado del desarrollo de los espíritus...................................... 271
El conocimiento de vidas terrenas anteriores y del propio desarrollo .............. 271
Amor como requerimiento para el desarrollo espiritual .................................. 272
Razones diversas para las reencarnaciones ..................................................... 273
El camino hacia perfección ............................................................................ 274
La escuela universal de la vida ....................................................................... 275
El poder de convicción de la doctrina de la Reencarnación ............................ 277
Etapas de la Reencarnación de un Espíritu ..................................................... 277
Capítulo 31 Redención y Salvación eterna........................................... 281
La corrección de conceptos errados sobre la Redención ................................. 281
El “Cielo” deberá ser ganado ......................................................................... 285
La fuerza más poderosa para la Redención..................................................... 287
Salvación y Redención para cada Espíritu ...................................................... 288
Glorioso futuro de los hijos de Dios ............................................................... 291
VIII. El Ser Humano ............................................................................ 293
Capítulo 32 Encarnación, Naturaleza y Deberes del ser humano ......... 293
La Encarnación en la tierra ............................................................................ 293
La valoración correcta del cuerpo y su conducción por el Espíritu ................. 294
La trascendencia del Alma, del Espíritu y la Conciencia del hombre ............ 295
El templo de Dios en el hombre .................................................................... 299
Capítulo 33 Hombre y Mujer, Padres e Hijos, Matrimonio y Familia .. 303
La relación entre el hombre y la mujer ........................................................... 303
La conformación y el deber del hombre ......................................................... 304
La mujer, esposa y madre .............................................................................. 306
La educación de los niños y adolescentes ....................................................... 307
Una palabra a las niñas y doncellas ................................................................ 309
Matrimonio y familia ..................................................................................... 310
Capítulo 34 Libre albedrío y Conciencia ............................................. 313
La trascendencia de la Conciencia y del libre albedrío ................................... 313
El abuso del libre albedrío ............................................................................. 315
Es menester obedecer a los impulsos de la Conciencia ................................... 317
La lucha entre el libre albedrío y la Conciencia .............................................. 317
La Conciencia a través de la Nueva Palabra de Dios ...................................... 319
Capítulo 35 El poder de los pensamientos, sentimientos y voluntad .... 321
El envío y recepción de pensamientos y sus efectos ....................................... 321
La fuerza de los sentimientos, deseos o temores ............................................. 323
La falta de auto-control .................................................................................. 323
11
IX. Enseñanzas de la Sabiduría Divina ............................................. 325
Capítulo 36 Fe, Verdad y Conocimiento .............................................. 325
La Fe que todo lo puede ................................................................................. 325
El reconocimiento de la verdad de Dios.......................................................... 326
El reconocimiento de lo espiritual y Divino .................................................... 327
Condiciones para el reconocimiento espiritual ................................................ 328
Debemos buscar la luz en nuestro Espíritu ..................................................... 329
Capítulo 37 La comprensión correcta de los textos bíblicos ................ 333
La interpretación de la palabra y promesas bíblicas ........................................ 333
La revelación de Jesús a través del Apóstol Juan ............................................ 336
Capítulo 38 Las tres Revelaciones Divinas y los Siete Sellos .............. 339
El desarrollo depende de las Revelaciones de Dios ......................................... 339
Los tres Testamentos de Dios ......................................................................... 340
El Tercer Tiempo ........................................................................................... 342
Las siete épocas de la historia Sagrada ........................................................... 344
Capítulo 39 Israel terrenal y espiritual ................................................. 349
La hisrica misión de Israel: su fracaso ..................................................... 349
La separación del pueblo judío en credo terreno y credo espiritual ................. 350
El pueblo espiritual de Israel .......................................................................... 351
Los 144.000 escogidos y señalados ................................................................ 354
Capítulo 40 Las fuerzas del Bien y del Mal ......................................... 357
El origen del Bien y del Mal ........................................................................... 357
Soberbia y humildad ...................................................................................... 360
Lo bueno; el hombre de buena voluntad ......................................................... 361
El Mal; el hombre al servicio del Mal ............................................................. 362
La lucha entre el Bien y el Mal ....................................................................... 363
Tentaciones y seducciones ............................................................................. 364
Delitos morales .............................................................................................. 365
Impotencia y fugacidad del Mal ..................................................................... 365
La fuerza del Perdón ...................................................................................... 366
Capítulo 41 Conexiones entre este Mundo y el Más Allá .................... 367
Inspiración y asistencia por el Mundo Espiritual ............................................ 367
Espíritus perturbados y maliciosos ................................................................. 369
La lucha de los Espíritus por las “almas humanas” ......................................... 372
El enlace con el mundo de los espíritus de Dios ............................................. 373
Capítulo 42 Culpa y penitencia, pruebas y sufrimientos ...................... 377
La necesidad de arrepentimiento y expiación.................................................. 377
La ley de la expiación .................................................................................... 378
La razón de pruebas y padecimientos ............................................................. 379
Fe, conformidad y humildad en las pruebas .................................................... 381
El significado de sufrimientos y dolor ............................................................ 382
Capítulo 43 Enfermedad, curación y renovación ................................. 385
Origen y sentido de la enfermedad ................................................................. 385
Curación por la fuerza propia ......................................................................... 385
12
La renovación del ser humano ....................................................................... 387
Capítulo 44 Vida en el sentido Divino ................................................. 389
El equilibrio necesario ................................................................................... 389
Gozos buenos y destructivos .......................................................................... 389
Riqueza agraciada y malhadada ..................................................................... 390
La ley de la dación ......................................................................................... 392
El cumplimiento de deberes y obligaciones .................................................... 392
Capítulo 45 Predestino, sentido y cumplimiento en la vida ................. 395
La providencia y la determinación de Dios en el destino humano ................... 395
En la escuela de la vida .................................................................................. 397
Sentido y valor de la vida humana ................................................................. 398
X. Materialismo y Espiritualismo ....................................................... 401
Capítulo 46 El hombre mal conducido y materialista .......................... 401
Languidez del espíritu, ignorancia y soberbia del ser humano ........................ 401
Falta de disposición a la abstención, esfuerzo y responsabilidad ................... 403
La miseria espiritual del ser humano .............................................................. 405
Conductas terrenas erradas y sus consecuencias ............................................. 407
Capítulo 47 Materialismo y Espiritualismo.......................................... 409
Las repercusiones del materialismo reinante .................................................. 409
La esencia del Espiritualismo......................................................................... 410
Quien puede con derecho, llamarse Espiritualista ? ........................................ 410
El Espiritualismo en las religiones y confesiones ........................................... 411
Capítulo 48 Dones espirituales y espiritualización............................... 415
Las habilidades espirituales del ser humano .................................................. 415
Requisitos y características del autentico Espiritualismo ................................ 418
El efecto bendito de la Espiritualidad ............................................................. 419
XI. La Humanidad ............................................................................. 421
Capítulo 49 Religión y Jurisprudencia en la tierra ............................... 421
Ninguna religión o confesión es la autentica .................................................. 421
El antagonismo de las religiones frente al desarrollo ...................................... 423
La relación entre religión y ciencia ................................................................ 424
Dureza e injusticia de la jurisdicción terrena .................................................. 425
La justicia prepotente del hombre .................................................................. 426
La justicia terrena como mal necesario .......................................................... 426
Capítulo 50 Culturas y Ciencias ........................................................... 427
Vanidad y orgullo del saber ........................................................................... 427
Las consecuencias del razonamiento materialista ........................................... 428
La inspiración a científicos por Dios y el Mundo Espiritual ........................... 432
Reconocimiento de los científicos que obran en bien de la humanidad ........... 433
Capítulo 51 Poderosos; abusos del poder y las guerras ....................... 435
El delirio transitorio del poder y la grandeza terrenal ..................................... 435
El ejercicio soberbio del poder sobre personas y pueblos ............................... 436
Reflexiones sobre la segunda guerra mundial ................................................. 437
13
El carácter despreciable y falta de sentido de las guerras ................................ 439
Capítulo 52 Injusticia y desmoronamiento de la Humanidad ............... 443
El sometimiento y la explotación de los débiles por los poderosos.................. 443
La perversidad de la Humanidad .................................................................... 445
El mundo errado de una Humanidad inmadura ............................................... 447
XII. Juicio y Purificación de la Humanidad ...................................... 449
Capítulo 53 El tiempo del juicio ha llegado ......................................... 449
La cosecha de los frutos de la siembra humana ............................................... 449
Purificación de la humanidad en el juicio ....................................................... 450
El amor de Dios en el juicio ........................................................................... 452
Capítulo 54 Luchas entre Doctrinas, Religiones e Iglesias .................. 455
Luchas espirituales previas al Reino de Paz de Cristo en la Tierra .................. 455
La brega por la supremacía espiritual en la tierra ............................................ 456
La lucha opositora al Espiritualismo ............................................................... 457
El rechazo de las revelaciones de espíritus y sus curaciones ........................... 459
Capítulo 55 Purificación del mundo y de la Humanidad en el juicio .. 461
La voz de advertencia de Dios y de la naturaleza antes del juicio.................... 461
El poderío del Mal será quebrado ................................................................... 463
Guerras apocalípticas, pestes, plagas y destrucción......................................... 465
Catástrofes naturales en la tierra ..................................................................... 466
La justicia amorosa y la piedad de Dios .......................................................... 468
El efecto del juicio ......................................................................................... 469
XIII. Transformación y Consagración del Mundo y de la Creación . 471
Capítulo 56 Triunfo y Reconocimiento de la obra espiritual de Cristo 471
Difusión del Espiritualismo a través de enviados de Dios ............................... 471
La lucha por el reconocimiento de la Nueva Palabra....................................... 471
El poder de la Doctrina del Espíritu Santo ...................................................... 472
La aceptación del regreso de Cristo en todo el mundo .................................... 474
Capítulo 57 Reversión y transformación en todos los ámbitos ............ 477
Conocimientos nuevos y más profundos ......................................................... 477
Instrucción a través de enviados de Dios ........................................................ 479
La metamorfosis del ser humano .................................................................... 480
Las transformaciones y revoluciones en todos los ámbitos de la vida ............. 482
Capítulo 58 El Reino de Paz de Cristo
y la culminación de la Creación ....................................... 485
El poder determinante en el Reino de Paz de Cristo ........................................ 485
El hombre nuevo ............................................................................................ 485
El mundo como tierra de promisión y reflejo del Reino de los Cielos ............. 487
La consumación de la Creación ...................................................................... 489
El canto de alabanza de la armonía restituida de la Creación .......................... 490
14
XIV. El Encargo Misionero ................................................................ 493
Capítulo 59 Encargo de divulgar la nueva palabra de Dios .................. 493
Instrucciones para la compilación de libros, extractos y traducciones ............. 493
El derecho al conocimiento de la Nueva Palabra de Dios ............................... 494
Indicaciones para la difusión del Espiritualismo............................................. 495
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo .............................. 497
Cualidades y habilidades necesarias para los nuevos Apóstoles ..................... 497
El comportamiento correcto en la propagación de la Palabra .......................... 501
Encargo para el consuelo y curación de quienes sufren .................................. 506
El momento para emprender la misión a nivel mundial .................................. 508
XV. Exhortaciones, Advertencias, Instrucciones................................ 511
Capítulo 61 Exhortaciones y advertencias del Señor ........................... 511
Mandatos y cometidos ................................................................................... 511
Fe, esperanza, amor, humildad y confianza .................................................... 513
Oración, estudio, alerta, renovación y Espiritualidad ...................................... 514
Advertencias dirigidas a las Comunidades de Revelación .............................. 516
Advertencia sobre la continuación de las revelaciones
posteriores a 1950, y falsas revelaciones de Cristo............................. 517
Malos hábitos, hipocresía, vicios ................................................................... 518
Falsas penitencias y expectativas erróneas ..................................................... 520
Advertencia a los pueblos y poderosos de la Tierra ........................................ 521
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes .................................. 523
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones
y todos los discípulos de Cristo ........................................ 541
La obra espiritualista de Cristo ...................................................................... 541
Israel espiritualista y el pueblo judío .............................................................. 550
Apostolado y espiritualidad ........................................................................... 552
Desarrollo ...................................................................................................... 563
Purificación y perfeccionamiento ................................................................... 567
Aquí y allende lo terrenal ............................................................................... 571
Revelaciones de lo Divino ............................................................................. 575
El ser humano y su destino ............................................................................ 577
Defectos, pecados, desvaríos ......................................................................... 583
Purificación y espiritualización de la humanidad ......................................... 586
XVI. Profecías y Parábolas, Consuelo y Promesas ............................ 589
Capítulo 64 Profecías ........................................................................... 589
El cumplimiento de antiguas y nuevas profecías ............................................ 589
Gran profecía a los pueblos, del 10. 1. 1945 ................................................... 590
Guerras y catástrofes naturales señales en el Cielo ...................................... 592
Profecía sobre la escisión de las comunidades mexicanas .............................. 593
Capítulo 65 Parábolas .......................................................................... 595
Parábola de los malos administradores ........................................................... 595
Parábola del cruce del desierto hasta la gran ciudad ....................................... 596
15
Parábola: Magnanimidad de un Rey ............................................................... 599
Bendiciones ................................................................................................... 600
Exhortaciones para el desarrollo ..................................................................... 601
El Llamado De Dios ............................................................................ 603
Llamado a los hombres de este tiempo ........................................................... 603
Llamado a los intelectuales ............................................................................ 603
Llamado a los fatigados y agobiados .............................................................. 603
Exhortación al Israel espiritual ....................................................................... 604
16
17
Observaciones del Señor:
… “Quiero que vosotros, con esta palabra que os he dado, en cumplimiento de
Mis profecías, forméis volúmenes, después hagáis extractos y análisis de ella y
la deis a conocer a vuestros hermanos” Cap. 59, 1
... “Con este Libro* que llegará a reconocer la humanidad como El Tercer
Testamento, defenderéis Mi causa Divina. La humanidad sólo reconoce la Ley
del Primer Tiempo y lo que escrito está en el Primero y Segundo Testamento,
mas vendrá el Tercero a unificar y corregir lo que los hombres han alterado por
falta de preparación y comprensión.” Cap. 6, 9 - 10
“Mi palabra quedará escrita para todos los tiempos, con ella formaréis el libro
del Tercer Tiempo, El Tercer Testamento, el último mensaje del Padre, porque
en los tres tiempos ha tenido Dios su pluma de oro para dejar su sabiduría a la
humanidad.” Cap. 6, 37
“Formad con mi palabra un libro. Extraed de ella la esencia, para que
alcancéis a tener el verdadero concepto de la pureza de mi Doctrina. En la
palabra trasmitida por el portavoz, podéis encontrar errores, mas no aen la
esencia. Mis intérpretes no siempre han estado preparados; por eso os he dicho
que no la miréis superficialmente, sino que penetréis en su sentido, para que
podáis encontrar su perfección. Orad y meditad, para que podáis comprenderla.”
Cap. 59, 12 - 3
* Cuando muchísimas veces, el Señor menciona El Libro de la Vida” o simplemente Mi
Libro”, no se refiere a ningún libro material como éste, sino al “todo de su Doctrina y
Enseñanzas” de éste Tercer Tiempo, entregadas a la humanidad en México, desde su primera
cátedra en 1884 hasta 1950. En éste así denominado Libro”, nos trajo su Tercer Testamento,
como expresamente y repetidas veces nos aclara en sus palabras, reproducidas entre muchas
otras - en el Capítulo 63, 82 83 de este libro.
18
19
Introducción
Independientemente de la confesión o la fe que profesen, la mayoría de los
cristianos considerará el título de esta obra, "El Tercer Testamento", como
una presunción, debido a que con ello esta obra de reciente revelación es
colocada en un nivel de igualdad con el Antiguo y el Nuevo Testamento de la
Biblia por ellos conocidos, a los cuales, como Sagradas Escrituras y fundamento
de su fe, se los considera concluidos y no pasibles de prosecución o ampliación
alguna.
No obstante, el verdadero conocedor de la Biblia estará en conocimiento de
que esta posición tradicional no cuenta con fundamento en las clásicas
enseñanzas de Jesús, tal como nos fueran transmitidas en los Evangelios del
"Nuevo Testamento". ¡Muy por el contrario! En sus prédicas de despedida,
Jesús en numerosas ocasiones se refirió a su segunda venida, y en relación con
la misma, hizo alusión al "Espíritu de la Verdad", al "Espíritu Consolador", al
"Espíritu Santo", que luego habrá de "introducir a la verdad absoluta".
Esta introducción proporciona al cristiano creyente y también a todos los
lectores interesados de este libro, un conocimiento veraz de su creación; de qué
manera y bajo cuáles circunstancias exógenas la promesa de Jesús sobre su
segunda venida se ha hecho realidad, ya que no obstante las declaraciones que
al respecto se hallan contenidas en las revelaciones mismas, quedarían sin
respuesta varias interrogantes, y podrían dar ocasión a dudas y falsas conjeturas.
Esta introducción pretende, asimismo, facilitar la comprensión de aquello que el
Espíritu Divino en su nueva revelación ha legado a la humanidad como su
Tercer Testamento.
Como cada lector de esta nueva Palabra de Dios lo podrá comprobar por
mismo, ella irradia suma autoridad, sabiduría y amor. Es el cumplimiento de la
promesa de Jesús de regresar "en una nube" (Lucas 21,27), lo cual - expresado
en el lenguaje simbólico del Espíritu - significa: en forma espiritual. De ahí que
este Tercer Testamento de Dios, como resumen temáticamente ordenado de las
revelaciones divinas en México, se constituye en un verdadero testimonio de la
segunda venida de Cristo "en Espíritu"; es su mensaje y enseñanza
actualizados para la humanidad, en versión compendiada.
Esta palabra pretende ser para el hombre de hoy una ayuda orientadora y
conducirlo hacia una mejor y más acabada comprensión de Dios, de mismo,
del sentido de su existencia en este mundo y de los acontecimientos que le
suceden en su vida personal, así como de los sucesos y las transformaciones que
necesariamente acompañan los comienzos de esta "Era del Espíritu Santo".
20
A este tiempo se refirió ya el Obispo medieval Joaquin de Fiore, y varios otros
que le sucedieron. Es el Reino de Paz de Cristo en la Tierra, que desde los
tiempos de los Profetas le fuera prometido a la humanidad.
Con la segunda venida espiritual de Cristo en la palabra, esta era del Espíritu y
la Espiritualidad del ser humano ya se ha iniciado y Cristo, con su nueva
palabra de amor, ha señalado el camino que conduce a ella.
Contrariamente a todas las expectativas de la cristiandad, el acontecimiento
principal en la segunda venida de Cristo no es algo por venir, sino ya es
historia: ¡En el periodo de tiempo entre 1866 y 1950 se cumplió en silencio,
desapercibido e ignorado por "el gran mundo" y la cristiandad! No en el centro
de la cristiandad occidental, en Roma, o en el centro de la devoción ortodoxa en
el monte Athos, ni, como era por muchos esperado, en la antigua Jerusalén
judeocristiana o en el ámbito de la Teología y Filosofía teologal protestante,
sino en un país del llamado Tercer Mundo; ¡en México! Y allí tampoco en
medio del poderío y la pompa de la dominante iglesia católica, sino en un
ámbito de pobreza y humildad, entre el pueblo sencillo de los suburbios o zonas
marginales de Ciudad de México, irradiándose y difundiéndose desde allí por el
país. ¿Quién lo hubiera esperado?
El regreso de Cristo se hizo realidad en forma de revelaciones recibidas
espiritualmente por personas por El elegidas, en estado de éxtasis, entre el
pueblo humilde.
Durante los últimos años antes de 1950, una parte considerable de estas
revelaciones fue retenida en forma taquigráfica, redactada y posteriormente
publicada en doce tomos bajo el título "Libro de la Vida Verdadera". Durante
estos últimos años, fueron repetidas en forma ampliada y profundizada todas las
enseñanzas anteriores. El presente libro contiene una selección de textos de
dicha obra, referidos a algunos de los temas abordados en la misma.
Todas las enseñanzas de Cristo, así como los temas tratados, fueron
concebidos por el Señor como su “Tercer Testamento para la humanidad,” en
particular para el pueblo de “Israel por el espíritu.” Con esta introducción, se
pretende dilucidar la veracidad de esta trascendental manifestación ante el
lector.
El haber escogido a México como el país destinado para la segunda venida de
Cristo en Espíritu, de acuerdo a las palabras del Señor, se debe a que los
antepasados indígenas de los actuales habitantes fueron martirizados y
"cristianizados" en su nombre a la fuerza por los conquistadores españoles. Por
otra parte, estos pueblos y sus actuales descendientes, al haber estado durante
siglos sometidos y avasallados, han desarrollado un espíritu de hermandad,
solidaridad, humildad de alma y tolerancia más profundo que otros pueblos de
21
la Tierra, sobre todo los europeos. De ahí que también muchas espíritus más
maduras del antiguo y elegido "pueblo de Israel" hayan nacido en la actualidad
en el seno del pueblo mexicano*, constituyéndose en testigos del cumplimiento
de las promesas brindadas al "Israel espiritual".
Tampoco el nacimiento de Jesús, la primera venida de Cristo al mundo,
aconteció en los centros de poder y civilización de Roma o Grecia, tan siquiera
en el centro cultural judío de Jerusalén, sino en un sitio alejado, en condiciones
de precariedad, siendo la patria y el ámbito de influencia de Jesús la Galilea
despreciada por los judíos de Jerusalén. Los eruditos de otrora, imbuidos de
espíritu de superioridad, se manifestaron de la siguiente manera al respecto:
"¿Qué de bueno puede esperarse de Nazareth?" Los teólogos de la actualidad no
deberían incurrir en el mismo error, pensando en lo recóndito, desde un
sentimiento de superioridad intelectual: ¿Q de bueno y trascendente puede
provenir de México?
¿Cuáles son las razones que abogan por que las revelaciones espirituales de
allí realmente provienen de origen divino? Por sobre todo, las revelaciones en
mismas, las cuales se hallan inequívocamente empapadas del espíritu y del
credo de Cristo, del amor y la misericordia del Padre Celestial. ¿Qué corazón
humano habría de permanecer insensible a ello? También la sabiduría y la
profundidad de las reflexiones, revelaciones, advertencias y enseñanzas
constituyen un elocuente testimonio del Creador. ¿Qué espíritu falaz pretendería
tan sólo simular todo esto con intenciones aviesas? ¿En qué consistirían éstas,
ya que estas enseñanzas tan sólo podían servir de utilidad al engrandecimiento,
desarrollo y ennoblecimiento del género humano?
Habla también a favor de la autenticidad de estas revelaciones como Nueva
Palabra de Dios, el hecho de que las mismas hayan tenido lugar a través de tan
numerosos portavoces y sitios de revelación, conservando aun así en su espíritu
y carácter una unidad, señalando claramente una única esencia y una sola fuente
de revelación. ¿Qué oscura fuerza estaría en condiciones de organizar algo así
durante décadas en todo un país como seductor juego ilusorio - para burla de
Dios? Eso resulta simplemente inviable, y Dios, como amoroso Padre de sus
humanos hijos y superior conductor de los designios terrenales, jamás lo
permitiría.
Otras razones de peso en favor de la veracidad de estas revelaciones como
testimonio del regreso espiritual de Cristo en la palabra, son las coincidencias
entre las promesas de Jesús sobre su regreso y las "señales" de las mismas, y lo
acontecido en México durante una época mundial de sucesos tumultuosos y
cambiantes, con dos guerras mundiales.
* Cap. 63, 9
22
Refiriéndose a esta región del continente americano y por ende a México, en
el siglo diecinueve fue proporcionado a la cristiandad un significativo
testimonio del regreso espiritual de Cristo, a través del allamado escriba de
Dios", Jacob Lorber en Austria. En un apartado de su portentosa obra de
revelación, Cristo habla de que su regreso espiritual ocurrirá en una nación
“allende el gran océano”, es decir, del Atlántico. Para quienes a través de Lorber
creen en las revelaciones, ¿no sería esto un motivo para preguntarse si esta
profecía no se ha cumplido ya, y para indagar si en uno de los países del
Continente Americano ha acontecido algo que rescate este hecho y le haga
justicia? Lo determinante para el juzgamiento no debería, empero, ser tan solo
la riqueza Divina que fuera revelada, sino por sobre todo, el amor y la sabiduría
que trasmite su enseñanza.
Tal acontecimiento ciertamente existió, y tuvo sus comienzos en los primeros
años de la década de los años sesenta del siglo diecinueve. Un sencillo hombre
de pueblo, llamado Roque Rojas, en aquel entonces, el 23 de junio de 1861,
tuvo una primera experiencia de su misión a través del arcángel Gabriel y una
visión, a través de la cual le fue anunciada su misión como precursor terreno del
Señor. Cuando después de una nueva y s poderosa visión el se convenció de
la autenticidad de su llamado divino, comenzó a relatar a otras personas los
mensajes y las visiones que recibiera y en virtud de su poder de convicción y
credibilidad, gradualmente fue congregando alrededor de una comunidad de
creyentes. A través del don de la curación espiritual, que se hizo manifiesto, en
los tiempos que siguieron se hizo muy conocido y fue sumamente apreciado por
todos aquellos que acudían en busca de ayuda y consejo.
Fundó un primer punto de reunión, en el cual el 1. de setiembre de 1866 a
través de el habló Elías por vez primera, siendo consagrados siete hombres y
mujeres, que simbolizaban los Siete Sellos de las respectivas épocas de la
Historia Sagrada, como los líderes de comunidades a ser creadas. Cuando
durante la Semana Santa de 1869 los participantes de un encuentro no hicieron
gala de la reverencia y devoción que Roque Rojas esperaba de ellos, se apoderó
de éste una furia santa, y destru las revelaciones divinas que hasta ese
momento había recibido a través de Elías. Declaró clausurado el sitio de
reunión, marcando así una prematura finalización de su benéfico accionar. Pero
la buena simiente que esparció, germinó y floreció en otros sitios, y años
después, en 1884, en una de las comunidades de los Siete Sellos habló por vez
primera el mismísimo Cristo, a través de una portavoz que había permanecido
fiel a su misión. A partir de ese momento se sucedieron en forma ininterrumpida
(semanalmente) las revelaciones divinas, por espacio de generaciones, hasta
fines del año 1950. La cuantía de las comunidades y creyentes creció
sostenidamente durante este tiempo, de manera tal, que este movimiento
cristiano-espiritualista, designado por Cristo como su Obra Espiritual,
23
finalmente abarcó varios cientos de comunidades con muchos miles de
seguidores en todo el país.
Los creyentes se reunían regularmente en las mañanas de domingo en sus
austeras salas comunitarias o incluso en ambientes particulares, y en todos
aquellos sitios, en los que se encontraban uno o varios portavoces de la Palabra,
el Espíritu Divino se manifestaba según las necesidades y la receptividad de los
oyentes.
Una vez a la semana se atendía a los enfermos que iban en busca de la
curación de sus males físicos y espirituales, en el transcurso de los cuales el
Mundo Espiritual de Dios se manifestaba espiritualmente, enseñando,
aconsejando y sanando. Ocurrieron numerosas sanaciones espirituales en cuerpo
y alma, pero las mismas desafortunadamente no han sido testimoniadas en
forma escrita para las generaciones posteriores. Es evidente que las mismas
fueron consideradas como algo no extraordinario ni meritorio para ser legado.
Con la finalización de las Revelaciones Divinas y de aquel Mundo de
Espíritus de Luz a finales del año 1950, que ya mucho tiempo antes había sido
anunciada y establecida, se produjo un profundo quiebro en el seno de la Obra
Espiritual, un cisma entre aquellas comunidades que se atenían al mandato de
Cristo de respetar el termino de sus revelaciones y renunciaban a ulteriores
manifestaciones espirituales, y las comunidades y líderes comunitarios que no
se conformaban con ello y llevaban a sus portavoces a un estado de trance,
abriendo de esta manera las puertas al mundo de los espíritus innobles y
engañosos, para recibir falaces manifestaciones de los Espíritus impuros.
Lastimosamente muchos de los guías de estas comunidades desobedecieron y
engañaron al pueblo diciéndole que Dios en su caridad divina seguiría
manifestándose en la misma forma. Fueron pocas comunidades las que
permanecieron fieles, sus miembros en su gran mayoría se dispersaron en
reducidos grupos y continuaron reuniéndose, para estudiar, analizar y practicar
las Enseñanzas recibidas. Los otros continuaron asistiendo rutinariamente a los
lugares, donde ya no se manifestaba la verdad, sino la impostura, llegando
también muchos inocentes, que desconocían que con anterioridad Dios había
anunciado muchas veces que al finalizar el año 1950, terminaría ésta forma de
manifestarse, para dar paso a la comunicación perfecta y directa con Él, es decir
de Espíritu a espíritu. Estos inocentes, en su necesidad espiritual y material
fueron atraídos a estos lugares debido al ansia humana de recibir consuelo y
curación; otros prefirieron seguir asistiendo a estos lugares, llamados templos, y
no a los lugares fieles, donde se leían algunos párrafos de su Enseñanza, se
intercambiaban opiniones, se meditaba, se oraba, se intercedía por la paz del
mundo, se pedía por los enfermos y desamparados y se trataba de poner en
práctica la doctrina de Dios.
24
No obstante estas circunstancias desfavorables, después de 1950, un grupo de
hombres y mujeres, en su mayoría antiguos portavoces, empezó a juntar las
revelaciones que se hallaban dispersas por todo el país, con el propósito de
publicarlas en un gran libro para conocimiento de la humanidad. Al hacerlo,
debieron preferentemente apoyarse en copias de los manuscritos escritos a
máquina, los que luego de las anotaciones taquigráficas de las revelaciones
habían sido realizadas por los mismos escribas, para ser transmitidas
posteriormente en forma de copias según fueran requeridas. Se reunió una
considerable cantidad de manuscritos de revelaciones, de entre los cuales
finalmente fueron seleccionados 366, para integrar los doce libros seriados del
"Libro de la Vida Verdadera".
Esto representaba tan solo una parte de todas las revelaciones, especialmente
de las de los últimos años antes de 1950. A la vista de esta gran cantidad de
revelaciones, se puede partir de la premisa, de que éstas 366 enseñanzas,
consideradas como un todo, abarcan la doctrina y todos los temas que el
Espíritu Divino ha querido acercar a la humanidad, y sobre los cuales El quería
manifestarse, para que aquella encuentre el camino hacia un futuro más
promisorio.
Posteriormente, en los años setenta del siglo XX fue fundada en Ciudad de
México la "Asociación de Estudios Espirituales", la cual se propuso como
finalidad la administración y preservación de los manuscritos de las
revelaciones, y la publicación de nuevas ediciones de los volúmenes seriados,
así como de literatura complementaria. La Asociación aun hoy considera esa su
finalidad primigenia, y no la conducción central de un movimiento espiritual.
Abriendo en cualquier página la presente obra, leemos y sentimos
espiritualmente las convincentes, sabias y amorosas palabras y revelaciones de
Cristo, a través de seres humanos preparados como herramientas para ese fin.
Ellos en parte carecían por completo de instrucción académica y por ende, con
frecuencia no ejercían un dominio cabal sobre la lengua que fluía de entre sus
labios, y mucho menos lo tenían sobre el contenido, la sabiduría y la autoridad
Divina que ellas emanaban.
La nueva Palabra de Dios contiene por una parte afirmaciones y
consideraciones relacionadas con acontecimientos y revelaciones en el antiguo
pueblo de Israel y durante la vida y obra terrena de Jesús, y por la otra, presenta
un cúmulo de nuevos reconocimientos espirituales, los cuales en parte
constituyen tajantes correcciones de la tradicional concepción cristiana del
mundo. Esto concierne a la imagen de Dios, a la naturaleza divina de Jesús y de
María, al ser humano con una chispa divina en su alma y su desarrollo eterno, a
25
las concepciones del cielo y el infierno, al juicio final, a la enseñanza de la
salvación y el perdón de los pecados, a la "resurrección de la carne" y la vida
eterna. También en lo que hace relación al ejercicio de la fe cristiana, las formas
de adoración, se establecen en parte nuevos objetivos, haciendo
cuestionamientos o descartando lo antiguo, afectando con ello principalmente
las formas del culto al servicio de Dios y las edificaciones sacras.
El mensaje central se corresponde con el que trajo Jesús: en lugar de prácticas
religiosas extrovertidas, de devoción públicamente expuesta hacer oración en
silencio, permitiendo que nuestros actos sean guiados por nuestra conciencia; en
lugar de buscar un calculado bienestar tanto espiritual como material por
motivos egoístas actuar desinteresada - y espontáneamente en forma altruista
por amor a Dios, al hombre y la naturaleza y a la creación divina, en donde
"amor" se manifiesta y expresa de diferentes modos: consideración, respeto,
solidaridad, afecto, consuelo, ayuda y apoyo; en lugar de una fe cómoda y
ciega, - fe viva, atenta, a partir del reconocimiento y el saber espiritual.
En sus manifestaciones el Señor inicialmente dirigía sus palabras a los
creyentes presentes, a los que se refería como "(Mi) pueblo", "discípulos" o
"labriegos", ocasionalmente también como "(amado) Israel". No obstante, salvo
excepciones, en un sentido más amplio se dirigía a todo el Israel espiritual, a
todo el pueblo de Dios en el mundo entero, y a todos los hombres de todos los
pueblos, razas y credos. Pero, ¿aceptarán con beneplácito y reconocerán ellos
esta nueva Palabra de Dios?
Esto no deberá y no habrá de constituirse en motivo para la fundación de una
nueva comunidad religiosa, iglesia o secta. Es el llamado de Dios para la
renovación y espiritualidad del ser humano y todas sus asociaciones sociales y
religiosas. Aquel que desestima Su Tercer Testamento para la humanidad, le
está rechazando a El mismo y al Espíritu Santo que allí se revela. Esperamos
que esta admonitoria palabra del mismísimo mensaje de amor de Dios sirva
para reflexión y sea atesorada por cada quien, así como aquellas admoniciones
contenidas en las parábolas de Jesús de las "vírgenes prudentes y fatuas" (Mt.
25, 1 - 13) y de "la boda real" (Mt. 22, 2-14). Porque esta palabra es el óleo
sagrado para las luminarias en extinción del espíritu, es el pan y el vino de la
mesa del Señor, el alimento eterno y la recreación del espíritu.
*
26
27
I. La segunda venida de Cristo Tercera Revelación*
Capítulo 1 En espera de la segunda venida de Cristo*
* Los titulares y los subtítulos fueron elegidos por los
editores, para enmarcar los temas tratados.
Perspectiva introductoria al
acontecimiento sagrado*
1. En el principio de los tiempos
el mundo estaba carente de amor, los
primeros hombres estaban lejos de
sentir y de comprender esa fuerza
divina, esa esencia del espíritu,
principio de todo lo creado. (296, 4 y
sigue al 15)
2. Creían en Dios, pero sólo le
atribuían fuerza y justicia. Los
hombres creían entender el lenguaje
divino a través de los elementos de la
Naturaleza; así, cuando los veían
apacibles y serenos, pensaban que el
Señor estaba de plácemes con las
obras de los hombres, mas, si los
elementos se desataban, entonces
creían ver en ello la ira de Dios
manifestada en esa forma.
3. En el corazón del hombre se
había formado la idea de un Dios
terrible, en quien podía albergarse el
rencor y el sentimiento de venganza,
por eso, cuando creían haber ofendido
a Dios, le ofrecían holocaustos y
sacrificios, esperando desagraviarle.
4. Yo os digo que aquellas
ofrendas no estuvieron inspiradas en
el amor a Dios, era el temor a la
divina justicia, el miedo al castigo, lo
que inspiraba a los primeros pueblos a
ofrecer tributos a su Señor.
5. Al Espíritu Divino le llamaban
Dios simplemente; pero nunca Padre,
ni Maestro.
6. Fueron los patriarcas y los
primeros profetas, los que empezaron
a hacer comprender al hombre que
Dios era justicia, sí, pero justicia
perfecta, que era ante todo Padre, y
que, como Padre, amaba a todas sus
criaturas.
7. Paso a paso, caminando lenta-
mente por el sendero de la evolución
espiritual, continuó su peregrinaje la
humanidad, pasando de una era a otra
y conociendo algo más del Arcano
Divino, mediante las revelaciones que
en cada tiempo les hacía Dios a sus
hijos.
8. Sin embargo, todavía el hombre
no llegaba a tener un conocimiento
completo del divino amor; porque no
amaba verdaderamente a Dios, como
a un Padre, ni sabía sentir en su
corazón el amor que su Señor a cada
paso le brindaba.
9. Fue menester que el amor
perfecto se hiciese hombre, que el
Verbo encarnara y se convirtiese en
materia tangible y visible a los
hombres, para que éstos supiesen al
Capítulo 1 En espera de la segunda venida de Cristo
28
fin, cuánto y de qué manera les amaba
Dios.
10. ¡No todos reconocieron en
Jesús la presencia del Padre! ¿Cómo
iban a reconocerle si Jesús era
humilde, compasivo, amoroso aun con
los que le ofendían? Ellos tenían a
Dios por fuerte y soberbio delante de
sus enemigos, justiciero y terrible para
con quienes le ofendían.
11. Pero, así como muchos
negaron, también muchos creyeron
aquella palabra que penetraba hasta lo
más escondido del corazón; aquella
forma de sanar dolencias y males
incurables, tan sólo con una caricia,
con una mirada de compasión infinita,
con una palabra de esperanza; aquella
enseñanza que era la promesa de un
mundo nuevo, de una vida de luz y de
justicia, no pudo borrarse de muchos
corazones, los cuales comprendieron
que aquel hombre divino era la verdad
del Padre, el Amor Divino de Aquél a
quien los hombres no conocían y por
lo tanto, no podían amar.
12. La semilla de aquella suprema
verdad quedó sembrada para siempre
en el corazón de la humanidad. Cristo
fue el sembrador y aún sigue
cultivando la simiente; luego vendrá
por el fruto para deleitarse con él
eternamente, y ya en su palabra no
volverá a decir: "Tengo hambre" o
"Sed tengo", porque al fin sus hijos le
amarán como Él les ha amado desde
el principio.
13. ¿Quién os está hablando de
Cristo, discípulos? Él mismo.
14. Soy Yo, el Verbo, quien os
habla de nuevo, humanidad;
reconocedme, no dudéis de mi
presencia por la humildad con que me
presento. La ostentación no puede
estar conmigo.
15. Recordadme a través de mi
paso por el mundo en aquel tiempo;
recordad que morí tan humildemente
como había nacido y vivido. (296, 4
15)
Esperanzas y expectativas
16. Después de mi partida en el
Segundo Tiempo, de generación en
generación era esperada mi llegada
entre los que guardaban fe en Mí. De
padres a hijos se iban transmitiendo la
divina promesa y mi palabra mantenía
vivo el deseo de contemplar mi
retorno.
17. Cada generación creía ser la
agraciada, esperando que en ella se
cumpliese la palabra de su Señor.
18. Así los tiempos pasaron y las
generaciones también, y de los
corazones se fue borrando mi
promesa, olvidándose de la oración y
la vigilia. (356, 4 5)
19. El mundo está sujeto a prueba,
las naciones sienten todo el peso de
mi justicia que cae sobre ellas. Y mi
luz, mi voz que os llama, se deja
sentir en toda la humanidad.
20. Los hombres sienten mi
presencia, perciben mi rayo universal
que desciende y descansa sobre ellos;
me presienten, sin conocer esta Obra*,
* La palabra y revelación de Cristo en su Segunda
Venida en forma Espiritual, que se inició en el o
1866 en México a través de Elías, quien “preparó el
camino del Señor”. (Ver Introducción).
Capítulo 1 En espera de la segunda venida de Cristo
29
sin haber oído mi palabra y elevan
hacia su espíritu para
preguntarme: Señor ¿En qué tiempo
nos encontramos? ¿Estas pruebas y
amarguras que han llegado a los
hombres, qué significan, Padre?
¿Acaso no escucháis el clamor de este
mundo? Tú dijiste que volverías.
¿Hasta cuándo vas a venir oh Señor?
Y en cada secta y religión, se eleva el
espíritu de mis hijos y me buscan, me
invocan, me preguntan y me esperan.
(222, 29)
21. Los hombres me interrogan y
me dicen: Señor, si vos existís
¿Porqué no os manifestáis entre
nosotros si en otros tiempos habéis
descendido hasta nuestra morada?
¿Porqué hoy no venís? ¿Es ahora tan
grande nuestra iniquidad que os
impide venir a salvarnos? Siempre
buscasteis al perdido, al ciego, al
leproso, de ésos ahora está lleno el
mundo, ¿Acaso ya no os inspiramos
piedad?
22. Vos dijisteis a vuestros
apóstoles que volveríais entre los
hombres y que daríais señales de
vuestra llegada las cuales creemos
estar contemplando. ¿Porqué no nos
mostráis vuestra faz?
23. He ahí a los hombres
esperándome sin sentir que estoy
entre ellos. Estoy delante de sus ojos y
no me ven, les hablo y no oyen mi
voz, y cuando por un instante llegan a
mirarme, me niegan, mas Yo sigo
dando testimonio de Mí, y a los que
me esperan les sigo esperando.
24. Y en verdad que las señales de
mi manifestación en esta era han sido
grandes; la misma sangre de los
hombres derramada a torrentes,
empapando la tierra, ha marcado el
tiempo de mi presencia entre vosotros
como Espíritu Santo. (62, 27 29)
25. Nadie debería sorprenderse de
mi presencia; ya a través de Jesús os
señalé los acontecimientos que
anunciarían mi manifestación como
Espíritu de Verdad; también os dije
que mi llegada sería en espíritu para
que nadie estuviera en espera de
manifestaciones materiales, que nunca
han de llegar.
26. Mirad al pueblo judío
esperando aún al Mesías, sin que éste
llegue en la forma que ellos esperan,
porque el verdadero ya estuvo con
ellos y no lo reconocieron.
27 ¿Queréis, humanidad,
desconocer mi nueva manifestación
para seguir esperándome según
vuestra creencia y no conforme a lo
que Yo os prometí? (99,2)
28. Que no espere el mundo un
nuevo Mesías; si os prometí volver,
también os di a entender que mi
venida sería espiritual, mas la
humanidad nunca ha sabido
prepararse para recibirme.
29. En aquel tiempo los hombres
dudaron de que Dios pudiera ocultarse
en Jesús, al que juzgaban un hombre
igual a los demás y tan pobre como el
que más. Sin embargo, después, y
ante las obras poderosas de Cristo, la
humanidad se convenció de que en
Capítulo 1 En espera de la segunda venida de Cristo
30
aquel hombre que nació, creció y
murió en el mundo, estuvo el Verbo
de Dios. Y sin embargo, en este
tiempo, muchos hombres sólo
aceptarían mi venida si fuese
humanizada como en el Segundo
Tiempo.
30. Las pruebas de que vengo en
Espíritu a comunicarme con la
humanidad no serán por todos
aceptadas, a pesar de los testimonios,
porque el materialismo será como
venda de oscuridad ante los ojos de
algunos.
31. Cuántos quisieran volver a ver
a Cristo padecer en el mundo y recibir
de Él el milagro, para creer en su
presencia o en su existencia; mas de
cierto os digo que en esta Tierra no
volverá a haber un pesebre que me
vea nacer como hombre, ni otro
Gólgota que me vea expirar. Ahora
me sentirán nacer en su corazón todos
los que resuciten a la vida verdadera,
como también me sentirán morir en su
corazón todos los que se obstinen en
el pecado. (88, 27 29)
32. Ved a mucha gente en este
tiempo escudriñando las escrituras de
los tiempos pasados, meditando sobre
los profetas y tratando de penetrar en
las promesas que Cristo hiciera de
volver.
33. Oídles como dicen: "El Maestro
está cerca", "El Señor ya está" o "no
tarda en llegar", y añaden: "Las
señales de su regreso son claras y
palpables".
34. Unos me buscan y me llaman,
otros sienten mi presencia, otros más
presienten mi venida en Espíritu.
35. ¡Ah, si en todos fuese ya esa
sed de conocimientos, si todos
tuvieran ese anhelo de conocer la
suprema verdad! (239, 68 71)
36. Ved como en todas las
religiones y sectas, los hombres
escudriñan el tiempo, la vida y los
sucesos, con la esperanza de descubrir
las señales que anuncien mi llegada.
Son los inocentes que no saben que ha
tiempo me estoy manifestando, y que
está a punto de terminar esta forma de
comunicación.
37. Mas también os digo que
muchos de los que con tanta ansiedad
me esperan, si presenciaran la forma
en que me he venido a comunicar no
me reconocerían, antes bien, me
negarían rotundamente.
38. A ellos sólo llegarán los
testimonios y por medio de ellos si
creerán que estuve entre mis hijos.
39. También vosotros íntimamente
me esperabais con impaciencia, mas
Yo sabía que me reconoceríais y
seríais de mis labriegos en este
tiempo. (255, 2 4)
Promesas bíblicas
40. En mi manifestación a través de
Jesús, os anuncié la venida del
Espíritu Santo y los hombres pensaron
que se trataba de una divinidad que
estando en Dios, no era conocida por
ellos, sin poder comprender que, al
hablaros del Espíritu Santo, os estaba
hablando del Dios único, el cual
Capítulo 1 En espera de la segunda venida de Cristo
31
estaba preparando el tiempo en el que
había de comunicarse espiritualmente
con los hombres a través del
entendimiento humano. (8, 4)
41. ¿Por qué ha de sentirse alguien
sorprendido ante mis nuevas
revelaciones? En verdad os digo, que
los patriarcas de los tiempos antiguos
ya tuvieron conocimiento de la
llegada de esta Era y los videntes de
otras épocas la contemplaron y los
profetas la anunciaron. Fue una
promesa divina hecha a los hombres,
mucho tiempo antes de que Yo, a
través de Jesús, viniese al mundo.
42. Cuando anuncié a mis
discípulos mi nueva venida y dejé
entrever la forma en que me
manifestaría a los hombres, ya hacía
mucho tiempo que la promesa os
había sido hecha.
43. Aquí tenéis ante vosotros
desarrollándose aquel tiempo, aquí
están cumpliéndose aquellas
profecías. ¿Quién puede
sorprenderse? Sólo los que han
dormido en tinieblas* o los que
borraron de ellos mismos mis
promesas. (12, 97 99)
44. Yo que sabía lo poco que
habías de profundizaros en mis
enseñanzas y los errores en que
habríais de caer al interpretar mis
revelaciones, os anuncié mi retorno,
diciéndoos que os enviaría al Espíritu
* La expresión “tinieblas” aquí y en otros
párrafos, significa desconocimiento, ignorancia
mientras que “luz” simbólicamente representa
comprensión e iluminación.
de la Verdad para que esclareciera
muchos misterios y os explicara lo
que no hubieseis comprendido.
45. Porque en lo más profundo de
mis palabras proféticas os di a
comprender que en este tiempo no
vendría entre relámpagos y truenos
como en el Sinaí, no a hacerme
hombre, humanizando mi amor y mis
palabras como en el Segundo Tiempo;
sino que llegaría a vuestro espíritu en
el resplandor de mi sabiduría
sorprendiendo a vuestra mente con la
luz de la inspiración y llamando a las
puertas de vuestro corazón, con una
voz que entiende vuestro espíritu.
Aquellas predicciones y promesas,
son las que ahora se están
cumpliendo.
46. Basta prepararos un poco para
mirar mi luz y sentir la presencia de
mi Espíritu, el mismo que os anunció
que vendría a enseñaros y a
descubriros la verdad. (108, 22 23)
47. Hay muchos que por temor o
falta de estudio, no han evolucionado
y practican sólo la ley de Moisés, sin
reconocer la venida del Mesías, y
otros que creyendo en Jesús, no han
esperado al Espíritu Consolador
prometido; y Yo he descendido por
tercera vez y no me han esperado.
48. Los ángeles han anunciado
estas revelaciones y su voz ha llenado
el espacio. ¿Les habéis reconocido?
Es el mundo espiritual que ha venido
entre vosotros a dar testimonio de mi
presencia. Todo lo que ha sido escrito,
se cumplirá. La destrucción que se ha
desatado, vencerá el orgullo y la
Capítulo 1 En espera de la segunda venida de Cristo
32
vanidad del hombre y éste, humilde,
me buscará para llamarme Padre.
(179, 38 39)
49. Así os dije en aquel tiempo: Lo
que os he dicho no es todo lo que he
de enseñaros. Para que sepáis todo,
antes tendré que irme para enviaros al
Espíritu de Verdad, a esclarecer lo
que he dicho y lo que he hecho. Yo os
prometo el Consolador en los tiempos
de prueba. Y ese Consolador, ese
Explicador, soy Yo mismo que vuelvo
para iluminaros y ayudaros a
comprender las lecciones pasadas y
esta nueva que ahora os traigo. (339,
26)
50. En la sabiduría está el bálsamo
y el consuelo que anhela vuestro
corazón, por eso os prometí en aquel
tiempo al Espíritu de Verdad como
Espíritu de Consolación. Pero es
indispensable tener fe para no
detenerse en el camino ni sentir temor
ante las pruebas. (263, 10 11)
Señales precursoras cumplidas
51. Pocos son los hombres que
conocen las señales de que una nueva
era ha comenzado y de que me estoy
manifestando espiritualmente a la
humanidad. En su mayoría consagran
su vida y esfuerzos al progreso
material y en esa lucha sorda y a
veces sangrienta por alcanzar su
objetivo, caminan como ciegos,
pierden el derrotero, no saben qes
lo que persiguen, no han logrado ver
la claridad de la nueva aurora, no
perciben las señales y están muy lejos
de haber alcanzado el conocimiento
de mis revelaciones.
52. Esta humanidad ha creído más
en las doctrinas y las palabras de los
hombres, que en las revelaciones que
a través de los tiempos le he
concedido. ¿Por ventura esperáis que
el Padre en su justicia os envíe
mayores señales de las que a cada
paso contempláis, para sentir y creer
que este es el tiempo predicho para mi
manifestación como Espíritu de
Verdad? ¡Ah hombres de poca fe!
Ahora comprenderéis discípulos, por
qué a veces os digo que mi voz clama
en el desierto, porque no hay quien la
escuche y atienda en verdad. (93, 27
28)
53. Para que todos los hombres de
la Tierra puedan dar fe de la verdad de
este mensaje, Yo he hecho que
aquellas señales profetizadas en los
tiempos antiguos, profecías que
hablaban de mi nueva venida, fuesen
sentidas en todo el orbe.
54. Así, cuando esta buena nueva
llegue a las naciones, los hombres
escudriñarán e investigarán cuanto se
haya hablado en estos tiempos y
sorprendidos y gozosos encontrarán
que todo lo que fue anunciado y
prometido para mi nueva venida, se
ha cumplido fielmente, como
corresponde a quien sólo tiene una
voluntad, una palabra y una ley. (251,
49)
Capítulo 1 En espera de la segunda venida de Cristo
33
55. A mis apóstoles en elSegundo
Tiempo* les anuncié mi nueva
manifestación y cuando ellos me
preguntaron qué señales anunciarían
ese tiempo, Yo se las anuncié una a
una, así como las pruebas que les
daría.
56. Las señales han aparecido hasta
la última; ellas anunciaron que este es
el tiempo profetizado por Jesús y Yo
os pregunto: Si esta manifestación que
os estoy dando no fuera verdad, ¿Por
qué Cristo no se ha presentado, a
pesar de las señales? ¿O creéis que
también el tentador tiene potestad
sobre toda la creación y sobre los
elementos para engañaros?
57. Yo os previne mucho tiempo
para que no cayerais bajo la seducción
de falsos profetas, de falsos cristos y
falsos redentores; mas hoy os digo
que el espíritu encarnado se encuentra
tan despierto por su evolución, por su
luz y experiencia, que no es fácil darle
tinieblas por luz, por mucho artificio
que ella tenga.
58. Por eso, os he dicho: Antes de
entregaros con fe ciega en este
camino, escudriñad cuanto queráis.
Ved que esta palabra ha sido dada
para todos y que nunca me he
reservado parte de ella sólo para
determinados seres. Ved que en esta
Obra no hay libros en los cuales
pretenda ocultaros alguna enseñanza.
* La evolución de la obra de redención es
subdividida por Cristo en tres grandes épocas, eras o
“tiempos”, siendo el “Segundo Tiempo” el de la
revelación Divina por Jesucristo y los subsiguientes
Siglos, (hasta su término en el siglo XIX ver
capítulo 38).
59. Mas también os dije en aquel
Segundo Tiempo por labios de Juan,
mi apóstol: "Si alguno oyera mi voz y
abriese la puerta, entraré en él, cenaré
con él y él Conmigo". También os
enseñé la parábola de las vírgenes
para que la tuvieseis presente en este
tiempo. (63, 79 80)
60. Si las señales y las pruebas se
han cumplido y no he aparecido en la
sinagoga, ni surgido en iglesia alguna,
¿No presiente el mundo que en algún
sitio he de estar manifestándome,
puesto que no puedo faltar a mi
palabra? (81, 41)
34
Capítulo 2 La aurora del Tercer Tiempo
La primera revelación
1. Este es un día de recordación;
en una fecha como ésta, consagré a
mis primeros portavoces para dar a
conocer a través de ellos mis nuevos
mandamientos y mis nuevas
revelaciones. El espíritu de Elías
vibraba a través de Roque Rojas, para
recordaros el camino que es la Ley de
Dios.
2. El instante fue solemne, el
espíritu de los presentes se estremeció
de temor y de gozo, como se
estremeció el corazón de Israel, en el
Monte Sinaí, cuando fue promulgada
la Ley. Como se estremecieron los
discípulos que en el Monte Tabor
contemplaron la transfiguración de
Jesús, cuando Moisés y Elías
aparecieron espiritualmente a la
diestra y siniestra del Maestro.
3. Ese primero de septiembre de
1866, fue el nacimiento de una nueva
era, la aurora de un nuevo día: El
Tercer Tiempo que se abría ante la
humanidad.
4. Desde aquel instante y sin
cesar, se han estado cumpliendo
muchas profecías y muchas promesas
hechas por Dios a los hombres hace
miles de años. En vosotros se han
venido a cumplir, hombres y mujeres
que habitáis el mundo en este tiempo.
¿Quiénes de vosotros habréis estado
en la Tierra cuando fueron dichas
aquellas profecías y cuando fueron
hechas aquellas promesas? Sólo Yo lo
sé, mas lo importante, es que sepáis
que os lo prometí y que lo estoy
cumpliendo.
5. ¿Sabéis de aquella nube sobre
la cual me vieron ascender mis
discípulos la última vez que a ellos
me manifesté? Pues en verdad quedó
escrito que sobre la nube vendría
nuevamente y lo he cumplido. El
primero de septiembre de 1866, mi
Espíritu vino sobre la nube simbólica
a prepararos para recibir la nueva
lección. Después en 1884, principié a
daros mi enseñanza.
6. No llegué en cuanto hombre,
sino espiritualmente limitado en un
rayo de luz para posarlo sobre el
entendimiento humano. Ese es el
medio elegido por mi voluntad para
hablaros en este tiempo y Yo tomaré
en cuenta la fe que en esta palabra
depositéis.
7. Porque no será Moisés quién os
guíe a través del desierto en pos de la
Tierra Prometida, ni Cristo hecho
hombre el que os haga oír su palabra
de vida como un camino de salvación
y libertad; es ahora la voz humana de
estas criaturas la que llega a vuestros
oídos y es menester espiritualizarse
para encontrar la esencia divina en
donde estoy presente, por eso os digo
que tiene mérito que creáis en esta
palabra porque es dada a través de
seres imperfectos. (236, 46 50)
Capítulo 2 La aurora del Tercer Tiempo
35
8. En 1866 nació la primera
congregación de espiritualistas,
discípulos de esta Obra. Bajo la luz de
mi Espíritu y orientados por Elías,
comenzaron aquellos primeros
párvulos a recibir los destellos del
mensaje que ahora, en su final, estáis
recibiendo en plenitud. (255, 10)
Mensajes y señales en todo el
mundo
9. Elías, quien había de llegar
primero para aparejar el camino del
Señor, se manifestó por vez primera
por el entendimiento humano en 1866.
¿Queréis dedicar unos instantes a
investigar las señales y
acontecimientos que surgieron en
todos los órdenes y coincidieron con
el tiempo de esa manifestación?
Nuevamente serán los hombres de
ciencia que estudian los astros los que
en la antigüedad eran llamados
magos, los que testifiquen que el cielo
ha dado señales que son voces
divinas. (63, 81)
10. No penséis que sólo en este
punto de la Tierra, en donde se
escucha esta palabra, sea el único
lugar en donde me hago presente a
mis hijos, porque en verdad os digo
que mi manifestación es universal en
diversas formas.
11. Elías, habiéndose manifestado
entre vosotros como precursor de mi
comunicación por el entendimiento
humano, no sólo vino a este país
donde habitáis; él pasó de un lugar a
otro de la tierra anunciando el nuevo
tiempo, anunciando la aproximación
del Reino de los Cielos.
12. De todas partes surgieron voces
que os anunciaban mi llegada: la
naturaleza, estremecida conmovió la
Tierra; la ciencia se abismó ante
nuevas revelaciones; el valle
espiritual* se precipitó sobre los
hombres; y a pesar de ello, la
humanidad permaneció sorda ante
aquellas voces, heraldos de una nueva
era.
13. Un torrente de luz divina
descendió para sacar de sus tinieblas a
los hombres, pero éstos, egoístas y
materializados**, lejos de aspirar al
perfeccionamiento del espíritu, al
mejoramiento moral de su vida en la
Tierra, tomaron aquella luz para
labrarse tronos y glorias, comodidades
y placeres de la materia y cuando lo
creyeron necesario, armas para
destruir la vida de sus semejantes. Sus
ojos se cegaron bajo la intensidad de
mi luz, y su vanidad les ha perdido,
mas Yo os digo que por la misma luz,
encontrarán la verdad, descubrirán el
camino y se pondrán a salvo.
14. Los que han sabido recibir en
su entendimiento la luz, y la han
tomado como un divino mensaje, han
hecho que su conciencia guíe sus
pasos y norme sus obras, porque han
tenido el presentimiento de que "El
Señor ha vuelto y de que está con los
hombres".
* Esta expresión se refiere a seres elevados del
Más Allá, los “espíritus de luz” del Reino de Dios.
** Significa lo contrario de “espiritualizado”, o
sea una vida y pensamientos dirigidos
exclusivamente al plano material y corporal.
Capítulo 2 La aurora del Tercer Tiempo
36
15. Los representantes de las
diversas sectas y religiones no han
querido recibirme, su corazón, su
dignidad y su falsa grandeza les
impide aceptarme en Espíritu; por eso,
en este tiempo se han formado en toda
la Tierra grupos, hermandades y
congregaciones de aquéllos que
sienten la presencia del nuevo tiempo,
de los que buscan la soledad para orar
y recibir las inspiraciones del Señor.
(37, 76 81)
16. Hay religiones que intentan
prepararse para mi nueva venida, sin
saber que estoy ya despidiéndome.
17. A todos llamé, y en verdad que
mi llamado y el rumor de que me
estoy comunicando con los hombres,
llegó a todos los rincones de la Tierra,
acompañado de testimonios y pruebas
que hablan de Mí, pecadores
regenerados, increyentes convertidos,
muertos que resucitan, desahuciados
que sanan y poseídos que se libertan
de su mal.
18. Pero encontré sordos a muchos,
a otros envanecidos en su gloria
terrestre y a otros temerosos para dar
a conocer mi manifestación como
Espíritu de Verdad. Yo recibí y
doctriné a cuantos a llegaron
confiando en mi amor. (231, 17 19)
19. Vendrán de otros países hacia
este pueblo, multitudes ansiosas de
interrogaros acerca de los
acontecimientos espirituales que en
este tiempo habéis presenciado y
también sobre las revelaciones y
profecías que os he entregado.
20. Porque en muchas partes del
mundo han recibido mis mensajes que
dicen que en un lugar de Occidente ha
descendido mi rayo divino para hablar
a la humanidad de este tiempo.
21. Veréis cómo llegado el instante,
de otros pueblos y naciones vendrán a
buscaros. Entonces los hombres de las
grandes religiones se sorprenderán de
que no sea a ellos a quienes vine a
buscar. (276, 45)
22. ¡Cuán poco interesa al mundo
mi nueva manifestación! ¡Qpocos
son los que están en vigilia
esperándome y cuántos son los que
duermen!
23. De los que viven esperándome,
puedo deciros que no todos presienten
la forma verdadera de mi presencia en
este tiempo, porque, mientras unos
influenciados por antiguas creencias,
piensan que voy a volver al mundo en
cuanto hombre, otros creen que he de
venir en alguna forma visible a todo
ojo humano y muy pocos son los que
aciertan con la verdad, presintiendo
que mi venida es espiritual.
24. Mientras unos se preguntan q
forma adoptaré, a qué hora o qué día
surgiré en la Tierra y por qué punto
habré de aparecer, otros, sin pensar en
formas ni en momentos determinados,
dicen para sí:"El Maestro ya está entre
nosotros, su luz, que es su Espíritu,
nos está bañando".
25. Cuando este mensaje llegue a
todos los corazones, será un presente
de gozo para unos, por que en él
confirmarán todos sus presentimientos
y su fe; en cambio, otros le negarán
Capítulo 2 La aurora del Tercer Tiempo
37
verdad a mi mensaje al no encontrarlo
de acuerdo con lo que ellos creían que
sería y la forma en que se
manifestaría. (279, 41 44)
Elías como precursor del Señor
26. Hice volver a Elías en el Tercer
Tiempo* y así lo había Yo anunciado
como Maestro en aquel Segundo
Tiempo, diciendo: En verdad, Elías ha
estado entre vosotros y no lo habéis
sentido. Yo volveré al mundo, pero en
verdad os digo: Antes que Yo, será
Elías.
27. Y como toda palabra del
Maestro se cumple, en el Tercer
Tiempo Elías ha sido antes que Yo
para venir a despertar a los espíritus, a
hacerles presentir que la hora del
Espíritu Santo abría sus puertas, para
decir a todo espíritu que abriera sus
ojos, que preparara su calza para
traspasar el umbral de la Segunda Era
hacia la Tercera, y para que fuese más
palpable la manifestación de Elías en
este Tercer Tiempo, Yo le hice
comunicarse a través de un varón
justo: Roque Rojas.
28. Elías, desde el s Allá,
espiritualmente, iluminó al varón, le
inspiró, le fortaleció y le guió en todos
sus pasos de principio a fin.
29. Mas de cierto os digo: No vine
a escoger de entre los hombres a
Roque Rojas. Yo le envié, envié a su
espíritu ya preparado por mi caridad,
le entregué materia preparada también
por y vosotros sabéis que fue
humilde, que a través de su humildad
* El 1º de setiembre 1866 - Ver capítulo 38.
y de su virtud el Padre manifestó
grandes obras.
30. Fue profeta, portavoz, vidente y
guía. De todo ello dejó un claro
ejemplo al pueblo. Fue burlado y
mofado por su mismo pueblo, como
lo fue Moisés en el desierto; fue
perseguido como Elías, el profeta, y
tuvo que buscar las cumbres de los
montes para desde allí orar y velar por
su pueblo.
31. Fue escarnecido y juzgado por
sacerdotes y escribas, como su
Maestro; fue creído, seguido y
circundado por unos cuantos, también
como su Maestro; sus manos
repartieron bálsamo, hicieron
prodigios que levantaban fe en unos y
confusión en otros; sus labios
hablaban de lecciones proféticas para
unos que se realizaban al pie de la
letra; sus labios sabían decir consejos
llenos de consuelo para los corazones
enfermos.
32. Su mente sabía concebir grandes
inspiraciones y sabía elevarse con el
éxtasis de los justos, de los apóstoles,
de los profetas; su espíritu sabía
desprenderse de este mundo y de su
carne, para penetrar en el valle
espiritual y humildemente llegar hasta
las puertas del Arcano del Señor, y
por medio de esa elevación, el espíritu
de Elías se manifestó a los primeros
testigos, antes de venir el rayo del
Maestro. (345, 57 58)
33. Roque Rojas reunió a un grupo
de hombres y mujeres de fe y buena
voluntad, y allí, en el seno de sus
primeras reuniones, Elías se manifestó
Capítulo 2 La aurora del Tercer Tiempo
38
a través del entendimiento del
Enviado, diciendo: "Yo soy Elías el
Profeta, el de la transfiguración en el
Monte Tabor". Y dio las primeras
instrucciones a los primeros
discípulos, al mismo tiempo que les
anunciaba la Era de la Espiritualidad y
les profetizaba que pronto llegaría el
Rayo del Divino Maestro a
comunicarse con su pueblo.
34. Un día en que el humilde
recinto de Roque Rojas se encontraba
pletórico de adeptos que confiaban en
la palabra de aquel varón, descendió
Elías a iluminar la mente de su
portavoz, e inspirado por Mí, ungió a
siete de aquellos creyentes a quienes
les dio la representación o el
simbolismo de los Siete Sellos.
35. Más tarde, cuando llegó el
instante prometido de mi
comunicación, encontré que de
aquellos siete escogidos, sólo uno
velaba en espera de la llegada del
Casto Esposo y ese corazón era el de
Damiana Oviedo, la doncella cuyo
entendimiento fue el primero en
recibir la luz del Rayo Divino como
premio a su perseverancia y a su
preparación.
36. Damiana Oviedo representaba
el Sexto Sello*. Fue una prueba más,
de que la luz del Sexto Sello es la que
ilumina esta Era. (1, 6 9)
37. ¡Pocos supieron sentir en
verdad la presencia del enviado
* Se refiere a la revelación del Apóstol Juan y
designa al penúltimo de los Siete Sellos, símbolos de
otras tantas épocas, que forman el gran plan de
redención del Señor. (Ver capítulo 38)
divino! Una vez más fue la voz que
clamaba en el desierto y nuevamente
preparó el corazón de los hombres
para la inminente llegada del Señor,
Así se abrió el Sexto Sello, dejando
contemplar su contenido y
desbordándose como un torrente de
justicia y de luz sobre la humanidad.
Muchas promesas y profecías
quedaron así cumplidas.
38. Elías, como Jesús y como
Moisés, vino a iluminar los ojos de
vuestro espíritu para que con-
templaseis al Padre, Moisés os
enseñó: "Amarás a tu prójimo como a
ti mismo". Jesús os dijo: "Amaos los
unos a los otros". Elías os man
tener "caridad y más caridad con
vuestros hermanos" y luego añadió "y
veréis a mi Padre en todo su
esplendor". (81, 36 37)
39. Cuando la oscuridad que ha
envuelto a la humanidad se disipe y se
haga la luz en los espíritus, sentirán la
presencia de una nueva era. Porque
Elías ha vuelto entre los hombres.
40. Mas como éstos no han sabido
mirarle, ha sido necesario que
manifestase su espíritu a través del
entendimiento humano y de que se
mostrase ante los videntes en aquella
visión del profeta Eliseo: Sobre las
nubes, en su carro de fuego.
41. Elías ha venido como precursor
en este tiempo para preparar mi
llegada; ha venido como profeta para
anunciaros la nueva era con sus
combates y sus pruebas, pero también
con la sabiduría de sus revelaciones.
Viene con su carro de luz a invitaros a
Capítulo 2 La aurora del Tercer Tiempo
39
penetrar en él para levantaros sobre
las nubes y llevaros a la mansión
espiritual donde reina la paz. Confiad
en él como en el buen pastor, seguidle
espiritualmente como el pueblo siguió
a Moisés en el Primer Tiempo, orad
para que él os ayude en vuestro
cumplimiento y si lo queréis imitar,
hacedlo. (31, 58 59)
42. Elías, Espíritu de gran potestad
y que no ha sido reconocido por la
humanidad, siempre ha sido mi
precursor. Hoy ha venido una vez más
a preparar a los señalados*, a los que
me han servido como portavoces y a
toda la humanidad.
43. Si os preparáis y estudiáis mi
enseñanza para llegar a conocer mi
voluntad, Elías vendrá en vuestra
ayuda y será vuestro báculo y amigo.
44. Elías es rayo divino que ilumina
y guía a todos los seres y los conduce
a Mí; amadle y veneradle como
precursor e intercesor vuestro. (53, 42
44)
45. Elías, el profeta, el precursor, el
enviado del Tercer Tiempo, intercede
por su rebaño, ora por los que no
saben orar y oculta con su manto la
mancha del pecador en espera de su
regeneración. Elías prepara sus
multitudes, sus ejércitos, para
combatir las tinieblas formadas por la
ignorancia, el pecado, el fanatismo y
* Los “marcados o señalados” (según revelación
de Juan, Cap. 14, 1 5) son los elegidos de Cristo,
que de Él recibieron en su frente la marca de la
Divina Trinidad. (Ver capítulo 39, últimos párrafos).
el materialismo de la humanidad. (67,
60)
46. Ahora os corresponde a todos
los que ya estéis preparados y
despiertos, el anunciar la liberación
del mundo. Recordad que Elías, el
prometido para este tiempo, lo está
preparando todo para rescatar del
dominio del Faraón a las naciones de
la Tierra, esclavizadas por el
materialismo, como en aquel tiempo
lo hiciera Moisés en Egipto con las
tribus de Israel.
47. Decid a vuestros hermanos, que
ya se manifestó Elías por el
entendimiento humano, que su
presencia ha sido en espíritu, y que
seguirá iluminando el camino a todos
los pueblos que en adelante lleguen.
48. Vuestro Pastor tiene por misión
restituir a todas las criaturas a su
verdadero sendero, ya sea éste de
orden espiritual, moral o material, por
lo cual os digo que serán
bienaventuradas las naciones que
reciban el llamado de su Señor, a
través de Elías, porque ellas quedarán
unidas por la ley de justicia y de
amor, la cual les traerá la paz como
fruto de su comprensión y de su
fraternidad. Así unidas, serán llevadas
al campo de la lucha donde
combatirán contra la maldad, el
materialismo y la mentira.
49. En esa lucha, verán los
hombres de este tiempo los nuevos
milagros y entenderán el sentido
espiritual de la vida, aquél que les
habla de inmortalidad y de paz.
Dejarán de matarse entre sí,
Capítulo 2 La aurora del Tercer Tiempo
40
reconociendo que lo que deben
destruir es su ignorancia, su egoísmo
y las pasiones insanas, de las cuales
han provenido sus tropiezos y
miserias, tanto materiales como
espirituales. (160, 34 36)
50. Elías es el rayo de Dios, con
cuya luz viene a disipar vuestras
tinieblas y a libertaros también de la
esclavitud de este tiempo que es la del
pecado, y quién guiará vuestro
espíritu a través del desierto hasta
llegar a la Tierra Prometida en el seno
de Dios. (236, 68)
41
43
Capítulo 3 El sol espiritual de la segunda venida de Cristo
La venida del Señor
1. Estoy presente ante la humanidad,
en un tiempo en el cual nuevas
revelaciones han transformado la vida
de los hombres; y así hago acto de
presencia entre vosotros, con la
misma humildad que en
conocisteis en aquel tiempo.
2. No es que el Verbo de Dios haya
nacido de nuevo en la pobreza de un
pesebre; no, porque ya no hace falta
que la materia dé testimonio del poder
de Dios. Si los hombres creen que esta
materia es Dios venido al mundo, no
es así, la presencia de Dios es
espiritual, universal, infinita.
3. Si todo lo que los hombres han
luchado en este tiempo, estuviese
dentro de lo justo, de lo lícito y bueno,
no hubiera sido necesario que Yo
descendiese a hablaros nuevamente;
pero, no todas las obras que me
presenta esta humanidad, son buenas;
hay muchos errores, muchas
injusticias, muchos desvíos y
maldades, por lo tanto, hacía falta que
mi caridad despertase al hombre
cuando más entregado se encontraba
en su obra, para recordarle cuáles son
los deberes olvidados y a quién debe
todo lo que es y lo que ha de ser.
4. Para hacerme oír de una
humanidad materializada, la cual no
podía haberme escuchado de espíritu
a Espíritu, tuve que servirme de sus
dones y facultades, para comunicarme
a través del entendimiento del
hombre.
5. La explicación de por qué
"desciendo" a comunicarme con
vosotros, es ésta: Al no poder elevaros
para comunicaros con vuestro Señor
de espíritu a Espíritu, he tenido que
descender un peldaño más, o sea, de
lo espiritual, de lo divino, donde aún
no podéis llegar, tomar entonces
vuestro entendimiento, el cual tiene
asiento en el cerebro del hombre y
traducir mi inspiración divina en
palabra humana y en sonido material.
6. El hombre necesita de un
conocimiento más y es Dios el que
viene al hombre para confiarle
sabiduría; si el medio elegido para mi
breve comunicación por el
entendimiento de estos portavoces, no
os parece digno, os digo en verdad,
que el mensaje dado a través de ellos,
es muy grande. Hubieseis querido que
mi manifestación ante el hombre, se
hiciese a través de pompas y
ceremonias que impresionaran, pero
que en realidad son vanas ante el
espíritu porque carecen de verdadera
luz.
7. Yo podía haber venido entre
relámpagos y tempestades para hacer
sentir mi poder, pero entonces, ¡Cuán
fácil hubiese sido que el hombre
confesase que era llegada la presencia
del Señor! Mas, ¿No creéis que
hubiese vuelto el temor a vuestro
corazón, y también la idea de lo
Capítulo 3 El sol espiritual de la segunda venida de Cristo
44
incomprensible? No creéis que todo
sentimiento de amor hacia el Padre se
hubiese tornado tan sólo en miedo a
su justicia? Y debéis saber que Dios,
aunque es fuerza omnipotente, no os
vencerá con esa fuerza, no se
impondrá por ella, sino por otra
potencia, y esa es la del amor.
8. Es el Espíritu Divino el que ahora
habla al Universo; Él es quien viene a
hacer luz en todo lo que no visteis
claro en otro tiempo, es la aurora de
un nuevo día para todos los hombres,
por que viene a libertaros de falsos
temores, a destruir vuestras dudas, en
fin, a haceros libres de espíritu y
entendimiento.
9. Yo os digo que después de
conocer la esencia de mis enseñanzas
y la justicia de mis leyes, conoceréis
también los límites que vuestros
conceptos os habían impulsado,
impidiéndoos ir más allá de un débil
conocimiento de la verdad.
10. Ya no será el miedo ni el temor
al castigo lo que os detenga para
investigar, para descubrir; sólo
cuando verdaderamente estéis que-
riendo conocer lo impenetrable, será
vuestra conciencia la que os vede el
paso, porque debéis saber que no toda
la verdad corresponde al hombre, y
que de ella, sólo debe tomar la parte
que le corresponde.
11. Pueblo: Si mi venida fue
anunciada que sería en medio de
guerras, de elementos
desencadenados, de epidemias y de
caos, no es porque Yo os haya traído
todo esto; es porque precisamente mi
presencia había de ser oportuna en esa
hora de crisis para la humanidad.
12. Y aquí tenéis el cumplimiento de
cuando un mundo agoniza y en sus
estertores estremece y sacude la
Tierra, para dar paso a una nueva
humanidad; por ello el llamado de
amor, amor que encierra e inspira:
justicia, fraternidad y paz.
13. La palabra de Cristo germinó en
sus discípulos, y en el pueblo que le
siguió, creció su siembra, se extendió
su enseñanza y cundió su esencia por
todo el mundo; así también se
extenderá esta enseñanza de ahora, la
cual será recibida por todos aquellos
que se encuentren capacitados para
sentirla y comprenderla. (296, 17 27
y 35)
“Todo ojo me verá”
14. Jesús dijo a sus discípulos: "Sólo
un tiempo estaré ausente de vosotros,
volveré". Luego les fue revelado que
su Maestro vendría sobre la nube
rodeado de ángeles y despidiendo
rayos de luz hacia la tierra.
15. Heme aquí sobre la nube,
rodeado de ángeles que son los seres
espirituales que han venido a
manifestarse entre vosotros como
mensajeros de mi Divinidad y como
buenos consejeros vuestros. Los rayos
de luz son mi Verbo que os habla de
nuevas revelaciones, que desborda
sabiduría en todo entendimiento.
16. Bienaventurados los que sin ver
han creído porque son los que sienten
mi presencia. (142, 50 52)
Capítulo 3 El sol espiritual de la segunda venida de Cristo
45
17. El hombre, a través de su
espíritu, encontrará la verdad, todos
palparán mi presencia, porque ya os
había dicho desde aquel tiempo que
todo ojo me vería, llegada la hora
propicia.
18. Pues este tiempo que vivís es
precisamente el anunciado por mi
palabra y por mis profetas de los
tiempos pasados, para que todos los
hombres me vean a través de los
sentidos y potencias de su espíritu.
19. No será necesario que me
contemplen limitado o figurado en
forma humana para poder decir que ya
me han visto, sino que bastará que su
espíritu me sienta y su entendimiento
me comprenda para decir con toda
verdad que me han visto.
20. El amor y la fe, así como la
inteligencia, pueden mirar
infinitamente más allá de donde
pueden alcanzar a ver vuestros ojos,
por eso os digo que no será necesario
que limite mi presencia en la forma
humana o a través de alguna figura
simbólica para hacer que me veáis.
21. ¡Cuántos que en aquel Segundo
Tiempo me miraron o pasaron a mi
lado, ni siquiera supieron quien era
Yo, en cambio, cuántos que ni
siquiera supieron cuándo nací en
cuanto hombre, me miraron en
espíritu, me reconocieron a través de
mi luz y gozaron mi presencia por
medio de su fe.
22. Abrid todos vuestros ojos y
justificad con vuestra fe que sois los
hijos de la luz. Todos podéis mirarme,
mas para ello es indispensable que
tengáis voluntad y fe. (340, 45 51)
23. Yo os digo que cuando esta
humanidad esté más en contra mía por
su impiedad, por su alejamiento de la
justicia y del bien, Yo me presentaré
en su camino lleno de esplendor,
como fui delante de Saulo y le haré
escuchar mi voz.
24. Entonces veréis cómo muchos
de los que sin darse cuenta me han
perseguido, se levantarán trans-
formados e iluminados para seguirme
por las sendas del bien, del amor y de
la justicia.
25. A ellos diré: detened vuestra
planta caminantes y bebed de esta
fuente de aguas cristalinas. Descansad
de la dura jornada a la que os he
sometido. Confiadme vuestras cuitas
y dejad que mi mirada penetre muy
adentro de vuestro espíritu porque
quiero llenaros de gracia y consolaros.
(82, 46)
26. Mi amor conmoverá vuestras
fibras más sensibles, pero será la
armonía con vuestra conciencia, la
que os haga escuchar mi divino
concierto y muchos me contemplaréis
en la dulce silueta de Jesús.
27. Debo advertiros que la silueta de
Jesús no es la forma perfecta en que
me contemplaréis. Si os dije en los
tiempos pasados: "Todo ojo me verá",
os di a entender que todos conoceríais
la verdad, aunque debo deciros que
Yo me limitaré según la evolución de
cada espíritu. Mas cuando ascendáis
por la escala de perfección, entonces
me contemplaréis en todo mi
esplendor.
Capítulo 3 El sol espiritual de la segunda venida de Cristo
46
28. Por ahora, no tratéis de
imaginarme en ninguna forma,
meditad: Si vuestro espíritu siendo
limitado es esencia, es luz ¿Qué forma
pod tener el espíritu Universal de
Vuestro Señor, que no tiene principio
ni fin? Dejad lo insondable en la
intimidad de mi arcano. (314, 69 70)
29. En mi palabra del Segundo
Tiempo os hice saber que nuevamente
vendría Yo a vosotros, que
descenderían mis huestes espirituales
Conmigo, pero la humanidad no ha
comprendido ni interpretado debida-
mente el sentido de mi palabra.
30. Por eso cada religión me espera
en su seno, por eso esperan
contemplarme con sus ojos mortales;
y quienes así me esperan ahora son
los mismos que en aquel tiempo
negaron que Jesús fuese el Mesías y le
juzgaron como un soñador.
31. Hoy digo a vosotros, mis
discípulos: Llegará el momento en
que me veréis en todo mi esplendor.
Para ese tiempo, la tierra y sus
moradores habrán sido purificados, y
restauradas la virtud y la gracia del
espíritu. Desaparecerá el dolor y todo
será dicha, será un día infinito,
interminable para vosotros. ¿No
queréis contemplar estas maravillas?
¿No queréis que vuestros hijos se
comuniquen con mi Espíritu y libres
del pecado puedan formar un mundo
de paz? (181, 74 y 81)
32. Si la humanidad hubiese sabido
analizar las profecías del Primero y
del Segundo Tiempo, no se
confundiría hoy ante la realización de
ellas; esto fue lo que pasó en el
Segundo Tiempo cuando el Mesías
nació entre los hombres, lo mismo
que acontece ahora que he venido en
Espíritu.
33. El sentido de mi enseñanza es el
mismo en los dos tiempos; ella os
prepara para hacer de esta vida un
hogar amable aunque pasajero, donde
los hombres se miren y se traten como
hermanos y brote de unos a los otros
el calor de la verdadera fraternidad.
34. Preparad también al espíritu
para penetrar después de esta vida en
aquellos mundos o moradas que el
Señor tiene reservadas para sus hijos.
Mi deseo es que cuando vayáis a ellos
no os sintáis extraños, sino que
vuestra espiritualidad e intuición os
hagan mirar todo lo que encontréis
como si ya anteriormente hubieses
estado ahí. Mucho de verdad habrá en
ello, si desde aquí sabéis estar en
contacto con lo espiritual por medio
de la oración. (82, 9 10)
35. Soy el caminante que está
llamando a las puertas de vuestro
corazón. Llamo y no sabéis quién es,
abrís y no me reconocéis, como el
caminante que llega a una aldea y no
tiene quien le conozca; como el
extranjero que penetra en Tierra
extraña y no es entendido en su
idioma. Así me presento entre
vosotros. ¿Hasta cuando sentiréis mi
presencia? ¡Oh humanidad! ¿Hasta
cuándo me reconoceréis como en
aquellos tiempos fue reconocido José
por sus hermanos en Egipto? (90, 1)
47
Capítulo 4 La enseñanza a través de la Divina Doctrina
Origen de las revelaciones
1. Os habla el Verbo que ha
estado siempre en Dios, el mismo que
estuvo en Cristo y que hoy conocéis
por el Espíritu Santo; porque el Verbo
es palabra, es Ley, es mensaje, es
revelación, es sabiduría. Si oísteis al
Verbo a través de la palabra de Cristo
y ahora la recibís por medio de la
inspiración del Espíritu Santo, de
cierto os digo que es la voz de Dios la
que habéis escuchado, porque un solo
Dios existe, un solo Verbo y un solo
Espíritu Santo. (13, 19)
2. ¿Sabéis, cuál es el origen de esa
luz que hay en la palabra vertida por
los labios de los portavoces? Su
origen está en el bien, en el amor
divino, en la luz universal que emana
de Dios. Es un rayo o un destello de
ese Todo luminoso que os da la vida,
es parte de la fuerza infinita que todo
lo mueve y bajo la cual todo vibra,
palpita y gira sin cesar. Es eso que
llamáis irradiación divina, es la luz
del Espíritu Divino que ilumina y
vivifica a los espíritus. (329, 42)
3. Os habla en este instante, Aquél
que siempre ha venido a salvaros;
Cristo, la promesa divina humanizada
en Jesús en el Segundo Tiempo, El
Verbo Divino hecho palabra humana,
el Espíritu del Amor, de la luz, de la
sabiduría, limitado en un rayo que a
través de la conciencia toca al espíritu
y la mente del hombre para enseñarle
a transmitir mi pensamiento. (90, 33)
4. Soy Cristo, al que se ha
perseguido, blasfemado y convertido
en reo en este mundo. Vengo a
vosotros después de lo que me
hicisteis en el Segundo Tiempo en
Jesús, para daros una vez más, prueba
de que os he perdonado y de que os
amo.
5. Desnudo me llevasteis a la cruz
y así vuelvo entre vosotros, porque mi
Espíritu y mi verdad no los oculto a
vuestros ojos tras la vestidura de la
hipocresía o de la mentira; mas para
que podáis mirarme, antes tenéis que
limpiar vuestro corazón. (29, 27 28)
6. Hoy os digo: he aquí al
Maestro, aquél a quien llamaron las
multitudes El Rabí de Galilea del
amor; el banquete al que hoy os invito
es espiritual, el pan y el vino,
también; mas hoy como ayer y como
siempre, Soy el Camino, la Verdad y
la Vida. (68, 33)
Lugares de revelación y sus
destinatarios
7. Recordad que Yo soy el Verbo
del Padre, que la esencia divina que
en esta palabra recibís, es luz de ese
Espíritu Creador, que en cada uno de
vosotros he dejado una parte de mi
Espíritu.
Capítulo 4 La enseñanza a tras de la Divina Doctrina
48
8. Mas al contemplar la pobreza
que envuelve al grupo que ahora me
escucha y la humildad del aposento en
el cual os reunís, en silencio me
preguntáis: "Maestro, ¿Por qué no
elegiste para tu manifestación en este
tiempo alguno de esos grandes
templos o iglesias, en donde podrían
haberte ofrecido ricos altares y
ceremonias solemnes dignas de Ti?
9. Yo contesto a esos corazones
que así piensan de su Maestro: No han
sido los hombres, los que me han
traído hasta esta pobreza, he sido Yo,
quien ha elegido para mi
manifestación la humilde estancia en
el pobre suburbio de vuestra ciudad,
para haceros comprender con ello, que
no es el tributo material, ni la ofrenda
exterior, la que Yo vengo a buscar
entre vosotros, que por el contrario, si
he vuelto, ha sido para predicar una
vez más la humildad, para que
encontréis en ella la espiritualidad.
(36, 24 25)
10. Hay quienes no creen en mi
presencia porque juzgan la pobreza y
humildad de estos recintos y la
insignificancia de los portavoces por
quienes me comunico, pero si los que
así dudan estudiaran la vida de Cristo,
verían que Él nunca buscó galas, ni
honores, ni riquezas.
11. Tan pobres y humildes pueden
ser estos lugares, como el establo y la
paja en que nací en aquel tiempo.
(226, 38 39)
12. No penséis que a última hora
elegí esta nación para mi nueva
manifestación, todo había sido
previsto desde la eternidad. Este
suelo, esta raza, vuestros espíritus,
habían sido preparados por Mí, así
como el tiempo de mi presencia
también había sido marcado por mi
voluntad.
13. Yo dispuse iniciar mis
manifestaciones entre los más
humildes, entre aquéllos que
conservaban virgen el entendimiento
y el espíritu. Después, dejé que a
viniesen todos, porque en mi mesa no
existen distinciones ni preferencias.
Mi palabra derramada sobre este
pueblo, ha sido sencilla y humilde en
su forma, al alcance de vosotros, y su
sentido, lleno de claridad, ha sido
profundo para vuestro espíritu, porque
Yo, aunque soy el Arcano, siempre
me manifiesto y me expreso con
sencillez y claridad. Yo no soy un
secreto para nadie; el secreto y el
misterio son hijos de vuestra
ignorancia. (87, 11 12)
14. Los primeros en escucharme
tomaron como árbol mi Obra,
cortando de él las primeras ramas para
plantarlas en diferentes comarcas.
Unos interpretaron bien mis
enseñanzas, otros equivocaron el
camino.
15. Pequeñas eran las porciones
que se reunían bajo la sombra de los
humildes recintos, mas cuando éstos
se multiplicaron las multitudes
crecieron, les llamé a unificación,
para que todos se reconocieran como
discípulos de un solo Maestro y todos
practicasen la lección en la misma
Capítulo 4 La enseñanza a través de la Divina Doctrina
49
forma, para que la semilla fuese
sembrada, no bajo el libre albedrío de
los labriegos*, sino bajo la voluntad
divina.
16. Ante el Arca Espiritual de la
Nueva Alianza, las multitudes
prometieron sumisión, obediencia y
buena voluntad, pero cuando los
huracanes y los torbellinos soplaron
con fuerza y azotaron las ramas del
árbol, hubo quienes debilitaron
mientras otros impasibles, siguieron
firmes enseñando a los nuevos
labriegos a cultivar las tierras.
17. Hay quienes, reconociendo la
grandeza de esta revelación, han
intentado penetrar en mis arcanos,
más allá de donde es mi voluntad, con
el fin de adueñarse de un saber y de
una potestad que les haga superiores a
los demás, mas no han tardado en
encontrarse ante mi justicia.
18. Otros, no sabiendo descubrir la
grandeza de esta Obra en la pureza, en
la sencillez, han copiado de sectas y
religiones, ritos, símbolos y
ceremonias, creyendo con ello darle
solemnidad a mis manifestaciones.
(234, 27 30)
19. Desde que esta comunicación
comenzó a manifestarse, vuestro
espíritu se iluminó con mi enseñanza,
aunque también surgieron los
incrédulos lo mismo entre los que han
cultivado la mente, como entre los
rudos e ignorantes.
* Refiérase a una parábola de Cristo, de los
“labriegos en mi viñedo”.
20. ¡Cuántos argumentos para
desmentir esta revelación! ¡Cuántos
intentos para destruir esta palabra!
Mas nada ha detenido el curso de mi
mensaje, por el contrario, mientras
más se ha combatido a esta Obra, más
se ha encendido la fe de las multitudes
y mientras más ha pasado el tiempo,
mayor ha sido el número de aquéllos
por quienes trasmito mi palabra.
21. ¿Qué quiere decir esto? Que
jamás el poder humano logrará
impedir que el poder divino lleve a
cabo sus designios.
22. El Pueblo, al congregarse en el
interior de estos recintos, lo ha hecho
siempre sin temor al mundo, siempre
pleno de confianza en mi presencia y
en mi protección, y Yo le he probado
que su fe ha estado cifrada en la
verdad. (329, 28 30 y 37)
23. Un nuevo apostolado surgde
entre ese pueblo, formado por
corazones sencillos y humildes, pero
llenos de amor y de fe para seguirme.
No podía faltar entre ellos un nuevo
Tomás que necesitase ver para creer
en mi presencia; un nuevo Pedro que
creyendo en Mí, me negase por temor
a la humanidad y un nuevo Judas
Iscariote que me traicionase,
cambiando mi palabra y mi verdad
por monedas y halagos.
24. Las multitudes que forman este
pueblo siguieron aumentando y
ramificándose por ciudades, comarcas
y aldeas, y fueron surgiendo de este
pueblo apóstoles de la verdad y la
rectitud, labriegos abnegados y llenos
de celo en la Doctrina de su Señor y
Capítulo 4 La enseñanza a tras de la Divina Doctrina
50
profetas limpios de corazón que han
hablado la verdad. (213, 72 73)
25. Todo lo he cambiado para mi
nueva manifestación: sitios y medios
de comunicación, para destruir la
ignorancia, la confusión y la mala
interpretación que se ha dado a mis
anteriores revelaciones. Así como el
sol aparece en el oriente y le veis en el
cenit al mediodía, para luego
contemplar como se oculta en
occidente; así la luz de mi Espíritu ha
venido de tiempo en tiempo
avanzando de Oriente hacia
Occidente, para que no limitéis mi
grandeza y mi poder a lugares, a
hombres o a razas. (110, 9)
26. Me basta con que unos cuantos
me escuchen, porque ellos llevarán
mañana el testimonio a sus hermanos;
que si a todos les hiciese el
llamado, las mayorías no acudirían
porque se encuentran ocupadas en los
quehaceres del mundo: me negarían e
impedirían que el hombre de buena
voluntad se acercase a escucharme.
27. Aquí, en el recogimiento de
estos humildes lugares en que me
manifiesto, estoy haciendo que
germine mi semilla. Reúno en grupos
a los corazones sencillos, y una vez
alejados del bullicio de la vida
materialista, les hablo del amor, de lo
eterno, del espíritu, de los verdaderos
valores humanos y espirituales,
haciendo que contemplen la vida a
través de la conciencia y no de los
sentidos.
28. A estos pequeños les llamo
discípulos, y ellos, que nunca han
poseído nada, que nunca han sido
tomados en cuenta por sus semejantes,
se han llenado de satisfacción al verse
llamados por y han resucitado a
una nueva vida; se han levantado con
la convicción y el gozo de que pueden
ser útiles a sus semejantes, porque el
Señor ha puesto en ellos sus
revelaciones y les ha descubierto el
camino del amor.
29. Habrá quienes los nieguen y de
ellos se mofen porque se dicen
discípulos de Jesús, mas en verdad os
digo, que a pesar de serles negada esa
gracia, seguirán siendo mis discípulos.
(191, 33 36)
30. El mundo está esperando que le
llame mi voz, el corazón de la
humanidad, aunque muerto a la fe,
aguarda que se le acerque la voz de
Cristo diciéndole: "Levántate y anda".
31. Los muertos, los ciegos, los
enfermos y los parias, forman un
pueblo muy grande, llegaré a ellos
porque los que sufren del espíritu o
del cuerpo son los más sensibles a mi
presencia. Los grandes del mundo, los
que tienen poder, riquezas y glorias
mundanas, creen no necesitarme y no
me esperan: ¿Qué puede darles Cristo,
si dicen tenerlo todo? ¿Por ventura
algunos bienes espirituales o un lugar
en la eternidad? Eso no les interesa.
32. Aquí tenéis la razón de por q
he buscado a estas multitudes de
pobres y enfermos del cuerpo y del
espíritu para manifestar mi Doctrina
ante ellas: porque me deseaban, me
Capítulo 4 La enseñanza a través de la Divina Doctrina
51
buscaban; era natural que fueran
quienes sintieran mi presencia cuando
llegó el tiempo de mostrarme una vez
más a la humanidad. (291, 32 34)
La transmisión de las
manifestaciones Divinas
33. El que dude de esta
comunicación a través del
entendimiento humano es como si
negase su condición de ser superior
entre las demás criaturas, es como si
negase a su propio espíritu y no
quisiera darse cuenta del nivel
espiritual y mental que ha alcanzado a
través de pruebas sin fin, amarguras y
luchas.
34. Negar que Yo me comunique
por medio de vuestro entendimiento o
de vuestro espíritu, es negarse a
mismo y colocarse en el lugar de las
criaturas inferiores.
35. ¿Quién ignora que el hombre es
hijo de Dios? ¿Quién no sabe que en
lleva un espíritu? Entonces ¿Por
qué no pensar que entre el Padre y sus
hijos debe haber una o algunas formas
para comunicarse entre ambos?
36. Si Yo soy inteligencia, os busco
por medio de vuestro entendimiento;
si soy Espíritu os busco a través de
vuestro espíritu. Mas ¿Cómo van a
comprender y a aceptar esta verdad
los que niegan mi comunicación, si
nunca han querido mirarme y
conocerme como espíritu? En su
corazón han dado cuerpo a muchas
creencias erróneas, como la de pensar
que Yo soy ser divino con forma
humana, al que hay que representar
con símbolos e imágenes para
comunicarse conmigo a través de
ellas.
37. En el transcurso de los siglos la
humanidad que así me ha buscado, se
ha acostumbrado al mutismo de sus
imágenes y formas ante las cuales ora
y ofrece ritos. Y ha llegado ha
formarse en su corazón la idea de que
nadie es digno de mirar, oír ni sentir a
Dios. Con decir que Yo soy
infinitamente alto para aproximarme a
los hombres, creen éstos rendirme un
homenaje de admiración y se
equivocan, porque quien diga que Yo
soy muy grande para fijarme en
criaturas tan pequeñas como es el
hombre, ese es un ignorante que está
negando lo más hermoso que mi
Espíritu os ha revelado: la humildad.
38. Si creéis en Cristo, si sostenéis
que sois cristianos, no debéis
alimentar ideas tan absurdas como la
de pensar que sois indignos de que
vuestro Señor se acerque a vosotros.
¿Olvidáis que precisamente vuestra fe
cristiana está cimentada en aquella
prueba de amor divino, al hacerse
hombre el Verbo de Dios? ¿Qué
aproximación más palpable y humana
podíais pedir de Mí? ¿Qué
comunicación más al alcance de los
hombres pecadores y carnales,
oscuros de espíritu y cerrados de
entendimiento, que aquélla en que les
hacía escuchar mi voz divina
traducida en palabra humana?
39. Aquella fue la prueba más
grande de amor, de humildad y de
piedad hacia los hombres, que vine a
sellar con sangre, para que
eternamente tuvieseis presente que
Capítulo 4 La enseñanza a tras de la Divina Doctrina
52
nadie es indigno de Mí, ya que,
ciertamente por quienes más perdidos
se encontraban en el fango, en las
tinieblas y en los vicios, vine a
humanizar mi Verbo y a derramar la
savia de mi sangre.
40. ¿Por qentonces, los mismos
que creen en todo aquello, niegan
ahora mi presencia y comunicación?
¿Por qué tratan de sostener que no es
posible esto, porque Dios es infinito y
el hombre es muy bajo, muy pequeño
y muy indigno? En verdad os digo
que quien niegue mi comunicación de
este tiempo, estará negando mi
presencia en el mundo en aquel
Segundo Tiempo y también, estará
negando mi amor y mi humildad.
41. Vosotros, pecadores, es natural
que en vuestro pecado os sintáis
alejados de Mí, en cambio Yo siento
que a medida que más errores
cometéis y más mancháis vuestro
espíritu, más necesito acercarme a
vosotros, para daros la luz, para
tenderos la mano, para sanaros y
poneros a salvo.
42. Yo sabía que cuando volviese a
comunicarme con mis hijos, muchos
me negarían y por eso, desde aquel
tiempo anuncié mi retorno, pero al
mismo tiempo di a comprender que
mi presencia sería en espíritu, más si
lo dudáis, recurrid al testimonio de
aquellos cuatro discípulos que en los
Evangelios escribieron mis palabras.
43. Aquí me tenéis, en espíritu,
desde la nube luminosa, enviándoos
mi palabra, humanizándola a través de
estos portavoces, como una lección
preparatoria para aquella
comunicación a la que todos habréis
de llegar: la comunicación de espíritu
a Espíritu. (331, 1 10 y 13)
44. El pensamiento divino a través
de mis portavoces en éxtasis, se ha
traducido en palabras que unidas en
frases, han formado y definido una
doctrina espiritual llena de
revelaciones y de enseñanzas
perfectas.
45. Este es el Consolador
prometido, este es aquel Espíritu de
Verdad anunciado que vendría a
decíroslo todo. La preparación va a
iniciarse ya, llegan los tiempos en que
necesitáis de aquel que teniendo
fuerza en su espíritu, os guíe con la
nobleza y la sencillez de su corazón,
con sabiduría y con caridad. (54, 51
52)
46. Viene mi enseñanza para hacer
luz en los entendimientos, mas no os
asombréis de la forma en que he
venido a vosotros en este tiempo; no
os confundáis ni os familiarizáis.
47. Cuando mi luz divina viene al
entendimiento del hombre que me
sirve de portavoz, se limita en
vibraciones que se traducen en
palabras de sabiduría y de amor.
¡Cuantos peldaños de la escala tiene
que descender mi Espíritu para llegar
en esa forma hasta vosotros! Y aun he
tenido que enviaros a mi Mundo
Espiritual para que os dé amplia
explicación de mis enseñanzas. (168,
48)
Capítulo 4 La enseñanza a través de la Divina Doctrina
53
48. Yo me comunico a través del
entendimiento humano, porque el
cerebro es el aparato perfecto hecho
por el creador, para que en él se
manifieste la inteligencia, que es la
luz del espíritu.
49. Ese aparato es el modelo que
jamás podréis igualar con toda vuestra
ciencia. Tomaréis su forma y su
construcción como un modelo para
vuestras creaciones, pero jamás
llegaréis a la perfección que tienen las
obras de vuestro Padre. ¿Por qué
dudáis de que pueda Yo usar lo que he
formado? (262, 40 41)
50. En todos los tiempos, mi amor
de Maestro, ha estado pendiente de la
lección que los hombres necesitan y
he llegado siempre a ellos para
hablarles de acuerdo con su elevación
de espíritu y su evolución mental.
51. He venido a vosotros porque he
visto que la palabra humana y las
doctrinas que habéis creado, no
calman la sed ardiente de vuestro
espíritu; sed de luz; sed de verdad, de
eternidad y amor. Por ello me he
presentado ante vosotros, sirviéndome
de hombres humildes, ignorantes y
rudos de entendimiento, haciéndolos
penetrar en el éxtasis de la mente y
del espíritu, para que de sus bocas
brotase el mensaje del Tercer Tiempo.
52. Ellos, para ser dignos de recibir
y transmitir mis divinos
pensamientos, tuvieron que luchar
contra la materialidad y las
tentaciones del mundo. Así
renunciando a la propia personalidad
y castigando su vanidad, han hecho
una entrega total de su ser en los
momentos de prestar su entendimiento
a la inspiración divina, permitiendo
que de sus labios brote una palabra
llena de sabiduría, de ternura, de
justicia, de bálsamo y de paz.
53. Siempre habrá quienes no
acierten a comprender como es que,
sin descender mi Espíritu hasta estos
cerebros y tan sólo iluminándolos un
rayo de mi luz, puedan expresar tanto
saber en la palabra y derrama tanta
esencia sobre el espíritu de las
multitudes, a los cual Yo os digo que
tampoco el Astro Rey, como llamáis
al sol, precisa de llegar hasta la Tierra
para iluminarla, bastándole la luz que
desde distancia envía a vuestro
planeta para bañarlo de claridad, de
calor y de vida.
54. Así, el Espíritu del Padre, como
un sol de infinito poder, todo lo
ilumina y vivifica por medio de la luz
que envía sobre todas las criaturas, lo
mismo espirituales que materiales.
55. Comprended entonces que
donde está mi luz, ahí está presente mi
Espíritu. (91, 12 16)
56. Una chispa de luz de mi
Espíritu, un destello del Verbo
Divino, es lo que se posa en la
conciencia del portavoz por el cual os
hago escuchar mi mensaje. ¿Qué
portavoz humano podría recibir toda
la potencia del Verbo? Ninguno. Y en
verdad os digo que aún no sabéis lo
que es el Verbo.
57. El Verbo es la Vida, es Amor,
es Palabra de Dios; mas de todo ello
sólo un átomo puede recibir el
Capítulo 4 La enseñanza a tras de la Divina Doctrina
54
portavoz; pero ahí, en ese rayo de luz,
en esa esencia, podréis encontrar lo
infinito, lo absoluto, lo eterno.
58. Para hablaros de Mí lo mismo
puedo hacerlo a través de grandes
obras como de pequeñas y limitadas
manifestaciones. Yo en todo estoy,
todo habla de Mí, tan perfecto es lo
grande como lo pequeño. Sólo hace
falta que el hombre sepa observar,
meditar y estudiar. (284, 2 3)
59. No vino mi verbo a encarnarse
nuevamente. Estoy en este tiempo
sobre la nube, símbolo del Más Allá,
de donde brota mi Rayo que ilumina
la mente del portavoz.
60. Me ha placido comunicarme
con el hombre y mi determinación es
perfecta. Conozco al hombre porque
Yo lo he creado. Puedo servirme de él
porque para eso lo formé, y puedo
manifestar mi gloria por su conducto,
porque lo creé para glorificarme en él.
61. ¡El hombre! He ahí mi imagen
porque él es inteligencia, vida,
conciencia, voluntad, porque posee
algo de todos mis atributos y su
espíritu pertenece a la eternidad.
62. Muchas veces, sois mas
pequeños de lo que habéis creído y
otras, sois más grandes de lo que
podéis imaginar. (217, 15 18)
63. Si meditáis un poco y estudiáis
las escrituras, veréis cómo a través de
todos los profetas, una sola fue la
esencia que en su palabra entregaron
a los hombres. Ellos dieron a la
humanidad amonestaciones,
revelaciones y mensajes, sin los
errores del culto materializado que
profesaba el pueblo en aquellos
tiempos. Enseñando a obedecer la Ley
y la palabra de Dios, ayudaron a la
humanidad a ponerse en contacto con
su Padre Celestial.
64. Pueblo: ¿No encontráis gran
semejanza entre aquellos profetas y
estos portavoces por medio de los
cuales os estoy hablando ahora?
También en los labios de estos
últimos pongo la esencia de mi Ley,
también llega a vosotros mi
inspiración a través de sus palabras y
de ellas surge vibrante la enseñanza
que invita a las multitudes a buscar a
su Señor por los medios más puros;
hablan sin temer que entre las
multitudes que los escuchan existen
escudriñadores o fanáticos. Cumplen
con su misión entregándose al
servicio de su Padre para que por su
conducto Él hable a la humanidad, y
entregue estas lecciones que abrirán
nuevas sendas de luz a los hombres.
65. Pueblo: No sólo existe una gran
semejanza entre aquellos profetas y
estos portavoces, sino que también
hay una perfecta relación entre ellos.
Aquéllos anunciaron a éstos y lo que
aquéllos pronosticaron ha mucho
tiempo, lo están contemplando ahora
estos siervos. (162, 9 11)
66. No todos mis portavoces han
sabido o han querido disponerse para
servirme y muchas veces he tenido
que enviar mi luz sobre sus
entendimientos impuros ocupados en
lo superfluo, cuando no en lo
pecaminoso. Ellos en su falta, han
Capítulo 4 La enseñanza a través de la Divina Doctrina
55
llevado mi justicia, porque su mente
se ha visto privada de toda inspiración
y sus labios de toda elocuencia para
expresar el divino mensaje.
67. En esos casos la multitud ha
cerrado sus oídos ante aquellas pobres
manifestaciones, pero en cambio ha
abierto su espíritu para sentir en él mi
presencia y recibir mi esencia. El
pueblo se sustentó con la esencia que
en aquel instante mi caridad le envió,
pero el pedestal retuvo un mensaje
que no brotó a través de sus labios,
obligando a la multitud a comunicarse
de espíritu a Espíritu con su Maestro,
cuando aún no estaba preparada para
recibir mi inspiración en esa forma.
(294, 49)
La forma de las manifestaciones
68. La lección del Maestro
comienza siempre en la misma forma,
porque encierra el mismo amor.
Principia en amor y termina en
caridad, dos palabras dentro de las
cuales se encierra toda mi enseñanza.
Esos sentimientos elevados son los
que dan fuerza al espíritu para
alcanzar las regiones de la luz y la
verdad. (159, 26)
69. Podéis decir que la forma
exterior del lenguaje con que hablé en
el Segundo Tiempo y la que ahora uso
son diferentes, y en parte tendréis
razón; porque Jesús os habló en aquel
tiempo dentro de los términos y de las
costumbres de los pueblos en que
vivió, como hoy lo hago, según la
mentalidad de los que escuchan mi
palabra; pero la esencia que viene de
esa palabra dada en uno y en otro
tiempo, es la misma, es una, es
inalterable. No obstante, esto ha
pasado inadvertido para muchos que
tienen el corazón endurecido y
cerrada la mente. (247, 56)
70. ¡Oh incrédulos! Venid a
escucharme con frecuencia, mi
palabra vencerá vuestra duda. Si os
parece que la forma de mi palabra no
es la misma que tuve en aquel tiempo.
Yo os digo que no os detengáis ante la
forma, ante lo exterior, sino que
busquéis el sentido, que es el mismo.
71. La esencia, el sentido, son uno
siempre, porque lo divino es eterno e
inmutable; pero la forma dentro de la
cual os llega la revelación o a través
de la cual os doy a conocer una parte
más de la verdad, esa se presenta
siempre de acuerdo con la capacidad o
evolución que hayáis alcanzado. (262,
45)
La presencia de seres del Más
Allá en las enseñanzas de Cristo
72. En verdad os digo que en los
instantes en que vibra mi palabra por
el entendimiento del hombre, millares
y millares de seres desencarnados
están aquí presenciando mi
manifestación y escuchando mi voz;
el número de ellos es siempre mayor
al de los que se presentan en materia.
Como vosotros, van saliendo lenta-
mente de la tiniebla para penetrar en
el Reino de la Luz. (213, 16)
73. Esta mi palabra la oís vosotros
en la Tierra a través del entendimiento
Capítulo 4 La enseñanza a tras de la Divina Doctrina
56
humano y en la escala superior a
vosotros, otros espíritus moradores de
ella la están escuchando también. Así
como en otras escalas superiores los
espíritus que allí moran, la están
oyendo; porque este concierto, que el
Padre en el Tercer Tiempo entabla
con los espíritus, es universal.
74. Yo lo he dicho: Mi rayo es
Universal, mi palabra y mi esencia
universales también son y desde la
escala más alta que hayan alcanzado
los espíritus, allí me oyen. Vosotros
me oís ahora en esta comunicación a
través de la forma más imperfecta,
que es a través del hombre.
75. Por eso os estoy preparando
para comunicaciones superiores y
para que cuando penetréis en espíritu,
dejando de lleno esta Tierra, podáis
entonces reuniros en una nueva escala
a escuchar el concierto que el Padre
entable con vuestro espíritu.
76. Hoy estáis vosotros en materia,
recreando vuestro corazón y espíritu
con esta palabra y aquellos seres que
os pertenecieron en la Tierra, a los
que llamáis todavía padre, esposo,
esposa, hermano, hijo, pariente o
amigo, están en otras escalas
escuchando la misma palabra; mas
para ellos es otro su sentido, su
esencia, aun cuando experimenten el
mismo gozo, el mismo recreo, el
mismo aliento, el mismo pan. (345, 81
82)
77. Yo envío a cada mundo un rayo
de mi luz; a vosotros os he hecho
llegar esta luz en forma de palabra
humana, como a otras mansiones les
llega por medio de inspiración.
78. En la luz de ese rayo divino se
irán uniendo todos los espíritus,
haciendo de él una escala que les
conduzca hacia un mismo punto,
hacia el reino espiritual prometido a
todos los que sois partícula espiritual
de mi Divinidad. (303, 13 14)
Exhortaciones y Promesas
79. Mi reino desciende sobre la
humanidad doliente y mi palabra
resuena a través de los escogidos de
este tiempo, para que aquéllos que me
escuchen, se conviertan en el consuelo
de los humanos.
80. En todos los tiempos he tenido
intermediarios entre los hombres y mi
Divinidad; han sido los mansos y
humildes de corazón de los que me he
servido. Estoy preparando a los
nuevos mensajeros de mis enseñanzas
para que esta buena nueva sea entre
los hombres el despertar a la vida
espiritual.
81. ¡Cuántos de los que se
encuentran capacitados para
desempeñar una noble misión
espiritual, están durmiendo
diseminados por el mundo! Ellos
despertarán, y su adelanto espiritual lo
manifestarán al transformarse en seres
útiles a sus semejantes, en la nobleza
de sus sentimientos. Serán humildes y
nunca harán alarde de superioridad.
(230, 61 63)
82. Mi Obra debe llegar limpia a la
humanidad, para que ésta se levante a
Capítulo 4 La enseñanza a través de la Divina Doctrina
57
cumplir con mi Ley, abrazándose a la
cruz de su redención.
83. Yo les prometí a los hombres, a
toda la humanidad, y lo cumpliré
porque mi palabra es de rey. le
enviaré el trigo dorado de mi palabra
a través de mis discípulos y ella les
servirá de preparación para que pronto
puedan regocijarse con la
comunicación de espíritu a Espíritu,
ya que concluido, ni aquí ni en parte
alguna volveré a comunicarme por el
entendimiento de un portavoz. (291,
43 44)
58
59
Capítulo 5 El motivo de la nueva Revelación Divina
Voluntad de Dios para la
redención
1. Si en el mundo no hubiese
ignorancia, si no corriese la sangre, si
no existiese el dolor y la miseria, no
habría razón para que mi Espíritu se
materializara haciéndose perceptible a
vuestros sentidos; pero me necesitáis,
que sólo mi amor puede en estos
instantes salvaros, y por eso he
venido.
2. Si no os amase, ¿Qué
importaría que os perdieseis y qué
importaría vuestro dolor? Mas soy
vuestro Padre, un Padre que siente en
el dolor del hijo, porque cada hijo
es una partícula suya; por eso vengo a
daros en cada una de mis palabras e
inspiraciones, la luz de la verdad que
representa la vida para el espíritu.
(178, 79 80)
3. Heme aquí entre vosotros
llamando a vuestro corazón. ¿Creéis
que mi paz es completa cuando os
contemplo en constantes guerras? Por
eso he venido como un gran guerrero,
para luchar contra las tinieblas y el
mal y conmigo han venido también,
los espíritus del bien, el Mundo
Espiritual, para consumar mi obra.
¿Cuánto tiempo durará esta lucha?
Hasta que todos mis hijos hayan sido
salvos. Mas no he traído dolor, sólo
quiero transformaros con amor. (268,
31)
4. Mi palabra volverá a incomodar
a los hombres como en los tiempos
pasados, mas les diré la verdad. Sin
delatar a nadie, dije hipócrita al
hipócrita, adúltero al adúltero e inicuo
al inicuo. Había sido vejada la verdad
y era menester que resplandeciera, tal
como ahora en que la verdad ha sido
ocultada, y por ello tiene que surgir
nuevamente ante los ojos de los
hombres. (142, 31)
5. No una vez, sino varias y en
diversas formas, anuncié y prometí mi
nueva venida a mis discípulos; les
profeticé las señales que habían de
anunciar mi llegada; señales en la
naturaleza, acontecimientos entre la
humanidad; guerras mundiales, el
pecado en su mayor altura. Para que el
mundo no se confundiera
esperándome nuevamente como
hombre, les hice saber que Cristo
vendría sobre la nube, es decir, en
Espíritu.
6. Cumplida ha quedado aquella
promesa. he aquí el Maestro en
Espíritu, hablando al mundo. He aquí
al poseedor de la paz y del reino de
luz, quien viene a formar una arca
inmensamente grande, donde puedan
refugiarse los hombres y salvarse,
como en los primeros tiempos, cuando
Noé hizo el arca para rescatar la
simiente humana. (122, 52 53)
Capítulo 5 El motivo de la nueva Revelacn Divina
60
7. La forma en que Yo he venido
a manifestarme en este tiempo, es
diferente a la del Segundo Tiempo,
mas mi propósito es el mismo: Salvar
a la humanidad, apartarla de ese
torbellino que ha encontrado a su paso
y del cual no ha podido librarse.
8. La tentación se ha desatado con
toda su fuerza y el hombre ha caído
como un débil niño y ha conocido
grandes penalidades; apura su cáliz de
amargura y en medio de su confusión
me clama, y el Padre ha estado con él.
9. Todavía quedan en el cáliz las
heces, mas Yo os ayudaré a soportar
esos dolores, que son consecuencia de
vuestra desobediencia.
¡Bienaventurados vosotros que me
oís, porque seréis fuertes! Más ¿Q
harán los demás cuando ese gran
dolor llegue a ellos? ¿Sucumbirá su
espíritu por la falta de fe? La oración
de Israel* ha de sostenerlos. (337, 38)
10. Vengo a buscaros con amor
infinito. He puesto en vuestro espíritu
tanta gracia y tantos dones, que no
estoy dispuesto a perder a ninguno de
mis hijos. Sois parte de mi Espíritu,
sois algo de mi ser, ¿Está mal el que
os busque con tanto afán y tanto
amor?
11. Siempre que desciendo a daros
mi palabra, encuentro postreros entre
las multitudes, son los que más me
preguntan en su corazón, mas Yo les
* En ésta obra el Señor denomina como “Israel” al
nuevo pueblo de Dios, al “Israel Espiritual” y no a
los habitantes del actual estado de Israel ni al pueblo
judío en general. (Ver capítulo 39)
complazco respondiendo siempre a
sus interrogaciones.
12. Hoy, los postreros me
preguntan cuál es la finalidad de mi
nueva venida, a lo cual Yo contesto
que el fin es el de capacitar al hombre
para que por mismo retorne a su
original pureza. (287, 19 20)
Eliminación de errores y cultos
superficiales
13. El Tercer Tiempo ha llegado en
plenitud para la humanidad. Han
pasado cerca de dos mil años, desde
que vine a entregaros mi palabra, y
aquella Doctrina, a pesar del tiempo
transcurrido, no ha sido conocida aún
por toda la humanidad, porque no soy
amado por todos mis hijos; sin
embargo, todos me rinden culto, todos
buscan a un solo Espíritu Divino que
es el Mío. Mas no contemplo
unificación entre los hombres, no
contemplo entre ellos la misma fe, la
misma elevación y conocimiento, y es
por eso que vengo como Espíritu
Santo, para unificarlos en Mí, para
perfeccionarlos con mi Doctrina de
verdad, con mi palabra inmutable, con
mi Ley de justicia y de amor. (316, 4)
14. La ofuscación de la mente, la
falta de fe, la ignorancia de la verdad,
son tinieblas para el espíritu y por eso
hoy se encuentra perdida la
humanidad. ¡Cómo se han
multiplicado los hombres que
caminan sin saber ni importarles hacia
dónde van!
15. Yo sabía que había de llegar
para los hombres un tiempo así, lleno
Capítulo 5 El motivo para la nueva Revelación Divina
61
de dolor, de confusión, de
incertidumbre y desconfianza. Os
prometí venir a salvaros de esa
tiniebla y aquí me tenéis: soy el
Espíritu de Verdad. ¿Para q me
queréis nuevamente en cuanto
hombre? ¿No recordáis que como
hombre morí, y dije que os esperaba
en mi Reino? Con ello os daba a
entender que el espíritu es eterno,
inmortal. (99, 7 8)
16. Mi palabra en este tiempo viene
a recordaros lo pasado, a revelaros los
misterios y a anunciaros lo venidero.
Ella enderezará cuanto los hombres
han torcido y desvirtuado, porque Yo,
celoso de la verdad, vengo con la
espada de mi celo y mi justicia a
derribar todo lo falso, a destruir la
hipocresía y la mentira, a arrojar
nuevamente del templo de la verdad a
los mercaderes.
17. Comprended que no tenéis que
buscar en libros, en consejos o en
mandamientos de hombres la verdad
para alcanzar vuestra salvación.
18. Todos estáis para ser salvados,
no encuentro a uno que esté ya en
tierra firme, sois náufragos en medio
de una noche de tempestad, en la que
cada quien pugna por mismo sin
acordarse de su hermano, porque su
vida peligra.
19. Y en verdad os digo: soy
vuestro único Salvador, el que llega
una vez más en busca de los que se
han perdido, porque se alejaron de la
ruta que es la Ley; vengo a iluminar
vuestra senda para que lleguéis a
tierra, esa tierra bendita que os espera,
porque en su seno guarda infinitos
tesoros para el espíritu. (252, 37 40)
20. Si en aquel tiempo se habían
dado falsas interpretaciones a los
mandatos divinos, en éste también se
había falseado mi Doctrina, y fue
necesario que el Maestro viniese de
nuevo a ayudaros a salir de vuestros
errores, ya que por vosotros mismos,
muy pocos son los que logran
liberarse de las confusiones.
21. Ciertamente Yo os prometí
desde aquel tiempo que volvería; mas
también debo deciros que lo hice
porque sabía que llegaría un día en
que la humanidad, creyendo vivir
dentro del camino de mis enseñanzas,
andaría muy alejada de ellas, y este es
el tiempo que Yo anuncié para mi
vuelta. (264, 35 36)
22. En el Segundo Tiempo, Cristo,
el mismo que os está hablando en este
instante, se hizo hombre y habitó en la
Tierra; mas ahora lo tenéis en
Espíritu, cumpliendo así una promesa
hecha por Él a la humanidad, la de
venir en un nuevo tiempo a traeros el
supremo consuelo y la luz de la
verdad, esclareciendo y explicando
todo cuanto a los hombres les había
sido revelado. (91, 33)
23. La humanidad está
desorientada, mas Yo he venido para
conducirla con la luz del Espíritu
Santo y para que reconozca mi
palabra por su esencia.
24. A través del tiempo aquellos
escritos que dejaron mis discípulos
Capítulo 5 El motivo de la nueva Revelacn Divina
62
han sido alterados por los hombres y
por ello hay división entre las
religiones. Mas Yo he venido a
esclarecer todas mis enseñanzas para
unificar a la humanidad en una sola
luz y en una sola voluntad. (361, 28
29)
25. Hoy se abre al mundo una
nueva etapa en la que el hombre
buscará mayor libertad para su
pensamiento, en la que pugnará por
romper las cadenas de esclavitud que
su espíritu ha arrastrado. Es el tiempo
en que veréis a los pueblos traspasar
las barreras del fanatismo en busca de
sustento espiritual y de luz verdadera,
y os digo que todo aquél que por un
instante llegase a experimentar la
felicidad de sentirse libre para
meditar, para escudriñar y practicar,
jamás volverá voluntariamente a su
cautiverio, porque ya sus ojos
contemplaron la luz, y su espíritu se
extasió ante las revelaciones divinas.
(287, 51)
26. Sabía que de generación en
generación irían los hombres
mistificando mi Doctrina, adulterando
mi Ley y falseando la verdad; sabía
que los hombres olvidarían mi
promesa de volver, y que dejarían de
considerarse hermanos para matarse
unos a otros con las armas más
crueles, cobardes y perversas.
27. Mas ya ha llegado el tiempo y
el día prometido y aquí me tenéis. No
juzguéis la forma que he elegido para
comunicarme con vosotros, que no es
el mundo quien va a juzgarme sino
Yo quien juzgue a la humanidad,
porque éste es el tiempo de su juicio.
28. Yo vengo a establecer un reino
en el corazón de la humanidad, no un
reino material como muchos lo
esperan, sino espiritual y cuya fuerza
provenga del amor y la justicia y no
de los poderes del mundo.
29. Veo que hay quienes se
sorprenden oyéndome hablar así, mas
Yo os pregunto: ¿Por qué habéis de
imaginarme revestido siempre de
sedas, oro y pedrerías? ¿Por qué
queréis que en todos los tiempos mi
Reino sea de este mundo cuando Yo
os revelé lo contrario? (279, 61 64)
30. Ya os he pronosticado que la
lucha seintensa, porque cada quien
cree perfecta su religión e impecable
su forma de cumplir con ella, mas os
digo que si así fuera, Yo no tendría
porqué haber venido a hablaros en
este tiempo.
31. Os estoy inspirando una
Doctrina profundamente espiritual,
porque veo que el paganismo impera
en vuestros cultos y que la mala
semilla del fanatismo os ha
envenenado de ignorancia y de odios.
32. Mi espada de luz está en mi
diestra, soy el guerrero y el Rey que
viene a destruir todo lo adverso, todo
el mal existente y todo lo falso.
Cuando mi lucha haya cesado y los
corazones hayan aprendido a unirse
para orar y para vivir, la mirada de
vuestro espíritu descubrirá mi
presencia en la luz infinita y en la paz
eterna. "Ese es mi Reino,” os diré, “y
Yo soy vuestro Rey, porque para eso
Capítulo 5 El motivo para la nueva Revelación Divina
63
existo y para eso os he creado: para
reinar". (279, 72 74)
Esclarecimiento sobre la vida
verdadera
33. Todos los hombres saben que
soy el Padre de todo lo creado y que
el destino de los seres está en Mí; sin
embargo, no he recibido de ellos su
atención ni su respeto. Ellos también
crean, también son señores y creen
tener poder sobre el destino de sus
semejantes, ¿Para que inclinarse ante
Mí?
34. De esta manera el hombre ha
probado mi paciencia y desafiado mi
justicia; Yo le he dado tiempo para
encontrar la verdad, pero nada ha
querido de Mí. Vine como Padre y no
fui amado; después llegué como
Maestro y no fui comprendido; mas
como es necesario salvar a la
humanidad, ahora vengo como juez.
que el hombre renegará contra mi
justicia, porque tampoco como juez va
a comprenderme, y va a decir que
Dios se ha vengado.
35. Quisiera que todos
comprendieran que Dios no puede
alentar sentimientos de venganza
porque su amor es perfecto; tampoco
puede enviar el dolor, sois vosotros
los que lo atraéis con vuestro pecado.
Mi justicia divina está por encima de
vuestro dolor y aún de vuestra muerte.
El dolor, los tropiezos, los fracasos,
son las pruebas que el hombre se va
creando; y los frutos de su siembra, es
lo que va recogiendo. A me basta
en cada uno de estos trances, hacer
llegar mi luz a vuestro espíritu para
que alcance su salvación. (90, 5 7)
36. Es el Espíritu de Verdad que
desciende a descifrar misterios y a
revelaros los conocimientos
necesarios para gozar de la vida
verdadera; es el consuelo divino que
se derrama sobre vuestras dolencias,
para daros testimonio de que el juicio
divino no es castigo, ni venganza, sino
juicio de amor para llevaros a la luz, a
la paz y a la felicidad. (107, 24)
37. Sabed que el que llega a
entender y conocer algo de lo que está
reservado a los que se elevan, ése, ya
no podrá apartar de su espíritu aquella
luz que le fue revelada. Así penetre en
moradas desconocidas o retorne una y
otra vez más a la Tierra, lo que un día
recibió como un divino destello,
surgirá a cada paso de lo más puro de
su ser como presentimiento, como un
dulce despertar o como un canto
celestial que inundará de gozo el
corazón, como un anhelo de volver a
la mansión espiritual. Eso es lo que
significa mi Doctrina para los
espíritus que retornan a esta vida. En
apariencia el espíritu olvida su
pasado, pero en verdad no pierde el
conocimiento de mi enseñanza.
38. A los que dudan de que es el
Verbo Divino quien os habla en este
instante y bajo esta forma, les digo
que si no quieren darme ese nombre,
si no quieren atribuir esta palabra al
divino Maestro, que tomen la esencia
de esta lección, que analicen cada uno
de sus pensamientos, y si al meditar
Capítulo 5 El motivo de la nueva Revelacn Divina
64
en lo que han escuchado llegan a la
conclusión de que encierra luz y
verdad para la humanidad, que la
tomen como norma de sus pasos en la
Tierra y con ella transformaran su
vida.
39. Yo se que os estoy entregando
la verdadera sabiduría, lo que los
hombres crean no afecta un átomo a
mi verdad, mas se hace necesario que
el hombre tenga la certeza de lo que
cree, de lo que sabe y de lo que ama;
es por eso que en mis manifestaciones
llego a veces a colocarme al nivel de
la humanidad, para alograr que me
reconozca. (143, 54 56)
40. El concepto que de tienen
los hombres, es muy limitado, su
conocimiento sobre lo espiritual, muy
escaso, su fe, muy pequeña.
41. Las religiones duermen el
sueño de los siglos, sin dar un paso
hacia adelante y cuando despiertan es
sólo para agitarse en su interior sin
atreverse a romper el cerco que se han
creado con sus tradiciones.
42. Serán los humildes, los pobres,
los sencillos e ignorados, quienes
salgan de esa órbita en busca de luz,
de ambiente puro, de verdad y de
progreso. Serán ellos los que den la
campanada y la voz de alerta, al sentir
la llegada de los tiempos de mis
nuevas revelaciones, en la Era de la
Espiritualidad.
43. La humanidad quiere descubrir
el misterio de la vida espiritual, de esa
existencia a la que irremisiblemente
habrá de penetrar y que por eso
mismo le interesa conocer.
44. Los hombres interrogan,
suplican, piden luz por caridad,
porque sienten la necesidad de
prepararse, mas, por toda contestación
se les dice que la vida espiritual es un
misterio y que pretender descorrer el
velo que les cubre, es una temeridad y
una blasfemia.
45. En verdad os digo que esos
sedientos de verdad y de luz no
encontrarán en el mundo la fuente
cuyas aguas calmen su sed, seré Yo
quien derrame desde los cielos esas
aguas de sabiduría que los espíritus
ansían beber, Yo desbordaré mi fuente
de verdad sobre todo espíritu y sobre
toda mente para que los misterios
queden destruidos, porque os digo una
vez más, que no soy Yo quien tiene
misterios para los hombres, sino
vosotros quienes los creáis.
46. Bien está que siempre existirá
algo en vuestro Padre que nunca
descubriréis, si tomáis en cuenta que
Dios es infinito y que vosotros sois
sólo partículas; pero que debáis
ignorar quiénes sois en la eternidad,
que tengáis que ser vosotros un
misterio impenetrable ante vosotros
mismos y que tengáis que esperar a
penetrar en la vida espiritual para
conocerla, eso no está prescrito por
Mí.
47. Que en los tiempos pasados no
se habló en esta forma, ni se os hizo
una invitación amplia a penetrar en la
luz de los conocimientos
espirituales, es cierto; pero es que en
los tiempos pasados no experimentó
la humanidad la imperiosa necesidad
de saber que ahora siente, ni estaba
Capítulo 5 El motivo para la nueva Revelación Divina
65
capacitada espiritual ni mentalmente
para comprender. Si siempre había
estado buscando y hurgando, fue más
por curiosidad que por verdadera sed
de luz.
48. Para que los hombres
encuentren el camino que les
conduzca hacia esa luz y para que
estén en condiciones de recibir
aquellas aguas de la fuente de la vida
y la sabiduría, antes tendrán que dejar
todo culto exterior y que borrar de su
corazón todo fanatismo. Una vez que
comiencen a sentir en su corazón la
presencia del Dios viviente y
omnipotente, sentirán escapar de lo
más íntimo de su ser una plegaria
nueva, desconocida, llena de
sentimiento y de sinceridad, plena de
elevación y de ternura, que se la
verdadera oración, revelada por el
espíritu.
49. Ese será el principio de su
elevación hacia la luz, el primer paso
en el camino de la espiritualidad. Si el
espíritu puede revelar al hombre la
verdadera oración, también podrá
revelarle todos los dones que posea,
así como la forma de desarrollarlos y
encauzarlos por la senda del amor.
(315, 66 75)
50. Vosotros podréis encontrar en
mi manifestación las mismas
enseñanzas del Segundo Tiempo; pero
en esta era he venido con la luz de mi
Espíritu Santo, a revelaros lo
insondable, y en la comunicación de
espíritu a Espíritu, os seguiré
revelando nuevas y muy grandes
lecciones; todo el contenido del Sexto
Sello os lo daré a conocer en esta
etapa de revelaciones que os irán
preparando para el tiempo en que
abriré el Séptimo Sello. Así iréis
conociendo lo insondable, así
encontraréis que el valle espiritual es
la morada de todos los espíritus, la
mansión infinita y maravillosa que os
espera en el Más Allá, donde
recibiréis el galardón de las obras que
con amor y caridad hayáis sembrado
en vuestros hermanos. (316, 16)
El desarrollo, la espiritualidad y
salvación del hombre
51. No os entrego mi enseñanza
sólo como un freno moral para vuestra
materia, es con ella con la que podréis
escalar las mayores alturas de vuestra
perfección espiritual.
52. No vengo creando una nueva
religión entre vosotros, esta Doctrina
no viene a desconocer a las religiones
existentes, cuando ellas están basadas
en mi verdad. Es este un mensaje de
amor divino para todos, un llamado a
todas las instituciones. Quien
comprenda el propósito divino y
cumpla mis preceptos, se sentirá
guiado hacia el progreso y elevación
de su espíritu.
53. Mientras el hombre no
comprenda la espiritualidad que debe
tener en su vida, la paz estará muy
lejos de ser una realidad en el mundo,
en cambio quien cumpla con mi Ley
de amor no temerá a la muerte ni al
juicio que espera a su espíritu. (23, 12
13)
Capítulo 5 El motivo de la nueva Revelacn Divina
66
54. No he venido con estas
revelaciones para traeros solamente la
paz del mundo y haceros más
llevaderos los sufrimientos con el
bálsamo corporal. He venido a daros
con esta manifestación, las grandes
lecciones que os hablen de vuestra
evolución espiritual, porque si tan
sólo os hubiese venido a entregar los
bienes del mundo, de cierto os digo:
Para eso me hubiese bastado
encomendárselo a los científicos, a los
que hubiera iluminado por medio de
la intuición, revelándoles los secretos
de la Naturaleza, para que de allí
tomaran el bálsamo para sanaros de
vuestras enfermedades corporales.
55. Mi Obra viene a mostraros
horizontes más amplios, más allá de
vuestro planeta, de ese número
infinito de mundos que os rodean;
horizontes que no tienen fin, que os
muestran el camino de la eternidad
que os pertenece. (311, 13 14)
56. Mi Doctrina espiritual lleva
varios fines o misiones: uno es el
consolar al espíritu en su destierro,
haciéndole comprender que el Dios
que le formó, le espera eternamente
en su Reino de Paz; otro es hacerle
conocer de cuántos dones y facultades
puede disponer para alcanzar su
salvación y elevación o
perfeccionamiento.
57. Lleva esta palabra el mensaje
de espiritualidad que abre los ojos a
los hombres para que miren frente a
frente la realidad que creen encontrar
tan sólo en lo que ven, en lo que tocan
o en lo que comprueban con su
ciencia humana, sin darse cuenta de
que están llamando "realidad" a lo
pasajero, y están desconociendo y
negando lo "eterno", en donde existe
la verdadera realidad.
58. Dejad que este mensaje vaya de
nación en nación, de casa en casa,
dejando su simiente de luz, de
consuelo y de paz, para que los
hombres se detengan unos instantes y
concedan a su espíritu una tregua, la
indispensable para que él medite y
recuerde que cualquier instante puede
ser el de su retorno al valle espiritual
y que de sus obras y su siembra en el
mundo depende el fruto que a su
llegada a la vida espiritual recoja.
(322, 44 46)
67
Capítulo 6 El Tercer Testamento y el Gran Libro de la Vida
El libro del amor, la verdad y
sabiduría de Dios
1. El libro de mi palabra es el
libro del divino y verdadero amor, en
él encontraréis la verdad inmutable.
Acudid a él y encontraréis la sabiduría
que os ayude a evolucionar y alcanzar
la paz en la eternidad. No faltará
quien altere o modifique su esencia, e
infringirá gravemente mi Ley quien
quitare o agregare una sola palabra
que sea desacorde con mi Doctrina
perfecta.
2. Conservad esta palabra con su
original pureza, porque ella es la más
bella heredad que dejaré al hombre.
Escribid mi enseñanza y hacedla
conocer a vuestros hermanos,
conservadla fielmente porque
vosotros sois responsables de esa
heredad.
3. Mañana el hombre encontrará
en ella la esencia de mi revelación, la
cual los conducirá con la luz de sus
enseñanzas, por el camino de la
verdad.
4. De padres a hijos serán legadas
estas escrituras, como un manantial de
agua viva, cuya corriente brotará
inagotable e ide corazón a corazón.
Estudiad en el gran Libro de la Vida,
el libro de la espiritualidad, el que os
explicará las revelaciones divinas que
habéis recibido a través de los
tiempos.
5. ¿No os prometí que todo
conocimiento sería restituido a su
primitiva verdad? Pues este es el
tiempo que os fuera anunciado.
6. En verdad os digo, que quien
medite y analice las enseñanzas de mi
Libro, con el verdadero anhelo de
elevar sus conocimientos, adquirirá la
luz para su espíritu y me sentirá más
cerca de él.
7. Los mitos de ayer y los de hoy
caerán, todo lo mediocre y falso se
derrumbará, porque llegará el instante
en que ya no podáis alimentaros más
con las imperfecciones y entonces se
levantará el espíritu en busca de la
verdad, para que ésta le sirva de único
sustento.
8. En estas enseñanzas encontrará
la humanidad la esencia de mis
revelaciones, que hasta hoy no ha
comprendido por su falta de
espiritualidad. Desde los tiempos
antiguos os la he confiado a través de
mis enviados, de mis emisarios, de
mis intérpretes, y sólo os ha servido
para que forméis con ella, mitos y
tradiciones. Meditad y estudiad esta
lección con respeto y amor si queréis
evitaros siglos de confusión y de
amargura; pero recordad que no
cumpliréis vuestra misión, si
solamente os conformáis con poseer
el libro; no, él debe despertaros y
enseñaros si verdaderamente anheláis
ser mis discípulos. Doctrinad con el
ejemplo, con el amor y con la caridad
que os he enseñado. (20, 1 8)
Capítulo 6 El Tercer Testamento y el Gran Libro de la Vida
68
9. El libro de mi enseñanza está
formado con las lecciones que en este
tiempo os he dictado a través del
entendimiento humano; con este Libro
que llegará a reconocer la humanidad
como el Tercer Testamento,
defenderéis mi causa divina.
10. La humanidad sólo reconoce la
Ley del Primer Tiempo y lo que
escrito está en el Primero y Segundo
Testamentos, mas vendrá el Tercero a
unificar y corregir lo que los hombres
han alterado por falta de preparación
y comprensión. La humanidad habrá
de estudiar mi mensaje para que
penetrando en el fondo de cada
palabra encuentre un solo ideal, una
sola verdad, una misma luz que la
guiará hacia la espiritualidad. (348,
26)
11. Vengo a revelaros lo que el
hombre de ciencia no puede
enseñaros, porque no se conoce; él ha
dormido en su grandeza terrenal y no
se ha elevado a en busca de mi
sabiduría.
12. Se han cerrado los corazones de
los pastores que en diferentes sectas y
religiones debieron enseñar la ciencia
espiritual que es grandeza y riqueza
para el espíritu.
13. He mirado que la Ley y
Doctrinas que legué a la humanidad
en tiempos pasados, se encuentran
ocultas y han sido sustituidas por
ritos, cultos exteriores y tradiciones.
14. Mas vosotros, que reconocéis
íntimamente que la esencia de esta
palabra es la misma que recibió Israel
en el Monte Sinái y la que escucharon
las multitudes en labios de Jesús en el
Segundo Tiempo, seréis los que, con
vuestro culto y vuestras obras,
enseñéis que la Ley divina no debe
olvidarse por cumplir con necias
tradiciones que no benefician al
espíritu. (93, 10 13)
15. Os he recordado los nombres de
mis enviados, a través de los cuales
recibisteis mensajes, mandatos,
profecías y lecciones.
16. Así, en una sola lección he
reunido el contenido de todas las
lecciones.
17. El Espiritualismo es la herencia
en la cual se unen los Tres
Testamentos en un solo libro
espiritual. (265, 62 64)
18. Esta Doctrina que por revelar lo
espiritual se llama espiritualista, es el
camino trazado al hombre, por el cual
llegará a conocer, servir y amar a su
Creador. Es el libro que enseña a los
hombres a amar al Padre en sus
propios semejantes. El Espiritualismo
es una ley que dicta lo bueno, lo puro,
lo perfecto.
19. El deber de acatar esta ley, es
de todos, sin embargo, no obliga a
nadie a cumplirla, porque cada
espíritu goza de libertad en su
voluntad, para que su lucha y todos
sus actos, al juzgarse, puedan ser
tomados en cuenta como méritos
propios.
20. Ved entonces que esta Doctrina
es la llama del amor divino que ha
iluminado y dado calor desde el
Capítulo 6 El Tercer Testamento y el Gran Libro de la Vida
69
primero hasta el último de mis hijos.
(236, 20 22)
La relación entre el
Espiritualismo y la Doctrina de
Jesucristo
21. La Doctrina Espiritualista no es
una teoría, es una enseñanza práctica,
tanto para la vida humana, como para
la vida del espíritu. No existe otra
enseñanza más completa y perfecta
que ella. Os acompaña desde antes de
llegar a la Tierra, os sigue a través de
la jornada sobre este mundo y se
funde a vuestro espíritu cuando él
retorna a su primer morada.
22. No seré Yo quien aparte de
vuestros cultos la liturgia y las
tradiciones, será el espíritu del
hombre el que, sin darse cuenta, se
eleve sobre sus concepciones
antiguas, ante la necesidad de mayor
luz que ilumine el sendero de su
evolución. Pronto comprenderá el
hombre que lo único que puede
presentarle a Dios, es la práctica del
amor, ya que decir amor es decir bien,
caridad, sabiduría y justicia.
23. El Espiritualismo no viene a
borrar una sola de las palabras que
Cristo predicó en aquel tiempo, si así
no fuese, no podría denominarse de
esta manera, ya que estaría
oponiéndose a la verdad. ¿Cómo
podría estar esta palabra en contra de
aquélla, si es el mismo Maestro quien
la pronuncia? Si verdaderamente
penetráis en el sentido de esta
Doctrina, veréis cómo mi palabra de
ahora es la explicación o aclaración de
cuanto dije en aquel tiempo. Por eso
la humanidad de ahora y la del futuro,
están en condiciones de comprender
más que las generaciones pasadas y
por lo tanto, de cumplir con la Ley de
una manera más pura, elevada y
verdadera.
24. Si observáis detenidamente a
vuestros hermanos en su culto, veréis
como lo que antes fue objeto de su
adoración, ahora lo contemplan
fríamente. Es que el espíritu está
despertando por mismo y busca lo
que realmente pueda alimentarlo, por
lo cual os digo que el culto externo de
esta humanidad está destinado a
desaparecer. (283, 27 30)
25. En este libro humilde y
sencillo, pero rebosante de luz divina,
encontrarán los hombres la aclaración
de todas sus dudas, encontrarán el
complemento de las enseñanzas que
sólo en parte fueron reveladas en
tiempos pasados y hallarán la forma
clara y sencilla para interpretar cuanto
está oculto en el sentido figurado de
los textos antiguos.
26. El que después de recibir esta
misiva espiritual se persuada de la
verdad de su contenido y se levante
combatiendo su materialidad, su
idolatría y su fanatismo, limpiando de
todas esas impurezas su
entendimiento y corazón libertará a su
espíritu, proporcionándole felicidad y
paz, porque ya podrá luchar para
conquistar la eternidad que le aguarda.
Pero quienes persistan en su culto
externo, quienes se obstinen en amar
lo del mundo y no creer en el
desarrollo o evolución del espíritu, de
Capítulo 6 El Tercer Testamento y el Gran Libro de la Vida
70
cierto os digo que se quedarán atrás y
llorarán cuando se den cuenta de su
retraso y de su ignorancia. (305, 4 5)
Discusiones en torno a la Nueva
Palabra
27. Si os parece extraña mi
Doctrina al grado de pensar que
conociéndome a jamás habíais
escuchado estas palabras, os digo que
vuestra extrañeza será el resultado de
vuestra negligencia para penetrar en el
fondo de lo que en tiempos pasados os
revelé. Por esa causa os parecerá
extraña o nueva esta Doctrina, cuando
en realidad esta luz ha estado presente
siempre en vuestra vida. (336, 36)
28. Mi Doctrina en éste como en el
Segundo Tiempo conmoverá a la
humanidad. Los hipócritas tendrán
que enfrentarse a la sinceridad. La
falsedad dejará caer su máscara y la
verdad brillará. La verdad se
impondrá sobre la mentira que
envuelve a este mundo.
29. El hombre estará capacitado
para comprender y reconocer todo
aquello que encierra razón y verdad,
mas todo lo que se le obligó a creer
aunque no lo comprendiese, él mismo
lo rechazará, por eso mi Doctrina
cundirá, porque desborda luz de la
cual los hombres están necesitados. A
vosotros toca una gran parte de esta
obra, revelando a vuestros hermanos
su principio y su fin. (237, 28 29)
30. La humanidad está hambrienta
de mi palabra, de mi verdad; los
hombres reclaman y anhelan que la
luz llegue a su entendimiento, claman
justicia y esperan consuelo. Este es un
tiempo decisivo; en verdad os digo
que muchas ideas, teorías y hasta
dogmas que como verdades se
tuvieron por siglos, caerán por tierra y
serán abandonados por falsos; el
fanatismo y la idolatría serán
combatidos y exterminados por los
que más envueltos y apegados a ellos
se encontraban; las enseñanzas de
Dios serán entendidas, su luz, su
contenido y esencia serán
comprendidas y sentidas.
31. Los hombres de ciencia,
después de un tiempo de pruebas en el
que sufrirán confusiones muy gran-
des, cuando en su espíritu se haga la
luz y escuchen la voz de su
conciencia, descubrirán lo que nunca
habían soñado.
32. Nuevamente os digo: velad,
porque en el tiempo de las luchas de
credos y doctrinas, de religiones y
ciencias, creerán muchos hombres que
el saber que les han dado los libros,
será el arma con la que puedan vencer
a mis nuevos discípulos, sabiendo que
vosotros no lleváis libros. (150, 11
13)
33. Os he dicho, discípulos, que
tendréis que miraros frente a frente
con las grandes religiones y con las
sectas menores; pero ante unas y otras
no temáis. La verdad que os he
confiado es diáfana, la palabra que os
he enseñado es clara y sencilla en su
superficie, pero profunda hasta lo
infinito en su contenido y son armas
Capítulo 6 El Tercer Testamento y el Gran Libro de la Vida
71
fuertes con las que vosotros lucharéis
y venceréis.
34. Mas os digo: Se levantará un
pueblo de la Tierra pleno de
materialismo e incredulidad, para ne-
garos el derecho de llamaros Israel,
para negar vuestro testimonio de
haber recibido la nueva venida del
Mesías, y ese pueblo es el judío. ¿No
habéis pensado en él? Ese pueblo
espera en su seno la llegada de su
Mesías, de su Salvador, del que le
haga justicia y le coloque nuevamente
sobre todos los pueblos de la Tierra.
Sabe ese pueblo que siempre he
venido a él y en este tercer Tiempo
dirá: "¿Por qué había de venir Dios a
otro pueblo? Mas he aquí mis
enseñanzas. (332, 10)
35. Este pueblo espiritualista vive
ignorado. El mundo no conoce vuestra
existencia, los grandes no reparan en
vosotros, pero se acerca la lucha entre
espiritualistas y cristianos, entre
espiritualistas y judíos. Esa lucha es
necesaria para el establecimiento de
mi Doctrina en toda la Humanidad.
Entonces se unirán en una sola
esencia al antiguo Testamento con el
Segundo y Tercero.
36. A muchos os parecerá esto
imposible; para es lo s natural,
justo y perfecto. (235, 63 64)
El Gran Libro de la Vida
Verdadera
37. Mi palabra quedará escrita para
todos los tiempos, con ella formaréis
el libro del Tercer Tiempo, El Tercer
Testamento, el último mensaje del
Padre; porque en los tres tiempos ha
tenido Dios su pluma de oro* para
dejar su sabiduría a la humanidad.
38. Moisés fue la primera pluma de
oro, de la cual el Padre se sirvió para
grabar con letras imborrables en un
libro los hechos del Primer Tiempo.
Moisés fue la pluma de oro de Jehová.
39. Entre mis apóstoles y segui-
dores del Segundo Tiempo, cuatro
plumas tuvo Jesús y fueron: Mateo,
Marcos, Lucas y Juan. Estas fueron
las plumas de oro del Divino Maestro,
mas cuando llegó el tiempo de que se
uniera el Primer Testamento con el
Segundo con lazos de amor, de
reconocimiento y de adelanto
espiritual, entonces se formó un solo
libro.
40. Ahora en el Tercer Tiempo, en
el cual tenéis nuevamente mi palabra,
también he nombrado a las plumas de
oro para que quede escrita.
41. Cuando el tiempo sea llegado,
formaréis un solo libro, y este libro, el
del Tercer Tiempo, quedará también,
cuando el tiempo sea propicio, unido
al libro del Segundo y del Primer
Tiempo y entonces con las
revelaciones, profecías y palabras de
los Tres Tiempos, se formará el gran
Libro de la Vida, para recreo de todos
los espíritus.
42. Entonces reconoceréis que
desde la primera palabra hasta la
última, se han cumplido en verdad y
en espíritu; que todas las profecías
* Con éste nombre se designan aquellos
participantes en las cátedras Divinas, cuya tarea
consistía en anotar la palabra del Señor en forma
taquigráfica y mecanográfica.
Capítulo 6 El Tercer Testamento y el Gran Libro de la Vida
72
fueron la historia anticipada que el
Padre reveló a la humanidad. Porque
sólo Dios puede escribir los
acontecimientos que van a ser.
Cuando los profetas han hablado, no
han sido ellos sino Dios lo ha hecho
por su conducto.
43. He dejado la preparación
suficiente en mis nuevos escogidos,
como la tuvieron Moisés y los cuatro
discípulos del Segundo Tiempo, para
que mi palabra sea grabada con toda
limpidez, con toda claridad y verdad,
porque es para las generaciones del
mañana, y si alguien quisiera agregar
o borrar de ese libro, Yo os reclamaré.
44. Ahora, mis hijos muy amados:
¿Quién da importancia al Libro que
estáis formando? Nadie, en verdad,
mas llegará el instante en que la
humanidad llena de ansiedad, de
curiosidad, os pida vuestro Libro y
ella entonces se desvelará, escudriñará
mi palabra y discutirá sobre ella; en
esa lucha de ideas se levantarán
bandos, hombres de ciencia, teólogos
y filósofos; a las naciones será llevado
el testimonio de vuestra palabra y del
Libro de la Sabiduría y todos hablarán
de mi Doctrina. Ese será el principio
de la nueva batalla, de la guerra de
palabras, de pensamientos, de ideas, y
al final, cuando todos hayan
reconocido, en verdad y en espíritu,
que el gran libro de la Vida ha
quedado escrito por el Señor, se
estrecharán con fraternidad y se
amarán como es mi voluntad.
45. ¿Por qué no bastó la palabra de
Jehová en el Primer Tiempo, para
unificar al mundo, ni logró hacerlo la
Doctrina de Jesús en el Segundo?
¿Por qué en este tiempo no ha bastado
que desde 1866 me encuentre
entregando mi palabra, para que las
naciones se amen y vivan en paz? Es
menester que los tres libros formen
uno solo, para que esta palabra
ilumine al Universo. Entonces la
humanidad será en torno de esa luz y
la maldición de Babel quedará
borrada, porque todos los hombres
leerán el Gran Libro de la Vida
Verdadera, todos practicarán la misma
Doctrina y se amarán como hijos de
Dios, en espíritu y en verdad. (358, 58
66)
73
Capítulo 7 Influencia y significado de la enseñanza espiritual
El efecto de las Revelaciones
1. Aquí, ante esta palabra, no hay
hombre que no se estremezca dentro y
fuera de su ser, es decir, en el espíritu
y en la carne. Aquí, al escucharme, es
cuando piensa en la vida, en la
muerte, en la justicia divina, en la
eternidad, en la vida espiritual, en el
bien y en el mal.
2. Aquí es donde al oír mi voz,
siente en la presencia de su espíritu,
y recuerda de dónde procede.
3. Oyéndome, se siente en esos
momentos identificado con todos sus
semejantes, reconociéndolos en el
fondo de su ser como a sus verdaderos
hermanos. Hermanos en la eternidad
espiritual, más próximos aún que los
que lo son solamente por la carne, ya
que ésta es pasajera en la Tierra.
4. No hay hombre ni mujer que
escuchándome no se sienta con-
templado por Mí, por lo tanto, nadie
se atreve a ocultar o a disimular
delante de sus manchas; y Yo las
muestro pero sin señalar a ninguno
públicamente, porque soy el Juez que
jamás delata.
5. Os digo que entre vosotros
descubro adulterios, infanticidios,
hurtos, vicios y lacras que son como
lepra en el espíritu de quienes han
pecado. Mas no sólo vengo a probaros
la verdad de mi palabra
demostrándoos que descubrir las
faltas de vuestro corazón, quiero
también probaros el poder de mis
lecciones, dándoos las armas para
vencer el mal y las tentaciones,
enseñándoos a lograr la regeneración,
despertando en vuestro ser un anhelo
por lo bueno, lo elevado y lo puro y
una repulsión absoluta por todo lo
innoble, por todo lo falso y por todo
lo malo al espíritu. (145, 65 68)
6. Hoy aún vivís los días sombríos
que precederán a la luz, sin embargo,
esa luz, aprovechando los pequeños
claros de vuestro cielo nebuloso, lo
atraviesa con rayos fugaces que llegan
a algunos puntos de la Tierra, tocando
corazones, estremeciendo y
despertando a los espíritus.
7. Todos los que han sido
sorprendidos por esta luz, se han
detenido en su camino para preguntar.
¿Quién sois? Y Yo les he respondido:
"Soy la luz del Mundo; soy la luz de
la eternidad, soy la verdad y el amor.
Soy Aquél que prometió volver a
hablaros, Aquél de quien se dijo que
era el Verbo de Dios".
8. Como Saulo en el camino de
Damasco, han humillado toda su
soberbia, han abatido su orgullo, e
inclinado humildemente su faz, para
decirme con el corazón: "Padre y
Señor mío, perdóname, ahora
comprendo que sin darme cuenta os
estaba persiguiendo".
9. Desde ese instante, esos
corazones se han convertido en
pequeños seguidores, porque en este
Capítulo 7 Influencia y significado de la enseñanza espiritual
74
Tercer Tiempo, hasta este instante, no
ha aparecido entre mis nuevos
discípulos un apóstol de la elevación
de aquél que tanto me persiguió en
mis discípulos, para después amarme
con tanta intensidad. (279, 21 24)
10. Las religiones duermen un
sueño de siglos de rutina y
estancamiento, mientras la verdad ha
permanecido oculta. Mas aquéllos que
conozcan los mandamientos de
Jehová y la palabra del Divino
Maestro, tendrán que reconocer en
esta voz que os habla ahora, a la voz
del Espíritu de Verdad, prometido
para estos tiempos. (92, 71)
11. Yo que muchos habrán de
escandalizarse cuando conozcan esta
palabra, pero serán aquéllos que en su
confusión no quieran reconocer que
en el hombre existen además de la
naturaleza humana la parte espiritual,
o aquéllos que, creyendo en el espíritu
humano, aferrados a la rutina de sus
tradiciones y de sus creencias,
nieguen que exista un camino de
infinita evolución para el espíritu.
(305, 65)
12. Estas palabras las dejaré
escritas, y llegarán a mis discípulos
del futuro, y ellos, al estudiarlas, las
encontrarán frescas, vivas, y su
espíritu se estremecerá de gozo al
sentir que es su Maestro el que les
habla en ese instante.
13. ¿Creéis que todo lo que os he
dicho, sea solamente para los que me
han escuchado? No, pueblo amado,
con mi palabra estoy hablando para
los presentes y para los ausentes; para
hoy, mañana y siempre; para los que
murieron; para los que viven y para
los que han de nacer. (97, 45 46)
Comprensión y esperanza de la
Nueva Palabra
14. Soy el Verbo de Amor que
viene a consolar al que sufre, al
turbado, al que llora, al pecador y al
que me ha buscado. Y es mi palabra
en esos corazones, el río de la vida
donde calman su sed y limpian sus
impurezas, es también el camino que
conduce a la morada eterna del
descanso y la paz.
15. ¿Cómo podéis imaginar que la
lucha en la vida, sus sacrificios,
vicisitudes, y pruebas, terminen con la
muerte sin hallar una justa
compensación en la eternidad? Por
eso mi Ley y mi Doctrina con sus
revelaciones y promesas son en
vuestro corazón el aliciente, la caricia
y el lsamo en la jornada. Sólo
cuando os apartáis de mis enseñanzas
os sentís hambrientos y débiles. (229,
3 4)
16. En mi amor divino por las
criaturas humanas, les permití que
escudriñaran mis obras y tomasen de
todo lo creado, para que nunca
tuvieran motivo para decir que Dios
es injusto porque oculta su sabiduría a
sus hijos.
17. Si Yo os formé y os el don
del libre albedrío, y lo he respetado, a
pesar de que el hombre abusando de
Capítulo 7 Influencia y significado de la enseñanza espiritual
75
esa libertad, me ha ofendido
profanando mi Ley.
18. Hoy vengo a hacerle sentir la
caricia de mi perdón, iluminando a su
espíritu con la luz de mi sabiduría.
para que uno a uno de mis hijos
vuelvan al sendero de la verdad.
19. El Espíritu de Verdad, que es
mi luz, brilla en las conciencias,
porque os encontráis en los tiempos
anunciados en que todo misterio os
será esclarecido, para que
comprendáis lo que hasta ahora no ha
sido debidamente interpretado. (104, 9
10)
20. He venido a comunicarme en
este punto de la Tierra, y dejaré mi
palabra como un don para todos los
hombres, este don apartará la pobreza
espiritual de la humanidad. (95, 58)
21. Yo inspira a todos la forma
verdadera de adoración a Dios y
también la forma de vivir, de acuerdo
con la ley divina, cuyo cumplimiento
es el único que el Señor reconocerá a
cada uno de vosotros.
22. Por fin conoceréis el contenido
o esencia de mi palabra, ¡oh
humanidad! Entonces encontraréis
que mi Doctrina no es sólo la voz
divina que habla a los hombres, sino
también la expresión de todos los
espíritus.
23. Es mi palabra la voz que anima,
es el grito de libertad, es el ancla
salvadora. (281, 13 15)
El poder de la Palabra de Dios
24. Mi doctrina desarrolla al
hombre en todas sus fases, sensibiliza
y ennoblece al corazón, despierta y
profundiza a la mente y perfecciona y
eleva al espíritu.
25. Haced de mi doctrina un
profundo estudio que os permita
comprender la forma justa de
practicar mis enseñanzas, con el fin de
que vuestro desarrollo sea armonioso;
que no sólo deis desenvolvimiento a
la mente sin preocuparos por los
ideales del espíritu que debéis alentar.
26. Todas las potencias de vuestro
ser, pueden encontrar en mi palabra la
senda luminosa por donde podrán
crecer y perfeccionarse hasta lo
infinito. (176, 25 27)
27. Mi Doctrina es esencialmente
espiritual, es luz y es fuerza que
desciende y penetra en vuestro
espíritu, para hacerlo vencer en su
combate contra el mal. Mi palabra no
es solamente para recreo del oído, es
luz del espíritu.
28. ¿Queréis escucharme con el
espíritu para que él sea quien se
sustente y aproveche la esencia de
esta enseñanza? Limpiad vuestro
corazón, despejad vuestra mente y
dejad que sea vuestra conciencia la
que os guíe. Veréis entonces cómo en
vuestro ser comenzará a efectuarse
una transformación, no sólo espiritual,
sino moral y corporal. Aquella
elevación que con el conocimiento
vaya adquiriendo el espíritu, aquella
limpidez que vaya alcanzando, se
Capítulo 7 Influencia y significado de la enseñanza espiritual
76
reflejarán en los sentimientos del
corazón y en la salud del cuerpo.
29. Las pasiones se irán
debilitando, los vicios comenzarán a
desaparecer, el fanatismo y la
ignorancia irán cediendo su puesto a
la fe verdadera y a los conocimientos
profundos en mi Ley.
30. Esta Doctrina, conocida por
unos cuantos e ignorada por la
humanidad, pronto llegará como
bálsamo sobre todos los que sufren,
para impartir consuelo, encender la fe,
destruir tinieblas, infundir esperanza.
Ella os eleva sobre el pecado, la
miseria, el dolor y la muerte.
31. No podría ser de otra manera
porque soy Yo, el Divino Doctor, el
Consolador prometido, quien os la ha
venido a revelar.
32. Cuando ya estéis
espiritualizados y os encontréis con
hombres que sufren y se desesperan
porque no pueden poseer lo que
ambicionan en el mundo, veréis cómo
su materialidad contrasta con la
elevación de mis discípulos, cuya
conformidad será grande porque sus
ambiciones y anhelos serán nobles,
basados en el firme convencimiento
de que en esta vida todo es pasajero.
33. Mis discípulos hablarán al
mundo con ejemplos de
espiritualidad, a través de una vida
que lucha por acercar el espíritu a la
Divinidad, en vez de encadenarlo a las
falsas riquezas del mundo.
34. Sé que los materializados en los
tiempos futuros se escandalizarán al
conocer esta Doctrina; pero su
conciencia les dirá que mi palabra
sólo habla de la verdad. (275, 5 7)
35. En la gran jornada que os
espera, Yo seré vuestro Cirineo. Mi
Doctrina causará grandes
revoluciones en el mundo, habrá
grandes transformaciones en las
costumbres e ideas y hasta en la
naturaleza habrá cambios, todo esto
señalará la entrada de una nueva era
para la humanidad, y los espíritus, que
en breve tiempo enviaré a la Tierra,
hablarán de estas profecías para
ayudar a la restauración y elevación
de este mundo, explicarán mi palabra
y analizarán los hechos. (216, 27)
36. Tiempo de resurrección es este
Tercer Tiempo, los espíritus
semejaban muertos y los cuerpos sus
sepulcros; pero ha llegado ante ellos
el Maestro, cuya palabra de vida les
habló diciendo: "Salid, y elevaos
hacia la luz, hacia la libertad".
37. Aquél que al abrir sus ojos a la
verdad sepa elevar su vida, sus obras
y sus sentimientos en amor hacia sus
hermanos, dejará de mirar a este
mundo como un desierto o valle de
lágrimas y de expiación, porque
comenzará a sentir el deleite de la paz
verdadera que da la serenidad.
38. Ese estado de elevación en esta
vida, será un reflejo de la paz y de la
luz perfectas que el espíritu irá a
gozar en mejores moradas, donde Yo
mismo le recibiré para brindarle un
hospedaje digno de sus méritos. (286,
13)
Capítulo 7 Influencia y significado de la enseñanza espiritual
77
Reacciones de Teólogos y
Materialistas
39. No os turbéis cuando os digan,
que quien os ha hablado en este
tiempo ha sido el tentador y que
profetizado estaba que él también
haría prodigios con los cuales turbaría
y confundiría a los mismos escogidos.
En verdad os digo, que muchos de los
que así opinaren de mi manifestación
serán de los que realmente se
encuentren al servicio del mal y de las
tinieblas, aunque sus labios traten de
asegurar que siempre van esparciendo
la verdad.
40. No olvidéis que el árbol por su
fruto es reconocido, y Yo os digo: El
fruto es esta palabra que he venido a
vibrar por los entendimientos de estos
portavoces, hombres y mujeres de
corazón sencillo. Por el fruto y por el
adelanto espiritual de los que lo han
saboreado, reconocerá la humanidad
al árbol que soy Yo.
41. La Obra Espiritualista Trinitaria
Mariana comenzará a extenderse,
provocando una verdadera alarma
entre muchos que creyendo haber
estudiado y comprendido las lecciones
que con anterioridad recibieron del
Padre, se han envanecido con el
conocimiento de sus filosofías y de
sus ciencias, sin darse cuenta de la
evolución espiritual que ha alcanzado
la humanidad.
42. Ellos al despertar de su letargo
se darán cuenta de la forma en que
ahora piensa y siente el espíritu de los
hombres, lanzarán anatemas en contra
de lo que ellos llamarán "nuevas
ideas" y propagarán que este
movimiento ha sido provocado por el
Anti-Cristo.
43. Entonces recurrirán a las
escrituras, a las profecías y a mi
palabra que os di en el Segundo
Tiempo, para tratar de combatir mi
nueva manifestación, mis nuevas
lecciones y todo lo que os prometiera
y que hoy me encuentro cumpliendo.
44. Llegará mi palabra, en labios de
mis discípulos y por medio de
escritos, aún a los que no admiten
nada que esté más allá de lo material,
o que esté fuera de sus conocimientos
y conceptos que ya tienen aceptados,
y me llamarán falso Dios por haberos
traído esta palabra.
45. Mas cuando esto escuchéis,
aunque vuestro corazón se sienta
herido, vuestra fe no sufrirá
quebranto, recordando con emoción
que ya vuestro Maestro os lo tenía
anunciado y os había fortalecido con
su palabra para resistir esas pruebas.
46. En cambio os digo, que aunque
a vuestro paso vais a encontrar la
impostura, la hipocresía, la
superstición, el fanatismo religioso y
la idolatría, a nadie juzguéis por sus
errores, doctrinadles con mi palabra y
dejadme la causa a Mí, que soy el
único que debe juzgaros y que conoce
quién es el falso Dios, el falso Cristo,
el mal apóstol, el fariseo hipócrita.
(27, 32 35)
47. Vendrá la guerra de ideas,
credos, religiones, doctrinas, filoso-
fías, teorías y ciencias, y mi nombre y
Doctrina andarán en todos los labios.
Mi nueva venida será discutida y
Capítulo 7 Influencia y significado de la enseñanza espiritual
78
juzgada, y de ahí se levantarán los
grandes creyentes proclamando que
Cristo ha estado nuevamente entre los
hombres. En esos instantes, desde el
infinito animaré a esos corazones y
haré prodigios a su paso para
fortalecer su fe. (146, 8)
El efecto del Espiritualismo
48. Mi luz, al esparcirse en todo el
Universo, ha dado origen a que se
busque mi verdad en cada doctrina,
esa es la razón de la actitud de los
hombres en sus distintas creencias.
49. Es el cumplimiento de lo que
había sido profetizado. ¿Quién es
aquél que lleva la verdad? ¿Quién es
aquél que con piel de oveja encierra
dentro al lobo hambriento? ¿Quién es
aquél que con limpio ropaje asegura
absoluta pureza dentro de sí?
50. El Espiritualismo debéis
practicarlo para encontrar mi verdad,
porque la humanidad se ha dividido
en tantas creencias e ideas, como
evolución ha tenido el cerebro del
hombre.
51. Así se han venido formando
sectas y religiones, y será para
vosotros muy difícil juzgar acerca de
la verdad que hay en cada una de
ellas.
52. Mi Doctrina ilumina los
pensamientos e ideas del hombre y
poco a poco irá cada uno
comprendiendo las bases para
perfeccionar sus obras, encauzándolas
por un sendero más perfecto y
elevado.
53. Llegará el momento en que
cada secta y religión se escudriñe a
misma para buscar lo que pertenece a
mi Obra; mas para encontrar ese
tesoro será menester que eleven su
espíritu y que escuchen la voz de la
conciencia. (363, 4 8 y 29)
54. Muchas religiones existen en
esta Tierra, pero ninguna de ellas
unirá a los hombres ni hará que se
amen los unos a los otros. Será mi
Doctrina espiritual la que realice esta
obra. En vano será que el mundo se
oponga al avance de esta luz.
55. Cuando la persecución de mis
discípulos sea más intensa, los
elementos se desencadenarán, pero se
apaciguarán por la oración de estos
labriegos, para que la humanidad
contemple una prueba de la potestad
que les he dado. (243, 30)
56. El mundo se estremecerá
cuando mi palabra se haga oír en las
naciones, porque el espíritu de la
humanidad, que se encuentra
preparado para esta revelación,
vibrará de gozo y a la vez de temor;
entonces, el que quiera conocer la
verdad, que se liberte de la esclavitud
de sus ideas materiales y se recree
ante los horizontes luminosos que se
presentan a su vista. Mas, quien
persista en su ofuscación y en luchar
contra esta luz, queda en libertad de
hacerlo.
57. La conversión a la
espiritualidad, traerá amistad y
fraternidad entre las naciones, mas es
preciso que os preparéis, porque la
contienda será grande. Si los hombres
se levantan en guerras, no es porque
Capítulo 7 Influencia y significado de la enseñanza espiritual
79
ésta sea mi voluntad, sino porque
ellos no han comprendido la Ley de
Dios. (249, 47 48)
58. El tiempo del Juicio Universal
ha llegado, y todas las obras y todas
las religiones serán juzgadas por Mí,
del espíritu del hombre se levantará
un clamor, pues quedará al
descubierto todo lo que es falso, la
verdad brillará tan sólo; el despertar
será en la humanidad y entonces me
dirán los hombres: "Padre, dadnos
vuestro apoyo, dadnos una luz
verdadera que nos guíe". Y esa luz y
ese apoyo, será la Doctrina del
Espíritu Santo; será la enseñanza que
os he dado y que pertenece también a
aquéllos y a todos, porque soy Padre
de uno y de todos. (347, 27)
La trascendencia de la nueva
Revelación
59. En apariencia, esta revelación
no encierra grandeza alguna, mas ya
veréis en el futuro la trascendencia
que tendrá entre la humanidad.
60. Entre este pueblo, hay
discípulos de toda índole; unos
vislumbran la magnitud de esta obra y
presienten la conmoción que su
aparición provocará en el mundo,
otros se conforman con creer que este
es un buen camino, y hay también
quienes no logran descubrir la
grandeza de esta Doctrina y dudan de
su triunfo y de su establecimiento en
el corazón de los hombres. Yo os digo
que es un joya la que os he confiado,
cuyos divinos destellos no habéis
querido ver porque no habéis
analizado mi enseñanza.
61. No olvidéis que ya en aquel
tiempo se dudó de la palabra de
Cristo, porque los hombres se
detuvieron a juzgar su origen y el
atavío de Jesús, y que al encontrar que
era hijo de un carpintero nazareno y
de una mujer humilde, que s tarde
se habría de levantar en unión de un
grupo de pobres pescadores galileos a
predicar una Doctrina que les parecía
extraña, no podían creer que aquel
caminante que iba de aldea en aldea
mostrando la humildad de sus
vestiduras, fuera el Rey que había
prometido el Señor al pueblo de
Israel.
62. Os hago estas aclaraciones,
porque los hombres son dados a
buscar el brillo exterior que
deslumbra los sentidos, para creer en
la grandeza de lo que sólo debe
mirarse y sentirse con el espíritu.
63. Tuve que verter mi sangre,
entregar mi vida y resucitar para que
los hombres abriesen los ojos, ¿Qué
cáliz queréis que beba ahora mi
Espíritu para que me creáis?
Humanidad: ¿Qué no haría Yo por
veros a salvo? (89, 68-69; y 71-73)
64. Quien llegara a decir que mi
Doctrina es un peligro para el
progreso material de la humanidad,
comete con ello un grave error; Yo, el
Maestro de maestros, vengo a enseñar
a la humanidad el camino de su
evolución y del progreso verdadero.
Mi palabra no sólo habla al espíritu,
también habla a la mente, a la razón y
Capítulo 7 Influencia y significado de la enseñanza espiritual
80
aún a los mismos sentidos. Mi
Doctrina no sólo viene a inspiraros y a
enseñaros la vida espiritual, sino que
viene a hacer la luz en toda ciencia y
en todas las sendas, porque mi
enseñanza no se concreta a encaminar
a todos los espíritus hacia la mansión
que está más allá de esta existencia,
también llega al corazón del hombre,
para inspirarle a vivir en este planeta
una vida grata, digna y provechosa.
(173, 44)
65. El Tercer Tiempo, en el que
estáis viviendo, es el tiempo del
esclarecimiento de los grandes
misterios. Sabios y teólogos tendrán
que rectificar sus conocimientos ante
la verdad que estoy revelándoos.
66. Este es el Tiempo en el que la
humanidad abrirá sus ojos a la luz de
mi sabiduría, luz que he hecho
Doctrina para que, a través de ella,
resucitéis espiritualmente a la vida
verdadera. (290, 51 52)
67. Los hombres tratarán de
negarle verdad a mi revelación, pero
los hechos, las pruebas, los
acontecimientos, estarán dando voces
y testimonio de la verdad que en
labios de mi pueblo llegará, como el
gran mensaje del Tercer Tiempo. Y
también por medio de escritos se
extenderá por el mundo mi Doctrina,
porque es un medio lícito que desde
los primeros tiempos inspiré a mis
enviados. Sólo quiero que seáis
celosos de mi verdad y la llevéis a los
corazones en la forma más limpia y
sencilla. (258, 6)
68. En aquel Segundo Tiempo mi
venida en cuanto hombre, sólo fue
creída por unos cuantos corazones, sin
embargo, la humanidad tomó después
el nacimiento del Salvador como el
comienzo de una nueva era; así en
este tiempo, el principio de mi
comunicación con vosotros, o sea mi
advenimiento en cuanto Espíritu
Santo, será mañana tomado como el
principio de otra era.
69. Escuchad lo que os dice Cristo,
la manifestación del amor divino. Paz
a los hombres de buena voluntad, a
los que aman la verdad y siembran la
semilla del amor. (258, 41 43)
81
Capítulo 8 La nueva comunidad de Cristo, Discípulos, Apóstoles,
Enviados Divinos
Luz y sombra en las
congregaciones de la Revelación
1. Si mi palabra la hubiese dado
en todas las naciones, la mayoría la
hubiera rechazado, porque la vanidad,
el materialismo y la falsa grandeza de
los hombres, no hubiera aceptado una
doctrina que habla de espiritualidad,
de humildad y fraternidad. El mundo
no está preparado aún para entender el
amor, por lo tanto no todos hubieran
sido sensibles a mi presencia bajo esta
forma.
2. Así como Cristo en aquel
tiempo buscó el hueco de la roca para
nacer como hombre, hoy encontré este
rincón de la tierra dispuesto a oírme,
el cual tiene semejanza con la gruta y
el pesebre, que recibieron en aquella
noche bendita al Hijo de Dios. (124,
13 14)
3. El ejemplo de este pueblo
humilde que conduce sus pasos sin
ministros que lo guíen y que me rinde
culto sin ceremonias ni símbolos, será
un llamado que despierte a los que
duermen su noche de siglos, y será un
estímulo para la regeneración y
depuración de muchos de mis hijos.
(94, 39)
4. Bajo la sombra de mi Doctrina,
no se construirán tronos, desde los
cuales puedan los hombres
engrandecidos dominar a los espíritus
de sus hermanos; nadie se coronará ni
cubrirá con manto de púrpura,
tratando de ocupar el sitio del Señor,
ni surgirán confesores que juzguen,
perdonen, condenen o sentencien
sobre los actos de la humanidad. Para
juzgar desde un tribunal justo y
perfecto a un espíritu, sólo Yo puedo
hacerlo.
5. Yo puedo enviar a quienes
corrijan, enseñen y guíen, mas no
mandaré a quienes juzguen y
sancionen. He enviado a quienes han
sido pastores de la humanidad, mas no
señores ni padres. El único Padre por
el espíritu soy Yo. (243, 13 14)
6. Yo formaré en este tiempo un
pueblo que sea celoso de mi Ley,
amante de la verdad y de la caridad.
Ese pueblo será como un espejo en el
cual los demás podrán ver reflejados
los errores en que hayan incurrido. No
será el juez de nadie, pero sus
virtudes, obras y cumplimiento irán
tocando al espíritu de todos los que se
crucen en su camino, e irán
señalándoles sus errores a todos los
que falten a mi Ley.
7. Cuando este pueblo sea fuerte y
numeroso, atraesobre la atención
de sus semejantes, porque la limpidez
de sus obras y la sinceridad de su
culto tendrán que sorprender a la
humanidad; entonces se preguntarán
los hombres: ¿Quiénes son éstos que
Capítulo 8 La nueva comunidad de Cristo, Discípulos, Apóstoles, Enviados Divinos
82
sin tener templos saben orar de tal
manera? ¿Quién ha enseñado a estas
multitudes a orar, adorando a su Dios,
sin que sientan la necesidad de elevar
altares para su culto? ¿De dónde han
salido estos caminantes y misioneros
que a semejanza de las aves no
siembran, ni cosechan, ni hilan y sin
embargo subsisten?
8. Y Yo les diré: este pueblo
pobre y humilde, pero celoso de mi
Ley y fuerte contra las pasiones del
mundo, no ha sido preparado por
hombre alguno. Estas multitudes que
gozan haciendo el bien, a las que
ilumina la inspiración y saben llevar a
los corazones el mensaje de paz y la
gota de bálsamo, no han sido
enseñadas por maestros o ministros de
ningún culto de la Tierra, porque de
cierto os digo que, en este tiempo no
existe un solo hombre en vuestro
mundo, que sepa o que pudiera
enseñar el culto de Dios, bajo la
verdadera espiritualidad. No es en el
esplendor de los ritos o de las
ceremonias, ni en la riqueza o en el
poder terrenal donde radica la verdad
que por ser humilde, busca como
templo a los corazones limpios,
nobles, sinceros, amantes de lo puro.
¿En nde están esos corazones?
(154, 12- 14)
9. He llamado a muchos de mis
hijos para darles diferentes cargos,
diversas misiones dentro de esta Obra
y os los he dado según vuestro
adelanto y vuestros dones, y con todos
he formado mi pueblo, mi nuevo
apostolado.
10. A unos les he dado cargo de
guías y para que su tarea no sea dura y
penosa, he dividido al pueblo en
congregaciones.
11. A otros he confiado el don de
portavoces, para que trasmitan mi
inspiración hecha palabra humana a
estas multitudes que se reúnen para
recibir este prodigio.
12. He dado el privilegio de la
videncia a algunos para haceros
profetas y anunciar por su conducto lo
que ha de venir.
13. También han recibido la misión
de columnas aquellas que han de
ayudar al pueblo en su peregrinaje y
han de ser de los guías como un
cirineo que ayude a soportar el peso
de la cruz de sus multitudes.
14. Otros han sido agraciados con
el don de facultad y éstos como
instrumentos del Mundo Espiritual,
han sido preparados para trasmitir sus
mensajes, el análisis de mi Obra y
también como poseedores del bálsamo
de curación, del consuelo para los
enfermos, para que unidos, derramen
caridad en los necesitados, por medio
de sanas emanaciones espirituales.
15. He nombrado pluma de oro al
que ha de imprimir en el Libro que he
de dejaros, mis revelaciones,
enseñanzas y profecías de este tiempo.
16. He dado el cargo de Piedra
Fundamental a aquéllos que han de
ser ejemplo de firmeza, de estabilidad
y fortaleza entre el pueblo. En éstos,
su palabra, su consuelo y ejemplo será
invariable, como lo es la roca.
17. Ahora que se encuentra en su
final esta etapa de mi comunicación,
Capítulo 8 La nueva comunidad de Cristo, Discípulos, Apóstoles, Enviados Divinos
83
estoy juzgando todos los cargos, y a
todos aquellos que fueron escogidos
para recibir tan grandes misiones, les
estoy haciendo un llamado para que
penetren en profundo estudio y
conozcan el resultado de sus obras.
Yo a todos acompaño en esta hora de
meditación. (335, 27 28)
18. Como en todos los tiempos,
muchos fueron los llamados y pocos
los escogidos, porque sólo escojo a
los que están a tiempo de cumplir su
misión y a los demás, les doy una luz
para que sepan esperar el tiempo en
que también sean escogidos.
19. ¡Cuántos que sólo han sido
llamados, sin que aún fuese el tiempo
de elegirlos para un cargo, han
tomado parte entre mis discípulos y
labriegos, sin que su espíritu tuviese
la evolución indispensable para
soportar el peso de esta cruz, ni su
entendimiento tuviera la luz necesaria
para dejar pasar mi inspiración! ¿Qué
han hecho muchos de ellos, una vez
estando entre las filas de los
escogidos? Profanar, envenenar el
ambiente, contaminar de sus malas
inclinaciones a los demás, mintiendo,
sembrando discordia, lucrando con mi
nombre y con los dones que he
depositado en mis discípulos.
20. Nadie trate de descubrir
quiénes son, porque no podríais. Sólo
mi mirada penetrante de Juez no les
pierde de vista y a su conciencia hago
llegar mi palabra que les dice: Velad y
orad, para que podáis a tiempo
arrepentiros de vuestras faltas, que si
así lo hicieseis, Yo os prometo que
presto os sentaré espiritualmente a mi
mesa y haré fiesta de reconciliación y
de perdón. (306, 53 55)
21. Esa es la verdad, no todos se
aman en mi obra, aun cuando se
encuentran en ella, ni todos la han
llegado a comprender, por lo cual
puedo deciros que unos son de mi
obra y otros hacen la suya.
22. Los que me vienen siguiendo
por amor, aman mi palabra, porque
saben que ella les corrige sin que
llegue a herirles y les señala sus
defectos, sin que les delate. Eso los
hace que perseveren en el
perfeccionamiento de sus prácticas.
23. Los que en lugar de tratar de
alcanzar ese perfeccionamiento, lo
que persiguen es únicamente la
adulación, la superioridad, el halago o
el medio de qué vivir, en lugar de
buscar el perfeccionamiento del
espíritu, esos no resisten mi palabra
cuando les señala sus defectos;
entonces tienen que crear una obra
distinta a la mía, en donde sean libres
para hacer su voluntad. No han
llegado a comprender que lo único
que deben hacer las multitudes en el
tiempo que dure mi manifestación, es
escucharme con la mayor elevación,
para después poder analizar mi
mensaje. (140, 72 74)
24. Yo he dicho que llegará el
tiempo de la confusión, de la
desobediencia, en el cual el labriego
se levantará diciendo que mi
comunicación a través del
entendimiento humano no cesará, mas
Capítulo 8 La nueva comunidad de Cristo, Discípulos, Apóstoles, Enviados Divinos
84
tendrá que llegar el instante en que mi
palabra se cumpla aunque el hombre
quiera interponerse a mi voluntad.
25. Cuántos errores en el camino
han cometido muchos de aquéllos a
quienes he confiado un cargo y una
gracia. Cuánta incomprensión
contemplo que se va a desatar en mis
hijos para después del año de 1950.
26. Con la incomprensión y la
necedad el hombre, retiene mi
caridad, y la potestad y la gracia y se
encuentra fuera del camino verdadero
de la Ley, de la armonía, y de la
verdad.
27. Una vez s Israel se
desconocerá, tribu con tribu; una vez
más se desgarrará y querrá pisotear la
Ley limpia y pura que en sus manos
entregué; una vez s Israel buscará
los caminos de antaño para caer en
idolatría y fanatismo; busca las
sectas y entrará en confusión, en
tiniebla, y se recreará con la palabra
florida y falsa que el hombre le ha de
entregar.
28. Los hombres de las religiones y
sectas al contemplar que Israel se
divide, que Israel se desconoce y
debilita, buscarán motivos para
arrebatar la joya de incalculable valor,
para arrebatar el arca de la nueva
alianza y decir el mañana que ellos
son los verdaderos enviados entre la
humanidad y los representantes de mi
Divinidad. (363, 47 49; 51; 57)
Palabras de advertencia a los
escuchas de la obra espiritualista
29. Quiero que cuando mi
comunicación haya concluido, tengáis
una idea bien definida de lo que es
esta Doctrina, para que le deis su
debido cumplimiento, porque hasta el
presente no han surgido los
espiritualistas verdaderos entre las
multitudes que han oído mi palabra.
Hasta ahora no ha sido Espiritualismo
lo que habéis practicado, sino una
forma que habéis concebido de lo que
es mi Obra, pero que dista mucho de
la verdadera espiritualidad.
30. Necesitáis revestiros de fuerza
para aceptar que os habéis
confundido; debéis levantaros para
enmendar vuestras prácticas,
buscando con ahínco que brille entre
vosotros la verdad y la pureza de esta
Doctrina.
31. No temáis cambiar la parte
exterior de vuestras prácticas y de
vuestro culto, mientras no alteréis la
esencia de mis enseñanzas. (252, 28
30)
32. Aprovechad el tiempo que aún
tenéis para escuchar mi enseñanza,
para que ella os llene de luz, y de
gracia, para que deis el paso firme
hacia la espiritualidad, paso que no
habéis dado porque habéis continuado
dentro de un culto lleno de
materialismo y de errores.
33. Hasta ahora os ha faltado fe
para renunciar a vuestras formas, ritos
y símbolos y buscarme
espiritualmente en el infinito. Os ha
faltado valor para ser espiritualistas y
habéis ideado una forma de aparentar
espiritualidad, ocultando tras de ella
vuestra materialidad y vuestros
errores.
Capítulo 8 La nueva comunidad de Cristo, Discípulos, Apóstoles, Enviados Divinos
85
34. No os quiero hipócritas, sino
sinceros y amantes de la verdad; por
eso os hablo con suma claridad, para
que depuréis vuestra vida y mostréis
al mundo la verdad de esta Obra. ¿Os
decís espiritualistas? Pues sedlo
verdaderamente. No habléis de mi
Doctrina mientras hagáis todo lo
contrario, porque sólo confundiréis
con vuestras obras a la humanidad.
35. Ante todo tened conocimiento
de lo que es mi Obra, de lo que
significa mi Ley, de cuál es vuestra
misión y cómo debéis desempeñarla,
para que si en vuestra senda no tenéis
un guía digno de conducir vuestros
pasos, os guiéis por la conciencia y
por el conocimiento que en mi
Doctrina hayáis adquirido. Así no
podréis hacer responsable a nadie de
algún tropiezo o de algún error. (271,
27 30)
36. Desde que se inició mi
comunicación por el entendimiento
humano, quise que fueseis poniendo
en práctica vuestros dones y que
fueseis dando principio a vuestra
misión espiritual, para que al llegar el
día de mi partida, hubieseis recorrido
parte del camino y no fueseis a
sentiros débiles para iniciaros en
cumplir tan delicado mandato.
37. Algunos han sabido interpretar
la idea divina y se han esforzado por
llevarla al cumplimiento; pero
también los hay, y éstos son en su
mayor parte, los que han equivocado
el sentido de esta Obra.
38. Estos son los errores que vengo
a reclamar a este pueblo, porque no
quiero que la humanidad venga a
burlarse de quienes por tanto tiempo
han sido doctrinados. (267, 65 67)
39. Mientras a unos sólo les
interesó la esencia de mi palabra y
anhelaron siempre el progreso y la
evolución de su espíritu, a otros les
agradó más el culto exterior, así
mientras los primeros se recreaban
recibiendo enseñanzas sobre
espiritualidad, a otros les molestaba
que sus errores fueran mencionados.
40. Sólo Yo quiénes me
responderán de todo lo que, debiendo
haber sido conocido a través de mis
portavoces, haya sido retenido. (270,
8 9)
41. Meditad y comprenderéis que
la unificación que necesitáis es
espiritual, la cual alcanzaréis cuando
os elevéis por sobre vuestras pasiones
y vuestros fanatismos.
42. ¿Cómo podréis crear una paz
cuando cada quien va proclamando lo
suyo como único verdadero y
combatiendo al mismo tiempo lo de
los demás, como falso?
43. El fanatismo es tiniebla, es
ceguedad, es ignorancia y sus frutos
nunca podrán ser de luz. (289, 8 10)
44. De cierto os digo que si no os
unificáis como es mi voluntad, la
humanidad os dispersará, y os arrojará
de su seno si viese que vuestra vida se
aparta de lo que predicáis.
45. ¿Qué pasará si los hombres
descubren que en cada recinto existe
Capítulo 8 La nueva comunidad de Cristo, Discípulos, Apóstoles, Enviados Divinos
86
un culto diferente y una diversa forma
de practicar mi Doctrina?
46. Os confío los tres últimos años
de mi comunicación para que trabajéis
por la unión de este pueblo,
unificación que abarque lo que sea
espiritual a como lo exterior, para
que vuestra labor, plena de armonía y
de igualdad, sea la prueba más grande,
de que a todos vosotros, en diferentes
recintos y en diversas comarcas, os
doctrinó un solo Maestro: DIOS.
(252, 69 71)
Apostolado verdadero nuevos
Apóstoles
47. No tratéis de limitar esta Obra
que es universal e infinita, ni de poner
límites a vuestro desenvolvimiento
espiritual, porque cuanto más os
profundicéis en el camino de las
buenas obras y del estudio, mayores
revelaciones iréis recibiendo. La Obra
divina la veréis surgir de lo más
sencillo, la veréis manifiesta en todo
lo creado, la sentiréis latir en vuestro
ser.
48. Esta es la sencillez con que
vengo a doctrinar al discípulo
espiritualista, para que él también sea
sencillo, como su Maestro. Que sepa
el discípulo persuadir y convertir con
la verdad de sus palabras y la fuerza
de sus obras, sin querer sorprender a
nadie con poderes misteriosos o
facultades extraordinarias.
49. El discípulo verdadero, será
grande por su sencillez. Comprenderá
a su Maestro y a la vez se hará
comprender de sus hermanos.
50. El discípulo de Jesús, es aquél
que subyuga con la palabra que
persuade y consuela, que levanta y
resucita, haciendo del vencido un
vencedor de mismo y de la
adversidad.
51. El apóstol de Cristo no puede
albergar egoísmo en su corazón,
pensando solamente en sus propios
sufrimientos o preocupaciones; él
desatiende lo suyo para pensar en los
demás, con la confianza absoluta de
que nada ha quedado desatendido,
porque de inmediato el Padre asiste a
quien ha abandonado lo suyo por
atender a un hijo del Señor que
necesita el sustento del espíritu. Y
aquél que supo olvidarse de sí mismo
para llevar a un semejante una sonrisa
de esperanza, un consuelo a su
tristeza, una gota de bálsamo a su
dolor, al retornar a su hogar, lo
encuentra iluminado con una luz que
es bendición, alegría y paz. (293, 32
33)
52. En mi mesa de este tiempo, lo
mismo será apóstol el varón que la
mujer; a esta mesa sentaré a vuestro
espíritu.
53. Han sido las mujeres las que en
este tiempo han levantado el
estandarte espiritualista delante de las
muchedumbres; ellas han ido dejando
en el camino la huella del apóstol
celoso de la Ley del Señor.
54. En mi nuevo apostolado estará
la mujer al lado del varón y no habrá
edades para servirme; lo mismo lo
hará el adulto que el niño o el
anciano; lo mismo la doncella que la
Capítulo 8 La nueva comunidad de Cristo, Discípulos, Apóstoles, Enviados Divinos
87
madre, porque vuelvo a deciros que es
a vuestro espíritu al que busco y que
él, tiempo ha que ha dejado su
infancia. (69, 16 17)
55. Si os dije en el Segundo
Tiempo que mi Reino no está en este
mundo, ahora os digo que tampoco se
encuentra aquí el vuestro, porque esta
morada, como ya lo sabéis, es
transitoria para el hombre.
56. Vengo a enseñaros la verdadera
vida, la que nunca ha estado basada en
el materialismo. Por eso volverán a
levantarse en contra de mi Doctrina
eterna, con mi enseñanza de siempre
que es de amor, de sabiduría y
justicia; sin embargo, no será
comprendida inmediatamente, la
humanidad volverá a juzgarme,
volverá a ponerme en la cruz, mas yo
que deberá pasar mi enseñanza por
sobre todo esto, para que sea
reconocida y amada. Yo que mis
más tenaces perseguidores serán
después mis más fieles y abnegados
sembradores, porque pruebas muy
grandes les daré de mi verdad.
57. Aquel Nicodemo del Segundo
Tiempo, príncipe entre los sacerdotes,
el cual buscó a Jesús para conversar
con Él de enseñanzas sabias y
profundas, surgirá nuevamente en este
tiempo, para analizar serenamente mi
Obra y convertirse a ella.
58. Aquel Saulo, llamado Pablo, el
que después de perseguirme con saña,
se convirtió en uno de mis más
grandes apóstoles, volverá a aparecer
en mi camino, y de todas partes
surgirán mis nuevos discípulos,
fervientes unos, abnegados otros. La
hora presente es de gran
trascendencia, el tiempo del que os
estoy hablando se acerca a vosotros.
(173, 45 48)
59. Las multitudes necesitan de
aquéllos que saben ser firmes en las
pruebas, de los que están
acostumbrados a las grandes luchas
del mundo y del espíritu. Ellos son los
que podrán orientar y conducir a la
humanidad, porque en su corazón no
habrá el deseo de oprimir, ni de
dominar a nadie; no podrán dar
albergue al egoísmo porque en sus
instantes de elevación habrán sentido
la caridad del Señor colmándoles de
amor, para que de esa caridad den a
sus hermanos. (54, 53)
Los enviados de Dios en todo el
mundo y todos los tiempos
60. Los pueblos de la Tierra nunca
han estado menesterosos de luz
espiritual. De cierto os digo, que no
sólo este pueblo ha tenido profetas y
enviados, sino que a todos les he
enviado emisarios a despertarlos.
61. Por la luz y la verdad de sus
doctrinas, así como por la semejanza
con lo que os he revelado, podréis
juzgar de sus palabras.
62. Unos llegaron antes de la
venida del Mesías, otros han sido
posteriores a mi presencia en cuanto
hombre, pero todos han llevado un
mensaje espiritual a los hombres.
63. Esas doctrinas al igual que la
mía, han sufrido profanaciones,
porque cuando no se ha alterado su
Capítulo 8 La nueva comunidad de Cristo, Discípulos, Apóstoles, Enviados Divinos
88
esencia, se les ha mutilado o las han
ocultado a los hombres hambrientos
de verdad.
64. Una sola verdad y una sola
moral, es la que se ha revelado a los
hombres, a través de enviados,
profetas y siervos; ¿Por qtienen los
pueblos diferentes conceptos acerca
de la verdad, de la moral y de la vida?
65. Esa verdad, falseada a través de
los tiempos por la humanidad, será
restablecida y su luz resplandecerá
con tanta fuerza que les parecerá a los
hombres como si fuese algo nuevo,
siendo la misma luz que siempre ha
iluminado el camino de evolución a
los hijos de mi Divinidad.
66. Muchos son los que han muerto
por decir la verdad, muchos también
los que han sido sujetos a tormentos
por no querer callar la voz que en
ellos hablaba.
67. No penséis que el cielo sólo ha
enviado a los que os han hablado de
espíritu, de amor, de moral; no,
también ha enviado a los que os han
ofrecido buenos frutos de la ciencia,
aquellos conocimientos que hacen luz
en la vida de los hombres, que
aligeran sus cargas y alivian sus
penas. Todos ellos han sido enviados
míos.
68. Hay otros también que, sin traer
doctrinas de moral espiritual, ni
revelaciones científicas, traen el
mensaje que enseña a sentir y admirar
las bellezas de la creación; son
mensajeros míos que tienen la misión
de llevar deleite y bálsamo al corazón
de los que lloran.
69. Todos ellos han bebido la
amargura al darse cuenta de la
incomprensión de un mundo ciego a
la verdad, de una humanidad
insensible a lo bello y a lo bueno. Sin
embargo, si os he dicho que en esta
era todo será restaurado, si os he
anunciado que todo volverá a su cauce
y que a todas mis enseñanzas les será
restituida su original esencia, podéis
creer que está próximo un tiempo de
esplendor espiritual en este mundo,
aunque no debéis olvidar que antes
que eso acontezca, todo será juzgado
y purificado. (121, 9 16)
70. Siempre que alguna revelación
está por llegar a iluminar a los
hombres, les he enviado precursores o
profetas a prepararles con el fin de
que aquella luz pueda ser
contemplada por ellos; mas no creáis
que sólo son enviados míos aquéllos
que traen mensajes para el espíritu,
no, discípulos, todo aquél que entre la
humanidad siembra el bien en
cualquiera de sus formas, es enviado
mío.
71. A esos emisarios podéis
encontrarlos en todos los caminos de
vuestra vida, lo mismo en las
religiones, que en las ciencias, entre
los hombres que gobiernan o en
aquéllos que imparten buenas
enseñanzas.
72. El verdadero siervo mío, nunca
se aparta del sendero que debe
recorrer, prefiere morir en el camino
que retroceder. Su ejemplo es semilla
de luz en la vida de sus semejantes y
sus obras son ejemplos para los
Capítulo 8 La nueva comunidad de Cristo, Discípulos, Apóstoles, Enviados Divinos
89
demás. ¡Ah, si la humanidad supiese
comprender los mensajes que a través
de ellos le envío! Mas no es así,
porque existen muchos hombres que
teniendo delicadas misiones en el
mundo, desvían sus miradas de
aquellos grandes ejemplos, para tomar
el camino que mejor les place. (105,
13 15)
73. Mas, ¿Qué habéis hecho,
humanidad, de aquellos hombres que
os he enviado para que os recuerden
mi camino, el camino de la fe, que es
el de la sabiduría, del amor y la paz?
74. Nada quisisteis saber de sus
mensajes, combatiéndoles con la fe
hipócrita que tenéis por vuestras
teorías y religiones.
75. No quisieron vuestros ojos
contemplar la luz que como mensaje
de amor os trajeron cada uno de mis
enviados, así les llaméis profetas,
videntes, iluminados, doctores,
filósofos, científicos o pastores.
76. Esos hombres han brillado y no
habéis querido ver su luz, han ido
delante de vosotros y no habéis
querido seguir sus pasos.
77. Os dejaron el ejemplo del
camino del sacrificio, del dolor, de la
caridad y tuvisteis miedo de imitarles,
sin saber que el dolor de los que me
siguen es alegría del espíritu, es
camino de flores y horizonte lleno de
promesas.
78. Ellos no vinieron a aspirar el
aroma de las flores de la Tierra, ni a
embriagarse en los placeres fugaces
del mundo, porque la aspiración de su
espíritu ya no era hacia lo impuro,
sino hacia lo elevado.
79. Sufrieron, pero no buscaron ser
consolados, porque sabían que habían
venido para consolar. No esperaban
nada del mundo, porque estaban
esperando para después de la lucha, la
alegría de contemplar la resurrección
a la fe y a la vida de los espíritus, de
todos aquéllos que habían muerto a la
verdad.
80. ¿Quiénes son estos seres de los
que os hablo? Os digo que se trata de
todos aquellos que os han traído
mensajes de luz, de amor, de
esperanza, de salud, de fe, de
salvación. No importa el nombre que
hayan tenido, ni el camino por donde
les hayáis visto aparecer, ni el título
que en la Tierra hayan ostentado.
(263, 18 24)
81. Es necesario que una vez más
os diga que este pueblo que estáis
formando en torno a mi
manifestación, no es un pueblo al que
el Padre distinga con su amor sobre
los demás pueblos de la Tierra, si el
Señor ha puesto su mirada en él, es
porque lo ha formado con espíritus
que han estado en el mundo siempre
que ha descendido una nueva
revelación divina. Son hijos
espirituales de aquel pueblo de Israel:
pueblo de profetas, de enviados, de
videntes y patriarcas.
82. ¿Quiénes mejor que ellos
podrían recibirme en este tiempo,
comprender la nueva forma de mi
manifestación y testificar el
Capítulo 8 La nueva comunidad de Cristo, Discípulos, Apóstoles, Enviados Divinos
90
cumplimiento de mis promesas? (159,
51 52)
83. He descendido en el seno del
pueblo de Israel, estableciendo en su
mayor número en esta nación, los
demás están diseminados en todas las
naciones, enviados por Mí, y con ellos
me he comunicado espiritualmente.
Estos son mis escogidos, los que se
han conservado fieles a Mí, no se ha
contaminado su corazón y su espíritu
puede percibir mis inspiraciones. Por
su conducto estoy entregando al
mundo, un caudal de sabiduría. (269,
2)
84. Hijos amados que en corto
número habéis llegado, en verdad os
digo: Mi mirada perspicaz descubre
por doquiera a mis escogidos, los
cuales sienten en su espíritu que ya es
el tiempo de mi presencia, ellos no
han escuchado mi palabra como
vosotros, mas en su espíritu escuchan
una voz que les dice que estoy
nuevamente entre la humanidad, que
he venido espiritualmente sobre la
nube; a los unos les concederé
contemplarme con los ojos de su
espíritu, a otros a través del
presentimiento, a los demás les hago
sentir grandemente mi amor para que
sientan la presencia de mi Espíritu.
(346, 13)
85. Pronto se levantarán los
intuitivos, los inspirados, los sensibles
de espíritu, testificando en las
naciones lo que ven con el espíritu, lo
que sienten, lo que escuchan y
reciben. Yo os digo una vez más, que
mi pueblo no se reduce a los que me
han escuchado a través de estos
portavoces, sino que he enviado a mis
siervos a diversos puntos de la Tierra
a preparar los caminos y a limpiar los
campos donde más tarde habrán de
llegar los sembradores.
86. Yo les fortalezco y les bendigo,
porque su jornada es penosa, su senda
erizada de espinos. La burla, el
escarnio, la calumnia y la impiedad
les siguen por doquier; pero ellos,
intuitivos e inspirados, saben que han
sido enviados por y están
dispuestos a llegar al fin del camino
en cumplimiento de su misión. (284,
50 51)
87. Os invito a penetrar a mi Reino.
Estoy llamando a todos lo pueblos de
la Tierra sin distinción alguna, mas
que no todos me escucharán.
88. La humanidad ha apagado su
lámpara y camina entre tinieblas, mas
ahí donde se advierta confusión,
surgirá un iluminado mío que haga luz
en derredor suyo, un guardián
espiritual que vele y espere mi señal
para dar la voz de alerta que despierte
y conmueva.
89. Dejad que sea el amor de esos
enviados, semilla fructífera en vuestro
corazón, no los desconozcáis si se
presentan ante vosotros con la
pobreza exterior, oídlos porque van en
nombre mío a entregaros la oración
perfecta, os librarán de los lazos de
materialismo con que estáis atados, os
ayudarán a lograr la libertad espiritual
que os eleve a Mí. (281, 33)
Capítulo 8 La nueva comunidad de Cristo, Discípulos, Apóstoles, Enviados Divinos
91
90. Si apareciese algún hombre
diciendo ser Cristo, encarnado
nuevamente, no le creáis, porque al
anunciaros que volvería, os di a
entender que sería en espíritu. Si
alguno os dijera: Soy el enviado de
Dios, desconfiad de él, porque los
verdaderos emisarios no hacen alarde,
ni pregonan la misión que Yo les
confío, solamente dan pruebas con sus
obras. A los hombres corresponde
decir que el árbol por sus frutos sería
reconocido?
91. No os prohíbo que probéis los
frutos de los árboles, pero es menester
que estéis preparados para que sepáis
distinguir el fruto bueno del malo.
92. A los que aman la verdad, les
pondré como lámparas para que
alumbren el sendero de sus hermanos.
(131, 5 7)
93. Los tiempos en que
necesitabais de un guía espiritual en el
mundo, han pasado; desde ahora, todo
el que penetre en este sendero, no
tendrá más camino que el de mi Ley,
ni más guía que su propia conciencia.
94. No por esto dejará de haber
varones y mujeres de gran luz y gran
fortaleza que ayuden con su ejemplo y
con su inspiración a las multitudes.
95. Si fuese de otra manera, ya os
habría enviado a la Tierra espíritus
como Moisés o como Elías, a que os
trazasen el camino y os recordasen a
cada paso la Ley. Ellos os ayudan, os
vigilan y acompañan, mas ya no a
través de una forma humana, sino
desde lo espiritual.
96. ¿Quién los ve? Nadie, pero si
os preparáis, sentiréis sobre vuestro
ser la presencia de los grandes
espíritus que han tenido siempre
relación con la humanidad y en ella
grandes misiones que cumplir. (255,
40 41)
92
93
II. Retrospectiva de la Primera y Segunda Revelación
Capítulo 9 Hechos y personajes del pueblo de Israel
La historia del pecado original
1. La historia de los primeros
hombres que habitaron la Tierra fue
pasando de generación en generación
hasta llegar a quedar escrita en el libro
del Primer Tiempo. Es una parábola
viviente la de aquellos primeros seres
que habitaron la Tierra. Su pureza y
su inocencia les permitieron sentir la
caricia de la Madre Naturaleza, un
calor de amistad existía entre todos
los seres y una completa fraternidad
entre todas las criaturas.
2. En una parábola divina, inspiré
a los primeros hombres para que
empezaran a tener conocimiento de su
destino, pero fue mal interpretado el
sentido de mis revelaciones.
3. Cuando se os habló del árbol de
la vida, de la ciencia del Bien y del
Mal, del cual comió el hombre, sólo
se os quiso dar a entender que, cuando
el hombre llegó a tener conocimiento
suficiente para distinguir entre lo justo
y lo injusto y comenzó a ser
responsable de sus actos, desde
entonces comenzó a recoger el fruto
de sus obras.
4. Sabéis que Dios dijo a los
hombres: creced y multiplicaos y
henchid la tierra. Esa fue la primitiva
ley que se os dió, ¡oh pueblo!; más
tarde, el Padre no pedirá a los
hombres que tan sólo se multipliquen
y que la especie siga creciendo, sino
que sus sentimientos sean cada vez
más elevados y que su espíritu
emprenda un franco desarrollo y
desenvolvimiento. Mas si la primera
ley fue la propagación de la raza
humana, ¿Cómo concebís que el
mismo Padre os aplicase una sanción
por obedecer y cumplir con un
mandato suyo? ¿Es posible, pueblo,
que en vuestro Dios exista una
contradicción semejante?
5. Mirad que interpretación tan
material dieron los hombres a una
parábola en que tan sólo se os habla
del despertar del espíritu en el
hombre; por lo tanto, analizad mi
enseñanza y no digáis s que estáis
pagando la deuda que por su
desobediencia contrajeron los
primeros pobladores para con vuestro
Padre. Tened una idea más elevada de
la justicia divina. (105, 45 46)
6. Este es el tiempo en el que
podéis comprenderme cuando os digo:
Creced y multiplicaos y que debéis
henchir el Universo con vuestras
buenas obras y con pensamientos
elevados. Yo doy la bienvenida a
todos los que quieren acercarse a Mí,
a todos los que buscan la perfección.
(150, 48 49)
Capítulo 9 Hechos y personajes del pueblo de Israel
94
Libre albedo y pecado original
7. Me decís que por causa del
libre albedrío habéis caído en faltas y
errores. También os digo que por ese
don podéis elevaros infinitamente más
allá del punto de donde partisteis al
principio de vuestra evolución.
8. Además del libre albedrío, di a
cada espíritu mi luz en su conciencia
para que nadie se perdiese, pero los
que no quisieron escuchar mi voz o no
quisieron penetrar en su interior en
busca de la luz espiritual, pronto se
dejaron seducir por los innumerables
placeres de la vida humana, perdieron
el apoyo de mi Ley para su espíritu y
tuvieron que tropezar y caer.
9. Una sola falta trajo muchas
consecuencias penosas y es que la
imperfección desarmoniza con el
amor divino.
10. Los que rendidos y arrepentidos
volvieron inmediatamente al Padre y
le pidieron mansamente que los
desmanchara y los librara de las faltas
que acababan de cometer, el Señor los
recibió con infinito amor y caridad,
confortó su espíritu, los envió a
reparar sus faltas y los afirmó en su
misión.
11. No creáis que todos retornaron
mansos y arrepentidos después de la
primera desobediencia. No, muchos
llegaron llenos de soberbia o de
rencor. Otros avergonzados,
reconocieron su culpabilidad,
quisieron justificar sus faltas ante Mí,
y lejos de purificarse con el
arrepentimiento y la enmienda, que
son prueba de humildad, optaron por
crear para mismos una vida a su
manera; fuera de las leyes que dicta
mi amor.
12. Entonces se presentó mi
justicia, mas no para castigarlos, sino
a corregirlos, no para destruirlos, sino
para conservarlos eternamente,
proporcionándoles una amplia
oportunidad para perfeccionarse.
13. ¡Cuántos de aquellos primeros
pecadores, aún no logran apartar de
sus manchas, porque de caída en
caída, fueron descendiendo más y más
al fondo del abismo, del cual sólo la
práctica de mi Ley pod salvarles.
(20, 40 46)
El diluvio
14. En los primeros tiempos de la
humanidad, había inocencia y
sencillez entre los hombres, pero a
medida que ellos se multiplicaban, por
razón de su evolución y de su libre
albedrío, también sus pecados iban en
aumento y fueron desarrollando en
forma más rápida, no sus virtudes sino
sus flaquezas delante de mi Ley.
15. Entonces Yo preparé a Noé,
con el que me comuniqué de Espíritu
a espíritu, porque esta comunicación
la he establecido con los hombres
desde el principio de la humanidad.
16. Le dije a Noé: "Yo purificaré al
espíritu de los hombres de todos sus
pecados, para ello enviaré un gran
diluvio. Prepara un arca y en ella haz
entrar a tus hijos, a sus mujeres, a los
hijos de tus hijos y también haz
penetrar una pareja de toda especie
del reino animal".
17. Noé fue obediente a mi
mandato y llegó el cataclismo, en
Capítulo 9 Hechos y personajes del pueblo de Israel
95
cumplimiento a mi palabra. La mala
simiente fue cortada de raíz, y la
buena semilla conservada en mis
graneros, con la cual formé una nueva
humanidad que llevó la luz de mi
justicia, y supo cumplir con mi Ley y
vivir en la práctica de las buenas
costumbres.
18. ¿Pensáis acaso, que aquellos
seres que encontraron muerte tan
dolorosa, perecieron en materia y en
espíritu? De cierto os digo: No, mis
hijos, sus espíritus fueron conservados
por y despertaron ante el juez de
su propia conciencia y fueron
preparados para volver nuevamente a
la senda de la vida, para que en ella
encontraran el progreso espiritual.
(302, 14 16)
La abnegación de Abraham
19. No siempre será necesario que
bebáis hasta el fondo el cáliz de
amargura, porque bastará con mirar
vuestra fe, vuestra obediencia, vuestro
propósito e intención de obedecer mi
mandato, para que Yo os exima de
llegar al instante más duro de vuestra
prueba.
20. Recordad que a Abraham le fue
pedida la vida de su hijo Isaac, a
quien mucho amaba y que el
patriarca, sobreponiéndose a su dolor
y pasando por sobre el amor a su hijo,
se aprestó a sacrificarlo en una prueba
de obediencia, de fe, de amor y
humildad que aún vosotros no podéis
concebir; mas no le fue permitido que
consumase el sacrificio en el hijo,
porque ya en el fondo de su corazón
había probado su obediencia ante la
voluntad divina y con ello era
bastante. ¡Cuán grande fue el gozo de
Abraham, cuando su mano fue
detenida por una fuerza superior,
impidiéndole el sacrificio de Isaac!
¡Cómo bendijo el nombre de su Señor
y se maravilló de su sabiduría! (308,
11)
21. En Abraham y en su hijo Isaac
os di una imagen de lo que sería el
sacrificio del Redentor, cuando puse a
prueba el amor que Abraham me
profesaba pidiéndole que él, por su
propia mano sacrificara a su hijo, a su
muy amado Isaac.
22. En aquel acto, si sabéis meditar,
encontraréis una semejanza de lo que
más tarde fue el sacrificio del
Unigénito por la salvación del mundo.
23. Abraham fue la representación
de Dios, e Isaac la imagen de Jesús;
en aquel momento el patriarca
pensaba que si el Señor le pedía la
vida de su hijo, era para que la sangre
del inocente lavase las faltas del
pueblo, y a pesar de amar
profundamente al que era carne de su
carne, fue más fuerte en él la
obediencia hacia su Dios y la caridad
y amor hacia su pueblo, que la vida de
su amado hijo.
24. El obediente Abraham estuvo a
punto de descargar el golpe mortal
sobre su hijo; en el instante en que
transido de dolor, levantaba el brazo
para sacrificarle, mi poder le detuvo,
ordenándole que inmolara un cordero
en lugar de su hijo, para que quedara
aquel símbolo, como testimonio de
amor y obediencia. (119, 18 19)
Capítulo 9 Hechos y personajes del pueblo de Israel
96
Escala al cielo en el sueño de
Jacob
25. ¿Sabéis que significado
encierra aquella Escala que en sueños
contempló Jacob? Esa Escala
representa la vida y la evolución de
los espíritus.
26. El cuerpo de Jacob dormía en
el momento de la revelación; pero su
espíritu se encontraba despierto. Él se
había elevado hacia el Padre,
buscando como medio la oración y al
penetrar su espíritu en las regiones de
luz, alcanzó a recibir un mensaje
celestial que quedaría como un
testamento de revelaciones y verdades
espirituales para su pueblo, que es
toda la humanidad, porque Israel no
es nombre material sino espiritual.
27. Jacob veía que aquella escala
estaba apoyada en la Tierra y que su
cúspide tocaba el cielo; esto indica el
camino de elevación espiritual que
empieza en la Tierra a través de la
carne y termina fundiendo su luz y su
esencia con la de su Padre, fuera de
toda influencia material.
28. Vio el patriarca que por aquella
escala subían y descendían ángeles,
representando ello, el incesante
encarnar y desencarnar, el continuo ir
y venir de los espíritus en pos de luz,
o también en misión de restituir y de
purificarse, para elevarse un poco más
al retornar al mundo espiritual. Es el
camino de evolución espiritual que
conduce al perfeccionamiento.
29. Por eso Jacob contempló en la
cumbre de la escala la forma
representativa de Jehová, indicando
que Dios es la meta de vuestra
perfección, de vuestras aspiraciones y
el supremo galardón de infinitos
goces, como compensación de arduas
luchas, a los prolongados sufrimientos
y a la perseverancia por llegar al seno
del Padre.
30. En las vicisitudes y en las
pruebas, el espíritu encontró siempre
la oportunidad de hacer méritos para
ascender. Ahí, en cada prueba, ha
estado siempre representada la Escala
de Jacob, invitándoos a subir un
peldaño más.
31. Grande revelación fue aquella,
¡oh discípulos!, porque en ella se os
hablaba de la vida espiritual en un
tiempo en el que apenas se iniciaba el
despertar del espíritu hacia el culto a
lo divino, a lo elevado, a lo puro,
bueno y verdadero.
32. Ese mensaje no podía ser tan
sólo para una familia, ni siquiera para
un solo pueblo; su esencia era
espiritual y por lo tanto tenía
universalidad. Por eso mismo la voz
del Padre dijo a Jacob: "Yo soy
Jehová, el Dios de Abraham y el Dios
de Isaac, la tierra en que os encontráis
os la daré a vos y a vuestra simiente y
esa simiente será como el polvo del
mundo y os extenderéis hacia el
occidente y al oriente, y al norte y al
mediodía y todas las familias de la
Tierra serán benditas en vos y en
vuestra simiente". (315, 45 50)
José y sus hermanos
33. José, hijo de Jacob, había sido
vendido por sus propios hermanos a
unos mercaderes que se dirigían a
Egipto. José era aún pequeño y ya
Capítulo 9 Hechos y personajes del pueblo de Israel
97
había dado pruebas de un gran don de
profecía; la envidia se apoderó de sus
hermanos, quienes se deshicieron de
él creyendo no volver a verle; mas el
Señor, que velaba por su siervo, le
protegió y le hizo grande ante el
Faraón de Egipto.
34. Muchos años después, cuando
el mundo fue azotado por la sequía y
el hambre, Egipto, guiado por los
consejos e inspiraciones de José,
almacenó suficientes provisiones para
resistir la prueba.
35. Fue entonces cuando los hijos
de Jacob llegaron en busca de
alimentos a Egipto. Grande fue su
asombro cuando reconocieron a su
hermano José convertido en ministro
y consejero del Faraón. Al verlo,
cayeron de hinojos a sus pies,
arrepentidos de su falta, y
reconocieron que las profecías de su
hermano se habían cumplido. Aquél a
quien daban por muerto estaba ahí
delante de ellos lleno de poder, de
virtud y de sabiduría. El profeta a
quien habían vendido, les estaba
demostrando la verdad de la profecía
que el Señor había puesto en sus
labios desde niño. El hermano a quien
habían vejado, vendiéndolo, les estaba
perdonando, ¿Comprendéis pueblo?
Ahora sabéis por qos he dicho en
este día: ¿Cuándo me reconoceréis
como reconocieron a José sus
hermanos? (90, 2)
La peregrinación por el desierto
del pueblo de Israel con Moisés
36. En el Primer Tiempo, Moisés
fue a la cabeza de Israel para guiarlo
por el desierto durante 40 años hacia
las tierras de Canaán; mas por la
desobediencia, la incredulidad y el
materialismo, los unos blasfemaron,
otros renegaron y otros más se
sublevaron; y Moisés ante tal
situación les habló con prudencia y
paciencia para que no ofendieran la
voluntad suprema y fueran humildes y
obedientes ante aquel Padre que sin
contemplar su desobediencia hizo
descender el ma de los cielos y
manar agua de la roca. (343, 53)
37. Moisés había dado pruebas
suficientes de que el Dios verdadero
estaba con él, mas el pueblo quería
más testimonios y el enviado,
llevando a las multitudes hasta las
faldas del monte Sinaí, invocó el
poder de Jehová y Él escuchándole, le
concedió grandes pruebas y prodigios.
38. Quiso el pueblo escuchar y ver
a Aquél a quien Moisés oía y
contemplaba a través de su fe y al
pueblo me manifesté en la nube y le
hice escuchar por horas y horas mi
voz; mas era tan potente, que los
hombres sentían morir de temor; su
cuerpo temblaba y su espíritu se
estremecía ante aquella voz de
justicia. Entonces el pueblo suplicó a
Moisés le rogara a Jehová que ya no
hablara a su pueblo, porque no podían
escucharle. Reconoció que era muy
pequeño aún para poder comunicarse
Capítulo 9 Hechos y personajes del pueblo de Israel
98
directamente con el Eterno. (29, 32 +
34)
39. Forjad vuestro espíritu en los
grandes combates de la vida, como se
forjó aquel pueblo de Israel en el
desierto. ¿Sabéis vosotros lo extenso
que es el desierto, que parece no tener
término, con un sol inclemente y
arenas candentes? ¿Sabéis lo que es la
soledad y el silencio y el tener que
permanecer en vigilia, porque los
enemigos acechan? En verdad os digo
que ahí, en el desierto, fue en donde
aquel pueblo supo lo grande que es
creer en Dios y aprendió a amarlo.
¿Qpodía esperar del desierto aquel
pueblo? Y sin embargo todo lo tuvo:
el pan, el agua, un hogar para
descansar, un oasis y un santuario
donde elevar su espíritu agradecido
hacia su Padre y Creador. (107, 28)
La lucha de Elías por el Dios
verdadero
40. En el Primer Tiempo vino Elías
a la Tierra, llegó al corazón de la
humanidad, y la encontró caída en
paganismo e idolatría. El mundo se
encontraba gobernado por reyes y
sacerdotes, y ambos se habían
apartado del cumplimiento de las
leyes divinas y guiaban a sus pueblos
por caminos de confusión y falsedad.
Habían eregido altares a distintos
dioses, a los que rendían culto.
41. Elías apareció en ese tiempo y
habló a aquéllos con palabra
justiciera: "Abrid vuestros ojos y
mirad que habéis profanado la ley del
Señor, habéis olvidado el ejemplo de
sus enviados y habéis caído en cultos
indignos del Dios viviente y poderoso,
es menester que despertéis, le miréis y
le reconozcáis, derrumbad vuestra
idolatría y elevad vuestros ojos sobre
toda figura con que le hayáis
representado".
42. Elías omi voz que le decía:
"Alejaos de ese pueblo inicuo, decidle
que por mucho tiempo la lluvia no
caerá, hasta que vos lo ordenéis en
nombre mío".
43. Elías habló: "No lloverá hasta
que mi Señor señale la hora y mi voz
lo ordene"; y diciendo esto se alejó.
44. Desde ese día la tierra fue seca,
pasaron las estaciones propicias para
la lluvia, sin que ésta acudiera. En el
cielo no se veían señales de agua, los
campos sintieron la sequía, los
ganados comenzaron a perecer, los
hombres cavaban la tierra buscando
agua para calmar su sed, sin
encontrarla; los ríos se secaron, la
hierba se marchitó sucumbiendo bajo
los rayos de un sol candente y los
hombres clamaban a sus dioses,
pidiendo que aquel elemento tornara a
ellos para sembrar y recoger simiente
que los alimentara.
45. Elías se había alejado por
mandato divino, oraba y esperaba la
voluntad de su Señor. Los hombres y
las mujeres empezaban a salir de sus
tierras en busca de nuevos pueblos en
donde no carecieran de agua; por
doquier se miraban caravanas y en
todos los lugares la tierra era seca.
46. Pasaron los años y un a en
que Elías elevaba su Espíritu al Padre,
oyó su voz que le decía: "Buscad al
Capítulo 9 Hechos y personajes del pueblo de Israel
99
rey, y cuando Yo os la señal, las
aguas volverán a caer sobre esta
tierra".
47. Elías, humilde y lleno de
obediencia, fue delante del rey de
aquel pueblo y mostró su poder
delante de los adoradores del falso
dios; después habló del Padre y de su
poder y entonces aparecieron las
señales, rayos, truenos y fuego se
vieron en el cielo, después el agua
vivificadora cayó a torrentes; de
nuevo los campos se vistieron de
verdor y los árboles se llenaron de
frutos y hubo bonanza.
48. El pueblo ante esta prueba
despertó y recordó a su Padre que le
llamaba y amonestaba por conducto
de Elías. Muchos y muy grandes
fueron en aquel tiempo los prodigios
de Elías para conmover a la
humanidad. (53, 34 40)
Las doce tribus de Israel
49. No creáis que sólo en el seno
del pueblo de Israel han existido
profetas, precursores y espíritus de
luz. También en otros pueblos he
enviado algunos de ellos, mas los
hombres los tomaron como dioses y
no como enviados y crearon bajo sus
enseñanzas, religiones y cultos.
50. El pueblo de Israel no
comprendió la misión que para con
otros pueblos tenía y durmió en un
lecho de bendiciones y
complacencias.
51. El Padre lo había formado
como una familia perfecta en la que
una tribu tenía la misión de defender
al pueblo y mantener la paz, otra
labraba la tierra, otra tribu era de
pescadores y navegantes. A otra le fue
confiado el culto espiritual, y así
sucesivamente, cada una de las doce
tribus que integraron el pueblo,
desempeñó diferente misión que en
conjunto daba un ejemplo de armonía.
Mas en verdad os digo, los dones
espirituales que poseísteis en aquellos
primeros tiempos, los tenéis aún.
(135, 15 16)
Los profetas y primeros reyes de
Israel
52. Los profetas hablaron con gran
verdad, casi siempre vinieron a la
Tierra en tiempos de confusión y de
desvío, amonestando a los pueblos,
invitándolos al arrepentimiento y a la
enmienda, anunciando grandes
pruebas de justicia si no tornaban al
bien, y otras veces prediciendo
bendiciones por el acatamiento y
obediencia a la Ley divina.
53. Mas lo que aquellos profetas
hablaban, era una exhortación a las
prácticas del bien, de la justicia y del
respeto entre unos y otros. No venían
revelando la vida del espíritu, su
destino y su evolución; ni el mismo
Moisés, a quien escogí para
convertirlo en representante mío y por
su conducto entregué la Ley para
todos los tiempos, os habló de la vida
espiritual.
54. La Ley del Padre encierra
sabiduría y justicia, enseña al hombre
a vivir en paz, a amarse y respetarse
unos a otros, y a hacerse dignos
delante de Mí, como hombres; pero
Moisés no mostró a la humanidad lo
Capítulo 9 Hechos y personajes del pueblo de Israel
100
que hay más allá de los umbrales de la
muerte corporal, ni cuál es la
restitución de los espíritus
desobedientes, o el galardón para los
prudentes y celosos de su misión.
55. Después reinó David, pleno de
dones y de inspiración y en sus
momentos de elevación, en sus
éxtasis, escuchaba himnos y cantos
espirituales con los que formó los
salmos con que habría de invitar al
pueblo de Israel a orar y a tributar a su
Señor la mejor ofrenda de su corazón.
Y David, con todo su amor e
inspiración, no pudo revelar al pueblo
la maravillosa existencia de los
espíritus, su evolución y su meta.
56. Y Salomón, que sucedió a
aquél en el reinado y que también
demostró los grandes dones de
sabiduría y de poder que le habían
sido concedidos, por los cuales fue
amado y admirado, y aún hoy son
recordados sus consejos, sus juicios y
proverbios; si su pueblo se hubiese
acercado a él para preguntarle: Señor,
¿Cómo es la vida espiritual? ¿Qué hay
más allá de la muerte? ¿Q es el
espíritu? Salomón, con toda su
sabiduría, no hubiese podido
contestar. (339, 12 15)
101
Capítulo 10 Cuando se cumplió el tiempo
Profecías
1. Para que el Verbo de Dios
habitara entre la humanidad, y le
mostrara el camino de su restitución
con los sublimes ejemplos de su amor,
todo lo preparó el Padre.
2. Primero inspiró a los profetas
que habían de anunciar la forma en
que el Mesías vendría al mundo, cuál
sería su obra, sus padecimientos y su
muerte en cuanto hombre, a fin de que
cuando Cristo apareciese en la Tierra,
el que conociese las profecías, le
reconociera al instante.
3. Siglos antes de mi presencia a
través de Jesús, el profeta Isaías dijo:
Por lo tanto el Señor os dará esta señal
"He aquí que la virgen concebirá y
dará a luz un hijo que se llamará
Emmanuel" (que quiere decir "Dios
con nosotros"). Con esta profecía
entre otras anunció mi llegada.
4. David, muchos siglos antes de
mi advenimiento, cantaba con salmos
llenos de dolor y sentido profético, los
sufrimientos del Mesías durante la
crucifixión. En aquellos salmos habla
de una de mis siete palabras en la
cruz, anuncia el desprecio con que las
multitudes me habían de conducir al
sacrificio, las frases de burla de los
hombres al oírme decir que en
estaba el Padre, la soledad que había
de experimentar mi cuerpo ante la
ingratitud humana, todos los
tormentos a que habría de ser sujeto y
hasta la forma en que echarían suertes
sobre mi vestidura.
5. Cada uno de mis profetas vino
a anunciar mi llegada, a preparar los
caminos y a dar señales precisas para
que llegado el día nadie se
confundiese. (40, 1 5)
La espera por el Mesías del
pueblo judío
6. El mundo en esta Era no supo
esperarme como me esperó el pueblo
de Israel en aquel Segundo Tiempo.
Mis grandes profetas habían
anunciado a un Mesías, a un Salvador,
al Hijo de Dios, quien vendría a
libertar a los oprimidos y a iluminar al
mundo con la luz del Verbo y aquel
pueblo, mientras más sufría, más
deseaba la llegada del prometido;
mientras s bebía en el cáliz de la
humillación y la opresión, más
anhelaba la presencia del Mesías, y
por doquiera buscaba indicios y
señales que le hablasen de la
proximidad de la llegada de su
Salvador.
7. De generación en generación y
de padres a hijos iba pasando la divina
promesa que hizo velar y orar por
mucho tiempo al pueblo escogido del
Señor.
8. Al fin llegué entre mi pueblo,
pero no todos supieron reconocerme,
aunque todos me esperaban; unos lo
hacían con espiritualidad y otros a
Capítulo 10 Cuando se cumplió el tiempo
102
través de una interpretación
materialista.
9. Pero me bastó la limpidez y el
amor de los que sintieron mi presencia
y miraron el Reino de los Cielos en la
luz de mi palabra, para que creyeran
en mi manifestación; me bastó con los
que me siguieron fielmente y miraron
en a su Salvador espiritual,
porque ellos fueron los que dieron
testimonio de mi verdad después que
partí de este mundo.
10. Aunque mi mensaje era para
todos los pueblos de la Tierra, llamé
al corazón del pueblo escogido para
que él se convirtiese luego en
portavoz de mi palabra. Sin embargo,
no sólo ese pueblo sint mi
presencia, también en otras naciones
los hombres supieron descubrir las
señales de mi llegada y presintieron el
tiempo de mi presencia en la Tierra.
(315, 17 19)
11. En cada era y en cada
Revelación Divina aparece Elías ante
los hombres.
12. Aún no había llegado el Mesías
a la Tierra, faltaba poco para que
naciera en cuanto hombre y el espíritu
del profeta ya había encarnado en
Juan que luego fue llamado el
Bautista, para anunciar la proximidad
del Reino de los Cielos, que sería la
presencia del Verbo entre los
hombres. (31, 61 62)
María, la madre carnal de Jesús
13. Desde el Primer Tiempo, los
patriarcas y profetas comenzaron a
hablar del Advenimiento, de la venida
del Mesías. Mas el Mesías no vino
solamente en Espíritu, vino a
encarnarse, vino a hacerse hombre y a
tomar carne de una mujer.
14. La esencia maternal divina tuvo
que encarnarse también, hacerse
mujer, como una flor de pureza; para
que de su corola brotase la fragancia,
el perfume del Verbo de Dios que fue
Jesús.
15. En Nazareth vivía una flor de
pureza y de ternura, una virgen
desposada, llamada María que era
precisamente la anunciada por el
profeta Isaías, para que de su seno
surgiese el fruto de la Vida
Verdadera.
16. Hasta ella llegó el enviado
espiritual del Señor para comunicarle
la misión que traía a la Tierra,
diciéndole: "Salve muy favorecida, el
Señor es contigo, bendita entre las
mujeres".
17. La hora de ser revelado el
divino misterio, había llegado, y todo
lo que sobre la presencia del Mesías,
del Salvador, del Redentor, se había
dicho, estaba próximo a cumplirse.
Pero cuán pocos fueron los corazones
sensibles a mi presencia. Cuán pocos
los espíritus que estuvieron
preparados, para reconocer en la luz
de mi verdad el reino de los cielos.
(40, 6 7)
La adoración al Niño Jesús
18. La humanidad está recordando
en este día, aquél en que unos magos
de Oriente llegaron hasta el pesebre
de Belén para adorar al Dios niño.
Hoy me preguntan algunos corazones:
Capítulo 10 Cuando se cumplió el tiempo
103
¿Señor, es verdad que aquellos seño-
res poderosos y sabios se inclinaron
delante de vos, reconociendo vuestra
divinidad?
19. Si, hijos míos, fue la ciencia, el
poder y la riqueza los que llegaron a
postrarse ante Mi presencia.
20. También estaban allí los
pastores, sus esposas y sus niños con
sus humildes, sanos y sencillos
presentes, con los que recibían y
saludaban al Redentor del mundo y a
María como el símbolo de la ternura
celestial. Ellos representaban la
humildad, la inocencia, la sencillez;
mas los que tenían en sus pergaminos
las profecías y las promesas que
hablaban del Mesías, dormían
profundamente sin presentir siquiera
quién había llegado al mundo. (146, 9
11)
El lazo de amor entre Jesús y
María
21. Jesús vivió su niñez y juventud
al lado de María, y en su regazo y a su
lado gozó de su amor maternal. La
ternura divina hecha mujer endulzó al
Salvador los primeros años de su vida
en el mundo, ya que llegada la hora,
había de beber tanta amargura.
22. ¿Cómo es posible que haya
quien pueda pensar que María, en
cuyo seno se formó el cuerpo de Jesús
y a cuyo lado viv el Maestro,
pudiese carecer de elevación
espiritual, de pureza y santidad.
23. El que me ame, antes tendrá
que amar todo lo mío, todo lo que
amo Yo. (39, 52 54)
La sabiduría de Jesús
24. Dicen los hombres en sus
libros, que Jesús estuvo entre los
Escenios buscando su saber, mas
quien todo lo sabía y fue antes que los
mundos, nada tenía que aprender de
los hombres; no podía lo divino
aprender de lo humano. Donde quiera
que estuve fue para enseñar. ¿Puede
haber en la Tierra alguien s sabio
que Dios? Cristo vino del Padre a
traer a los hombres la sabiduría
divina. ¿No os dió prueba de ello
vuestro Maestro cuando a los doce
años de edad, dejó absortos a los
teólogos, a los filósofos y a los
doctores de la Ley de aquel tiempo?
25. Hay quienes han atribuido a
Jesús las debilidades de todos los
hombres, gozando con arrojar sobre el
hombre divino y sin mancha, el cieno
que llevan en su corazón. Esos no me
conocen.
26. Si todas las maravillas de esta
Naturaleza que contempláis no son
más que la materialización de
pensamientos divinos, ¿No pensáis
que el cuerpo de Cristo es la
materialización de un pensamiento
sublime de amor de vuestro Padre?
Entonces Cristo os amó con el
Espíritu, no con la carne. Mi verdad
nunca podrá ser falseada porque ella
contiene una luz y una fuerza
absolutas. (146, 35 36)
27. En el Segundo Tiempo os di un
ejemplo de como debéis esperar la
hora justa para dar cumplimiento a la
misión que os trajo a la Tierra.
Capítulo 10 Cuando se cumplió el tiempo
104
28. Yo esperé a que mi cuerpo,
aquel Jesús que contemplaron los
hombres, llegase a su mejor edad para
cumplir a través de él la divina misión
de enseñaros el amor.
29. Cuando aquel cuerpo, el
corazón y la mente habían llegado a
su pleno desarrollo, mi Espíritu habló
por sus labios, mi sabiduría cruzó por
su mente, mi amor se po en su
corazón y fue tan perfecta la armonía
entre aquel cuerpo y la divina luz que
lo iluminaba, que muchas veces dije a
las multitudes: "Quien conoce al hijo,
conoce al Padre".
30. Cristo tomó la verdad de Dios
para enseñarla a los hombres, no vino
a tomarla del mundo. Ni de los
griegos, caldeos, escenios, o fenicios,
de ninguno vino a tomar la luz. Ellos
no conocían aún el camino del cielo y
Yo vine a enseñar lo que no era
conocido en la Tierra.
31. Jesús había consagrado su
infancia y su juventud a la caridad y a
la oración, en tanto llegaba la hora de
anunciar el Reino de los Cielos, la
Ley del amor y la justicia, la Doctrina
de la luz y de la vida.
32. Buscad la esencia de mi palabra
vertida en aquel tiempo y decidme si
ella puede proceder de alguna
doctrina humana o de alguna ciencia
conocida entonces.
33. Yo os digo que si
verdaderamente hubiese tomado
sabiduría de aquellos hombres,
hubiese buscado a mis discípulos
entre ellos y no en los hombres rudos
e ignorantes con que formé mi
apostolado. (169, 62 68)
La incomprensión del entorno
humano en Nazareth
34. Tuve que buscar el seno de un
pueblo como Egipto, ya que el pueblo
al que había venido, no sabía darme
albergue; pero no era el único dolor
que habría de sentir mi corazón.
35. Cuando volví de Egipto y fui a
habitar en Nazareth, a cada paso era
burlado y herido por las frases de
incredulidad y envidia.
36. Hice prodigios ahí, manifesté
mi caridad y mi poder y fui negado.
Ni uno solo de los que de cerca
conocían mi vida y mis obras, creyó
en Mí.
37. De ahí que, llegada la hora de
la predicación, tuve que decir al dejar
Nazareth: "En verdad os digo que no
hay profeta que sea creído en su
patria, menester es salir de ella para
que su palabra sea oída". (299, 70
72)
105
Capítulo 11 La obra de Jesús en la tierra
El bautismo en el Jordán;
tiempo de preparación en el
desierto
1. El dulce Jesús, el humilde
Nazareno que había esperado la hora
en que por sus labios brotase la divina
palabra, buscó a Juan en las riberas
del Jordán para recibir las aguas del
bautismo. ¿Iba Jesús en busca de
purificación? No, pueblo. ¿Iba acaso a
celebrar un rito? Tampoco. Jesús
sabía que era llegada la hora en que Él
dejaba de ser, en que el hombre
desaparecía para dejar hablar al
Espíritu y quiso señalar esa hora con
un acto que se grabaría en la memoria
de la humanidad.
2. Las aguas simbólicas no
tuvieron que lavar ninguna mancha,
pero para ejemplo de la humanidad,
despojaban a aquel cuerpo de todo
lazo con el mundo, para dejar que se
fundiese en voluntad con el espíritu.
Fue cuando los que presenciaron
aquel acto, escucharon una voz divina
que humanizada dijo: "He aquí a mi
Hijo amado, en quien he puesto mis
complacencias, a Él oíd".
3. Y desde ese instante, el Verbo
de Dios se hizo palabra de vida eterna
en los labios de Jesús, porque Cristo
se manifestó en plenitud a través de
Él. Los hombres le llamaron Rabí,
Maestro, Enviado, Mesías e Hijo de
Dios. (308, 25 27)
4. Después me interné en el
desierto para meditar, para enseñaros
a penetrar en comunión con el
Creador y contemplar desde el
silencio del desierto la obra que me
esperaba, para enseñaros con ello, que
para levantaros al cumplimiento de la
obra que os he confiado, antes tenéis
que purificaros. Después, en el
silencio de vuestro ser, buscad la
comunión directa con vuestro Padre, y
así preparados, limpios, fortalecidos y
resueltos, levantaos con firmeza al
cumplimiento de vuestra delicada
misión. (113, 9)
La unidad de Jesucristo con Dios
5. Tres años hablé al mundo por
aquellos labios, sin que una de mis
palabras o uno de mis pensamientos
fuese tergiversado por aquella mente,
sin que uno de sus actos estuviese en
desacuerdo con mi voluntad. Es que
Jesús y Cristo, hombre y espíritu
fueron uno, como Uno es Cristo con
el Padre. (308, 28)
6. Mirad en al Padre, porque
de cierto os digo que Cristo con el
Padre son Uno desde la eternidad,
desde antes de que los mundos fueran.
7. En el Segundo Tiempo ese
Cristo que es Uno con Dios, encarnó
en la Tierra en el cuerpo bendito de
Jesús y así vino a ser el Hijo de Dios,
mas sólo en cuanto hombre, porque
Capítulo 11 La obra de Jes en la tierra
106
vuelvo a deciros que un solo Dios
existe. (9, 48)
8. Yo me hice hombre en Jesús,
no fue para daros a entender que Dios
tiene forma humana, sino para
hacerme ver y oír de quienes estaban
ciegos y sordos para todo lo que es
divino.
9. Si el cuerpo de Cristo, hubiese
sido la forma de Jehová, en verdad os
digo, que ni hubiese sangrado ni
hubiese muerto, fue un cuerpo
perfecto pero humanizado y sensible
para que la humanidad lo viese y a
través de él oyese la voz de su Padre
celestial. (3, 82)
10. Dos naturalezas hubo en Jesús,
una material, humana, creada por mi
voluntad en el seno virginal de María,
a la que llamé el Hijo del Hombre, y
la otra divina, el Espíritu, el cual fue
nombrado el Hijo de Dios. En ésta fue
el Verbo Divino del Padre, el cual
habló en Jesús; la otra fue tan sólo
material y visible. (21, 29)
11. Cristo, el Verbo de Dios, fue el
que habló por boca de Jesús, el
hombre limpio y puro.
12. Jesús el hombre, nació, vivió y
murió, mas, por lo que toca a Cristo,
Él no nació, ni creció en el mundo, ni
murió; porque Él es la Voz del amor,
el Espíritu del amor, la palabra divina,
la expresión de la sabiduría del
Creador, que ha estado siempre con el
Padre. (91, 28 29)
El rechazo de Jesús como el
Mesías esperado
13. En el Segundo Tiempo no fui
reconocido por todos. Cuando aparecí
en el seno del pueblo judío, el cual ya
me esperaba porque veía cumplidas
las señales dadas por los profetas, mi
presencia confundió a muchos que no
habían sabido interpretar las
profecías, y esperaban ver a su Mesías
como un príncipe poderoso que
abatiera a sus enemigos, que
humillara a los reyes, a los opresores
y concediera posesiones y bienes
terrestres a los que le esperaban.
14. Cuando ese pueblo contempló a
Jesús, pobre y sin calza, cubriendo
con humilde túnica su cuerpo; cuando
lo vio nacer en un establo y después
trabajar como humilde artesano, no
pudo creer que Él fuera el enviado del
Padre, el prometido. Fue menester que
el Maestro hiciera prodigios y obras
palpables para que le creyeran y
comprendiesen su divino mensaje.
(227, 12 13)
15. Siempre han sido los humildes
y los pobres los que descubren mi
presencia, porque sus entendimientos
no están ocupados con teorías
humanas que los apartan del claro
discernimiento.
16. En el Segundo Tiempo también
aconteció que, habiendo sido
anunciada la venida del Mesías,
cuando El llegó, quienes le sintieron
fueron los sencillos de corazón, los de
espíritu humilde y entendimiento
limpio.
Capítulo 11 La obra de Jesús en la tierra
107
17. Los teólogos tenían en sus
manos el libro de los profetas y a
diario repetían las palabras que
anunciaban las señales, el tiempo y la
forma de la venida del Mesías; sin
embargo, me vieron y no me
reconocieron, me escucharon y
negaron que Yo fuera el Salvador
prometido; vieron mis obras y lo
único que supieron hacer fue
escandalizarse, cuando en verdad,
todas ellas habían sido profetizadas.
(l50, 21 23)
18. Hoy ya no dudan de Jesús, pero
muchos discuten y aún niegan mi
Divinidad. Unos me atribuyen gran
elevación espiritual: otros, afirman
que Yo también voy caminando por la
senda de la evolución del espíritu,
para poder llegar al Padre; mas si así
fuese, no hubiera venido a deciros:
"Yo soy el camino, la verdad y la
vida". (170, 7)
Jesús como huésped de salvación
entre el pueblo humilde
19. Vuestra misión, es la de imitar
a vuestro Divino Maestro en su paso
por la Tierra, recordad que cuando Yo
me presentaba en los hogares, siempre
dejaba en todos un mensaje de paz,
sanaba a los enfermos, consolaba a los
tristes con el divino poder que posee
el amor.
20. Jamás dejé de penetrar a un
hogar porque en él no fuera a ser
creído; Yo sabía que al salir de ese
lugar el corazón de sus moradores
quedaría rebosante de gozo, porque
sin saberlo, su espíritu se había
asomado a través de mi enseñanza, al
Reino de los Cielos.
21. Unas veces Yo fui a los
corazones, en otras, ellos me
buscaron; pero en todos los casos mi
amor fue el pan de vida eterna, que les
entregué en la esencia de mi palabra.
(28, 3 5)
Jesús, el predicador incansable
22. En algunas ocasiones en las que
me retiré a la soledad de algún valle,
solamente por instantes permanecía
solo, porque las multitudes, ávidas de
escucharme se acercaban a su Maestro
en busca de la infinita dulzura de su
mirada. Yo les recibía, derramando en
aquellos hombres, mujeres y niños, la
ternura de mi caridad infinita
sabiendo que en cada criatura había
un espíritu al que Yo había venido a
buscar al mundo. Entonces les
hablaba del Reino de los Cielos, que
es la verdadera patria del espíritu,
para que calmasen con mi palabra sus
inquietudes y se fortalecieran con la
esperanza de alcanzar la vida eterna.
23. Hubo ocasiones en las que
oculto entre la multitud, había alguno
que llevaba la intención de gritar
negando mi verdad, asegurando que
Yo era un falso profeta; pero mi
palabra le sorprena antes de que
hubiera tenido tiempo de abrir sus
labios. Otras veces permití que algún
blasfemo me injuriase, para probar
ante la multitud que el Maestro no se
alteraba ante las ofensas, dándoles así
un ejemplo de humildad y de amor.
24. Hubo algunos que
avergonzados ante mi mansedumbre,
Capítulo 11 La obra de Jes en la tierra
108
se ausentaron al momento,
arrepentidos de haber ofendido con
sus dudas a quien con sus obras estaba
predicando la verdad y en cuanto se
les presentaba la oportunidad, venían
a Mí, me seguían por los caminos,
llorosos, enternecidos ante mi
palabra, sin atreverse siquiera a hablar
para pedirme perdón por las ofensas
que antes me habían inferido. Yo les
llamaba, les acariciaba con mi palabra
y les concedía alguna gracia. (28, 6
7)
25. Escuchad: Cuando Yo estuve
en la Tierra con vosotros, los hombres
llegaban a en caravanas, hombres
de altos puestos, cubiertos de vanidad,
gobernantes que secretamente me
buscaban para escucharme. Unos me
admiraron, pero no lo confesaron por
temor, otros me negaron.
26. Hasta llegaron multitudes
formadas por hombres, mujeres y
niños, y me escuchaban por la
mañana, por la tarde, por la noche, y
siempre encontraban dispuesto al
Maestro a entregarles la palabra de
Dios. Ellos contemplaban al Maestro
olvidado de mismo y no sabían a
que hora se alimentaba para que su
cuerpo no decayera, ni se debilitara su
voz y es que no sabían que Jesús
tomaba fuerzas de su propio espíritu y
en mismo encontraba el sustento.
(241, 23)
El amor de Jesús por los niños y
la naturaleza
27. Hubo ocasiones en las que
encontrándome solitario, era
descubierto por los niños, quienes,
llegando hasta Mí venían a mirarme, a
ofrecerme florecillas, a contarme
alguna cuita y a ofrendarme sus
ósculos.
28. Las madres se apenaban al
encontrar a sus pequeños en mis
brazos escuchando mi palabra; los
discípulos, creyendo que aquello
significaba una falta de respeto hacia
el Maestro, trataban de ahuyentarles
de mi presencia, entonces Yo hube de
decirles: "Dejad a los niños que
vengan a Mí, porque para que
alcancéis a penetrar en el Reino de los
Cielos, es menester tengáis la pureza,
la sencillez y simplicidad de los
niños".
29. Yo me recreaba en aquella
inocencia y en aquel candor, como
quien deleita su mirada contemplando
un capullo próximo a abrirse. (262, 62
64)
30. ¡Cuántas veces Jesús fue
encontrado por sus discípulos cuando
conversaba con las distintas criaturas
del Universo! ¡Cuántas veces el
Maestro fue sorprendido en sus
diálogos con las aves, con la campiña,
con el mar! Mas ellos sabían que su
Maestro no estaba enajenado, ellos
sabían que en su Maestro vibraba el
Espíritu Creador del Padre, el que
había dado idioma a todos los seres, el
que entendía a todos sus hijos el que
recibía la alabanza y el amor de todo
lo hecho por Él.
31. ¡Cuántas veces los discípulos y
la gente contemplaron a Jesús
acariciando una ave o una flor y
Capítulo 11 La obra de Jesús en la tierra
109
bendiciendo todo y en sus ojos
descubrían miradas de infinito amor
para todas las criaturas! Adivinaban
los discípulos el gozo divino de aquel
Señor, al verse rodeado de tanto
esplendor, de tanta maravilla brotada
de su sabiduría y vieron también
muchas veces lágrimas en los ojos del
Maestro, cuando Él contemplaba la
indiferencia de los hombres ante tanta
grandeza, la insensibilidad y la
ceguedad de las criaturas humanas
ante tanto esplendor. Vieron llorar
muchas veces al Maestro, cuando
contemplaba al leproso llorando por
su lepra, y a los hombres y mujeres
quejarse de su destino, estando
envueltos en un regazo de amor
perfecto. (332, 25 26)
La doctrina de Jesús
32. Jesús os enseñó la caridad, la
mansedumbre, el amor; vino a
enseñaros a perdonar de corazón a
vuestros enemigos; a deciros que
deberíais huir de la mentira y amar la
verdad; os manifestó que tanto el mal
como el bien que recibieseis lo
pagaríais siempre con el bien. Él os
enseñó el respeto a cada uno de
vuestros semejantes, y os reveló la
forma de hallar la salud del cuerpo y
del espíritu; a honrar con vuestra vida
el nombre de vuestros padres, para
que a la vez podáis ser honrados por
vuestro hijos.
33. He aquí algunos de los
mandatos a los que debe ajustarse
todo aquél que en verdad quiera ser
cristiano.
34. Cuando los escribas y los
fariseos observaron los actos de Jesús
y los encontraron que diferían de los
suyos, dijeron que la Doctrina que
predicaba, iba en contra de la Ley de
Moisés. Es que ellos estaban con-
fundiendo la Ley con la tradiciones,
mas Yo les probé que no había venido
a transgredir la Ley que el Padre había
revelado a Moisés, sino a darle
cumplimiento con palabras y obras.
35. Ciertamente Yo pasé por sobre
muchas de las tradiciones de aquel
pueblo, porque ya había llegado el
momento de que desaparecieran, para
dar principio a un nuevo tiempo, con
enseñanzas más elevadas. (149, 42
43)
36. Recordad que en el primer
precepto de la Ley que por Moisés
a la humanidad, dije "No haréis
imagen ni semejanza de las cosas del
Cielo para postraros a adorarlas".
Desde entonces quedó trazado con
claridad el camino para el hombre y el
camino para el espíritu.
37. No se concretó Moisés a
transmitir a los hombres el Decálogo,
también instituyó leyes secundarias
para la vida humana, e implantó
tradiciones, ritos y símbolos dentro
del culto espiritual, todo de acuerdo
con los pasos que daba entonces el
espíritu humano.
38. Pero vino el Mesías prometido
y borró tradiciones, ritos, símbolos y
sacrificios, dejando intacta solamente
la Ley, por eso cuando los fariseos
dijeron al pueblo que Jesús venía en
contra de las leyes de Moisés, les
Capítulo 11 La obra de Jes en la tierra
110
respondí que Yo no venía contra la
Ley, antes bien venía a darle
cumplimiento, y que si mis
enseñanzas venían borrando las
tradiciones, era porque el pueblo por
cumplir con ellas se había olvidado de
observar la Ley. (254, 17 18)
39. El anhelo divino de Jesús era
que sus discípulos se convirtiesen en
los sembradores de su Doctrina
redentora; por eso, en el instante
supremo de su última cátedra a los
discípulos, que fue también la última
conversación entre el Padre y los
hijos, les dijo con acento dulce: voy a
dejaros un nuevo mandamiento:
"Amaos los unos a los otros",
encendiendo con la luz de aquella
máxima, la esperanza s grande de
la humanidad. (254, 59)
40. Mi palabra de este tiempo no
borrará las que os dije en el Segundo.
Pasarán los tiempos, los siglos y las
eras, mas las palabras de Jesús no
pasarán. Hoy vengo a explicaros y a
revelaros el contenido de lo que os
dije entonces y que no compren-
disteis. (114, 47)
“Milagros” de Jesús
41. Para que aquella enseñanza
encendiera la fe en los corazones, la
acompañé de milagros para que
pudiera ser amada por ellos, y para
que estos milagros fuesen más
palpables, los hice en los cuerpos de
los enfermos, sané a los ciegos, a los
sordos, a los mudos, a los paralíticos,
a los poseídos, a los leprosos y aún
resucité a los muertos.
42. ¡Cuántos milagros de amor hizo
Cristo entre los hombres! Sus
nombres los recogió la historia para
ejemplo de futuras generaciones.
(151, 37 38)
43. Seres de luz al servicio de la
Obra divina y otros rebeldes e
ignorantes surgieron por doquier, y
aparecieron entre aquella humanidad
los poseídos, a quienes la ciencia no
acertaba a liberar y eran repudiados
por el pueblo. Ni los doctores de la
Ley, ni los científicos, acertaban a
devolver la salud a aquellos enfermos.
44. Mas todo estaba dispuesto por
Mí, para enseñaros y daros pruebas de
amor y os concedí a través de Jesús la
curación de esas criaturas, con
asombro de muchos.
45. Los incrédulos, los que habían
oído hablar de la potestad de Jesús y
sabían de sus milagros, buscaban las
pruebas s difíciles para hacerlo
vacilar un instante y demostrar que no
era infalible; y esta liberación de los
poseídos, el hecho de volverlos a su
estado de seres normales con sólo
tocarlos o mirarlos o dirigirles una
palabra de orden, para que aquellos
seres espirituales abandonasen su
mente y unos y otros quedasen libres
de su pesada carga, confundió a
aquéllos.
46. Ante este poder, los fariseos,
los científicos, los escribas y
publicanos tuvieron diferentes
reacciones. Unos reconocían la
potestad de Jesús, otros atribuían su
Capítulo 11 La obra de Jesús en la tierra
111
poder a extrañas influencias, otros
nada acertaban a decir; pero los
enfermos que habían sido sanados
bendecían su nombre.
47. Unos habían sido poseídos por
un solo espíritu, otros por siete como
María de Magdala y otros por un
número tan grande, que ellos mismos
decían ser una legión.
48. A lo largo de la vida del
Maestro, las manifestaciones
espirituales se sucedieron, unas fueron
vistas por los doce discípulos, otras
por el pueblo en los caminos, en sus
hogares. Era tiempo de prodigios, de
maravillas. (339, 20 22)
49. El milagro, según vosotros lo
entendéis, no existe; no hay nada
contradictorio entre lo divino y lo
material.
50. A Jesús atribuís muchos
milagros y de cierto os digo, que sus
obras fueron el efecto natural del
amor, de esa divina fuerza que
estando latente en cada espíritu,
vosotros aún no la sabéis usar, porque
no habéis querido conocer la virtud
del amor.
51. ¿Qué existió en todos los
prodigios que realizó Jesús, sino
amor?
52. Escuchad discípulos: Para que
el amor de Dios se manifestara a la
humanidad, era necesaria la humildad
del instrumento, y Jesús fue siempre
humilde, y como de ello vino a dar
ejemplo a los hombres, os dijo en una
ocasión que sin la voluntad de su
Padre Celestial, nada podría hacer.
Quien no penetre en la humildad de
esas palabras, pensará que Jesús fue
un hombre como cualquiera, pero la
verdad es que Él quería daros una
lección de humildad.
53. Él sabía que esa humildad, esa
unidad con el Padre, le hacía
todopoderoso ante la humanidad.
54. ¡Oh inmensa y hermosa
transfiguración que da el amor, la
humildad y la sabiduría!
55. Ahora sabéis por qué Jesús, aún
diciendo que nada podía hacer si no
era por la voluntad de su Padre, en
realidad todo lo podía, porque fue
obediente, porque fue humilde,
porque se hizo siervo de la Ley y de
los hombres, y porque supo amar.
56. Reconoced entonces que,
conociendo vosotros mismos algunas
de las virtudes del amor espiritual, no
lo sentís y por eso no podéis
comprender el por qde todo lo que
llamáis milagro, o misterio, y que son
las obras que hace el divino amor.
57. ¿Qué enseñanzas os dió Jesús
que no fuesen de amor? ¿Qué ciencia,
prácticas o conocimientos misteriosos
empleó para dejaros sus ejemplos de
poder y sabiduría? Sólo la dulzura del
amor con la cual todo se puede hacer.
58. Nada hay contradictorio en las
leyes del Padre, sencillas por sabias y
sabias por estar saturadas de amor.
59. Entended al Maestro, Él es
vuestro Libro. (17, 11 21)
60. El Espíritu que animó a Jesús,
fue el mío propio, vuestro Dios se
hizo hombre para habitar entre
vosotros y dejarse mirar, porque así
era menester. Sentí en cuanto hombre,
Capítulo 11 La obra de Jes en la tierra
112
todos los sufrimientos humanos; hasta
llegaron los hombres de ciencia
que habían estudiado la naturaleza y
encontraron que de mi enseñanza,
nada sabían. Grandes y pequeños,
virtuosos y pecadores, inocentes y
culpables, recibieron la esencia de mi
palabra y a todos los hice dignos de
mi presencia, y siendo muchos los
llamados, pocos fueron los escogidos
y menos los que estuvieron cerca de
Mí. (44, 10)
La adúltera
61. Defendí a los pecadores. ¿No
recordáis a la mujer adúltera? Cuando
fue llevada hasta Mí, perseguida y
condenada por las turbas, los fariseos
llegaron y me preguntaron ¿Qué
debemos hacer con ella? Los
sacerdotes esperaban que Yo dijera:
haced justicia. Para replicar después:
¿Cómo es que predicas el amor y
permites que esta pecadora sea
castigada? Y si Yo hubiese dicho:
dejadla en libertad, ellos hubieran
respondido: En las leyes de Moisés,
que según dices vienes confirmando,
hay un precepto que dice: Toda
aquella mujer que fuese encontrada en
adulterio, morirá apedreada.
62. Yo, contemplando la intención
de aquéllos, no contesté a sus palabras
e inclinándome, escribí en el polvo de
la tierra los pecados de aquéllos que
juzgaban. Nuevamente me
preguntaron qué debían hacer con
aquella mujer y Yo les respondí: "El
que se encuentre libre de pecado, que
arroje la primera piedra". Entonces
ellos reconocieron sus errores, se
alejaron cubriendo sus rostros.
Ninguno estaba limpio, y sintiéndose
mirados por hasta el fondo de su
corazón, no acusaron más a aquella
mujer, porque todos habían pecado,
mas la mujer en compañía de otras
que también habían adulterado, se
arrepintieron y no volvieron a pecar.
Os digo que es más fácil convertir a
un pecador por el amor que por el
rigor. (44, 11)
María Magdalena
63. María Magdalena la pecadora,
como el mundo la ha llamado, fue
merecedora de mi ternura y de mi
perdón.
64. Pronto logró su redención, lo
que no sucede con otros que piden
débilmente el perdón por sus pecados;
mientras ella encontró pronto lo que
buscaba, otros no lo logran.
65. Magdalena se hizo perdonar sin
hacer alarde de su arrepentimiento,
ella había pecado como vosotros
pecáis, mas había amado mucho.
66. El que ama pod tener
equivocaciones en su conducta
humana, pero el amor es la ternura
que rebosa del corazón; si vosotros
queréis ser perdonados como ella,
volved vuestros ojos a llenos de
amor y confianza, y seréis como ella,
absueltos de toda mancha.
67. Aquella mujer no volvió a
pecar, el amor que de su corazón
rebosaba lo consagró a la Doctrina del
Maestro.
68. Fue perdonada aunque había
cometido errores, pero en su corazón
llevaba el fuego que purifica, y por
Capítulo 11 La obra de Jesús en la tierra
113
aquel perdón que recibió la pecadora,
ya no se apartó un instante de Jesús,
más bien mis discípulos me dejaron
solo en las horas más cruentas que
aquella pequeña; María no se apartó
de Mí, no me negó, no temió ni se
avergonzó.
69. Por ello le fue concedido llorar
a los pies de mi cruz y sobre mi
sepulcro, su espíritu pronto se redimió
por lo mucho que amó.
70. En su corazón llevaba también
espíritu de apóstol; su conversión
resplandece como luz de la verdad;
había sabido humillarse ante mi planta
para decirme: "Señor, si lo quieres
yo seré salva del pecado".
71. Mientras vosotros, cuántas
veces quisierais convencerme de
vuestra inocencia cubriendo vuestras
faltas con largas oraciones.
72. No, discípulos, aprended de
ella, amad en verdad a vuestro Señor
en cada uno de vuestros hermanos,
amad mucho y os serán perdonados
vuestros pecados. Grandes seréis
cuando hagáis florecer en vuestro
corazón esa verdad. (212, 68 75)
Nicodemo y la cuestión de la
Reencarnación
73. En aquel tiempo dije a
Nicodemo, quien me había buscado
de buena fe para hablar Conmigo: Lo
que es nacido de la carne, carne es, y
lo que es nacido del espíritu, espíritu
es. No os sorprendáis si os digo que es
necesario nacer otra vez. ¿Quién
comprendió aquellas palabras?
74. Yo os quise decir con ellas que
una vida humana no es bastante para
entender una sola de mis lecciones y
que para que lleguéis a comprender el
libro que esta vida encierra, os son
necesarias muchas existencias. De ahí
que la carne tenga que servir sólo de
báculo al espíritu en su tránsito por la
Tierra. (151, 59)
La Transfiguración de Jesús
75. En el Segundo Tiempo, cierta
vez caminaba Jesús seguido de
algunos de sus discípulos. Habían
ascendido a una montaña y mientras
el Maestro maravillaba con sus
palabras a aquellos hombres, de
pronto contemplaron transfigurado el
cuerpo de su Señor, quien flotaba en
el espacio, teniendo a su diestra al
espíritu de Moisés y a su siniestra al
de Elías.
76. Ante aquel miraje sobrenatural,
cayeron por tierra los discípulos
cegados por la luz divina; mas luego
serenándose, propusieron a su
Maestro colocar sobre sus hombros el
manto de púrpura de los reyes, lo
mismo que sobre Moisés y Elías.
Entonces escucharon una voz que
descendía del infinito, la cual decía:
"Este es mi Hijo amado en el cual he
puesto mis complacencias, a Él oíd".
77. Gran temor invadió a los
discípulos al escuchar aquella voz, y
levantando su vista sólo vieron al
Maestro, quien les dijo: "No temáis ni
digáis a nadie esta visión hasta que
Yo haya resucitado de entre los
muertos". Entonces preguntaron a su
Señor: "¿Por qué dicen los escribas
que es menester que Elías venga
primero?" y Jesús les contestó: "En
Capítulo 11 La obra de Jes en la tierra
114
verdad, Elías vendrá primero y
restituirá todas las cosas, mas Yo os
digo que Elías ya vino y no lo
conocieron, antes hicieron en él
cuanto quisieron. Entonces los
discípulos comprendieron que les
habló de Juan el Bautista".
78. En esta era, cuántas veces ante
vuestros ojos he hecho desaparecer la
materia a través de la cual me
comunico, para permitiros
contemplarme en la forma humana
con la que la humanidad conoció a
Jesús, y sin embargo, no habéis caído
postrados ante la nueva
transfiguración. (29, 15 18)
Falta de valor confesional
79. En aquel tiempo, cuando hecho
hombre habité entre vosotros, ocurrió
muchas veces que por las noches,
cuando todos reposaban, no faltaban
hombres que me buscasen llegando
sigilosamente hasta Mí, temiendo ser
descubiertos. me buscaban, porque
sentían remordimiento por haber
gritado y escandalizado en contra mía,
mientras Yo hablaba a la
muchedumbre, y su remordimiento
era más intenso cuando comprobaban
que en su corazón les había dejado mi
palabra un presente de paz y de luz y
en su cuerpo había derramado mi
bálsamo de curación.
80. Cabizbajos se presentaban
delante de diciéndome: Maestro,
perdonadnos, hemos reconocido que
hay verdad en vuestra palabra. Yo les
contestaba: "Si habéis encontrado que
sólo hablo la verdad, ¿Por qué os
ocultáis? ¿No salís a recibir los rayos
del sol cuando éste aparece, y cuándo
os habéis avergonzado de ello?" El
que ama la verdad jamás la oculta, ni
la niega, ni se avergüenza de ella.
81. Os hablo así, porque veo que
muchos vienen a escucharme a
hurtadillas, mintiendo a dónde han
venido, ocultando lo que han oído y a
veces negando haber estado Conmigo.
¿De qué os avergonzáis? (133, 23
26)
Hostigamiento contra Jesús
82. En el Segundo Tiempo hablaba
Yo a las multitudes. Mi palabra
perfecta en su esencia y en su forma,
era escuchada por todos. Mi mirada,
penetrando en los corazones, des-
cubría todo lo que cada uno guardaba.
En unos había duda, en otros fe, en
otros me hablaba una voz angustiosa:
eran los enfermos, a quienes el dolor
les hacía esperar de Mí un milagro.
Había quienes trataban de ocultar su
burla, cuando me oían decir que Yo
venía del Padre a traer a los hombres
el Reino de los Cielos, y había
corazones en los que encontraba odio
hacia Mí e intenciones de hacerme
callar o desaparecer.
83. Eran los soberbios, los fariseos
que se sentían afectados por mi
verdad. Porque a pesar de que mi
palabra era tan clara, tan llena de
amor y tan consoladora, a pesar de ir
siempre confirmada con obras pode-
rosas, muchos hombres persistieron
en encontrar la verdad de mi
presencia, juzgándome a través de
Jesús, escudriñando mi vida, fijándose
en la humildad de mis vestiduras y en
Capítulo 11 La obra de Jesús en la tierra
115
mi pobreza absoluta de bienes
materiales.
84. Y no conformes con juzgarme a
Mí, juzgaban a mis discípulos,
observándolos detenidamente, ya
cuando hablaban, ya cuando me
seguían por los caminos, ya cuando se
sentaban a la mesa. ¡Cómo se
escandalizaron los fariseos cuando
vieron cierta vez, que mis discípulos
no se habían lavado las manos para
sentarse a la mesa! ¡Pobres mentes
que confundían el aseo del cuerpo con
la pureza del espíritu! Ellos no se
daban cuenta que cuando tomaban en
el templo los panes sagrados, tenían
limpias las manos, pero el corazón
lleno de podredumbre. (356, 37 38)
85. A cada paso me escudriñaban.
Todos mis actos y palabras fueron
juzgadas con mala intención, las más
de las veces se confundían ante mis
obras o pruebas, porque sus
entendimientos no eran capaces de
comprender lo que sólo el espíritu
puede concebir.
86. Si oraba, decían: ¿Para qué ora
si dice estar lleno de poder y
sabiduría? ¿Qué puede necesitar o
pedir? Y si no oraba, decían que no
cumplía con su culto.
87. Si veían que no llevaba a mis
labios algún sustento, mientras mis
discípulos comían, juzgaban que Yo
estaba fuera de las leyes instituidas
por Dios, y si me veían tomar
alimento se preguntaban, ¿Qué
necesidad tenía de comer para vivir,
quien decía ser la vida? No
comprendían que Yo había venido al
mundo a revelarles a los hombres,
cómo debería vivir la humanidad
después de una prolongada
purificación, para que brotara de ella
una generación espiritualizada, que
estuviera por sobre las miserias
humanas, de las necesidades
imperiosas de la carne y de las
pasiones de los sentidos corporales.
(40, 11 13)
Anuncio de la despedida
88. Tres años convivió Jesús con
sus discípulos, fue seguido por
grandes multitudes que lo amaban
profundamente. No había ya para
aquellos discípulos, nada que no fuera
el oír a su Maestro predicando su
divina enseñanza; siguiendo sus pasos
no experimentaban hambre ni sed, no
había tropiezo ni obstáculo alguno,
todo era paz y dicha en el ambiente
que rodeaba a aquel grupo y sin
embargo, cuando se encontraban más
absortos en la contemplación de su
amado Jesús, Él les decía: "Los
tiempos cambiarán, Yo me iré de
vosotros y quedaréis como ovejas
entre lobos". "La hora se acerca y es
preciso que retorne al lugar donde he
venido, y vosotros por un tiempo
quedaréis solos para llevar el
testimonio de lo que habéis visto y
oído; los hambrientos y sedientos de
amor y de justicia, trabajad en mi
nombre y después Yo os llevaré
conmigo a la morada eterna".
89. Aquellas palabras entristecían a
los discípulos y a medida que la hora
se acercaba, Jesús repetía con mayor
insistencia aquel anuncio, hablaba de
Capítulo 11 La obra de Jes en la tierra
116
su partida, pero al mismo tiempo
confortaba el corazón de aquéllos que
lo oían diciéndoles que su Espíritu no
se ausentaría y seguiría velando por el
mundo y si se preparaban para llevar
su palabra como un mensaje de
consuelo y esperanza a la humanidad,
de aquel tiempo, Él hablaría por su
boca y haría prodigios. (354, 26-27)
Entrada de Jesús en Jerusalén
90. Triunfalmente me recibieron las
multitudes al penetrar en la ciudad de
Jerusalén. De las aldeas y de las
comarcas llegaron en turbas, hombres,
mujeres y niños para mirar la entrada
del Maestro en la ciudad. Eran los que
habían recibido el prodigio y la
prueba del poder del Hijo de Dios.
Ciegos que ya veían, mudos que ahora
podían cantar. ¡Hosanna! Paralíticos
que habían dejado el lecho para venir
presurosos a contemplar al Maestro en
la Fiesta Pascual.
91. Yo sabía que ese triunfo era
momentáneo, ya había anticipado a
mis discípulos lo que luego había de
acontecer. Era apenas el principio de
mi lucha y ahora a mucha distancia de
ese acontecimiento, os digo que la luz
de mi verdad sigue en lucha con la
tiniebla de la ignorancia, del pecado y
la impostura, por lo que debo añadir
que mi triunfo absoluto no ha llegado
aún.
92. ¿Cómo podéis creer que aquella
entrada en Jerusalén haya significado
el triunfo de mi Causa, si eran unos
cuantos los que se habían convertido y
eran muchos los que ignoraban quién
era Yo?
93. Y aunque aquella humanidad se
hubiese convertido toda a mi palabra,
¿No quedaban muchas generaciones
por venir?
94. Aquel instante de júbilo,
aquella entrada fugazmente triunfal,
fue sólo la imagen del triunfo de la
luz, del bien, la verdad, el amor y la
justicia, día que deberá llegar y al cual
estáis invitados todos.
95. Sabed que si uno solo de mis
hijos se encontrase fuera de la Nueva
Jerusalén, no habría fiesta, porque no
podría Dios hablar de triunfo, no
podcelebrar su victoria si su poder
no hubiese sido capaz de salvar al
último de sus hijos. (268, 17 21)
96. Sois los mismos que en el
Segundo Tiempo cantasteis el
¡Hosanna! cuando Jesús penetró en
Jerusalén. Hoy que me manifiesto a
vosotros en espíritu, ya no tendéis
vuestros mantos a mi paso, son
vuestros corazones los que ofrecéis
como morada a vuestro Señor. Hoy
vuestro ¡Hosanna! no es a voz en
cuello, ese ¡Hosanna! brota de vuestro
espíritu como un himno de humildad,
de amor y reconocimiento al Padre,
como un himno de fe en esta
manifestación que en el Tercer
Tiempo ha venido a ofreceros vuestro
Señor.
97. Ayer como ahora, así me
seguisteis a mi entrada a Jerusalén.
Las grandes multitudes me rodeaban
cautivadas por mis palabras de amor.
Hombres y mujeres, ancianos y niños,
estremecían la ciudad con sus voces
de júbilo y los mismos sacerdotes y
Capítulo 11 La obra de Jesús en la tierra
117
fariseos, temiendo que el pueblo se
rebelara, me dijeron: "Maestro, si
enseñas la paz, ¿Por qué permites que
tus discípulos escandalicen de esta
manera?" Y Yo les contesté: "En
verdad os digo, si estos callaren, las
piedras hablarían". Porque eran
instantes de júbilo, era la culminación
y la glorificación del Mesías entre los
hambrientos y sedientos de justicia, de
aquellos espíritus que por largo
tiempo habían esperado la llegada del
Señor, en cumplimiento de las
profecías.
98. En aquel júbilo y alegría mi
pueblo también celebraba su libe-
ración del Egipto. Esa
conmemoración de la Pascua, Yo la
quise hacer inolvidable entre mi
pueblo; pero en verdad os digo, que
no cumplí con una simple tradición
sacrificando un cordero, no, Yo me
ofrecí en Jesús, el Cordero Inmolado,
como el camino a través del cual
habrán de redimirse todos mis hijos.
(318, 57 59)
La última cena
99. Cuando Jesús celebró con sus
discípulos aquella pascua, según la
tradición de aquel pueblo, les dijo:
Algo nuevo vengo a revelaros: Tomad
este vino y comed de este pan, que
representan mi sangre y mi cuerpo, y
haced vosotros esto en memoria mía.
100. Después de la partida del
Maestro, los discípulos
conmemoraron el sacrificio de su
Señor tomando el vino y comiendo el
pan que simbolizaban a Aquél que
todo lo dió por amor a la humanidad.
101. A medida que los siglos
pasaron, los pueblos divididos en
religiones, dieron diferente
interpretación a mi palabra.
102. Hoy vengo a deciros cual fue
mi sentir en aquella hora, de aquella
cena, donde cada palabra y cada acto
de Jesús, fue lección de un libro de
profunda sabiduría y de infinito amor.
Si tomé el pan y el vino, fue para
haceros comprender que ellos son
semejantes al amor, que es el sustento
y la vida del espíritu, y si os dije:
"Haced esto en memoria a", quería
decir el Maestro que amaseis a
vuestros hermanos con un amor
semejante al de Jesús, entregándoos
como verdadero sustento a la
humanidad.
103. Todo rito que de estas
enseñanzas hagáis será estéril, si en
vuestra vida no lleváis a la práctica
mis enseñanzas y ejemplos; he ahí lo
difícil para vosotros, mas en ello es
donde existe elrito. (151, 29 32 y
34)
104. Así como ahora estáis a mi
alrededor, así me encontraba en el
Segundo Tiempo aquella última
noche. El sol se hallaba en el ocaso,
cuando Jesús conversaba con sus
apóstoles en aquella estancia por
última vez. Eran las palabras de un
Padre en agonía a sus hijos muy
amados. Había tristeza en Jesús y
también en los discípulos que
ignoraban todavía lo que unas horas
más tarde esperaba a Aquél que había
venido a doctrinarles y les había
amado tanto. Su Señor iba a partir,
Capítulo 11 La obra de Jes en la tierra
118
mas no sabían aún cómo. Pedro
lloraba estrechando el cáliz contra su
corazón. Juan humedecía con sus
lágrimas el pecho del Maestro. Mateo
y Bartolomé se hallaban extasiados
ante mi enseñanza. Felipe y Tomás
ocultaban su amargura mientras
cenaban conmigo. Santiago el menor
y el Mayor, Tadeo, Andrés y Simón,
estaban mudos de dolor, sin embargo
era mucho lo que me hablaban con el
corazón. Judas Iscariote también
llevaba dolor en su corazón, angustia
y remordimiento, mas ya no podía
retroceder porque la tiniebla lo había
poseído.
105. Cuando Jesús terminó de decir
sus últimas palabras y
recomendaciones, aquellos discípulos
se encontraban bañados en llanto, mas
uno de ellos ya no estaba, su espíritu
no pudo recibir tanto amor ni
contemplar tanta luz y se apartó
porque aquella palabra le quemaba su
corazón. (94, 56 58)
106. El anhelo divino de Jesús era
que sus discípulos se convirtiesen en
los sembradores de su Doctrina
redentora.
107. Por eso, en el instante supremo
de su última cátedra a los discípulos,
que fue también la última
conversación entre el Padre y los
hijos, les dijo con acento dulce: voy a
dejaros un nuevo mandamiento:
"Amaos los unos a los otros".
108. Encendiendo con la luz de
aquella máxima, la esperanza más
grande de la humanidad. (254, 59)
119
Capítulo 12 Pasión, Muerte y Resurrección
Esfuerzos y padecimientos
durante toda la vida de Jesús
1. Vine a vivir entre los hombres
haciendo de mi vida un ejemplo, un
libro. Yo supe de todos los dolores, de
las pruebas y de las luchas, de la
pobreza, del trabajo y de las
persecuciones; supe del
desconocimiento de los parientes, de
la ingratitud y de la traición; de las
largas jornadas, de la sed y del
hambre, de la burla, de la soledad y de
la muerte. Dejé que todo el peso del
pecado humano, cayera sobre Mí.
Permití que el hombre escudriñara mi
Espíritu en mi palabra y en mi cuerpo
taladrado, donde podía contemplarse
hasta el último de mis huesos. Siendo
Dios, quedé convertido en rey de
burlas, en un despojo y aún tuve que
cargar la cruz de la ignominia y
escalar el montículo donde los
ladrones morían. Ahí cesó mi vida
humana, como una prueba de que Yo,
no solamente soy el Dios de la
palabra, sino el Dios de las obras.
(217, 11)
2. Cuando se acercaba la hora y la
cena había concluido, Jesús había
hecho a sus discípulos las últimas
recomendaciones. Se encaminó al
Huerto de los Olivos, donde
acostumbraba a orar, y hablando al
Padre, le dijo: "Señor, si es posible,
aparta de este cáliz, mas antes,
hágase Tu voluntad". Entonces, se
acercó aquel de mis discípulos que
había de entregarme, acompañado de
la turba que iba a aprehenderme.
Cuando aquéllos preguntaron:
"¿Quién es Jesús, el Nazareno?" Judas
se acercó a su Maestro y lo besó. En
el corazón de aquellos hombres hubo
temor y turbación al contemplar la
serenidad de Jesús y volvieron a
preguntar: "¿Quién es Jesús?"
Entonces, adelantándome hacia ellos,
les dije: "Heme aquí, Yo soy". Ahí
comenzó mi pasión.
3. Me llevaron ante pontífices,
jueces y gobernadores; me
interrogaron, me juzgaron y acusaron
de infringir la ley de Moisés y de
querer formar un reino que destruyese
al de César. (152, 6 7)
4. ¿No recordáis en cuantas
ocasiones manifesté mi amor, no sólo
en los que en creyeron, sino
también en aquél que me traicionó y
en quienes me persiguieron y
juzgaron? Ahora me podéis preguntar
cuál fue la causa que me movió para
permitir todos aquellos escarnios y Yo
os contesto: Era menester que les
dejara completa libertad de
pensamiento y de obras, para que
hubiera ocasiones propicias para
manifestarme y que todos palparan la
misericordia y amor con que vine a
doctrinar al mundo.
Capítulo 12 Pasión, Muerte y Resurrección
120
La traición de Judas
5. Yo no moví el corazón de Judas
para que me traicionara, él sirvió de
instrumento a un mal pensamiento
cuando su corazón se llenó de
tinieblas; y ante la infidelidad de
aquel discípulo, le manifesté mi
perdón.
6. No hubiere sido preciso que
uno de los míos me traicionara para
daros aquella muestra de humildad, el
Maestro la hubiera demostrado en
cualquier ocasión que los hombres le
hubiesen presentado. A aquél
discípulo le correspondió ser el
instrumento por el cual el Maestro
mostró al mundo su divina humildad y
aunque habéis pensado que la
flaqueza de aquel hombre fue la que
ocasionó la muerte de Jesús, Yo os
digo que estáis en un error, porque Yo
vine a darme todo a vosotros, y si no
hubiese sido en esa forma, estad
seguros de que hubiese sido en otra.
Por lo tanto no tenéis derecho a
maldecir o a juzgar a aquél que es
vuestro hermano, al que en un instante
de ofuscación faltó al amor y a la
fidelidad que debía a su Maestro. Si
vosotros le culpáis de mi muerte, ¿Por
qué no lo bendecís sabiendo que mi
sangre fue derramada para la
salvación de todos los hombres? Más
os valdría orar para pedir que ninguno
de vosotros caiga en tentación, porque
la hipocresía de los escribas y fariseos
aún existe en el mundo. (90, 37 39)
7. Cuando fui interrogado por el
pontífice Caifás diciéndome: Yo te
conjuro a que me digas si eres el
Cristo, el Mesías, el Hijo de Dios. Yo
le respondí: "Tú lo has dicho". (21,
30)
La Pasión de Jesús
8. ¿Cuántos corazones que días
antes habían admirado y bendecido
mis obras, olvidándose de ellas, se
tornaron en ingratos y se unieron a los
que blasfemaban contra Mí, mas era
menester que fuera muy grande aquel
sacrificio para que no se borrara jamás
del corazón de la humanidad.
9. El mundo, y en él vosotros, me
visteis ser blasfemado, escarnecido y
humillado, hasta donde ningún
hombre haya podido serlo; mas Yo
apuré con paciencia el cáliz que me
disteis a beber. Paso a paso cumplí mi
destino de amor entre los hombres,
dándome todo a mis hijos.
10. Bienaventurados los que, a
pesar de ver ensangrentado y jadeante
a su Dios, creyeron en Él.
11. Mas algo mayor aún me
esperaba; morir clavado en un madero
entre dos ladrones; pero escrito estaba
y así debía cumplirse, para que Yo
fuese reconocido como el Mesías
verdadero. (152, 8 11)
12. Sobre esta enseñanza que ahora
os doy, ya os ofrecí en el Segundo
Tiempo un ejemplo. Hallábase Jesús
en la cruz, el Redentor agonizaba ante
aquellas multitudes a las que tanto
había amado, cada corazón era una
puerta a la cual Él había llamado.
Entre la turba se encontraba el hombre
que gobernaba multitudes, el príncipe
de la iglesia, el publicano, el fariseo,
Capítulo 12 Pasión, Muerte y Resurrección
121
el rico, el pobre, el perverso y el
sencillo de corazón. Y mientras unos
sabían quien era el que expiraba en
aquella hora, porque habían visto sus
obras y recibido sus beneficios, otros
sedientos de sangre inocente y ávidos
de venganza, aceleraban la muerte de
Aquél a quien burlescamente
llamaban Rey de los judíos, sin saber
que no sólo era Rey de un pueblo,
sino que lo era de todos los pueblos de
la Tierra y de todos los mundos del
Universo. Jesús, dirigiendo una de sus
últimas miradas a aquellas multitudes,
lleno de ternura y de piedad, elevó su
súplica al Padre, diciendo: "Padre
o, perdónales, porque no saben lo
que hacen".
13. Aquella mirada, lo mismo
envolvió al que lloraba por Él, que al
que gozaba con su tormento, porque
el amor del Maestro que era el amor
del Padre, era uno solo para todos.
103, 26 27)
14. Cuando llegó el día en que las
turbas, azuzadas por quienes se
sentían intranquilos con la presencia
de Jesús, le hirieron y azotaron; y le
vieron sangrar como un simple mortal
bajo el efecto de los azotes, más tarde,
agonizar y morir como cualquier
humano; los fariseos, los príncipes y
los sacerdotes, exclamaron
satisfechos: he ahí que se nombra hijo
de Dios, al que se creyó rey y se hizo
pasar por el Mesías.
15. Fue por ellos, más que por
otros, por los que Jesús pidió a su
Padre que perdonara a aquéllos que,
conociendo las escrituras lo estaban
negando, y ante las multitudes lo
estaban mostrando como a un
impostor. Ellos eran los que, diciendo
ser los doctores de la ley, en realidad,
al juzgar a Jesús, no sabían lo que
hacían, mientras que allí, entre las
turbas, había corazones destrozados
por el dolor, ante la injusticia que
estaban presenciando y rostros ane-
gados por el llanto, ante el sacrificio
del Justo. Eran los hombres y las
mujeres de corazón sencillo y de
espíritu humilde y elevado, que sabían
quién era el que había estado en el
mundo con los hombres y
comprendían lo que éstos perdían al
partir el Maestro. (150, 24 25)
16. Os habla Aquél que en la cruz,
agonizante, maltrecho y torturado por
la turba, elevó sus ojos al infinito,
diciendo: "Padre, perdónales, porque
no saben lo que hacen".
17. En aquel divino perdón,
abarqué y envolví a todos los hombres
de todos los tiempos, porque Yo podía
ver el pasado, el presente y el futuro
de la humanidad. Puedo deciros en
verdad y en espíritu, que en aquella
bendita hora os estaba contemplando
a vosotros que en este tiempo estáis
escuchando mi nueva palabra. (268,
38 39)
18. Cuando desde lo alto de la cruz
dirigí mis últimas miradas a la
multitud, contemplé a María, y le dije
refiriéndome a Juan: "Mujer, he ahí a
tu hijo" y a Juan: "Hijo, he ahí a tu
Madre".
Capítulo 12 Pasión, Muerte y Resurrección
122
19. Juan era el único en aquella
hora que podía entender el sentido de
aquella frase, porque las turbas
estaban tan ciegas, que cuando les
dije: Sed tengo cuando era sed de
amor lo que experimentaba mi
Espíritu.
20. También los dos malhechores
agonizaban junto Conmigo y mientras
uno blasfemaba y se hundía en el
abismo, el otro se iluminaba con la luz
de la fe, y a pesar de ver a su Dios
enclavado en el ignominioso madero
y próximo a expirar, creía en su
Divinidad y le dijo: "Cuando estés en
el Reino de los Cielos, acuérdate de
mí", a lo cual respondí conmovido por
tanta fe: "En verdad te digo, que hoy
estarás Conmigo en el Paraíso".
21. Nadie sabe las tempestades que
se agitaban en esa hora dentro del
corazón de Jesús; los elementos
desencadenados eran sólo un débil
reflejo de lo que en la soledad de
aquel hombre pasaba y era tan grande
y tan real el dolor del Espíritu Divino,
que la carne sintiéndose por un
instante débil, exclamó: "Dios mío,
Dios mío, ¿Por qué me has
abandonado?"
22. Si enseñé a los hombres a vivir,
también les vine a enseñar a morir
perdonando y bendiciendo, aún a los
mismos que me injuriaban y
martirizaban al decir al Padre:
"Perdónales, que no saben lo que
hacen".
23. Y cuando el espíritu
abandonaba esta morada, dije: "Padre,
en vuestras manos encomiendo mi
espíritu". La lección perfecta había
concluido, como Dios y como hombre
había hablado. (152, 12 17)
24. Un instante bastó a Dimas para
salvarse, y ése fue el último de su
vida; él me habló desde su cruz, y a
pesar de ver que Jesús, el que se decía
hijo de Dios, estaba en agonía, sintió
que era el Mesías, el Salvador y a Él
se entregó con todo el arrepentimiento
de su corazón y con toda la humildad
de su espíritu, por eso le prometí el
Paraíso para ese mismo día.
25. Yo os digo que todo aquél que
inconscientemente vaya pecando, pero
que al final de su vida me hable con
su corazón lleno de humildad y de fe,
le haré sentir la ternura de mi caridad,
que lo elevará de las miserias de la
Tierra, para hacerle conocer los
deleites de una vida noble y elevada.
(94, 71 72)
26. Sí, amado Dimas, fuiste
conmigo en el Paraíso de la luz y de la
paz espiritual, a donde llevé a tu
espíritu, en premio a su fe. ¿Quién
hubiese dicho a los que dudaban que
en Jesús, moribundo y sangrante,
habitase un Dios, que en el ladrón que
agonizaba a su diestra se ocultase un
espíritu de luz?
27. El tiempo pasó y cuando la
calma renació, muchos de aquéllos
que me negaron y escarnecieron
fueron penetrando en la luz de mi
verdad, por lo que su arrepentimiento
fue grande y su amor para seguirme
fue inquebrantable. (320, 67)
Capítulo 12 Pasión, Muerte y Resurrección
123
28. Cuando el cuerpo que me sirvió
de envoltura en el Segundo Tiempo
entró en agonía y desde la cruz
pronuncié las postreras palabras, hubo
entre mis últimas frases una que ni en
aquellos instantes, ni mucho tiempo
después fue comprendida: "¿Dios
mio, Dios mio, por que me has
abandonado?".
29. Por aquellas palabras muchos
dudaron; otros se confundieron
pensando que fue una flaqueza, un
titubeo, un instante de debilidad. Mas
no han tomado en cuenta que esa no
fue la última frase sino que después
de ella aún pronuncié otras que
revelaban fortaleza y lucidez plenas:
"Padre, en tus manos encomiendo mi
Espíritu" y "Todo está consumado".
30. Ahora que he vuelto para hacer
luz en vuestras confusiones y
esclarecer lo que habéis llamado
misterios, os digo: Cuando estuve en
la cruz, la agonía fue larga, cruenta y
el cuerpo de Jesús, infinitamente más
sensible que el de todos los hombres,
sufría una agonía prolongada y la
muerte no llegaba. Jesús había
cumplido su misión en el mundo, ya
había dicho la última palabra y
enseñado la última lección; entonces
aquel cuerpo torturado, aquella carne
destrozada al sentir la ausencia del
espíritu, preguntó dolorosamente al
Señor: "¡Padre, Padre! ¿Por qué me
has abandonado?" Era la dulce y
doliente queja del cordero herido
hacia su Pastor. Era la prueba de que
Cristo, el Verbo, en verdad se hizo
hombre en Jesús y su padecimiento
fue real.
31. ¿Podéis atribuir vosotros a
Cristo estas palabras, estando unido al
Padre eternamente: Ahora sabéis que
fue un gemido del cuerpo de Jesús,
lacerado por la ceguera de los
hombres. Mas cuando la caricia del
Señor se posó sobre aquella carne
martirizada, prosiguió hablando Jesús
y sus palabras fueron: "Padre en tus
manos encomiendo mi Espíritu".
"Todo está consumado". (34, 27 30)
32. Cuando Jesús fue en la cruz, no
hubo espíritu que no se sintiera
estremecido ante la voz de amor y de
justicia de Aquél que moría desnudo
como la misma verdad que entregó en
su palabra. Quienes han analizado la
vida de Jesús, han reconocido que ni
antes ni después de Él, ha existido
quien lleve a cabo una obra como la
suya, porque fue obra divina que con
su ejemplo salvará a la humanidad.
33. Llegué con mansedumbre al
sacrificio, porque sabía que mi sangre
había de convertiros y salvaros. Hablé
con amor y os perdoné hasta el último
instante porque vine a traeros una
enseñanza sublime y a trazaros el
camino con ejemplos perfectos hacia
la eternidad.
34. Quiso la humanidad hacerme
desistir de mi propósito buscando la
fragilidad de la carne y no desistí.
Quisieron los hombres hacerme
blasfemar y no blasfemé. Mientras
más me ofendían las turbas, más
piedad y amor tenía de ellas y cuanto
más herían mi cuerpo, más sangre
manaba de él para dar vida a los
muertos a la fe.
Capítulo 12 Pasión, Muerte y Resurrección
124
35. Esa sangre es el símbolo del
amor con que tracé el camino al
espíritu humano. Dejé mi palabra de
fe y esperanza a los hambrientos de
justicia y el tesoro de mis revelaciones
a los pobres de espíritu.
36. Hasta que el tiempo pasó, la
humanidad se dio cuenta de quien
había estado en el mundo; entonces, la
Obra de Jesús fue tenida por perfecta
y divina, reconocida como sobre-
humana. ¡Cuántas lágrimas de
arrepentimiento! ¡Cuánto
remordimiento en los espíritus! (29,
37 41)
37. Si Jesús que era el Camino, la
Verdad y la Vida, terminó su misión
con aquella oración de siete palabras,
diciendo al final a su Padre: En tus
manos encomiendo mi Espíritu.
Pensad si vosotros que sois los
párvulos y los discípulos de aquel
Maestro, podréis dejar esta vida sin
ofrecérsela al Padre como un atributo
de obediencia y de humildad, y
podréis cerrar vuestros ojos a este
mundo sin pedir al Señor su
protección, ya que tendréis que
abrirlos en otras regiones.
38. Toda la vida de Jesús fue una
ofrenda de amor al Padre. Las horas
que duró su agonía en la cruz fueron
una oración de amor, de intercesión y
de perdón.
39. Ese es el camino que os vine a
señalar, humanidad. Vivid imitando a
vuestro Maestro y os prometo llevaros
a mi seno, que es el origen de toda
felicidad. (94, 78 80)
40. Yo Cristo, a través de Jesús, el
hombre, manifesté la gloria del Padre,
su sabiduría y su poder. El poder fue
empleado para obrar prodigios en bien
de los necesitados de fe en el espíritu,
de luz en el entendimiento y de paz en
el corazón. Ese poder, que es la
misma fuerza del amor, fue
derramado sobre los necesitados, para
darse íntegro a los demás, a tal punto
que no lo empleé para mi propio
cuerpo, que también lo necesitaba en
la hora suprema.
41. Yo no quise hacer uso de mi
poder para evitar el intenso
sufrimiento de mi cuerpo, porque al
hacerme hombre fue con el fin de
padecer por vosotros ndoos una
prueba palpable, divina y humana de
mi infinito amor y mi piedad por los
pequeños, por los necesitados, por los
pecadores.
42. Todo el poder que manifesté
para los demás, lo mismo al limpiar a
un leproso, al darle luz al ciego y el
movimiento al paralítico, que al
convertir a los pecadores y resucitar a
los muertos; toda la potestad que
manifes delante de las turbas, para
darles pruebas de mi verdad, ya
probándoles mi autoridad sobre los
elementos y mi potestad sobre la vida
y la muerte, no quise siquiera
emplearla para conmigo, dejando que
mi cuerpo viviera aquella pasión y
sintiera aquel dolor.
43. Cierto es que mi poder habría
evitado todo dolor a mi cuerpo, pero
¿Q mérito hubiese tenido ante
vosotros? ¿Qué ejemplo habría dejado
Yo al alcance del hombre, si hubiese
Capítulo 12 Pasión, Muerte y Resurrección
125
hecho uso de mi poder para evitarme
el dolor? Era preciso despojarme de
mi poder en aquellos instantes,
renunciar a la fuerza divina para sentir
y vivir el dolor de la carne, la tristeza
ante la ingratitud, la soledad, la agonía
y la muerte.
44. Por eso los labios de Jesús
pidieron ayuda en la hora suprema,
porque su dolor era real, mas no era
tan sólo el dolor físico el que
agobiaba al cuerpo febril y exhausto
de Jesús, era también la sensación
espiritual de un Dios que a través de
ese cuerpo era vejado y escarnecido
por los hijos ciegos, ingratos y
soberbios, por quienes estaba dando
aquella sangre.
45. Jesús era fuerte por el espíritu
que lo animaba, que era el Espíritu
Divino y podía haber sido físicamente
insensible al dolor e invencible ante
las pruebas de sus perseguidores; pero
era necesario que llorase, que sintiese,
que ante los ojos de la multitud cayese
una vez tras otra, agotadas las fuerzas
de su materia y que muriese cuando
de su cuerpo se hubiese escapado la
última gota de sangre.
46. Así quedó cumplida mi misión
en la Tierra. Así terminó la existencia
en el mundo de Aquél a quien días
antes había proclamado Rey el
pueblo, precisamente al entrar en
Jerusalén. (320, 56 61)
La acción salvadora de Jesús en
los mundos del Más Allá
47. En los primeros tiempos de la
humanidad era tan escasa su
evolución espiritual, que su intuición
sobre la existencia del espíritu
después de la muerte material y el
conocimiento de su destino final,
hacía que el espíritu al desencarnar
penetrara en un letargo profundo del
cual lentamente iba despertando, mas
cuando Cristo se hizo hombre en
Jesús para darle su enseñanza a todos
los espíritus, una vez que hubo
consumado su misión entre la
humanidad, envió su luz a multitudes
de seres que desde el principio del
mundo esperaban su advenimiento
para ser libertados de su turbación y
poder elevarse hacia el Creador.
48. Sólo Cristo podía iluminar
aquellas tinieblas, sólo su voz podía
resucitar a aquellos espíritus que
dormían para su evolución. Cuando
Cristo expiró en cuanto hombre, el
Espíritu divino hizo luz en las
moradas espirituales y en los mismos
sepulcros, de donde salieron los
espíritus que junto a sus cuerpos
dormían el sueño de la muerte. Esos
seres vagaron esa noche por el mundo
haciéndose visibles a las miradas
humanas como un testimonio de que
el Redentor era vida para todos los
seres y de que el espíritu es inmortal.
(41, 5 6)
49. Hombres y mujeres percibían
señales y voces del s Allá; los
ancianos y los niños también eran
testigos de estas manifestaciones y en
los días anteriores a la muerte del
Redentor, la luz celestial penetró en el
corazón de la humanidad; los seres del
valle espiritual, llamaron al corazón
de los hombres y el día en que el
Capítulo 12 Pasión, Muerte y Resurrección
126
Maestro en cuanto hombre exhaló el
último suspiro, su luz penetró en
todos los antros y en todos los
recintos, en las moradas materiales y
espirituales, en busca de los seres que
hacía mucho tiempo lo estaban
esperando, seres materializados,
perturbados y enfermos, perdidos del
camino, atados con cadenas de
remordimientos, arrastrando fardos de
iniquidad y otros espíritus que creían
estar muertos y estaban adheridos a su
cuerpo; todos salieron de su letargo, y
se levantaron a la vida.
50. Pero antes de abandonar esta
Tierra, fueron a dar testimonio de su
resurrección, de su existencia, a los
que les habían pertenecido y con todo
esto, el mundo presenció estas
manifestaciones en aquella noche de
luto y de duelo.
51. El corazón de los hombres se
estremeció y los niños lloraron ante
aquellos que hacía tiempo que habían
muerto y ese día volvían sólo por un
instante, para dar testimonio de aquel
Maestro que habiendo descendido a la
Tierra para esparcir su semilla de
amor, al mismo tiempo cultivaba los
campos espirituales habitados por
infinidad de espíritus, también hijos
suyos, y los sanaba y libertaba de su
ignorancia. (339, 22)
52. Cuando dejé mi cuerpo, mi
Espíritu hizo su entrada en el mundo
de los espíritus para hablarles con la
palabra de verdad como a vosotros,
les hablé del amor divino porque ése
es el verdadero conocimiento de la
vida.
53. En verdad os digo que el
espíritu de Jesús no estuvo un solo
instante en la tumba, tenía en otros
mundos muchas caridades que hacer;
mi mente infinita tenía para aquéllos,
como para vosotros, muchas
revelaciones que manifestar.
54. También hay mundos donde los
seres en espíritu no saben amar,
moran en la oscuridad y ansían la luz;
hoy los hombres saben que donde hay
desamor y egoísmo existe oscuridad,
que la guerra y las pasiones son la
llave que cierra la puerta del camino
que conduce al Reino de Dios.
55. El amor, en cambio, es la llave
con que se abre el Reino de la luz que
es la verdad.
56. Aquí me he comunicado a
través de materias, allá me he
comunicado directamente con los
espíritus elevados, para que ellos
instruyan a los que no están
capacitados para recibir directamente
mi inspiración. Y esos seres elevados,
luminosos, son como aquí para
vosotros, los portavoces. (213, 6 11)
La aparición de Jesús tras su
Resurrección
57. Días después de mi crucifixión,
hallándose mis discípulos reunidos en
torno de María, les hice sentir mi
presencia, representada en la visión
espiritual de una paloma. En esa hora
bendita, ninguno o moverse ni
pronunciar palabra alguna. Había
verdadero éxtasis, ante la
contemplación de aquel miraje y los
corazones latían llenos de fuerza y de
confianza, sabiendo que la presencia
Capítulo 12 Pasión, Muerte y Resurrección
127
del Maestro, que aparentemente se
había ido, sería eternamente con ellos
en espíritu. (8, 15)
58. ¿Por qué habéis de creer que mi
venida en espíritu no tiene objeto?
Recordad que Yo, después de mi
muerte en cuanto hombre, seguí
hablando a mis discípulos,
presentándome en Espíritu.
59. ¿Qué hubiese sido de ellos sin
aquellas manifestaciones que les dí,
alentándoles en su fe y reanimándoles
para el cumplimiento?
60. Triste era el cuadro que
presentaban después de mi partida; las
lágrimas no cesaban de surcar sus
rostros, los sollozos a cada instante se
escapaban de sus pechos, oraban
frecuentemente y el temor y los
remordimientos les agobiaban. Sabían
que mientras uno me había vendido,
otro me había negado y que casi todos
me habían abandonado en la hora
suprema.
61. ¿Cómo podrían ser los testigos
de aquel Maestro de toda perfección?
¿Cómo tendrían valor y fuerza para
enfrentarse a los hombres de tan
diversos credos y formas de pensar y
de vivir?
62. Fue entonces cuando mi
Espíritu hizo acto de presencia entre
ellos para clamar su dolor, encender
su fe, inflamar sus corazones con el
ideal de mi Doctrina.
63. Yo humanicé mi Espíritu hasta
hacerlo visible y tangible ante los
discípulos, pero mi presencia fue
espiritual y mirad cuánta influencia y
trascendencia tuvieron aquellas
manifestaciones entre mis apóstoles.
(279, 47 52)
64. Mi sacrificio se consumó, mas
sabiendo que aquellos corazones me
necesitaban más que nunca, porque en
su interior se había desatado una
tempestad de dudas, sufrimientos,
confusiones y temores, presto me
acerqué a ellos para darles una prueba
más de mi infinita caridad. En mi
amor y piedad por aquellos párvulos
de mi palabra, me humanicé tomando
la forma o imagen del cuerpo que
llevé en el mundo y me dejé ver y me
hice oír y con mis palabras encendí de
nuevo la fe en aquellos decaídos
espíritus. Era una nueva lección, una
nueva forma de comunicarme con
quienes me habían acompañado en la
Tierra; y se sintieron fortalecidos,
inspirados, transfigurados por la fe y
el conocimiento en mi verdad.
65. A pesar de aquellas pruebas, de
las que eran testigos todos, hubo uno
que con obstinación negaba mis
manifestaciones y pruebas que espi-
ritualmente venía a dar a mis
discípulos y fue menester permitirle
que palpara hasta con sus sentidos
materiales mi presencia espiritual para
que pudiese creer.
66. Pero no solamente entre los
discípulos que más cerca de
estuvieron se suscitó aquella duda; no,
también entre las multitudes, en los
poblados, en las ciudades y en las
aldeas, entre los que habían recibido
pruebas de mi poder y por esas obras
me seguían, surgió la confusión, la
interrogación angustiosa, la sorpresa,
Capítulo 12 Pasión, Muerte y Resurrección
128
el no saberse explicar, por qué todo
había terminado en aquella forma.
67. Yo tuve caridad de todos y así
como a mis más cercanos discípulos
les dí pruebas de no haberme apartado
de ellos aunque ya no les acompañase
en cuanto hombre en la Tierra, a cada
corazón, en cada hogar o familia y en
cada pueblo, me manifesté ante los
corazones que creían en Mí,
haciéndoles sentir mi presencia
espiritual en multitud de formas.
Entonces comenzó la lucha de aquel
pueblo de cristianos que necesitaron
perder en la Tierra a su Maestro para
levantarse a predicar la verdad que Él
les había revelado. Todos conocéis
sus grandes obras. (333, 38 41)
68. En el Segundo Tiempo, cuando
me hice visible a mis discípulos por
última vez entre nubes, al desaparecer
de su vista, hubo tristeza en ellos
porque en ese instante sintieron
quedar en la soledad, mas luego
escucharon la voz del ángel emisario
del Señor que les decía: "Varones
galileos: ¿Qué es lo que miráis? A
este mismo Jesús que hoy habéis visto
ascender a los Cielos, le veréis
descender en la misma forma".
69. Entonces ellos comprendieron
que cuando el Maestro volviera a los
hombres, lo haría espiritualmente. (8,
13 14)
129
Capítulo 13 Misión y significado de Jesús y sus Apóstoles
Corrección del antiguo concepto
de Dios y de falsas tradiciones
1. Jesús, el Cristo, ha sido la
enseñanza mas clara que en el mundo
os para enseñaros cuán grande es el
amor y la sabiduría del Padre. Jesús
fue el mensaje viviente que el Creador
envió a la Tierra para que conocieseis
las virtudes del que os creó. La
humanidad veía en Jehová a un Dios
colérico e implacable, a un juez
terrible y vengativo, y a través de
Jesús vino a sacaros de vuestro error.
2. Ved en el Maestro al amor
divino hecho carne; vino a juzgar
todas vuestras obras con su vida de
humildad, sacrificio y caridad, y antes
de castigaros con la muerte, ofreció su
sangre para daros a conocer la vida
verdadera, la del amor. Aquel mensaje
divino iluminó la vida de la
humanidad y la palabra que entregó el
Divino Maestro a los hombres dio
origen a religiones y sectas, a través
de las cuáles me han buscado y
todavía me buscan; mas de cierto os
digo que ellos no han entendido aún el
contenido de ese mensaje.
3. La humanidad llega a pensar
que el amor de Dios para sus hijos es
infinito, ya que Él, en Jesús, murió
por amor a los hombres. Llega a
conmoverse con los padecimientos de
Jesús ante sus jueces y verdugos, llega
a ver en el Hijo al Padre, pero el
contenido, el alcance de cuanto el
Señor quiso decir a la humanidad a
través de aquella revelación que
empezó en una Virgen y concluyó en
la nube de Betania, no ha sido
interpretado hasta hoy.
4. He tenido que volver sobre la
misma nube en la que el Verbo
ascendió hacia el Padre para daros la
explicación y mostraros el verdadero
contenido de todo cuanto os fue
revelado en el nacimiento, vida, obras
y muerte de Jesús.
5. El Espíritu de Verdad, el
prometido por Cristo en aquel tiempo,
es esta manifestación divina que ha
venido a iluminar las tinieblas y a
aclarar los misterios que la mente o el
corazón del hombre no alcanzaba a
penetrar. (81, 46 49)
6. Yo vine en el Segundo Tiempo
en cuanto hombre predicando mi
verdad con el ejemplo, detuve el
sacrificio inútil de seres inocentes e
inconscientes, sacrificándome en aras
de una lección perfecta de amor.
Cordero de Dios me llamasteis por
haberme inmolado aquel pueblo en
sus fiestas tradicionales.
7. Ciertamente mi sangre fue
derramada para enseñar a los hombres
el camino de su redención. Mi amor
divino fue derramado desde la cruz
sobre la humanidad de aquél y de
todos los tiempos, para que en aquel
ejemplo, en aquella palabra, en
aquella vida perfecta se inspirase la
humanidad y encontrase la salvación,
Capítulo 13 Misión y significado de Jes y sus Apóstoles
130
la purificación de los pecados y la
elevación del espíritu. (276, 15)
El ejemplo de Jesús
8. Fue preciso que Jesús os
mostrara los principios que debíais
seguir y de los que os habíais
apartado.
9. Os mostré toda mi
mansedumbre, mi amor, mi sabiduría
y caridad, y apuré ante vosotros el
cáliz del dolor, para que vuestro
corazón se conmoviera y vuestro
entendimiento despertara. Era
necesario que los corazones nacieran
al bien, y el dolor de verme
crucificado por amor a ellos, fuera
como una espina que les recordase
que todos debéis sufrir por amor para
llegar al Padre. Mi promesa para todo
aquél que quisiera tomar su cruz y
seguirme, fue la paz eterna, el
supremo bienestar que no tiene fin en
el espíritu. (240, 23 24)
10. Cristo es y debe ser vuestro
modelo, para eso vine a hacerme
hombre en aquel tiempo. ¿Cuál fue la
manifestación que Jesús entregó a la
humanidad? Su amor infinito, su
divina sabiduría, su misericordia sin
límites y su poder.
11. Yo os dije: Imitadme y llegaréis
a hacer las mismas obras que Yo
hago; si vine como Maestro, debíais
de comprender que no fue para
enseñaros lecciones imposibles o que
estuvieran fuera del alcance del
entendimiento de los hombres.
12. Comprended entonces que,
cuando hagáis obras semejantes a
aquellas que Jesús os enseñó, habréis
alcanzado la plenitud de la vida, de la
que os hablé anteriormente. (156, 25
27)
La trascendencia de la Doctrina
de Jesús
13. La Doctrina de Jesús, entregada
como ejemplo, como un libro abierto
para que la humanidad lo estudiara,
no ha encontrado ningún otro pueblo
de la Tierra, en ninguna generación,
en ninguna raza, nada semejante.
Porque aquéllos que se han levantado
entregando preceptos de justicia o
doctrinas de caridad, han sido
enviados por a la Tierra como
precursores, como emisarios, mas no
como Divinidad. Sólo Cristo vino
entre vosotros como Divinidad. Él
vino a entregaros la lección más clara
y más grande que ha recibido el
corazón del hombre. (219, 33)
Convocación, aprendizaje y
pruebas de los Apóstoles de
Jesús
14. Habéis conmemorado en este
tiempo los años de mi predicación,
aquellos tres años en que preparé a
mis discípulos; en que conviví con
ellos. Ellos contemplaron todas mis
obras y en su preparación lograron
penetrar en mi corazón y contemplar
la pureza, toda la majestad y la
sabiduría que había en el Maestro.
15. En aquel tiempo no hice actos
de ostentación, mi paso por la Tierra
fue humilde, mas el que estaba
preparado presentía la grandeza de mi
presencia y del tiempo que vivía.
Capítulo 13 Misión y significado de Jesús y sus Apóstoles
131
16. Así escogí a mis discípulos; a
los unos los encontré en la ribera del
río y los llamé diciéndoles:
"Seguidme". ¡Cuando ellos fijaron su
mirada en Mí, comprendieron quién
era Aquél que les hablaba, y así, uno a
uno fui escogiendo. (342, 21)
17. Yo nunca dije, mientras estuve
predicando en el mundo, que mis
discípulos ya fuesen maestros o que a
ellos escucharan. Eran los párvulos
que, cautivos de la luz de mi palabra,
mansamente me seguían, pero que aún
llegaban a cometer faltas, porque
faltaba tiempo para que se
transformasen y luego surgiesen como
ejemplo pata la humanidad. Eran
rocas que estaban siendo
pulimentadas con el cincel del amor
divino, para que s tarde también
ellos convirtiesen las piedras en
diamantes. (356, 39)
18. Yo he probado a mis discípulos
en todos los tiempos. Cuántas veces
sometí a prueba a Pedro y solamente
en una de ellas flaqueó, mas no le
juzguéis mal por este hecho, porque
cuando él encendió su fe, fue como
una antorcha entre la humanidad
predicando y dando testimonio de la
verdad.
19. No juzguéis a Tomás;
considerad cuántas veces vosotros
habéis palpado mis obras y aún así
habéis dudado. No miréis con
desprecio a Judas Iscariote, aquel
discípulo amado que vendió a su
Maestro por treinta monedas, porque
jamás ha habido arrepentimiento
mayor que el suyo.
20. Yo me serví de cada uno de
ellos para dejaros lecciones que os
sirvieran de ejemplo y que existieran
eternamente en la memoria de la
humanidad. Después de su flaqueza
tuvieron el arrepentimiento, la
conversión y la entrega absoluta al
cumplimiento de su misión. Ellos
fueron verdaderos apóstoles y dejaron
un ejemplo para todas las
generaciones. (9, 22 23)
El Apóstol Juan
21. Recordad que cuando mi
cuerpo fue desclavado de la cruz y
luego sepultado, consternados los
discípulos y sin poder comprender lo
que había pasado, creyeron que con la
muerte del Maestro todo había
terminado. Fue menester que sus ojos
volviesen a verme y sus oídos me
escuchasen de nuevo para que su fe se
encendiese y su conocimiento en mi
palabra se afirmase.
22. Ahora debo deciros que entre
aquellos discípulos hubo uno que
jamás dudó de Mí, que nunca titubeó
ante las pruebas y ni por un instante
me abandonó. Fue Juan, el discípulo
fiel, valeroso, ferviente y amantísimo.
23. Por ese amor lo confié a María,
a los pies de la cruz, para que siguiese
bebiendo el amor en aquel corazón sin
mancha y a su lado, se fortaleciese
aún más para la lucha que le
aguardaba.
24. Mientras sus hermanos, los
otros discípulos, iban cayendo uno a
uno bajo el golpe del verdugo,
Capítulo 13 Misión y significado de Jes y sus Apóstoles
132
sellando con su sangre y su vida la
verdad de cuanto predicaban y el
nombre de su Maestro, Juan vencía a
la muerte y escapaba del martirio.
25. Confinado al destierro, no
supieron sus perseguidores que allí, en
aquella isla a donde le arrojaban,
descendería de los cielos sobre aquel
hombre, la gran revelación de los
tiempos que vosotros estáis viviendo,
la profecía que habla a los hombres de
cuanto ha de ser y se ha de cumplir.
26. Después de amar mucho a sus
hermanos y dedicar su vida para
servirles en el nombre de su Maestro,
tuvo Juan que vivir aislado de ellos,
solitario, pero siempre orando por la
humanidad, siempre pensando en
aquéllos por quienes Jesús había
derramado su sangre.
27. La oración, el silencio, el
recogimiento, la pureza de su
existencia y la bondad de sus
pensamientos, hicieron el milagro de
que aquel hombre y aquel espíritu
evolucionase en un breve tiempo, lo
que otros espíritus han necesitado de
miles de años para poder alcanzar.
(309, 41 44)
28. Cuando contemplo a los mora-
dores de este mundo, veo que todos
los pueblos conocen mi nombre, que
millones de hombres pronuncian mis
palabras y sin embargo de ello, de
cierto os digo que no veo amor de los
unos a los otros.
29. Todo cuanto os enseño en este
tiempo, y cuanto acontece en el
mundo, es la explicación y el
cumplimiento de la revelación que por
conducto de mi apóstol Juan, hice a la
humanidad, cuando habitando mi
discípulo en la Isla de Patmos le llevé
en espíritu a las alturas, al plano
divino, a lo insondable, para mostrarle
por medio de símbolos el principio y
el final, el Alfa y la Omega y vio los
acontecimientos que fueron, los que
eran y los que habrían de ser.
30. Nada comprendió por el
momento, mas mi voz le dijo: "Lo que
vieres y oyeres, escríbelo" y él
escribió.
31. Juan tuvo discípulos los cuales
le buscaban en su retiro cruzando en
barcas la mar. Ávidamente aquellos
hombres preguntaban al que fue
discípulo de Jesús, cómo había sido el
Maestro, cómo era su palabra y sus
milagros, y Juan, imitando en amor y
en sabiduría a su Señor, les
maravillaba con su palabra. Pero
cuando llegó la ancianidad, ya
agobiado aquel cuerpo por el tiempo,
aún tenía fuerzas para dar testimonio
de su Maestro y decir a sus discípulos:
"Amáos los unos a los otros".
32. Los que le buscaban, viendo
que el día de la partida de Juan se
aproximaba, y queriendo poseer toda
la sabiduría que aquel apóstol
atesoraba, le pedían les revelara
cuanto de su Maestro había aprendido,
y por toda respuesta escuchaban
siempre aquella frase: "Amáos los
unos a los otros".
33. Los que con tanto afán e interés
preguntaban, se sentían defraudados y
pensaban que la vejez había borrado
de su memoria las palabras de Cristo.
Capítulo 13 Misión y significado de Jesús y sus Apóstoles
133
34. Yo os digo, que de Juan no se
había borrado una sola de mis
palabras; sino que de todas mis
lecciones brotaba como una sola
esencia aquélla que condensa toda la
Ley: el amor de los unos a los otros.
35. ¿Cómo podría borrarse de aquel
discípulo tan amado, la lección del
Maestro a quién tanto amó? (167, 32
37)
36. En el Segundo Tiempo, después
de mi partida, quedó vuestra Madre
Celestial fortaleciendo y
acompañando a mis discípulos. Ellos,
después del dolor y la prueba,
encontraron abrigo en el dulce
corazón de María, su palabra sigu
alimentándolos, y ellos alentados por
la que seguía enseñándoles en
representación del Divino Maestro,
prosiguieron su camino, y cuando Ella
partió, comenzó su lucha y cada uno
tomó el camino que le estaba
señalado. ( 183, 13)
Los Apóstoles Pedro y Pablo
37. No apartaréis de vuestra mente
el caso de Pedro, mi discípulo,
perseguido a muerte por Saulo. Yo le
probé al fiel apóstol que no estaba
solo en su prueba y que si confiaba en
mi poder, Yo le defendería de sus
perseguidores.
38. Saulo fue sorprendido por mi
luz divina, cuando se encaminaba en
busca de Pedro, para prenderle. Mi luz
llegó a lo más profundo del corazón
de Saulo, quien postrado ante mi
presencia, vencido por mi amor,
impotente para llevar a cabo la misión
que en contra de mi discípulo llevaba,
sintió en el fondo de la
transformación de todo su ser, y, ya
convertido a la fe de Cristo, se
apresuró a ir en busca de Pedro; pero
ya no para matarle, sino para pedirle
que le instruyese en la palabra del
Señor y le dejase tomar parte en su
Obra.
39. Desde entonces Saulo fue
Pablo, significando aquel cambio de
nombre, la absoluta transformación
espiritual de aquel hombre, su
conversión absoluta. (308, 46 47)
40. Pablo no se contaba entre los
doce apóstoles, no comió en mi mesa
ni me siguió por los caminos para
escuchar mis enseñanzas; mas bien, él
no creía en Mí ni veía con buenos ojos
a los que me seguían. En su corazón
existía la idea de exterminar la
simiente que Yo había confiado a mis
discípulos, la cual empezaba ya a
extenderse; pero Pablo ignoraba que
él era uno de los míos. Conocía que
habría de venir el Mesías, y creía en
ello; mas no podía imaginar que el
humilde Jesús fuese el salvador
prometido. Su corazón estaba lleno de
la soberbia del mundo y por eso no
había sentido la presencia de su
Señor.
41. Saulo se había levantado en
contra de su Redentor. Perseguía a
mis discípulos así como a la gente que
a ellos se acercaban para escuchar mi
mensaje de labios de aquellos
apóstoles. Y así le sorprendí, dedicado
a perseguir a los míos, le toque en lo
más sensible de su corazón y al
Capítulo 13 Misión y significado de Jes y sus Apóstoles
134
instante me reconoció, porque su
espíritu me esperaba, por ello oyó mi
voz.
42. Fue mi voluntad, que aquel
hombre público se convirtiese de esa
manera, para que el mundo fuese
presenciando a cada paso esas obras
sorprendentes que le sirviesen de
estímulo a su fe y a su comprensión.
43. ¿A qué citar hecho por hecho la
vida de aquel hombre, que desde
entonces se consagró a amar a sus
semejantes, inspirado en el amor hacia
su Maestro y en sus divinas lecciones?
44. Pablo fue uno de los más
grandes apóstoles de mi palabra, su
testimonio fue siempre de amor, de
limpidez, de verdad y de luz. Su
anterior materialismo, se transformó
en una espiritualidad muy elevada, su
dureza se convirtió en infinita ternura,
y así se cambió el perseguidor de mis
apóstoles en el más diligente
sembrador de mi palabra, en el
incansable caminante que llevara a
distintas naciones, a comarcas y a
aldeas, el divino mensaje de su Señor,
por quien vivió y a quien le ofrendó
su vida.
45. Aqtenéis, pueblo amado, un
bello ejemplo de conversión y una
demostración de que, aun no
habiéndome escuchado, pueden llegar
los hombres a ser mis grandes
apóstoles. (157, 42 47)
La ejemplaridad de los Apóstoles
46. ¿Quién sino Yo, alentó a los
discípulos en aquel Segundo Tiempo,
cuando ya caminaban por el mundo
sin su Maestro? ¿No os parece
admirable la obra de cada uno de
ellos? Pues os digo que también
habían tenido flaquezas como
cualquier humano. Más tarde se
llenaron de amor y de fe, no les
amedrentó quedarse en el mundo
como ovejas entre lobos y andar
siempre perseguidos y burlados por la
gente.
47. Ellos tenían potestad para hacer
prodigios, sabían hacer uso de aquella
gracia para convertir corazones a la
verdad.
48. Bienaventurados todos aquéllos
que escucharon la palabra de Jesús en
labios de mis apóstoles, porque en
ellos mi Doctrina no sufrió alteración
alguna, sino que fue dada con toda
pureza y verdad. Por eso los hombres
al escucharles, sentían en su espíritu
la presencia del Señor y
experimentaban en su ser una
sensación de poder, de sabiduría y
majestad.
49. Ahí tenéis en ellos un digno
ejemplo: aquellos pobres y humildes
pescadores de Galilea, transformados
por el amor en pescadores espirituales
conmovieron pueblos e imperios con
la palabra que de Jesús habían
aprendido y prepararon con su
perseverancia y su sacrificio la con-
versión de los pueblos y el
establecimiento de la paz espiritual.
Desde los reyes hasta los mendigos
supieron de mi paz en aquellos días de
cristianismo verdadero.
50. No fue perdurable aquella era
de espiritualidad entre los hombres,
mas Yo que todo lo sé, os había
anunciado y prometido mi retorno
Capítulo 13 Misión y significado de Jesús y sus Apóstoles
135
porque sabía que volveríais a
necesitarme. (279, 56 60)
La expansión del Cristianismo
51. Mi Doctrina, en los labios y en
las obras de mis discípulos, era una
espada de amor y de luz que luchaba
contra la ignorancia, la idolatría y el
materialismo. Un clamor de
indignación se levantaba en los que
veían el próximo derrumbe de sus
mitos y de sus tradiciones, al mismo
tiempo que en otros corazones surgía
un himno de gozo ante la senda
luminosa que se abría a la esperanza y
a la fe de los sedientos de verdad y de
los oprimidos por el pecado.
52. Los que negaban la vida
espiritual se exasperaban al escuchar
las revelaciones del Reino de los
Cielos, mientras que los que intuían
aquella existencia y esperaban justicia
y salvación, daban gracias al Padre
por haber enviado al mundo a su
Unigénito.
53. Los hombres que conservaban
en su corazón el anhelo bendito de
servir y amar con pureza a su Dios,
veían despejarse su senda e iluminarse
su entendimiento al penetrar en mi
palabra y sentían un alivio en su
espíritu y en su corazón. La enseñanza
de Cristo, como verdadero pan
espiritual, venía a llenar el inmenso
vacío que llevaban, colmando con su
perfección y con su esencia todas las
aspiraciones de su espíritu.
54. Una nueva era se iniciaba, un
camino más claro se abría,
conduciendo a la eternidad.
55. ¡Qué hermosos sentimientos de
elevación espiritual, de amor y de
ternura se despertaron entonces en los
que se iluminaron de fe para recibir
mi palabra! ¡Cuánto valor y qué
firmeza acompañó a aquellos
corazones, que supieron sufrirlo y
arrostrarlo todo sin decaer un instante!
56. ¿Acaso porque la sangre del
Maestro se encontraba fresca aún?
No, pueblo; la esencia espiritual de
aquella sangre, que fue la
representación material del Divino
Amor, no se seca ni extingue jamás,
ella está presente, viva y cálida ahora
como entonces.
57. Es que en aquellos corazones
existió también amor hacia la verdad,
a la que consagraron su vida y hasta
ofrendaron su sangre, para confirmar
con ello que habían aprendido la
lección de su Maestro.
58. Aquella sangre noblemente
derramada venció los obstáculos y las
vicisitudes.
59. ¡Cómo contrastaba la
espiritualidad de los discípulos de mi
palabra con la idolatría, el
materialismo, el egoísmo y la
ignorancia de los fanáticos en
tradiciones antiguas, o de los paganos
que vivían tan sólo para rendir culto al
placer de la materia! (316, 34 42)
60. Sembrad de buenos ejemplos el
camino, no adulteréis mis enseñanzas,
imitad en esto a mis apóstoles del
Segundo Tiempo que nunca cayeron
en cultos materiales para enseñar y
explicar mi Doctrina. No se les puede
atribuir a ellos la idolatría en que
Capítulo 13 Misión y significado de Jes y sus Apóstoles
136
después cayó la humanidad. Sus
manos jamás erigieron altares, ni
construyeron palacios para el culto
espiritual; pero llevaron la enseñanza
de Cristo a la humanidad, llevaron la
salud a los enfermos, la esperanza y el
consuelo a los pobres y a los tristes, y
como su Maestro, enseñaron el
camino de salvación a los perdidos.
61. La religión cristiana que
conocéis en estos tiempos, no es
siquiera un reflejo de la Doctrina que
mis apóstoles practicaron y
enseñaron.
62. Nuevamente os digo que en
aquellos discípulos podéis encontrar
modelos perfectos de humildad, de
amor, de caridad y elevación. Ellos
sellaron con sangre la verdad que
pronunciaron sus bocas.
63. De vosotros no pedirá ya sangre
la humanidad, para creer en vuestro
testimonio; pero os pedirá verdad.
(256, 30 33)
137
III. El Tiempo de la Iglesia Cristiana
Capítulo 14 Cristianismo, Iglesias y Cultos
El desarrollo del Cristianismo
1. Después de mi partida en el
Segundo Tiempo, mis apóstoles
continuaron mi obra, y los que
siguieron a mis apóstoles, continuaron
la labor de ellos. Eran los nuevos
labriegos, los cultivadores de aquella
campiña preparada por el Señor,
fecundada con su sangre, sus lágrimas
y su palabra, cultivada con el trabajo
de los doce primeros y también por
los que les siguieron; mas de tiempo
en tiempo y de generación en
generación, los hombres fueron
mistificando o falseando mi obra y mi
doctrina.
2. ¿Quién le dijo al hombre que él
podía hacer mi imagen? ¿Quién le
dijo que me representara pendiente de
la cruz? ¿Quién le dijo que podía
hacer la imagen de María, la forma de
los ángeles o el rostro del Padre? ¡Ah
hombres de poca fe! Que para poder
palpar mi presencia, habéis tenido que
materializar lo espiritual.
3. La imagen del Padre fue Jesús;
la imagen del Maestro, sus discípulos.
Yo dije en el Segundo Tiempo:
"Quién conoce al Hijo, conoce al
Padre". Esto quiere decir que Cristo,
que hablaba en Jesús, era el propio
Padre. Sólo el Padre podía hacer su
propia imagen.
4. Después de muerto en cuanto
hombre, me manifesté con vida ante
mis apóstoles, para que reconocieran
que Yo era la vida y la eternidad y
que en materia o fuera de ella estaba
presente entre vosotros. No todos los
hombres entendieron esto y por eso
cayeron en idolatría y en fanatismo.
(113, 13 17)
5. Yo había dicho a la mujer de
Samaria: El que bebiera de esta agua
que Yo doy, sed no volverá a tener.
Yo hoy os digo: si de aquella agua
viva hubiera bebido la humanidad, no
llevaría en sí tanta miseria.
6. No perseve la humanidad en
mi enseñanza y prefirió tomar mi
nombre para crear religiones según su
interpretación y conveniencia. Yo
abolí tradiciones y le enseñé la
Doctrina del amor, y hoy venís a Mí,
para presentarme ritos vanos y
ceremonias que en nada benefician al
espíritu. Si no existe espiritualidad en
vuestras obras, no puede haber verdad
y lo que no tiene verdad no llega a
vuestro Padre.
7. Cuando aquella mujer
samaritana sintió que la luz de mis
ojos penetraba al fondo de su corazón,
me dijo: "Señor, vosotros los judíos
decís que Jerusalén es el lugar en el
que hay que adorar a nuestro Dios".
Capítulo 14 Cristianismo, Iglesias y Cultos
138
Entonces le dije: "Mujer, en verdad te
digo, que se acerca el instante en que
ni en este monte ni en Jerusalén
adoraréis al Padre como lo hacéis
ahora. Se acerca el tiempo en que se
adore al Padre en espíritu y en verdad,
porque Dios es Espíritu.
8. Esta es mi Doctrina de todos
los tiempos. Mirad que teniendo la
verdad delante de vuestros ojos, no
habéis querido ver. ¿Cómo podréis
vivirla si no la conocéis? (151, 2 5)
Ceremonias del culto
9. Si amáis, no necesitaréis cultos
materiales ni ritos, porque llevaréis la
luz que ilumina vuestro templo
interior, ante el cual se romperán las
olas de todas las tormentas que os
pudiesen azotar y se destruirán las
tinieblas de la humanidad.
10. No profanéis más lo divino,
porque en verdad os digo, que es
mucha la ingratitud con que os
mostráis ante Dios, cuando hacéis
esas prácticas externas que habéis
heredado de vuestros primeros
hermanos, y en las que os habéis
fanatizado.
11. Contemplad a la humanidad
desorientada, porque las grandes
religiones que se nombran cristianas
dan más importancia a lo ritual y
exterior que a mi propia Doctrina.
Aquella palabra de vida que sellé con
obras de amor y con sangre en la cruz,
ya no vive en el corazón de los
hombres, está encerrada y muda en
los libros envejecidos y empolvados.
Y ahí tenéis una humanidad cristiana
que ni conoce ni comprende ni sabe
imitar a Cristo.
12. Por eso tengo pocos discípulos
en este tiempo; los que aman a su
hermano, los que sufren, los que
alivian el dolor ajeno, aquellos que
viven en la virtud y la predican con el
ejemplo, esos son los discípulos de
Cristo.
13. El que conociendo mi Doctrina
la oculta o la da a conocer sólo con
los labios y no con el corazón, ese no
es mi discípulo.
14. No he venido en este tiempo a
buscar templos de piedra para
hacerme presente en ellos; vengo
buscando espíritus, corazones, no
galas materiales. (72, 47 50)
15. Mientras las religiones
permanezcan sumergidas en su sueño
y no rompan su rutina, no habrá
despertar en el espíritu, ni
conocimiento de los ideales
espirituales; y por lo tanto, no podrá
haber paz entre los hombres, ni
aparecerá la caridad; no podrá brillar
la luz que resuelve los graves
conflictos humanos. (100, 38)
El Clero
16. Como no sabéis lo que es la paz
verdadera, os conformáis con suspirar
por ella y tratáis por todos los medios
posibles y en todas las formas
imaginables de lograr alguna
tranquilidad, comodidades y
satisfacciones; pero nunca lo que es
verdaderamente la paz del espíritu. Yo
os digo que a ella sólo la conquista la
Capítulo 14 Cristianismo, Iglesias y Cultos
139
obediencia del hijo hacia la voluntad
de su Señor.
17. Hacen falta en el mundo buenos
explicadores de mi palabra, buenos
intérpretes de mis enseñanzas, por eso
la humanidad, aun llamándose
cristiana, vive espiritualmente
atrasada, porque no hay quien la haga
estremecer con mi verdadera
Doctrina, no hay quien cultive su
corazón con el amor con que Yo vine
a enseñar a los hombres.
18. Día tras a, en recintos,
iglesias y templos, se pronuncia mi
nombre y se repiten mis palabras, mas
nadie vibra, nadie se estremece con su
luz, y es que el sentido de ellas lo han
equivocado los hombres. Creen las
mayorías que la virtud de la palabra
de Cristo consiste en repetirla una vez
tras otra, maquinalmente, sin
comprender que no es necesario
decirla, sino estudiarla, meditarla,
practicarla y vivirla.
19. Si los hombres supiesen buscar
la esencia en la palabra de Cristo,
cada vez la encontrarían nueva,
fresca, viva y palpitante, pero la
conocen tan sólo superficialmente y
así no pueden ni podrán alimentarse
con ella.
20. ¡Pobre humanidad, perdida
entre las tinieblas teniendo tan cerca
la luz, llorando angustiosamente y
estando a su alcance la paz! Mas no
pueden contemplar esa divina luz
porque ha habido quienes han
vendado sus ojos, sin piedad. Yo que
os amo en verdad, vengo en vuestra
ayuda, apartándoos de las tinieblas y
probándoos que cuanto os dije en
aquel tiempo, fue para todos los
tiempos y que no debéis considerar
aquella divina palabra, como una
doctrina antigua, pasada de época,
porque el amor que fue la esencia de
toda mi enseñanza, es eterno, y en él
está el secreto de vuestra salvación, en
esta era de confusiones, de inmensa
amargura y de desenfrenadas
pasiones. (307, 4 8)
21. Yo repruebo a quienes
prediquen una fe ciega, una fe sin
conocimiento, una fe adquirida por
temores y supersticiones.
22. No escuchéis las palabras de
quienes atribuyen a Dios todos los
males que aquejan a la humanidad,
todas las plagas, hambres y pestes,
llamándolas castigos o ira de Dios.
Esos son los falsos profetas.
23. Apartaos de ellos porque no me
conocen y quieren enseñar a los
hombres cómo es Dios.
24. Ahí tenéis el fruto de la mala
interpretación que se ha dado a las
escrituras de los tiempos pasados,
cuyo lenguaje divino no ha sido
encontrado todavía en el fondo del
lenguaje humano con que fueron
escritas las revelaciones y las
profecías. Muchos van hablando del
fin del mundo, del juicio final, de la
muerte y del infierno, sin saber un
átomo de la verdad. (290, 16 19)
25. Estáis ya en la Tercera Era y
aún la humanidad está retrasada
espiritualmente. Sus ministros, sus
teólogos y pastores espirituales bien
poco y a veces nada le revelan de la
Capítulo 14 Cristianismo, Iglesias y Cultos
140
vida eterna. A ellos les revelo también
los misterios de mi arcano y os digo:
¿Por qué los callan? ¿Por qué temen
despertar al espíritu aletargado de los
hombres? (245, 5)
26. Mi doctrina os enseña un culto
perfecto, espiritual y puro hacia el
Padre, porque el espíritu de la
humanidad ha llegado, sin darse
cuenta, ante los umbrales del templo
del Señor, donde penetrará para sentir
mi presencia, para oír mi voz a través
de su conciencia y verme en la luz que
a su mente desciende.
27. El vacío que los hombres
sienten dentro de sus diferentes
religiones en este tiempo, se debe a
que el espíritu tiene hambre y sed de
espiritualidad; no le bastan los ritos y
las tradiciones; ansía conocer mi
verdad. (138, 43 44)
Comunión y Misa
28. Jamás he venido envuelto en
misterio ante los hombres. Si os he
hablado en sentido figurado para
revelaros lo divino o representar en
alguna forma material lo eterno, ha
sido para que me comprendáis, pero si
los hombres se detienen a adorar
formas, objetos o símbolos, en lugar
de buscar el sentido de aquellas
enseñanzas, es natural que se
estacionen por siglos y en todo
contemplen misterios.
29. Desde los tiempos de la
estancia de Israel en Egipto, en que mi
sangre fue representada por la de un
cordero, ha habido hombres que sólo
viven de tradiciones y de ritos, sin
comprender que aquel sacrificio fue
una imagen de la sangre que Cristo
vendría a derramar para daros la vida
espiritual. Otros creyendo alimentarse
con mi cuerpo, comen panes mate-
riales, sin querer comprender que
cuando dí a mis discípulos el pan en el
Cenáculo, fue para darles a
comprender que quien tomare la
esencia de mi palabra como sustento,
se habría alimentado de Mí.
30. Cuán pocos son los que en
verdad saben entender mis divinas
lecciones, y estos pocos son los que
las analizan con el espíritu. Mas tened
en cuenta, que la divina revelación no
os la he traído en una sola vez, sino
que os la he ido aclarando en cada una
de mis lecciones. (36, 7 9)
31. Hay gozo en el corazón de estas
multitudes, porque saben que frente a
su esritu se encuentra el banquete
celestial, en el cual el Maestro les
espera para darles a comer y beber el
pan y el vino de la vida verdadera.
32. La mesa en la cual Jesús se
reunió en aquel tiempo con sus
apóstoles, fue un símbolo del reino de
los cielos. Ahí estaba el Padre
rodeado de los hijos, ahí estaban los
manjares representando a la vida y el
amor, vibraba la voz divina y su
esencia era el concierto universal, y la
paz que allí reinaba era la paz que
existe en el Reino de Dios.
33. Habéis tratado de purificaros en
estas albas pensando que el Maestro
había de traeros en sus palabras un
nuevo testamento y así es: hoy os
concedo que recordéis el pan y el vino
Capítulo 14 Cristianismo, Iglesias y Cultos
141
con que representé mi cuerpo y mi
sangre, mas también he venido a
deciros que en este nuevo tiempo sólo
hallaréis ese sustento en la esencia
divina de mi palabra. Si buscáis mi
cuerpo y mi sangre, tendréis que
buscarlos en lo divino de la creación,
porque Yo soy sólo Espíritu. Comed
de ese pan y bebed de ese vino, mas
llenad también mi cáliz, quiero beber
con vosotros, tengo sed de vuestro
amor.
34. Llevad este mensaje a vuestros
hermanos y aprended que la sangre
siendo vida, es tan sólo un símbolo de
la vida eterna que es el amor
verdadero. Por vosotros estoy
comenzando a iluminar a la
humanidad con mis nuevas
revelaciones. (48, 22 25)
35. Os traigo la paz y una nueva
enseñanza. Si mi sacrificio del
Segundo Tiempo abolió el sacrificio
de víctimas inocentes que inmolabais
en el altar de Jehová, hoy el sustento
de mi palabra divina ha hecho que
ceséis de representar mi cuerpo y mi
sangre con el pan y el vino de este
mundo.
36. Todo espíritu que quiera vivir
tendrá que alimentarse del Espíritu
Divino. Quien escucha mi palabra y la
siente en su corazón, se ha alimentado
en verdad; ese no sólo ha comido mi
cuerpo y bebido mi sangre sino que
también ha tomado de mi Espíritu
para alimentarse.
37. ¿Quién después de haber
probado este alimento celestial
volverá a buscarme en cuerpos y
formas hechos por manos de hombres.
38. De tiempo en tiempo vengo
borrando tradiciones, ritos y formas
y sólo dejo en vuestro espíritu la Ley
y la esencia de mis enseñanzas. (68,
27)
El Bautismo
39. Pueblo: en aquel tiempo, Juan,
llamado también el Bautista,
bautizaba con agua a los que creían en
su profecía. Este acto era un símbolo
de la purificación del pecado original.
El decía a las multitudes que llegaban
hasta el Jordán para escuchar las
palabras del precursor: he aquí que yo
os bautizo con agua, mas ya viene
Aquél que os bautizará con el fuego
del Espíritu Santo.
40. De ese fuego divino nacieron
todos los espíritus, brotaron limpios y
puros, mas si en su camino han
llegado a mancharse con el pecado
que trajo consigo la desobediencia,
viene de nuevo el fuego de mi
Espíritu a derramarse sobre ellos para
destruir su pecado, borrar sus
manchas y devolverles su pureza
original.
41. Si ese bautizo espiritual, en vez
de ser entendido como la purificación
que el hombre alcanza mediante un
acto de arrepentimiento verdadero
ante su Creador, lo convertís en un
rito y os conformáis con el
simbolismo de un acto, de cierto os
digo, que vuestro espíritu nada
alcanzará.
42. Quien así lo hace, vive aún en
los tiempos del Bautista y es como si
Capítulo 14 Cristianismo, Iglesias y Cultos
142
no hubiese creído en sus profecías ni
en sus palabras que hablaban del
bautismo espiritual, del fuego divino
con el que Dios purifica y eterniza en
la luz a sus hijos.
43. Juan llamaba a los hombres en
su edad de adultos, para derramar en
ellos aquellas aguas símbolo de la
purificación. Llegaban a él, cuando
eran ya conscientes de sus actos y
podían tener ya la voluntad firme para
perseverar en el camino del bien, de la
rectitud y de la justicia. Ved como la
humanidad ha preferido practicar el
acto simbólico de la purificación por
medio del agua, en lugar de la
regeneración verdadera por medio del
arrepentimiento y del firme propósito
de la enmienda que nacen del amor a
Dios. La ceremonia no implica
esfuerzo alguno, en cambio, purificar
el corazón y luchar por permanecer en
la limpidez, significa para el
hombre esfuerzo, vigilia y hasta
sacrificio, por eso han preferido los
hombres cubrir con apariencia sus
pecados, concretándose al
cumplimiento de ceremonias, actos y
ritos que en nada mejoran su
condición moral o espiritual, si en
ellas no interviene la conciencia.
44. Discípulos: esa es la razón por
la cual no quiero que entre vosotros
existan ritos, para que no por cumplir
con ellos, os olvidéis de lo que
verdaderamente llega al espíritu. (99,
56 61)
45. Yo soy quien envía a los
espíritus a encarnar de acuerdo con la
ley de evolución, y en verdad os digo,
que no serán las influencias de este
mundo las que hagan variar mis
planes divinos, porque por sobre todas
las ambiciones de poder se hará mi
voluntad.
46. Cada ser humano trae una
misión a la Tierra, su destino está
trazado por el Padre y su espíritu
ungido por mi caridad. En vano los
hombres hacen ceremonias y ungen a
los pequeños; de cierto os digo, que
en ninguna edad material, serán las
aguas las que purifiquen al espíritu de
sus faltas a mi ley. Y si Yo envío a un
espíritu limpio de todo pecado, ¿De
qué mancha le purifican los ministros
de las religiones del bautizo?
47. Tiempo es de que comprendáis
que el origen del hombre no es un
pecado, sino que su nacimiento es el
resultado del cumplimiento de una ley
natural, ley que no sólo el hombre
cumple, sino todas las criaturas que
forman la naturaleza. Comprended
que os he dicho que el hombre y no su
espíritu; el hombre tiene mi potestad
para crear seres semejantes a él, mas
los espíritus sólo brotarán de Mí.
48. Crecer y multiplicarse es ley
universal; lo mismo brotaron los
astros de otros astros mayores, que la
semilla se multiplicó y jamás he dicho
que en ese hecho hayan pecado u
ofendido al Creador. ¿Por q
vosotros al cumplir con ese divino
mandato, habíais de ser después
juzgados como pecadores?
Comprended que el cumplimiento de
la ley jamás podrá manchar al
hombre.
Capítulo 14 Cristianismo, Iglesias y Cultos
143
49. Lo que mancha al hombre y
aparta al espíritu del camino de
evolución, son las bajas pasiones, el
libertinaje, el vicio, la lujuria, porque
todas ellas van en contra de la ley.
50. Estudiad y escudriñad hasta que
encontréis la verdad, y así dejaréis de
llamar pecado a los mandatos del
Creador de la vida y podréis santificar
la existencia de vuestros hijos con el
ejemplo de vuestras buenas obras.
(37, 18 23)
Recordación de los muertos
51. Los hombres son conservadores
en sus tradiciones y costumbres; bien
está que guarden un recuerdo
imborrable de los seres que han
bajado a la tumba y les atraiga el lugar
donde depositaron sus restos; mas si
se profundizaran en el sentido real de
la vida material, verían que al
desintegrarse aquel cuerpo, vuelve de
átomo en átomo a los distintos reinos
de que está formado y prosigue
desenvolviéndose la vida.
52. Pero el hombre a través de los
tiempos, por su falta de estudio de lo
espiritual, ha creado una cadena de
cultos fanáticos a la materia. Trata de
hacer imperecedera la vida material y
olvida al espíritu que es el que en
verdad posee vida eterna. ¡Cuán lejos
se encuentran todavía de comprender
la vida espiritual!
53. Ahora sabéis que no tiene
objeto llevar ofrendas a esos lugares,
donde una lápida que dice "muerte",
debiera decir "desintegración y vida”,
porque ahí está la Naturaleza en pleno
florecimiento, ahí está la tierra que es
seno fecundo e inagotable de criaturas
y especies.
54. Cuando estas lecciones sean
comprendidas, la humanidad sabrá dar
a lo material su lugar y a lo divino el
suyo. Entonces desaparecerá el culto
idólatra de los antepasados.
55. El hombre debe reconocer y
amar a su Creador, de espíritu a
Espíritu.
56. Los altares son crespones
negros y las tumbas, son una prueba
de ignorancia y de idolatría. Yo
perdono todas vuestras faltas, mas en
verdad debo despertaros. Mi
enseñanza será comprendida y llegará
el tiempo en que los hombres cambien
las ofrendas materiales por
pensamientos elevados. (245, 16 21)
Símbolos materiales, crucifijos y
reliquias
57. En el Primer Tiempo
conocisteis los mbolos: El
tabernáculo o santuario que guardaba
el arca donde estaban guardadas las
tablas de la ley. Cuando aquellos
símbolos hubieron cumplido su
misión, mi voluntad los borró de la
tierra, los ocultó de la vista de los
hombres para que el mundo no cayera
en idolatría, pero el sentido o esencia
de aquellas lecciones la dejé escrita en
la conciencia de mis siervos.
58. En el Segundo Tiempo, después
de consumado el sacrificio de Cristo,
hice desaparecer el símbolo más
grande del cristianismo: la cruz, junto
con la corona, el cáliz y todo cuanto
podía haber sido objeto de fanática
Capítulo 14 Cristianismo, Iglesias y Cultos
144
adoración por parte de la humanidad.
(138, 36)
59. A Jesús lo vio sufrir la
humanidad y su enseñanza y
testimonio es creído por vosotros,
¿Para q seguirlo crucificando en
vuestras esculturas? ¿No os bastan
los siglos que lleváis de exhibirlo
como la víctima de vuestra maldad?
60. En vez de recordarme en los
tormentos y en la agonía de Jesús es
mejor que me recordéis en su
resurrección, plena de luz y gloria.
61. A veces, al mirar vuestras
imágenes representándome en la
forma de Jesús en la cruz, hay quienes
han pensado que se trató de un
hombre débil, cobarde o tímido, sin
pensar que Yo soy Espíritu y vine a
padecer lo que vosotros llamáis
sacrificio y que Yo llamo deber de
amor, para ejemplo de toda la
humanidad.
62. Si meditáis en que fui Uno con
el Padre, no había armas, ni fuerzas,
ni suplicios que pudieran haberme
doblegado; mas si en cuanto hombre
padecí, sangré y morí, fue por daros
mi ejemplo sublime de humildad.
63. Los hombres no han
comprendido la grandeza de aquella
lección, y por doquiera levantan la
imagen del crucificado, que
representa una vergüenza para esta
humanidad, la cual sin amor ni
respeto hacia Aquél a quien dice
amar, le sigue crucificando e hiriendo
diariamente al herir el corazón de sus
hermanos, por quienes dio el Maestro
su vida. (21, 15 19)
64. Yo no os juzgaría si de la Tierra
hicieseis desaparecer hasta la última
cruz con que simbolizáis vuestra fe
cristiana, y en cambio, sustituyeseis
ese símbolo con el amor verdadero de
los unos hacia los otros; porque
entonces vuestra fe y vuestro culto
exterior pasarían a ser culto y fe del
espíritu, que es lo que Yo espero de
vosotros.
65. ¡Si al menos vuestros cultos y
vuestros símbolos tuviesen la fuerza
para impedir vuestras guerras, para no
dejaros caer en el vicio, para
manteneros en paz! Pero, mirad como
estáis pasando por sobre todo lo que
decís que es sagrado; mirad cómo
estáis pisoteando lo que habéis tenido
como divino.
66. ¡Más os valiera, vuelvo a
deciros, no tener un solo templo, ni un
altar, ni un símbolo o imagen en toda
la Tierra; pero que supieseis orar con
el espíritu, que supieseis amar a
vuestro Padre, y creer en Él sin
necesidad de representantes, y que os
amaseis como os he enseñado en mi
Doctrina. Entonces estaríais a salvo,
estaríais caminando en la senda
trazada con mis huellas de sangre,
huellas con las que vine a sellar la
verdad de mis enseñanzas. (280, 69
70)
Veneración de los Santos
67. Os doy estas lecciones, porque
habéis convertido al espíritu de
muchos justos en divinidades, a los
cuales les pedís y adoráis como si
fuesen dioses. ¡Cuánta ignorancia, oh
humanidad! ¿Cómo pueden los
Capítulo 14 Cristianismo, Iglesias y Cultos
145
hombres juzgar la santidad y
perfección de un espíritu, tan sólo por
sus obras humanas?
68. Soy el primero en deciros que
imitéis los buenos ejemplos que
vuestros hermanos hayan escrito con
sus obras, con su vida, con su virtud,
y os digo también que al recordarles,
esperéis su ayuda espiritual y su
influencia; mas, ¿Por qué les levantáis
altares que sólo sirven para ofender la
humildad de aquellos espíritus? ¿Por
qué se crean cultos en torno a su
memoria como si fuesen la Divinidad,
poniéndolos en el lugar del Padre, al
cual olvidan por adorar a sus
hermanos? ¡Cuán dolorosa ha sido
para ellos la gloria que aquí les habéis
dado!
69. Qué saben los humanos de mi
juicio sobre aquellos a quienes llaman
santos? ¿Qué saben de la vida
espiritual de aquellos seres o del sitio
que cada uno se ha labrado ante el
Señor?
70. Nadie piense que con estas
revelaciones vengo a borrar de
vuestro corazón los méritos que mis
siervos hayan hecho entre la
humanidad; por el contrario, quiero
que sepáis que la gracia que en
han hallado es grande y que es mucho
lo que por sus oraciones os concedo;
pero es menester que destruyáis
vuestra ignorancia, de la cual proviene
el fanatismo religioso, la idolatría y la
superstición.
71. Si sentís que el espíritu de
aquellos seres flota sobre el ambiente
de vuestra vida, confiad en ellos que
son parte del mundo espiritual, para
que ellos y vosotros unidos en la
senda del Señor, consuméis la obra de
fraternidad espiritual, esa obra que
estoy esperando como resultado de
todas mis enseñanzas. (115, 52 56)
Festividades religiosas
72. En este día, en que las turbas
corren con gran algarabía a sus
iglesias, para celebrar el instante en
que la gloria se abrió para recibirme,
Yo os digo, que todo eso es tan sólo
una tradición para impresionar al
corazón de la humanidad. Son sólo
ritos que hoy materializan mi divina
pasión.
73. Vosotros no sigáis en esa
tendencia, erigiendo altares y
símbolos; no hagáis representaciones
de hechos sagrados, ni uséis vestidos
especiales para distinguiros, porque
todo eso es culto idólatra.
74. Invocadme con el corazón,
recordad mi enseñanza e imitad mis
ejemplos. Ofrecedme el tributo de
vuestra enmienda y sentiréis cómo las
puertas de la gloria se abren para
recibiros.
75. Huid de las falsas y profanas
representaciones que se hacen de Mí y
de mi pasión, porque nadie podrá
representarme; vivid mis ejemplos y
enseñanzas; quien así lo hiciere, habrá
representado a su Maestro en la tierra.
(131, 11 13 y 16)
76. Humanidad: en estos días en
que conmemoráis el nacimiento de
Jesús, es cuando dejáis llegar la paz a
Capítulo 14 Cristianismo, Iglesias y Cultos
146
vuestro corazón y cuando parecéis
una familia unida y feliz.
77. que no todos los corazones
sienten una alegría sincera al recordar
mi llegada al mundo en aquel tiempo,
muy pocos son los que se entregan a
la meditación y al recogimiento,
dejando que la alegría sea interior y
que la fiesta de recordación sea en el
espíritu.
78. Hoy, como en todos los
tiempos, los hombres han hecho de las
conmemoraciones, fiestas profanas y
pretextos para buscar placeres de los
sentidos, muy alejados de lo que
deben ser los goces del espíritu.
79. Si los hombres tomasen este día
para consagrarlo al espíritu, meditan-
do en el amor divino, del que fue
prueba absoluta el hecho de hacerme
hombre para vivir con vosotros, de
cierto os digo que vuestra fe, brillaría
en lo s alto de vuestro ser, y sería
la estrella que os señalara el camino
que conduce a Mí, Vuestro espíritu
quedaría de tal manera saturado de
bondad, que a vuestro paso iríais
desbordando caridad, consuelo y
ternura en los necesitados. Os
sentiríais más hermanos, perdonaríais
de corazón a vuestros ofensores; os
sentiríais embargados de ternura ante
la vista de los desheredados, de esos
niños sin padres, sin techo y sin amor.
Pensaríais en los pueblos sin paz,
donde la guerra ha destruido todo lo
bueno, lo noble y sagrado de la vida
humana. Entonces, la oración brotaría
límpida hacia Mí, para decirme:
"Señor, ¿Qué derecho tenemos a la
paz, mientras hay tantos hermanos
nuestros que padecen intensamente?"
80. Mi contestación hacia vosotros,
sería ésta: "Ya que habéis sentido el
dolor de vuestros hermanos y habéis
orado y habéis tenido caridad, reuníos
en vuestro hogar, sentaos a vuestra
mesa y gozad esa hora bendita,
porque Yo esta allí presente, no
temáis estar contentos si sabéis que en
ese instante hay muchos que sufren,
pues de cierto os digo, que si vuestra
alegría es sana, de ella desprenderá un
hálito de paz y de esperanza, que irá
flotando como nubecilla de amor
sobre los necesitados".
81. Ninguno piense que vengo a
borrar de vuestro corazón la fiesta
más pura que celebráis en el año,
cuando conmemoráis la Natividad de
Jesús. Sólo vengo a enseñaros a dar al
mundo lo del mundo y al espíritu lo
del espíritu, porque si tantas fiestas
tenéis para celebrar hechos humanos,
¿Por qué no le dejáis esta fiesta al
espíritu, para que él, convertido en
niño, se acerque a ofrecerme su
presente de amor, para que adquiera la
sencillez de los pastores para
adorarme y la humildad de los sabios
para inclinar su cerviz y presentar su
ciencia ante el dueño de la Sabiduría
verdadera?
82. No vengo a contener la alegría
que en estos as envuelve la vida de
los hombres. No es tan sólo la fuerza
de una tradición, es que mi caridad os
toca, mi luz os ilumina, mi amor
como un manto, os cubre. Entonces
sentís el corazón lleno de esperanza,
de alegría, de ternura, de necesidad de
Capítulo 14 Cristianismo, Iglesias y Cultos
147
dar algo, de vivir y amar, sólo que
esos sentimientos y esas
inspiraciones no siempre los dejáis
expresar con su verdadera elevación y
pureza, porque aquella alegría la
desbordáis en placeres del mundo, sin
dejar que el espíritu, que fue por quien
vino el Redentor al mundo, viva ese
instante, penetre en esa luz, se
purifique y se salve, porque aquel
Divino Amor, que se hizo hombre,
está presente eternamente en el
camino de cada ser humano, para que
en él encuentre la vida. (299, 43 48)
La presencia de Dios a pesar de
cultos erróneos
83. Como el hombre se encuentra
materializado, tiene que buscarme a
través del culto material y como no
lleva abiertos los ojos de su espíritu,
tiene que forjar mi imagen para
verme. Como no se ha sensibilizado
espiritualmente, me exige siempre
prodigios y pruebas materiales para
poder creer en mi existencia y me
pone condiciones para servirme, para
amarme, y a cambio de lo que Yo le
dé, él algo me da. Así contemplo
todas las iglesias, todas las religiones,
todas las sectas que los hombres han
creado sobre el haz de la Tierra,
envueltas están en el materialismo, en
el fanatismo y la idolatría, la
mistificación, el adulterio y las
profanaciones.
84. ¿Qué tomo de ellos? La
intención solamente. ¿Qué es lo que
llega a de todo ello? La necesidad
espiritual o corporal de mis hijos, su
átomo de amor, su necesidad de luz.
Eso es lo que a Mí llega y Yo estoy
con todos. No contemplo iglesias, ni
formas, ni ritos. Yo vengo a todos mis
hijos por igual. Yo recibo su espíritu
en la oración. Yo lo acerco a mi
regazo para estrecharlo, para que
sienta mi calor y ese calor sea
estímulo y aliciente en su camino de
vicisitudes y pruebas; mas no porque
Yo sepa recibir la buena intención de
la humanidad, he de dejarla que
eternamente permanezca en tinieblas,
envuelta en su idolatría y su
fanatismo.
85. Yo quiero que el hombre
despierte, que el espíritu se eleve a
y en su elevación pueda contemplar el
esplendor verdadero de su Padre,
olvidando los falsos esplendores de
las liturgias y de los ritos; quiero que
al lograr su elevación verdadera se
regenere, se emancipe de las miserias
humanas y pueda ir dominando la
materialidad, las pasiones, las
vicisitudes; encontrándose a mismo
para que nunca diga al Padre que él es
el vil gusano de la tierra, para que
sepa que el Padre lo creó a imagen y
semejanza suya. (360, 14 16)
86. Muchas religiones existen en la
Tierra y en su mayoría, están
cimentadas sobre la fe en Cristo; sin
embargo no se aman las unas a las
otras ni se reconocen entre como
discípulos del Divino Maestro.
87. ¿No creéis que si unas y otras
hubiesen comprendido mi Doctrina la
hubiesen aplicado a la práctica
llevando a la reconciliación y a la paz
a los pueblos? Pero no ha sido así.
Capítulo 14 Cristianismo, Iglesias y Cultos
148
Todas ellas se han mantenido distan-
ciadas unas de otras, distanciando y
dividiendo espiritualmente a los
hombres, quienes se ven como
enemigos o como extraños. Cada
quien busca medios y argumentos
para demostrar a los demás que él es
el poseedor de la verdad y que los
demás están equivocados; pero
ninguno tiene la fuerza ni el valor
para luchar por la unificación de
todos, ni tiene la buena fe para
descubrir que en cada creencia y en
cada culto existe algo de verdad. (326,
19 20)
149
Capítulo 15 Seudo-Cristianos, enseñanzas erróneas de la Iglesia y
anomalías
Cristianos de nombre
1. La mayor parte de esta
humanidad se nombra cristiana y el
Maestro os dice: Si en verdad fuese
cristiana, ya habría vencido con su
amor, con su humildad y su paz, al
resto de los hombres; pero mi
Doctrina, legada desde el Segundo
Tiempo, no está en el corazón de la
humanidad, no palpita ni florece en
las obras de los hombres, está
guardada en los libros empolvados y
Yo no he venido a hablar de los
libros.
2. Por libro os traje mi vida, mi
palabra y mis obras, mi pasión y mi
muerte en cuanto hombre y esa es la
razón por la que la mayor parte de la
humanidad diciéndose cristiana, no
tiene la paz ni la gracia de Cristo,
porque no le imitan, porque no
practican su Doctrina. (316, 5)
3. Escuchadme, discípulos, para
que arranquéis de vuestro
entendimiento antiguas creencias. La
Cristiandad se dividió en sectas que
no se aman entre sí, que humillan,
desprecian y amenazan con falsos
juicios a sus hermanos. Yo os digo
que son cristianos sin amor, por lo
tanto no son cristianos porque Cristo
es amor.
4. Hay quienes representan a
Jehová como un anciano lleno de
defectos humanos, vengativo, cruel y
más terrible que el peor de vuestros
jueces en la Tierra.
5. No os digo esto para que os
burléis de nadie, sino para que vuestro
concepto del amor divino se purifique.
No sabéis ahora cómo me hayáis
adorado en vuestro pasado. (22, 33
35)
6. ¿Cómo es posible que los
pueblos que se nombran cristianos se
destruyan con la guerra y hasta oren
antes de ir a matar a sus hermanos
pidiéndome que les de la victoria
sobre sus enemigos? ¿Es que puede
existir mi simiente donde en vez de
amor existe el odio y en vez de perdón
la venganza? (67, 28)
7. A todos los hombres de
distintas creencias y religiones les
digo que no han sabido dar su lugar a
las riquezas materiales para colocar en
el que les corresponde a las del
espíritu. Si estuviesen cumpliendo con
mis leyes, ya estarían contemplando
desde aquí la silueta de la tierra
prometida y escuchando el eco de las
voces de sus moradores.
8. Decís creer en mi existencia y
tener fe en mi Divinidad; decís
también que se haga mi voluntad y en
verdad os digo: ¡Cuán escasa es
vuestra fe y vuestra conformidad con
lo que Yo dispongo! Mas Yo vengo
alentando en vosotros la verdadera fe
Capítulo 15 Seudo-Cristianos, enseñanzas erróneas de la Iglesia y anomalías
150
para que seáis fuertes en el camino
que os he trazado. (70, 12 13)
9. Hoy no vengo a pediros vuestra
sangre, ni que sacrifiquéis vuestra
vida; lo que os pido es amor,
sinceridad, verdad, desinterés.
10. Así os doctrino y os enseño,
preparando con ello a los discípulos
de mi Divinidad en este Tercer
Tiempo, porque os veo contemplar
indiferentemente la marcha del
mundo, y es que no sabéis penetrar en
el corazón de la humanidad, en donde
hay tanta miseria y tanto dolor.
11. Existe gran desigualdad, pues
veo señores a quienes sólo falta la
corona para nombrarse reyes y
contemplo súbditos que son
verdaderos esclavos. De a que se
haya encendido la lucha. Entre esos
señores enriquecidos en el mundo hay
muchos que se dicen cristianos, mas
Yo os digo que apenas si conocen mi
nombre.
12. Quienes no ven en los demás a
su prójimo, quienes acumulan
riquezas y se apoderan de lo que es de
otros, esos no son cristianos, porque
no conocen la caridad.
13. Vendrá la lucha entre lo
espiritual y lo material, en esa lucha
entrará la humanidad y para que el
triunfo de la justicia llegue, ¡Cuántas
amarguras tendrá que sufrir! (222, 43
45)
Agnósticos y fanáticos religiosos
14. Yo os digo, que más os vale
estar llenos de incertidumbres y de
negaciones, que llenos de
afirmaciones falsas o de mentiras que
pasáis por verdades. Menos mal os
hace la negación sincera que nace de
la duda o de la ignorancia, que la
afirmación hipócrita de una falsedad.
Es mejor la duda limpia, que tiene
hambre de comprensión, que la firme
creencia de un mito cualquiera. Es
mejor la incertidumbre desesperada,
que a gritos pide la luz, que la firmeza
fanática o idólatra.
15. Hoy abundan por doquiera los
increyentes, los desconfiados y los
amargados. Son rebeldes que muchas
veces ven más claro que los demás,
que no sienten el ritualismo, ni les
convencen las afirmaciones que han
escuchado de quienes dirigen
espiritualmente a los hombres; porque
todas aquellas complicadas teorías no
llenan su corazón sediento de aguas
puras que calmen su angustia.
16. Esos que juzgáis rebeldes,
muchas veces tiene en sus preguntas
más luz que los que, creyéndose
sabios o grandes, las contestan.
Sienten, ven, palpan, oyen y entienden
con más claridad, que muchos que se
dicen maestros en las lecciones
divinas. (248, 12)
17. ¡Cuán diáfana y sencilla es la
verdad! ¡Qué clara y simple la
espiritualidad! Sin embargo, qué
difícil comprenderlas para quien se
obstina en las tinieblas de su
fanatismo y de sus tradiciones. Su
mente no puede concebir que haya
algo más de lo que él sabe, su corazón
se resiste a renunciar a lo que para él
Capítulo 15 Seudo-Cristianos, enseñanzas erróneas de la Iglesia y anomalías
151
ha sido su Dios y su Ley: La tradición
y el rito.
18. ¿Acaso creéis que Yo aborrezca
a quienes se empeñan en no mirar mi
verdad? No, mis hijos, mi caridad es
infinita, y es precisamente a éstos, a
quienes busco para ayudarles a salir
de su cautiverio, para que se extasíen
en la contemplación de la luz. A ellos
les están reservadas las pruebas
necesarias para su despertar a la fe.
No serán pruebas superiores a sus
fuerzas, serán lecciones sabiamente
adecuadas a cada espíritu, a cada vida,
a cada hombre.
19. De ahí, de entre esos oscuros
cerebros, de entre aquellos corazones
enfermos de fanatismo religioso y de
ignorancia, veréis surgir a los grandes
fervientes soldados de la verdad,
porque el día que ellos se liberen de
sus cadenas, de sus tinieblas y vean la
luz, no podrán contener su gozo y
exclamarán a voz en cuello que Yo he
vuelto para salvar al mundo,
elevándolo al Reino verdadero a
través de la escala de la
espiritualidad. (318, 48 50)
Falseamientos de la Doctrina de
Jesucristo y sus consecuencias
20. Os doy mi palabra con la
misma esencia con que os hablé en el
Segundo Tiempo y he venido a
recordaros muchas de mis enseñanzas
que habíais olvidado, o de las cuales
os habéis apartado debido a erróneas
interpretaciones de vuestros
antepasados.
21. A tal grado cumplíais mal con
mi Doctrina, que puedo deciros que
habíais creado un camino
completamente distinto al mío pero al
que dabais el mismo nombre. Nadie
más que Yo podía sacaros de vuestro
error con palabras de vida, de amor y
de verdad.
22. Por eso ahora que me estáis
escuchando, analizad y comprended
mi palabra y en vosotros habrá luz.
Este es el tiempo en que vengo a
deciros con toda claridad que la
reencarnación del espíritu existe, que
ella es desde el principio de la
humanidad como luz de justicia y de
amor divino, sin la cual no podríais
avanzar en el largo camino del
perfeccionamiento del espíritu. (66,
63 65)
23. Bien poco es lo que sobre el
espíritu han revelado a la humanidad
las religiones, mas ya despertarán de
su letargo y serán bendecidas las que
venciendo escrúpulos y temores
descubran a la humanidad la verdad
que han ocultado. Yo les iluminaré
con la luz de mi perdón, de mi gracia
y mi sabiduría.
24. Cuando la humanidad
reconozca que las religiones no son
solamente para que los hombres vivan
moralmente en la Tierra, sino que
tienen la misión de conducir al
espíritu hacia su morada eterna, la
humanidad habrá dado un paso de
adelanto en el sendero de su evolución
espiritual. (109, 15 16)
25. Después de mi estancia como
Jesús entre los hombres, he tenido
siempre a los que como soldados o
Capítulo 15 Seudo-Cristianos, enseñanzas erróneas de la Iglesia y anomalías
152
apóstoles vinieron a confirmar mi
doctrina con sus obras y a impedir que
la humanidad torciera mis
enseñanzas; pero muchos sordos y
ciegos, interpretando imperfectamente
mi palabra, dividieron sus opiniones,
creando así diversidad de sectas. Y si
los hombres se encuentran espiritual-
mente divididos, ¿Cómo podrán
amarse unos a otros, según el precepto
máximo de mi ley?
26. Por eso os digo, que esta
civilización es sólo aparente, porque
los mismos hombres la destruyen.
Mientras la humanidad no edifique un
mundo sobre los cimientos de mi ley
de justicia y amor, no podtener la
paz y la luz del espíritu, sobre cuyas
virtudes crearía y forjaría un
verdadero mundo de elevación, tanto
en el espíritu, como en la ciencia y en
la moral. (192, 17)
27. Sólo la regeneración y el ideal
de perfeccionamiento os podrán hacer
volver al camino de la verdad.
28. Quienes sintiéndose intérpretes
de la Ley de Dios os digan que a
vuestra perversidad y rebeldía le
esperan sufrimientos infernales y que
sólo demostrando vuestro
arrepentimiento, mortificando e
hiriendo vuestras carnes y
presentando a Dios ofrendas
materiales, Él os perdonará y os
llevará a su Reino, en verdad os digo
que están en confusión.
29. ¿A dónde iréis humanidad,
conducida por los que admiráis como
grandes maestros de las revelaciones
sagradas y a quienes Yo contemplo
confundidos? Por eso vengo a
salvaros con la luz de esta Doctrina, la
cual os hará evolucionar en el sendero
de mi amor. (24, 46 47)
30. La verdadera esencia de mi
enseñanza la han ocultado los
hombres para mostraros un Cristo que
ni siquiera es imagen del que vino a
morir para haceros vivir.
31. Hoy estáis viviendo el resultado
de vuestro alejamiento del Maestro
que vino a doctrinaros. Os rodea un
ambiente de dolor, os agobia vuestra
pequeñez, os atormenta la ignorancia;
mas ha llegado el tiempo en que las
potencias y los dones aletargados en
el hombre despierten, anunciando
como heraldos que un nuevo tiempo
ha llegado.
32. Las religiones, la ciencia y la
justicia de los hombres, tratarán de
impedir el avance de lo que para ellos
será extraña y maléfica influencia;
mas no habrá poder que pueda detener
el despertar y el adelanto del espíritu.
El día de la liberación está cerca.
(114, 5 8)
33. Mal me han representado en la
Tierra los que dicen conocerme, y ésta
es la causa de que muchos me hayan
vuelto la espalda.
34. A quienes se dicen ateos no les
reclama el haberme arrojado de su
corazón, sino a los que, falseando la
verdad, han mostrado un Dios que
muchos no han podido aceptar.
35. Todo lo que es justo, sano y
bueno, encierra verdad, que es la que
Capítulo 15 Seudo-Cristianos, enseñanzas erróneas de la Iglesia y anomalías
153
Yo he proclamado a través de los
tiempos.
36. Ha llegado la hora en la que
debéis volver a amar la verdad, o sea,
en la que volveréis a reconocer lo
justo y lo bueno; puesto que habiendo
nacido de Mí, tendréis que llegar a
aspirar a lo elevado, a lo eterno, a lo
puro. (125, 22 25)
37. Si, Israel, el corazón siempre ha
buscado para adorar objetos mate-
riales; el oído se ha recreado con la
palabra florida; por ello lo que Yo
entregué en el Segundo Tiempo como
Doctrina Cristiana, el hombre la
modificó al convertirla en religión.
38. Siempre se ha despertado en el
corazón humano el egoísmo, la
codicia y la vanidad y se han con-
vertido en reyes y señores para hacer
que el pueblo se doblegue ante ellos y
convertirlo en vasallo, en esclavo,
encadenarle al pecado y conducirle a
la tiniebla, a la desorientación y a la
confusión. (363, 36)
39. Vendrán los teólogos de este
tiempo a escudriñar mi palabra y las
nuevas escrituras y preguntaran
¿Quién eres tú, que así has hablado?
Como se levantaron los escribas y los
fariseos de aquel tiempo diciéndome:
¿Quién eres tú, que vienes a
desconocer y a cambiar la Ley de
Moisés? Entonces les haré
comprender que las tres revelaciones
son la Ley única que siempre he
venido a enseñar y a darle
cumplimiento.
40. Muchos de los que me juzguen
en esta etapa, son de los que dudaron
en el Segundo Tiempo, mas Yo les he
conservado y les he enviado a la
Tierra nuevamente para que
contemplen el triunfo de mi Ley y
abran sus ojos a la luz. (234, 46 47)
Evoluciones erradas e
irregularidades en la
Cristiandad
41. Cristiana se nombra una gran
parte de esta humanidad, sin saber
siquiera lo que significa la palabra
Cristo, ni conocer su Doctrina.
42. ¿Qué hicisteis de mi palabra, de
mis ejemplos, de mi Doctrina que os
dí en aquel tiempo?
43. ¿Sois actualmente hombres más
evolucionados que los de aquella era?
¿Por qué no lo demostráis con las
obras de vuestro espíritu? ¿Acaso
creéis que esta vida es eterna o acaso
pensáis que sólo debéis de
evolucionar por la ciencia humana?
44. Yo vine a enseñaros el
verdadero cumplimiento de la Ley, a
fin de que convirtieseis este mundo en
un gran templo donde se adorase al
verdadero Dios, donde la vida del
hombre fuese una constante ofrenda
de amor a su Padre, al que debiera
amar en cada uno de sus semejantes
rindiendo así tributo a su Creador y
Maestro.
45. Y ahora que he vuelto a los
hombres ¿Qué es lo que encuentro?
La mentira y el egoísmo han
sustituido a la verdad y a la caridad; la
soberbia y la vanidad, en vez de la
mansedumbre y humildad; la
Capítulo 15 Seudo-Cristianos, enseñanzas erróneas de la Iglesia y anomalías
154
idolatría, el fanatismo y la ignorancia,
en vez de la luz, la elevación y la
espiritualidad; el lucro y la
profanación, donde sólo debería
existir el celo y la rectitud; el odio y la
guerra desatada entre hermanos han
sustituido a la fraternidad, la paz y el
amor.
46. Mas Yo llegaré a mi templo
para arrojar de allí a los mercaderes
como lo hice en el Segundo Tiempo
en el templo de Jerusalén y les diré
una vez más: "No hagáis de la casa de
oración una casa de mercado".
Enseñaré a los hombres para que cada
uno sepa oficiar delante del verdadero
altar, para que ya no se confundan
más, ni se pierdan en la ignorancia,
debido a las malas interpretaciones
que dan a mi Ley. (154, 15 20)
47. Mi ejemplo y el de mis
apóstoles no ha sido imitado por todos
los que han tratado de seguirme.
Muchos se han convertido en señores
en vez de ser servidores, han llenado
su corazón de superioridad y orgullo y
sólo han perseguido la riqueza, la
pompa y los honores, olvidando las
necesidades de los pobres, haciéndose
indiferentes e insensibles a la miseria
y al sufrimiento de los demás. Por eso
los hombres van de una religión a otra
en busca de verdad. De ahí la
necesidad espiritual que experimentan
de crear nuevas sectas para buscarme
libremente.
48. Aquéllos que ayer fueron vistos
como santos y semidioses, hoy son
desconocidos por una humanidad
desengañada.
49. Los hombres van dejando de
buscar al confesor que les absuelva de
sus faltas, porque lo encuentran
indigno. Y la amenaza del infierno
con su fuego eterno ya no impresiona
ni estremece el corazón del pecador.
50. Aprovechando esta
desorientación espiritual, el lobo
acecha tras de la maleza.
51. Todo ministro de mi Divinidad
y todo representante, tiene la misión
de hacer la paz entre los hombres y es
lo contrario lo que se encuentran
haciendo en este tiempo. Cada quien
se cree primero, cada quien quiere ser
el más fuerte, olvidando que el único
fuerte que soy Yo, está en todos.
52. Ahora podéis explicaros por
qué en el Segundo Tiempo os prometí
volver. Ahora podéis comprender por
qué he venido a doctrinaros nueva-
mente. Porque sólo mi palabra puede
apartar la venda de oscuridad del
espíritu, sólo mi amor es capaz de
redimiros de vuestros pecados. (230,
23 28)
53. Sobre las grandes faltas y sobre
los errores que se han cometido en mi
Ley, estará mi justicia; no quedará
una sola falta que no vaya a ser
corregida por el Maestro perfecto. No
debéis confundiros, corregíos y no
juzguéis. Comprended que Yo nunca
os castigo, vosotros mismos os
castigáis.
54. Hago luz en el que ha pecado
por ignorancia y muevo hacia el
arrepentimiento al que ha pecado a
sabiendas , para que ambos llenos de
fortaleza en mi perdón se levanten a
Capítulo 15 Seudo-Cristianos, enseñanzas erróneas de la Iglesia y anomalías
155
reparar la falta cometida, ésta es la
única forma de llegar a Mí.
55. Pensad en todo esto, ministros
que conducís a los hombres por los
distintos senderos de las religiones.
Orad y llevad a los vuestros hacia la
espiritualidad. Ya es tiempo de que os
arrepintáis de vuestros errores, para
que iniciéis una lucha en contra del
materialismo humano, que es muerte
y tiniebla para el espíritu; para ello
debéis usar mi verdad, esgrimir como
arma mi palabra y vivid en mi
enseñanza.
56. Yo no tengo preferencia para
una o por otra religión; no seré Yo,
sois vosotros los que debéis estar de
parte mía, porque si así lo hacéis
habréis logrado uniros todos en
espíritu. (162, 27 30)
57. Mi Doctrina, plena de
espiritualidad, germinará en el
corazón de este pueblo para que en el
futuro, sus frutos de verdad y de
vida. Mi palabra se extenderá por la
Tierra y no dejará sitio sin purificar,
sin iluminar y sin juzgar.
58. Entonces comenzarán los
pueblos a despertar a la vida
espiritual, a lo verdadero y eterno,
destruyendo la parte exterior y
materialista de sus diversos cultos,
para concretarse a buscar la esencia de
mi Ley.
59. La humanidad comprobará la
fuerza que da la espiritualidad y
apartará la vista de cuanto la retuvo
por siglos y siglos.
60. ¿De qué sirve que el símbolo
del cristianismo, o sea la cruz, se
encuentre por millones en la Tierra, si
los hombres no son de buena
voluntad, ni se aman los unos a los
otros?
61. Ningún poder tiene ya lo
externo sobre los hombres: ya no
existe respeto, ni fe, ni pesar de haber
ofendido. Por eso os digo que los
símbolos y las formas desaparecerán,
porque su tiempo ha pasado y será el
culto interior el que levante al hombre
a la luz, lo eleve y lo conduzca hacia
Mí. (280, 63 67)
156
157
IV. La Ley, Amor a Dios y al Prójimo
Capítulo 16 La Ley Divina (La Ley de Dios)
El poder de la Ley Divina
1. Hay muchos hombres que
juzgan fuera de época mi Doctrina,
mas es porque su materialidad no les
permite descubrir el sentido eterno de
mis lecciones.
2. Mi Ley es inmutable; son los
hombres los que pasan, con sus
culturas, sus civilizaciones y sus
leyes, quedando de todo ello sólo lo
que el espíritu ha construido con sus
obras de amor y caridad. Él es quien
después de cada jornada, de cada
prueba, al interrogar al Arcano,
contempla la piedra inconmovible de
mi Ley y el libro siempre abierto que
contiene la Doctrina del Espíritu.
(104, 31 32)
3. Sobre todos los hombres he
derramado mi luz revelándoles la
única verdad existente, pero ya miráis
cómo cada hombre y cada pueblo,
siente, piensa, cree e interpreta de
diversa manera.
4. Estos diferentes modos de
pensar de los hombres, han originado
sus divisiones, ya que cada pueblo o
raza sigue diferentes caminos y
alimenta distintos ideales.
5. La mayoría se ha alejado del
sendero luminoso y verdadero,
creyendo que el dar cumplimiento a la
Ley divina implica sacrificios,
renunciaciones y esfuerzos sobre-
humanos, prefiriendo crear para ellos
mismos religiones y sectas, cuyo
cumplimiento y prácticas les sean más
fáciles de desempeñar, creyendo
calmar así las necesidades de luz y
elevación que en su espíritu sienten.
6. Muchos siglos y muchas eras
han pasado sin que los hombres se
den cuenta de que no es un sacrificio
humano el cumplimiento de mi Ley y
que, en cambio, sacrifican carne y
espíritu en el mundo al rehuir a mis
mandamientos. No se han dado
cuenta, no han querido comprender
que, quien cumple con mi palabra,
tiene que encontrar la verdadera
felicidad, la paz, la sabiduría y la
grandeza que de tan diferente manera
conciben los hombres materializados.
7. El mundo moral y científico
que os rodea, ha sido la obra de
hombres de ideales materiales, de
hombres que sólo han buscado el
mejoramiento material de la
humanidad y Yo les he permitido
hacer su obra, llevarla hasta su límite,
conocer sus resultados y recoger sus
frutos para que en ello puedan recoger
la luz de la experiencia. En esa luz se
manifestará mi justicia, y en esa
justicia estará presente mi Ley que es
el Amor. (313, 60 64)
Capítulo 16 La Ley Divina (La Ley de Dios)
158
8. Si Yo conviniese con vosotros
que aplicaseis mi doctrina a vuestra
vida según vuestra voluntad y no
según la mía, de cierto os digo que
jamás saldríais de vuestro
estancamiento espiritual y nunca
permitiríais a vuestro espíritu su
desenvolvimiento, su desarrollo y
perfeccionamiento.
9. Ahí tenéis a la humanidad
aletargada en sus religiones, sin dar
un paso hacia la luz, porque no se han
sometido a lo que ordena la divina
ley, sino que han tratado de someter la
ley a su voluntad, llenándola de mitos
y de errores.
10. Ha sido menester que muchos
hombres de este tiempo se emancipen
de toda religión para poder buscarme
con el espíritu y poder desarrollar
todo aquellos atributos, dones y
potencias, que sienten latir en lo más
íntimo de su ser. (205, 6 8)
El mandamiento de amor de
Dios en la Obra Espiritualista
11. Es vuestro Dios quien os habla,
mi voz es la Ley; hoy la escucháis
nuevamente sin que sea necesario
labrarla en piedra, ni tener que
enviaros a mi Verbo encarnado entre
vosotros. Es mi voz divina la que
llega a vuestro espíritu y le revela el
principio de una era en la cual el
hombre se justificará, se reconciliará
con su Creador y se purificará como
está escrito. (15, 8)
12. La lección perfecta os a
través de Jesús. Analizad mi paso por
el mundo en cuanto hombre desde el
nacimiento hasta la muerte y tendréis
explicado el amor en forma viva y
perfecta.
13. Yo no vengo a pediros que
seáis iguales a Jesús, porque en Él
hubo algo que vosotros no podéis
alcanzar; Ser perfecto en cuanto
hombre; ya que quien estuvo en Él fue
el mismo Dios en forma limitada,
pero sí os digo que debéis imitarle.
14. Mi Ley eterna os ha hablado
siempre de ese amor. Os dije en los
primeros tiempos: "Amarás a Dios de
todo corazón y espíritu", "amarás a tu
prójimo como a ti mismo".
15. Mas tarde os estas
inspiraciones: "Amad a vuestros
hermanos como el Padre os ha
amado", "amáos los unos a los otros".
16. En este tiempo os he revelado
que améis a Dios antes que a todo lo
creado, que améis a Dios en todo lo
existente y a lo existente en Dios; que
practiquéis caridad y más caridad con
vuestros hermanos para que veáis al
Padre en todo su esplendor, porque la
caridad es amor. (167, 15 19)
17. Ni siquiera os digo que esta
Doctrina Espiritualista será la religión
mundial, porque nunca he entregado
religión, sino ley; Yo sólo me
concreto a deciros que la ley que
triunfará en la Tierra, estableciéndose
en ella para iluminar la existencia de
los hombres, será la Ley del amor que
con mi Doctrina os he explicado para
que la conozcáis plenamente.
18. La humanidad aún hará muchas
falsas obras de amor y caridad,
mientras aprende a amar y hacer la
Capítulo 16 La Ley Divina (La Ley de Dios)
159
caridad verdadera, y muchos aún
tendrán que andar de religión en
religión, hasta que su espíritu se eleve
en conocimientos y lleguen a
comprender que la Ley única, la
Doctrina Universal y eterna del
espíritu, es la del amor, a la cual todos
llegarán.
19. Todas las religiones
desaparecerán y sólo quedará
brillando dentro y fuera del hombre,
la luz del Templo de Dios, en el cual
rendiréis todos un solo culto de
obediencia, de amor, de fe y buena
voluntad. (12, 63 65)
El desacato a los mandamientos
divinos y sus consecuencias
20. En esta alba de conmemoración
os pregunto ¿Qué habéis hecho de la
Ley que por conducto de Moisés
envié a la humanidad? ¿Acaso esos
mandamientos fueron dados
solamente para los hombres de aquel
tiempo?
21. En verdad os digo que aquella
bendita simiente no está en el corazón
de los hombres, porque no me aman,
ni se aman los unos a los otros; no
honran a sus padres ni respetan lo
ajeno y sí, en cambio, se quitan la
vida, adulteran y se causan deshonra.
22. ¿No escucháis en todos los
labios la mentira? ¿No os habéis dado
cuenta de cómo un pueblo le roba la
paz a otros pueblos?... y sin embargo,
la humanidad dice conocer mi Ley.
¿Q sería de los hombres si
olvidasen por completo mis
mandatos? (15, 1 3)
23. En el Segundo Tiempo,
habiendo penetrado Jesús en
Jerusalén, encontró que el templo, el
lugar consagrado para la oración y el
culto, había sido convertido en
mercado, y el Maestro lleno de celo
arrojó a los que así profanaban
diciéndoles: "La casa de mi Padre no
es lugar de comercio". Estos eran
menos culpables que los encargados
de guiar al espíritu de los hombres en
el cumplimiento de la ley de Dios.
Los sacerdotes habían convertido el
templo en un lugar donde reinaban las
ambiciones y la grandeza, y ese
reinado fue destruido.
24. Hoy no he tomado tigo para
castigar a los que profanan mi ley, he
dejado que las consecuencias de sus
propias faltas se hagan sentir en la
humanidad para que sepan interpretar
su sentido y comprendan que mi ley
es inflexible e inmutable. He señalado
el camino al hombre, camino recto y
si de él se aparta, se expone a los
riesgos de una ley justa porque en ella
se manifiesta mi amor. (41, 55 56)
25. Vengo a reconstruir mi templo,
un templo sin muros ni torres, porque
está en el corazón del hombre.
26. La Torre de Babel, aún divide a
la humanidad, mas sus cimientos
serán destruidos en el corazón de los
hombres.
27. La idolatría y el fanatismo
religioso, han elevado también sus
altas torres, pero ellas son endebles y
tendrán que caer.
28. En verdad os digo que mis
leyes tanto divinas como humanas son
Capítulo 16 La Ley Divina (La Ley de Dios)
160
sagradas y ellas mismas juzgarán al
mundo.
29. No cree la humanidad ser
idólatra y en verdad os digo, que está
adorando todavía al "becerro de oro".
(122, 57)
30. Ha vuelto el caos porque la
virtud no existe, y donde no hay
virtud no puede haber verdad. No es
que la Ley que el Padre confiara a
Moisés no tuviera fuerza, ni que la
Doctrina de Jesús sólo fuera aplicable
a los tiempos pasados. Una y otra en
su esencia son leyes eternas, mas
reconoced que son como una fuente
de cuyas aguas no se obliga a beber a
nadie, sino que todo el que se acerca a
ese manantial de amor lo hace por su
propia voluntad. (144, 56)
31. Interpretad justamente mi
enseñanza, no penséis que mi Espíritu
pueda gozar viendo vuestros
sufrimientos en la Tierra, o que Yo
venga a privaros de todo lo que os es
grato, para gozarme con ello. Yo
vengo a haceros reconocer y respetar
mis leyes, porque son dignas de
vuestro respeto y de vuestro
acatamiento y porque obedecerlas, os
traerá la felicidad.
32. Os enseñé a dar a Dios lo que
es de Dios y al César lo que es del
César, mas para los hombres de hoy
sólo existe el César y a su Señor nada
tienen que ofrecerle. Y si al menos le
dieseis al mundo lo justo, vuestras
penas serían menores; pero el César
que habéis puesto delante de vuestras
acciones, os ha dictado leyes
absurdas, os ha convertido en esclavos
y os quita la vida sin daros nada en
compensación.
33. Estudiad cuán distinta es mi
Ley, que no ata al cuerpo ni al
espíritu; sólo os persuade con amor y
os guía con dulzura; todo os lo da sin
interés y egoísmo y todo lo premia y
os lo compensa a lo largo del camino.
(155, 14 16)
El cumplimiento del
mandamiento supremo
34. Si os dijo el Señor: "Amarás a
Dios de todo corazón y espíritu y a tu
semejantes como a ti mismo", y si el
Maestro os predicó la Doctrina del
amor, esta voz espiritual que proviene
de la misma fuente, viene a deciros
que os abracéis a la Ley del Amor,
porque ella tiene una fuerza que no
encontraréis en los mayores ejércitos
del mundo, y que sus conquistas serán
firmes y duraderas, porque todo lo
que construyáis sobre cimientos de
amor, tendrá vida eterna. (293, 67)
35. Os estoy demostrando la vida
verdadera del espíritu, para que no
viváis bajo injustas amenazas, que no
cumpláis con mi Ley sólo por el
temor al castigo del que os han
hablado, los que no han sabido
interpretar mi palabra.
36. Tomad mi ley, no es
complicada ni difícil de entender.
Todo el que la conoce y se rige por
ella, no se confunde ni da cabida a
palabras o pronósticos falsos, a ideas
erróneas ni a malas interpretaciones.
Capítulo 16 La Ley Divina (La Ley de Dios)
161
37. Mi ley es sencilla, señala
siempre el camino que debéis de
seguir, confiad en Mí. Yo soy el
camino que os conducirá a la ciudad
blanca, la tierra prometida, la cual
tiene abiertas sus puertas, esperando
vuestra llegada. (32, 9)
38. ¿Hasta cuándo vais a
convenceros de que sólo en el
cumplimiento de mi ley podéis
encontrar la salud, la felicidad y la
vida?
39. Reconocéis que en la vida
material existen principios a los que
tenéis que apegaros para poder
sobrevivir; pero os habéis olvidado de
que también en lo espiritual hay
principios que es necesario respetar,
para que el hombre logre disfrutar de
la fuente de vida eterna que existe en
lo divino. (188, 62)
40. Recordad que lo Yo soy
vuestra salvación. En los tiempos
pasados, en los presentes y en los
venideros, mi Ley fue, es y será el
camino y guía de vuestro espíritu.
41. Benditos sean los que confíen
en mi Ley porque jamás se perderán
en las encrucijadas del camino.
Llegarán a la Tierra Prometida y
entonarán el himno del triunfo. (225,
31 32)
42. Yo que mientras mayor sea
vuestro conocimiento, más grande
será vuestro amor hacia Mí.
43. Cuando os digo: "Amadme",
¿Sabéis qué es lo que quiero deciros?
Amad la verdad, amad la vida, amad
la luz, amaos los unos a los otros,
amad la vida verdadera. (297, 57
58)
44. Quiero que como Yo os amo,
os améis los unos a los otros, y
también a vosotros mismos, porque os
he concedido no sólo la guía y
dirección de una porción, sino que el
primer deber que tenéis para Conmigo
es velar por vosotros mismos; debéis
amaros, reconociendo que sois la
imagen viva de vuestro Creador. (133,
72)
45. La misión que he encomendado
a mi pueblo en la Tierra, es grande y
muy delicada; por eso lo he buscado
en cada era, para inspirarlo con mi
palabra y revelarle algo más del
contenido de la ley.
46. La ley de amor, de bien y de
justicia, ha sido la herencia espiritual
que en todos los tiempos le he traído.
De lección en lección he llevado a la
humanidad a la comprensión de que la
ley se puede resumir en un solo
mandamiento: Amor. Amad al Padre,
que es el autor de la vida, amad al
hermano, que es parte del Padre, amad
a todo cuanto ha creado y ordenado el
Señor.
47. El amor es causa, principio,
simiente de sabiduría, de grandeza, de
fuerza, de elevación y de vida. Ese es
el verdadero camino que ha trazado el
Creador al espíritu, para que de
peldaño en peldaño y de morada en
morada vaya sintiendo cada vez más
el acercamiento a Mí.
Capítulo 16 La Ley Divina (La Ley de Dios)
162
48. Si el hombre desde el principio
de los tiempos hubiese hecho del
amor espiritual un culto, en lugar de
caer en ritos idólatras y en el
fanatismo religioso, este mundo, hoy
convertido en valle de lágrimas por la
angustia y miseria de los hombres,
sería un valle de paz, en el cual los
espíritus vendrían a hacer méritos,
para alcanzar después de esta vida
aquellas moradas espirituales a donde
el espíritu en su camino de elevación
debe penetrar. (184, 35 38)
163
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
La evolución del culto de
adoración
1. Con cuánta lentitud camina la
humanidad hacia la perfección en su
culto a Dios.
2. Siempre que vengo a vosotros
con una nueva lección, os parece
demasiada adelantada para vuestra
evolución, mas comprended que os
confío una era para que a lo largo de
ella la podáis comprender y asimilar
en vuestra vida. (99, 30 31)
3. Las víctimas que ofrecisteis
ante el altar de Jehová, fueron
recibidas por Él; mas no era la forma
más adecuada para elevar vuestro
espíritu al Señor; fue entonces cuando
llegué a vosotros como Jesús para
enseñaros el divino mandamiento que
os dice: "Amaos los unos a los otros".
4. Os digo ahora que las
lecciones que os enseñé en el Segundo
Tiempo a través de las obras de Jesús
han sido alteradas unas veces y otras
mal interpretadas; por ello he venido
como os lo anuncié, para esclareceros
mi verdad. Mi sacrificio de aquel
tiempo impidió el sacrificio de
muchas víctimas y os enseñé un culto
más perfecto.
5. nueva manifestación de
este tiempo hará que la humanidad
comprenda que las formas simbólicas
no debéis tomarlos sin analizar antes
su significado, ya que ellas tan sólo
son una representación de mis
lecciones. (74, 28)
6. La oración es el medio
espiritual que he inspirado al hombre
para comunicarse con mi Divinidad,
por eso ella se manifestó desde un
principio en vosotros como un anhelo,
como una necesidad del espíritu,
como un refugio en las horas de
prueba.
7. El que no conoce la verdadera
oración, no conoce los deleites que
ella encierra, no sabe la fuente de
salud y de bienes que en ella se
encuentran; siente el impulso de
acercarse a Mí, de hablarme y
presentarme su petición; pero,
careciendo de espiritualidad, le parece
tan pobre la ofrenda de elevar tan sólo
el pensamiento, que busca al instante
algo material que ofrecerme, creyendo
que con ello me halaga mejor.
8. De esta manera la humanidad
ha ido cayendo en idolatría, en
fanatismo, en ritos y cultos externos,
ahogando a su espíritu y privándolo
de aquella bendita libertad de orar
directamente a su Padre. Sólo cuando
el dolor es muy intenso, cuando la
pena llega a los límites de las fuerzas
humanas, es cuando el espíritu,
olvidando formas y derribando ídolos,
se liberta y se eleva para gritar desde
lo más profundo: "Padre mío, Dios
mío".
9. ¿Veis en este tiempo de
materialismo a los pueblos ocupados
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
164
en hacerse la guerra unos a otros?
Pues Yo os digo que ahí, en medio de
esas guerras, muchos hombres han
encontrado el secreto de la oración,
aquella que nace del corazón para
llegar a Mí como un llamado
imperioso, como una queja, como una
imploración.
10. Cuando han visto surgir a su
paso el milagro pedido, han sabido
que no existe otra forma de hablar a
Dios como no sea con el lenguaje del
espíritu. (261, 22 24 y 27)
Oraciones simuladas, vacías de
devoción y fe
11. ¡Ah, hijos míos de todas las
creencias, no deis muerte a los más
nobles sentimientos del espíritu, ni
tratéis de conformarlo con prácticas y
cultos externos!
12. Mirad: Si una madre, no tiene
nada material que ofrecer a su amado
y pequeño hijo, lo estrecha contra su
corazón, lo bendice con todo su amor,
le cubre de ósculos, lo mira dulce-
mente, lo baña con sus lágrimas, pero
jamás trata de engañarlo con actos
vacíos de amor.
13. ¿mo concebís que Yo, el
Divino Maestro, apruebe que os
conforméis con las prácticas vacías de
toda esencia, verdad y amor, con las
cuales tratáis de engañar a vuestro
espíritu, haciéndole creer que se ha
sustentado, cuando en realidad cada
vez se encuentra más ignorante de la
verdad? (21, 20 21)
14. La oración es una gracia que
Dios ha entregado al hombre para que
le sirva de escala para elevarse, de
arma para defenderse, de libro para
instruirse y de bálsamo para ungirse y
sanar de todo mal.
15. La verdadera oración ha
desaparecido de la Tierra, los hombres
ya no oran, y cuando intentan hacerlo,
en vez de hablarme con el espíritu, lo
hacen con los labios, empleando
palabras vanas, ritos y artificios.
¿Cómo van a contemplar prodigios
los hombres, empleando formas y
haciendo prácticas que no enseñó
Jesús?
16. Es menester que vuelva la
verdadera oración entre los hombres,
y soy Yo quien nuevamente vine a
enseñárosla. (39, 12 14)
17. Enseñad a orar, haced
comprender a vuestros hermanos que
es su espíritu el que debe comunicarse
con su Creador, que comprendan que
casi siempre sus oraciones son el grito
de la materia, la expresión de la
angustia, la prueba de su falta de fe,
de su inconformidad o de su
desconfianza hacia Mí.
18. Haced comprender a vuestros
hermanos que no necesitan mortificar
o lacerar su cuerpo para conmover a
mi Espíritu, para despertar mi piedad
o mi caridad. Quienes se procuran
sufrimientos y penitencias corporales,
es porque no tienen la menor noción
de cuáles son las ofrendas más
agradables para Mí, ni tienen idea de
mi amor ni de la misericordia de
vuestro Padre.
19. ¿Creéis que sea necesario
para Mí, ver en vuestros ojos las
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
165
lágrimas y en vuestro corazón el
dolor, para apiadarme de vosotros?
Eso sería atribuirme dureza,
insensibilidad, indiferencia, egoísmo,
y, ¿Concebís estos defectos en el Dios
que amáis?
20. ¡Cuán poco os habéis
preocupado por conocerme! Es
porque no habéis educado a vuestra
mente para que piense de acuerdo con
el espíritu. (278, 17 20)
21. Hoy, dejad por unos instantes
la Tierra y venid a Mí en espíritu.
22. Por muchos siglos ha
equivocado la humanidad la forma de
orar, por lo que no ha fortalecido ni ha
iluminado el sendero de su vida con
mi amor, ya que ha orado con sus
sentidos y no con su espíritu.
23. La idolatría, a la que tan
inclinado es el hombre, ha sido como
un veneno que no le ha dejado
saborear los deleites espirituales de la
oración interior.
24. ¡Cuánta miseria han
arrastrado los hombres, tan sólo por
no saber orar! Y es natural,
discípulos: ¿Q fortaleza espiritual
puede tener un ser humano, para
resistir las pruebas de la vida, si no
hace nada por aproximarse a la fuente
de vida que existe en mi Espíritu? Me
busca en los abismos, en las sombras,
pudiendo elevarse para encontrarme
en las cumbres, entre la luz.
25. ¡Ah, si los hombres de este
tiempo comprendiesen el poder de la
oración, cuántas obras sobrehumanas,
realizarían! Pero viven una época de
materialismo, en el que hasta lo
divino tratan de materializarlo para
tocarlo y poderlo ver. (282, 61 64)
La oración verdadera
26. Yo bendigo a los que oran,
mientras más espiritual es su oración,
mayor es la paz que les hago sentir.
27. Esto os lo podéis explicar
fácilmente, porque aquél que para
hacer oración necesita postrarse
delante de imágenes u objetos para
sentir la presencia de lo divino, no
pod experimentar la sensación
espiritual de la presencia del Padre en
su corazón.
28. "Bienaventurados los que sin
ver, creen", dije en aquel tiempo y
ahora lo digo nuevamente, porque el
que cierra sus ojos para lo del mundo,
los abre para lo espiritual y quien
tiene fe en mi presencia espiritual,
tiene que sentirla y gozar con ella.
29. ¿Hasta cuándo dejará esta
humanidad de privar a su espíritu del
deleite de sentirme en su corazón, por
medio de la oración directa o lo que es
lo mismo, por medio de la oración de
espíritu a Espíritu? Hasta que sea mi
luz la que ilumine la vida de los
hombres, conozcan la verdad y
comprendan sus errores.
30. Este es tiempo para orar y
meditar; pero con oración libre de
fanatismo y de idolatría y con
meditación serena y profunda en mi
divina palabra.
31. Todas las horas y todos los
sitios pueden ser propicios para orar y
meditar; nunca os dije en mis
enseñanzas, que hubiesen lugares o
momentos destinados para orar siendo
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
166
vuestro espíritu más grande que el
mundo que habitáis? ¿Por qué
limitarme en imágenes y en sitios tan
limitados siendo Yo infinito?
32. La razón más grande de la
pobreza espiritual de los hombres y de
sus vicisitudes terrestres, es la forma
imperfecta de orar, por lo que os digo
que es necesario que este
conocimiento llegue a toda la
humanidad. (279, 2 7)
33. No siempre oráis con la
misma preparación, de ahí que
tampoco experimentéis siempre la
misma paz o la misma inspiración.
34. Hay ocasiones en que lográis
inspiraros y elevar el pensamiento, y
hay otras en que estáis completamente
indiferentes. ¿Cómo queréis recibir
siempre en la misma forma mis
mensajes? Debéis educar vuestra
mente y aún a vuestro cuerpo a
colaborar con el espíritu en los
momentos de la oración.
35. El espíritu siempre está
dispuesto a comunicarse conmigo,
pero requiere de la buena disposición
de la materia para poder elevarse y
liberarse en aquellos instantes, de todo
cuanto en su vida terrestre le rodea.
36. Esforzaos por lograr la
verdadera oración, porque quien sabe
orar, lleva en la llave de la paz, de
la salud, de la esperanza, de la fuerza
espiritual y de la vida eterna.
37. El escudo invisible de mi ley
le protegerá, contra las acechanzas y
peligros, llevará en sus labios una
espada invisible para abatir a cuantos
adversarios se opongan a su paso; un
faro de luz alumbrará su ruta en
medio de las tormentas; un prodigio
constante estará a su alcance siempre
que necesite de él, ya sea para
mismo o para beneficio de sus
hermanos.
38. Orad, practicad ese sublime
don del espíritu, porque esa fuerza
será la que mueva la vida de los
hombres del futuro, aquéllos que
alcanzarán en materia la
comunicación de espíritu a Espíritu.
39. Los padres de familia se
inspirarán a través de la oración para
conducir a sus hijos.
40. La salud la recibirán los
enfermos por medio de la oración.
Los gobernantes resolverán sus
grandes problemas, buscando la luz
con la oración, y el hombre de ciencia
recibirá las revelaciones también por
medio del don de la oración. (40, 40
47)
41. Discípulos, en el Segundo
Tiempo mis apóstoles me preguntaron
cómo debían orar, les enseñé la
oración perfecta, que vosotros llamáis
el ¡Padre Nuestro!
42. Ahora os digo a vosotros:
inspiraos en esa oración, en su
sentido, en su humildad y en su fe,
para que vuestro espíritu se
comunique con el mío, porque no
serán ya los labios materiales los que
pronuncien aquellas benditas palabras,
sino el espíritu el que me hable con su
propio lenguaje. (136, 64)
43. No dejéis que sean solamente
los labios los que me llamen "Padre",
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
167
porque muchos soléis hacer esto
maquinalmente. Quiero que cuando
digáis Padre nuestro que estás en los
Cielos, santificado sea tu nombre que
esa oración brote de lo más puro de
vuestro ser, meditando cada una de
sus frases para que luego quedéis
inspirados y en perfecta comunión
Conmigo.
44. Yo os enseñé la palabra
poderosa, maestra, aquella que
verdaderamente acerca al hijo hacia
su Padre. Al pronunciar con unción y
respeto, con elevación y amor, con fe
y esperanza la palabra Padre, las
distancias desaparecen, los espacios
se acortan, porque en ese instante de
comunicación de espíritu a Espíritu, ni
Dios está lejos de vos, ni vosotros os
encontráis lejos de Él. Orad así y en
vuestro corazón recibiréis a manos
llenas el beneficio de mi amor. (166,
52 53)
Los cuatro aspectos de la oración
verdadera
45. Luchad, luchad, para alcanzar
la perfección espiritual. Yo os he
mostrado el camino para llegar a esa
meta. Os he confiado la oración como
el arma más fuerte que cualquier arma
material, para defenderos de las
acechanzas en el camino, pero la
mejor arma la tendréis cuando
cumpláis con mi Ley.
46. ¿En qué consiste la oración?
La oración es petición, intercesión,
adoración y contemplación. Todas sus
partes son necesarias y una brota de la
otra, porque en verdad os digo que la
petición consiste en que el hombre me
ruega le conceda sus deseos, le
satisfaga anhelos, lo que él cree más
importante y sano en su vida, y en
verdad os digo mis hijos, que el Padre
escucha la petición y da a cada uno lo
que más necesita, siempre que sea
para su bien. Mas cuidaos de pedir lo
que esté en oposición para la
salvación de vuestro espíritu; porque
aquéllos que solamente piden dones
materiales, goces materiales, poder
temporal, están pidiendo encadenar a
su espíritu.
47. Los goces materiales sólo
traen sufrimiento, no solamente en
este mundo, sino aún después de la
transición al mundo espiritual, porque
hasta allí puede llegar la influencia de
esos deseos materiales, y al no poder
librarse de ellos sigue atormentado
por esos anhelos, y desea regresar una
y mil veces a la Tierra para reencarnar
y seguir viviendo materialmente. Por
eso, mis hijos, pedid solamente lo que
en verdad necesitéis para el bien de
vuestro espíritu.
48. La segunda forma de la
oración, la intercesión, brota del amor
al prójimo, del amor que os enseñé
como Maestro cuando vine a este
mundo. Rogad por vuestros hermanos
cercanos y distantes, aquéllos que en
las naciones están sufriendo las
consecuencias de la guerra, que están
sufriendo la tiranía de los gobiernos
temporales de este mundo.
49. Preparaos, ¡oh mis hijos!
rogad por vuestros hermanos, pero
también en esta intercesión, debéis
saber pedir, porque lo que importa es
el espíritu. Si vosotros tenéis a un
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
168
hermano, a vuestros padres o a
vuestros hijos enfermos, rogad por
ellos, pero no insistáis en que se
queden en esta vida, si esto no es lo
que el espíritu necesita. Pedid mejor
que su espíritu sea libre, que se
purifique en sus sufrimientos, que el
dolor propicie la elevación espiritual.
Por eso, el Maestro os ha enseñado
desde el Segundo Tiempo a decir:
"Padre, cúmplase tu voluntad".
Porque es el Padre el que sabe mejor
que cualquiera de sus hijos, lo que el
espíritu necesita.
50. La tercera forma de la
oración, la adoración al Espíritu
Divino, significa la adoración de todo
lo que es perfecto, porque a través de
esta forma de oración podéis uniros
con la perfección, con el amor que
abraza a todo el Universo. En la
adoración podéis encontrar el estado
perfecto que cada uno de vosotros
debéis alcanzar y por la adoración
llegaréis a la contemplación que,
unida a la oración, os llevará a la
unificación con el Espíritu Divino, a
la fuente de la vida eterna, a la fuente
que os da fuerza día tras día para
llegar al Reino del Padre.
51. A debéis orar, empezando
con la petición hasta llegar a la
contemplación. Esto es lo que os dará
fuerza.
52. Cuando ya estéis bien
preparados, lucharéis no sólo por
vosotros sino por ayudar a vuestros
hermanos a transitar en este camino.
Porque no podéis alcanzar la
salvación tan sólo para vosotros
mismos, sino que debéis luchar para
lograr la salvación de la humanidad.
(358, 10 17)
La íntima y espontánea oración
sin palabras
53. Aquí tenéis, pueblo, la voz
del Espíritu Santo, la manifestación
espiritual de Dios a través de vuestro
entendimiento, revelándoos no una
nueva ley ni una nueva doctrina, sino
una nueva forma, más adelantada,
espiritual y perfecta de comunicarse
con el Padre, de recibirle y de rendirle
culto. (293, 66)
54. Cuántos hay que escuchan mi
palabra, que se han convertido en los
grandes analizadores y sin embargo,
no son los mejores discípulos
prácticos de mi Doctrina, no cumplen
con el precepto divino que os dice:
"Amaos los unos a los otros".
55. En cambio, ved cuán
fácilmente se transforma aquél que
pone en práctica un átomo de mi
enseñanza. ¿Queréis un ejemplo?
56. Aquél que toda su vida me
estuvo diciendo que me amaba a
través de oraciones verbales que otros
formaron, oraciones que ni siquiera
comprendía, porque estaban hechas
con palabras cuyo sentido no conocía;
mas de pronto supo cuál era la forma
verdadera de orar y haciendo a un
lado sus antiguos hábitos, concentróse
en el fondo de su espíritu, elevó el
pensamiento hacia Dios, y por
primera vez sintió aquella presencia.
57. No supo qué decir a su Señor,
su pecho empezó a sollozar y sus ojos
a derramar lágrimas. En su mente sólo
se formó una frase que decía: "Padre
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
169
mío, ¿Q puedo decirte, si no
hablar contigo?"
58. Pero aquellas lágrimas,
aquellos sollozos, aquel gozo interior
y hasta su turbación, hablaban al
Padre con un lenguaje tan hermoso,
como no lo podréis encontrar jamás
en vuestros idiomas humanos ni en
vuestros libros.
59. Esos balbuceos del hombre
que comienza a orar espiritualmente
con su Señor, son semejantes a las
primeras palabras de los niños, las
cuales son deleite y encanto para sus
padres, porque escuchan las primeras
expresiones de su ser que empieza a
levantarse a la vida. (281, 22 24)
60. El espíritu elevado sabe que
la palabra humana empobrece,
empequeñece la expresión del
pensamiento espiritual, por eso hace
enmudecer los labios de la materia
para elevarse y decir con el lenguaje
que sólo Dios conoce, el secreto que
lleve oculto en lo más íntimo de su
ser. (11, 69)
61. Cuánto gozo dais a mi
Espíritu, cuando veo que eleváis
vuestro pensamiento buscando a
vuestro Padre, os hago sentir mi
presencia y os inundo de paz.
62. Buscadme, habladme, no os
importe que vuestros pensamientos
sean torpes para expresar vuestra
petición, Yo sabré comprenderlos.
Habladme con la confianza con que se
habla a un Padre; confiadme vuestras
quejas, como lo haríais con el último
de vuestros amigos. Preguntadme lo
que no sepáis, todo lo que ignoréis y
Yo os hablaré con palabra de Maestro;
pero orad, para que en aquel bendito
instante en que vuestro espíritu se
eleve hacia Mí, recibáis la luz, la
fuerza, la bendición y la paz que os
concede vuestro Padre. (36, 15)
63. Contadme en silencio
vuestras penas, confiadme vuestros
anhelos. Aunque todo lo sé, quiero
que vayáis aprendiendo a formar
vuestra propia oración, hasta que
lleguéis a practicar la comunicación
perfecta de vuestro espíritu con el
Padre. (110, 31)
64. La oración puede ser larga o
breve, según sea necesario. Podréis, si
así lo deseáis, pasar horas enteras
dentro de aquel deleite espiritual, si
vuestra materia no se fatiga o si algún
otro deber no reclama vuestra
atención. Y puede ser tan breve que se
concrete a un segundo, si os
encontráis sujetos a alguna prueba que
de pronto os haya sorprendido.
65. No son las palabras con que
vuestra mente trate de formar la
oración lo que llega a Mí, sino el
amor, la fe, o la necesidad con la que
os presentáis ante Mí, por eso os digo
que habrá casos en que vuestra
oración sea de un segundo, porque no
habrá tiempo a formular
pensamientos, frases e ideas, como
acostumbráis.
66. Doquiera podréis invocarme,
porque para Mí, es indiferente el sitio,
ya que lo que busco es a vuestro
espíritu. (40, 36 38)
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
170
67. En el Segundo Tiempo,
cuando una mujer preguntó a Jesús si
era en Jerusalén el lugar en donde
debía de adorar a Dios, el Maestro le
contestó: Se aproxima el tiempo en el
que ni Jerusalén, ni ningún otro lugar
sean el sitio indicado para adorar a
Dios, porque será adorado en espíritu
y en verdad, o sea, de espíritu a
Espíritu.
68. Cuando mis discípulos me
pidieron que les enseñara a orar, Yo
les dí como norma la oración que
llamáis el Padre Nuestro, haciéndoles
comprender que la oración, la
verdadera, la perfecta, será aquella
que a semejanza de la de Jesús, nazca
espontánea del corazón y se eleve
hasta llegar al Padre. Debe encerrar
obediencia, humildad, confesión,
gratitud, fe, esperanza y adoración.
(162, 23 24)
La oración diaria
69. Amados discípulos: Practicad
diariamente la oración espiritual,
poniendo en ella todo el propósito de
llegar a perfeccionaros.
70. Mirad que además de penetrar
en una comunión íntima con vuestro
Maestro y de experimentar una paz
infinita en aquellos instantes, ella,
representa la mejor ocasión para que
recibáis mis divinas inspiraciones, en
ellas encontraréis la explicación de
todo aquello que no hayáis
comprendido o que hayáis entendido
mal. Encontraréis la forma de prevenir
algún peligro, de resolver un
problema, de solucionar una
confusión. En aquella hora de bendita
comunicación espiritual, se aclararán
todos vuestros sentidos y os sentiréis
más dispuestos e inclinados a hacer el
bien. (308, 1)
71. No dejéis de practicar la
oración aún cuando sea tan breve que
sólo dure cinco minutos, pero que en
ella sepáis hacer un buen examen con
la luz de vuestra conciencia, a fin de
que observéis vuestras obras y sepáis
de lo que tenéis que corregiros.
72. Si perdieseis la noción del
tiempo al elevaros en oración, será
señal de espiritualidad, ya que
lograsteis aunque sea por unos
instantes saliros del tiempo, ese
tiempo que los esclavos del
materialismo sólo quieren para sus
placeres o para aumentar sus caudales.
73. El que diariamente se
examina, tendrá que mejorar su
manera de pensar, de vivir, de hablar
y de sentir. (12, 30 32)
74. Os he enseñado que por la
oración se adquiere sabiduría, mas no
por ello quiero que prolonguéis
vuestras oraciones. Os he pedido la
oración de cinco minutos y con ello
quiero deciros que oreis brevemente
para que en esos instantes os
entreguéis verdaderamente a vuestro
Padre y el resto de vuestro tiempo lo
consagréis a vuestros deberes
espirituales y materiales para con
vuestros hermanos. (78, 52)
75. Yo voy a enseñaros una
forma de prepararos para que vuestras
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
171
obras de cada día estén todas
inspiradas por nobles sentimientos y
para que las vicisitudes y dificultades
no os detengan ni os hagan retroceder;
cuando abráis vuestros ojos a la luz
del nuevo día, orad, aproximaos a
a través del pensamiento, formad
entonces vuestro plan ya inspirados
con mi luz y levantaos a luchar,
proponiéndoos ser fuertes y no faltar
un solo instante a la obediencia y a la
fe.
76. En verdad os digo que no
pasará mucho tiempo sin que os
maravilléis de vuestra fortaleza y del
resultado de vuestras obras. (262, 7
8)
El día de descanso como jornada
de reflexión
77. Desde el Primer Tiempo os
enseñé a consagrarme el séptimo día.
Si durante seis días el hombre se
entregaba al cumplimiento de sus
deberes humanos justo era que cuando
menos uno, lo dedicase al servicio de
su Señor. No le pedí que me
consagrara el primer día, sino el
último para que en él descansara de
sus labores y se entregara a la
meditación, dando a su espíritu la
ocasión de acercarse a su Padre para
conversar con Él a través de la
oración.
78. El día de descanso se
instituyó para que el hombre, al
olvidar aunque fuera por un momento
la dura lucha terrestre, dejara que su
conciencia le hablara, le recordara la
Ley, y se examinara a sí mismo, se
arrepintiera de sus faltas y formara
dentro de su corazón nobles
propósitos de arrepentimiento.
79. El sábado fue el día que
anteriormente estaba dedicado al
descanso, a la oración, y al estudio de
la Ley, pero el pueblo al cumplir con
la tradición, olvidó los sentimientos
hacia la humanidad y los deberes
espirituales que tenía para con sus
semejantes.
80. Los tiempos pasaron, la
humanidad evolucionó
espiritualmente y Cristo vino a
enseñaros que aún en los as de
reposo debéis de practicar la caridad y
todas las buenas obras.
81. Jesús quiso deciros que un día
estaba dedicado a la meditación y al
reposo físico, pero debíais
comprender que para el desempeño de
la misión del espíritu, no podía
señalarse día y hora.
82. A pesar de haberos hablado el
Maestro con suma claridad, los
hombres se distanciaron buscando
cada cual el día que para ellos fuera el
más propicio y así, mientras unos
siguieron conservando el sábado
como día dedicado al reposo, otros
adoptaron el domingo para celebrar
sus cultos.
83. Hoy vengo a hablaros una vez
más y mis enseñanzas os traen nuevos
conocimientos; habéis vivido muchas
experiencias y habéis evolucionado.
Hoy no tiene importancia el día que
dediquéis al descanso de la fatiga
terrestre, pero la tiene el que sepáis
que todos los días debéis caminar por
la senda que Yo os he trazado.
Comprended que no existe hora
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
172
señalada para que elevéis vuestra
oración, porque todo tiempo es
propicio para que oréis y practiquéis
mi Doctrina en favor de vuestros
hermanos. (166, 31 35)
Pedid, que se os concederá
84. Todos traéis una herida en el
corazón ¿Quién como Yo para
penetrar en vuestro interior?
vuestra amargura, vuestra tristeza y
desaliento ante tanta injusticia e
ingratitud que existe en vuestro
mundo; de la fatiga de los que han
vivido y luchado en la Tierra y cuya
existencia es para ellos como un
pesado fardo; del vacío de los que
se van quedando solos en esta vida. A
todos os digo: "Pedid, que se os dará",
porque a eso he venido, a daros según
necesitéis de Mí, ya sea compañía,
tranquilidad, bálsamo, misiones o luz.
(262, 72)
85. No temáis a la miseria. La
miseria es pasajera y en ella debéis
orar imitando en la paciencia a Job.
Volverá la abundancia y no tendréis
palabras con qué darme gracias.
86. Cuando la enfermedad os
agobie, ¡oh enfermos benditos! no
desesperéis; no está enfermo vuestro
espíritu, elevaos en oración a y
vuestra fe y espiritualidad os
devolverán la salud del cuerpo. Orad
en la forma en que Yo os he
enseñado: espiritualmente. (81, 43
44)
87. Orad en los momentos de
prueba, con una oración breve pero
limpia y sincera, y os sentiréis
confortados, y cuando logréis estar en
armonía con vuestro Señor, pod
deciros que mi voluntad es la vuestra
y vuestra voluntad es la mía. (35, 7)
88. Orad, pero que vuestra
oración esté formada con vuestras
intenciones y obras del día, esa será
vuestra mejor oración; mas si queréis
dirigirme un pensamiento, formulando
con él una petición, decidme
entonces: "Padre, hágase en tu
voluntad". En ella estaréis pidiendo
aún más de lo que podríais entender y
esperar, y esa sencilla frase, ese
pensamiento, simplifica aquel
"Padre nuestro", que me pedisteis en
otro tiempo.
89. Atenéis la oración que todo
lo pide y que mejor hablará por
vosotros. Mas no la digan vuestros
labios, sino que la sienta vuestro
corazón, porque decir no es sentir y si
lo sentís, no necesitáis decírmelo. Yo
escuchar la voz del espíritu y
entiendo su lenguaje. ¿Qué mayor
alegría para vosotros que saber esto?
¿Acaso creéis que Yo necesitaba que
me dijeseis lo que tengo que hacer?
(247, 52 54)
90. Os he enseñado a orar y a
pedir por los demás, pero también os
escucho cuando pedís por lo vuestro.
Recibo esa oración. Mas os digo que
el tiempo en que Yo os daba según
vuestra petición, ha pasado, porque
erais pequeños; ahora quiero que
obréis como discípulos,
presentándome vuestro espíritu y
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
173
vuestro corazón al orar, pero dejando
que Yo lea en ellos y haga mi
voluntad. (296, 69)
91. Cuando me interroguéis o me
pidáis, no os esforcéis en tratar de
explicarme con claridad vuestro
problema, ni os esmeréis buscando en
la mente las frases mejor construidas;
a me basta que vuestro espíritu se
desprenda del mundo en ese instante y
que deje limpios al corazón y al
entendimiento, para que ellos puedan
recibir mi inspiración. ¿De q os
servirá decirme muy bellas palabras si
no sois capaces de sentir mi presencia
en vuestro interior? Yo todo lo sé y no
tenéis que explicarme nada, para que
Yo os pueda comprender. (286, 9
10)
92. Si sabéis comprender mi
Doctrina, ella os ofrecerá muchas
satisfacciones, muchas oportunidades
de poderos elevar. Aprended a orar
antes de tomar cualquiera
determinación, porque la oración es la
forma perfecta de pedir a vuestro
Padre, ya que en medio de ella
estaréis demandando luz y fortaleza
para salir avante en la lucha.
93. Al orar, pronto llegará a
vuestro entendimiento la iluminación
que os permita distinguir con claridad
el bien del mal, lo conveniente y lo
que no debéis hacer, y ello será la
prueba más palpable de que supisteis
prepararos para escuchar la voz de la
conciencia.
94. Sufrid con paciencia las
penalidades y si no alcanzáis a
comprender el significado de vuestras
pruebas, orad y Yo os revelaré su
sentido, para que seáis conformes.
(333, 61 62 y 75)
95. Cada vez que vuestros labios
o vuestro pensamiento me dice:
Señor, no me niegues tu perdón, estáis
probando vuestra ignorancia, vuestra
confusión y lo poco que me conocéis.
96. ¿Decirme a que me apiade
de vuestro dolor? ¿Pedirme que tenga
misericordia de mis hijos? ¿Suplicar-
me a Mí, que perdone vuestros peca-
dos, a que soy el amor, la
clemencia, la caridad, el perdón y la
piedad?
97. Bien está que tratéis de
conmover a quienes en la Tierra
tengan duro el corazón y que tratéis
de mover a piedad con lágrimas y
súplicas a quienes no tengan un átomo
de caridad hacia sus semejantes, pero
no uséis esas formas o esos
pensamientos para tratar de conmover
a quien os creó por amor y para
amaros eternamente. (336, 41 43)
98. Sed conformes con las
grandes caridades que el Padre os ha
confiado para todo lo que se relaciona
con la vida humana sobre el haz de la
Tierra, ni pidáis lo que pueda dar
ocasión a la perdición de vuestro
espíritu y materia. Yo tengo s que
daros que vosotros que pedirme, mas
Yo soy el que sabe lo que
verdaderamente os hace falta en el
camino. Yo os he dicho: que si sabéis
cumplir con mi Ley, me
contemplaréis en todo mi esplendor.
(337, 21)
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
174
La bendición de la intercesión
99. No acostumbréis orar
únicamente con palabras, orad con el
espíritu. También os digo: Bendecid
con la oración, enviad pensamientos
de luz a vuestros hermanos, no pidáis
nada para vosotros, recordad que
quien se ocupe de lo mío, siempre me
tendrá velando por él.
100. La semilla que sembréis con
amor, la recibiréis multiplicada. (21, 3
4)
101. No sólo oréis cuando os
encontréis atravesando por alguna
prueba dolorosa, orad también cuando
estéis en paz, porque entonces será
cuando vuestro corazón y
pensamiento puedan ocuparse de los
demás. Tampoco pidáis solamente por
los que os han hecho bien o por
aquéllos que no os hayan causado
ningún daño, pues ello, siendo
meritorio, no lo es tanto como si
veláis por los que en alguna forma os
hubiesen causado perjuicios. (35, 8)
102. ¿Qué os enseño ahora? A
bendecir de corazón y espíritu a todo
y a todos, porque quien bendice así, es
semejante a su Padre, al hacer llegar
su calor a todos. Por eso os digo:
Aprended a bendecir con el espíritu,
con el pensamiento, con el corazón, y
vuestra paz, vuestra fuerza y vuestro
calor llegarán a aquél a quien se lo
enviéis, por distante que lo creáis.
103. ¿Qué pasaría, si todos los
hombres se bendijesen, aun sin
conocerse ni haberse visto nunca?
Que reinaría la paz perfecta en la
Tierra, sería inconcebible la guerra.
104. Para que ese milagro se
realice, es menester que elevéis
vuestro espíritu, por medio de la
perseverancia en la virtud. ¿Lo juzgáis
acaso imposible? (142, 31)
105. Pedid y se os dará. Todo lo
que deseéis en caridad para vuestros
hermanos, pedídmelo. Orad, unid
vuestro ruego al del necesitado y os
concederé lo que solicitéis. (137, 54)
La necesidad de la oración
106. Velad y orad, os repito con
frecuencia, pero no quiero que os
familiaricéis con este dulce consejo,
sino que lo estudiéis y lo pongáis en
práctica.
107. Os digo que oréis, porque
aquél que no ora, se entrega a
pensamientos superfluos, materiales y
a veces insanos, con lo cual, sin darse
cuenta fomenta y alimenta las guerras
homicidas; mas cuando oráis, vuestro
pensamiento como si fuera espada de
luz, rasga los velos de oscuridad y los
lazos de la tentación que hoy están
aprisionando a muchos seres, satura
de espiritualidad el ambiente y
contrarresta las fuerzas del mal. (9, 25
26)
108. La humanidad siempre ha
estado demasiado ocupada en las
grandezas de la Tierra, para
considerar la importancia que tiene
orar y meditar en lo que está s allá
de esta vida, a fin de que pudiera
descubrir la esencia de ella misma. El
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
175
que ora, conversa con el Padre y si
interroga, recibe al instante la
respuesta. La ignorancia de los
hombres sobre lo espiritual, procede
de su falta de oración. (106, 33)
109. Os acercáis a un tiempo en el
que sabréis dar en justicia lo que
corresponde a vuestro espíritu y al
mundo lo que a él le pertenece.
Tiempo de verdadera oración, de culto
libre de fanatismo, en el que sabréis
orar antes de cada empresa, en el que
sabréis velar por lo que os haya sido
confiado.
110. ¿Cómo podrá equivocarse el
hombre, cuando en lugar de hacer su
voluntad se anticipe a interrogar a su
Padre a través de la oración? Quien
sabe orar vive en contacto con Dios,
sabe el valor de los beneficios que de
su Padre recibe y a la vez comprende
el sentido o la finalidad de las pruebas
por las que atraviesa. (174, 2 3)
Los efectos benéficos de la
practica de oración
111. A través de las eras os he
dicho: orad. Hoy os digo que por
medio de la oración podéis alcanzar la
sabiduría. Si todos los hombres
orasen, nunca perderían la senda de
luz trazada por Mí. Por la oración,
sanarían a los enfermos, no habría
más incrédulos y volvería la paz a los
espíritus.
112. ¿Cómo puede ser feliz el
hombre si ha rechazado mi gracia?
¿Acaso piensa que el amor, la caridad
y la mansedumbre no son atributos del
corazón humano? (69, 7 8)
113. Sabed que la palabra que no
lleva amor, no tiene vida ni poder. Me
preguntáis cómo podéis empezar a
amar y qué debéis hacer para que en
vuestro corazón se despierte este
sentimiento, y Yo os digo: Por lo que
debéis empezar, es por saber orar. La
oración os acercará al Maestro y ese
Maestro soy Yo.
114. En la oración hallaréis
consuelo, inspiración y fuerza, ella os
dará la dulce satisfacción de poder
hablar íntimamente con Dios, sin
testigos ni mediadores; Dios y vuestro
espíritu, reunidos en ese dulce
momento de confidencias, de
comunicación espiritual y de
bendiciones. (166, 43 44)
115. Siempre que necesitéis un
confidente, un amigo bondadoso,
buscadme y depositad en , las
penas que haya en vuestro corazón, y
Yo os aconsejael mejor camino, la
solución que buscáis.
116. Si vuestro espíritu se
encuentra agobiado por los pesares, es
porque habéis pecado, Yo os recibiré
y seré benévolo en mi juicio,
fortificaré vuestro propósito de
enmienda y os devolveré las fuerzas
perdidas.
117. Sólo la práctica de mis
enseñanzas os conservará en gracia y
salud espiritual y corporal. La
experiencia que recojáis será luz que
iréis acumulando en vuestro espíritu.
(262, 20 21)
118. El espíritu que sabe velar, no
se aparta nunca de la ruta que su
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
176
Señor le ha trazado y está en aptitud
de emplear su heredad y sus dones,
hasta alcanzar su elevación.
119. Ese ser tendrá que salir avante
en sus pruebas, porque vive alerta y
nunca se deja dominar por la materia.
El que vela y ora saldrá triunfante
siempre de los trances difíciles y sabrá
caminar con paso firme por la senda
de la vida.
120. ¡Cuán diferente es la conducta
del que se olvida de orar y de velar!
Voluntariamente renuncia a
defenderse con las mejores armas que
en el hombre he puesto, que son la fe,
el amor y la luz del saber. Es el que
no escucha la voz interior que le habla
a través de la intuición, de la
conciencia y de los sueños; pero el
corazón y la mente no entienden ese
lenguaje y no dan crédito al mensaje
de su propio espíritu. (278, 2 3)
121. La oración es el medio
revelado a vuestro espíritu para llegar
hasta Mí con vuestras interrogaciones,
con vuestras inquietudes y vuestros
anhelos de luz. A través de esa
comunicación podréis disipar vuestras
dudas y descorrer el velo que oculte
algún misterio.
122. La oración es el principio de
la comunicación de espíritu a Espíritu
que en los tiempos venideros florecerá
y dará frutos entre esta humanidad.
123. Hoy le he revelado todo esto
al pueblo que me escucha, para que
sea el precursor del tiempo de la
espiritualidad. (276, 18 19)
El poder de la oración
124. Cuando uno de vosotros ora,
no se da cuenta de lo que con su
pensamiento alcanza en lo espiritual,
y es menester que sepáis que cuando
oráis por vuestros hermanos, por
aquellos pueblos que están
destrozándose en la guerra, en esos
instantes vuestro espíritu libra
también una batalla mental en contra
del mal y que vuestra espada que es
paz, razón, justicia y anhelo de bien
para ellos, choca contra las armas del
odio, de la venganza, del orgullo.
125. Este será el tiempo en que los
hombres se den cuenta del poder de la
oración; para que la oración tenga
verdadera fuerza y luz, es menester
que con amor la elevéis a Mí. (139, 7
8)
126. El pensamiento y el espíritu,
unidos para orar, crean en el hombre
una fuerza superior a toda fuerza
humana.
127. En la oración el débil se
fortalece, el cobarde se reviste de
valor, el ignorante se ilumina, el torpe
se despeja.
128. El espíritu, cuando ha logrado
armonizar con la mente para alcanzar
la verdadera oración, se convierte en
un soldado invisible, el cual,
apartándose momentáneamente de lo
que a su ser toca, se traslada a otros
sitios, se liberta de la influencia de la
materia y se entrega a su lucha de
hacer el bien, de conjurar males y
peligros, de llevar un destello de luz,
una gota de bálsamo o un hálito de
paz a los necesitados.
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
177
129. Por todo lo que os digo,
comprended cuánto podréis hacer con
el espíritu y con la mente en medio
del caos que ha envuelto a esta
humanidad. Estáis en un mundo de
pensamientos e ideas encontradas,
donde las pasiones palpitan por el
materialismo y los espíritus navegan
entre tinieblas.
130. Sólo el que por medio de la
oración haya aprendido a elevarse en
pensamiento y espíritu a las regiones
de la luz, a las moradas de la paz,
pod penetrar en el mundo de
contiendas, donde se reflejan todas las
humanas pasiones, sin salir vencido y
dejando en cambio algo de provecho
para los que han menester de la luz
del espíritu. (288, 18 22)
131. Aprended a orar, porque con
la oración también podréis hacer
mucho bien, así como también podréis
defender de las acechanzas. Es la
oración escudo y arma, si tenéis
enemigos, con la oración os
defenderéis; pero sabed que esa arma
no debe herir ni lastimar a nadie,
porque su única misión será brillar en
las tinieblas. (280, 56)
132. Los elementos están desata-
dos en contra del hombre, vosotros no
debéis temer, porque sabéis que os he
dado una potestad para vencer el mal
y proteger a vuestros hermanos.
Podéis ordenar a esos elementos de
destrucción que se detengan y ellos
obedecerán. Si permanecéis orando y
velando, podréis hacer prodigios y
sorprender al mundo.
133. Orad con limpidez, haced
comunión con mi Espíritu, no
busquéis para ello determinado lugar.
Orad bajo un árbol, en un camino, en
la cumbre de una montaña, o en el
rincón de vuestra alcoba. Yo
descenderé a conversar con vosotros,
a iluminaros y a daros fortaleza. (250,
24 25)
134. De cierto os digo que si ya
estuvieseis unidos en espíritu, en
pensamiento y en intención, bastaría
sólo vuestra oración para detener a las
naciones que viven preparando la hora
de lanzarse unas contra otras;
destruiríais los odios, seríais obstáculo
para todos los malos proyectos de
vuestros hermanos; seríais como
invisible espada venciendo a los
fuertes, y como escudo defendiendo a
los débiles.
135. La humanidad, ante esas
pruebas reveladoras de un poder
superior, se detendría un instante a
meditar y esta meditación le evitaría
muchos de los grandes toques y
pruebas que a través de la Naturaleza
y sus elementos tendrá que recibir.
(288, 27)
136. Si vosotros tuvieseis una fe
grande y un conocimiento mayor
sobre la fuerza de la oración, cuántas
obras de caridad haríais con vuestro
pensamiento; pero no le habéis
concedido todo el poder que ella tiene
y es por eso que muchas veces no os
dais cuenta de lo que rechazáis en un
momento de sentida y verdadera
oración.
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
178
137. ¿No os dais cuenta de que
algo superior está impidiendo que se
desate la guerra más inhumana de
todas vuestras guerras? ¿No
comprendéis que en ese milagro
influyen millones de oraciones de
hombres, de mujeres y de niños, que
con su espíritu combaten las tinieblas
y luchan contra la influencia de la
guerra? Seguid orando, seguid
velando; pero poned en ese acto toda
la fe de que seáis capaces.
138. Orad, pueblo, y sobre la
guerra, el dolor y la miseria, tended el
manto de paz de vuestros
pensamientos, formando con ellos un
escudo, bajo cuyo amparo, se
iluminen y refugien vuestros
hermanos. (323, 24 26)
Amor a Dios y al prójimo como
veneración a Dios
139. Sabed, mis nuevos discípulos,
que vuestro homenaje y vuestro
tributo al Señor deben de ser
constantes, sin esperar fechas o días
determinados para ofrecerlos, como
constante es el amor de vuestro Padre
para vosotros; mas si queréis saber
cómo debéis recordar cada día mis
obras de amor, sin caer en fanatismo,
Yo os lo diré: vuestra vida debe ser un
continuo homenaje a quien lo ha
creado todo, amándoos los unos a los
otros.
140. Hacedlo así y Yo os
concederé lo que me pedís
humildemente, que vuestras faltas os
sean perdonadas. Yo os conforto y os
alivio, mas os digo: cuando descubráis
vuestros errores y vuestra conciencia
os juzgue, orad, enmendad vuestro
error, revestíos de fortaleza para que
no volváis a caer en la misma falta y
no tengáis que pedirme repetidas
veces que os perdone; mi palabra os
enseña para que escaléis y deis paso a
la luz y a la espiritualidad. (49, 32
33)
141. Sed tengo, dije a aquella turba
que no entendía mis palabras y que
gozaba con mi agonía. ¿Qué pod
deciros ahora, cuando veo que no es
una turba, sino que es el mundo entero
el que hiere mi Espíritu sin darse
cuenta de mi dolor?
142. Mi sed es infinita,
incomprensible, y sólo vuestro amor
pod apagarla; ¿Por qué en vez de
amor me ofrecéis un culto exterior?
¿No sabéis que al pediros agua, me
estáis ofreciendo hiel y vinagre? (94,
74 75)
143. En verdad os digo que éstos
que sufrieron y me ofendieron mucho,
serán los que más fervientemente me
amen; de su corazón brotará constante
la ofrenda a mi Divinidad. No serán
ofrendas materiales ni salmos, ni
altares de la tierra; ellos saben que la
ofrenda y el culto más agradable para
son las obras de amor que hagan
con sus hermanos. (82, 5)
144. Día tras día llega hasta
vuestra oración espiritual, cuyo
lenguaje no conoce vuestra materia
porque no son palabras pronunciadas
por vuestros labios ni son ideas
formuladas por vuestra mente. La
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
179
oración del espíritu es tan profunda,
que está más allá de la potencias y de
los sentidos humanos.
145. En esa oración el espíritu
llega a las regiones de la luz y de la
paz donde moran espíritus elevados, y
ahí saturándose de aquella esencia,
retorna a su cuerpo pasajero para
transmitirle la fortaleza. (256, 63
64)
146. Pueblo: El tiempo en que
debéis saber orar ha llegado entre
vosotros. Hoy no vengo a deciros que
os postréis en tierra, no vengo a
enseñaros que oréis con vuestros
labios o que me claméis con palabras
floridas en hermosas oraciones; hoy
vengo a deciros: Buscadme con el
pensamiento, elevad vuestro espíritu y
descenderé siempre para haceros
sentir mi presencia. Si no sabéis
hablar con vuestro Dios, me bastará el
arrepentimiento, vuestro pensamiento,
vuestro dolor, me bastará vuestro
amor.
147. Este es el lenguaje que Yo
escucho, el que Yo entiendo, el
lenguaje sin palabras, el de la verdad
y la sinceridad, esa es la oración que
he venido a enseñaros en este Tercer
Tiempo.
148. Siempre que habéis hecho una
buena obra, habéis sentido mi paz, la
tranquilidad y la esperanza y es que el
Padre está muy cerca de vosotros.
(358, 53 55)
149. Rehuyo todo lo que sea
vanidad y pompa humana, porque a
mi Espíritu sólo llega lo que es
espiritual, lo que es noble y elevado,
lo limpio y eterno. Recordad que dije
a la mujer de Samaria "Dios es
Espíritu y es necesario que le adoren
en espíritu y en verdad". Buscadme en
lo infinito, en lo puro y allí me
encontraréis.
150. ¿Por qué ofrecerme lo que Yo
he hecho para vosotros? ¿Por qme
dais flores, si vosotros no las hacéis?
En cambio si me presentáis obras de
amor, de caridad, de perdón, de
justicia, de ayuda hacia vuestros
semejantes, ese tributo será
espiritual y se elevará al Padre como
una caricia, como un ósculo que desde
la Tierra, los hijos enviarán a su
Señor. (36, 29)
151. Tampoco quiero que encerréis
vuestro culto en recintos materiales,
porque aprisionaréis vuestro espíritu y
no lo dejaréis abrir sus alas, para
conquistar la eternidad.
152. El altar que os dejo para que
celebréis en él el culto que Yo espero,
es la vida, sin limitación alguna, más
allá de todas las religiones, de todas
las iglesias y las sectas, porque existe
en lo espiritual, en lo eterno, en lo
divino. (194, 27 28)
La plática de conciencia entre
Dios y el hombre
153. Hoy vengo hasta vosotros con
una enseñanza que aunque al mundo
le parezca imposible practicarla, una
vez que es comprendida, es la más
fácil de cumplir. Vengo a enseñaros el
culto del amor a Dios a través de
vuestra vida, de vuestras obras y de la
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
180
oración espiritual, la que no es
pronunciada por los labios en un sitio
determinado, ni necesita de formas o
imágenes para inspirarse. (72, 21)
154. Mientras los hombres han
querido ver en un Dios distante,
remoto, Yo me he propuesto
demostrarles que estoy más cerca de
ellos que las pestañas de sus ojos.
155. Rezan maquinalmente y si no
ven realizado todo lo que pidieron en
forma inmediata, exclaman
desalentados: "Dios no nos ha oído".
156. Si ellos supiesen orar, si
unieran la mente con el corazón a su
espíritu, escucharían en su conciencia
la voz divina del Señor y sentirían que
su presencia estaba muy cerca de
ellos, pero ¿Cómo quieren sentir mi
presencia si me piden a través de
cultos materializados? ¿Cómo es
posible que logren sensibilizar su
espíritu, si hasta a su Señor lo adoran
en imágenes hechas con sus manos?
157. Quiero que comprendáis que
me tenéis muy cerca, que os podéis
comunicar fácilmente Conmigo, así
como sentirme y recibir mis
inspiraciones. (162, 17 20)
158. Practicad el silencio que
favorece al espíritu para que pueda
encontrar a su Dios, ese silencio es
como una fuente de conocimientos y
todos los que en él penetran se llenan
de la claridad de mi sabiduría. El
silencio es como un lugar cerrado con
murallas indestructibles, al que sólo
tiene acceso el espíritu. El hombre
lleva constantemente en su interior, el
conocimiento del lugar secreto en el
que podrá comunicarse con Dios.
159. No importa el lugar donde os
encontréis, doquiera podréis
comunicaros con vuestro Señor, ya
sea que estéis en la cumbre de la
montaña o que os encontréis en la
profundidad de un valle, en la
inquietud de una ciudad, en la paz del
hogar o en medio de una lucha; si me
buscáis en el interior de vuestro
santuario en medio del silencio
profundo de vuestra elevación, al
instante las puertas del recinto
universal e invisible se abrirán para
que os sintáis verdaderamente en la
casa de vuestro Padre, la cual existe
en cada espíritu.
160. Cuando el dolor de las
pruebas os agobie y las penas de la
vida aniquilen a vuestros sentidos, si
experimentáis un deseo intenso de
alcanzar un poco de paz, retiraos a
vuestra alcoba o buscad el silencio, la
soledad de los campos, ahí elevad
vuestro espíritu guiado por la
conciencia y entrad en meditación. El
silencio es el reino del espíritu, reino
que es invisible a los ojos materiales.
161. En el instante de penetrar al
éxtasis espiritual, es cuando se logra
que despierten los sentidos superiores,
surge la intuición, la inspiración
brilla, el futuro se presiente y la vida
espiritual palpa lo distante y hace
posible lo que antes le parecía
inalcanzable.
162. Si queréis penetrar en el
silencio de este santuario, de esta arca,
vosotros mismos debéis ser los que
preparéis el camino, porque sólo con
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
181
verdadera pureza podréis penetrar en
él. (22, 36 40)
163. Es necesario que se levanten
de nuevo mis profetas para amonestar
a los hombres, porque mientras hay
pueblos que se destrozan cegados por
la ambición y la violencia, los que han
recibido mi luz y serenamente juzgan
a la humanidad, temen levantarse a
dar la buena nueva.
164. Si esta humanidad supiese
orar con el espíritu, escucharía mi
voz, recibiría mi inspiración, pero
cada vez que ora pone un velo en sus
ojos que le oculta la luz de mi
presencia. Tengo que venir hacia los
hombres en los instantes en que sus
cuerpos descansan para despertar a su
espíritu, llamarlo y conversar con él.
Es Cristo que cual ladrón en medio de
la noche, penetra en vuestro corazón
para sembrar en él mi simiente de
amor. (67, 29)
165. Aprended a orar y a meditar a
la vez, para que surja en cada uno de
vosotros el conocimiento y la
comprensión. (333, 7)
166. Espiritualidad es libertad; por
eso los que me escuchan ahora y han
comprendido el sentido de esta
Doctrina libertadora, ven abrirse
delante de ellos ese extenso valle en el
que lucharán y darán testimonio de
que llegó el tiempo en que Dios,
Creador Omnipotente, ha venido a
establecer comunicación entre Él y el
hombre. (239, 8)
167. La doctrina de Cristo fue
espiritual, mas el hombre la rodeó de
ritos y de formas para ponerla al
alcance de los espíritus de escasa
elevación.
168. Habéis penetrado en el tiempo
del Espíritu, el de las grandes
revelaciones, en el que desaparecerá
de todo culto la materialización, la
impostura y la imperfección, en que
todo hombre, a través de su espíritu,
reconocerá a su Dios que es todo
Espíritu, y por ese camino encontrará
la forma de la comunicación perfecta.
(195, 77 78)
169. Cuando los hombres hayan
aprendido a comunicarse con mi
Espíritu, ya nada tendrán que
consultar en libros, ni qué preguntar.
170. Hoy todavía preguntan a
quienes creen que saben más, o van
tras de textos y libros, ansiosos de
encontrar la verdad. (118, 37)
171. Si aprendieseis a meditar unos
instantes cada día y que vuestra
meditación fuese sobre la vida
espiritual, descubriríais infinidad de
explicaciones y recibiríais
revelaciones que por ningún otro
medio podríais obtener.
172. Vuestro espíritu tiene ya la
luz suficiente para interrogarme, así
como para recibir mi respuesta. El
espíritu de la Humanidad ha
alcanzado ya gran elevación.
Observad a hermanos vuestros de
condición humilde quienes, a pesar de
su pobreza de conocimientos
sorprenden con sus profundas
Capítulo 17 La nueva forma de rendir culto a Dios
182
observaciones, así como la forma
clara con que se explican lo que para
muchos otros es algo inexplicable.
¿Acaso ellos acuden a libros o a
escuelas? No, pero han descubierto
por intuición o por necesidad el don
de la meditación que es parte de la
oración espiritual. En su soledad,
aislados de influencias y prejuicios,
han descubierto la forma de penetrar
en comunión con lo eterno, con lo
espiritual, con lo verdadero, y unos
más, otros menos, todos los que han
meditado en la verdadera esencia de la
vida, han recibido luz espiritual en su
entendimiento. (340, 43 44)
173. Me preguntáis en qué consiste
la oración y Yo os digo: En permitir
que vuestro espíritu se eleve
libremente hacia el Padre, en
entregaros con plena confianza y fe en
aquel acto; en recibir en el corazón y
en la mente las sensaciones recogidas
por el espíritu; en aceptar con
verdadera humildad la voluntad del
Padre. El que ora de esta manera,
goza de mi presencia en cualquier
instante de su vida y jamás se siente
menesteroso. (286, 11)
174. Allí, en lo más puro de su ser,
en el espíritu, será donde escriba Yo
mi Ley en este tiempo, donde haga
escuchar mi voz, donde levante mi
templo, porque lo que no exista en el
interior del hombre, lo que no esté en
su espíritu, es como si no existiese.
175. Así levante enormes templos
materiales en mi honor, así me
ofrezca festines y ceremonias llenas
de esplendor, su ofrenda no llegará a
Mí, porque no es del espíritu. Todo
culto externo lleva siempre vanidad y
ostentación, en cambio, la ofrenda
callada, aquella que no ve el mundo y
que me ofrecéis de espíritu a Espíritu,
esa llega hacia por su humildad,
por su sinceridad, por su verdad, en
un palabra: porque brotó del espíritu.
176. Repasad aquella parábola mía
dada en el Segundo Tiempo y que es
conocida como la parábola del fariseo
y el publicano y entonces
comprenderéis que mi enseñanza, en
todos los tiempos ha sido una sola.
(280, 68)
177. ¿Sabéis que hay quienes son
amados sin merecerlo? A os amo
Yo. Dadme vuestra cruz, dadme
vuestras tristezas, dadme vuestras
esperanzas que han fracasado, dadme
la pesada carga que lleváis, Yo puedo
con todos los dolores. Sentíos libres
de vuestro fardo para que seáis
felices, penetrad en el santuario de mi
amor y guardad silencio ante el altar
del Universo, para que vuestro
espíritu pueda conversar con el Padre
en el más hermoso de los lenguajes: el
del amor. (228, 73)
183
Capítulo 18 Obras de caridad y significado central del Amor
La gracia retroactiva de las
buenas obras
1. Observad todos los casos de
miseria humana, de dolor, de
necesidad y dejad que ante la vista del
dolor, que por todas partes os rodea,
vuestro corazón se vaya
sensibilizando.
2. Cuando ya sintáis en lo más
profundo de vuestro ser un generoso y
noble impulso de hacer el bien, dejad
que ese impulso se desborde y
manifieste. Es el espíritu que va a
entregar su mensaje porque ha
encontrado preparado y dispuesto a su
cuerpo. (334, 3 4)
3. Haced que la caridad sea entre
vuestras aspiraciones, la primera, y no
os arrepentiréis nunca de haber sido
caritativos, porque a través de esa
virtud tendréis las mayores
satisfacciones y dichas de vuestra
existencia y obtendréis al mismo
tiempo toda la sabiduría, la fuerza y la
elevación que anhela todo espíritu
noble.
4. Por medio de la caridad hacia
vuestros hermanos, purificaréis
vuestro espíritu, saldando en esa
forma antiguas deudas, ennobleceréis
vuestra vida humana y elevaréis
vuestra vida espiritual.
5. Cuando lleguéis delante de la
puerta a la que todos vendréis a
llamar, será muy grande vuestra
dicha, porque escucharéis la voz de
bienvenida que el mundo espiritual os
dará, bendiciéndoos y llamándoos en
la Obra de regeneración y
espiritualidad. (308, 55 56)
6. Mas Yo os digo: Benditos sean
aquellos de mis labriegos que sepan
sentir en su corazón la pena de los que
viven privados de la libertad o de la
salud, y les visiten y les conforten,
porque un día volverán a encontrarse,
sea en ésta o en otra vida, y entonces
no sabéis si ellos tengan s salud,
mayor libertad y luz que aquéllos que
les llevaron el mensaje de amor a un
presidio o a un hospital, y entonces les
correspondan con su gratitud,
tendiendo la mano a quien en otro
tiempo supo tendérsela.
7. Aquel instante en que hicisteis
llegar mi palabra a su corazón aquel
momento en que pasasteis vuestra
mano sobre su frente y los hicisteis
pensar en Mi y sentirme, jamás se
borrará de su espíritu, como no se
borrará de su mente ni vuestra faz, ni
vuestra voz de hermano, por lo que os
reconocerán doquiera que os
encontrasen. (149, 54 55)
8. Así como la brisa y el sol os
acarician, pueblo, acariciad vosotros a
vuestros semejantes. Este es el tiempo
en que los necesitados y los
menesterosos abundan. Comprended
que aquél que os pide el favor, os está
concediendo la gracia de que seáis
Capítulo 18 Obras de caridad y significado central del Amor
184
útiles a los demás y de que trabajéis
por vuestra salvación. Él os dá la
oportunidad de que seáis misericor-
diosos y con ello os asemejéis a
vuestro Padre; porque el hombre ha
nacido para regar por el mundo la
semilla del bien. Comprended
entonces que quien os pide, os
favorece. (27, 62)
Beneficencia verdadera y falsa
9. ¡Oh discípulos, vuestra más alta
misión será la de la caridad! Muchas
veces la entregaréis secretamente, sin
ostentación, no dejando que la mano
izquierda sepa lo que ha dado la
derecha, pero habrá ocasiones en que
vuestra caridad tenga que ser vista por
vuestros hermanos para que aprendan
a impartirla.
10. Descuidad el pago, Yo soy el
Padre que premia con justicia las
obras de sus hijos, sin olvidar una
sola.
11. Os he dicho que si un vaso de
agua diereis con verdadera caridad,
ese no quedará sin galardón.
12. Bienaventurados los que al
llegar a me digan: "Señor, nada
espero en pago de mis obras, me basta
existir y saber que soy vuestro hijo
para que mi espíritu se llene de
felicidad". (4, 78 81)
13. No alimentéis intereses egoístas
pensando tan sólo en vuestra
salvación y en vuestro galardón,
porque vuestro desengaño será muy
doloroso cuando os presentéis en
espíritu, porque encontraréis que en
realidad no supisteis labraros ningún
galardón.
14. Para que mejor comprendáis lo
que quiero deciros, os doy el siguiente
ejemplo: Existen y han existido
siempre hombres y mujeres que han
procurado hacer obras de caridad
entre sus hermanos y que, sin
embargo, cuando llegan ante Mí, no
me han hecho presente méritos para
su felicidad espiritual: ¿A qué se
debió esto? ¿Podéis concebir que ellos
hayan sido víctimas de una injusticia
por parte de su Padre? La respuesta es
sencilla, discípulos: No pudieron
recoger un bien para sí, porque sus
obras no fueron sinceras, porque
cuando extendieron su mano para dar
algo, nunca lo hicieron movidos por
un verdadero sentimiento de caridad
hacia el que sufre, sino pensando en sí
mismos, en su salvación, en su
premio. A unos les movió el interés, a
otros la vanidad, y esa no es caridad
verdadera porque no fue sentida ni
desinteresada y Yo os digo que el que
no lleva sinceridad y amor, no está
sembrando la verdad ni está
labrándose un galardón.
15. La caridad aparente podrá
proporcionaros en la Tierra algunas
satisfacciones que provengan de la
admiración que despertéis y de la
adulación que recibáis, pero lo
aparente no llega a mí Reino, ahí solo
llega lo verdadero. Allí todos llegaréis
sin poder ocultar la menor mancha o
impureza; porque antes de presentaros
ante Dios os habréis despojado de
mantos, coronas, insignias, títulos, y
todo cuanto al mundo pertenezca, para
Capítulo 18 Obras de caridad y significado central del Amor
185
presentaros delante del Supremo Juez
como simples espíritus que van a
responder ante el Creador de la misión
a ellos encomendada. (75, 22 24)
16. El que por amor procura ser útil
a sus semejantes, se consagra al bien
en alguna de las múltiples sendas que
ofrece la vida, ese sabe que es un ser
que debe prestarse para ser utilizado
por la voluntad divina para fines muy
elevados. Yo quiero que vosotros
lleguéis a saber, ¡oh discípulos! para
que seáis los que libertéis de sus
errores a quienes han perdido la senda
de la evolución.
17. El amor verdadero, aquél que
está más allá del corazón, es el fruto
de la sabiduría. Ved cómo Yo, en mi
palabra, siembro sabiduría en vuestro
entendimiento y luego espero el fruto
de vuestro amor.
18. Existen muchas formas de
hacer el bien, muchas formas de
consolar y servir, todas son
expresiones del amor, que es uno solo,
del amor, que es sabiduría del espíritu.
19. Unos podrán ir por el camino
de la ciencia, otros por el del espíritu,
otros por el sentimiento y el conjunto
de todos será la armonía espiritual.
(282, 23 26)
Actos de amor, espirituales y
materiales
20. Si estáis pobres materialmente
y por esa causa no podéis ayudar a
vuestros semejantes, no temáis, orad y
Yo ha que donde no haya nada,
brote luz y haya paz.
21. La caridad verdadera de donde
nace la piedad, es la mejor dádiva que
podréis depositar en los necesitados.
Si al dar una moneda, un pan o un
vaso de agua, no tuvieseis en vuestro
corazón el sentimiento de amor hacia
vuestros hermanos, en verdad os digo
que nada habréis dado, que más os
vale no desprenderos de aquello que
dais.
22. ¿Hasta cuándo, humanidad,
queréis conocer el poder del amor?
Nunca hasta ahora habéis hecho uso
de esa fuerza que es el principio de la
vida. (306, 32 33)
23. No miréis enemigos sino
hermanos en todos los que os rodean.
No pidáis castigo para que deis
ejemplo de perdón y no haya
remordimiento en vuestro espíritu.
Cerrad vuestros labios y dejad que Yo
juzgue vuestra causa.
24. Sanad a los enfermos, volved la
razón a los extraviados, apartad a los
espíritus que nublan la inteligencia y
haced que ambos recobren la luz que
han perdido. (33, 58 59)
25. Discípulos: Aquella máxima
que os enseñé en el Segundo Tiempo
de amaros los unos a los otros, es
aplicable a todos los actos de vuestra
vida.
26. Hay quienes me dicen:
"Maestro, ¿Cómo podré amar a mis
semejantes, si soy un ser
insignificante, que vive entregado al
trabajo material?"
27. A estos pequeños míos Yo les
digo, que aún dentro de ese trabajo
Capítulo 18 Obras de caridad y significado central del Amor
186
material, en apariencia sin
importancia, podéis amar a vuestros
semejantes, si vuestras labores las
hacéis con el deseo de servir a
vuestros hermanos.
28. Imaginaos lo hermosa que sería
vuestra vida si cada hombre trabajase
pensando en hacer bien y en unir su
pequeño esfuerzo al de los demás. De
cierto os digo que la miseria no se
conocería, mas la verdad es que cada
quien trabaja para sí, pensando en y
si acaso en los suyos.
29. Todos necesitáis saber que
nadie puede bastarse a mismo y que
necesita de los demás; todos debéis
saber que estáis íntimamente ligados a
una misión universal que debéis
cumplir unidos pero no unidos por
obligaciones materiales, sino por
intención, por inspiración e ideal, en
una palabra: Por el amor de los unos
hacia los otros. El fruto entonces será
en beneficio de todos. (334, 35 37)
30. Os digo, discípulos, en mi Ley
de amor, que si no podéis hacer obras
perfectas como las que hice en Jesús,
al menos os esforcéis en vuestra vida
por acercaros a ellas. A me basta
contemplar un poco de buena
voluntad por imitarme y un poco de
amor hacia vuestros semejantes, para
que Yo os ayude y manifieste mi
gracia y mi poder a vuestro paso.
31. Nunca estaréis solos en la
lucha. Si no os dejo solos cuando vais
doblegados bajo el peso de vuestros
pecados, ¿Creéis que os abandone
cuando vayáis caminando bajo el peso
de la cruz de esta misión de amor?
(103, 28 29)
El significado integral del amor
32. En todos los tiempos mi
Doctrina os ha mostrado que su
esencia es el amor.
33. El amor es la esencia de Dios,
de esa fuerza toman todos los seres
para vivir; de ella surgió la vida toda y
la creación: El amor es el principio y
el fin en el destino de todo lo hecho
por el Padre.
34. Ante esa fuerza que todo lo
mueve, lo ilumina y vivifica,
desaparece la muerte, se esfuma el
pecado, se desvanecen las pasiones, le
lavan las impurezas y se perfecciona
todo lo que es imperfecto. (295, 32)
35. Yo os he revelado mi existencia
y el por qué de la vuestra; os he
descubierto que el fuego que da vida y
todo lo anima, es el amor; es el
principio de donde han brotado todas
las naturalezas.
36. He a que vosotros nacisteis
por amor, existís por amor, sois
perdonados por amor y seréis en la
eternidad por amor. (135, 19 20)
37. El amor es el principio y la
razón de vuestra existencia, ¡oh
humanidad! ¿Cómo podríais vivir sin
ese don? Creedme, hay muchos que
llevan en la muerte, y otros que
están enfermos tan sólo por no amar a
nadie. El bálsamo que a muchos ha
salvado, ha sido el amor y el don
divino que resucita a la vida
Capítulo 18 Obras de caridad y significado central del Amor
187
verdadera, que redime y que eleva, es
también el amor. (166, 41)
38. Amad, el que no ama lleva en sí
una tristeza profunda: la de no poseer,
de no sentir lo más bello y elevado de
la vida.
39. Eso fue lo que Jesús vino a
enseñaros con su vida y con su
muerte, y lo que os legó en su divina
palabra condensada en la frase de
"Amaos los unos a los otros, con ese
amor que Yo os he enseñado".
40. Día llegará en que los que no
han amado, despojándose de su
amargura y sus prejuicios vengan y
descansen en Mí, donde volverán a la
vida escuchando mi palabra dulce, de
infinita ternura.
41. En verdad os digo: que en el
amor está mi fuerza, mi sabiduría y mi
verdad. Es como una escala infinita
que se presenta bajo distintas formas
desde las inferiores de los humanos,
hasta las más elevadas de los espíritus
que han alcanzado la perfección.
42. Amad, aunque sea a vuestra
manera, pero amad siempre. No
odiéis, porque el odio deja una cauda
de muerte, mientras que por amor se
perdona y se borra todo rencor. (224,
34 36)
43. Os digo que quien no ama, no
manifiesta su amor en la forma más
elevada y con absoluta pureza;
carecerá del verdadero saber y muy
poco será lo que posea. En cambio el
que ame con todo su espíritu y con
todas las potencias de que ha sido
dotado, ese llevará en la luz de la
sabiduría y sentirá que realmente es el
dueño de todo lo que le rodea, porque
lo que el Padre posee, es también
propiedad de sus hijos. (168, 11)
44. El amor os dará la sabiduría
para entender la verdad que otros
buscan inútilmente por los escabrosos
caminos de la ciencia.
45. Dejad que el Maestro os guíe
en todos los actos, palabras y
pensamientos. Preparaos bajo su dulce
y amoroso ejemplo y manifestaréis el
amor divino, aos sentiréis cerca de
Dios, porque estaréis en armonía con
Él.
46. Si amáis, lograréis ser mansos,
como Jesús lo fue. (21, 10 12)
47. Quien ama comprende, quien
estudia tiene voluntad; quien tiene
voluntad puede hacer mucho. Yo os
digo que ni elevación, ni sabiduría
tendrá, ni hará obras grandes, quien
no ame con toda la potencia de su
espíritu. (24, 41)
48. No dejéis engreír vuestro
corazón, porque él simboliza el fuego
de la eternidad del que todo brotó y
donde todo se vivifica.
49. El espíritu se sirve del corazón
para amar a través de la materia. Si
amáis sólo por la ley de la materia,
vuestro amor será pasajero, porque
ella es limitada, mas cuando amáis
espiritualmente, ese sentimiento se
asemeja al del Padre, que es eterno,
perfecto e inmutable.
50. Toda la vida y todo lo creado
están relacionados con el espíritu,
Capítulo 18 Obras de caridad y significado central del Amor
188
porque él posee vida eterna. No os
limitéis, amadme y amaos, ya que
poseéis esa chispa del Ser que no
tiene límites para amar, que es Dios
mismo. (180, 24 26)
51. Elevaos en la senda que os
conduce a la cima de la montaña y
cada paso que déis iréis
comprendiendo mejor mis
enseñanzas, e iréis
perfeccionándoos, para interpretar el
lenguaje divino.
52. ¿Cuál es el idioma del espíritu?
Es el amor. El amor es el idioma
universal de todos los espíritus. ¿No
veis que también el amor humano
habla? Muchas veces no necesita
palabras, habla mejor con hechos, con
los pensamientos. Si así se manifiesta
el amor humano, ¿Cómo será vuestro
lenguaje cuando os perfeccionéis en
mi Ley?
53. Si vosotros contempláis que Yo
soy la Sabiduría, esa sabiduría brota
del amor. Si me reconocéis como
Juez, esa justicia se basa en el amor.
Si me tenéis por poderoso, mi poder
está fincado en el amor. Si sabéis que
soy eterno, mi eternidad proviene del
amor, porque éste es vida y la vida,
hace inmortales a los espíritus.
54. El amor es luz, es vida y saber.
Y esa semilla os la he dado desde el
principio de los tiempos, la única que
Yo, como labrador perfecto, he
sembrado en las tierras que son
vuestros corazones. (222, 23)
El alto poder del amor
55. ¡Oh varones y mujeres del
mundo que habéis olvidado en
vuestras ciencias lo único que puede
haceros sabios y felices; os habéis
olvidado del amor que todo lo inspira,
del amor que todo lo puede y todo lo
transforma! Vivís dentro del dolor y
de las tinieblas, porque al no practicar
el amor que os enseño, origináis
vuestro sufrimiento material o
espiritual.
56. Para descubrir y comprender
mis mensajes, necesitáis primero ser
bondadosos y mansos de corazón,
virtudes que existen en todo espíritu
desde el instante de su formación, mas
para llegar a sentir el verdadero
sentimiento elevado del amor,
necesitáis espiritualizaros, cultivando
vuestros buenos sentimientos; pero
todo habéis querido tener en la vida,
menos amor espiritual. (16, 31 32)
57. En todos los tiempos habéis
tenido guías que os han enseñado la
fuerza del amor. Han sido hermanos
vuestros más adelantados, con mayor
conocimiento de mi Ley y mayor
pureza en sus obras. Han venido a
daros ejemplo de fortaleza, de amor y
de humildad, al cambiar su vida de
errores y pecados por una existencia
consagrada al bien, al sacrificio y a la
caridad.
58. Desde la infancia hasta la
ancianidad, tenéis ejemplos claros de
todo lo que se logra con amor y de las
penas que originan la falta de caridad;
pero vosotros, más insensibles que las
rocas, no habéis sabido aprender las
Capítulo 18 Obras de caridad y significado central del Amor
189
enseñanzas y ejemplos que os da el
diario vivir.
59. ¿Habéis observado alguna vez
cómo las mismas fieras, responden
mansamente a un llamado de amor?
Pues de la misma manera pueden
responder los elementos, las fuerzas
de la Naturaleza, todo lo que existe en
el mundo material y espiritual.
60. Por eso os digo que todo lo
bendigáis con amor en el nombre del
Padre y Creador del Universo.
61. Bendecir quiere decir saturar.
Bendecir es sentir el bien, decirlo y
entregarlo. Bendecir es impregnar
todo lo que os rodea, de pensamientos
de amor.
62. En verdad os digo que el amor
es la potencia inmutable que mueve al
Universo. El amor es el principio y la
esencia de la vida.
63. Estoy iniciando un tiempo de
resurrección espiritual para todos,
tiempo en el que haré florecer aquella
bendita semilla de amor que derramé
sobre el mundo desde lo alto de una
cruz, anunciándoos que, cuando los
hombres se amen como Yo os enseñé,
la muerte habrá sido desalojada del
mundo y en su lugar la vida será la
que reine sobre los hombres y se
manifieste en todas sus obras. (282,
13 14)
190
191
V. Formas de Revelaciones Divinas y las Obras de Dios
Capítulo 19 La Divina Trinidad
La unidad de Dios con Cristo y
el Espíritu Santo
1. La luz de mi palabra unirá a los
hombres en este Tercer Tiempo. Mi
verdad brillará en todo entendimiento
haciendo desaparecer diferencias de
credos y de cultos. (1, 66 y sig.)
2. Hoy, mientras unos me aman
en Jehová y desconocen a Cristo,
otros me aman en Cristo, ignorando a
Jehová; mientras unos reconocen mi
existencia como Espíritu Santo, otros
por mi Trinidad, discuten y se
dividen.
3. Ahora bien, Yo pregunto a esta
humanidad y a quienes la conducen
espiritualmente: ¿Por qdistanciaros
los unos de los otros, cuando todos
estáis reconociendo al Dios
verdadero? Si me amáis en Jehová,
estáis en la verdad. Si me amáis a
través de Cristo, Él es el camino, la
verdad y la vida. Si me amáis como
Espíritu Santo, os acercáis a la Luz.
4. Un solo Dios tenéis, un solo
Padre. No son tres personas divinas
las que existen en Dios, sino un solo
Espíritu Divino, el cual se ha
manifestado en tres fases distintas a la
humanidad y ésta, en su pequeñez, al
penetrar en lo profundo, creyó mirar
tres personas donde sólo existe un
solo Espíritu. Por lo tanto, cuando
escuchéis el nombre de Jehová,
pensad en Dios como Padre y como
Juez. Cuando penséis en Cristo, mirad
en Él a Dios como Maestro, como
Amor y cuando tratéis de comprender
de dónde procede el Espíritu Santo,
sabed que no es otro que Dios
manifestando su infinita sabiduría a
los discípulos que más han
adelantado.
5. Si a la humanidad de los
primeros tiempos, la hubiese
encontrado evolucionada
espiritualmente, como a ésta de ahora,
Yo me habría manifestad delante de
ella como Padre, como Maestro y
como Espíritu Santo, entonces los
hombres no habrían visto tres dioses
donde lo existe uno. Pero no se
encontraban capacitados para
interpretar mis lecciones y se
hubiesen confundido y apartado de mi
senda, para seguir creando dioses
accesibles y pequeños, según su
imaginación.
6. Cuando los hombres entiendan
y acepten esta verdad, les pesará
haber vivido desconociéndose por
causa de un error que con un poco de
amor hubiesen evitado.
7. Si Cristo es el Amor ¿Podéis
creer que Él sea independiente de
Jehová, si Yo soy el Amor?
Capítulo 19 La Divina Trinidad
192
8. Si el Espíritu Santo es la
Sabiduría, ¿Creéis que ese Espíritu
sea independiente a Cristo si Yo soy
la sabiduría? ¿Pensáis que el Verbo y
el Espíritu Santo sean distintos entre
sí?
9. Basta conocer algo de la
palabra que Jesús enseñó a la
humanidad, para que comprendáis que
un solo Dios ha existido y será uno
solo por siempre. Por eso os dije a
través de Él: "Quien conoce al Hijo
conoce al Padre, porque Él está en
y Yo estoy en Él". Luego, anunciando
que en otro tiempo volvería entre los
hombres, no sólo dijo: "Volveré", sino
que prometió enviar al Espíritu Santo,
al Espíritu de Consolación, al Espíritu
de Verdad.
10. ¿Por qué había de venir Cristo
separadamente del Espíritu Santo?
¿Por ventura Él no podría traer en su
Espíritu la verdad, la luz y la
consolación? (1, 66 70 y 73 76)
11. Soy vuestro Maestro, mas no
me veáis separado del Padre; porque
Yo soy el Padre.
12. No existe diferencia entre el
Hijo y el Espíritu Santo, porque el
Espíritu Santo y el Hijo son un solo
Espíritu y ése soy Yo.
13. Ved en mis manifestaciones, a
través de todos los tiempos a un solo
Dios que es el que os ha doctrinado a
través de múltiples y diferentes
lecciones. Un solo libro con muchas
páginas. (256, 4)
Las tres formas de la Revelación
de Dios
14. Ya sabéis la causa por la que el
Padre se ha manifestado por tres
etapas, y también sabéis el error de los
hombres sobre el concepto de la
Trinidad.
15. Ya no tratéis de darme forma
material en vuestra mente, porque no
existe forma en mi Espíritu, como no
tiene forma la inteligencia, el amor, ni
la sabiduría.
16. Os digo esto, porque muchos
me han representado en la forma de
un anciano cuando piensan en el
Padre, y Yo no soy un anciano porque
estoy fuera del tiempo, mi Espíritu no
tiene edad.
17. Cuando pensáis en Cristo, al
instante formáis en vuestra mente la
imagen corpórea de Jesús y Yo os
digo, que Cristo, el Amor Divino
encarnado, mi Verbo hecho hombre,
en cuanto dejó la envoltura corpórea,
se fundió en mi Espíritu, del cual
había brotado.
18. Mas cuando habláis del Espíritu
Santo; utilizáis el símbolo de la
paloma para tratar de imaginarlo con
alguna forma, y Yo os digo que el
tiempo de los símbolos ha pasado, y
que por esta razón cuando os sintáis
bajo la influencia del Espíritu Santo,
lo recibáis como inspiración, como
luz en vuestro espíritu, como claridad
que viene a disipar incertidumbres,
misterios y tinieblas. (39, 42 y 44
47)
19. De era en era, los hombres van
teniendo una idea más clara de Mí.
Capítulo 19 La Divina Trinidad
193
Los que me han conocido a través de
Cristo, tienen un concepto más
aproximado a la verdad que aquéllos
que sólo me conocen a través de las
leyes de Moisés. Aquel Dios a quien
seguían y obedecían las multitudes
por temor a su justicia, fue más tarde
buscado como Padre y como Maestro,
cuando germinó en sus corazones la
semilla de amor de Cristo. (112, 3)
20. Yo estoy sobre los tiempos,
sobre todo lo creado; mi divino
Espíritu no está sujeto a la evolución,
Soy Eterno y Perfecto, no así vosotros
que tenéis principio, que estáis
sujetos a leyes de evolución y que
además sentís sobre vuestro ser el
paso del tiempo.
21. No digáis entonces que el Padre
pertenece a una era, Cristo a otra y el
Espíritu Santo a otra porque el Padre
es eterno y no pertenece a ninguna
era, sino los tiempos le pertenecen a
Él y Cristo desaparecido en cuanto
hombre, es Dios mismo, así como el
Espíritu Santo, que no es otro que
vuestro mismo Padre quien viene
preparando su expresión más elevada
ante vosotros, es decir, ya sin la ayuda
de algún elemento material. (66, 43)
22. Os he explicado que lo que
llamáis Padre, es el Poder Absoluto de
Dios, del Creador Universal, el único
increado. Que lo que llamáis Hijo, es
Cristo, o sea la manifestación del
Amor perfecto del Padre hacia sus
criaturas, y que lo que llamáis Espíritu
Santo, es la Sabiduría que Dios os
envía como luz en este Tercer
Tiempo, en el cual vuestro espíritu
está capacitado para comprender
mejor mis revelaciones.
23. Esa luz del Espíritu Santo, esa
sabiduría de Dios, reinará pronto en
esta tercera era que veis nacer,
iluminando el pensamiento de una
humanidad necesitada de
espiritualidad, sedienta de verdad y
hambrienta de amor.
24. Tan es verdad, pueblo, que un
solo Dios se ha manifestado a los
hombres, aunque bajo tres aspectos
distintos; que si en las Obras del
Padre en aquella primera Era, buscáis
amor lo hallaréis y si buscáis la luz de
la sabiduría también la encontraréis,
así como en las obras y palabras, de
Cristo, encontraréis no sólo amor,
sino también Poder y Sabiduría. ¿Qué
de extraño tendría que en las obras del
Espíritu Santo en este tiempo,
descubrieseis la fuerza, la ley y el
poder, así como el amor, la ternura y
el bálsamo? (293, 20 21 y 25 26)
25. Ley, amor sabiduría, he ahí las
tres fases con las cuales me he
mostrado al hombre para que llegue a
tener plena firmeza en su camino de
evolución y un completo
conocimiento de su Creador. Esas tres
fases son distintas entre sí, pero todas
proceden de un solo principio y en su
conjunto son la perfección absoluta.
(165, 56)
26. En Mí está el Juez, el Padre y el
Maestro; tres fases distintas en un solo
Ser, tres potencias y una sola esencia:
el amor. (109, 40)
Capítulo 19 La Divina Trinidad
194
27. Yo soy Jehová, el que en todos
los tiempos os ha librado de la
muerte; Yo soy el Dios único que os
ha hablado a través de todos los
tiempos. Cristo fue mi Verbo que os
habló a través de Jesús, Él os dijo:
"Quien conoce al hijo conoce al
Padre". Y el Espíritu Santo que hoy os
habla también soy Yo porque un solo
Espíritu Santo es el que existe, un solo
Verbo y ése es el Mío.
28. Escuchad, discípulos: en el
Primer Tiempo os di la Ley, en el
Segundo os enseñé el amor con el
cual deberíais interpretar aquellos
mandamientos, y ahora en esta
Tercera Era os envío la luz, para que
penetréis en el sentido de cuanto os
fue revelado.
29. ¿Entonces, por qué os empeñáis
en encontrar tres dioses en donde sólo
existe un Espíritu Divino, que es el
Mío?
30. Yo di la ley a los primeros
hombres y sin embargo, a Moisés le
anuncié que enviaría al Mesías. Cristo
en quien os di mi palabra, os dijo
cuando ya su misión estaba
concluyendo: "Yo me vuelvo al Padre
de donde vine"; también os dijo: "El
Padre y Yo, somos uno solo". Y luego
prometió enviaros al Espíritu de
Verdad, el cual vendría a esclarecer
según mi voluntad y vuestra
evolución, el misterio de mis
revelaciones.
31. Mas ¿Quién podhacer luz en
mis arcanos y explicar estos
misterios? ¿Quién podrá desatar el
libro de mi sabiduría, si no soy Yo?
32. En verdad os digo que el
Espíritu Santo, al cual ahora
encontráis distinto a Jehová y a
Cristo, no es sino la sabiduría que
manifiesto a vuestro espíritu para
haceros entender, contemplar y sentir
la verdad. (32, 22 27)
33. Unid en vuestra mente y
espíritu mis manifestaciones en
cuanto Dios revelándoos la Ley, mis
manifestaciones como Padre que os
descubren mi infinito amor y mis
lecciones de Maestro, revelándoos mi
sabiduría y obtendréis de todo ello
una esencia, una intención divina: la
de que lleguéis a Mí, por el sendero
de la luz espiritual, algo más que una
comunicación con vosotros. Quiero
conduciros a mi propio Reino, donde
me tengáis por siempre presente, para
siempre en vosotros. (324, 58)
34. No será la primera vez que los
hombres luchen por definir una
revelación divina o por alcanzar
claridad en algo que a sus ojos se
presenta como un misterio. Ya en el
Segundo Tiempo, después de mi
predicación en el mundo, los hombres
deliberaron sobre la personalidad de
Jesús, queriendo saber si era o no
divino, si era Uno con el Padre o era
una persona diferente; juzgaron y
escudriñaron en todas formas mi
Doctrina.
35. Ahora volveré a ser objeto de
análisis, de discusiones, de luchas, de
escrutinio.
36. Se juzgará si al presentarse el
Espíritu de Cristo, éste se encontraba
Capítulo 19 La Divina Trinidad
195
independiente del Espíritu del Padre,
y habrá otros que digan que es el
Espíritu Santo el que ha hablado y no
el Padre ni el Hijo.
37. Mas lo que llamáis Espíritu
Santo, es la luz de Dios y lo que
llamáis el Hijo es su Verbo; por tanto,
cuando escuchéis esta palabra, cuando
toméis de mi Doctrina del Segundo
Tiempo o penséis en la Ley y
revelaciones del Primer Tiempo,
sabed que estáis ante la presencia del
Dios único, escuchando su Verbo y
recibiendo la luz de su Espíritu. (216,
39 42)
Dios como Espíritu Creador y
Padre
38. Yo soy la esencia de todo lo
creado. Todo vive por mi poder
infinito. Estoy en todo cuerpo y en
toda forma. Estoy en cada uno de
vosotros, pero es menester que os
preparéis y os sensibilicéis para que
podáis sentirme y encontrarme.
39. Yo soy el aliento para todos los
seres, porque soy la vida. Por eso he
hecho comprender, que si me tenéis
presente en todas vuestras obras, no
hace falta que forjéis en barro o en
mármol mi imagen para adorarme o
sentirme próximo a vosotros. Esa
incomprensión sólo ha servido para
conducir a la humanidad a la idolatría.
40. A través de mi palabra presentís
la armonía que existe entre el Padre y
todo lo creado, comprendéis que Yo
soy la esencia que alimenta todos los
seres, y que vosotros sois parte de
mismo. (185, 26 28)
41. El Espíritu del Padre es
invisible, pero se manifiesta en una
infinidad de formas. Todo el Universo
es tan solo una manifestación material
de la Divinidad. Todo lo creado es un
reflejo de la verdad.
42. He rodeado la existencia de los
espíritus, que son hijos de mi
Divinidad, según la morada en la que
habitan, de una serie de formas en las
cuales he puesto sabiduría, belleza,
esencia y buen sentido, para dar a
cada una de esas moradas la prueba
más palpable de mi existencia y una
idea de mi poder. Os hago notar que
la esencia de la vida consiste en amar,
en saber, en poseer la verdad. (168, 9
10)
43. Discípulos: de Mi han brotado
las tres naturalezas: la divina, la
espiritual y la material. Como
Hacedor y dueño de todo lo creado
puedo hablaros en forma divina y a la
vez comprensible. Si la naturaleza
material nació de Mí, también puedo
materializar mi voz y mi palabra, para
hacerme comprensible al hombre.
44. Yo soy la ciencia perfecta, el
principio de todo, la causa de todas las
causas y la luz que todo lo ilumina;
Yo estoy por sobre todo lo creado,
sobre todas las sabidurías. (161, 35
36)
45. Este es el tiempo de la
comprensión, de la iluminación del
espíritu y de la mente, en el que el
hombre al fin me buscará
espiritualmente, porque reconocerá
que Dios no es persona ni es imagen,
Capítulo 19 La Divina Trinidad
196
sino Espíritu Universal, ilimitado y
absoluto. (295, 29)
Cristo el amor y la palabra de
Dios
46. Antes de que el Padre se
manifestase en Jesús a la humanidad,
os enviaba sus revelaciones,
sirviéndose de formas y sucesos
materiales. Por el nombre de Cristo
conocisteis a quien manifestó el amor
de Dios entre los hombres, mas
cuando Él vino a la Tierra, antes ya se
había manifestado como Padre, por lo
tanto no debéis decir que Cristo nació
en el mundo, quien nació fue Jesús, el
cuerpo donde se albergó Cristo.
47. Meditad y concluiréis por
comprenderme, aceptando que antes
que Jesús, ya era Cristo, porque Cristo
es el amor de Dios. (16, 6 7)
48. Estoy aquí, con vosotros,
dándoos fortaleza para luchar por la
paz eterna de vuestro espíritu, mas en
verdad os digo, que antes de que la
humanidad me conociera, Yo ya os
iluminaba desde el infinito y ya le
hablaba a vuestro corazón, porque
siendo uno con el Padre, siempre he
estado en El. Fue preciso que los
tiempos pasaran sobre la humanidad
para que el mundo me recibiera en
Jesús y escuchara la palabra de Dios,
aunque debo deciros que no todos los
que escucharon mi Doctrina en aquel
tiempo, tuvieron la evolución
espiritual necesaria para sentir en
Cristo la presencia de Dios. (300, 3)
49. En Jehová creísteis ver a un
Dios cruel, terrible y vengativo,
entonces el Señor para sacaros de
vuestro error os envió a Cristo, su
Divino Amor, para que "conociendo
al Hijo, conocieseis al Padre" y sin
embargo, la humanidad ignorante y
envuelta de nuevo en su pecado, cree
ver un Jesús airado y ofendido que
sólo espera la llegada en espíritu de
quienes le han agraviado para
decirles: "Apartaos de que no os
conozco", y luego enviarlos a padecer
los más cruentos sufrimientos en la
eternidad.
50. Tiempo es de que comprendáis
el sentido de mis enseñanzas para que
no os confundáis: el Amor Divino no
os impedirá llegar a si no restituís
vuestras faltas, será el juez inexorable
de vuestra conciencia quien os diga
que no sois dignos de penetrar al reino
de la luz. (16, 46 47)
51. Quiero que seáis como vuestro
Maestro, para llamaros justamente
mis discípulos. Mi herencia es de
amor y de sabiduría. Fue Cristo el que
vino a vosotros y es Cristo el que os
habla en estos instantes, mas no tratéis
de separarme de Dios, ni mirarme
fuera de Él, porque Yo soy y he sido
siempre Uno con el Padre.
52. Os he dicho que Cristo es el
Amor Divino, por lo tanto no tratéis
de separarme del Padre. ¿Creéis que
Él sea un Padre sin amor a sus hijos?
¿Cómo lo concebís? Ya es tiempo de
que lo reconozcáis.
Capítulo 19 La Divina Trinidad
197
53. Nadie se avergüence de llamar
Padre a Dios, al Creador, porque ese
es su verdadero nombre. (19, 57 58)
54. En Jesús, el mundo miró a su
Dios humanizado, de él sólo
recibieron los hombres lecciones de
amor, enseñanzas de infinita sabi-
duría, pruebas de justicia perfecta,
pero nunca una palabra de violencia,
un acto o una demostración de rencor;
en cambio, mirad cómo fue ofendido
y escarnecido, Él tenía potestad y todo
el poder en su mano, cual no lo tiene
el mundo entero, pero era menester
que el mundo conociese a su Padre en
su verdadera esencia, justicia y
caridad.
55. En Jesús, el mundo vio a un
Padre que todo lo da por sus hijos, sin
pedir en cambio, nada para Él. Un
Padre que perdona con infinito amor
las peores ofensas, sin ejercer nunca
venganza, y un Padre que, antes de
quitarle la vida a los hijos que le
ofenden, les perdona, trazando con su
sangre el camino de su redención
espiritual. (160, 46 47)
56. En lo material fue Jesús vuestro
ideal y la realización de la perfección,
para que en Él tuvieseis un ejemplo
digno de imitarse, quise enseñaros lo
que debe ser el hombre para
asemejarse a su Dios.
57. Dios es uno y Cristo uno con
Él, puesto que es el Verbo de la
Divinidad, el único camino por el cual
podéis llegar al Padre de todo lo
creado. (21, 33 34)
58. Discípulos: Cristo es la
suprema manifestación del Amor
Divino, esa luz que es la vida en las
regiones del espíritu; la luz que rasga
las tinieblas y descubre la verdad ante
toda mirada espiritual, la que destruye
los misterios, abre la puerta y muestra
el camino hacia la sabiduría, la
eternidad y la perfección de los
espíritus. (91, 32)
El Espíritu Santo la verdad y
la sabiduría de Dios
59. En la sabiduría está el bálsamo
y el consuelo que anhela vuestro
corazón, por eso os prometí en aquel
tiempo al Espíritu de Verdad como
Espíritu de Consolación.
60. Pero es indispensable tener fe
para no detenerse en el camino ni
sentir temor ante las pruebas. (263, 10
11)
61. Esta es la Era de la luz en que
la sabiduría divina que es la luz del
Espíritu Santo, iluminará hasta los
rincones más íntimos del corazón y
del espíritu. (277, 38)
198
199
Capítulo 20 María, el amor maternal de Dios
La humilde existencia terrena de
María
1. María, es la flor de huerto
celestial, cuya esencia ha estado
siempre en mi Espíritu.
2. ¿Veis esas flores que ocultan
con humildad su belleza? Así fue y así
es María: un inagotable caudal de
belleza para el que sabe mirarla con
limpidez y respeto, y un tesoro de
bondad y de ternura para todos los
seres.
3. María pasó por el mundo
ocultando su esencia divina; Ella
sabía quién era y quién era su Hijo, y
en vez de hacer ostentación de aquella
gracia se declaraba tan sólo una sierva
del Altísimo, un instrumento de los
designios del Señor. (8, 42 43 y 46)
4. Sabía María que iba a concebir
a un Rey s poderoso y grande que
todos los reyes de la Tierra, y ¿Acaso
por ello se coronó reina entre la
humanidad? ¿Sus labios acaso
pregonaron por las plazas, por las
calles, por los hogares humildes o en
los palacios, que Ella iba a ser la
Madre del Mesías, que el Unigénito
del Padre iba a brotar de su seno?
5. No, en verdad, pueblo, la más
grande humildad, mansedumbre y
gracia hubo en Ella y la promesa se
cumplió, su corazón de madre humana
fue dichoso y desde antes de dar a luz,
en el instante y después, a lo largo de
la vida del hijo, fue madre
amantísima, que conocía
espiritualmente el destino de Jesús, la
misión que había de desempeñar entre
los hombres y para qué había venido.
Jamás se opuso a ese destino, porque
Ella era parte de la misma obra.
6. Si a veces derramó su llanto,
era llanto de madre humana, era carne
que sentía el dolor de su propia carne
en el hijo.
7. Mas ¿Fue discípula del
Maestro, su Hijo? No, nada tenía
María que aprender de Jesús. Ella
estaba en el mismo Padre y había
venido a encarnarse sólo para cumplir
aquella hermosa y delicada misión.
8. ¿Aquel corazón de Madre
insigne se concretó a amar solamente
a su Hijo amantísimo? No, en verdad.
A través de aquel pequeño corazón
humano, se manifestó el corazón
maternal en consuelo y en palabras
sublimes, en consejos y en caridades,
en prodigios y en luz, en verdad.
9. Jamás la ostentación fue en
Ella, jamás turbó la palabra del
Maestro, pero así como fue a los pies
del pesebre que le sirvió de cuna, así
fue a los pies de la cruz donde expiró
el Hijo, el Maestro, dando el último
suspiro en cuanto hombre.
10. Así cumplió Ella su destino de
madre humana, dando un ejemplo
sublime a todas las madres y a todos
los hombres. (360, 28 31)
Capítulo 20 María, el amor maternal de Dios
200
María y Jesús
11. Muchas veces los hombres se
han preguntado por qué Jesús aún
después de haber sido crucificado se
dejó ver de Magdalena la pecadora y
después visitó a sus discípulos, y en
cambio se ignora que Él hubiese
visitado a su Madre, a lo cual os digo
que no era necesario que me
manifestara ante María, de la misma
manera que empleara con aquéllos,
porque la comunicación entre Cristo y
María fue constante desde antes de
que el mundo fuese.
12. A través de Jesús me manifesté
a la humanidad, para salvar pecadores
y me dejé contemplar por ellos
después de la crucifixión, para avivar
la fe de los que me necesitaban, mas
en verdad os digo que María, mi dulce
Madre en cuanto hombre, no tuvo
mancha que lavar, ni podía carecer de
fe, porque Ella sabía quién era Cristo
aún antes de ofrecerle su seno
maternal.
13. No fue necesario que
humanizara mi Espíritu para visitar a
Aquélla que con la misma pureza y
mansedumbre con la que me recibió
en su seno, con esa misma me
devolvió al Reino de donde llegué.
Mas ¿Quién podía saber la forma en
la que Yo le hablé en su soledad y la
caricia divina con que la envolvió mi
Espíritu?
14. Así doy contestación a los que
me han formulado esta pregunta,
pensando muchas veces que la
primera visita de Jesús, debía de haber
sido para su Madre.
15. Cuán diferente debía de ser la
forma en que me manifestara a María,
de la que utilicé para hacerme sentir
por Magdalena y mis discípulos. (30,
17 21)
La virginidad de María
16. Sobre la cima de la montaña,
donde se encuentra el Maestro,
también está María, la Madre
Universal; Aquélla que se hizo mujer
en el Segundo Tiempo para que se
realizara el prodigio de la encarnación
del Verbo Divino.
17. Mucho ha juzgado y
escudriñado el hombre a María y
también la forma en que Jesús vino al
mundo, y esos juicios han desgarrado
la vestidura de pureza del Espíritu
Maternal, cuyo corazón ha derramado
su sangre sobre el mundo.
18. Yo he venido en este tiempo a
descorrer los velos de lo desconocido,
para alejar la duda del incrédulo y
darle el conocimiento de las
enseñanzas espirituales.
19. De mi verdad, que es como un
camino, los hombres han hecho
muchas veredas en las cuales, las más
de las veces, se pierden. Y mientras
unos buscan la intercesión de la
Madre Celestial y otros la
desconocen, su manto de amor y de
ternura envuelve a todos eternamente.
20. Desde el principio de los
tiempos revelé la existencia de la
Madre Espiritual, de la que hablaron
los profetas antes que Ella viniese al
mundo. (228, 1 5)
Capítulo 20 María, el amor maternal de Dios
201
21. María fue enviada para
manifestar su virtud, su ejemplo y
divinidad perfecta. No fue una mujer
más entre la humanidad. Fue una
mujer distinta y el mundo contempló
su vida, conoció su manera de pensar
y de sentir, supo de la pureza y gracia
de su espíritu y cuerpo.
22. Ella es ejemplo de sencillez, de
humildad, abnegación y amor. Y a
pesar de que su vida ha sido conocida
por el mundo de aquel tiempo y de las
siguientes generaciones, hay muchos
que desconocen su virtud, su
virginidad. No se explican el hecho de
que haya sido virgen y madre y es que
el hombre es incrédulo por naturaleza
y no ha sabido juzgar las obras
divinas con el espíritu preparado. Si
estudiara las escrituras y analizara la
encarnación de María y la vida de sus
antecesores, llegaría a saber quién es
Ella. (221, 3)
23. El amor tiernísimo de Dios para
sus criaturas, no tiene forma, sin
embargo, en el Segundo Tiempo tomó
forma de mujer en María, la madre de
Jesús.
24. Comprended que María,
siempre ha existido, ya que su
esencia, su amor, su ternura, siempre
han estado en la Divinidad.
25. Sobre María ¡Cuántas teorías y
confusiones han forjado los hombres!
Sobre su maternidad, su concepción y
su pureza ¡Cuánto han blasfemado!
26. El día que ellos comprendan en
verdad esa pureza, se dirán: "Más nos
valiera no haber nacido". Lágrimas de
fuego quemarán su espíritu, entonces
María les envolverá en su gracia, la
divina Madre los protegerá con su
manto y el Padre los perdonará
diciéndoles con amor infinito: Velad y
orad que os perdono y en vosotros
perdono y bendigo al mundo. (171, 69
72)
El ejemplo de María para la
mujer
27. La vida de vuestro Maestro, es
ejemplo para toda la humanidad; mas
como a la mujer le hacía falta
enseñanza sobre su misión de madre,
le fue enviada María, en
representación de la Ternura Divina,
que surgió como mujer entre la
humanidad para daros también su
divino ejemplo de humildad. (101, 58)
28. Mujeres benditas: también
vosotras formáis parte de mi
apostolado. Entre el espíritu del varón
y el vuestro no existe diferencia,
aunque físicamente seáis distintos y
también diferente la misión del uno y
de la otra.
29. Tomad como Maestro de
vuestro espíritu a Jesús y seguidle por
la senda trazada por su amor; haced
vuestra su palabra y abrazaos a su
cruz.
30. Estoy hablando a vuestro
espíritu con la misma palabra con que
le hablo a los hombres, porque
espiritualmente sois iguales. Sin
embargo, cuando vuestro corazón de
mujer busque un modelo a quien
imitar; cuando necesitéis de ejemplos
perfectos en q apoyaros para
perfeccionaros en la vida, recordad a
Capítulo 20 María, el amor maternal de Dios
202
María, observadla a lo largo de su
jornada en la Tierra.
31. Fue la voluntad del Padre que
la vida humilde de María, quedara
escrita por mis discípulos, quienes la
conocieron a través de sus obras y
conversaron con ella.
32. Aquella vida, humilde para
quien la conozca, fue luminosa desde
su nacimiento hasta su final en el
mundo. Muchas ginas de amorosa
enseñanza escribió María con su
humildad de espíritu, con su infinita
ternura, con la pureza de su corazón,
con su amor a la humanidad, que
expresó con silencio, más que con
palabras, ya que Ella sabía que quien
venía a hablar a los hombres, era
Cristo.
33. El espíritu de María era la
misma ternura emanada del Padre
para dar a la humanidad el ejemplo
perfecto de humildad, de obediencia y
mansedumbre. Su paso por el mundo
fue estela de luz. Su vida fue sencilla,
elevada y pura, en Ella se cumplían
las profecías que anunciaban que el
Mesías nacería de una virgen.
34. Sólo Ella podía haber llevado
en su seno la semilla de Dios; sólo
Ella era digna de quedar después de
cumplida su misión ante Jesús, como
Madre espiritual de la humanidad.
35. Por ello es María vuestro
modelo perfecto, mujeres, pero
buscadla e imitadla en su silencio, en
sus obras de humildad, de infinita
renunciación por amor a los
necesitados; en su dolor callado, en su
ternura que todo lo perdona y en su
amor que es intercesión, consuelo y
dulce compañía.
36. Doncellas, esposas, madres,
huérfanas o viudas, mujeres solas que
tenéis el corazón traspasado por el
dolor, nombrad a María vuestra dulce
y solícita Madre, llamadla con el
pensamiento, recibidla en el espíritu y
sentidla en el corazón. (225, 46 54)
María como intercesora,
consoladora y co-salvadora de la
humanidad
37. María pasó por el mundo en
silencio, pero llenando de paz los
corazones, intercediendo por los
necesitados, orando por todos y
finalmente derramando sus lágrimas
de perdón y de piedad sobre la
ignorancia y la maldad de los
hombres. ¿Por qué no buscar a María
si queréis llegar al Señor, si a través
de Ella recibisteis a Jesús? ¿No
estuvieron juntos Madre e Hijo en la
hora suprema de la muerte del
Salvador? ¿No se mezclaron en aquel
instante la sangre del Hijo, con las
lágrimas de la Madre? (8, 47)
38. Yo había legado al mundo,
desde la cruz, el Libro de la Vida y la
sabiduría espiritual. Un libro para ser
analizado y comprendido por los
hombres a lo largo de los siglos, de
las eras y los tiempos. Por eso dije a
María, estremecida de dolor a los pies
de la cruz: "Mujer, he ahí a tu hijo",
señalándole con la mirada a Juan,
quien representaba en ese instante a la
humanidad, pero a la humanidad
Capítulo 20 María, el amor maternal de Dios
203
convertida en el buen discípulo de
Cristo a la humanidad espiritualizada.
39. A Juan también le hablé
diciéndole: "Hijo: he ahí a tu Madre".
Palabras que ahora voy a explicaros.
40. María representa la pureza, la
obediencia, la fe, la ternura y la
humildad. Cada una de esas virtudes
es un peldaño de la escala por donde
Yo descen al mundo para hacerme
hombre en el seno de aquella mujer
santa y pura.
41. Esa ternura, esa pureza y ese
amor, son el seno divino, donde la
semilla de la vida es fecundada.
42. Esa escala, por la que Yo
descendí a vosotros para hacerme
hombre y habitar con mis hijos, es la
misma que os presento para que a
través de ella ascendáis hacia Mí,
transformándoos de hombres en
espíritus de luz.
43. María es la escala, María es el
seno materno. Buscadla a ella y me
encontraréis a Mí. (320, 68 73)
44. Os dejé a María a los pies de la
cruz, sobre el monte que recogió mi
sangre y las lágrimas de la Madre. Ahí
quedó ella esperando a sus hijos,
porque será ella quien aparte de sus
hombros la cruz y les señale el
camino de la gloria. (94, 73)
45. El mensaje de María fue de
consuelo, de ternura, de humildad y
esperanza. Hubo de venir a la Tierra
para dar a conocer su esencia
maternal, ofreciendo su seno virginal
para que en él encarnara el Verbo.
46. Mas no terminó su misión ahí.
Más allá de este mundo estaba su
verdadera morada, aquélla desde la
cual Ella puede extender un manto de
piedad y de ternura sobre todos sus
hijos, desde donde puede seguir los
pasos de los perdidos y derramar su
consuelo celestial en los que sufren.
47. Muchos siglos antes de que
María descendiese al mundo a
cumplir un divino destino, encarnando
en una mujer, un profeta de Dios la
anunció; por él sabíais que una virgen
concebiría y daría a luz un hijo, el
cual sería llamado Emanuel, es decir,
Dios con vosotros.
48. En María, mujer sin mancha, en
quien descendió el Espíritu de la
ternura celestial, se cumplió la divina
promesa anunciada por el profeta.
49. Desde entonces el mundo la
conoce, y los hombres y los pueblos
pronuncian con amor su nombre y en
su dolor la buscan como Madre.
50. Madre de dolores la llamáis,
porque sabéis que el mundo clavó en
su corazón la espada del dolor, y de
vuestra mente no se aparta aquel
rostro doliente y aquella expresión de
tristeza infinita.
51. Hoy quiero deciros que apartéis
de vuestro corazón esa eterna imagen
del dolor y en su lugar penséis en
María como la Madre dulce, sonriente
y amorosa que trabaja espiritualmente
ayudando a todas sus criaturas a
elevarse por el camino trazado por el
Maestro.
52. ¿Veis cómo la misión de María
no se concretó a la maternidad en la
Tierra? También su manifestación del
Capítulo 20 María, el amor maternal de Dios
204
Segundo Tiempo no fue única, sino
que a Ella le está reservado un nuevo
tiempo, en el que hablará de Espíritu a
espíritu a la humanidad.
53. Mi discípulo Juan, profeta y
vidente, contempló en su éxtasis una
mujer vestida de sol, una virgen
radiante de luz.
54. Esa mujer, esa virgen, es María,
la que volverá a concebir en su seno,
no a un nuevo Redentor, sino a un
mundo de hombres que en Ella se
sustenten de amor, de fe y de
humildad, para seguir las divinas
huellas de Cristo, el Maestro de toda
perfección.
55. El profeta vio cómo aquella
mujer padecía como si fuese a dar a
luz, y ese dolor era el de la
purificación de los hombres, el de la
expiación de los espíritus; pasado el
dolor, la luz se hará en los hombres y
la alegría llenará el Espíritu de vuestra
Madre Universal. (140, 44 52)
La naturaleza divina de María
56. El manto de vuestra Madre
Celestial ha hecho sombra al mundo
desde la eternidad, cubriendo con
amor a mis hijos que lo son de Ella.
María, Espíritu, no nació en el mundo;
su esencia maternal ha sido siempre
de Mí.
57. Ella es la esposa de mi pureza,
de mi santidad; es mi Hija al hacerse
mujer y mi Madre al concebir al
Verbo encarnado. (141, 63 64)
58. María es esencialmente divina,
su espíritu es uno con el Padre y con
el Hijo, ¿Por qué juzgarla humana, si
fue la hija predilecta, anunciada a la
humanidad desde el principio de los
tiempos como la criatura en quien se
encarnaría el Verbo Divino?
59. Entonces ¿Por qblasfema el
hombre y duda de mi poder y
escudriña sin respeto mis obras? Es
que no ha profundizado en mi
enseñanza divina, no ha meditado en
lo que hablan las escrituras, ni acepta
mi voluntad.
60. Hoy, en el Tercer Tiempo.
también duda de que Ella venga a
comunicarse con los hombres y Yo os
digo que tiene participación en todas
mis obras porque es la representación
del amor más tierno que se alberga en
mi Espíritu Divino. (221, 4 6)
61. María es el espíritu fundido de
tal manera a la Divinidad, que
constituye una de sus partes como lo
son sus tres fases: El Padre, el Verbo
y la luz del Espíritu Santo. Así María
es el Espíritu de Dios que manifiesta y
representa la ternura divina. (352, 76)
62. Cuántos también esperan llegar
a la altura de los cielos para conocer a
María, a la que siempre imaginan en
la forma humana de la mujer que fue
en el mundo, madre de Cristo en
cuanto hombre, y que representan
como reina en un trono, hermosa y
potente.
63. Mas Yo os digo que no sigáis
dando forma en vuestra mente a lo
divino. María vuestra Madre espiritual
existe, pero no tiene forma de mujer
ni ninguna otra forma. Ella es la santa
y dulce ternura cuya caridad se
Capítulo 20 María, el amor maternal de Dios
205
extiende en lo infinito. Ella reina en
los espíritus y su reinado es el de la
humildad, de la caridad y la pureza,
pero no tiene trono, según lo imaginan
los hombres.
64. Es hermosa, pero con una
hermosura que no podéis expresar ni
imaginar con el rostro más bello. Su
hermosura es celestial y lo celestial
nunca lo alcanzaréis a comprender.
(263, 30)
La irradiación universal de
María
65. María, vuestra Madre
Universal, está en Mí, y es ella quien
otorga las más tiernas caricias a sus
criaturas muy amadas, ha estado en
vuestro corazón para dejar en él su
paz y la preparación de un santuario.
María vela por el mundo y extiende
sus alas como alondra, para cubrirlo
de un polo al otro. (145, 10)
66. En mi Divinidad existe el amor
de intercesión, es María. ¡Cuántos
corazones que permanecían cerrados a
la fe, se han abierto por ella al
arrepentimiento y al amor! Su esencia
maternal está en toda la creación, es
sentida por todos y sin embargo hay
quienes contemplándola la niegan.
(110, 62)
67. Los que niegan la divina
maternidad de María, desconocen una
de las más hermosas revelaciones que
la Divinidad ha hecho a los hombres.
68. Los que reconocen la Divinidad
de Cristo y niegan a María, no saben
que se están privando de poseer la
esencia más tierna y dulce que existe
en mi Divinidad.
69. ¡Cuántos hay que creyendo
conocer las escrituras, nada conocen,
porque nada han entendido; y cuántos
hay que creyendo haber encontrado el
lenguaje de la creación, viven
confundidos!
70. El Espíritu maternal palpita
dulcemente en todos los seres; podéis
contemplar su imagen a cada paso. Su
divina ternura, ha caído como semilla
bendita en el corazón de todas las
criaturas y cada reino de la naturaleza
es un testimonio vivo de Ella, y cada
corazón de madre es un altar elevado
ante aquel gran amor; María fue una
flor divina y el fruto fue Jesús. (115,
15 18)
206
207
Capítulo 21 Omnipotencia, Omnipresencia de Dios y su justicia
El poder de Dios
1. Si el hombre actual con toda su
ciencia no es capaz de someter a su
voluntad a elementos de la
Naturaleza, ¿Cómo podrá imponer su
poder contra las fuerzas espirituales?
2. Del mismo modo que los astros
en el Cosmos siguen su orden
inalterable, sin que la voluntad del
hombre pueda hacerles cambiar su
curso o su destino, así el orden que
existe en lo espiritual tampoco podrá
ser variado por nadie.
3. Yo hice el día y la noche, es
decir, Yo soy la luz y nadie más que
Yo puede retenerla. De la misma
manera acontece en lo espiritual.
(329, 31 33)
4. Si creéis en Mí, debéis confiar
en que mi fuerza es infinitamente
mayor que la del pecado de los
hombres y que por lo tanto cuando el
pecado ceda ante la luz de la verdad y
de la justicia, el hombre y su vida
tendrán que cambiar.
5. ¿Imagináis la vida en este
mundo cuando los hombres hagan la
voluntad de Dios. (88, 59 60)
6. Para no puede ser imposible
el arrepentimiento de un ser, su
regeneración ni su salvación. No sería
Todopoderoso y el hombre sería más
fuerte que Yo. ¿Concebís mi poder
inferior a la fuerza que tiene el mal en
los hombres? ¿Consideráis a las
tinieblas humanas superiores a la luz
divina? ¡Jamás! Me dice vuestro
corazón.
7. Pensad que mi misión, después
de haberos dado el ser, es la de
llevaros a la perfección y la de uniros
a todos en una sola familia espiritual,
y no olvidéis que mi voluntad se
cumple por sobre todo.
8. Yo, el Sembrador Divino,
deposito invisiblemente mi simiente
de amor en cada espíritu. Sólo Yo
en qué tiempo germinará esta semilla
en toda la humanidad y sólo Yo
esperar con paciencia infinita el fruto
de mis obras. (272, 17 19)
9. No vengo a humillaros con mi
grandeza, ni a hacer alarde de ella;
pero vengo a mostrárosla en mi
voluntad para que sintáis el supremo
goce de tener por Padre a un Dios
todo poder, sabiduría y perfección.
10. Recreaos pensando que nunca
llegaréis a ver el fin de mi poder y
que mientras s grande sea la
elevación de vuestro espíritu mejor
me contemplaréis. ¿Quién podrá
mostrarse inconforme al saber que
nunca alcanzará la grandeza de su
Señor? ¿Acaso en la Tierra no os
habéis conformado con ser menores
en edad en comparación a vuestro
padre terrestre? ¿Acaso no les habéis
concedido gustosos, experiencia y
autoridad? ¿No os habéis regocijado
contemplando que tenéis por padre a
Capítulo 21 Omnipotencia, Omnipresencia de Dios y su justicia
208
un hombre más fuerte que vosotros,
arrogante, valeroso y lleno de
virtudes? (73, 41 42)
11. ¿Qué significa la fuerza de los
hombres ante mi poder? ¿Qué podrá
la oposición de los pueblos
materialistas contra la fuerza infinita
de la espiritualidad? Nada.
12. Yo he permitido que el hombre
vaya hasta el límite de sus ambiciones
y hasta la cumbre de su soberbia para
que compruebe que el don de libre
albedrío de que fue donado por su
Padre, fue una verdad.
13. Mas allí, llegando al límite,
abrirá los ojos a la luz y al amor para
inclinarse ante mi presencia, rendido
ante el único poder absoluto y la única
sabiduría universal que es la de
vuestro Dios. (192, 53)
La presencia de Dios en todo lo
creado
14. Yo no tengo un sitio
determinado o limitado para habitar
en el infinito, porque mi presencia
está en todo lo que existe, lo mismo
en lo divino, que en lo espiritual o en
lo material. De no podréis decir en
qué dirección está mi reino, y cuando
elevéis vuestra mirada a las alturas,
señalando hacia los cielos hacedlo
sólo como algo simbólico, porque
vuestro planeta gira sin cesar y en
cada movimiento os presenta nuevos
cielos y nuevas alturas.
15. Con todo esto quiero deciros
que entre vosotros y Yo, no existe
ninguna distancia y que lo único que
os separa de son vuestras obras
ilícitas que ponéis entre mi Ley
perfecta y vuestro espíritu.
16. Mientras mayor sea vuestra
limpidez, más elevadas vuestras obras
y más constante vuestra fe, me
sentiréis más próximo, más íntimo,
más accesible a vuestra oración.
17. Así como también cuando más
os apartéis de lo bueno, de lo justo, de
lo lícito y os entreguéis al
materialismo de una vida oscura y
egoísta, tendréis que sentirme cada
vez más distante de vosotros;
conforme vuestro corazón se vaya
apartando del cumplimiento de mi ley,
más insensible será a Mi divina
presencia.
18. Comprended por qué he venido
en este tiempo a manifestar mi palabra
en esta forma y a prepararos para la
comunicación de espíritu a Espíritu.
19. Vosotros, creyéndome infinita-
mente distante, no supisteis venir a
Mí, Yo os he buscado para haceros
sentir mi divina presencia y
demostraros que entre el Padre y sus
hijos no hay espacios, ni distancias
que les separen. (37, 27 32)
20. Si pensáis que he dejado mi
trono por venir a comunicarme con
vosotros, estáis en un error, porque
ese trono que vosotros os imagináis,
no existe; los tronos son para los
hombres envanecidos y orgullosos.
21. Mi Espíritu, siendo infinito y
omnipotente, no habita en un lugar
determinado, está en todas partes, en
todos los sitios, en lo espiritual y en lo
material. ¿Dónde está ese trono que
vosotros me atribuís?
Capítulo 21 Omnipotencia, Omnipresencia de Dios y su justicia
209
22. Dejad de materializarme en
tronos semejantes a los de la tierra;
despojadme de la forma humana que
siempre me atribuís, dejad de soñar
con un cielo que vuestra mente
humana está incapacitada para
concebir; y cuando os libertéis de todo
ello, será como si rompieseis las
cadenas que os ataban, como si una
elevada muralla se derrumbase ante
vuestra vista, como si una espesa
niebla se disipase, permitiéndoos
contemplar un horizonte sin límites y
un firmamento infinito, luminoso,
pero a la vez accesible al espíritu.
23. Unos dicen: Dios está en los
cielos, otros: Dios habita en el más
allá; pero no saben lo que dicen, ni
conocen lo que creen. Ciertamente
que habito en los cielos, pero no en el
lugar determinado que habéis
imaginado; Yo habito en los cielos de
la luz, del poder, del amor, de la
sabiduría, de la justicia, de la
felicidad, de la perfección. (130, 30 y
35 36)
24. Mi presencia universal lo llena
todo, en ningún sitio o plano del
Universo, existe el vacío, todo está
saturado de Mí. (309, 3)
25. Os he dicho que me encuentro
tan cerca de vosotros, que conozco
hasta lo más íntimo de vuestros
pensamientos; que doquiera que os
encontréis, ahí me encuentro Yo,
porque soy omnipresente, Soy la luz
que ilumina vuestra mente con
inspiraciones o ideas de luz.
26. Yo estoy en vosotros, porque
soy el Espíritu que os anima, la
conciencia que os juzga. Estoy en
vuestros sentidos y en vuestra
materia, porque Yo soy toda la
creación.
27. Sentidme más y s en
vosotros y en todo cuanto os rodea,
para que llegado el momento de
abandonar este mundo, penetréis de
lleno en la vida espiritual, y que no
haya perturbaciones en vuestro
espíritu por las impresiones que os
pudiera dejar la materia y os acerquéis
un paso más a Mí, que es la fuente de
pureza infinita en la que beberéis
eternamente. (180, 50 52)
28. ¿Sabéis, cuál es el origen de esa
luz que hay en la palabra vertida por
los labios de los portavoces? Su
origen está en el bien, en el amor
divino, en la luz universal que emana
de Dios. Es un rayo o un destello de
ese Todo luminoso que os da la vida,
es parte de la fuerza infinita que todo
lo mueve y bajo la cual todo vibra,
palpita y gira sin cesar. Es eso que
llamáis irradiación divina. es la luz
del Espíritu Divino que ilumina y
vivifica a los espíritus.
29. Esa irradiación lo mismo se
manifiesta sobre el espíritu que sobre
la materia, lo mismo sobre los
mundos que sobre los hombres, las
plantas y todos los seres de la
Creación. Es espiritual sobre el
espíritu, es material sobre la materia,
es inteligencia sobre el entendimiento,
es amor en los corazones. Es ciencia,
es talento y es reflexión, es instinto, es
Capítulo 21 Omnipotencia, Omnipresencia de Dios y su justicia
210
intuición y está sobre los sentidos de
todos los seres, según su orden, su
condición, su especie y su grado de
adelanto. Pero el principio es sólo
uno: Dios, y su esencia una sola: el
amor. ¿Qué imposible puede ser
entonces que Yo ilumine la mente de
estas criaturas para enviaros un
mensaje de luz espiritual?
30. Las plantas reciben la
irradiación de vida que les envía mi
Espíritu para que den frutos; los astros
reciben la fuerza que sobre ellos
irradia mi Espíritu para poder girar
dentro de sus órbitas; la Tierra que es
el testimonio presente, vivo, al
alcance de todos vuestros sentidos,
recibe sin cesar la irradiación de vida
que hace brotar de su seno tantas
maravillas. ¿Por qué ha de ser
imposible que el hombre, en cuyo ser
brilla como una joya la presencia de
un espíritu, que es donde radica su
semejanza conmigo, reciba directa-
mente de mi Espíritu sobre su espíritu
la divina irradiación, que es la semilla
espiritual que en él tendrá que
fructificar? (329, 42 44)
31. Ni uno solo de vuestros
sollozos deja de escucharse en el
Cielo, ninguna oración deja de hallar
eco en Mí, ninguna de vuestras
aflicciones o trances difíciles pasan
desapercibidos para mi amor de
Padre. Todo lo sé, lo escucho, lo veo
y en todo estoy.
32. Los hombres, creyendo que por
su pecado me he alejado de ellos, han
llegado a sentirme distante. ¡Ah
ignorancia humana que ha llevado
tanta amargura a sus labios! Sabed
que si Yo me ausentase de alguna de
mis criaturas, ellas al punto dejarían
de existir; más esto no ha sido, ni será,
porque al daros el espíritu os do a
todos de vida eterna. (108, 44 45)
Avatares del destino
33. No maldigáis las pruebas que
os agobian a vosotros y a todo el
género humano, no digáis que son
castigo, ira o venganza de Dios,
porque blasfemáis; os digo que esas
pruebas son precisamente las que
están acercando a la humanidad al
puerto de salvación.
34. Llamadles justicia, expiación o
lecciones, y estaréis en lo cierto y en
lo justo. La ira y la venganza son
pasiones humanas, propias de seres
distantes todavía de la serenidad, de la
armonía y de la perfección; no es
justo que a mi amor por vosotros, que
es el que preside todas mis obras, le
apliquéis el vulgar nombre de castigo
o el nombre indigno de venganza.
35. Pensad que voluntariamente
habéis penetrado en sendas espinosas
o en abismos tenebrosos y que no
habéis acudido a mi llamado amoroso,
ni habéis escuchado la voz de vuestra
conciencia, por lo que habéis
necesitado que el dolor viniese en
vuestra ayuda para despertaros, para
deteneros, haceros reflexionar y
regresar al camino verdadero. (181, 6
8)
36. Yo no os castigo; pero soy
justicia y como tal, la hago sentir en
todo aquél que contravenga mis
Capítulo 21 Omnipotencia, Omnipresencia de Dios y su justicia
211
mandatos, porque el Eterno os ha
hecho conocer su Ley que nadie
puede modificar.
37. Ved cómo el hombre en medio
de la prueba, al caer en un inmenso
abismo, al ver que la mujer llora ante
la pérdida de los seres queridos, a la
niñez privada de alimento y los
hogares sumidos en la miseria y en el
duelo, llora, se consterna ante su
desgracia, se desespera y en lugar de
orar y arrepentirse de sus culpas
reniega contra Mí, diciendo: ¿Cómo
es posible que Dios me castigue en
esta forma? Mientras el Espíritu
Divino en verdad, también llora por el
dolor de sus hijos y sus lágrimas son
sangre de amor, de perdón y de vida.
38. En verdad os digo que en este
tiempo, por la evolución que la
humanidad ha alcanzado, no depende
solamente de mi caridad el remedio de
su situación. Ella es víctima de
misma, mas no de mi castigo, porque
mi Ley y mi luz brillan en toda
conciencia.
39. Mi justicia desciende a arrancar
de raíz toda hierba nociva*, y las
mismas fuerzas de la Naturaleza se
manifiestan como intérpretes de esa
justicia. Entonces, parece que todo se
une para exterminar al hombre,
cuando sólo es para su purificación,
pero habrá quienes se confundan y
digan: "Si hemos de sufrir tanto dolor,
* En otra palabra de Cristo
entendemos, de que con “cizaña” o
“hierba nociva”, Él no se refiere a
seres humanos, sino a sus malos
instintos y vicios.
¿Por qué venimos a este mundo?". Sin
reflexionar que el dolor y el pecado
no nacieron de Mí.
40. El hombre es responsable de
permanecer en la ignorancia de lo que
es justicia y de lo que es expiación, de
ahí primero su inconformidad y
luego su blasfemia. Sólo el que ha
observado mi enseñanza y está atento
a mi Ley, es incapaz de lanzar cargos
a su Padre. (242, 19 21)
La justicia de Dios
41. Sois como arbustos, que a
veces tienen ramas tan secas y
enfermas, que necesitan del corte
doloroso de la poda, para apartar
vuestros males y haceros recobrar la
salud.
42. Mi justicia de amor, al arrancar
del árbol humano las ramas enfermas
que carcomen su corazón, lo eleva.
43. Cuando a un hombre le va a ser
cortado un miembro de su cuerpo,
gime, tiembla y se acobarda, aun
sabiendo que es para apartar de él lo
que tiene enfermo, lo que está muerto
y amenaza a lo que aún puede vivir.
44. También los rosales, cuando
sufren el corte de la poda, vierten su
sabia como lágrimas de dolor; pero
luego, se cubrirán de más hermosas
flores.
45. Mi amor, en forma infinita-
mente superior, corta el mal en el
corazón de mis hijos, a veces
sacrificándome Yo mismo.
46. Cuando los hombres me
crucificaron, cubrí con mi dulzura y
mi perdón a mis verdugos y les dí
vida. En mis palabras y en mis
Capítulo 21 Omnipotencia, Omnipresencia de Dios y su justicia
212
silencios les llené de luz, les defendí y
les salvé. A corto el mal,
deteniéndolo con mi amor y
defendiendo y salvando al malhechor.
Aquellos perdones fueron, son todavía
y serán eternamente veneros de
redención. (248, 5)
47. Yo no puedo daros sentencia
mayor al peso de vuestras faltas, por
lo cual os digo que de Mi nada debéis
temer, sino de vosotros mismos.
48. Sólo Yo la gravedad, la
magnitud y la importancia de vuestras
faltas; los hombres constantemente se
dejan llevar de las apariencias, y es
que ellos no logran penetrar en el
corazón de sus semejantes. Yo
penetro en los corazones y puedo
deciros que han llegado hombres
delante de Mí, acusándose de graves
faltas y llenos de pesar por haberme
ofendido y Yo les he encontrado
limpios; por el contrario, otros han
venido para decirme que nunca han
hecho mal a nadie y Yo que
mienten, porque, aunque sus manos
no se hayan manchado con sangre de
su hermano, sobre su espíritu ha caído
la sangre de sus víctimas, a quienes
han mandado quitar la vida; ellos son
los que lanzan la piedra y esconden la
mano. Cuando en mi palabra he
llegado a pronunciar las palabras de:
"cobarde", "falso" o "traidor", todo su
ser se ha estremecido y muchas veces
se han ausentado de la cátedra porque
han sentido sobre ellos una mirada
que los ha estado juzgando.
49. Si en la justicia divina no
existiese el mayor amor del Padre, si
su justicia no tuviese ese principio, no
existiría ya esta humanidad, su pecado
y sus ofensas incesantes hubieran
acabado con la paciencia divina; pero
no ha sido así. La humanidad sigue
viviendo, los espíritus siguen
reencarnando, y a cada paso, en cada
obra humana, se manifiesta mi justicia
que es amor y caridad infinita. (258,
3)
50. Analizad mi palabra para que
no os confundáis como muchos, ante
los hechos de mi justicia divina,
cuando Yo toco con fuerza a los que
cometen tan sólo una leve falta y en
cambio, aparentemente absuelvo a los
que han cometido un grave error.
51. El Maestro os dice: Si toco con
fuerza al que ha cometido una falta
leve en apariencia, es porque conozco
la debilidad de los espíritus y al
apartarse del sendero del
cumplimiento, ello puede ser el
primer paso que lo encamine al
abismo y si a otros les absuelvo de un
grave error, es porqué que una falta
grande, es motivo de un
arrepentimiento también grande para
el espíritu.
52. No juzguéis, no sentenciéis, no
deseéis ni con el pensamiento, que mi
justicia caiga sobre aquellos que
causan derramamiento de sangre entre
los pueblos. Pensad tan sólo que ellos,
como vosotros, también son mis hijos,
mis criaturas y tendrán que lavar sus
grandes faltas con grandes
restituciones. De cierto os digo: Esos
mismos, a quienes señaláis como los
que sin misericordia han destruido la
Capítulo 21 Omnipotencia, Omnipresencia de Dios y su justicia
213
paz y os conducen al caos, esos
mismos serán los que en los tiempos
venideros se constituirán en los
grandes sembradores de mi paz, los
grandes benefactores de la
humanidad.
53. La sangre de millones de
víctimas clama mi justicia divina
desde la Tierra, y por sobre la justicia
humana debe ser la mía la que
llegue a cada espíritu, a cada corazón.
54. La justicia de los hombres no
perdona, no redime, no ama; la mía,
ama, perdona, redime, resucita,
levanta e ilumina; y a esos mismos
que tanto dolor han causado a la
humanidad, Yo les redimiré y les
lavaré haciéndoles pasar por su gran
restitución que será el crisol en el que
se purifique y en el que despertarán en
plenitud a la voz de su conciencia,
para poder llegar a contemplar hasta
lo más profundo de sus obras, Yo les
haré pasar por la misma senda por
donde ellos hicieron cruzar a sus
víctimas, a sus pueblos, pero al final,
alcanzarán la pureza espiritual para
poder volver a la Tierra a restaurar, a
reconstruir todo lo destruido, a
restituir todo lo perdido. (309, 16
18)
55. Debéis saber que no será hasta
que la muerte os llegue cuando os
juzgue vuestro Padre, sino que este
juicio empieza en cuanto comenzáis a
daros cuenta de vuestras obras y sentís
el llamado de vuestra conciencia.
56. Mi juicio está siempre sobre de
vosotros. En cada paso, ya sea en la
vida humana o en vuestra vida
espiritual, estáis sujetos a mi juicio,
pero aquí en el mundo, en la
envoltura, el espíritu se torna
insensible y sordo a los llamados de la
conciencia.
57. Yo os juzgo para ayudaros a
abrir vuestros ojos a la luz, para
libertaros del pecado y salvaros del
dolor.
58. En mi juicio, jamás tomo en
cuenta las ofensas que hayáis podido
hacerme, porque ante mi tribunal
nunca hace acto de presencia el
rencor, la venganza, ni siquiera el
castigo.
59. Cuando el dolor llega a vuestro
corazón y os toca en lo más sensible,
es para señalaros algún error que
estáis cometiendo, para haceros
comprender mi enseñanza, y daros
una nueva y sabia lección. En el fondo
de cada una de esas pruebas, está
siempre presente mi amor.
60. Algunas ocasiones os he
permitido que comprendáis el porqué
de una prueba, en otras no podéis
encontrar el sentido de aquel toque de
mi justicia y es que en la Obra del
Padre y en la vida de vuestro espíritu,
existen misterios profundos que la
mente humana no alcanza a descifrar.
(23, 13 17)
61. Está lejano el tiempo en que se
os dijo : "Con la vara que midas serás
medido". ¡Cuántas veces se usó
aquella ley para tomar venganza aquí
en la Tierra, haciendo a un lado todo
sentimiento de caridad!
62. Ahora os digo, que esa vara de
justicia, la he tomado Yo y con ella os
Capítulo 21 Omnipotencia, Omnipresencia de Dios y su justicia
214
mediré según vosotros hayáis medido,
aunque debo de aclararos que en cada
uno de mis juicios estará presente el
Padre que mucho os ama, el Redentor
que ha venido a salvaros.
63. Es el hombre el que dicta con
sus obras su sentencia, terribles
sentencias algunas veces, y es vuestro
Señor el que os procura ayuda, para
que encontréis la forma en que podáis
soportar vuestra expiación.
64. En verdad os digo, que si
queréis evitaros una restitución
demasiado dolorosa, arrepentíos en
tiempo oportuno y con una
regeneración sincera orientad vuestra
vida, en obras de amor y caridad hacia
vuestros hermanos.
65. Comprended que Yo soy la
puerta salvadora, la puerta que jamás
estará cerrada para todos los que con
verdadera fe me busquen. (23, 19
23)
66. Ya veis que la justicia divina
es de amor, no es de castigo como la
vuestra. ¿Qué sería de vosotros si Yo
usara de vuestras mismas leyes para
juzgaros, ante mí para quien no valen
apariencias ni falsos argumentos?
67. Si Yo os juzgase según vuestra
maldad, y usara vuestras leyes de
dureza terrible ¿qué sería de vosotros?
Entonces me pediríais con justicia
que tuviese clemencia.
68. Mas no debéis temer porque mi
amor nunca se marchita, ni cambia, ni
pasa; en cambio, vosotros pasáis,
morís y renacéis, os vais y luego
volvéis y así vais peregrinando, hasta
que llegue el a en que reconozcáis a
vuestro Padre y os sometáis a su
divina Ley. (17, 53)
215
Capítulo 22 Amor, asistencia y Gracia de Dios
El amor del Padre Celestial
1. No os extrañéis de que mi
amor, a pesar de vuestros pecados, os
siga por doquier. Todos mis hijos, en
este mundo habéis tenido un reflejo
del amor divino en el amor de vuestro
padres. A ellos podréis volverles la
espalda, desconocer su autoridad,
desobedecer sus órdenes y desoír sus
consejos; Podéis con vuestras malas
acciones causar una herida en su
corazón, hacer que sus ojos se sequen
de tanto llorar, que sus sienes se
pueblen de canas y sus rostros se
surquen con las huellas del
sufrimiento, mas nunca dejarán de
amaros y lo tendrán para vosotros
bendiciones y perdón.
2. Y si esos padres que en la tierra
habéis tenido que no son perfectos, os
han dado tantas pruebas de un amor
puro y elevado, ¿Por qos extrañáis
de que quien formó esos corazones y
les dio esa misión de ser padres, os
ame con el amor perfecto? El amor es
la suprema verdad. Por la verdad me
hice hombre y por la verdad morí en
cuanto hombre. (52, 27)
3. No os sorprenda mi amor, mas
tampoco dudéis de él, si veis que en el
mundo apuráis cálices muy amargos.
4. Pod el hombre descender
mucho, llenarse de tinieblas, o
tardarse en retornar a Mí, mas para
todos llegará el instante en que
sintiéndome en su propio ser, no me
sientan lejano, ni me vean como a un
extraño o puedan negar mi existencia,
mi amor y mi justicia. (52, 30)
5. No quiero contemplaros ante
como reos; quiero veros siempre
como a mis hijos, para quienes mi
amor de Padre está siempre dispuesto
a socorreros; Yo os he creado para
gloria de mi Espíritu y para que os
recreéis en Mí. (127, 41)
6. Aprended a amarme, mirad
cómo mi amor, a pesar de vuestras
ofensas y pecados os sigue por
doquiera, sin que podáis apartaros de
su influencia o huir de él. Ved cómo
mientras mayores son vuestras faltas,
más grande es mi misericordia por
vosotros.
7. La maldad de los hombres
quisiera detener mi amor, mas no
puede contra él, porque el amor es la
fuerza universal, el poder divino que
todo lo crea y todo lo mueve.
8. La prueba de cuanto os digo, es
la que os he dado al manifestarme
entre vosotros en este tiempo en que
la humanidad se ha perdido en el
abismo de su pecado. Mi amor no
puede sentir asco ante el pecado
humano, pero sí piedad.
9. Conocedme, venid a a lavar
vuestras manchas en el manantial
cristalino de mi caridad. Pedid, pedid,
que se os dará. (297, 59 62)
Capítulo 22 Amor, asistencia y Gracia de Dios
216
10. Por momentos los hombres se
juzgan tan indignos de Mí, que no
conciben que pueda amarlos tanto; y
una vez resignados a vivir alejados de
su Padre, construyen una vida a su
propia idea, crean sus leyes y hacen
sus religiones. Por eso su sorpresa es
grande cuando me ven llegar.
Entonces se preguntan ¿En verdad nos
ama tanto nuestro Padre, que así
busca la forma de comunicarse con
nosotros?
11. Humanidad: Yo sólo deciros
que lo que es mío no lo dejaré perder;
y vosotros sois míos. Os amo desde
antes que fueseis y os amaré eterna-
mente. (112, 14 15)
El amparo y ayuda de Dios
12. Discípulos: os he dado todas las
lecciones que el espíritu necesita en su
evolución.
13. Bienaventurados los que
reconocen la verdad, porque ellos
pronto encuentran el camino. Otros
rechazan siempre las enseñanzas
divinas porque les parecen superiores
sus obras a las mías.
14. Yo os amo a todos. Soy el
Pastor que llama a sus ovejas, el que
las reúne y cuenta y quiere tener más
cada día. Las sustenta y les acaricia,
les cuida y goza viendo que son
muchas, aunque a veces llora al
contemplar que no todas son dóciles.
15. Esos son vuestros corazones:
muchos venís a Mí; pero pocos son
los que verdaderamente me seguís.
(266, 23 26)
16. Tomad vuestra cruz y seguidme
con humildad, confiad en que
mientras vosotros os ocupéis en
impartir un consuelo, en dar paz a un
corazón o luz a un espíritu, Yo estaré
pendiente de cuanto se relacione con
vuestra vida material y nada
descuidaré.
17. Creed que cuando estoy
hablando a vuestro espíritu también
estoy dirigiendo una mirada a vuestro
corazón para descubrir en él sus
cuitas, sus necesidades, sus anhelos.
(89, 6 7)
18. No hay raza o tribu por inculta
que os parezca, aún aquéllas que no
conocéis porque habitan en selvas
impenetrables, que no hayan tenido
manifestaciones de mi amor. Ellos en
el momento de peligro han escuchado
voces celestiales que les protegen, que
les amparan, que les aconsejan.
19. Nunca habéis vivido abandona-
dos, desde el instante en que
brotasteis a la vida, habéis estado bajo
el amparo de mi amor.
20. Vosotros padres humanos,
amando tiernamente a vuestros hijos
¿Seríais capaces de abandonarlos a su
suerte, cuando apenas han brotado a
esta vida, cuando más necesitan de
vuestros cuidados, de vuestros
desvelos, de vuestro amor?
21. Yo os he contemplado velando
por vuestros hijos, aún cuando han
llegado a su mayor edad, aún por
aquéllos que delinquen, que os han
ofendido, por ellos veláis con mayor
amor.
Capítulo 22 Amor, asistencia y Gracia de Dios
217
22. Si vosotros así respondéis ante
las necesidades de vuestros hijos
¿Cómo será el amor de vuestro Padre
Celestial que os ha amado desde antes
de que existierais?
23. Siempre he venido en vuestra
ayuda, y en este tiempo en que os
encuentro con mayor evolución
espiritual he venido a enseñaros cómo
debéis de luchar para aniquilar las
fuerzas insanas, y la forma de
aumentar las vibraciones del bien.
(345, 39 42)
24. Vais a dar principios a una
nueva etapa de la vida, el camino está
preparado, tomad vuestra cruz y
seguidme. En esta senda, no os digo
que no haya pruebas; pero siempre
que crucéis por un trance difícil o
estéis apurando un cáliz de amargura,
escucharéis una voz que os alienta y
os aconseja, tendréis mi amor que os
ayude y os levante y sentiréis la suave
caricia de mi bálsamo. (280, 34)
25. Cuando veo que os dejáis
vencer por el dolor y que en vez de
extraer de él la luz que cada prueba
encierra, os concretáis a llorar, a
maldecir, o simplemente a esperar la
muerte como el fin de vuestros
sufrimientos, es cuando me aproximo
a llamar dulcemente a vuestro
corazón, ndole consuelo y
esperanza, fortaleciéndole, para que se
sobreponga a mismo, a su debilidad
y falta de fe y pueda triunfar de las
pruebas, porque en ese triunfo está la
paz y la felicidad espiritual que es la
felicidad verdadera. (181, 10)
26. Si miráis que me encuentro
hasta en los más pequeños seres de la
Naturaleza, ¿Cómo he de
desconoceros y apartarme de
vosotros, sólo porque tenéis
imperfecciones, si es entonces cuando
más me necesitáis?
27. Yo soy la vida y en todos estoy,
por eso nada puede morir. Analizad,
para que no quedéis atados a la forma;
aquietad vuestros sentidos y
encontradme en la esencia. (158, 43
44)
28. Penetrad en vuestro interior y
encontraréis allí el santuario, el arca;
encontraréis una fuente, un manantial
de gracias y de bendiciones.
29. No hay ningún espíritu
desnudo, no hay ningún desheredado.
Ante mi misericordia divina no hay
uno solo en todo el Universo que
pueda decirse pobre, desconocido de
su Padre; ninguno que pueda decirse
expatriado de las tierras del Señor.
30. El que se siente desheredado, es
porque no ha encontrado en mismo
los dones o porque de momento se ha
perdido entre el pecado o se encuentra
ofuscado o porque se siente indigno.
31. Sabed siempre encontrarlos
dentro de vosotros mismos y veréis
como nunca os faltará mi presencia,
veréis como siempre habrá pan,
bálsamo, armas, llaves y todo cuanto
hayáis menester en el seno mismo de
vosotros, porque sois los herederos de
mi Reino y de mi gloria. (345, 87)
32. Existe un lazo entre el padre y
los hijos, que jamás se puede romper,
y ese lazo es la causa de que exista la
Capítulo 22 Amor, asistencia y Gracia de Dios
218
comunicación entre el Espíritu divino
y el de todos vosotros. (262, 35)
33. La humanidad necesita de mi
amor, de mi palabra que ha de llegar
hasta el fondo de su corazón. El
Maestro lucha incansablemente para
que vuestro espíritu esté cada día más
iluminado, para que despojándose de
la ignorancia pueda elevarse a las
mansiones superiores.
34. La puertas de mi Reino están
abiertas y el Verbo del Padre viene
hacia vosotros con infinito amor para
mostraros nuevamente el camino.
35. He venido nuevamente entre la
humanidad y no me ha sentido,
porque me he presentado en Espíritu y
es grande su materialismo. Si vuestro
espíritu ha brotado de mi espíritu
Divino ¿Por qla humanidad no me
ha sentido? Porque ha atado a su
espíritu al materialismo, a las bajas
pasiones.
36. Mas he aquí al Cordero de
Dios, que como luz llega a vosotros
para iluminaros y entregaros la
verdad. (340, 13 15)
La humildad del Supremo
37. Comprended que mi palabra no
viene a llenar vuestra mente de vanas
filosofías, ella es la esencia de la vida.
No soy el acaudalado que os viene
ofreciendo riquezas temporales. Soy
el Dios único que viene
prometiéndoos el Reino de la vida
verdadera. Soy el Dios humilde que
sin ostentación, se acerca a sus hijos,
para levantarles con su caricia y con
su palabra milagrosa, por el sendero
de la restitución. (85, 55)
38. Sed mis siervos y nunca seréis
humillados por Mi.
39. Mirad que no he venido como
rey, ni traigo cetro ni corona; estoy
entre vosotros como ejemplo de
humildad, y aún más, como vuestro
siervo.
40. Pedidme y os daré; ordenadme
y obedeceré, para daros una prueba
más de mi amor y mi humildad; sólo
os pido que me reconozcáis y hagáis
mi voluntad y si encontráis obstáculos
para el cumplimiento de vuestros
deberes, orad y venced en mi nombre
y vuestros méritos serán mayores.
(111, 46)
41. Os habla el Padre, Aquél que
no tiene ante quien inclinarse a orar;
mas en verdad os digo, que si sobre
existiese alguien más grande, ante
él me inclinaría, porque en mi Espíritu
habita la humildad.
42. Ved cómo vosotros, siendo mis
pequeñas criaturas, me hacéis
descender para que os hable, os
escuche y os consuele, en vez de
luchar por ascender a Mí. (125, 19)
43. Experimentad en vuestro
corazón el goce de sentiros amados
por vuestro Padre, quien no ha venido
nunca a humillaros con su grandeza,
sino a manifestárosla dentro de su
humildad perfecta, para haceros
grandes llevándoos a vivir la
verdadera vida en su Reino, que no
tiene principio ni fin. (101, 63)
Capítulo 22 Amor, asistencia y Gracia de Dios
219
La compasión y la condolencia
de Dios
44. Si creéis que Jesús por ser Hijo
de Dios, no experimentó dolor, os
equivocáis; si creéis que por venir hoy
en Espíritu soy ajeno al dolor,
también estáis en error; si pensáis que
porque que al final todos estaréis
Conmigo hoy no sufro, tampoco
estaréis en los justo: en verdad os digo
que no existe otro ser más sensible
que el Espíritu Divino.
45. Yo os pregunto: ¿Quién dio
sensibilidad a todos los seres? ¿Qué
podéis hacer de bueno que no me
haga gozar? ¿Y qué podéis hacer de
malo que no sea como una herida en
mi sensibilidad? He aquí por qué os
digo que la humanidad nuevamente
me ha crucificado. ¿Hasta cuándo
bajaré de mi cruz y me será arrancada
la corona de espinas? (69, 34)
46. Si hay quienes se levantan
como enemigos míos, no les
contemplo como tales sólo como
menesterosos. A los mismos que se
tienen por sabios y niegan mi
existencia, les miro con piedad. A
quienes tratan de destruirme en el
corazón de la humanidad, les juzgo
ignorantes ya que creen tener el poder
o las armas para destruir a quien es el
Autor de la vida. (73, 33)
47. Vengo a mostrarme como un
Padre amoroso, como un Maestro
humilde, jamás indiferente a vuestros
sufrimientos y siempre indulgente y
misericordioso ante vuestras
imperfecciones, porque siempre seréis
niños delante de Mí.
48. Tengo que juzgaros cuando
contemplo cómo las criaturas que
fueron formadas con tanto amor, y
destinadas a la vida eterna, buscan
obstinadamente la muerte en la tierra,
sin preocuparse de la vida espiritual,
ni desear conocer las perfecciones que
os reserva aquella existencia. (125, 59
60)
49. Si soy vuestro Padre, pensad
que necesariamente tengo que sentir
lo que los hijos sientan, sólo así
comprenderéis que mientras cada uno
de vosotros sufre y siente su propio
dolor, el Espíritu Divino sufre con el
dolor de todas sus criaturas.
50. Como una prueba de esta
verdad vine al mundo a hacerme
hombre y a cargar una cruz que
representó todo el dolor y el pecado
del mundo. Y si en cuanto hombre
cargué sobre mis hombros el peso de
vuestras imperfecciones, y si sentí
todo vuestro dolor, ¿Podría en cuanto
Dios mostrarme insensible ante las
penas de mis hijos? (219, 11 12)
Perdón, misericordia y
clemencia de Dios
51. Soy Yo el único que conoce el
destino de todos, el único que sabe el
camino que habéis recorrido y el que
tenéis que transitar. Soy el que
comprende vuestros sufrimientos y
vuestros goces. lo que habéis
andado para encontrar la verdad y la
justicia. Mi caridad es la que percibe
la voz angustiada del que
Capítulo 22 Amor, asistencia y Gracia de Dios
220
interiormente me pide perdón por sus
faltas.
52. Y como Padre vengo a atender
toda súplica, a recoger vuestras
lágrimas, a curar vuestras dolencias, a
hacer que os sintáis perdonados y
absueltos de vuestras manchas para
que rehagáis vuestra vida.
53. También Yo soy el único que
puede perdonaros las ofensas hechas a
por vosotros que sois mis hijos.
(245, 39 41)
54. En este tiempo mi palabra os
está iluminando nuevamente. Vengo a
derramar mi gracia, para que estéis
limpios y preparados, mas si caéis en
pecado nuevamente, reconoced
pueblo, que no soy Yo quien os aparta
de mi regazo, sino sois vosotros los
que os alejáis de Mí, cuando ésta no
es mi Voluntad. Mas mi perdón y mi
amor, cual puerta abierta se encuentra
para recibir a todo aquel que
arrepentido quiera volver a Mí. (283,
69)
55. En el amor con que os perdono
y corrijo, me doy a conocer. Cuando
vivisteis bajo vuestra voluntad
ofendiendo a cada instante al Padre,
no corté el hilo de esa existencia de
pecado, no os negué el aire, ni el pan;
no os abandoné en el dolor ni desoí
vuestra queja; y la Naturaleza os
siguió rodeando con su fecundidad, su
luz y sus bendiciones. Así me doy a
conocer y me manifiesto a los
hombres. Nadie pod amaros en la
Tierra con este amor, y nadie sabrá
perdonaros con el perdón que Yo os
doy.
56. Es vuestro espíritu una semilla
que vengo cultivando y
perfeccionando desde la eternidad
hasta que las más hermosas flores
y los más perfectos frutos. ¿Cómo
podría dejaros morir o abandonaros a
la furia de las tempestades? ¿Cómo
abandonaros en vuestro camino si el
único que sabe el destino de todas las
criaturas soy Yo? (242, 31 33)
57. A los que vais caminando por
senderos extraviados, pronto estoy
para recibiros y daros mi fuerza y mi
luz cuando me llamáis. No importa
que en vuestra materia y en vuestro
espíritu traigáis la huella de los
grandes pecadores. Yo haré que
bendigáis a quienes os hayan
injuriado y que bendigáis a Dios por
haber visto posible en vos esa
maravilla. Entonces estaréis
empezando a sentir el amor de Cristo
en vuestro corazón.
58. Habrá quienes piensen al oír
estas palabras: ¿Cómo es posible que
los grandes pecadores puedan recibir
esta gracia igual que los justos que la
poseen por méritos?
59. ¡Oh humanidad, humanidad,
que no veis más allá de vuestros ojos!
Yo siempre os he entregado mis
beneficios por gracia, antes de que os
hagáis merecedores.
60. Yo respondo lo mismo a un
pensamiento puro, que al triste
lamento de quien se acerque
manchado a Mí, siempre que de él
brote aunque sea un pequeño destello
Capítulo 22 Amor, asistencia y Gracia de Dios
221
de humildad o de reconocimiento, por
su falta de amor a sus hermanos.
61. Yo soy el defensor de los
débiles que lloran en medio de su
impotencia y de su ignorancia. Yo soy
la esperanza divina que llama y
consuela al que llora, soy el dulce
Jesús que acaricia suavemente al que
gime en su dolor y en su restitución.
62. Yo soy el Salvador, el Redentor
vuestro; Yo soy la verdad al alcance
del hombre. (248, 18 21)
222
223
Capítulo 23 Inspiraciones y Revelaciones de Dios
Inspiraciones divinas
1. Discípulos: Cuando mi palabra
llega a vosotros y no la comprendéis,
la ponéis en duda y Yo os digo:
cuando os atormente la incertidumbre,
retiraos a la soledad de los campos y
ahí, en medio de la Naturaleza, donde
sólo tengáis por testigos a la campiña,
a las montañas y al firmamento,
volved a interrogar a vuestro Maestro,
profundizaos en su palabra y presto
vendrá a vosotros su dulce respuesta,
entonces os sentiréis transportados,
inspirados, llenos de un goce
espiritual desconocido.
2. Así dejaréis de ser los hombres
de poca fe, sabiendo que toda palabra
de Dios encierra verdad, pero que
para descubrirla es menester saber
penetrar en ella con recogimiento y
pureza, porque ella es santuario.
3. Siempre que os encontréis
preparados y queráis saber algo,
vuestra sed de luz atraerá la luz
divina. ¡Cuántas veces os he dicho: id
a la montaña y decidme ahí vuestras
inquietudes, vuestros dolores y
necesidades!
4. Jesús con su ejemplo, os enseñó
estas lecciones en el Segundo
Tiempo; recordad mi ejemplo cuando
me retiré al desierto para orar antes de
principiar mi predicación; recordad
que en los últimos días de mi estancia
entre los hombres, antes que penetrar
en la sinagoga para orar, busqué la
soledad del Huerto de los Olivos para
conversar con el Padre.
5. La Naturaleza es un templo del
Creador, donde todo se eleva a El para
rendirle culto, ahí podréis recibir
directamente y con toda pureza la
irradiación de vuestro Padre. Ahí,
lejos del egoísmo y del materialismo
humano, sentiréis llegar a vuestro
corazón inspiraciones sabias que os
mueven a practicar el bien en vuestra
senda. (169, 28 31)
6. Debéis de estar velando,
discípulos, porque no sólo os hablaré
por este conducto, también buscaré
comunicarme con vuestro espíritu en
los instantes en que vuestro cuerpo
duerme; os enseñaré a penetrar con
preparación en ese reposo y a que
vuestro espíritu se desprenda para que
se eleve a las regiones de la luz, de
donde tomará la profecía para
iluminar su camino, transmitiéndole
su mensaje al entendimiento. (100,
30)
7. Yo nunca he estado lejos de
vosotros, como a veces lo habéis
creído, ni he sido jamás indiferente a
vuestras penas, ni sordo a vuestros
llamados. Lo que ha pasado es que
vosotros no os habéis preocupado por
afinar vuestros sentidos superiores,
esperando percibirme con los sentidos
de la carne, y Yo os digo que el
Capítulo 23 Inspiraciones y Revelaciones de Dios
224
tiempo en que concedí esto a los
hombres, ya está muy lejos.
8. Si os hubieseis preocupado un
poco por desarrollar algunos de
vuestros dones espirituales, como la
elevación a través del pensamiento, la
oración, el presentimiento, el sueño
profético, o la vista espiritual, Yo os
aseguro que por cualquiera de ellos
estarías comunicándoos conmigo y
por lo tanto recibiendo contestación a
vuestras preguntas e inspiración
divina en vuestro pensamiento.
9. Yo estoy enteramente dispuesto
a hablaros, siempre en espera de
vuestra elevación y preparación
espiritual, para complaceros y daros la
dicha de comunicarme con vuestro
espíritu. Sólo falta que vosotros
también os dispongáis con la mayor
pureza a lograr esa gracia. (324, 52
54)
10. Interrogad a vuestros sabios y si
son sinceros os dirán que le han
pedido inspiración a Dios. Y Yo les
daría más inspiración, si me la
pidieran con más amor para sus
hermanos y con menos vanidad para
sí mismos.
11. De cierto os digo que todo lo
que habéis acumulado de
conocimientos verdaderos, vienen de
Mí, todo aquello que tienen de puro y
elevado lo voy a usar en este tiempo
para vuestro provecho, porque para
eso os lo he concedido. (17, 59 60)
12. Este es un tiempo en que mi
Espíritu está hablando incesantemente
a la conciencia, al espíritu, a la razón
y al corazón de la humanidad. Mi voz
llega a los hombres a través de
pensamientos y de pruebas, por las
que muchos por mismos van
despertando a la verdad, ya que
quienes les guían o enseñan están
durmiendo y quisiesen que el mundo
nunca despertase. (306, 63)
13. En el Tercer Tiempo vine a
realizar con la claridad de mis
manifestaciones lo imposible para los
hombres: comunicarme por el
entendimiento humano.
14. Comprendedme discípulos, por-
que en la comunicación de espíritu a
Espíritu que os espera, sentiréis mi
presencia eternamente; si os sabéis
preparar, no volveréis a decirme:
Señor, ¿Por qué no vienes? ¿Por qué
no contemplas mi dolor? No me
hablaréis así, discípulos, de cierto os
digo, que quien así me hable, dará una
prueba palpable de su ignorancia y de
su impreparación.
15. No quiero contemplar a mis
discípulos alejados de Mí, quiero que
me digáis en vuestro espíritu:
"Maestro, Vos estáis entre nosotros,
nuestro espíritu os siente, vuestra
sabiduría es la fuente de mi
inspiración". Esa es la verdadera
confesión que quiero escuchar de
vosotros. (316, 54)
La adaptación de las
Revelaciones Divinas al
entendimiento humano
16. Para manifestar lo divino,
vuestros idiomas son limitados, por
eso en todos los tiempos he tenido que
Capítulo 23 Inspiraciones y Revelaciones de Dios
225
hablaros con parábolas, con
metáforas, pero ya veis, aún
hablándoos así, poco me habéis
comprendido, porque os ha faltado la
voluntad necesaria para analizar mis
manifestaciones. (14, 50)
17. En cada era me habéis estado
esperando y sin embargo cuando me
habéis tenido delante de vosotros no
me habéis reconocido debido a
vuestra falta de vigilia y
espiritualidad. Os digo que cualquier
forma que revista mi presencia,
siempre encerrará verdad y esencia
divina.
18. Os he dicho que me he valido
de diversas formas para manifestarme
al mundo, mas éstas no han sido un
disfraz para ocultaros mi Espíritu,
sino para humanizarme, limitarme, y
así hacerme escuchar y sentir de los
hombres.
19. Ahora os digo que antes de
externar vuestro juicio, oigáis esta voz
hasta que llegue el instante de vuestro
convencimiento o de vuestra
iluminación, cuando en el espíritu se
haga la luz. (97, 11 12)
20. Mientras los hombres persistan
en su ceguedad y en su ignorancia,
harán que Dios, que ante todo es
Padre, tenga que humanizarse,
limitarse y empequeñecerse ante sus
hijos, para poder ser comprendido.
¿Hasta cuando váis a dejar que me
muestre delante de vosotros con la
grandeza en la que debéis mirarme?
21. Tenéis que ser grandes para
poder concebirme grande y a eso
vengo, una vez tras otra, a daros
grandeza espiritual, para que podáis
tener el infinito goce de conocer a
vuestro Padre, de sentir su amor, de
oír el concierto divino que vibra sobre
vosotros. (99, 26 27)
22. La parte exterior de aquella
revelación del Padre en el Sinaí, fue la
piedra que sirvió como medio para
que en ella se grabara la divina Ley.
23. Lo exterior en la comunicación
de Dios con los hombres a través de
Jesús, fue la envoltura, la forma
humana de Cristo.
24. En este tiempo, la parte exterior
de mi comunicación ha sido el
portavoz, por lo que esta forma, como
la de los tiempos pasados, tendrá su
fin.
25. Entended que sois los hijos del
pueblo Espiritualista, el que no deberá
alimentarse de formas, sino de
esencia, si comprendéis bien mi
palabra, nunca más caeréis en ido-
latría, ni os aferraréis a las prácticas
exteriores, a las formas, a lo pasajero,
porque iréis siempre en pos de lo
esencial, de lo eterno. (224, 69 71)
Distintas modalidades de
Revelaciones Divinas
26. Quisiera la humanidad tener la
visita de un nuevo Mesías que le
salvara del abismo, o al menos oír la
voz de Dios humanizada vibrando en
los vientos y Yo os digo que bastaría
que observaseis un poco o
recogieseis vuestro espíritu en
meditación para darle sensibilidad,
para que escuchaseis cómo todo os
Capítulo 23 Inspiraciones y Revelaciones de Dios
226
habla. Si os parece imposible que las
piedras hablen, Yo os digo que no
sólo las piedras sino todo cuanto os
rodea os habla de vuestro Creador
para que despertéis de vuestros sueños
de grandeza, de orgullo y de
materialismo. (61, 49)
27. Los iluminados de los tiempos
pasados siempre vieron resplandores
de luz, siempre escucharon mi
palabra. Los profetas, los inspirados,
los precursores, los fundadores de
doctrinas de elevada espiritualidad,
han dado testimonio de que oían
voces que parecían salir de las nubes,
de las montañas, del viento o de algún
lugar que no podían precisar; que oían
la voz de Dios como si saliera de
lenguas de fuego y en ecos
misteriosos. Muchos oían, veían y
sentían por medio de sus sentidos,
otros a través de sus atributos
espirituales, igual acontece en este
tiempo.
28. De cierto os digo: Aquellos que
recibían mis mensajes con sus
sentidos corporales, interpretaban
espiritualmente la inspiración divina,
y lo hacían según su preparación
material y espiritual, de acuerdo con
el tiempo en que estuvieron en el
mundo, tal como ocurre ahora en los
instrumentos humanos que llamáis
portavoces o facultades. Mas debo
deciros, que lo mismo en los tiempos
pasados como en los presentes, han
mezclado a la pureza de las
revelaciones divinas sus propias ideas
o las que a su alrededor
predominaban, y a sabiendas o
ignorándolo, han alterado la pureza e
ilimitada esencia de la verdad, que es,
de cierto os digo, el amor en sus más
altas manifestaciones.
29. Las vibraciones e inspiraciones
espirituales fueron en ellos y tanto los
primeros como los postreros han dado
y darán testimonio de esa inspiración,
que llegó a su espíritu de la voz que
les habló casi siempre sin saber cómo,
en igual forma en que hoy ocurre a
muchos y como ocurrirá mañana a
otros más.
30. Las palabras, las
interpretaciones y la forma de actuar
se deben a los hombres y a los
tiempos en que viven, pero sobre de
todos está la suprema verdad. (16, 11
14)
31. De tiempo en tiempo se hace
necesario que mi Espíritu se
manifieste en alguna forma, accesible
y comprensible a vuestro
entendimiento. Esa necesidad de
hablaros proviene de vuestra
desobediencia a mi Ley, de vuestro
alejamiento del camino verdadero.
32. Es el hombre la criatura más
rebelde de la Creación, debido al libre
albedrío de que goza. Hasta ahora no
ha querido someterse a los dictados de
la conciencia.
33. Mi palabra viene a detener a
unos, a orientar a otros, a fortalecer a
todos en la verdad y a salvaros de los
abismos.
34. No hagáis objeción a la forma
de manifestarme ahora, tan distinta de
la del Segundo Tiempo; sabed que
nunca he empleado dos veces la
Capítulo 23 Inspiraciones y Revelaciones de Dios
227
misma forma, ya que sería
estacionaros ante una misma
enseñanza, y Yo vengo siempre a
enseñaros nuevas lecciones y a
ayudaros a dar nuevos pasos. (283, 39
42)
35. Mi Verbo se derrama en
múltiples formas, por medio de la
conciencia; por pruebas que hablan de
Mí, por los elementos o por mis hijos
espirituales. Mi Verbo es universal.
Todo el que se prepare oirá mi voz.
(264, 48)
La necesidad de Revelaciones
Divinas
36. Mi divina enseñanza no sólo
está destinada al espíritu, no, también
ella tiene que llegar al corazón
humano para que tanto la parte
espiritual como la corporal lleguen a
armonizar.
37. La palabra divina está destinada
a iluminar el entendimiento y a
sensibilizar el corazón del hombre, y
la esencia que existe en esa palabra
está destinada a alimentar y a elevar al
espíritu.
38. Para que la vida del hombre sea
completa, necesita ineludiblemente
del pan espiritual, al igual que trabaja
y lucha por el sustento material.
39. "No sólo de pan vive el
hombre", os dije en aquel Segundo
Tiempo y mi palabra está en pie,
porque nunca podrá la humanidad
prescindir del alimento espiritual, sin
que le sorprendan en la Tierra las
enfermedades, el dolor, las tinieblas,
las calamidades, la miseria y la
muerte.
40. Podrán decir los materialistas
que ya la humanidad está viviendo
sólo de lo que la Tierra y la
Naturaleza le ofrece, sin necesidad de
ir en busca de algo espiritual que le
sustente, que le fortalezca a través de
su jornada, pero debo deciros que esa
no es una vida perfecta ni completa,
sino una existencia a la que le falta lo
esencial, como es la espiritualidad.
(326, 58 62)
41. En todos los tiempos me he
manifestado al hombre, en una forma
sencilla para que pudiera
comprenderme, siempre lo he hecho
al alcance de vuestro entendimiento y
de vuestro corazón. He descendido
hasta vosotros para daros con ello un
ejemplo de humildad llegando hasta
vuestra vida humilde para levantaros a
una vida mejor. (226, 54)
42. Aquí tenéis cumplida la palabra
que os cuando en el Segundo
Tiempo Jesús daba gracias a su Padre
por haber ocultado su sabiduría a los
sabios y entendidos, en cambio se la
había dado y revelado a los humildes.
43. Sí, mi pueblo, porque los que
llamáis sabios, se engrandecen y
quieren humillar a los humildes,
enseñándoles tan sólo lo que ellos
consideran las migajas del pan, que de
Mí han recibido.
44. Mientras que los pobres, los
humildes, que conocen las
necesidades que la vida presenta y sus
privaciones, cuando llegan a poseer
Capítulo 23 Inspiraciones y Revelaciones de Dios
228
algo, sienten que es demasiado para
ellos y participan a los demás.
45. Ahora agrego que, cuando el
avaro se torne en generoso y el
soberbio en humilde, llegarán al
instante a gozar de cuanto tengo
reservado para el que sabe practicar la
virtud, pues mi amor no es parcial, es
universal, es para todos mis hijos.
(250, 17)
La ilimitación de las
Revelaciones Divinas
46. No es mi última enseñanza ésta
que ha venido a iluminar la Tercera
Era; lo espiritual no tiene fin; mi Ley
siempre está brillando como un sol
divino en todas las conciencias. El
estancamiento o la decadencia sólo es
propia de los humanos y ella es
siempre el resultado de vicios,
flaquezas o desenfreno de las
pasiones.
47. Cuando la humanidad finque su
vida sobre cimientos espirituales y
lleve en el ideal de eternidad que os
inspira mi doctrina, habrá encontrado
el camino del progreso y la
perfección, y nunca más se apartará
de la senda de su evolución. (112, 18)
48. Si vosotros creéis que hasta
ahora he venido a revelaros algo de la
vida espiritual, estáis en grave error,
porque vuelvo a deciros: La
enseñanza divina empezó cuando
nació el primer hombre, y no exagero
si os digo que mi lección comenzó
con la formación de los espíritus,
antes que el mundo fuese. (289, 18)
49. Cuando la humanidad sólo
creía que existía lo que con sus ojos
alcanzaba a descubrir y hasta ignoraba
la forma del mundo que habitaba,
concebía a un Dios limitado a lo que
sus ojos conocían.
50. Pero a medida que su mente fue
descubriendo misterio tras misterio, el
Universo se fue ensanchando ante su
vista y la grandeza y omnipotencia de
Dios fueron creciendo ante la
inteligencia maravillada del hombre.
51. Por eso he tenido que traeros en
este tiempo una enseñanza que esté de
acuerdo con vuestra evolución.
52. Mas, Yo os pregunto: ¿Es
ciencia material lo que encierra mi
revelación? No, la ciencia que os
enseño habla de una existencia más
allá de la Naturaleza que contempláis
y examináis hace tanto tiempo. Mi
revelación descubre el camino que
eleva al espíritu hasta una morada
desde donde puede descubrirlo,
conocerlo y comprenderlo todo.
53. Que Dios se comunique
espiritualmente con los hombres; que
el mundo espiritual se comunique y se
manifieste en vuestra vida, que los
mundos y las moradas desconocidas
lleguen a comunicarse con vosotros,
¿Os parece imposible o al menos
extraño? Queréis acaso que vuestro
conocimiento permanezca estacionado
y el Padre nunca os revele más de lo
que ya os ha revelado?
54. No seáis rutinarios ni limitéis el
conocimiento a vuestro espíritu.
55. Hoy podéis negar, combatir y
perseguir mi Doctrina espiritual, mas
Capítulo 23 Inspiraciones y Revelaciones de Dios
229
Yo que mañana os rendiréis ante la
verdad.
56. Toda revelación divina, al
aparecer, ha sido combatida y negada,
mas a la postre aquella luz se ha
impuesto.
57. Ante los descubrimientos de la
ciencia, también la humanidad se ha
mostrado escéptica y al fin se ha
tenido que rendir ante la realidad.
(275, 64 70)
58. Cuando se eleve al infinito el
templo del Espíritu Santo desde el
corazón de la humanidad, ahí en su
seno, surgirán las nuevas revelaciones
que serán mayores cuando más se
eleven los espíritus. (242, 62)
59. ¿Cómo podéis creer que
mientras he descendido a vosotros,
pudiese descuidar a otras naciones, si
todos sois mis hijos? ¿Creéis que
alguien está lejos o fuera de Mí, si mi
Espíritu es universal y comprende
todo lo creado?
60. Todo vive y se alimenta de Mí.
Por eso mi rayo universal ha
descendido sobre todo el orbe y el
espíritu ha recibido mi influencia en
este y en otros mundos, porque he
venido a salvar a todas mis criaturas.
(176, 21)
61. Mi manifestación por medio de
los portavoces está destinada por a
ser pasajera, una breve etapa de
preparación que servirá a este pueblo
de norma, de ley y de principio, para
testificar y extender esta verdad, y
anunciar al mundo la presencia del
Tercer Tiempo.
62. Así como mi manifestación por
el entendimiento humano estuvo
destinada a ser fugaz como el
relámpago, también estuvo previsto
que unas cuantas multitudes fuesen
llamadas a presenciar esta revelación
y a recibirla.
63. En cambio, la comunicación de
espíritu a Espíritu alcanzará a todo el
género humano, sin limitación de
tiempo, porque esa forma de
buscarme, de recibirme, de orar, de
escucharme y sentirme, pertenecerá a
la eternidad. (284, 41 43)
La manifestación de la presencia
de Dios en el hombre
64. Yo quiero convertiros en mis
discípulos para que aprendáis a
sentirme, como hijos que sois de mi
Espíritu. ¿Por qué no habéis de sentir
en vosotros mi presencia, si sois de mi
misma esencia, si sois parte mía?
65. No me sentís, porque no os dais
cuenta de ello, porque carecéis de
espiritualidad y preparación y cuantas
señales o sensaciones recibís las
atribuís a causas materiales; es cuando
os digo, que estando con vosotros no
percibís mi presencia.
66. Ahora os digo: ¿Verdad que si
sois parte mía, natural es que me
sintáis en vuestro ser? ¿Verdad que
meditando en ello, justo es que
vuestro espíritu llegue a fundirse con
el mío? Yo vengo a descubriros la
verdadera grandeza que debe existir
en cada hombre, porque os habéis
confundido y queriendo ser grandes
Capítulo 23 Inspiraciones y Revelaciones de Dios
230
en la Tierra, os habéis empequeñecido
espiritualmente. (331, 25 26)
67. Ya no quiero que vosotros me
digáis: "Señor ¿Por qestáis lejos de
mí, por qno me escucháis, por qué
me siento solo en el camino?"
68. Pueblo amado: Yo nunca me
aparto de mis hijos, sois vosotros los
que os apartáis de Mí, porque os ha
faltado la fe y vosotros mismos me
habéis rechazado y me habéis cerrado
las puertas de vuestro corazón. (336,
60)
69. No quiero que vosotros me
sintáis lejos, porque Yo os he dicho
que por vuestra espiritualidad, todos
me sentiréis, me palparéis, vuestro
espíritu escuchará mi voz y
espiritualmente contemplaréis mi
presencia. Así quiero ver unificados
vuestros espíritus al mío por una
eternidad, porque esta es mi voluntad.
(342, 57)
231
VI. La Creación
Capítulo 24 La creación espiritual y material
La creación de los seres
espirituales
1. Antes de que los mundos
fuesen, antes de que toda criatura y lo
que es materia surgiera a la vida, ya
existía mi Espíritu Divino. Mas siendo
el Todo, experimentaba en mí un
inmenso vacío, porque era como un
Rey sin súbditos, como un maestro sin
discípulos, por ese motivo concebí la
idea de crear seres semejantes a Mí, a
quienes dedicaría toda mi vida, a los
que amaría tan profunda e
intensamente que llegado el momento,
no titubearía para ofrecerles mi sangre
en la cruz.
2. Y no os confundáis si os digo
que antes de que existierais, ya os
amaba. Sí hijos muy amados. (345, 20
21)
3. Encontrábase el Espíritu Divino
lleno de amor, a pesar de existir sólo
El. Nada había sido creado, nada
había en torno al Ser Divino y sin
embargo amaba y se sentía Padre.
4. ¿A quién amaba? ¿De quién se
sentía Padre? De todos los seres y de
todas las criaturas que habían de
brotar de El y cuya fuerza estaba
latente en su Espíritu. En aquel
espíritu estaban todas las ciencias,
todos los elementos, todas las
naturalezas, todos los principios. El
era la eternidad y el tiempo. En El
estaban el pasado, el presente y el
futuro, aun antes de surgir a la vida
los mundos y los seres.
5. Aquella inspiración divina se
hizo realidad bajo la fuerza infinita
del amor divino, y comenzó la vida.
(150, 76 79)
6. Para que Dios pudiera
nombrarse Padre, hizo brotar de su
seno espíritus, criaturas semejantes a
Él en sus divinos atributos; éste fue
vuestro principio, así surgisteis a la
vida espiritual. (345, 22)
7. La razón de haberos creado, fue
el amor, el divino anhelo de compartir
con alguien mi poder, y la razón de
haberos dotado de libre albedrío, fue
también el amor, quise sentirme
amado por mis hijos, no por ley sino
por un sentimiento espontáneo que
brotara libremente de su espíritu. (31,
53)
8. Cada espíritu bro de un
pensamiento puro de la Divinidad, por
eso los espíritus son obra perfecta del
Creador. (236, 16)
Capítulo 24 La creación espiritual y material
232
El actuar de grandes Espíritus
en la obra creativa
9. Elías es el gran espíritu que está
a la diestra de Dios, que en su
humildad se nombra siervo del Padre
y por su conducto, como por el
conducto de otros grandes espíritus,
muevo el Universo espiritual y llevo a
cabo grandes y altos designios. Sí, mis
discípulos, a mi servicio tengo
multitudes de grandes espíritus que
rigen la Creación. (345, 9)
Pensamientos providenciales de
Dios
10. Escuchad discípulos: Antes de
que surgiereis a la vida, Yo ya existía
y en mi Espíritu estaba latente el
vuestro. Mas no quise que heredaseis
mi Reino sin haber hecho méritos; no
quise que poseyeseis lo existente sin
saber quién os había creado, ni quise
que os marchaseis sin rumbo, sin
destino y sin ideal.
11. Por eso os di la conciencia, para
que os sirviese de guía; os concedí el
libre albedrío para que vuestras obras
tuvieran verdadero valor ante Mí. Os
di espíritu, para que él anhelara
siempre elevarse hacia lo luminoso y
puro. Os di el cuerpo para que por
medio del corazón tuvieseis
sensibilidad para lo bueno y para lo
bello, y para que os sirviese de crisol,
de prueba constante y también de
instrumento para habitar en el mundo
material. ( 35, 48 49)
La creación de mundos
materiales para los seres
espirituales
12. Cuando el espacio se iluminó
por vez primera con la presencia de
los espíritus, estos titubeantes y
balbucientes como niños, no teniendo
la elevación ni la fuerza para
sostenerse en las moradas de la alta
espiritualidad, sintieron la necesidad
de un báculo, de un punto de apoyo
para sentirse fuertes y les fue dada la
materia y un mundo material. Mas en
su nuevo estado, fueron adquiriendo
experiencia y conocimientos. (35, 50)
13. El Universo se llenó de seres, y
en todos se manifestó el amor, el
poder y la sabiduría del Padre. Como
un manantial inagotable de vida fue el
seno del Señor desde aquel instante en
que dispuso que los átomos se uniesen
para formar cuerpos e integrar seres.
14. Primero existió la vida
espiritual; primero fueron los espíritus
y después la naturaleza material.
15. Como estaba dispuesto que
muchas criaturas espirituales habrían
de tomar forma corpórea para habitar
en mundos materiales, todo fue
previamente preparado, a fin de que
los hijos del Señor encontrasen todo
dispuesto.
16. Sembró de bendiciones el
camino que habrían de recorrer sus
hijos; inundó de vida el Universo y
llenó de bellezas la senda del hombre,
en el que depositó un destello divino:
la conciencia y el espíritu, formando
así de amor, de inteligencia, de fuerza,
de voluntad y de conciencia, mas a
Capítulo 24 La creación espiritual y material
233
todo lo existente lo envolv en su
fuerza y le señaló su destino. (150, 80
84)
17. Así, cuando el Padre formó al
mundo y le dio como destino el de ser
un valle de expiación, El ya sabía que
sus hijos tendrían flaquezas y faltas en
su camino, que sería menester una
morada para que diesen el primer paso
hacia la regeneración y el
perfeccionamiento. (250, 37)
La creación del ser humano
18. Escuchad: Dios, el Ser
Supremo, os creó "a su imagen y
semejanza", no por la forma material
que tenéis, sino por las virtudes de
que está dotado vuestro espíritu,
semejantes a las del Padre.
19. Cuán agradable a vuestra
vanidad ha sido el creeros la imagen
del Creador. Os creéis las criaturas
más evolucionadas hechas por Dios y
estáis en grave error al suponer que el
Universo se hizo sólo para vosotros.
¡Con cuánta ignorancia os llamáis a
vosotros mismos los reyes de la
creación!
20. Comprended que ni siquiera la
Tierra está hecha solamente para los
hombres. En la escala interminable de
la creación divina, existe un número
infinito de espíritus que van
evolucionando en cumplimiento a la
Ley de Dios.
21. Los fines que todo ello encierra
y que como hombres, aunque
quisiereis, no podríais comprender,
son grandes y perfectos como todos
los propósitos de vuestro Padre, mas
en verdad os digo, que no sois
vosotros ni las más grandes ni las más
pequeñas criaturas del Señor.
22. Fuisteis creados, y en ese
instante vuestro espíritu tomó vida del
Omnipotente, llevando en tantos
atributos, como os eran necesarios
para cumplir una delicada misión
dentro de la Eternidad. (17, 24 28)
23. En el espíritu del hombre que
es mi obra maestra, he puesto mi luz
divina, lo he cultivado con infinito
amor, como el jardinero cultiva la
planta mimada de su jardín. Os he
colocado en esta morada en donde
nada os haga falta para vivir, para que
me conozcáis y os conozcáis a
vosotros mismos. Os he dado potestad
en el espíritu para sentir la vida del
Más Allá y en vuestra materia
sentidos para que os recreéis y
perfeccionéis. Os he entregado este
mundo para que en él comencéis a dar
vuestros primeros pasos, y en este
camino de progreso y
perfeccionamiento experimentéis la
perfección de mi Ley, para que a
través de vuestra vida me vayáis
reconociendo y amando, y por
vuestros méritos lleguéis a Mí.
24. Os he otorgado el don del libre
albedrío y os he dotado de conciencia.
El primero para que os desarrolléis
libremente dentro de mis leyes y la
segunda, para que sepáis distinguir el
bien del mal, para que ella como juez
perfecto os diga cuándo cumplís o
faltáis a mi Ley.
Capítulo 24 La creación espiritual y material
234
25. La conciencia es luz de mi
Espíritu Divino que no se aparta en
ningún momento de vosotros.
26. Yo soy el Camino, la Verdad y
la Vida, soy la paz y la bienandanza,
la promesa eterna de que estaréis
conmigo y también el cumplimiento
de todas mis palabras. (22, 7 10)
El recuerdo del Paraíso
27. Los primeros hombres, aquellos
que fueron padres de la humanidad,
conservaron por un tiempo la
impresión que su espíritu trajo del
valle espiritual, impresión de beatitud,
de paz y delicia que estuvo en ellos
mientras no surgieron en su vida las
pasiones de la materia y también la
lucha por subsistir.
28. Mas debo deciros que el
espíritu de aquellos hombres, con
haber venido de una mansión de luz,
no fue de las moradas más altas, de
aquellas a las que sólo por méritos
podréis llegar.
29. Sin embargo, el estado de
inocencia, de paz, de bienestar y salud
que aquellos espíritus conservaron en
sus primeros pasos, fue como un
tiempo de luz, inolvidable, cuyo
testimonio transmitieron a sus hijos y
ellos a sus descendientes.
30. La mente materializada de los
hombres, confundiendo el verdadero
sentido de aquel testimonio, llegó a
creer que el paraíso en que vivieron
los primeros hombres, fue un paraíso
terrenal, sin comprender que fue un
estado espiritual de aquellas criaturas.
(287, 12 13)
La conformación del ser humano
31. Espíritu y materia, son dos
naturalezas distintas, de ellas está
formado vuestro ser y sobre ambas
está la conciencia. La primera es hija
de la luz, la segunda proviene de la
tierra, es materia, ambas están unidas
en un solo ser y luchan entre
guiadas por la conciencia, en la cual
tenéis la presencia de Dios. Esa lucha
hasta ahora ha sido constante pero al
final, espíritu y materia cumplirán en
armonía la misión que a cada una le
señala mi Ley.
32. También podéis figuraros al
espíritu como si fuera una planta y el
cuerpo como la tierra. El espíritu que
ha sido plantado en la materia, crece,
se eleva sustentándose con las pruebas
y enseñanzas que a través de su vida
humana va recibiendo. (21, 40 41)
La unidad del Creador con la
creación
33. El Espíritu de Dios, es como un
árbol infinito en el que las ramas son
los mundos y las hojas los seres. Si
una misma es la savia que pasa por el
tronco a todas las ramas y de éstas a
las hojas, ¿No pensáis que hay algo de
eterno y de santo que os une a todos
entre sí, y que os funde con el
Creador? (21, 38)
34. Mi Espíritu, que es universal,
existe en todo lo creado por Mí, ya
sea en lo espiritual o en la Naturaleza
material; en todo está mi Obra, dando
testimonio de mi perfección en cada
uno de sus planos.
Capítulo 24 La creación espiritual y material
235
35. Mi Obra divina todo lo abarca,
desde los seres más grandes y
perfectos que habitan a mi diestra,
hasta el animalillo menos
imperceptible, el vegetal o el mineral,
en el átomo o la célula, que forman
todas las criaturas.
36. En esto os muestro una vez
más, la perfección de todo lo creado
por Mí, desde los seres materiales,
hasta los espíritus que ya han llegado
a alcanzar la perfección. ¡Esa es mi
Obra! (302, 39)
37. Quien se aparta de la Ley
espiritual, que es Ley superior, cae
bajo el dominio de las leyes inferiores
o materiales, de las que también poco
saben los humanos. Mas quien
obedece y permanece en armonía con
la Ley suprema, está por encima de
todas las reglas que vosotros llamáis
naturales y siente y comprende más
que el que sólo posee conocimientos
que ha encontrado en la ciencia o en
las religiones.
38. He ahí por q Jesús os
asombró con las obras que llamáis
milagros, mas reconoced las lecciones
que os dio de amor. Comprended que
nada hay sobrenatural ni
contradictorio en lo divino que vibra
en toda la Creación. (24, 42 43)
236
237
Capítulo 25 La naturaleza
Las leyes de la naturaleza
1. Os he enseñado a ver a Dios
como el todo, como la maravilla sin
límite para vuestra concepción
mental, como la fuerza que origina el
movimiento y la acción en todo el
Universo; como la vida que
manifestándose está tanto en la planta
sencilla, como en aquellos mundos
que giran por millones en el espacio,
sin que ninguno de ellos desobedezca
la ley que los rige.
2. Esa Ley soy Yo, es vuestro
Dios, es la Ley de continua evolución
que está maravillando al hombre,
dándole amplios campos de
investigación que le permiten ir
penetrando en los secretos de la
Naturaleza. (359, 75)
3. Comprended que la Ley es el
camino trazado por el amor del
Supremo Hacedor, para guiar a cada
una de sus criaturas. Meditad sobre la
vida que os rodea, compuesta de
elementos y organismos en número
infinito, y llegaréis a descubrir que
cada cuerpo y cada ser, marchan por
un camino o trayectoria guiados por
una fuerza en apariencia extraña y
misteriosa. Esa fuerza es la Ley que
Dios ha dictado para cada una de sus
criaturas.
4. Analizando estas enseñanzas
concluiréis por reconocer que
verdaderamente todo vive, camina y
crece bajo un mandato supremo. (15,
4)
La presencia de Dios en la
naturaleza
5. Buscad mi presencia en las
obras llevadas a cabo por y a cada
paso podréis encontrarme; tratad de
oírme, y me escucharéis en la voz
potente que surge de todo lo creado,
porque no encuentro dificultad alguna
en manifestarme a través de los seres
de la Creación.
6. Lo mismo me manifiesto en un
astro, en furor de una tempestad, que
en la dulce luz de una aurora. Lo
mismo hago oír mi voz en el
melodioso trino de una ave, que lo
expreso por medio del aroma de las
flores. Y cada expresión mía, cada
frase, cada obra os habla a todos de
amor, de cumplimiento a las leyes de
justicia, de sabiduría, de eternidad en
el espíritu. (170, 64)
La naturaleza es creación de
Dios y parábola para lo
espiritual
7. Muchos han hecho de la
Naturaleza su Dios, divinizándola
como fuente creadora de todo cuanto
existe. Mas en verdad os digo que esta
Naturaleza de cuyo seno han brotado
todos los seres, las fuerzas y los
elementos materiales que os rodean,
no es creadora, ella fue concebida y
formada antes por el Hacedor Divino.
Capítulo 25 La naturaleza
238
No es la causa ni el por qué de la vida.
Solamente Yo, vuestro Señor, soy el
Principio y el Fin, el Alfa y la Omega.
(26, 26)
8. Todo lo que os rodea y os
envuelve en esta vida, es una imagen
de la vida eterna, es una profunda
lección explicada con formas y
objetos materiales, para que pueda ser
comprendida.
9. Aún no habéis llegado al fondo
de esa maravillosa lección, y ha
vuelto el hombre a equivocarse,
porque ha tomado la vida que lleva en
la tierra como si fuera la eternidad. Se
ha conformado con tomar de ella las
formas, renunciando a todo lo que
encierra de revelación divina, lo que
es esencia y verdad que se encuentra
en toda la creación. (184, 31 32)
10. No vengo a privaros de nada de
lo que en esta Naturaleza he
depositado para la conservación, la
salud, el sustento, el bienestar y el
goce de mis hijos.
11. Por el contrario, os digo que así
como ofrezco el pan del espíritu y os
invito a aspirar esencias divinas y a
saturaros de efluvios espirituales, no
desconozcáis ni os alejéis de cuanto
os brinda la Naturaleza, ya que así
lograréis la armonía, la salud, la
energía, y por lo tanto, el buen
cumplimiento a las leyes de la vida.
(210, 22)
12. Al ser irracional lo guía el
instinto, que es su voz interior, su
maestro, su guía, es como una luz que
proviene de su madre la Naturaleza y
que le ilumina la senda que tiene que
recorrer en su vida, senda también de
luchas y de riesgos.
13. De ellos tomad la armonía con
que cada especie vive. Imitad la
actividad de los que son activos.
Tomad los ejemplos de fidelidad, o de
gratitud, son ejemplos que encierran
sabiduría divina, puesto que son
criaturas mías, también brotadas de
Mí, para que os rodeen y acompañen
en vuestro mundo, para que participen
de lo que en la Tierra he depositado.
(320, 34 35)
El poder de los hijos de Dios
sobre la naturaleza
14. Los elementos os obedecerán
cuando cumpláis con mi Ley y me lo
pidáis para beneficio de vuestros
hermanos. (18, 47)
15. ¿No os he enseñado que hasta
los elementos desatados pueden
escuchar vuestra oración y
apaciguarse? Si ellos obedecen a mi
voz, ¿Por qué no han de obedecer la
voz de los hijos del Señor cuando
ellos se hayan preparado? (39, 10)
16. Yo he dado al espíritu potestad
sobre la materia, para que triunfe de
las pruebas y llegue hasta el final del
camino, mas la lucha será grande,
porque desde que el hombre formó en
el mundo el único reino en que él
cree, se rompió la armonía que debe
existir entre él y cuanto le rodea.
Desde su trono orgulloso quisiera
someter todo al poder de su ciencia, e
Capítulo 25 La naturaleza
239
imponer su voluntad sobre los
elementos y las fuerzas naturales, mas
no lo ha logrado porque hace tiempo
que rompió sus lazos de amistad con
las leyes espirituales.
17. Ahora, cuando he dicho a este
pueblo que los elementos pueden
obedecerle, ha habido quienes no lo
han creído, y Yo os digo que tienen
razón en dudar, porque la Naturaleza
jamás obedecerá a quienes la
desconozcan, profanen o burlen. En
cambio, quien sepa vivir de acuerdo
con las leyes del espíritu y de la
materia, o sea, que viva en armonía
con cuanto le rodea, ése, a través de
su vida se identificará con su Creador,
haciéndose merecedor de que los
elementos de la Naturaleza le sirvan y
obedezcan, como corresponde a todo
hijo que sabe obedecer a su Padre, el
Creador de cuanto existe. (105, 39)
18. Yo no miento ni exagero
cuando os digo que los elementos
pueden escuchar vuestra voz y
obedeceros y respetaros.
19. La historia de Israel quedó
escrita como un testimonio de mi
verdad y en ella podréis encontrar
cómo una y cien veces el pueblo de
Dios fue reconocido y respetado por
las fuerzas y elementos de la
Naturaleza, ¿Por qué vosotros no
habíais de serlo?
20. ¿Acaso creéis que mi poder o
mi amor por la humanidad, haya
variado con el paso de los tiempos?
No, multitudes que escucháis esta
palabra, la luz de mi Espíritu os baña,
mi poder y mi amor son eternos e
inmutables. (353, 64)
Hombre y naturaleza
21. Mas debéis de tener cuidado,
oh pueblos de la Tierra, porque si
continuáis haciendo uso de mis
lecciones divinas para provocar a los
elementos, si los pequeños
conocimientos que tenéis los seguís
aplican- do al mal, recibiréis cuando
menos lo esperéis, la respuesta
dolorosa y justiciera. Provocáis al
aire, al fuego, a la tierra, al agua y a
todas las fuerzas y ya sabéis cuál será
vuestra cosecha si no rectificáis a
tiempo vuestras actividades, para
lograr detener a los elementos
desencadenados por vuestra
insensatez.
22. Os advierto que estáis llegando
a colmar la medida que permite mi
justicia a vuestro libre albedrío, estáis
provocando demasiado a la
Naturaleza. Y como sois los pequeños
que se sienten grandes, viene esta
palabra para advertiros del peligro en
que os encontráis. (17, 60)
23. Yo os dije que la hoja del árbol
no se movía sin mi voluntad, y ahora
os digo que ningún elemento obedece
a otra voluntad que no sea la mía.
24. También os digo que la
naturaleza puede ser para los hombres
lo que ellos quieran. Una madre
pródiga en bendiciones, en caricias y
sustento, o un desierto árido en donde
reinen el hambre y la sed. Un maestro
de sabias e infinitas revelaciones
sobre la vida, el bien, el amor y la
eternidad, o un juez inexorable ante
Capítulo 25 La naturaleza
240
las profanaciones, desobediencias y
errores de los hombres.
25. Mi voz de Padre dijo a los
primeros hombres, bendiciéndolos:
"Fructificad y multiplicad, y henchid
la tierra, sojuzgadla y señoread en los
peces de la mar, en las aves del cielo y
en todas las criaturas que se mueven
sobre la tierra".
26. Sí, humanidad, Yo formé al
hombre para que fuese señor y tuviese
potestad en el espacio, en las aguas,
en toda la tierra y en los elementos de
la creación. Mas he dicho: "Señor",
porque los hombres creyendo señorear
con su ciencia la Tierra, son esclavos;
creyendo dominar las fuerzas de la
naturaleza, se convierten en víctimas
de su impreparación, de su temeridad
e ignorancia.
27. El poder y la ciencia humanas
han invadido la Tierra, los mares y el
espacio, pero su poder y su fuerza no
armonizan con el poder y la fuerza de
la naturaleza, la que como expresión
del amor divino, es vida, es sabiduría,
es armonía y es perfección. En las
obras humanas, en su ciencia y en su
poder se manifiestan solamente el
orgullo, el egoísmo, la vanidad, la
maldad. (40, 26 30)
28. ¿Miráis el desequilibrio de los
elementos de la Naturaleza y el
trastorno que han sufrido? ¿Os dais
cuenta de cómo sois tocados por sus
fuerzas desatadas? Es que habéis roto
la armonía que existe entre la vida
espiritual y la material provocando
con ello ese caos en que os vais
hundiendo, mas cuando la humanidad
sea obediente a las leyes que rigen la
vida, todo volverá a ser paz,
abundancia y felicidad. (108, 56)
29. ¿Cómo van a ser perfectas
vuestras obras en la Tierra, cuando os
veo enemistados con los elementos de
la Naturaleza que son los mismos de
los que tomáis vida?
30. Mi Doctrina no viene a
prohibiros que utilicéis los elementos
y fuerzas de la Naturaleza, pero viene
a ordenaros y a enseñaros a
emplearlos para fines buenos.
31. Los elementos de la Naturaleza
en vuestras manos, pueden
convertirse, de amigos y hermanos, en
jueces que os castiguen severamente.
32. Ya era tiempo de que los
hombres recogiesen el fruto de la
experiencia para que no provocaran
más las fuerzas de los elementos,
porque con toda su ciencia no serán
capaces de contenerlos. (210, 43 46)
33. El Árbol de la Ciencia se
sacudirá ante la furia del huracán y
dejará caer sus frutos sobre la
humanidad. Mas ¿Quiénes han
desatado las cadenas de aquellos
elementos, si no los hombres?
34. Bien está que los primeros seres
hayan conocido el dolor, a fin de
despertar a la realidad, de nacer a la
luz de la conciencia y de ajustarse a
una Ley; pero el hombre
evolucionado, consciente y
desarrollado de este tiempo, ¿Por qué
se atreve a profanar el Árbol de la
Vida? (288, 28)
Capítulo 25 La naturaleza
241
35. A quienes piensen que Yo
castigo a los hombres, desatando
sobre ellos a los elementos de la
Naturaleza, les digo que cometen un
grave error al pensar así, porque la
Naturaleza evoluciona y se transforma
y en sus cambios o transiciones se
originan trastornos que son los que os
producen sufrimientos cuando no
cumplís con la Ley, y vosotros los
atribuís a castigos divinos.
36. Ciertamente que en ello está mi
justicia, mas si vosotros, seres
privilegiados con la chispa Divina que
ilumina a vuestro espíritu, vivieseis en
armonía con la Naturaleza que os
rodea, vuestro espíritu os mantendría
elevados por sobre sus cambios, sobre
la fuerza de los elementos y no
sufriríais. (280, 16)
37. ¿Qué es la Naturaleza, si no una
criatura grande? Sí, discípulos, una
criatura que también evoluciona, se
purifica, se desarrolla y perfecciona, a
fin de llegar a albergar en su seno a
los hombres del mañana.
38. ¿Cuántas veces resentís sus
transiciones naturales para alcanzar
ese perfeccionamiento y lo atribuís a
castigos de Dios? Sin daros cuenta de
que junto con la Naturaleza y con la
Creación, os purificáis, evolucionáis y
camináis hacia el perfeccionamiento.
(283, 57 58)
242
243
Capítulo 26 Otros mundos
La luz universal de Cristo
1. En aquel tiempo os dije: "Yo
soy la luz del mundo", porque hablaba
en cuanto hombre y porque no
conocían los hombres más allá de su
pequeño mundo. Ahora en Espíritu os
digo: Yo soy la luz universal, la que
alumbra la vida de todos los mundos,
cielos y moradas, la que ilumina y da
vida a todos los seres y criaturas.
(308, 4)
2. Yo soy el Eterno Sembrador,
aún antes de venir a la Tierra y ser
llamado Jesús por los hombres, ya era
el Sembrador, ya me conocían los que
estaban más allá de la materialidad, de
la turbación o la ignorancia, aquéllos
que habitaron regiones y moradas
espirituales que aún no conocéis ni
podéis imaginaros.
3. De aquéllos que me conocían
antes de que viniese a la Tierra, os
envié a muchos para dar testimonio de
en el mundo, a anunciar la llegada
de Cristo, el amor y el Verbo del
Padre. Aquéllos fueron profetas unos,
precursores otros y apóstoles otros
más.
4. No es este mundo el único que
sabe de la huella de mi paso; doquiera
que ha sido menester de un Redentor,
allí ha sido mi presencia.
5. Pero debo deciros que mientras
en otras moradas mi cruz y mi cáliz
me fueron apartados por la
regeneración y el amor de vuestros
hermanos, aquí, en este mundo,
después de muchos siglos, aún me
tenéis coronado de espinas,
atormentado en la cruz de vuestras
imperfecciones y bebiendo siempre el
cáliz de hiel y vinagre.
6. Como mi Obra de amor
encierra la redención para toda la
humanidad, os espero con infinita
paciencia; y os he concedido no una,
sino muchas oportunidades a cada ser
para su elevación y esperado muchas
eras el despertar de todos los que
duermen en profundo letargo. (211,
26 29)
7. En la Escala de Perfección hay
muchos peldaños, en el valle
espiritual y en los espacios sin fin, hay
muchos mundos. Y en verdad os digo:
Siempre me he comunicado con
todos; y según sea la escala espiritual,
el mundo en que se encuentren, así ha
sido mi manifestación entre ellos.
(219, 34)
8. Mientras las criaturas humanas
discuten mi Divinidad, mi existencia y
mi Doctrina, existen mundos en donde
soy amado con perfección.
9. En el mismo tiempo en que
unos han alcanzado la máxima
limpidez espiritual, vuestro planeta,
moral y espiritualmente vive un
tiempo de gran perversidad. (217, 65
66)
Capítulo 26 Otros mundos
244
El enlace espiritual entre los
mundos
10. Mi luz divina vibra en todas
partes, doquiera que me busquéis allí
encontraréis mi presencia.
11. Soy el Padre que trabaja para
que llegue a reinar la armonía entre
todos sus hijos, tanto entre los que
habitan la Tierra como los que moran
en otros mundos.
12. La armonía espiritual entre
todos los seres les revelará grandes
conocimientos, les proporciona la
comunicación de espíritu a Espíritu
que acortará distancias, acercará a los
ausentes y borrará fronteras y límites.
(286, 1 3)
13. Esta humanidad dará grandes
pasos hacia la espiritualidad, su
espíritu podrá ir s allá de los
límites humanos, y llegar a las
moradas superiores, para comunicarse
con sus hermanos y recibir la luz que
ellos les han de ofrecer.
14. Pod también descender a los
planos donde habitan seres de escasa
elevación, seres retrasados para
ayudarlos a salir de su pobre
condición y colocarlos en un nivel
mejor.
15. La escala por donde asciende el
espíritu hacia su perfeccionamiento es
muy grande, en ella encontraréis seres
de infinidad de grados diferentes y les
ofreceréis algo de lo que poseéis y
ellos también a su vez, os darán algo
de su riqueza espiritual.
16. Entonces descubriréis que este
no es el único mundo que lucha por su
mejoramiento, sabréis que en todos
los planetas evoluciona el espíritu,
que en todos palpita y crece,
cumpliendo su destino y Yo quiero
que os preparéis para que hagáis
alianza con todos vuestros hermanos,
que os comuniquéis con ellos, con ese
santo anhelo de reconoceros, de
amaros y ayudaros.
17. Hacedlo en nombre mío y
dentro de la más estricta obediencia,
por medio de vuestro pensamiento, y
cuando déis principio a ese ejercicio,
empezaréis a interpretar sus
peticiones, sus enseñanzas y
beneficios.
18. Yo anhelo que exista la
armonía con vuestros hermanos
dentro y fuera de este planeta, que es
ahora vuestro hogar; tended lazos de
amistad, solicitad ayuda cuando
necesitéis y también socorred a los
que os pidan de lo que poseéis. (320,
44 46)
Aprender a conocer otros
mundos y modos de vida
19. Muchas veces me habéis
preguntado qué hay más allá de este
mundo, y si esos astros que giran en el
espacio son mundos como el vuestro.
20. Mi respuesta ante vuestra
curiosidad no ha descorrido
completamente el velo del misterio,
viendo que todavía no tenéis la
evolución necesaria para comprender,
ni la espiritualidad indispensable para
armonizar con otras moradas.
21. No habéis llegado aún a
conocer ni a comprender las
enseñanzas que os brinda el planeta en
que vivís, y ya queréis buscar otros
Capítulo 26 Otros mundos
245
mundos. No habéis podido fraternizar
entre vosotros, habitantes de un
mismo mundo, y queréis descubrir la
existencia de seres en otras moradas.
22. Por ahora debe bastaros
recordar que en el Segundo Tiempo os
dije que: "En la casa del Padre hay
muchas moradas" y que ahora,
ratificando aquellas palabras, os digo
que no sois los únicos habitantes en el
Universo, ni vuestro planeta el único
habitado.
23. A las generaciones del mañana
les será dado contemplar abiertas las
puertas que les aproximen a otros
mundos y tendrán motivo para
maravillarse ante el Padre.
24. El bien y el amor, de los cuales
se deriva la caridad y la paz, serán las
llaves que abran las puertas del
misterio, dando así los hombres un
paso hacia la armonía universal.
25. Hoy estáis aislados, confinados,
retenidos, porque vuestro egoísmo
sólo os ha hecho vivir para el mundo,
sin ambicionar la libertad y la
elevación del espíritu.
26. ¿Que sería de vosotros,
hombres vanidosos, seres
empequeñecidos por vuestro
materialismo, si antes de despojaros
de vuestras lacras humanas, os fuese
concedido llegar hasta otros mundos?
¿Cuál sería la semilla que iríais a
sembrar? La discordia, la ambición
insana, la vanidad.
27. En verdad os digo que para
alcanzar ese conocimiento a que todo
humano aspira y esa revelación que
aleje de su mente las preguntas que le
torturan y le intrigan, mucho tendrá
que purificarse el hombre, y mucho
habrá de velar y orar.
28. No será la ciencia por sola la
que le revele mis arcanos, es preciso
que ese anhelo de saber esté inspirado
en amor espiritual.
29. Cuando la vida de los hombres
tenga reflejos de espiritualidad, Yo os
digo que ni siquiera tendrán que
esforzarse en buscar más allá de su
mundo, porque al mismo tiempo serán
buscados por quienes habitan moradas
más altas. (292, 3 5 y 7 11)
La determinación de las estrellas
30. En la casa de vuestro Padre hay
muchas moradas, que son los infinitos
peldaños de la escala que conduce a la
perfección; de allí desciende el mundo
espiritual a manifestarse entre
vosotros.
31. Me habéis interrogado muchas
veces de espíritu a Espíritu el por q
de la existencia de ese número
inmenso de estrellas, de esos planetas
que brillan sobre vuestro mundo, y me
habéis dicho: "Maestro, ¿Están vacíos
esos mundos?
32. Y Yo os digo: El tiempo no ha
llegado en que os lo revele
plenamente; cuando el hombre
alcance espiritualidad, entonces le
serán dadas a conocer grandes
revelaciones y podcomunicarse con
aquellos seres amados de mi
Divinidad, de espíritu a espíritu y
vendrá la comunicación de
pensamiento de todos los hermanos".
33. Mas desde hoy sabed: todos los
mundos se encuentran habitados por
mis criaturas, nada está vacío, todos
Capítulo 26 Otros mundos
246
son jardines y huertos benditos
cuidados por María, la ternura Divina.
34. El Espíritu Santo volverá a
hablar por vuestras bocas de lecciones
más elevadas, desconocidas para
vosotros y para la humanidad,
¿Cuándo, pueblo amado? Cuando
haya espiritualidad en vosotros y
consagración en vuestra misión. (312,
10 12)
35. Mirad, pueblo, contemplad el
cielo, miradlo bien y veréis que en
cada estrella hay una promesa, un
mundo que os espera, son moradas
prometidas a los hijos de Dios en las
que vendréis todos a habitar, porque
todos conoceréis mi reino, el cual no
fue hecho lo para determinados
seres, fue creado como el hogar
universal donde se reunirán todos los
hijos del Señor. (12, 24)
247
Capítulo 27 El Más Allá
El conocimiento necesario de la
vida espiritual
1. Cuán ignorante de las
enseñanzas espirituales encuentro a
esta humanidad, y es porque se le ha
enseñado mi Ley y mi Doctrina sólo
como una moral que le sirva de ayuda
y no como el sendero que conduce a
su espíritu a la mansión perfecta.
2. Las distintas religiones han
venido sembrando en el corazón del
hombre un falso temor hacia el
conocimiento espiritual, lo que ha
ocasionado que huyan de mis
revelaciones y que se vayan
hundiendo en las tinieblas de la
ignorancia, argumentando que la vida
espiritual es un misterio
impenetrable.
3. Mienten los que esto afirman.
Todas las revelaciones que Dios hizo
al hombre desde el principio de la
humanidad, le han venido hablando de
la vida espiritual. Cierto es que no os
había dado toda mi enseñanza, porque
no estabais capacitados para saberlo
todo, sino hasta que fuera llegado el
tiempo, pero lo revelado por el Padre
hasta hoy, os basta para tener un
conocimiento completo de la vida
espiritual. (25, 38 40)
4. La vida espiritual que es
deseada por unos, es temida, negada y
hasta burlada por otros; pero ella,
impasible, os espera a todos. Ella que
es el seno que abriga, los brazos que
estrechan, la patria del espíritu, es un
misterio insondable aun para los
sabios, pero en mis arcanos se puede
penetrar siempre que la llave que
uséis para abrir esa puerta sea la del
amor. (80, 40)
“Cielo” e “Infierno
5. Los hombres han imaginado el
infierno como un lugar de tortura
eterna, a donde han creído que van
todos los que han faltado a mis
mandatos. Y a como han creado
para las grandes faltas ese infierno,
para las faltas menores han imaginado
otro lugar, así como uno más para
quienes no hayan hecho ni bien ni
mal.
6. Los que dicen que en el Más
Allá ni se goza ni se sufre, no dicen
verdad; nadie está sin sufrir, ni exento
de gozo. Las penas y las alegrías
siempre irán mezcladas, mientras el
espíritu no alcance la paz suprema.
7. Escuchad mis hijos: El infierno
está en encarnados y desencarnados,
en moradores de este mundo y del
valle espiritual, el infierno es el
símbolo de las grandes penas, de los
terribles remordimientos, de la
desesperación, del dolor y la amargura
de los que han pecado grandemente y
de cuyas consecuencias se librarán
mediante la evolución de su espíritu
hacia el amor.
8. La gloria, en cambio, que
simboliza la felicidad y la paz
Capítulo 27 El Más Allá
248
verdadera, es para aquellos que se han
apartado de las pasiones del mundo
para vivir en comunión con Dios.
9. Interrogad a vuestra conciencia
y sabréis si vivís en el infierno, si
estáis expiando vuestras faltas, o si
vibráis con la paz de la gloria.
10. Lo que los hombres llaman
gloria o infierno, no son lugares
determinados, es la esencia de
vuestras obras la cual recoge vuestro
espíritu cuando llega al valle
espiritual. Cada quien vive su
infierno, habita su mundo de
expiación, o goza de la beatitud que
da la elevación y la armonía con el
Espíritu Divino. (11, 51 56)
11. Así como el hombre en la
Tierra puede crearse un mundo de paz
espiritual, semejante a la paz de mi
Reino, puede también con su
perversidad rodearse de una existencia
que sea como un infierno de vicios, de
maldades y remordimientos.
12. También en el más allá puede
el espíritu encontrar mundos de
tiniebla, de perversidad, de odios y de
venganzas, según las tendencias del
espíritu, su turbación y sus pasiones.
Mas en verdad os digo, que tanto la
gloria como el infierno que los
hombres conciben tan sólo a través de
figuras e imágenes terrestres, no son
mas que distintos estados de la
evolución del espíritu: uno en la
cúspide de la perfección por su virtud
y evolución, otro en el abismo de sus
tinieblas, de sus vicios y de su
ofuscación.
13. Para el espíritu justo, le es
indiferente el lugar en que se
encuentre, porque doquier llevará en
la paz y la gloria del Creador. En
cambio, el espíritu impuro y turbado
así pueda hallarse en el mejor de los
mundos, no dejará de sentir
interiormente el infierno de sus
remordimientos que le estarán
quemando hasta purificarlo.
14. ¿Creéis que Yo, vuestro Padre,
haya creado lugares expresamente
destinados para castigaros y vengarme
así eternamente de vuestras ofensas?
15. ¡Cuán torpes son los hombres
que van enseñando esas teorías!
16. ¿Cómo es posible que creáis
que la tiniebla y el dolor eternos, sean
el fin que les espera a los espíritus
que, aun cuando hayan pecado,
siempre serán hijos de Dios? Si
necesitan enseñanza aquí está el
Maestro. Si necesitan amor, aquí está
el Padre. Sin anhelan el perdón, aquí
está el Juez perfecto.
17. El que nunca trate de buscarme
corrigiendo sus faltas será el que no
llegue a Mí, mas no existe nadie que
resista a mi justicia ni a mis pruebas.
Sólo limpios podréis llegar a Mí. (52,
31 37)
18. No existe entre tantas moradas
como tiene la casa del Padre, un solo
mundo de tinieblas, en todas está su
luz; mas si en ellas penetran los
espíritus con una venda en los ojos
debido a su ignorancia, ¿Cómo podrán
contemplar aquel esplendor?
19. Si aquí en el mundo preguntáis
a un ciego q contempla, él os
Capítulo 27 El Más Allá
249
contestará que sólo tinieblas. No es
que la luz del sol no exista, sino que él
no puede contemplarla. (82, 12 13)
20. Os he dicho en este tiempo: No
alberguéis la idea que existe entre la
humanidad acerca del infierno, porque
no hay más infierno en este mundo,
que la vida que habéis creado con
vuestras guerras y odios, y en el más
allá no existe más fuego que el
remordimiento del espíritu, cuando la
conciencia le muestra sus errores.
(182, 45)
21. Los que en su fanatismo
religioso sólo esperan en el Más Allá
el castigo del infierno, mientras
abriguen esa creencia ellos mismos
forjarán su infierno, porque la
turbación del espíritu es semejante a
la de la mente humana, aunque s
poderosa.
22. Vosotros preguntáis: Maestro,
¿Para aquéllos hay salvación? Yo os
digo: Hay salvación para todos, pero
la paz y la luz llegarán a aquel espíritu
hasta que las tinieblas de la turbación
se aparten.
23. ¿Habéis sentido vosotros
alguna vez piedad ante un hombre
cuya razón extraviada le hace
contemplar lo que no existe? ¡Cuánto
mayor sería vuestro dolor si
contemplaseis en el Más Allá a
aquellos seres turbados que están
mirando su infierno imaginario! (227,
71)
24. No tembléis ante estas
revelaciones, por el contrario, gozad
pensando en que esta palabra viene a
destruir el concepto que del castigo
eterno teníais y todas las
interpretaciones que os dieron del
fuego eterno en los tiempos pasados.
25. El fuego es el símbolo del
dolor, de los remordimientos y el
arrepentimiento que atormentarán al
espíritu, purificándolo como se
purifica el oro en el crisol. En ese
dolor está mi voluntad y en mi
voluntad está mi amor por vosotros.
26. Si fuese verdad que el fuego es
el que castiga los pecados humanos,
entonces todos los cuerpos de los que
han pecado tendrían que ser arrojados
al fuego aquí en la Tierra, en vida,
porque muertos ya no sentirían;
porque los cuerpos nunca se elevan al
espacio espiritual, por contrario, ellos
una vez concluida su misión,
descienden a las entrañas de la tierra,
donde se funden con la Naturaleza de
donde tomaron vida.
27. Mas si creéis que lo que llamáis
fuego eterno no es para el cuerpo sino
para el espíritu, ese es otro grave
error, porque en el reino espiritual no
existen elementos materiales, ni el
fuego tiene acción sobre el espíritu.
Lo que es nacido de materia, materia
es, lo que es nacido del espíritu,
espíritu es.
28. Mi palabra no desciende a
atacar creencia alguna. Si alguien
pensase esto, está en grave error. Mi
palabra viene a explicar el contenido
de todo aquello que no ha sido
debidamente interpretado y que por lo
tanto, ha producido confusiones que
Capítulo 27 El Más Allá
250
se han transmitido de generación en
generación entre la humanidad.
29. ¿Qué valor tendría mi Ley y mi
Doctrina si no fuesen capaces de
salvar del error y del pecado a los
espíritus? ¿Y que objeto habría tenido
mi presencia como hombre en el
mundo, si iba a haber muchos que
habrían de perderse para siempre en
una expiación sin fin? (353, 44 48)
30. Hay algunos que se sienten
movidos a ejecutar buenas obras
temerosos de que la muerte les
sorprenda, porque no tienen méritos
que hacer presentes ante su Señor.
Otros se apartan de lo malo, tan solo
por temor de morir en pecado y tener
que soportar después de esta vida el
tormento eterno del infierno.
31. Cuan deforme e imperfecto es
ese Dios en la forma en que tantos lo
imaginan; que injusto, monstruoso y
cruel. Reuniendo todos los pecados y
crímenes que hayan cometido los
hombres, no pueden compararse con
la perversidad que significaría el
castigo del infierno para toda la
eternidad al cual, según ellos, condena
Dios a los hijos que pecan. ¿No os he
explicado que el atributo mas grande
de Dios es el amor ? ¿No creéis
entonces, que un tormento eterno sería
la negación absoluta del atributo
divino del amor eterno ? (164, 33
34)
32. Vosotros creéis que el cielo es
una región en el infinito y que a ella
podéis llegar mediante un sincero
arrepentimiento de vuestras faltas, en
la hora de vuestra muerte material,
confiando en que seréis perdonados
en aquel instante y conducidos por Mi
al Reino de los Cielos. Eso es lo que
vosotros creéis.
33. En cambio yo os digo que el
Cielo no es un sitio, ni una región, ni
una mansión; el cielo del espíritu es
su elevación y su perfección, es su
estado de pureza. ¿En quien está el
permitiros que penetréis en el cielo,
en que siempre os he llamado, o
en vosotros que siempre habéis sido
tardos?
34. No limitéis mas lo infinito, lo
divino. ¿No comprendéis que si el
cielo fuese como creéis, una mansión,
un sitio determinado entonces ya no
sería infinito? Ya es tiempo de que
concibáis lo espiritual de una manera
mas elevada, aunque vuestra idea no
alcance a abarcar toda la realidad,
pero que al menos se aproxime a ella.
(146, 68 69)
La “música” del Cielo
35. Habéis oído que en el cielo los
ángeles escuchan eternamente el
concierto divino. Si os detenéis ante
ese sentido figurado, entonces cuidaos
de no creer que también en la gloria se
escuchan sicas semejantes a las
que estáis acostumbrados a oír en la
tierra; quien así piense, habrá caído en
un error completo de materialismo; en
cambio, el que al oír hablar de la
música del cielo y de la dicha de los
ángeles al escucharla, piense en la
armonía con Dios en el concierto
divino, ese habrá estado en la verdad.
Capítulo 27 El Más Allá
251
36. Mas, ¿Cómo es que hay
algunos que no lo entienden así,
siendo que cada uno de vosotros lleva
en su espíritu una nota del concierto
universal? ¿Cómo es que escuchando
esta palabra hay quien no la entienda
o quien no la sienta o la interprete
mal?
37. Oh hijos amados, que sois
frágiles en vuestro entendimiento,
buscad en la oración la luz.
Preguntadme en vuestras
meditaciones, que por grande que
sean vuestras interrogaciones, Yo
desde el infinito os sabré contestar. A
mi vez, Yo también os interrogaré,
para que entre el Maestro y los
discípulos surja la luz de la verdad.
38. La música celestial es la
presencia de Dios en vosotros, y en
medio de ese concierto vibrará vuestra
nota cuando hayáis alcanzado la
verdadera elevación, que es la belleza
espiritual. Esa es la sica celestial y
el canto de los ángeles. Cuando sepáis
y sintáis así, la verdad resplandecerá
en vuestro ser y sentiréis que Dios
está en vosotros; la vida os ofrecerá
un eterno y divino concierto y en cada
una de sus notas descubriréis una
revelación.
39. Aún no habéis escuchado las
bellas notas en su perfecta armonía,
notas dulces algunas veces, vibrantes
otras. Si acaso las llegáis a percibir, os
parecerán notas vagas que no llegáis a
unir, y no habéis podido daros
perfecta cuenta de la belleza que ellas
encierran. Es menester ir más allá de
los sentidos, más alde las pasiones
y de las sombras del materialismo,
para llegar a escuchar el concierto de
Dios en vuestro espíritu. (199, 53
56)
“En casa de mi Padre hay
muchas moradas”
40. Mi Obra irá creciendo más y
más hasta que al fin todos los espíritus
se unifiquen en el cumplimiento de mi
Ley y esta morada se convierta en un
mundo de perfección. Los que en ese
tiempo lo habiten, sentirán palpitar mi
amor en todo lo creado y se irán
preparando para habitar un mundo
mejor. Esta morada será pasajera para
vuestro espíritu, él ira a otras
regiones, a otros planos del Más Allá,
en busca de su perfeccionamiento.
41. Recordad que os dije: "En la
casa del Padre hay muchas moradas".
Y en este tiempo de mayor evolución,
en el que comprendéis mejor mis
enseñanzas, he venido a deciros: "En
la casa del Padre hay un número
infinito de moradas". Por lo tanto, no
penséis que al partir de este mundo,
alcanzaréis la xima elevación
espiritual. No, discípulos. Cuando
termine vuestra etapa en este planeta,
os conduciré a otras moradas y así os
guiaré eternamente en la escala
infinita de vuestro perfeccionamiento.
Confiad en Mí, amadme y seréis
salvos. (317, 30)
42. Es imposible que desde este
mundo tratéis de imaginar lo que es y
cómo es mi Reino, el Cielo y la
Gloria. Quiero que os baste saber que
es un estado de perfección del espíritu
desde el cual ve, siente y comprende
Capítulo 27 El Más Allá
252
la vida maravillosa del espíritu que
hoy no podéis comprender ni
concebir.
43. Os digo que ni los espíritus que
habitan en planos más altos que aquél
en que vivís, conocen la realidad de
aquella vida. ¿Sabéis lo que es vivir
en el seno del Padre? Cuando habitéis
ahí, entonces podréis saberlo. Sólo un
vago presentimiento, una leve
intuición de aquel misterio cruzará
fugazmente por vuestro corazón como
un aliciente en vuestro camino de
evolución. (76, 28 29)
253
VII. El camino evolutivo hacia la perfección
Capítulo 28 Morir, muerte y el despertar en el Más Allá
La inmortalidad del espíritu
1. Este es el tiempo en que la
humanidad despierta para las bellezas
del espíritu, en que se interesa por lo
eterno y se pregunta: ¿Cómo será la
vida que nos espera después de la
muerte?
2. ¿Quién, por incrédulo que sea,
no se ha preguntado si existirá en él,
algo que sobrevivia la materia? En
verdad os digo que no hay quien no
presienta aquel misterio ni medite un
momento en lo insondable.
3. Sobre el misterio de la vida
espiritual que parece estar lejos, y que
en realidad está frente a vuestros ojos,
unos preguntan, otros se confunden y
otros niegan; unos hablan creyendo
saberlo todo, y otros callan y esperan;
mas, cuán pocos son los que
verdaderamente saben algo del más
allá.
4. En el Tercer Tiempo he salido
de la tumba del olvido en que la
humanidad me ha tenido para
resucitarla, porque Yo soy la vida.
Nadie puede morir, aun aquél que se
arranca la existencia por su propia
mano, escuchará que su conciencia le
reclamará su falta de fe. (52, 63)
5. Mi Doctrina no es tan sólo para
daros fortaleza y tranquilidad durante
vuestro paso por la Tierra, ella os
enseñará a dejar este mundo, a
transponer los umbrales del Más Allá
y a penetrar en la mansión eterna.
6. Todas las religiones confortan
al espíritu en su tránsito por este
mundo, pero cuán poco le revelan y le
preparan para el gran viaje al Más
Allá. He ahí por qué muchos miran la
muerte como un límite, sin saber que
desde a se contempla el horizonte
infinito de la verdadera vida. (261, 52
53)
7. La muerte es sólo un símbolo,
la muerte existe para aquellos que aún
no alcanzan el conocimiento de la
verdad; para ellos la muerte sigue
siendo un espectro tras el cual está el
misterio o la nada; a vosotros os digo:
Abrid vuestros ojos y comprended
que tampoco moriréis; os separaréis
de la materia, mas eso no quiere decir
que moriréis; vosotros, como vuestro
Maestro, tenéis vida eterna. (213, 5)
Preparación para la partida de
este mundo
8. Tenéis que comprender que
vosotros, dotados de espíritu,
significáis en la Creación, la obra más
amada del Padre, porque en vosotros
depositó esencia, atributos e
inmortalidad.
9. No existe la muerte para el
espíritu, la muerte como la concebís
vosotros o sea el dejar de existir. No
Capítulo 28 Morir, muerte y el despertar en el Más Allá
254
puede ser la muerte del cuerpo,
muerte o fin para el espíritu. Ahí es
precisamente donde él abre los ojos a
una vida superior, mientras su
envoltura los cierra al mundo para
siempre. Es sólo un instante de
transición en la ruta que conduce a la
perfección.
10. Si aún no lo habéis
comprendido así, es porque todavía
amáis mucho a este mundo y os sentís
estrechamente ligados a él. Os
preocupa abandonar esta morada
porque creéis ser dueños de lo que en
ella poseéis, y aún hay quienes
conservan un vago presentimiento de
mi justicia divina y temen penetrar en
el valle espiritual.
11. La humanidad ha amado
demasiado a este mundo; demasiado,
porque su amor ha sido mal dirigido.
¡Cuántos han sucumbido en él por
esta causa! ¡Cuánto se han
materializado los espíritus por la
misma razón!
12. Sólo cuando habéis sentido
cerca los pasos de la muerte, cuando
habéis estado gravemente enfermos,
cuando habéis sufrido, es cuando
pensáis que estáis a un paso del Más
Allá, de esa justicia que sólo en esos
trances teméis y entonces hacéis al
Padre promesas y juramentos de
amarle, de servirle y obedecerle en la
Tierra. (146, 46 49)
13. Los hombres han amado en tal
forma esta vida, que cuando se
aproxima la hora de dejarla, se
rebelan contra mi voluntad desoyendo
el llamado que les hago, desprecian la
paz de mi Reino y piden al Padre un
tiempo más en la Tierra para seguir
poseyendo sus bienes temporales.
14. Sensibilizaos para que
presintáis la vida espiritual y no os
conforméis con el principio de vuestra
evolución que eso es esta vida, porque
sobre ella existen obras superiores.
15. No tratéis de rechazar la muerte
cuando ella por mi voluntad se
acerque a vosotros, ni busquéis al
hombre de ciencia para que os haga el
milagro de contrariar mis designios
prolongando vuestra existencia,
porque ambos lloraréis amargamente
esta falta. Preparaos en esta vida y no
tendréis por qtemer vuestra entrada
en el Más allá. (52, 55 57)
16. Amad hasta cierto punto lo del
mundo mientras estéis en él, para que
sepáis cumplir con sus leyes; pero
alimentad siempre el ideal de llegar a
habitar en las altas moradas
espirituales, para que cuando vuestro
espíritu se desprenda de la envoltura,
no se turbe ni se deje tentar por lo que
en el planeta amó, porque entonces se
quedará atado y cautivo en el mundo
al cual ya no pertenece, ni puede en
forma alguna disfrutar. (284, 5)
17. Tened piedad de vosotros
mismos. Ninguno sabe cuándo llegará
el momento en que su espíritu se
aparte de la materia. Nadie sabe si al
día siguiente sus ojos se abrirán a la
luz. Todos sois del único dueño de
todo lo creado y no sabéis cuando
seréis recogidos.
Capítulo 28 Morir, muerte y el despertar en el Más Al
255
18. Pensad que ni los cabellos de
vuestra cabeza son vuestros, ni el
polvo que pisáis; que vosotros
mismos no os pertenecéis, que no
necesitáis tener propiedades de poca
duración, puesto que "vuestro reino
tampoco es de este mundo".
19. Espiritualizaos y todo lo
poseeréis con justicia y con medida
mientras lo necesitéis, y llegado el
momento de la renunciación a esta
vida, os elevaréis plenos de luz a
tomar posesión de lo que os
corresponde en el Más Allá. (5, 95
97)
El paso al otro mundo
20. A toda hora mi voz os llama al
buen camino donde existe la paz, pero
vuestro oído sordo, sólo tiene un
instante de sensibilidad ante aquella
voz, y ese instante es el postrero de
vuestra vida, cuando la agonía os
anuncia la proximidad de la muerte
del cuerpo. Entonces es cuando
querríais comenzar la vida para
reparar yerros, para tranquilizar
vuestro espíritu ante el juicio de
vuestra conciencia y poder ofrecer
algo digno y meritorio al Señor. (64,
60)
21. Si buscáis la inmortalidad del
espíritu, no temáis la llegada de la
muerte que pone fin a la vida humana,
esperadla preparados, ella está bajo mi
mandato y por eso siempre es
oportuna y justa, aunque muchas
veces los hombres crean lo contrario.
22. Lo grave no es que el hombre
muera, sino que su espíritu al dejar la
materia, carezca de luz y no pueda
contemplar la verdad. Yo no quiero la
muerte del pecador, sino su
conversión, mas cuando la muerte se
hace necesaria, ya sea para libertar a
un espíritu o para detener la caída de
un hombre al abismo, mi justicia
divina corta el hilo de aquella
existencia humana. (102, 49 50)
23. Sabed que en el libro de vuestro
destino está marcado el día y la hora
en que las puertas del s allá se
abrirán para dar paso a vuestro
espíritu, desde donde veréis toda
vuestra obra en la Tierra, todo vuestro
pasado. No queráis entonces oír voces
que sean reproches o quejas en contra
vuestra, ni ver a quienes os señalen
como causantes de sus males. (53, 49)
24. No porque miréis extenso el
camino os detengáis pensando que
nunca llegaréis al final; seguid
adelante, porque un instante que
perdáis lo llorará más tarde vuestro
espíritu. ¿Quién os ha dicho que en
este mundo está la meta? ¿Quién os
ha enseñado que la muerte es el fin y
que en ese momento podréis alcanzar
mi Reino?
25. La muerte es como un breve
sueño, después del cual, ya reparadas
las fuerzas, despertará el espíritu bajo
la caricia de mi luz, como a un nuevo
día que empieza para él.
26. La muerte es la llave que os
abre las puertas de la prisión en que os
encontráis al estar adheridos a la
materia y es, al mismo tiempo, la
Capítulo 28 Morir, muerte y el despertar en el Más Allá
256
llave que os abre las puertas de la
eternidad.
27. Este planeta, convertido por las
imperfecciones humanas en valle de
expiación, ha sido cautiverio y
destierro para el espíritu.
28. En verdad os digo, que la vida
en la Tierra es un grado más en la
escala de la vida ¿Por qué no lo
entendéis así, para que aprovechéis
todas sus lecciones? Es la razón por la
que muchos tienen que volver a ella,
una y otra vez: porque no
comprendieron ni sacaron utilidad de
su vida anterior. (167, 22 26)
29. Es preciso que sepáis que el
espíritu antes de encarnar, ha tenido
una vasta preparación, ya que va a
quedar sometido a una larga y a veces
dura prueba; pero gracias a aquella
preparación no se turba al penetrar en
esta vida; cierra sus ojos al pasado
para abrirlos a una nueva existencia y
así, desde el primer instante se adapta
al mundo al que ha llegado.
30. Cuán diferente es la forma en
que vuestro espíritu se presenta ante
los umbrales de la vida espiritual o
cuando acaba de dejar su cuerpo y al
mundo. Como ha carecido de
verdadera preparación para retornar a
su morada, entonces se ve turbado, le
domina aún las sensaciones de la
materia y no sabe qué hacer ni a
dónde ir.
31. Eso se debe a que no aprendió
que también es necesario saber cerrar
los ojos para este mundo en el postrer
instante, porque sólo así podrá ir a
abrirlos al mundo espiritual que había
dejado, donde le esperaba todo su
pasado para unirlo a su nueva
experiencia y a todos sus ritos
anteriores sumar los nuevos méritos.
32. Un denso velo nubla su mente
mientras recobra la luz; una influencia
tenaz de todo lo que dejó, le impide
sentir la vibración de su conciencia y
en tanto se desvanecen sus sombras
para reintegrarse a su verdadera
esencia, ¡Cuánta turbación, cuánto
dolor!
33. ¿Habrá quién, después de
escuchar o de leer este mensaje, lo
rechace como lección inútil o falsa?
Yo les digo que sólo aquél que llegare
a encontrarse en un grado de
materialismo extremo o de ciego
fanatismo, podría rechazar esta luz sin
que su espíritu se conmoviese. (257,
20 22)
El “descanso eterno”
34. El descanso espiritual según lo
entiende y lo concibe vuestra materia,
no existe; el descanso que espera al
espíritu es la actividad, el
multiplicarse haciendo el bien, el no
desperdiciar un instante. Entonces
descansa el espíritu, se aligera de
remordimientos y de penas, se recrea
haciendo el bien, descansa amando a
su Creador y a sus hermanos.
35. En verdad os digo, que si
vuestro espíritu lo hiciera permanecer
inactivo para que descansara, según
vosotros concebís el descanso en la
Tierra, se apoderaría de él la tiniebla
de la desesperación y la angustia,
porque la vida y la luz del espíritu, así
Capítulo 28 Morir, muerte y el despertar en el Más Al
257
como su dicha mayor, son el trabajo,
la lucha, la incesante actividad.
36. El espíritu que retorna de la
Tierra al valle espiritual, trayendo
impresa en mismo la fatiga de la
carne y llega buscando el s Allá
como un lecho donde reposar, donde
hundirse en el olvido para borrar las
huellas de la lucha, ese tendrá que
llegar a sentirse el ser más
desdichado y no encontrará paz ni
felicidad hasta que despierte de su
letargo, hasta que salga de su error y
se levante a la vida espiritual que es
como ya os he dicho antes, el amor, el
trabajo, la continua lucha en el
sendero que conduce a la perfección.
(317, 12 14)
El reencuentro en el Más Allá
37. Quiero que seáis hombres de fe,
que creáis en la vida espiritual; si
habéis visto partir al Más Allá a
vuestros hermanos, no los sintáis
lejanos ni penséis que los habéis
perdido para siempre. Si queréis
reuniros con ellos, trabajad, haced
méritos y cuando lleguéis al Más Allá,
ahí los encontraréis esperándoos, para
enseñaros a vivir en el Valle
Espiritual. (9, 20)
38. ¿Quién no ha sentido inquietud
ante la vida del s Allá? ¿Quién de
los que han perdido a un ser amado en
este mundo, no ha sentido el anhelo
de volver a contemplarlo o por lo
menos de saber dónde se encuentra?
Todo lo sabréis; a ellos los volveréis a
mirar.
39. Mas haced méritos ahora, no
sea que cuando dejéis esta Tierra, en
el valle espiritual preguntéis en dónde
se encuentran aquéllos que esperáis
encontrar, y os digan que no les
podéis ver porque se encuentran en
una escala s alta; no olvidéis que
tiempo ha os he dicho que en la casa
del Padre existen muchas moradas.
(61, 31)
El juicio al espíritu por la
conciencia propia
40. Cuando el espíritu de algún
gran pecador se desprende de esta
vida material para penetrar en el valle
espiritual, se sorprende al comprobar
que el infierno, como él lo imaginaba,
no existe, y que el fuego del cual se le
habló en los tiempos pasados, no es
sino la esencia de sus obras al
encontrarse ante el juez inexorable
que es su conciencia.
41. Ese juicio eterno, esa claridad
que se hace en medio de las tinieblas
que envuelven a aquel pecador,
queman más que el fuego más
ardiente que pudieseis concebir, mas
no es una tortura preparada de
antemano como un castigo para el que
me ofendió, no, esa tortura proviene
del conocimiento de las faltas
cometidas, del pesar de haber
ofendido a quien le dio la existencia,
de haber hecho mal uso del tiempo y
de cuantos bienes recibió de su Señor.
42. ¿Creéis que deba Yo castigar a
quien con sus pecados me ofendió,
cuando Yo sé que el pecado ofende
más a quien lo comete? ¿No miráis
que el pecador es a mismo a quien
Capítulo 28 Morir, muerte y el despertar en el Más Allá
258
se hace mal y que no voy Yo a
aumentar con su castigo la desgracia
que se ha labrado? Solamente dejo
que se mire a mismo, que oiga la
voz inexorable de su conciencia, que
se interrogue y se responda, que
recobre la memoria espiritual que a
través de la materia había perdido y
recuerde su principio, su destino y sus
promesas; y ahí en ese juicio, tiene
que experimentar el efecto del fuego
que extermine su mal, que le funda de
nuevo como el oro en el crisol, para
apartar de él lo nocivo, lo superfluo y
todo lo que no es espiritual.
43. Cuando un espíritu se detiene a
escuchar la voz y el juicio de su
conciencia, de cierto os digo, que en
esa hora se encuentra ante mi
presencia.
44. Ese momento de quietud, de
serenidad y claridad, no llega al
mismo tiempo a todos los espíritus;
unos penetran pronto en el examen de
mismos, y con ello se evitan
muchas amarguras, porque en cuanto
despiertan a la realidad y reconocen
sus errores, se preparan y disponen
para reparar hasta la última de sus
malas obras.
45. Otros ofuscados, ya sea por el
vicio, por algún rencor o por haber
llevado una existencia de pecados,
tardan en salir de su ofuscación.
46. Otros más insatisfechos,
creyendo haber sido arrebatados de la
Tierra antes de tiempo, cuando todo
les sonreía, imprecan y blasfeman,
retardando así el poder librarse de su
turbación, y como éstos, hay un gran
número de casos que solamente mi
sabiduría conoce. (36, 47 51)
47. De todo tendréis que responder
y conforme sean vuestras malas obras,
más enérgicos juicios recibiréis de
vosotros mismos; porque Yo no os
juzgo, eso es falso, es vuestro propio
espíritu en su estado de lucidez
vuestro tremendo acusador y terrible
juez. Yo soy el que os defiende contra
la turbación, el que os absuelve y
salva porque soy el amor que purifica
y perdona. (32, 65)
48. Pensad que muy pronto estaréis
en espíritu y que lo que en esta Tierra
sembrasteis, será lo que hayáis que
recoger. El paso de esta vida a la otra,
no deja de ser un juicio severo y
estricto para el espíritu. Nadie escapa
a ese juicio, así se considere el más
digno de siervos.
49. Mi voluntad es que desde el
instante en que penetréis en aquella
morada infinita, dejéis de
experimentar las angustias de la
Tierra y empecéis a sentir la dulzura y
el goce de haber escalado un paso más
en el sendero. (99, 49 50)
50. El Juicio Final, como lo ha
interpretado la Humanidad, es un
error; mi juicio no será de una hora ni
de un día; ha tiempo que él pesa sobre
vosotros.
51. Mas en verdad os digo que los
cuerpos muertos, muertos están y han
ido a confundirse en su propia
naturaleza, porque lo que es de la
tierra, a la tierra volverá, así como lo
Capítulo 28 Morir, muerte y el despertar en el Más Al
259
espiritual buscará su morada que es
mi seno.
52. Mas también os digo que en
vuestro juicio, vosotros seréis
vuestros propios jueces, porque
vuestra conciencia, conocimiento e
intuición, os dirán hasta q punto
sois dignos y en qué morada espiritual
debéis habitar. Claramente
contemplaréis el camino que deberéis
seguir, porque al recibir la luz de mi
Divinidad, reconoceréis vuestros actos
y juzgaréis vuestros méritos.
53. En el valle espiritual existen
muchos seres confundidos y turbados;
a ellos llevad mi mensaje y mi luz
cuando penetréis en él.
54. Desde ahora podéis practicar
esa forma de caridad, por medio de la
oración, con la cual podéis establecer
comunicación con ellos. Vuestra voz
resonará donde ellos habitan y los
hará despertar de su profundo sueño.
Les hará llorar y lavarse con el llanto
del arrepentimiento. En ese instante
habrán recibido un rayo de luz,
porque entonces comprenderán sus
pasadas vanidades, sus errores, sus
pecados.
55. ¡Qué grande es el dolor del
espíritu cuando la conciencia le
despierta! ¡Cómo se humilla entonces
ante la mirada del Supremo Juez!
¡Cuán humildes brotan de lo más
íntimo de su ser las peticiones de
perdón, las promesas, las bendiciones
para mi nombre!
56. ¡Allí reconoce el espíritu que
no puede acercarse a la perfección del
Padre y, dirigiendo su mirada a la
Tierra, donde no supo aprovechar el
tiempo y las pruebas que fueron
oportunidad para aproximarse a la
meta, pide una materia más, para
expiar faltas y desempeñar misiones
no cumplidas!
57. ¿Quién hizo justicia entonces?
¿No fue el mismo espíritu quien
formó su juicio?
58. Mi Espíritu es un espejo en el
que tenéis que contemplaros y Él os
dirá el estado de pureza que guardéis.
(240, 41 46)
59. Cuando vuestro espíritu se
despoje de la capa humana y en el
santuario de la vida espiritual se
recoja en el fondo de mismo, para
examinar su pasado y examinar su
cosecha, muchas de sus obras que
aquí en el mundo le habían parecido
perfectas, dignas de ser presentadas al
Señor y merecedoras de un galardón,
resultarán pequeñas en los instantes
de aquella meditación; el espíritu
comprenderá que el sentido de
muchos actos que en el mundo le
parecieron buenos, no fueron mas que
rasgos de vanidad, de falso amor, de
caridad no sentida por el corazón.
60. ¿Quién creéis que ha dado al
espíritu la iluminación de un juez
perfecto para juzgarse a mismo? La
conciencia, que en esta hora de
justicia os parecerá que brilla con
claridad antes nunca vista, y ella será
la que diga a cada quien q fue lo
bueno, lo justo, lo real, lo verdadero
que hizo en la Tierra y q fue lo
malo, lo falso y lo impuro, que en su
camino sembró.
Capítulo 28 Morir, muerte y el despertar en el Más Allá
260
61. El santuario de que acabo de
hablaros, es el de la conciencia. Ese
templo que nadie podrá profanar, ese
templo en el que habita Dios y de
donde sale su voz y brota la luz.
62. En el mundo nunca habéis
sabido penetrar en ese santuario
interior, porque vuestra personalidad
humana siempre procura los medios
de evadir la voz sabia que en cada
hombre habla.
63. Os digo que, al despojarse
vuestro espíritu de su envoltura, al fin
poddetenerse ante el umbral de ese
santuario para disponerse a entrar en
él y ante ese altar del espíritu,
postrarse, oírse a mismo, examinar
sus obras ante esa luz que es la
conciencia, oír hablar dentro de la
voz de Dios, como Padre, como
Maestro y como Juez.
64. Ningún mortal puede imaginar
en toda su solemnidad ese instante por
el que habréis de pasar todos, a fin de
conocer lo que lleváis de bueno, para
conservarlo y lo que debéis de
rechazar porque no podéis llevarlo por
más tiempo en el espíritu.
65. Cuando el espíritu sienta que
está frente a su conciencia y ella se
hace presente con la claridad de la
verdad, ese ser se siente sin fuerzas
para escucharse a mismo, quisiera
no haber existido nunca, porque ante
sí, en un instante, pasa delante de su
mente toda su vida, la que dejó atrás,
la que poseyó y fue suya y de la cual
ha llegado por fin a rendir cuentas.
66. Discípulos, humanidad:
Preparaos desde esta vida para ese
instante, para que cuando vuestro
espíritu se presente ante el umbral del
templo de la conciencia, no vayáis a
transformar ese templo en tribunal,
porque el dolor espiritual será tan
grande que no hay dolor material que
se le parezca.
67. Quiero que meditéis en cuanto
os he dicho en esta enseñanza, para
que comprendáis cómo se verifica en
lo espiritual vuestro juicio. Así haréis
desaparecer de vuestra imaginación
aquel cuadro en que os representáis un
tribunal presidido por Dios en forma
de un anciano, haciendo pasar a su
diestra los hijos buenos para gozar del
Cielo y colocando a su siniestra a los
malos para condenarlos a un castigo
eterno.
68. Ya es tiempo de que la luz
llegue hasta lo más elevado de vuestro
espíritu y de vuestro entendimiento,
para que la verdad brille en cada
hombre y se prepare para entrar
dignamente en la vida espiritual. (334,
5 11 y 14 15)
La conciencia espiritual
recuperada
69. No existe nada en mi Creación
como la muerte corpórea para mostrar
a cada espíritu la altura que alcanzó
durante la vida, ni nada como mi
palabra para ascender hacia lo
perfecto. Ahí tenéis el porqué mi Ley
y mi Doctrina, insisten tiempo tras
tiempo en penetrar en los corazones, y
porqué el dolor y las vicisitudes, van
aconsejando a los hombres a huir de
las sendas que, en vez de elevarlo,
conducen al espíritu hacia el abismo.
Capítulo 28 Morir, muerte y el despertar en el Más Al
261
70. ¡Cuán dichoso se sentirá
vuestro espíritu en el Más Allá si su
conciencia le dice que en la Tierra
sembró la semilla del amor! Todo el
pasado se hará presente delante de
vuestros ojos y cada miraje de lo que
fueron vuestras obras, os dará un gozo
infinito.
71. Los preceptos de mi Ley, que
no siempre ha sabido retener vuestra
memoria, pasarán también por vuestro
espíritu llenos de claridad y de luz.
Haced méritos que os permitan
penetrar en lo desconocido, con los
ojos abiertos a la verdad.
72. Existen muchos misterios que
el hombre ha tratado en vano de
esclarecer; ni la intuición humana, ni
la ciencia han logrado satisfacer
muchas preguntas que los hombres se
hacen, y es que hay conocimientos
que están reservados tan sólo al
espíritu, cuando este haya penetrado
en el valle espiritual. Esas sorpresas
que le esperan, esas maravillas, esas
revelaciones, serán parte de su
galardón, mas de cierto os digo, que si
un espíritu llega al mundo espiritual
con una venda sobre los ojos, nada
contempla y seguirá mirando
delante de él tan sólo misterios, ahí
donde todo debería ser claridad.
73. Esta Doctrina celestial que os
traigo, os revela muchas bellezas y os
prepara para que cuando os presentéis
en espíritu ante la justicia del Eterno,
sepáis enfrentaros ante la realidad
maravillosa que os rodeará desde
aquel instante. (85, 42 y 63 66)
74. Recibid mi luz para que ella
ilumine el camino de vuestra
existencia y en la hora de la muerte os
libréis de la turbación; y en un
instante, al pasar los umbrales del
Más Allá, sepáis quiénes sois, quiénes
habéis sido y quiénes seréis. (100, 60)
75. Mientras, vuestros cuerpos
bajarán a la tierra, en cuyo seno se
confundirán para fecundarla, porque
aun después de muertos seguirán
siendo savia y vida; vuestra
conciencia que está sobre vuestro ser
no quedará en la Tierra, sino que
vendrá con el espíritu para mostrarse
ante él como un libro cuyas lecciones
profundas y sabias serán estudiadas
por el espíritu.
76. Ahí se abrirán vuestros ojos
espirituales a la verdad y en un
instante sabréis interpretar lo que en
toda una vida no lograsteis
comprender; ahí sabréis lo que
significa "ser hijos de Dios y hermano
de vuestros semejantes"; ahí
comprenderéis el valor de todo lo que
hayáis poseído, experimentaréis el
pesar y el arrepentimiento por los
errores cometidos, por el tiempo
perdido, y nacerán de vosotros los
más bellos propósitos de enmienda y
de reparación.
77. Desde ahora encaminaos todos
al mismo fin, conciliando y
armonizando vuestra vida espiritual;
nadie se crea ir por el mejor sendero
que el de su hermano, ni piense estar
habitando en una escala superior a la
de los demás. Yo os digo que en la
hora suprema de la muerte, será mi
Capítulo 28 Morir, muerte y el despertar en el Más Allá
262
voz quien os diga la verdad de vuestra
elevación.
78. Ahí, en ese breve instante de
iluminación ante la conciencia, es
donde muchos recogen su galardón,
pero también donde muchos ven
desvanecerse su grandeza.
79. ¿Deseáis salvaros? Venid a
por el camino de la fraternidad, ése es
el único, no existe otro, aquel que está
escrito con mi xima que os dice:
"Amaos los unos a los otros". (299, 40
42)
263
Capítulo 29 Purificación y ascensión de los Espíritus en el Más Allá
Remordimientos,
arrepentimiento y auto-
incriminación
1. Yo no quiero que se manche
vuestro espíritu ni que encuentre la
muerte a la vida verdadera. Por eso os
toco con mi justicia cuando os
encuentro entregados a los goces y
placeres insanos. Vuestro espíritu ha
de llegar limpio a mi seno, como salió
de él.
2. Todos los que dejan un cuerpo
en las entrañas de la Tierra y se
desprenden de este mundo en estado
de confusión, al contemplar mi
presencia, manifestada en la luz del
infinito que ilumina las conciencias,
despiertan de su profundo sueño, en
medio del llanto y de la desesperación
del remordimiento. Mientras dura el
dolor en el hijo para librarse de sus
penas, también sufre el Padre. (228, 7
8)
3. Remordimientos y torturas que
provienen de la falta de saber,
sufrimiento por carecer de
espiritualidad para disfrutar aquella
vida, esto y más existe en la expiación
de los espíritus que llegan manchados
o sin preparación a los umbrales de la
vida espiritual.
4. Ved cómo el pecado, las
imperfecciones o la perversidad de los
hombres, no puedo tomarlos como
una ofensa hecha al Padre, sabiendo
que el mal se lo hacen los hombres a
sí mismos. (36, 56)
5. Cuán luminosa sería vuestra
vida y cuán grande y adelantada
vuestra ciencia si amaseis a vuestros
semejantes e hicieseis la voluntad de
vuestro Padre, si sacrificaseis algo de
vuestro libre albedrío y obraseis de
acuerdo con lo que os dicta la
conciencia. Vuestra ciencia entonces
tocaría lo sobrehumano al traspasar
los límites de lo material, porque
hasta ahora ni siquiera se ha acercado
a esos límites.
6. Qué sorpresa siente el espíritu
del científico cuando abandona este
mundo y llega a presentarse ante la
verdad divina. ¡Ahí inclina
avergonzado su faz, rogando que su
orgullo le sea perdonado! Creía
saberlo y poderlo todo, negaba que
existiese algo que estuviese más allá
de su conocimiento o de su
comprensión; pero al hallarse frente al
Libro de la Vida, ante la obra infinita
del Creador, tiene que reconocer su
pequeñez y que revestirse de
humildad ante quien es sabiduría
absoluta. (283, 48 49)
7. No temáis llegar al valle
espiritual pensando en todo lo que
habéis pecado en la Tierra; si dejáis
que el dolor os lave, que el
arrepentimiento brote del corazón; si
lucháis por reparar vuestras faltas
Capítulo 29 Purificación y ascensión de los Espíritus en el Más Allá
264
llegaréis dignos y limpios ante mi
presencia y nadie, ni vuestra con-
ciencia, se atreverá a mencionar
vuestras pasadas imperfecciones.
8. En la mansión perfecta existe
un lugar para cada espíritu el cual
aguarda en el tiempo o en la eternidad
la llegada de su poseedor. Por la
escala del amor, la caridad, la fe y los
méritos, llegaréis uno a uno a mi
Reino. (81, 60 61)
La justicia compensadora
9. Pocos discípulos he tenido en
este mundo y en menor número los
que han sido cual imagen del Divino
Maestro. En el valle espiritual, es
donde tengo muchos discípulos,
porque es en donde más se adelanta
en el estudio de mis enseñanzas. Allí
es donde mis párvulos los sedientos y
hambrientos de amor reciben de su
Maestro lo que la humanidad les
negó. Allí es en donde brillan por su
virtud los que por su humildad fueron
ignorados en la Tierra y en donde
lloran tristes y arrepentidos los que
brillaron con falsa luz en este mundo.
10. En el más allá, es en donde os
recibo como no lo esperabais en la
Tierra, cuando restituyáis llorando,
pero bendiciéndome. No importa que
a lo largo de vuestra jornada, hayáis
tenido un instante de desesperación,
Yo tomaré en cuenta que tuvisteis días
de grandes dolores y que en ellos
demostrasteis resignación y
bendijisteis mi nombre. También
vosotros dentro de vuestra pequeñez
habéis recorrido algunos calvarios,
aunque éstos hayan sido causados por
vuestra desobediencia.
11. He ahí, que por unos instantes
de fidelidad y de amor a Dios, logréis
tiempos de vida y de gracia en el más
allá. Así responde mi amor eterno, al
amor momentáneo del hombre. (22,
27 29)
12. Toda buena acción, tendrá su
recompensa; la que no será recibida
en la Tierra, sino en el Más Allá. Mas
cuántos quisierais gozar de esa gloria
aquí en el mundo, sin saber que el que
nada labra para su vida espiritual, al
penetrar en ella se encontrará sin
méritos y grande será su
arrepentimiento. (1, 21)
13. El que vaya buscando honores
y alabanzas del mundo, aquí las
tendrá; pero ellas serán de poca
duración y de nada le servirán el día
de su entrada en el mundo espiritual;
el que vaya en pos del dinero, aquí
tendrá su retribución, porque fue a lo
que aspiró; mas, cuando sea llegada la
hora de dejarlo todo aquí, para
presentarse en el s Allá, no tendrá
el menor derecho a reclamar
compensación alguna para su espíritu,
aunque crea haber hecho mucho en
pro de la caridad.
14. Por el contrario, el que siempre
haya renunciado a los halagos y
favores, el que haya renunciado a todo
galardón material, ocupado en
sembrar el bien, gozando al realizar la
caridad, ese no estará pensando en
galardones porque no vivirá para la
satisfacción propia, sino para la de sus
Capítulo 29 Purificación y ascensión de los espíritus en el Más Allá
265
semejantes. ¡Cuán grande será su paz
y su felicidad cuando sea en el seno
de su Señor! (253, 14)
15. En este tiempo vengo a traeros
una enseñanza limpia y perfecta, por
lo que os digo, que al final de vuestra
jornada, sólo os será tomado en
cuenta lo que con verdadero amor
hayáis hecho en la vida, porque
demostrará que conocisteis la verdad.
16. No porque ignoréis al instante
de llevar a cabo una buena obra el
valor que ella tuvo, penséis que nunca
váis a saber el bien que hicisteis, Yo
os digo que ninguna de vuestras obras
quedará sin galardón.
17. Ya veréis cuando estéis en el
Reino espiritual, cómo muchas veces
una obra pequeña, en apariencia de
escasa importancia, fue el principio de
una cadena de beneficios, cadena que
otros fueron prolongando, pero que
colmará siempre de satisfacción al
que la inició. (292, 23 24)
18. Os inspiro a que hagáis méritos,
pero que no os mueva el interés
egoísta de vuestra salvación, sino que
realicéis vuestras obras pensando en
vuestros hermanos, pensando en las
generaciones venideras, cuyo gozo
será muy grande cuando encuentren el
camino preparado por los primeros.
Entonces vuestra felicidad será
infinita, porque la alegría y la paz de
vuestros hermanos llegará hasta
vuestro espíritu.
19. Qué distinto de aquellos que
sólo procuran su propia salvación y su
felicidad, porque ellos, al llegar al
lugar que con sus obras se labraron,
no pueden tener un instante de paz ni
de alegría, contemplando a los que
atrás se quedaron, soportando el fardo
pesado de sus sufrimientos.
20. En verdad os digo que los
verdaderos discípulos de esta
Doctrina, serán justos y limpios en sus
obras como lo es su conciencia, que es
mi propia luz. (290, 76 77)
21. Si os portáis con humildad,
vuestro caudal espiritual aumentará en
la vida que os espera. Entonces
obtendréis la paz, que os dará la
sensación más hermosa de vuestra
existencia. Y nacerá en vuestro
espíritu el anhelo de servir al Padre,
siendo un fiel guardián de todo lo
creado por Mí, siendo un consuelo
para el que sufre y paz para el que no
tiene sosiego. (260, 29)
El ascenso de los espíritus al
Reino de Dios
22. Este es el Tercer Tiempo, en el
que ya vuestro espíritu, desde la
Tierra, puede comenzar a soñar en
moradas muy altas y en
conocimientos muy grandes, porque
el que parte de este mundo llevando
en su espíritu el conocimiento de lo
que va a encontrar y el desarrollo de
sus dones espirituales, ése pasará por
muchos mundos, sin detenerse en
ellos, hasta llegar al que por sus
méritos le corresponda habitar.
23. Estará plenamente consciente
de su estado espiritual, sabrá
desempeñar su misión doquiera que se
encuentre, conocerá el idioma del
Capítulo 29 Purificación y ascensión de los Espíritus en el Más Allá
266
amor, de la armonía y la justicia y
sabrá comunicarse con la pureza del
lenguaje espiritual que es el
pensamiento. No tendrá escollos,
turbación, ni llanto, y comenzará a
vivir el supremo goce de estarse
acercando a las mansiones que le
pertenecen, porque ellas le
corresponden como herencia eterna.
(294, 55)
24. En la escala divina hay un
número infinito de seres, cuya
perfección espiritual les permite
ocupar diferentes peldaños según el
grado de evolución que han
alcanzado. Vuestro espíritu fue creado
con atributos adecuados para
evolucionar por esa escala de
perfección y llegar hasta determinado
fin en los altos designios del Creador.
25. El destino de esos espíritus no
lo sabéis, mas Yo os digo que es
perfecto como todo lo creado por Mí.
26. Aún no comprendéis los dones
que os d el Padre, mas no temáis
porque más tarde os daréis cuenta de
ellos, y les veréis manifestarse en
plenitud.
27. El número infinito de espíritus
que como el vuestro habitan
diferentes moradas, se encuentran
unidos entre sí por una fuerza superior
que es la del amor. Fueron creados
para la lucha, para su elevación, no
para la inmovilidad. Los que han
cumplido con mis mandatos han
llegado a ser grandes en el amor
divino.
28. Sin embargo os recuerdo, que
aún habiendo alcanzado vuestro
espíritu grandeza, poder y sabiduría,
no llegará a ser omnipotente, ya que
sus atributos no son infinitos como lo
son en Dios. Sin embargo, ellos os
bastarán para llevaros a la cumbre de
vuestra perfección por el camino recto
que os trazó desde el primer instante,
el amor de vuestro Creador. (32, 34
37)
29. Siete etapas espirituales tendrá
que recorrer vuestro espíritu para
alcanzar su perfección. Hoy que vivís
en la tierra, no sabéis en qué peldaño
de la escala os encontráis.
30. Sabiendo Yo la resolución de
esta pregunta de vuestro espíritu, no
debo decírosla por ahora. (133, 59
60)
31. Cada escala, cada peldaño, cada
morada, ofrece al espíritu una luz
mayor y un gozo más perfecto, pero la
paz suprema, la felicidad perfecta del
espíritu, está más allá de todas las
moradas pasajeras de los espíritus.
32. Cuántas veces estaréis creyendo
presentir la dicha perfecta en el seno
de Dios, sin daros cuenta que esa
dicha es apenas la promesa del mundo
inmediato, a donde tendréis que pasar
después de esta vida. (296, 49 50)
33. Cuántos son los que sueñan en
morir, con la esperanza de que ese
momento sea el de su llegada ante
para adorarme eternamente en el
Cielo, sin saber que el camino es
infinitamente más largo de lo que
ellos han podido creer. Para ascender
un peldaño de la escala que os
Capítulo 29 Purificación y ascensión de los espíritus en el Más Allá
267
conducihacia Mí es necesario haber
sabido vivir la vida humana. La
ignorancia es la que hace que muchos
confundan la esencia de mis
lecciones. (164, 30)
34. Por causa del hombre, los
elementos de destrucción se han
desatado. La guerra ha sembrado su
simiente en todos los corazones.
¡Cuánto dolor ha sentido la
humanidad! ¡Cuánta desolación,
miseria, orfandad y luto ha dejado a
su paso! ¿Creéis que ha perecido el
espíritu de aquéllos que han caído en
la contienda, o que ha dejado de
existir esa parte de vida, de eternidad
que habita en el hombre?
35. No, pueblo. El espíritu sobre-
vive a la guerra y a la muerte. Esa
parte de mi mismo Espíritu se ha
levantado de los campos de dolor y
busca en mi camino un nuevo
horizonte, para seguir viviendo,
desarrollándose y evolucionando.
(262, 26 27)
36. Os he dado la Tierra para que la
poseáis todos por igual, para que
viváis en paz y la toméis como un
hogar temporal, en el que des-
arrollaréis vuestros dones y preparéis
vuestro espíritu para que ascienda a su
nueva morada.
37. Yo os he dicho: "En la casa del
Señor hay muchas moradas"; vosotros
las conoceréis a medida que vayáis
elevándoos. Cada una en grado
ascendente os acercará a y serán
alcanzadas por vosotros según
vuestras obras, porque todo está sujeto
a un orden y justicia divinos.
38. Nadie podrá impedir vuestro
paso de una escala a otra y en el final
de cada una de ellas habrá regocijo y
fiesta en vuestro espíritu y en el Mío
también.
39. Así os preparo para que sepáis
que el camino que tenéis que recorrer
es largo y no os conforméis con
vuestras primeras obras, creyendo que
ellas os abrirán la puerta de esas
moradas.
40. También os digo que es bello y
satisfactorio para un espíritu llegar al
final de una etapa y detenerse para
mirar hacia atrás el camino recorrido,
con sus grandes luchas, sus días de
amargura y sus horas de paz, después
de haber vencido los innumerables
obstáculos.
41. Y al fin el triunfo, la
compensación y la justicia
resplandeciendo en derredor vuestro y
el Espíritu de vuestro Padre presente,
glorioso, bendiciendo al hijo,
haciéndolo descansar en su seno, en
tanto es preparado para su siguiente
escala y así pasando de una a otra,
hasta llegar al sumo cumplimiento al
final, para morar eternamente en Mí.
(315, 34 36)
42. La chispa que hace al hombre
semejante a su creador, se irá
acercando a la flama infinita de donde
brotó, y ese destello será un ser
luminoso, consciente, vibrante de
amor, pleno de saber y de fuerza. Ese
ser va a disfrutar del estado de
perfección, en el cual no existe el
Capítulo 29 Purificación y ascensión de los Espíritus en el Más Allá
268
menor dolor o la más pequeña
miseria, en donde está la felicidad
perfecta y verdadera.
43. Si no fuera ese el fin de vuestro
espíritu, en verdad os digo que no os
habría dado a conocer mi Doctrina a
través de tantas lecciones, porque os
hubiese sido suficiente la Ley del
Primer Tiempo para que vivieseis en
paz en la Tierra.
44. Pero si meditáis en que Yo vine
a habitar con los hombres y a
prometerles un mundo infinitamente
mejor más allá de esta vida, y si
además recordáis que prometí volver
en otro tiempo para seguiros hablando
y para explicaros todo lo que no
hubieseis comprendido, concluiréis
por entender que el destino espiritual
de los hombres, es más, mucho más
elevado que todo lo que podáis
suponer, y que la dicha prometida es
infinitamente más grande de lo que
podáis presentir o imaginar. (277, 48
49)
269
Capítulo 30 El desarrollo del Espíritu a través de Reencarnaciones
La ley de la evolución
1. Yo os digo que es menester que
la humanidad sepa que su espíritu ha
venido muchas veces a la Tierra y que
aún no ha sabido levantarse en el
camino de mi Ley para alcanzar la
cumbre de la montaña. (77, 55)
2. ¿Por q si la humanidad ha
visto el desarrollo de la ciencia y el
descubrimiento de lo que antes no
hubiese creído, se resiste a la
evolución natural del espíritu? ¿Por
qué se obstina en lo que lo estaciona y
aletarga? Porque no ha querido
asomarse a la vida eterna. (118, 77)
3. Comprended que aunque
aparentemente la Creación ha sido
terminada, sin embargo todo
evoluciona, todo se transforma y se
perfecciona. ¿Podría vuestro espíritu
escapar a esa Ley divina? No mis
hijos. Nadie pod decir la última
palabra sobre lo espiritual, sobre la
ciencia ni sobre la vida, porque son
obras mías que no tienen fin.
4. Cuántos hombres, por el saber
que han alcanzado, creen poseer la
grandeza espiritual y no son para
mas que unos niños estacionados en
su camino de evolución; porque deben
de considerar que no es tan sólo el
desarrollo de su mente por la que
pueden lograr la elevación de su
espíritu, sino que debe ser por el
desarrollo del conjunto de su ser y hay
muchos dones en el hombre que es
necesario desarrollar, para lograr
alcanzar la plenitud.
5. Por eso es que instituí, como
una de mis leyes de amor y de
justicia, la reencarnación del espíritu,
para concederle un camino más
extenso, que le brinde todas las
oportunidades necesarias para lograr
su perfeccionamiento.
6. Cada existencia es una breve
lección, porque de otra manera sería
muy corta la oportunidad de un
hombre para abarcar en ella el
cumplimiento de toda mi Ley; pero es
necesario que conozcáis el sentido de
esta vida, para que toméis de ella su
esencia y alcancéis su armonía, que es
la base de la perfección humana, para
que podáis pasar a un plano superior,
hasta llegar a la vida espiritual, donde
tengo guardadas para vosotros tantas
lecciones que debo enseñaros y tantas
revelaciones que aún debo haceros.
(156, 28 29)
7. ¿Por qué mientras todo crece,
se transforma, se perfecciona y
desarrolla sin cesar, sólo vuestro
espíritu ha de tener que permanecer
estancado a través de los siglos?
8. Ya que mucho habéis
descubierto y aprendido por medio de
la ciencia, no ignoráis la evolución
incesante que existe en todos los seres
de la creación; pues Yo quiero que
comprendáis que no debéis dejar
Capítulo 30 El desarrollo del Espíritu a través de Reencarnaciones
270
abandonado a vuestro espíritu en ese
retraso y en ese estancamiento en que
le habéis hundido tanto tiempo ha, y
que debéis luchar por lograr la
armonía con todo cuanto os rodea, a
fin de que llegue para los hombres un
día en que la Naturaleza en vez de
ocultar sus secretos, los revele y en
vez de que los elementos os sean
hostiles, lleguen a ser siervos,
colaboradores, hermanos. (305, 6 y 8)
La “resurrección de la carne” –
bien entendida
9. Ahora el mundo sabrá la verdad
sobre la resurrección de la carne, que
es la reencarnación del espíritu.
10. Reencarnar: volver al mundo
material para nacer de nuevo en
cuanto hombre; surgir el espíritu en
un cuerpo humano para continuar una
misión. Esa es la verdad sobre la
resurrección de la carne, de que os
han hablado vuestros mayores
dándoles tan torcidas como absurdas
interpretaciones.
11. La reencarnación es un don que
Dios ha concedido a vuestro espíritu
para que no se limite nunca a la
pequeñez de la materia, a su efímera
existencia en la Tierra, a sus naturales
debilidades; sino que, procediendo el
espíritu de una naturaleza superior,
pueda tomar cuantas materias le sean
necesarias para el desempeño de sus
grandes misiones en el mundo.
12. Por este don, el espíritu
demuestra su inmensa superioridad
sobre la carne, sobre la muerte y sobre
todo lo terrestre, venciendo a la
muerte, sobreviviendo de un cuerpo a
otro y a todos cuantos le sean
confiados; vencedor del tiempo, de los
escollos y de las tentaciones. (290, 53
56)
13. ¿Cómo habéis podido creer que
en el a del juicio resuciten los
cuerpos de los muertos y se unan a sus
espíritus para penetrar en el Reino de
Dios? ¿Cómo podéis interpretar así lo
que en otros tiempos se os enseñó?
14. La carne es de este mundo y en
él queda, mientras el espíritu se
levanta libre y vuelve a la vida de
donde brotó. "Lo que es nacido de la
carne, carne es; lo que es nacido de mi
Espíritu, espíritu es". La resurrección
de la carne es la reencarnación del
espíritu y si unos creen que esa es una
teoría humana y otros creéis que es
una nueva revelación, de cierto os
digo que esta revelación comencé a
darla a conocer al mundo desde el
principio de la humanidad; prueba de
ello podéis encontrarla, en el texto de
las Escrituras que son un testimonio
de mis obras.
15. Mas en este tiempo ha llegado
esta revelación a vuestro espíritu en
un grado mayor de evolución y en
breve será tenida en justicia como una
de las leyes más justas y amorosas del
Creador. Desechad la creencia que
teníais acerca del "Día del juicio", que
no es un día de los vuestros, porque es
un tiempo, y el fin del mundo no es el
del planeta en que vivís, sino el de la
vida egoísta que sobre él habéis
creado. (76, 41 43)
Capítulo 30 El desarrollo del espíritu a través de reencarnaciones
271
16. El misterio de la “resurrección
de la carne”, lo ha esclarecido la
revelación de la reencarnación del
espíritu. Hoy sabéis que la finalidad
de esta ley de amor y de justicia, es la
de que el espíritu se perfeccione, de
que no se pierda jamás, porque
siempre encontrará una puerta abierta
como oportunidad que le da el Padre
para su salvación.
17. Mi juicio en cada espíritu, por
medio de esta ley, es perfecto e
inexorable.
18. Sólo Yo juzgaros, porque
cada destino es incomprensible para
los hombres. Así, nadie es descubierto
ni delatado ante los demás.
19. Y después de perderse en los
pecados, de tantas luchas y vicisitudes
y de tanto caminar, llegarán los
espíritus ante llenos de sabiduría
por la experiencia, purificados por el
dolor, elevados por los méritos,
fatigados por su largo peregrinaje,
pero sencillos y gozosos como niños.
(1, 61 64)
El estado diferenciado del
desarrollo de los espíritus
20. Tiempo ha que vuestro espíritu
ha brotado de Mí, sin embargo, no
todos han progresado en forma igual
en el camino espiritual.
21. Todos los destinos son
diferentes aunque os llevan al mismo
fin. A unos les están reservadas unas
pruebas, a otros otras. Una criatura
recorre un camino, otra sigue distinta
jornada. Ni todos habéis surgido a la
existencia en el mismo instante, ni
todos retornaréis en el mismo instante.
Unos caminan delante, otros detrás,
pero la meta a todos os está
esperando. Ninguno sabe quién está
cerca, ni quién viene distante, porque
aún sois pequeños para tener este
conocimiento; sois humanos y vuestra
vanidad os perdería. (10, 77 78)
22. En todos los tiempos, aun en
los más remotos de la historia de la
humanidad, habéis tenido ejemplos de
hombres de espíritu elevado. ¿Cómo
podríais explicaros que desde los
primeros tiempos ya hubiese hombres
de espíritu evolucionado, si antes no
hubiesen pasado por reencarnaciones
sucesivas que les ayudaron a
elevarse?
23. Es que el espíritu no nace al
mismo tiempo que la envoltura, ni el
principio de la humanidad coincide
con el del espíritu. En verdad os digo
que no existe un sólo espíritu que
haya venido al mundo sin antes haber
existido en el s allá. Y ¿Quién de
vosotros puede medir o conocer el
tiempo que haya vivido en otras
moradas antes de haber venido a
morar la Tierra? (156, 31 32)
El conocimiento de vidas
terrenas anteriores y del propio
desarrollo
24. Mientras el espíritu se
encuentra fundido a la materia, no
distingue ni puede saber los ritos
que haya hecho en sus vidas
anteriores; pero ya sabe que su vida es
la eternidad, un continuo
desenvolvimiento, tratando de
alcanzar la cúspide, pero que hoy no
Capítulo 30 El desarrollo del Espíritu a través de Reencarnaciones
272
sabéis qué altura habéis alcanzado.
(190, 57)
25. Vuestra mente no recibe las
impresiones o los recuerdos del
pasado de vuestro espíritu, porque la
materia es como un velo espeso que
no alcanza a penetrar en la vida del
espíritu. ¿Qué cerebro podría recibir
las imágenes e impresiones que el
espíritu ha recogido en el trayecto de
su pasado? ¿Qué inteligencia podría
coordinar con ideas humanas lo que le
es incomprensible?
26. Por todo esto no os he
permitido hasta ahora saber quiénes
sois espiritualmente ni cuál ha sido
vuestro pasado. (274, 54 55)
27. Todas mis obras están escritas
por en un Libro que se llama:
"Vida"; el número de sus páginas es
incontable; lo infinito de su sabiduría,
fuera de Dios que es su autor, no
pod ser alcanzada por nadie; pero
allí, en cada una de sus páginas, existe
un resumen en el que el Padre ha
limitado cada una de sus obras, para
ponerla al alcance de todo
entendimiento.
28. También vosotros estáis
escribiendo el libro de vuestra vida,
en el que quedarán escritas todas
vuestras obras y cada uno de vuestros
pasos a lo largo del camino de
evolución. Ese libro quedará escrito
en vuestra conciencia y será la luz del
saber y la experiencia con que mañana
iluminéis la senda de vuestros
hermanos menores.
29. Todavía no podéis presentar a
nadie vuestro libro, porque ni siquiera
conocéis su contenido; pero, pronto se
hará la luz en vuestro ser y podréis
mostrar a vuestros hermanos las
páginas que hablan de vuestro
desarrollo, de vuestra restitución y de
vuestras experiencias. Seréis entonces
un libro abierto delante de la
humanidad.
30. Bienaventurados los que se
posesionen de su misión, ellos
sentirán que ascienden por la escala
que en sueños vio Jacob, que es el
camino espiritual que conduce a los
seres hasta la presencia del Creador.
(253, 6 8)
Amor como requerimiento para
el desarrollo espiritual
31. Así como vuestro cuerpo para
vivir busca el aire, el sol, el agua y el
pan, también el espíritu necesita del
ambiente, de la luz y del sustento
propio de su ser. Cuando se ve
privado de la libertad de elevarse en
busca de lo que a él lo alimenta, se
debilita, se marchita, se entorpece,
como si a un niño se le obligase a
permanecer siempre en su cuna y
encerrado en su alcoba. Se
paralizarían sus miembros,
palidecería, se debilitarían sus
sentidos y se atrofiarían sus
facultades.
32. ¡Ved cómo también el espíritu
puede ser un paralítico! ¡Si Yo os
dijese que el mundo está lleno de
paralíticos, de ciegos, de sordos y
enfermos del espíritu! El espíritu que
vive encerrado y sin libertad para
Capítulo 30 El desarrollo del espíritu a través de reencarnaciones
273
desarrollarse, es un ser que no crece,
ni en sabiduría, ni en fuerza, ni en
virtud. (258, 62, 63)
33. En verdad os digo que lo que
puede elevaros es el amor, porque en
él existe sabiduría, sentimiento y
elevación. El amor es un compendio
de todos los atributos de la Divinidad
y Dios ha encendido esa llama en toda
criatura espiritual.
34. ¡Cuántas lecciones os he dado
para que aprendáis a amar! ¡Cuántas
oportunidades, vidas y
reencarnaciones os ha proporcionado
la misericordia divina! La lección se
ha repetido cuantas veces ha sido
necesaria, hasta que ha sido
aprendida. Una vez cumplida, no
existe razón para ser repetida, porque
tampoco podrá ser olvidada.
35. Si pronto aprendieseis mis
lecciones, no tendríais por qsufrir,
ni por qué llorar errores. Un ser que
en la Tierra aprovecha las lecciones
en ella recibidas, podrá volver al
mundo, pero siempre será con mayor
adelanto y en mejores condiciones.
Entre una vida y otra siempre tendrá
una tregua, necesaria para meditar y
descansar antes de emprender la
nueva tarea. (263, 43 45)
Razones diversas para las
reencarnaciones
36. En verdad os digo, que en
ninguna época de la vida humana ha
carecido el hombre del conocimiento
de mi ley, porque de la chispa divina,
que es su conciencia, jamás le ha
faltado un destello en el espíritu, una
intuición en su mente o un
presentimiento en su corazón.
37. Sin embargo, vuestro espíritu
ha vuelto hacia el más allá con una
venda de oscuridad, y Yo os digo, que
quien no se aprovecha de la lección
que encierra la vida en este mundo, en
este valle de pruebas, tiene que volver
a él para terminar su restitución y
sobre todo, para aprender. (184, 39)
38. En otros mundos, también
gozan los espíritus de libre albedrío y
pecan y se desvían, o perseveran en el
bien y así logran elevarse, igual que
como lo hacéis vosotros en la Tierra;
mas llegado el instante marcado, los
que están destinados a venir a este
mundo, descienden a él unos para
cumplir una noble misión, otros para
expiar su restitución.
39. Mas según ellos quieran ver
esta Tierra, así se les presentará como
un paraíso para algunos o como un
infierno para otros. Por eso es que,
cuando ellos comprenden la
misericordia de su Padre, sólo ven una
vida maravillosa sembrada de
bendiciones y enseñanzas para el
espíritu, un camino que los acerca a la
Tierra Prometida.
40. Unos se van de este mundo
deseando retornar, otros lo hacen con
el temor de tener que volver, y es que
vuestro ser aún no ha llegado a
comprender la armonía en la que
debéis vivir con el Señor. (156, 33
34)
41. Nadie se rebele ante la idea de
tener que volver a este planeta en otro
Capítulo 30 El desarrollo del Espíritu a través de Reencarnaciones
274
cuerpo, ni penséis en que la
reencarnación es un castigo para el
espíritu. Todos los espíritus destina-
dos a tener que morar en la tierra, han
tenido que pasar por la ley de la
reencarnación, para poder alcanzar su
evolución y llevar a cabo la misión
que les he confiado.
42. No sólo los espíritus de poca
elevación tienen necesidad de volver a
encarnar; también los espíritus
elevados vuelven una vez tras otra,
hasta dejar concluida su obra.
43. Elías es el más grande de los
profetas que ha venido a la tierra, y a
pesar de las grandes obras que hizo y
de las grandes pruebas que dio, hubo
de volver a este mundo en otro
tiempo, en otra materia y con otro
nombre.
44. Esta ley de amor y de justicia
fue ignorada mucho tiempo por la
humanidad, porque de haberla
conocido antes, hubiera podido caer
en confusiones; sin embargo, el Padre
os hizo algunas revelaciones y os dio
algunas señales que fueron la luz
precursora de este tiempo, del
esclarecimiento de todos los
misterios. (122, 25 28)
El camino hacia perfección
45. Extenso es el camino por el
cual llegaréis a la plenitud de la luz.
Ningún ser tiene un camino más largo
que el del espíritu en el cual el Padre,
el Divino Escultor que pule y modela
a vuestro espíritu, le da la forma
perfecta. (292, 26)
46. En verdad os digo que para que
lleguéis a la completa limpidez, aún
tendrá vuestro espíritu que purificarse
mucho en este mundo y en el valle
espiritual.
47. Cuantas veces os sea necesario
tendréis que volver a este planeta y
mientras más desaprovechéis las
oportunidades que vuestro Padre os
concede, tanto más retardaréis vuestra
definitiva entrada en la vida verdadera
y prolongaréis más vuestra estancia en
el valle de lágrimas.
48. Todo espíritu debe demostrar
en cada existencia terrestre el adelanto
y los frutos de su evolución, dando en
cada vez un paso firme hacia adelante.
49. Tened presente que el único
bien que redunda en beneficio propio,
es aquel que se hace por verdadero
amor y caridad con los demás, aquel
que, además, se hace
desinteresadamente. (159, 29 32)
50. En el hombre hay dos fuerzas
que siempre están en lucha: su
naturaleza humana, que es pasajera, y
su naturaleza espiritual que es eterna.
51. Ese eterno ser sabe muy bien
que habrán de pasar tiempos muy
largos para que logre alcanzar su
perfeccionamiento espiritual;
presiente que ha de tener muchas
existencias y que en ellas pasará por
muchas pruebas, antes de lograr la
felicidad verdadera. El espíritu
presiente que después de las lágrimas,
del dolor y de haber pasado muchas
veces por la muerte corpórea, llegará
a la cumbre que su anhelo de
perfección siempre ha buscado.
52. En cambio la materia, el ser
frágil y pequeño, llora, se rebela y a
Capítulo 30 El desarrollo del espíritu a través de reencarnaciones
275
veces se niega a seguir los llamados
del espíritu, y sólo cuando éste ha
evolucionado, es fuerte y
experimentado en la lucha con la
carne y con cuanto lo rodea, es
cuando logra dominar a la materia y
se manifiesta por ella.
53. Largo es el peregrinaje del
espíritu, extenso su camino, muchas y
muy variadas sus existencias, y
diversas en cada instante sus pruebas,
pero mientras las cumple, se eleva, se
purifica, se perfecciona.
54. A su paso por la vida va
dejando una huella de luz, por eso
muchas veces al espíritu elevado no le
importan los gemidos de su materia,
porque sabe que son pasajeros y que
él no puede detenerse en su jornada
por sucesos que le parecen pequeños.
55. Momentáneamente fija su
atención en las flaquezas de su carne,
pero sabe que no puede amar
demasiado algo que vive poco y que
pronto desaparece en las entrañas de
la Tierra. (18, 24 y 27 28)
La escuela universal de la vida
56. Desde el principio de la
humanidad existe la reencarnación del
espíritu como una ley de amor y
justicia y una de las formas en las que
el Padre ha demostrado su infinita
clemencia. La reencarnación no es
sólo de este tiempo, lo es de todos los
tiempos, mas tampoco penséis que es
hasta ahora cuando os ha sido
revelado ese misterio. Desde los
primeros tiempos existió en el hombre
la intuición sobre la reencarnación del
espíritu.
57. Mas esta humanidad, buscando
ciencias materiales y riquezas del
mundo, se dejó dominar por las
pasiones de la carne endureciéndosele
aquellas fibras con las que se percibe
lo espiritual, convirtiéndose en sorda
y ciega para todo lo que corresponde
al espíritu. (105, 52)
58. Antes de vuestra creación
estabais en Mí; después, como
criatura espiritual, desde el lugar
donde todo vibra en una perfecta
armonía, en donde se encuentra la
esencia de la vida y la fuente de la
verdadera luz, que es del que vengo a
alimentaros.
59. El dolor no fue creado por el
Padre. En los tiempos de que os
hablo, no teníais por qué gemir, nada
teníais que lamentar, sentíais la gloria
en vosotros mismos, porque en
vuestra vida perfecta, erais el símbolo
de esa existencia.
60. Pero cuando dejasteis aquella
morada, al espíritu una vestidura y
fuisteis descendiendo más y más.
Después poco a poco vuestro espíritu
fue evolucionando hasta llegar al
plano donde ahora os encontráis,
donde brilla la luz del Padre. (115, 4
5)
61. El fin de todo espíritu es el de
fundirse en la Divinidad, después de
su purificación y de su
perfeccionamiento. Por ello inundo de
luz vuestro camino y doy fuerza a
vuestro espíritu, para que escaléis
peldaño tras peldaño. De acuerdo con
la elevación que poseáis cuando dejéis
Capítulo 30 El desarrollo del Espíritu a través de Reencarnaciones
276
esta tierra, será la morada espiritual
que habitéis en el más allá, porque el
universo fue creado como una escuela
de perfección para el espíritu. (195,
38)
62. Si os lo hubiese dado todo en
esta vida, ya no estaríais deseando
ascender un peldaño más, pero lo que
no habéis alcanzado en una existencia,
lo buscáis en la otra, y lo que no
alcanzáis en aquella, os lo está
prometiendo otra más elevada, y a
sucesivamente hasta el infinito, en el
camino sin fin de los espíritus.
63. Cuando escuchéis mi palabra,
os parece imposible que vuestro
espíritu vaya a ser capaz de alcanzar
tanta perfección, y Yo os digo, que
hoy ponéis en duda el alto destino del
espíritu, porque sólo miráis lo que
alcanzáis a ver con vuestros ojos
materiales, pequeñez, ignorancia,
maldad, pero eso se debe a que el
espíritu en unos está enfermo, en otros
se encuentra paralítico, hay quienes
son ciegos y quienes van muertos
espiritualmente. Y ante tanta miseria
espiritual tenéis que dudar del destino
que la eternidad os tiene reservado.
64. Y a vivís en este tiempo de
amor al mundo y de materialismo;
mas ya la luz de mi verdad ha llegado
hasta vosotros disipando las tinieblas
de la noche de un tiempo que ya pasó
y anunciando con su aurora la llegada
de una era en la que el espíritu
recibirá la iluminación de mi
enseñanza. (116, 17 18)
65. Muchos de vosotros ya no
tendréis una nueva oportunidad de
venir a la Tierra, a reparar en ella
vuestras faltas, no poseeréis ese
instrumento que hoy lleváis y que es
vuestro cuerpo, en el que os apoyáis.
Es menester que comprendáis que el
venir al mundo es un privilegio para
el espíritu, que nunca es un castigo;
por tanto, debéis aprovechar esta
gracia.
66. Después de esta vida iréis a
otros mundos a recibir nuevas
lecciones y allí encontraréis nuevas
oportunidades para seguir escalando y
perfeccionándoos. Si habéis cumplido
vuestros deberes como hombres,
dejaréis este mundo con satisfacción
por la misión cumplida, llevando en
vuestro espíritu la tranquilidad. (221,
54 55)
67. Mi voz está llamando a las
grandes multitudes porque para
muchos espíritus se está acercando el
final de su peregrinaje en la Tierra.
68. Ese abatimiento, ese hastío, esa
tristeza que llevan en el corazón, son
la prueba de que anhelan ya una
morada más alta, un mundo mejor.
69. Pero es necesario que la última
etapa que recorran en el mundo, la
vivan obedeciendo los dictados de su
conciencia, para que la huella de sus
últimos pasos en la Tierra sea de
bendición para las generaciones que
después vengan a cumplir sus diversas
misiones en el mundo. (276, 4)
70. Este mundo no es eterno, ni se
necesita que lo sea. Cuando esta
Capítulo 30 El desarrollo del espíritu a través de reencarnaciones
277
morada deje de tener la razón que
ahora tiene para existir, desaparecerá.
71. Cuando vuestro espíritu ya no
necesite las lecciones que da esta
vida, porque otras s elevadas le
esperan en otro mundo, entonces, con
la luz adquirida en esta lucha, dirá:
Con cuánta claridad comprendo ahora
que todas las vicisitudes de esta vida
sólo fueron experiencia y lecciones
que Yo necesitaba para comprender
mejor. Cuán larga me parecía esa
jornada cuando los sufrimientos me
agobiaban; en cambio ahora, que todo
ha pasado, cuán breve y fugaz me
parece ante la eternidad. (230, 47)
72. Alegraos, humanidad, pensad
que sois aves de paso en este mundo
lleno de lágrimas, de pobrezas y
sufrimientos. Alegraos porque no es
vuestra morada para la eternidad.
Mejores mundos os esperan.
73. Así, cuando os despidáis de
esta Tierra, lo haréis sin amargura y
aquí quedarán los ayes de dolor, los
trabajos, las lágrimas. Diréis adiós a
este mundo y os elevaréis hacia
aquéllos que en las alturas os esperan.
Desde ahí veréis la Tierra como un
punto en el espacio a la cual
recordaréis con amor. (230, 51)
El poder de convicción de la
doctrina de la Reencarnación
74. La luz del Espiritualismo está
revelando al mundo la verdad, la
justicia, la razón y el amor que existen
en el don espiritual de la
reencarnación; sin embargo, el mundo
al principio tendrá que combatir
encarnizadamente esta revelación,
dándole un cariz de doctrina extraña y
falsa, para hacer desconfiar a los
hombres de buena fe.
75. Inútiles y vanos serán los
esfuerzos que las religiones hagan por
conservar a sus fieles en la rutina de
antiguas creencias y métodos fuera de
tiempo, porque nadie poddetener la
luz divina que penetra al fondo de los
entendimientos, despertando al
espíritu a una Era de revelaciones, de
divinas confidencias, de
esclarecimientos de dudas y misterios,
de liberación espiritual.
76. Tampoco nadie podrá detener
el torrente que habrá de formar la
humanidad cuando se levante en pos
de su libertad de pensamiento, de
espíritu y de fe. (290, 57 59)
Etapas de la Reencarnación de
un Espíritu
77. Estoy llamando a todos los
caminantes para que oigan mi voz que
les invita a la elevación y a poseer la
vida eterna.
78. En este día en que el Verbo
Divino se hace oír, aprovechad su
palabra e iluminaos con ella porque en
el saber está la luz y vuestra
salvación.
79. Si mi ley os enseña la moral, la
rectitud y el orden en todos los actos
de vuestra vida, ¿Por qué buscáis
caminos adversos labrándoos con ello
el dolor, y cuando partís al más allá
dejando vuestro cuerpo en la Tierra,
lloráis, porque habéis amado mucho
esa envoltura?
Capítulo 30 El desarrollo del Espíritu a través de Reencarnaciones
278
80. Al sentir que ya no os pertenece
la materia y que tenéis que seguir el
camino hasta llegar a Mí, os he dicho:
Hijo mío, ¿Qué me hacéis presente?
¿Habéis vivido en la Tierra
cumpliendo mis mandatos?
81. Y vosotros avergonzados y
cabizbajos, porque no lleváis un
presente de amor para quien tanto os
ama y tanto os ha concedido, habéis
formado cadenas que abruman a
vuestro espíritu, y éste, habiendo
perdido la gracia, aparece sin luz,
llora y se lamenta, sólo oye la voz del
Padre que le llama, mas como no ha
evolucionado ni se siente digno de
llegar a Él, se detiene y espera.
82. Pasan los tiempos y el espíritu
vuelve a escuchar la voz, y en medio
de su pena pregunta quién le habla y
esa voz le dice: Despertad, ¿No sabéis
de dónde habéis venido, ni a dónde
vais? -Entonces eleva sus ojos, ve una
inmensa luz, ante cuyo esplendor se
contempla mezquino, reconoce que
antes de haber sido enviado a la Tierra
ya existía, ya era amado por el Padre
que es de quien provenía la voz y que
ahora al verle en doloroso trance,
sufre por él, conoce que ha sido
enviado a distintas moradas para
recorrer el camino de lucha y alcanzar
por sus méritos su galardón.
83. Y el hijo pregunta: Si antes de
ser enviado a la Tierra he sido vuestra
criatura muy amada, ¿Por q no he
permanecido en la virtud y he tenido
que descender, que sufrir y trabajar
para volver a vos?
84. La voz le ha contestado: Todos
los espíritus han sido sometidos a la
ley de evolución y en ese camino mi
Espíritu de Padre los protege siempre,
y se complace en las buenas obras del
hijo. Ciertamente os he enviado a la
Tierra para que hagáis de ella una
mansión de lucha, de
perfeccionamiento espiritual, no un
valle de guerra y dolor.
85. Os he dicho que os
multipliquéis, que no seáis estériles, y
cuando volvéis al valle espiritual no
traéis cosecha alguna, sólo lloráis y
venís sin gracia con que Yo os he
revestido; por eso os envío una vez
más y os digo: limpiaos, buscad lo
que habéis perdido y labrad vuestra
elevación.
86. El espíritu vuelve a la Tierra,
busca un pequeño y tierno cuerpo
humano para descansar en él y dar
principio a la nueva jornada;
encuentra el pequeño niño que le es
señalado y lo toma para restituir sus
faltas a mi ley. Con conocimiento de
causa viene el espíritu a la Tierra,
sabe que es aliento del Padre y conoce
el encargo que de Él trae.
87. En los primeros años es
inocente y conserva su pureza,
permanece en contacto con la vida
espiritual, después empieza a conocer
el pecado, mira de cerca el orgullo, la
soberbia y la rebeldía de los hombres
ante las leyes justas del Padre, y la
carne reacia por naturaleza, empieza a
contaminarse con el mal. Caído en
tentación, olvida la misión que trajo a
la Tierra y se levanta haciendo obras
adversas a la ley. Espíritu y materia
toman los frutos prohibidos, y cuando
Capítulo 30 El desarrollo del espíritu a través de reencarnaciones
279
han caído en el abismo les sorprende
la última hora.
88. Vuelve el espíritu a encontrarse
en el espacio, cansado y doblegado
por el peso de sus culpas. Entonces
recuerda la voz que en otro tiempo le
habló, que aún le llama, y después de
llorar mucho, sintiéndose perdido sin
saber quién es, recuerda que ha estado
ya en aquel sitio.
89. Y el Padre que lo ha creado con
tanto amor, aparece en su camino
diciéndole: ¿Quién sois, de dónde
venís y a dónde vais?
90. El hijo reconoce en aquella voz
la palabra de quien le ha dado el ser,
la inteligencia y los dones, al Padre
que siempre perdona, lo purifica, le
aparta de las tinieblas y le conduce a
la luz, éste se estremece porque sabe
que está ante el Juez y habla diciendo:
"Padre, mi desobediencia y mis
deudas contigo son muy grandes y no
puedo aspirar a vivir en tu morada
porque no tengo méritos, hoy que he
retornado al valle espiritual veo que
sólo he acumulado faltas, las que debo
restituir".
91. Mas el Padre cariñoso le señala
una vez más el camino y vuelve a
encarnar, a formar parte de la
humanidad.
92. Entonces el espíritu ya
experimentado, con mayor fuerza,
doblega la envoltura para
sobreponerse y obedecer los dictados
divinos, se entabla la lucha, combate
con los pecados que hacen caer al
hombre y quiere aprovechar la
oportunidad que le ha sido concedida
para su salvación; lucha de principio a
fin y cuando las canas brillan en su
sien y su cuerpo, antes robusto y
fuerte, va doblegándose por el peso de
los años y perdiendo energías, el
espíritu se siente fuerte, más
desarrollado y experimentado; ¡Qué
grande y repugnante le parece el
pecado! se aleja de él y llega al final;
ya sólo espera el momento en que el
Padre lo llame, porque ha llegado a la
conclusión de que la ley divina es
justa y la voluntad de Dios es
perfecta. Que ese Padre vive para dar
vida y salvación a sus hijos.
93. Y cuando llegó el día postrero,
palpó en su carne la muerte y no sintió
dolor, se apartó callada y
respetuosamente, contemplose en
espíritu, y como si tuviese delante de
él un espejo, se miró hermoso y
radiante de luz. Entonces la voz le
habló y le dijo: Hijo ¿Ande vais? Y
él que sabía quién era, acercose al
Padre, dejó que su luz invadiera su ser
y habló así: ¡Oh Creador, oh amor
Universal, vengo a vos para descansar
y entregaros el cumplimiento!
94. La cuenta estaba saldada y el
espíritu se encontraba sano, limpio y
sin cadenas de pecados, y vio delante
de él el galardón que le esperaba.
95. Sintió después que se fundía en
la luz de aquel Padre, que su gozo era
mayor y contempló una mansión de
paz, una tierra santa y un silencio
profundo y quedó descansando en el
seno de Abraham. (33, 14 16)
280
281
Capítulo 31 Redención y Salvación eterna
La corrección de conceptos
errados sobre la Redención
1. Muchos han sido los hombres
que han aceptado que todas las
lágrimas de este mundo han sido
causadas por un pecado de los
primeros pobladores y en su torpeza
para analizar la parábola, han llegado
a decir que Cristo vino a lavar con su
sangre toda mancha. Si tal afirmación
hubiera sido cierta ¿Por qué a pesar de
que aquel sacrificio ya fue
consumado, los hombres siguen
pecando y también sufriendo?
2. Jesús vino a la Tierra para
enseñar a los hombres el camino de
perfección, camino que enseño con su
vida, con sus hechos y con sus
palabras. (150, 43 44)
3. Todos alcanzaréis la meta
mediante el cumplimiento de vuestra
misión, para ello he venido a
entregaros mis enseñanzas que son
inagotables, para que ascendáis por la
escala de vuestra evolución. No es mi
sangre la que os salva, sino mi luz en
vuestro espíritu la que os rescatará. (8,
39)
4. Nueva cruz me será dada en el
Tercer Tiempo, ésta no será visible a
los ojos mortales, mas desde su altura
enviaré mi mensaje de amor a la
humanidad y mi sangre, que es la
esencia de mi palabra, será convertida
en luz para el espíritu.
5. Los que en aquel tiempo me
juzgaron, hoy arrepentidos dan luz
con su espíritu, al corazón de la
humanidad para reparar sus faltas.
6. Para que mi doctrina triunfe
sobre la maldad de los hombres, antes
tendrá que ser azotada y burlada como
Cristo en la columna. Es menester que
de cada herida brote mi luz para
iluminar las tinieblas de este mundo
falto de amor; es necesario que mi
sangre invisible caiga sobre la
humanidad para enseñarle nueva-
mente el sendero de su redención. (49,
17 19)
7. Os digo una vez más, que en
será salva toda la humanidad.
Aquella sangre derramada en el
Calvario es vida para todo espíritu,
mas no es la sangre en sí, puesto que
ella cayó en el polvo de la tierra, sino
el amor divino que en ella está
representado. Cuando os hable de mi
sangre, ya sabéis cuál es y qué
significado tiene.
8. Muchos hombres han derrama-
do su sangre al servicio de su Señor y
por el amor a sus hermanos; mas ella
no ha representado el amor divino,
sólo al espiritual, al humano.
9. La sangre de Jesús representa
el amor divino, porque no hay
ninguna mancha en ella, en el Maestro
nunca hubo un pecado y de su sangre
os dió hasta la última gota, para
haceros comprender que Dios es todo
Capítulo 31 Redención y Salvación eterna
282
para sus criaturas, que a ellas se
entrega completamente, sin reservas,
porque las ama infinitamente.
10. Si el polvo de la tierra bebió
aquel líquido que fue vida en el
cuerpo del Maestro, fue para que
comprendieseis que mi Doctrina
habría de fecundar la vida de los
hombres con el divino riego de su
amor, de su sabiduría y de su justicia.
11. El mundo, incrédulo y
escéptico de las palabras y ejemplos
del Maestro, combate mi enseñanza
diciendo que Jesús derramó su sangre
por salvar del pecado a la humanidad
y que a pesar de ello, el mundo no se
ha salvado; que peca más cada día a
pesar de estar más evolucionado.
12. ¿En dónde está el poder de
aquella sangre de redención? Se
preguntan los hombres, mientras los
que deberían enseñar los verdaderos
conceptos de mi Doctrina, no saben
satisfacer las preguntas de los
hambrientos de luz y sedientos de
conocer la verdad.
13. Os digo que en este tiempo,
tienen más fondo y mayor sentido las
preguntas de los que no saben, que las
respuestas y explicaciones que a ellas
dan los que dicen conocer la verdad.
14. Mas Yo he venido nuevamente
a hablaros y he aquí mis palabras para
los que piensan que aquella sangre
alcanzó el rescate de los pecadores
ante la justicia divina, de todos
aquellos que estaban perdidos y
condenados al suplicio.
15. Yo os digo que si el Padre que
todo lo sabe hubiera creído que la
humanidad no iba a aprovechar y
entender toda la enseñanza que en sus
palabras y obras les d Jesús, de
cierto que nunca lo hubiese enviado,
porque el Creador nunca ha hecho
nada inútil, nada que no esté
destinado a dar su fruto; mas si El le
envió a nacer, crecer, padecer y morir
entre los hombres, es porque sabía
que aquella vida radiante y fecunda
del Maestro, quedaría marcando con
sus obras un camino imborrable,
como huella indeleble, para que todos
sus hijos encontraran el sendero que
los llevara al verdadero amor y que
cumpliendo con su Doctrina los
condujera a la mansión en la que los
esperaba su Creador.
16. También sabía que aquella
sangre que hablaba de pureza, de
amor infinito, al derramarse hasta la
última gota, enseñaría a la humanidad
a cumplir con fe en su Creador la
misión que la elevara hasta la Tierra
Prometida, donde al presentar su
cumplimiento pueda decirme: "Señor,
todo está consumado".
17. Ahora puedo deciros que no fue
la hora en que se derramó mi sangre
en la cruz, la que marcara la hora de la
redención humana. Mi sangre aquí
quedó, en el mundo presente, viva,
fresca, trazando con la huella
sangrienta de mi pasión, el sendero de
vuestra restitución que os llevará a
conquistar la morada que os tiene
prometida vuestro Padre.
18. Os he dicho: Yo soy la fuente
de la vida, venid a lavaros de vuestras
manchas para que caminéis libres y
salvos hacia vuestro Padre y Creador.
Capítulo 31 Redencn y Salvación eterna
283
19. Mi fuente es de amor,
inagotable e infinita, de eso es de lo
que os habla mi sangre derramada en
aquel tiempo, ella selló mi palabra,
ella rubricó mi Doctrina. (158, 23
33)
20. Ahora, a muchos siglos de
distancia de aquellos acontecimientos,
os digo que, a pesar de haber
derramado mi sangre por toda la
humanidad, sólo han logrado alcanzar
su salvación los que han tomado el
camino que Jesús vino a enseñaros,
mientras que todos aquellos que han
persistido en la ignorancia, en su
fanatismo, en sus errores o en el
pecado, aún no están a salvo.
21. Yo os dije que si mil veces me
hiciera hombre y mil veces muriera en
la cruz, mientras la humanidad no se
levante a seguirme, no habrá
alcanzado su salvación. No es mi cruz
la que debe salvaros, sino la vuestra;
Yo llevé la mía a cuestas y en ella
expiré en cuanto hombre, y desde ese
instante fui en el seno del Padre.
Vosotros debéis imitarme en
mansedumbre y en amor, llevando a
cuestas vuestra cruz con verdadera
humildad hasta alcanzar el final de
vuestra misión para llegar a ser
también con vuestro Padre.
22. No hay quien no quiera
encontrar la felicidad, y mientras más
duradera sea, mejor, porque Yo vengo
a enseñaros un camino que conduce a
la suprema y eterna felicidad; sin
embargo, sólo os muestro el camino y
luego os dejo elegir el que más os
agrade.
23. Os pregunto: ¿Por qué si
anheláis felicidad, no la sembráis para
luego recogerla? ¡Cuán pocos son los
que se han sentido impulsados a
entregarse a la humanidad! (169, 37
38)
24. Errónea es la idea que tenéis de
lo que significa la vida en la tierra, de
lo que es el espíritu y de lo que es el
valle espiritual.
25. La mayoría de los creyentes
piensa que viviendo con cierta
rectitud o que arrepintiéndose en el
postrer instante de la vida de las faltas
cometidas, tiene asegurada la gloria
para su espíritu.
26. Ese falso concepto que priva al
hombre no le permite perseverar
durante toda su vida en el
cumplimiento de la ley, y hace que su
espíritu, cuando abandona este mundo
y llega a la mansión espiritual, se
encuentre con que ha llegado a un
sitio en el que no contempla las
maravillas que se había imaginado, ni
siente la dicha suprema a la que creía
tener derecho.
27. ¿Sabéis qué es lo que sucede a
esos seres que tenían la seguridad de
llegar al cielo y que en lugar de ello
sólo encontraron confusión? Al no
seguir habitando en la tierra, porque
les faltó el punto de apoyo de su
envoltura material y no poder elevarse
a las alturas en que se encuentran las
moradas de la luz espiritual, crearon
para sí, sin darse cuenta de ello, un
mundo que ni es humano ni es
profundamente espiritual.
Capítulo 31 Redención y Salvación eterna
284
28. Entonces es cuando se
preguntan los espíritus: ¿Esta es la
gloria?, ¿Esta es la morada destinada
por Dios a los espíritus, después de
tanto caminar en la tierra?
29. No, dicen otros, éste no puede
ser el seno del Señor, donde sólo la
luz, el amor y la pureza es lo que
puede existir.
30. Lentamente, por la meditación
y el dolor, llega el espíritu a la
comprensión. Comprende la divina
justicia e iluminado por la luz de su
conciencia juzga sus obras pasadas y
las encuentra que fueron pequeñas e
imperfectas, que no eran dignas de
merecer lo que él había creído.
31. Entonces, con esta preparación,
aparece la humildad y nace el deseo
de retornar a los caminos que dejó
para borrar las manchas, reparar los
yerros y hacer verdaderos ritos
ante su Padre.
32. Es menester esclarecer a la
humanidad estos misterios, para que
comprenda que la vida en la materia
es una ocasión para que el hombre
haga méritos para su espíritu, méritos
que lo elevarán hasta merecer habitar
en una morada de espiritualidad
superior, en donde nuevamente deberá
hacer ritos para no estacionarse y
seguir escalando de peldaño en
peldaño, porque "en la casa del Padre
hay muchas moradas".
33. Estos méritos los haréis a través
del amor como os lo ha enseñado la
ley eterna del Padre. Y así de peldaño
en peldaño, por la escala de
perfección, i vuestro espíritu
conociendo el sendero que conduce a
la gloria, a la verdadera gloria, que es
la perfección del espíritu. (184, 40
45)
34. En verdad os digo, que si en
este tiempo yo hubiese venido en
cuanto hombre, vuestros ojos habrían
tenido que ver mis heridas frescas y
sangrantes aún, porque el pecado de
los hombres no ha cesado, ni han
querido redimirse en el recuerdo de
aquella sangre derramada por Mí en el
Calvario y que fue una prueba de mi
amor por la humanidad. Pero he
venido en espíritu para evitaros la
afrenta de contemplar la obra de
quienes me juzgaron y sentenciaron
en la Tierra.
35. Todo está perdonado; pero
existe en cada espíritu algo de aquello
que derramé por todos en la cruz;
aquel aliento y aquella sangre no
creáis que se diluyeron o perdieron,
ellos representaban la vida espiritual
que Yo derramaba desde aquel
instante en todos los hombres; mas,
por aquella sangre que selló mi
palabra y confirmó cuanto hablé e
hice en la Tierra, los hombres se
levantarán en pos de la regeneración
de su espíritu.
36. Mi palabra, mis obras y mi
sangre, no fueron ni serán en vano. Si
a veces os llega a parecer que mi
nombre y mi palabra casi se han
olvidado, veréis de pronto cómo
surgen de nuevo, llenos de vigor, de
vida y de pureza, como una semilla
que a pesar de ser incesantemente
combatida, no muere jamás. (321, 64
66)
Capítulo 31 Redencn y Salvación eterna
285
37. La sangre de Jesús convertida
en luz de redención, penetró y sigue
penetrando en todos los espíritus
como salvación. Eternamente mi
Espíritu está dando salvación y luz,
continuamente hago penetrar los rayos
de mi luz en donde las tinieblas
existen, instante tras instante mi
Divino Espíritu se derrama, no en
sangre humana, sino en esencia, en
vida espiritual, sobre todos mis hijos.
(319, 36)
El “Cielo” deberá ser ganado
38. Los hombres, arrastrados por la
fuerza de sus pasiones, han
descendido tanto en sus pecados, que
habían perdido toda esperanza de
salvación, mas no hay ninguno que no
pueda ser salvo; porque el espíritu,
cuando se haya convencido de que las
tempestades humanas no cesarán
mientras no escuche la voz de la
conciencia, se levantará cumpliendo
con mi ley hasta llegar al final de su
destino que no está en la tierra sino en
la eternidad.
39. Los que creen que es absurda la
existencia y piensan en la inutilidad
de la lucha y del dolor, son los que
ignoran que la vida es el maestro que
modela y el dolor el cincel que
perfecciona. No penséis que Yo hice
el dolor para ofrecéroslo en un cáliz,
No penséis que Yo os haya hecho
caer. El hombre cayó en
desobediencia por mismo, y es por
eso que debe levantarse también por
su propio esfuerzo. Tampoco penséis
que solamente el dolor os
perfeccionará, no, también
practicando el amor llegaréis a Mí,
porque Yo soy amor. (31, 54 55)
40. Orad más con el espíritu que
con la materia, porque para salvarse
no basta un instante de oración o un
día de amor, sino una vida de
perseverancia, de paciencia, de obras
elevadas y acatamiento a mis
mandatos. Para ello os he dado
grandes potencias y sentidos.
41. Mi obra es como un arca de
salvación que invita a todos a
penetrar. Todo el que cumpla con mis
leyes, no perecerá. Si os guiáis por mi
palabra, seréis salvos. (123, 30 31)
42. Pensad que sólo lo que es
perfecto llega a ; por lo tanto
vuestro espíritu penetrará en mi Reino
sólo cuando haya alcanzado la
perfección. Brotasteis de sin
experiencia, s habréis de volver
engalanados con la vestidura de
vuestros méritos y virtudes. (63, 22)
43. En verdad os digo que los
espíritus de los justos que moran cerca
de Dios, con sus propias obras
labraron el derecho a ocupar ese
lugar, no porque Yo se los haya dado;
Yo sólo les enseñé el camino y les
mostré al final de él un galardón.
44. Benditos sean los que me dicen:
"Señor, vos sois el camino, la luz que
lo alumbra y la fuerza para el
caminante. Vos sois la voz que indica
el rumbo y nos reanima en la jornada
y también sois el galardón para el que
llega al fin". Si, mis hijos, Yo soy la
Capítulo 31 Redención y Salvación eterna
286
vida y la resurrección de los muertos.
(63, 74 75)
45. Hoy no preguntará el Padre:
¿Quién puede y está dispuesto a
rescatar con su sangre al género
humano? Ni responderá Jesús: Señor,
Yo soy el Cordero que está dispuesto
a trazar con mi sangre y mi amor, el
sendero de la restitución de la
humanidad.
46. Tampoco enviaré mi Verbo a
encarnar en este tiempo. Esa Era ya
pasó para vosotros y dejó su
enseñanza y elevación en vuestro
espíritu. Ahora he abierto una nueva
etapa de adelanto espiritual en la que
seréis vosotros los que hagáis méritos.
(80, 8 9)
47. Os quiero a todos felices, en
paz y habitando en la luz, para que
lleguéis a poseerlo todo no sólo por
mi amor, sino también por vuestros
méritos porque entonces vuestra
satisfacción y dicha serán perfectas.
(245, 34)
48. Yo vine a mostraros la belleza
de una vida superior a la humana, a
inspiraros las obras elevadas, a
enseñaros la palabra que prodiga
amor, a anunciaros la dicha no
conocida, aquella que espera al
espíritu que ha sabido escalar la
montaña del sacrificio, de la fe y del
amor.
49. Todo esto debéis reconocer en
mi Enseñanza, para que al fin
comprendáis que son vuestras obras
las que acercarán a vuestro espíritu a
la verdadera felicidad. (287, 48 49)
50. Si para ir de un continente a
otro de la Tierra, tenéis que cruzar por
montes altos y bajos, por mares, por
pueblos, ciudades y países, hasta
alcanzar la meta de vuestro viaje,
pensad que para llegar a aquella tierra
prometida, tendréis que viajar mucho,
para que en el largo tránsito recojáis
experiencia, conocimiento, desarrollo
y evolución del espíritu. Ese será el
fruto del árbol de la vida, que iréis al
fin a saborear, después de haber
luchado y llorado mucho por
alcanzarlo. (287, 16)
51. Sois hijos del Padre de la Luz,
mas si por debilidad vuestra habéis
caído en las tinieblas de una vida llena
de sinsabores, de errores y lágrimas,
estas penas pasarán porque os
levantaréis a mi voz, cuando os llame
y os diga: "Aquí estoy, iluminando
vuestro mundo e invitándoos a escalar
el monte en cuya cima encontraréis
toda la paz, la dicha y la riqueza que
en vano habéis querido atesorar en la
Tierra". (308, 5)
52. Cada mundo, cada morada, fue
creada para que en ella el espíritu
evolucionara y diese un paso hacia su
Creador y así, avanzando más y más
en la senda del perfeccionamiento,
pudiese tener ocasión de llegar
blanco, limpio y modelado al fin de su
jornada, a la cima de la perfección
espiritual que es precisamente habitar
en el Reino de Dios.
Capítulo 31 Redencn y Salvación eterna
287
53. ¿A quién le parece imposible
llegar a habitar en el seno de Dios?
¡Ah pobres mentes que no sabéis
reflexionar! ¿Ya olvidasteis que
brotasteis de mi seno, o sea que ya
antes habéis habitado en Él? Nada
extraño tendrá que todo cuanto bro
de la fuente de la vida, a ella retorne a
su debido tiempo.
54. Todo espíritu al brotar de Mí,
fue virgen, mas luego en su camino
muchos se mancharon; sin embargo,
estando todo previsto en forma sabia,
amorosa y justiciera por Mí, por
vuestro Padre, me adelanté a poner en
el camino que los hijos habrían de
recorrer, todos los medios necesarios
para su salvación y regeneración.
55. Si aquella virginidad espiritual
fue profanada por muchos seres,
llegará algún día en que purificando
todas sus faltas, adquieren su pureza
original, y esta purificación será ante
mi mirada muy meritoria, porque la
habrá logrado el espíritu a través de
grandes e incesantes pruebas para su
fe, su amor, su fidelidad y su
paciencia.
56. Todos volveréis por el camino
del trabajo, de la lucha y del dolor al
Reino de la Luz, desde el cual ya no
tendréis necesidad de encarnar en un
cuerpo humano, ni habitar en un
mundo de materia, pues para entonces
vuestro alcance espiritual ya os
permitirá hacer sentir vuestra
influencia y enviar vuestra luz de un
mundo a otro. (313, 21 24)
La fuerza más poderosa para la
Redención
57. He aquí el camino, venid por él
y os salvaréis. En verdad os digo que
no es menester haberme escuchado en
este tiempo para alcanzar la
salvación; todo aquel que en la vida
practique mi Ley divina de amor, y
ese amor inspirado en el Creador se
traduzca en amor hacia su semejante,
ése está a salvo, ése da testimonio de
en su vida y con sus obras. (63,
49)
58. Si el sol irradia luz de vida
sobre toda la Naturaleza, sobre todas
las criaturas, y si las estrellas irradian
también luz sobre la Tierra, ¿Por q
el Espíritu Divino no había de irradiar
luz sobre el espíritu del hombre?
59. Vengo a deciros ahora:
humanidad, deteneos, dejad que la luz
de la justicia que procede del amor, se
extienda por el mundo, dejad que mi
verdad os persuada de que sin amor
verdadero no alcanzareis la salvación.
(89, 34 35)
60. Mi luz es para todos mis hijos,
no sólo para vosotros que habitáis este
mundo sino para los espíritus que
viven en diferentes moradas. Todos
serán libertados y resucitados a la vida
eterna cuando con sus obras de amor
hacia sus hermanos cumplan mi
divino precepto que os pide que os
améis los unos a los otros. (65, 22)
61. Pueblo amado: este es el tercer
día en el que vengo a resucitar mi
palabra entre los muertos. Este es el
Capítulo 31 Redención y Salvación eterna
288
Tercer Tiempo en el que me aparezco
ante el mundo en forma espiritual,
para decirle: éste es el mismo Cristo
que visteis expirar en la cruz, que
ahora viene a hablaros porque El vive
y vivirá y será por siempre.
62. En cambio, veo que los
hombres a pesar de que en sus
religiones manifiestan estar diciendo
la verdad, llevan el corazón muerto a
la fe, al amor y a la luz. Creen que con
orar en sus templos y asistir a sus
ritos, tienen asegurada su salvación,
mas Yo os digo que es menester que
el mundo sepa que la salvación sólo la
alcanzará mediante la realización de
obras de amor y de caridad.
63. Los recintos sólo son la
escuela, las religiones no sólo deberán
concretarse a explicar la Ley, sino a
lograr que la humanidad comprenda
que la vida es el camino en donde
debe aplicar lo que en la Ley divina
haya aprendido, poniendo en práctica
mi Doctrina de amor. (152, 50 52)
64. Cristo se hizo hombre para
manifestar ante el mundo el amor
divino, pero los hombres son duros de
corazón y de entendimiento reacio,
olvidan pronto la lección recibida y la
interpretan mal. Yo sabía que la
humanidad llegaría a confundir la
justicia y el amor, con la venganza y
el castigo, por eso os anuncié un
tiempo en que volvería
espiritualmente al mundo a explicar a
la humanidad, las lecciones que no
había comprendido.
65. Ese tiempo anunciado es éste
en que vivís, y os he dado mi
enseñanza para que se manifieste mi
justicia y mi sabiduría divina, como
una perfecta lección del amor sublime
de vuestro Dios. ¿Creéis que Yo haya
venido por el temor de que los
hombres llegaran a destruir las obras
de su Señor o aun la misma vida? No,
Yo vengo sólo por amor a mis hijos, a
los que quiero ver llenos de luz y de
paz.
66. ¿Verdad que es justo que
también vosotros vengáis a
únicamente por el amor? Mas no por
el amor a vosotros mismos, sino
amando al Padre y a vuestros
hermanos. ¿Creéis que se inspire en el
amor divino aquél que huye del
pecado sólo por miedo al tormento, o
aquél que hace buenas obras pensando
sólo en el premio que con ello puede
alcanzar al conquistar un lugar en la
eternidad? El que así piensa, ni me
conoce, ni viene por amor a Mí, obra
únicamente por amor a mismo.
(164, 35 37)
67. Toda mi Ley se condensa en
dos preceptos: el amor a Dios y el
amor al prójimo. Ese es el camino.
(234, 4)
Salvación y Redención para cada
Espíritu
68. Ahora no vengo a levantar
muertos en cuanto al cuerpo, como lo
hice con Lázaro en el Segundo
Tiempo, hoy viene mi luz levantando
a los espíritus que son los que me
pertenecen. Y éstos se levantarán con
la verdad de mi palabra a la vida
eterna, porque vuestro espíritu es el
Capítulo 31 Redencn y Salvación eterna
289
zaro que ahora lleváis en vuestro
ser y al que Yo resucitaré y sanaré.
(17, 52)
69. La vida espiritual también está
regida por leyes y cuando os alejáis de
ellas muy pronto sentís el resultado
doloroso de aquella desobediencia.
70. Mirad cuán grande es mi anhelo
de salvaros; hoy, como en aquel
tiempo, cargaré la cruz para elevaros a
la vida verdadera.
71. Si mi sangre derramada en el
Calvario conmovió al corazón de la
humanidad y la convirtió a mi
Doctrina, en este tiempo será mi luz
divina la que estremezca al espíritu y
a la materia para haceros volver al
camino verdadero.
72. Quiero que vivan eternamente
los que han muerto a la vida de la
gracia; no quiero que vuestro espíritu
habite en las tinieblas. (69, 9 10)
73. Ved cómo muchos de vuestros
hermanos, esperan en el seno de su
idolatría la venida del Mesías. Mirad
cómo muchos en su ignorancia, creen
que sólo vendré a descargar mi
justicia sobre los malos, salvar a los
buenos y destruir al mundo, sin saber
que estoy entre los hombres como
Padre, como Maestro, como Hermano
o Amigo, lleno de amor y humildad,
extendiendo mi caridad para salvar,
bendecir y perdonar a todos. (170, 23)
74. Nadie ha nacido por casualidad,
y por humilde, torpe o pequeño que se
crea, ha sido hecho por la gracia del
Ser Supremo quien le ama igual que a
los seres que él considera superiores y
tiene un destino que le llevará como a
todos, al seno de Dios.
75. ¿Veis esos hombres que como
parias cruzan las calles, arrastrando el
vicio y la miseria sin saber quiénes
son ni a nde van? ¿Sabéis de los
hombres que aún habitan en selvas
rodeados de bestias? Ninguno está
olvidado por mi caridad, todos tienen
una misión que cumplir, todos poseen
el germen de la evolución y están en
el camino donde los méritos, el
esfuerzo y la lucha llevarán al espíritu
de peldaño en peldaño hasta Mí.
76. ¿Quién es aquel que no ha
deseado, aunque sea por un solo
instante, mi paz anhelando libertarse
de la vida terrestre? Todo espíritu
siente nostalgia del mundo que antes
habitó, del hogar donde nació. Aquel
mundo espera a todos mis hijos
invitándoles a gozar de la vida eterna
que algunos desean mientras otros tan
sólo esperan la muerte para dejar de
ser, porque llevan turbado el espíritu y
viven sin esperanza y sin fe. ¿Qué
puede alentar a esos seres a luchar por
su regeneración? ¿Qué puede
despertar en ellos el anhelo de
eternidad? Sólo esperan el no ser, el
silencio y el fin.
77. Mas ha vuelto la luz del mundo,
el camino y la vida para resucitaros
con mi perdón, para acariciar vuestra
frente fatigada, para consolar vuestro
corazón y hacer que el que se sentía
indigno de existir escuche mi voz que
le dice: Yo os amo ¡Venid a Mí! (80,
54 57)
Capítulo 31 Redención y Salvación eterna
290
78. Pod el hombre caer y
hundirse entre tinieblas y sentirse por
ello alejado de Mí, podrá creer que
cuando muere todo ha terminado para
él; en cambio, para ninguno
muere, ninguno se pierde.
79. ¡Cuántos hay que en el mundo
pasaron como seres perversos y hoy
están llenos de luz! ¡Cuántos que
dejaron como huella la mancha de sus
pecados, de sus vicios y sus crímenes,
ya han alcanzado la purificación!
(287, 9 10)
80. Cierto es que muchos van
manchando a su espíritu, mas no les
juzguéis porque no saben lo que
hacen. A esos también los salvaré, no
importa que ahora se hayan olvidado
de Mí, o que me hayan cambiado por
los falsos dioses que en el mundo han
creado. También a ellos los llevaré
hasta mi Reino, aun cuando ahora por
ir tras de los falsos profetas, se hayan
olvidado del dulce Cristo que les
entregó su vida para enseñarles su
doctrina de amor.
81. Nadie es malo para el Padre,
ninguno puede serlo si su principio
está en Mí. Equivocados, ciegos,
violentos, rebeldes, así han sido
muchos de mis hijos, en virtud del
libre albedrío con que fueron dotados,
mas en todos se hará la luz, y mi
caridad los conducirá por el sendero
de su redención. (54, 45 46)
82. Todos sois mi semilla, y el
Maestro la recoge; si entre la buena
simiente viene la semilla de cizaña,
también la tomo con amor entre mis
manos, para transformarla en dorado
trigo.
83. Veo en los corazones semilla de
cizaña, de fango, de crimen, de odios,
y sin embargo os recojo y os amo. A
esta semilla la acaricio y la purifico,
hasta que brilla como el trigo en el
sol.
84. ¿Creéis que la potencia de mi
amor no sea capaz de redimiros? Yo
os sembraré después de lavaros, en mi
jardín, donde daréis nuevas flores y
nuevos frutos. En mi divina tarea está
la misión de dignificaros. (256, 19
21)
85. ¿Cómo podrá perderse
irremisiblemente para un espíritu,
si lleva en un destello de mi luz que
jamás se extingue y doquier que vaya
me tiene delante? Por muy larga que
sea su reaciedad o muy duradera su
turbación, nunca serán esas tinieblas
más largas que mi eternidad. (255, 60)
86. Tan meritorio es ante que
un ser manchado con la huella de las
más graves faltas se purifique
inspirado en un elevado ideal, como
que un ser que ha perseverado en la
pureza, luche hasta el fin por no
mancharse, porque él desde un
principio amó la luz.
87. ¡Cuán distantes de la verdad
andan quienes piensan que los
espíritus turbados poseen distinta
naturaleza a la de los espíritus de luz!
88. Injusto sería el Padre si eso fuese
verdad, como también dejaría de ser
Todopoderoso si careciese de
sabiduría o de amor para salvar a los
Capítulo 31 Redencn y Salvación eterna
291
manchados, a los impuros, a los
imperfectos y no poder reunirlos con
todos los justos en una misma
morada. (295, 15 17)
89. Aun aquellos seres a los que
llamáis de tentación o demonios, de
cierto os digo que no son mas que
seres turbados o imperfectos de los
cuales el Padre se sirve sabiamente
para llevar a cabo sus altos designios
y planes.
90. Pero esos seres, hoy envueltos
sus espíritus en las tinieblas y muchos
de ellos haciendo un mal uso de los
dones que Yo les he concedido, serán
puestos a salvo por a su debido
tiempo.
91. Porque llegará el momento, ¡Oh
Israel!, en el que todas las criaturas
del Señor me estarán glorificando
eternamente; dejaría Yo de ser Dios,
si con mi poder; mi sabiduría y mi
amor, no lograse rescatar a un
espíritu. (302, 31)
92. ¿Cuándo los padres en la Tierra
han amado solamente a los hijos
buenos y aborrecido a los malos?
¡Cuántas veces les he visto ser más
cariñosos y solícitos precisamente con
los que s les ofenden y hacen
sufrir! ¿Cómo es posible que vosotros
pudieseis hacer obras de amor y de
perdón mayores que las mías? ¿Desde
cuándo se ha visto que el Maestro
tenga que aprender de los discípulos?
93. Sabed, por tanto, que a nadie
juzgo indigno de y que por eso el
Camino de salvación eternamente os
está invitando a recorrerle, así como
las puertas de mi Reino, que son la
luz, la paz y el bien, están
perennemente abiertas en espera de la
llegada de quienes estaban alejados de
la Ley y la verdad. (356, 18 19)
Glorioso futuro de los hijos de
Dios
94. No permitiré que se confunda
ni que se pierda uno solo de mis hijos.
A las plantas parásitas las convierto
en fructíferas, porque todas las
criaturas han sido formadas para
llegar a alcanzar un fin perfecto.
95. Quiero que vosotros gocéis
conmigo en mi Obra; ya antes os he
participado de mis atributos porque
sois parte de Mí; si todo me
pertenece, también a vosotros os hago
dueños de mi Obra. (9, 17 18)
96. No dudéis de mi palabra; en el
Primer Tiempo os cumplí mi promesa
de liberar a Israel de la esclavitud de
Egipto que significaba idolatría y
tinieblas, para llevaros a Canaán,
tierra de libertad y culto al Dios
viviente. Allí os fue anunciado mi
advenimiento en cuanto hombre, y la
profecía fue cumplida palabra por
palabra en Cristo.
97. Yo, aquel Maestro que habitó y
os amó en Jesús, prometí al mundo
hablarle en otro tiempo, manifestarme
en Espíritu; y aquí tenéis el
cumplimiento de mi promesa.
98. Hoy os anuncio que tengo
reservadas para vuestro espíritu
maravillosas regiones, moradas,
mansiones espirituales donde podáis
encontrar la libertad verdadera para
Capítulo 31 Redención y Salvación eterna
292
amar, para hacer el bien y extender mi
luz. ¿Podréis dudar de ello, después
de haberos cumplido mis anteriores
promesas? (138, 10 11)
99. Mi divino anhelo es el de
salvaros y llevaros a un mundo de luz,
de bellezas y de amor, donde vibréis
por la elevación del espíritu, por la
nobleza de los sentimientos, por el
ideal de perfección; mas, ¿No
descubrís en ese divino anhelo mi
amor de Padre? Ciertamente, quien no
lo comprenda así debe estar ciego.
(181, 13)
100. Mirad! Todas las galas de este
mundo están destinadas a desaparecer,
para que a su tiempo vengan otras;
mas vuestro espíritu seguirá viviendo
eternamente y contemplará al Padre
en todo su esplendor, al Padre de cuyo
seno brotó. Todo lo creado tiene que
volver al lugar de donde provino.
(147, 9)
101. Yo soy la luz, la paz y la
felicidad eternas y como vosotros sois
mis hijos, quiero y debo haceros
partícipes de mi gloria y para eso os
enseño la Ley como el camino que
conduce al espíritu a las alturas de
aquel Reino. (263, 36)
102. Tened siempre presente que el
espíritu que alcanza los altos grados
de la bondad, de la sabiduría, de la
pureza y el amor, está más allá del
tiempo, del dolor y de las distancias.
No está limitado a habitar un sitio,
puede estar en todas partes, y
encontrar en todo un supremo deleite
de existir, de sentir, de saber, de amar
y saberse amado. Ese es el cielo del
espíritu. (146, 70 71)
293
VIII. El Ser Humano
Capítulo 32 Encarnación, Naturaleza y Deberes del ser humano
La Encarnación en la tierra
1. Lloráis cuando uno de los
vuestros parte hacia el valle espiritual,
en vez de que os sintáis llenos de paz,
comprendiendo que aquél va a
acercarse un paso más a su Señor, y
en cambio, hacéis festín cuando un
nuevo ser llega a vuestro hogar, sin
que vosotros penséis en esa hora que
aquel espíritu ha venido a encarnar
para cumplir una expiación en este
valle de lágrimas; es cuando debíais
llorar por él. (52, 28)
2. Vosotros engendráis hijos de
vuestra carne, mas Yo soy quién
distribuye los espíritus en las familias,
en los pueblos, en las naciones, en los
mundos, y en esa justicia
impenetrable para los hombres, se
manifiesta mi amor. (67, 26)
3. Vivís el presente y no sabéis lo
que tengo destinado para vuestro
futuro. Estoy preparando a grandes
legiones de seres espirituales, que
habrán de venir a morar la tierra,
trayendo una delicada misión, y es
necesario que sepáis que muchos de
vosotros seréis padres de aquellas
criaturas en quienes encarnarán mis
enviados; vuestro deber es prepararos
para que sepáis recibirles y
conducirles. (128, 8)
4. Quisiera hablaros de muchas
enseñanzas espirituales, pero no
podéis comprenderlas aún. Si Yo os
revelase hasta q moradas
descendisteis en la tierra, no podríais
concebir cómo habitasteis en tales
lugares.
5. Hoy podéis negar que conocéis
el valle espiritual, porque a vuestro
espíritu, estando encarnado, le es
vedado su pasado, a fin de que no se
envanezca, ni sucumba, ni se
desespere ante su nueva existencia en
la cual tendrá que empezar como una
nueva vida.
6. Aunque quisieseis, no podríais
recordar, sólo os concedo que
conservéis un pensamiento o intuición
de lo que os revelo para que
perseveréis en la lucha y tengáis
conformidad en las pruebas.
7. Podéis dudar de todo lo que os
digo, mas en verdad aquel valle fue
vuestra morada cuando erais espíritu.
Fuisteis moradores de aquella
mansión en la cual no conocisteis el
dolor, en la que sentíais la gloria del
Padre en vuestro ser, porque no había
mancha en él.
8. Mas no teníais ritos, era
menester que dejarais aquel cielo y
descendierais al mundo para que
vuestro espíritu, mediante su esfuerzo,
conquistara aquel reino.
Capítulo 32 Encarnación, Naturaleza y Deberes del ser humano
294
9. Mas poco a poco fuisteis
descendiendo moralmente hasta
sentiros muy lejos de lo divino y de lo
espiritual, de vuestro origen. (114, 35
36)
10. Cuando el espíritu llega a la
Tierra, viene animado de los mejores
propósitos de consagrar su existencia
al Padre, de agradarlo en todo, de ser
útil a sus semejantes.
11. Pero una vez que se ve
aprisionado en la materia, tentado y
probado en mil formas en su jornada,
debilita, cede a los impulsos de la
carne, cede a las tentaciones, se torna
egoísta, y termina por amarse a
mismo sobre todas las cosas, y sólo
por instantes da oído a la conciencia
donde se encuentra escrito el destino y
las promesas.
12. Mi palabra os ayuda a recordar
vuestro pacto espiritual y a vencer las
tentaciones y obstáculos.
13. Nadie podrá decir que del
camino trazado por nunca ha
salido; pero os perdono para que
aprendáis a perdonar a vuestros
hermanos. (245, 47 48)
14. Una gran enseñanza espiritual
se requiere para que el hombre camine
de acuerdo con la voz de su
conciencia, porque la materia que le
rodea en el mundo a pesar de estar
todo saturado de amor divino,
sabiamente hecho para el bien y para
la felicidad del hombre, constituye
una prueba para el espíritu, desde el
instante en que viene a habitar un
mundo al cual no pertenece, unido a
un cuerpo cuya naturaleza es diferente
a la suya.
15. Ahí podréis encontrar la causa
por la que el espíritu olvida su pasado.
Desde el instante en que encarna en
una criatura inconsciente, recién
nacida y se funde en ella, inicia una
vida junto con aquel ser.
16. Del espíritu sólo quedan dos
atributos presentes: La conciencia y la
intuición, pero la personalidad, las
obras hechas y el pasado,
temporalmente quedan ocultos. Así ha
sido dispuesto por el Padre.
17. ¿Qué sería del espíritu que ha
venido de la luz de una elevada
morada a habitar entre miserias de
este mundo, si recordara su pasado?
¡Y cuántas vanidades habría entre los
hombres al serles revelada la grandeza
que en otra vida existió en su espíritu!
(237, 18 19)
La valoración correcta del
cuerpo y su conducción por el
Espíritu
18. No sólo os digo que purifiquéis
vuestro espíritu, sino también que
fortalezcáis a vuestra materia, para
que las nuevas generaciones que de
vosotros broten, sean saludables y sus
espíritus puedan cumplir su delicada
misión. (51, 59)
19. Velad por la salud de vuestro
cuerpo, buscad su conservación y
fortaleza. Mi Doctrina os aconseja que
tengáis caridad de vuestro espíritu y
de vuestro cuerpo, porque ambos se
complementan y se necesitan para el
Capítulo 32 Encarnación, Naturaleza y Deberes del ser humano
295
delicado cumplimiento espiritual que
les está encomendado. (92, 75)
20. No déis a vuestro cuerpo mayor
importancia de la que en realidad
tiene ni dejéis que ocupe el lugar que
sólo a vuestro espíritu corresponde.
21. Comprended que la envoltura
es sólo el instrumento que necesitáis
para que en la Tierra se manifieste el
espíritu. (62, 22 23)
22. Ved cómo esta doctrina es para
el espíritu, porque mientras la materia
cada día que pasa se acerca s al
seno de la tierra, el espíritu en
cambio, se aproxima cada vez más a
la eternidad.
23. El cuerpo, es el punto de apoyo
en el que descansa el espíritu mientras
habita en la tierra. ¿Por qué dejar que
se convierta encadena que sujeta o en
cadena que aprisiona? ¿Por qdejar
que él sea el timón de vuestra vida?
¿Acaso es justo que un ciego guíe al
que tiene vista en sus ojos? (126, 15
16)
24. Esta enseñanza es sencilla
como todo lo puro, lo divino, y por lo
tanto, fácil de comprenderse. Mas
para que la pongáis en práctica a
veces os parecerá difícil, las labores
del espíritu requieren esfuerzo,
renunciación o sacrificio por parte de
vuestro cuerpo y cuando carecéis de
educación o de disciplina espiritual,
tenéis que sufrir.
25. Desde el principio de los
tiempos ha existido la lucha entre el
espíritu y la materia, al tratar de
comprender qes lo justo, lo lícito y
lo bueno, para hacer una vida ajustada
a la Ley presentada por Dios.
26. En medio de esa lucha os
parece como si un poder extraño y
malévolo os indujese a cada paso a
alejarse de la batalla, invitándoos a
continuar por la senda de la
materialidad, en uso de vuestro libre
albedrío.
27. Yo os digo que no hay más
tentación que la fragilidad de vuestra
materia: sensible a cuanto le rodea,
débil para ceder, fácil para caer y
entregarse, mas, quien ha logrado
dominar los impulsos, pasiones y
debilidades de la materia, ese ha
vencido la tentación que en mismo
lleva. (271, 49 50)
28. La Tierra es campo de lucha,
mucho hay allí que aprender; si así no
fuese, os bastarían unos años de vida
sobre este planeta y no seríais
enviados una vez tras otra a
reencarnar. No hay tumba más
lóbrega y obscura para el espíritu, que
su propio cuerpo, si éste lleva en
escoria y materialismo.
29. Mi palabra os levanta de esa
tumba y luego os da alas para que
remontéis el vuelo a las regiones de
paz y luz espiritual. (213, 24 25)
La trascendencia del Alma, del
Espíritu y la Conciencia del
hombre
30. Podría el cuerpo vivir sin
espíritu, animado tan sólo por la vida
Capítulo 32 Encarnación, Naturaleza y Deberes del ser humano
296
material (alma)*, pero no sería
humano. Poseería espíritu y carecería
de conciencia, pero no sabría guiarse
por mismo, ni sería el ser superior
que por medio de la conciencia,
conoce la Ley, distingue el bien del
mal y recibe toda revelación divina.
(59, 56)
31. Sea la conciencia la que
ilumine al espíritu y el espíritu el que
guié a la materia. (71, 9)
32. Mientras en el mundo unos
persiguen la falsa grandeza, otros
dicen que el hombre es criatura
insignificante ante Dios, y hay
quienes se comparan con el gusano de
la tierra. Ciertamente, vuestra materia
en medio de la Creación, puede
pareceros pequeña, mas para no lo
es, por la sabiduría y el poder con que
Yo la he creado.
* Alma: es una particularidad que puede
observarse a través de toda la obra, de que la palabra
“alma” no es mencionada una sola vez. A los
primeros traductores (al alemán) les llamó la
atención, pero notaron que todos los escritos
originales en español ostentaron ésta característica.
(Nota bene: a mediados del siglo XX.)
Sin embargo los editores mexicanos de anto
(después del año 1950) también se percataron, de
que en situaciones definidas procede la mención de
éste “ser”, que gobierna el cuerpo humano y todos
sus sentidos, y que no puede ser el “espíritu”. Por
eso optaron por circunscribir las facultades del alma
en vez de nombrarlo, como “materia, carne, cuerpo,
envoltura, sentidos, corazón, mente” y otros. De ésta
forma protegían la esencia expresada en las palabras
del Señor donde procedía.
Sabemos por éstos escritos, que el alma se funde
con el espíritu para sus reencarnaciones y vida
eterna en el Más Allá, siendo el espíritu, por su
formación a través de la conciencia, guía y maestro
en ésta simbiosis.
33. ¿Cómo podéis juzgar las
dimensiones de vuestro ser, por el
tamaño de vuestro cuerpo? ¿Es que no
palpáis en él la presencia del espíritu?
El es mayor que vuestro cuerpo, su
existencia es eterna, su camino
infinito, de su desarrollo no alcanzáis
a ver su fin, así como tampoco su
principio. Yo no os quiero pequeños.
Os formé para que alcanzaceis
grandeza. ¿Sabéis cuando contemplo
pequeño al hombre? Cuando se ha
perdido en el pecado, porque entonces
ha perdido su nobleza y su dignidad.
34. Mucho tiempo ha que no estáis
conmigo, que ignoráis lo que en
realidad sois, porque habéis dejado
que duerman en vuestro ser muchos
atributos, potencias y dones que en
vosotros depositó vuestro Creador.
Dormís para el espíritu y la
conciencia, y precisamente en esos
atributos espirituales radica la
verdadera grandeza del hombre.
Imitáis a los seres que son de este
mundo porque en él nacen y en él
mueren. (85, 56 57)
35. Con mi palabra de amor, os
demuestro el valor que para tiene
vuestro espíritu. Nada existe en la
creación material que sea mayor que
vuestro espíritu, ni el astro rey con su
luz, ni la Tierra con todas sus
maravillas, ni ninguna otra criatura es
mayor que el espíritu que os he dado,
porque él es partícula divina, es flama
que ha brotado del Espíritu Divino.
36. Después de Dios, sólo los
espíritus poseen la inteligencia
Capítulo 32 Encarnación, Naturaleza y Deberes del ser humano
297
espiritual, la conciencia, el libre
albedrío.
37. Sobre el instinto y las
inclinaciones de la carne, se levanta
una luz que es vuestro espíritu y sobre
esa luz, un guía, un libro y un juez
que es la conciencia. (86, 68)
38. La humanidad, en su
materialismo, me dice: ¿Será cierto
que existe el reino del Espíritu? Y Yo
os contesto: Oh incrédulos, sois el
Tomás del Tercer Tiempo. Sentir
piedad, compasión, ternura, bondad,
nobleza, no son atributos de la
materia, como tampoco los son las
gracias y dones que lleváis ocultos en
vosotros mismos. Todos esos
sentimientos que lleváis grabados en
vuestro corazón y en vuestra mente,
todas esas potencias, son del espíritu y
no debéis negarlo. La carne es sólo un
instrumento limitado, y el espíritu no
lo está: El es grande por ser átomo de
Dios.
39. Buscad la mansión del espíritu
en el fondo de vuestro ser y la gran
sabiduría en la grandeza del amor.
(147, 21 22)
40. En verdad os digo que desde
los primeros días de la humanidad, el
hombre tuvo la intuición de llevar en
un ser espiritual, un ser que si bien
era invisible, se manifestaba en las
distintas obras de su vida.
41. Vuestro Señor, os ha revelado
de tiempo en tiempo, la existencia del
espíritu, su esencia y su arcano,
porque aun llevándolo en vosotros, es
tan denso el velo en que os envuelve
vuestra materialidad, que no podréis
llegar a contemplar lo que es más
noble y puro en vuestro ser.
42. Muchas son las verdades que el
hombre se ha atrevido a negar, sin
embargo, la creencia de la existencia
de su espíritu, no ha sido de las que
haya combatido más, porque el
hombre ha sentido y ha llegado a
comprender que negar a su espíritu,
sería tanto como negarse a sí mismo.
43. La materia humana, cuando ha
degenerado a causa de su pasiones, de
sus vicios y de su materialismo, se ha
convertido en cadena, en venda de
oscuridad, en prisión y en obstáculo
para el desarrollo del espíritu. A pesar
de ello, nunca le ha faltado en sus
horas de prueba, un destello de luz
interior que venga en su ayuda.
44. De cierto os digo que la
expresión más elevada y pura del
espíritu, es la conciencia, esa divina
luz interior que le hace ser entre todas
las criaturas que le rodean, la primera,
la más alta, la más grande y la más
noble. (170, 56 60)
45. A todo el pueblo le digo que el
más alto y hermoso título que posee el
hombre, es el de "Hijo de Dios",
aunque es preciso merecerlo.
46. Esa es la finalidad de la Ley y
las Enseñanzas: inspiraros el
conocimiento de mi verdad para que
podáis haceros dignos hijos de aquel
Padre Divino que es la suma
perfección. (267, 53)
47. Sabéis que fuisteis creados a
mi imagen y semejanza, y cuando lo
Capítulo 32 Encarnación, Naturaleza y Deberes del ser humano
298
decís, pensáis en vuestra forma
humana; os digo, que ano está mi
imagen, sino en vuestro espíritu, el
cual para asemejarse a Mí, tiene que
perfeccionarse practicando las
virtudes.
48. Yo soy el Camino, la Verdad y
la Vida, soy la justicia y el bien y todo
ello proviene del amor divino.
¿Comprendéis ahora cómo deberíais
ser para que fueseis a mi imagen y
semejanza? (31, 51 52)
49. En vos tenéis un reflejo de lo
divino, me lleváis en verdad. La
inteligencia, la voluntad, las
potencias, sentidos y virtudes que
poseéis, hablan de la esencia superior
a la que pertenecéis y son un
testimonio viviente del Padre de quien
brotasteis.
50. A veces la imagen que de
lleváis en vuestro ser, la llegáis a
manchar y a profanar con la
desobediencia y el pecado, entonces
no os asemejáis a Mí, porque no basta
tener un cuerpo humano y un espíritu
para ser imagen del Creador; la
verdadera semejanza conmigo, está en
vuestra luz y en vuestro amor para
todos vuestros semejantes. (225, 23
24)
51. Os formé a imagen y semejanza
mía, y si Yo soy Trino y Uno, en
vosotros existe también la trinidad.
52. Vuestro cuerpo material
representa a la Creación, por su
formación y armonía perfecta.
Vuestro espíritu encarnado es una
imagen del Verbo que se hizo hombre
para trazar en el mundo de los
hombres una huella de amor, y
vuestra conciencia es una chispa
radiante de la luz divina del Espíritu
Santo. (220, 11 12)
53. ¿Qué mérito tendría vuestro
espíritu, si actuara dentro de un
cuerpo sin voluntad y sin
inclinaciones propias? La lucha del
espíritu con su envoltura es de
potencia a potencia, ahí encuentra el
crisol donde debe probar su
superioridad y su elevación, es la
prueba donde muchas veces ha
sucumbido por un instante el espíritu
ante las tentaciones que el mundo le
ofrece a través de la carne. Es tanta la
fuerza que ejercen sobre el espíritu,
que os llegó a parecer que una
potencia sobrenatural y maligna os
arrastraba al abismo y os perdía en las
pasiones.
54. ¡Qué grande es la
responsabilidad del espíritu ante Dios!
La carne no tiene contraída esa
responsabilidad; ved cómo llegando la
muerte descansa para siempre en la
tierra. ¿Hasta cuándo haréis méritos
para que vuestro espíritu se haga
digno de habitar moradas más
perfectas que ésta en que vivís?
55. El mundo os ofrece coronas que
sólo hablan de vanidad, de soberbia,
de falsa grandeza. Al espíritu que sabe
pasar por sobre esas vanidades, le está
reservada en el más allá otra corona,
la de mi sabiduría. (53, 9 11)
56. La vida debe manifestarse antes
en el espíritu que en la materia.
Capítulo 32 Encarnación, Naturaleza y Deberes del ser humano
299
Cuántos son los que han habitado este
mundo y cuán poco los que han
vivido espiritualmente, los que han
dejado manifestar la gracia que existe
en cada ser, en esa chispa divina que
el Creador depositó en el hombre.
57. Si los hombres lograran
conservar la transparencia en su
conciencia, a través de ella podrían
contemplar su pasado, su presente y
su futuro.
58. El espíritu es semejante a mi
arcano. ¡Cuánto encierra él! ¡A cada
paso y a cada instante tiene algo que
revelaros, manifestaciones a veces tan
profundas, que llegan a ser
incomprensibles a vosotros!
59. Esa chispa de luz que existe en
todo humano, es el lazo que une al
hombre con lo espiritual, es lo que lo
pone en contacto con el más allá y con
su Padre. (201, 37 40)
60. ¡Ah, si vuestra materia pudiera
recoger lo que vuestro espíritu recibe
a través de su videncia! Porque el
espíritu nunca deja de ver, aun cuando
el cuerpo por su materialidad nada
perciba de ello. ¿Cuándo sabréis
interpretar a vuestro espíritu? (266,
11)
61. Vosotros que no amáis la vida
porque la llamáis cruel, mientras no
reconozcáis la importancia de la
conciencia en el hombre ni os dejéis
conducir por ella, nada de verdadero
valor encontraréis.
62. Es la conciencia la que eleva al
espíritu a una vida superior por sobre
la materia y sus pasiones. La
espiritualidad os hará sentir el gran
amor de Dios, cuando logréis
practicarla; entonces comprenderéis
la importancia de la vida,
contemplaréis su belleza y
encontraréis su sabiduría. Entonces
sabréis por qué le he llamado VIDA.
63. Después de conocer y
comprender esta enseñanza ¿Quién
osará desecharla, diciendo que no es
verdad?
64. Cuando comprendáis que en la
conciencia esta vuestro verdadero
valor, viviréis en armonía con todo lo
creado por vuestro Padre.
65. Entonces, la conciencia
embellecerá la pobre vida humana,
pero antes será necesario que el
hombre se aleje de todas las pasiones
que lo apartan de Dios, para seguir el
sendero de la justicia y la sabiduría.
Será cuando empiece para vosotros la
verdadera vida, esta vida que hoy
contempláis con indiferencia, porque
no sabéis lo que despreciáis ni
imagináis su perfección. (11, 44 48)
El templo de Dios en el hombre
66. Es infantil el concepto que de
tiene la humanidad, porque no ha
sabido penetrar en las revelaciones
que sin cesar le he hecho. Para el que
sabe prepararse, soy visible y
tangible y donde quiera estoy
presente, en cambio, para el que no
posee sensibilidad, porque el
materialismo lo ha endurecido, apenas
si comprende que existo, y me siente
inmensamente distante, imposible de
ser sentido o visto en alguna forma.
Capítulo 32 Encarnación, Naturaleza y Deberes del ser humano
300
67. Es menester que el hombre sepa
que me lleva en sí, que en su espíritu
y en la luz de su conciencia tiene la
presencia pura de lo divino. (83, 50
51)
68. El dolor que agobia a los
hombres de este tiempo, los va
conduciendo paso a paso, sin que de
ello se den cuenta, a las puertas del
santuario interior, ante el cual
preguntarán, impotentes para seguir
adelante: Señor ¿En dónde estás? Y
del interior del templo, surgirá la
dulce voz del Maestro diciéndoles:
Aquí estoy, donde siempre he
habitado: en vuestra conciencia. (104,
50)
69. Vosotros habéis nacido en Mí;
la vida espiritual y material, la
tomasteis del Padre; y en sentido
figurado puedo deciros, que al tiempo
de nacer de Mí, Yo he nacido en
vosotros.
70. Nazco en vuestra conciencia,
crezco en vuestra evolución y me
manifiesto en plenitud en vuestras
obras de amor, para que digáis llenos
de gozo: El Señor es conmigo. (138,
68 69)
71. Hoy sois párvulos y no siempre
acertáis a comprender mi lección, mas
por lo pronto hablad a Dios con
vuestro corazón, con vuestro
pensamiento, y El os responderá
desde lo más interno de vuestro ser.
Su mensaje, que hablará en vuestra
conciencia, será una voz clara, sabia,
amorosa la que poco a poco iréis
encontrando y a la que s tarde os
acostumbraréis. (205, 47)
72. He de levantar la iglesia del
Espíritu Santo en el corazón de mis
discípulos en este Tercer Tiempo. Ahí
hará morada el Dios Creador, el Dios
fuerte, el Dios hecho hombre en el
Segundo Tiempo, el Dios de la
sabiduría infinita. El vive en vosotros,
mas si queréis sentirle y escuchar el
eco de su palabra, tendréis que
prepararos.
73. Quien practica el bien, siente
interiormente mi presencia, lo mismo
aquel que es humilde o el que ve en
cada semejante a un hermano.
74. En vuestro espíritu existe el
templo del Espíritu Santo. Ese recinto
es indestructible, no existen
vendavales ni huracanes capaces de
derribarlo. Es invisible e intangible a
la mirada humana; sus columnas serán
el anhelo de superarse en el bien; su
cúpula, la gracia que el Padre derrama
sobre sus hijos; la puerta, el amor de
la Madre Divina, porque todo aquel
que llama a mi puerta, estará tocando
el corazón de la Madre Celestial.
75. He aquí, discípulos, la verdad
que existe en la iglesia del Espíritu
Santo, para que no seáis de los que se
confunden con falsas interpretaciones.
Los templos de cantera fueron sólo un
símbolo y de ellos no quedará ni
piedra sobre piedra.
76. Quiero que en vuestro altar
interior, arda siempre la llama de la fe
y que comprendáis que con vuestras
obras estáis poniendo los cimientos
donde descansará algún día el gran
Capítulo 32 Encarnación, Naturaleza y Deberes del ser humano
301
santuario. Tengo a prueba y en
preparación a toda la humanidad
dentro de sus diversas ideas, porque a
todos les daré parte en la construcción
de mi templo. (148, 44 48)
302
303
Capítulo 33 Hombre y Mujer, Padres e Hijos, Matrimonio y
Familia
La relación entre el hombre y la
mujer
1. Desde antes que llegaseis a la
Tierra, Yo ya conocía vuestra
trayectoria e inclinaciones, y para
ayudaros en vuestra jornada, puse en
vuestro camino a un corazón que, con
su amor a vosotros iluminara el
sendero. El corazón lo mismo fue de
un hombre que de una mujer. Así he
querido ayudaros, para que lleguéis a
ser como un báculo de fe, de fuerza
moral y de caridad para los
necesitados. (256, 55)
2. De la dicha de ser padre, quise
participaros y os hice padres de los
hombres para que forjaseis seres
semejantes a vosotros en los que
encarnarían los espíritus que Yo os
enviara. Si en lo divino y eterno existe
el amor maternal, quise que en la vida
humana existiese un ser que lo
representara y ese ser es la mujer.
3. En un principio el ser humano
fue dividido en dos partes, creando así
los dos sexos, el uno, el hombre, el
otro, la mujer; en él fuerza,
inteligencia, majestad; en la otra
ternura, gracia, belleza. El uno, la
simiente, la otra, la tierra fecunda. He
ahí dos seres que sólo unidos podrán
sentirse completos, perfectos y felices,
porque con su armonía formarán una
sola carne, una sola voluntad y un
solo ideal.
4. A esa unión, cuando es
inspirada por la conciencia y por el
amor, se le llama matrimonio.
5. En verdad os digo: Yo
contemplo que en este tiempo el
hombre y la mujer se han apartado de
su camino.
6. Descubro hombres que se
apartan de sus responsabilidades,
mujeres que huyen de la maternidad y
otras que invaden los campos
destinados al hombre, cuando desde la
antigüedad se os dijo que el hombre
es la cabeza de la mujer.
7. No por ello se sienta la mujer
menospreciada porque ahora os digo
que la mujer es el corazón del
hombre.
8. He ahí porqué he instituido y
santificado el matrimonio, porque en
la unión de esos dos seres
espiritualmente iguales pero
corporalmente diferentes, se encuentra
el estado perfecto. (66, 68 69)
9. Cuán pocos son los que aspiran
a vivir en el paraíso de la paz, de la
luz y de la armonía, cumpliendo con
amor las leyes divinas.
10. Muy larga es la senda por la
que ha transitado la humanidad y aún
prefiere comer los frutos prohibidos
que sólo acumulan penas y
desengaños en su vida. Frutos
prohibidos son aquéllos que siendo
buenos por haberlos creado Dios,
Capítulo 33 Hombre y Mujer, Padres e Hijos, Matrimonio y Familia
304
pueden transformarse en nocivos al
hombre si éste no se ha preparado
debidamente o los toma con exceso.
11. El hombre y la mujer toman sin
preparación el fruto de la vida y
desconocen su responsabilidad ante el
Creador, al traer nuevos seres a
encarnar en la Tierra. (34, 12 14)
12. Algunos me preguntan: Señor,
¿Por ventura el amor humano es
ilícito y abominable delante de Ti y
sólo apruebas el amor espiritual?
13. No, pueblo. Bien está que al
espíritu le corresponden los más
elevados y puros amores, mas también
en la materia deposité un corazón para
que amase y le di sentidos para que a
través de ellos amase a cuanto le
rodea.
14. El amor que radica únicamente
en la materia, es propio de los seres
irracionales, porque ellos carecen de
una conciencia que ilumine su
camino; por otra parte, os diré que de
las buenas uniones tienen que brotar
siempre buenos frutos y encarnar en
ellos espíritus de luz. (127, 7 8 y 10)
15. No he venido a pediros
sacrificios sobrehumanos. Ni al
hombre le he exigido que deje de ser
hombre por seguirme, ni a la mujer le
he pedido que deje de serlo para
cumplir con una misión espiritual. Al
esposo no lo he separado de su
compañera, ni a ella la he distanciado
del esposo para que puedan servirme,
ni a los padres les he dicho que
abandonen a sus hijos o que dejen el
trabajo para que puedan seguirme.
16. A unos y a otros, al convertirlos
en labriegos de esta campiña, les he
hecho comprender que no por ser mis
siervos dejan de ser humanos y que
por lo mismo tienen que saber dar a
Dios lo que es de Dios y al mundo lo
que a él corresponde. (133, 55 56)
La conformación y el deber del
hombre
17. A vosotros, varones, os he
concedido una heredad, una hacienda,
una mujer de quien sois
administradores, para que la améis y
cultivéis. Y sin embargo, ha llegado a
vuestra compañera presentándome
quejas y llanto por vuestra
incomprensión.
18. Os he dicho que sois fuertes,
que habéis sido formados a mi imagen
y semejanza, mas no os he mandado
humillar a la mujer y hacer de ella
vuestra esclava.
19. Os he hecho fuertes para que
me representéis en vuestro hogar,
fuertes en la virtud, en el talento, y os
he dado como complemento en
vuestra vida terrestre, como
compañera a la mujer, para que en el
amor de ambos, encontréis fortaleza
para afrontar las pruebas y vicisitudes.
(6, 61)
20. Pensad, varones, que muchas
veces habéis sido vosotros los que
habéis hecho caer en vuestras redes a
mujeres virtuosas, buscando en ellas
las fibras sensibles y débiles. Y esos
espejos que fueron limpios y que hoy
se encuentran empañados, debéis
Capítulo 33 Hombre y Mujer, Padres e Hijos, Matrimonio y Familia
305
hacer que reflejen nuevamente la
claridad y la belleza de su espíritu.
21. ¿Por qué hoy despreciáis a las
mismas que ayer indujisteis a la
perdición? ¿Por qué os quejáis de la
degeneración de la mujer?
Comprended que si vosotros la
hubieseis conducido por el camino de
mi Ley, que es ley del corazón y de la
conciencia, del respeto y la caridad,
amándola con el amor que eleva y no
con la pasión que envilece, no
tendríais por qué llorar y quejaros y
ellas no hubieran caído.
22. El hombre busca y exige en la
mujer virtudes y hermosura, mas ¿Por
qué exigís lo que no merecéis?
23. Veo que os creéis aún con
grandes méritos, a pesar de estar
escasos de ellos. Reconstruid con
vuestras obras, palabras y
pensamientos lo que habéis destruido,
dando a la honestidad, a la moral y a
la virtud el valor que tienen.
24. Si así lucháis varones, habréis
ayudado a Jesús en su obra de
salvación y vuestro corazón gozará
cuando contempléis los hogares
honrados por buenas esposas y dignas
madres. Vuestra alegría será grande
cuando miréis que la virtud retorna a
aquéllas que la habían perdido.
25. La redención es para todos.
¿Por qno ha de redimirse hasta el
más pecador? Por eso os digo,
varones: trabajad conmigo para salvar
a las que habéis llevado a la perdición,
alentándolas con la luz de mi
Doctrina; haced llegar a su mente y
corazón mis pensamientos amorosos;
llevadles mis mensajes hasta las
mismas prisiones y hospitales, aún a
los lugares del fango, porque ahí, ellas
llorarán de arrepentimiento y de dolor
por no haber sido fuertes cuando el
mundo con sus tentaciones las arrastró
hacia la perversión.
26. Toda mujer fue niña, toda
mujer fue virgen, por lo tanto podríais
llegar a su corazón por el camino de la
sensibilidad.
27. De los hombres que no han
mancillado esas virtudes, me serviré
para confiarles esta tarea, recordad
que os he dicho: "Por vuestras obras
seréis reconocidos". Dejad que el
espíritu hable a través de la materia.
28. Mas a quienes no han sabido
respetar las gracias depositadas por
Mí en ese ser, les digo: ¿Por qué decís
que amáis, cuando no es amor lo que
sentís? ¿Por qué procuráis que caigan
otras y nada os detiene? Pensad, ¿Qué
sentiría vuestro corazón si lo que
hacéis con esas flores deshojadas lo
hiciesen con vuestra madre, con
vuestra hermana o con la mujer amada
y, por lo tanto, respetada? ¿Habéis
pensado alguna vez en las heridas que
causasteis a los padres de aquéllas a
quienes cultivaban con tanto amor?
29. Preguntad a vuestro corazón en
un recto examen a la luz de la
conciencia, si se puede recoger lo que
no se ha sembrado.
30. ¿Cómo preparáis vuestra vida
futura si estáis hiriendo a vuestros
semejantes? ¿Cuántas serán vuestras
víctimas? ¿Cuál será vuestro final? En
verdad os digo que tenéis muchas
víctimas sacrificadas en el torbellino
de vuestras pasiones, algunas que
Capítulo 33 Hombre y Mujer, Padres e Hijos, Matrimonio y Familia
306
pertenecen a vuestro presente y las
otras a vuestro pasado.
31. Quiero que el corazón y los
labios que han sido un nido de
perfidias y mentira, se conviertan en
nido de verdad y de casto amor.
32. Iluminad el camino de los
demás con la palabra y el ejemplo,
para que podáis ser los salvadores de
la mujer caída. ¡Ah si cada uno de
vosotros redimiese siquiera una!
33. No os expreséis mal de esa
mujer, porque la palabra ofensiva que
hiere a una, herirá a todas las que la
escuchan, porque desde ese instante
también aquéllas tendrán que
convertirse en malos jueces.
34. Los actos y secretos de los
demás, respetadlos, porque no os
corresponde juzgarlos. Yo prefiero
hombres caídos en el pecado para
levantarlos, que hipócritas que
aparentan pureza y sin embargo
pecan. Prefiero un gran pecador pero
sincero, a la pretensión de una falsa
virtud. Si queréis engalanaros, que sea
con las galas de la sinceridad.
35. Si encontráis una mujer
virtuosa, de sentimientos elevados y
os sentís indignos de llegar a ella
aunque la améis, si luego la rebajáis y
la despreciáis y si después de haber
sufrido y haber comprendido vuestro
error la buscáis para encontrar
consuelo, en vano llamaréis a su
puerta.
36. Si todas las mujeres que han
pasado por la vida de un solo hombre,
hubiesen recibido de él la palabra y el
sentimiento de amor, de respeto y
comprensión, vuestro mundo no se
encontraría a la altura de pecado en
que está. (235, 18 32)
La mujer, esposa y madre
37. Mujeres, sois vosotras las que
con vuestra oración conserváis la poca
paz que en la tierra existe, las que
como fieles guardianes del hogar
cuidáis de que no le falte el calor del
amor. Así os unís a María, para
quebrantar la soberbia humana. (130,
53)
38. Mujeres que regáis el camino
de este mundo con vuestras lágrimas,
y que con sangre marcáis vuestro paso
por esta vida: descansad en para
que cobréis nuevas fuerzas y sigáis
siendo el nido de amor, el fuego del
hogar, el cimiento fuerte de la casa,
que en la Tierra os he confiado. Para
que sigáis siendo la alondra, cuyas
alas envuelvan al esposo y a los hijos,
Yo os bendigo.
39. Yo enaltezco al varón y el lugar
de la mujer a la diestra del hombre.
Santifico el matrimonio y bendigo la
familia.
40. En este tiempo vengo con
espada de amor a colocar todas las
cosas en su sitio ya que antes fueron
puestas por el hombre fuera de él.
(217, 29 31)
41. En verdad os digo que la
regeneración humana deberá empezar
por la mujer, para que sus frutos, que
serán los hombres del mañana, se
encuentren limpios de las manchas
que los han llevado a la degeneración.
Capítulo 33 Hombre y Mujer, Padres e Hijos, Matrimonio y Familia
307
42. Y luego al hombre
corresponderá hacer su parte en esta
obra de reconstrucción, porque todo
aquél que haya pervertido a una
mujer, deberá regenerarla.
43. Hoy os he inspirado para que
salvéis a la mujer que en su camino ha
tropezado, y cuando me presentéis a
la que habéis salvado, Yo le daré una
flor, una bendición y una paz muy
grande para que no vuelva a caer.
44. Si así cumplieseis esta misión,
esos seres heridos por el mundo
sentirían penetrar en su corazón el
amor de Jesús.
45. Yo escucharé cuando en su
oración me digan: Padre mío, no veáis
mi pecado, ved tan sólo mi dolor; no
juzguéis mi ingratitud, ved sólo mi
sufrimiento. En ese instante
descenderá a aquel corazón atribulado
mi consuelo y se purificará con el
llanto. ¡Si supierais que la oración del
pecador es más sentida que la del
vanidoso que se cree justo y limpio!
(235, 16 17 y 43 45)
46. Del amor con que os he dado la
vida, pocas pruebas o señales dan los
hombres. De todos los afectos
humanos, el que más se asemeja al
amor divino es el amor maternal,
porque en él existe el desinterés, la
abnegación y el ideal de hacer la
felicidad del hijo aun a costa del
sacrificio. (242, 39)
47. A vosotras, mujeres estériles, el
Maestro os dice: mucho habéis
deseado y pedido que vuestro vientre
se convierta en fuente de vida y
habéis esperado que al anochecer o al
amanecer, se escuchara en vuestras
entrañas el latir de un tierno corazón;
pero los días y las noches han pasado
y sólo sollozos han brotado de vuestro
pecho porque el hijo no ha llegado a
llamar a vuestras puertas.
48. ¡Cuántas de vosotras que me
estáis oyendo y que habéis sido
desahuciadas por la ciencia, tendréis
que dar fruto para que creáis en mi
poder! Y por ese prodigio muchos me
reconozcan; velad y aguardad. No
olvidéis mis palabras. (38, 42 43)
La educación de los niños y
adolescentes
49. Padres de familia, evitad
errores y malos ejemplos; no os exijo
perfección, solamente amor y caridad
para con vuestros hijos. Preparaos de
espíritu y materia, porque en el más
allá, las grandes legiones de espíritus
esperan el instante para encarnar entre
vosotros.
50. Quiero una nueva humanidad
que crezca y se multiplique no sólo en
número sino en virtud, para que
contemplen cercana la ciudad
prometida y sus hijos alcancen a
morar en la nueva Jerusalén.
51. Quiero que se llene la Tierra de
hombres de buena voluntad, que sean
frutos de amor.
52. Destruid la Sodoma y Gomorra
de este tiempo, no dejéis que vuestro
corazón se familiarice con sus
pecados, ni imitéis a sus moradores.
(38, 44 47)
Capítulo 33 Hombre y Mujer, Padres e Hijos, Matrimonio y Familia
308
53. Guiad con celo a vuestros hijos,
enseñadles a cumplir con las leyes del
espíritu y de la materia; y si ellos las
infringen, corregidles, porque
vosotros como padres me representáis
en la Tierra. Recordad entonces a
Jesús que lleno de santo enojo, dio
una lección para todos los tiempos a
los mercaderes de Jerusalén,
defendiendo la causa divina, las leyes
inmutables. (41, 57)
54. Hoy habéis dejado de ser niños
y podéis comprender el sentido de mis
enseñanzas; también sabéis que
vuestro espíritu no nació junto con el
cuerpo que poseéis, y que el principio
del uno no es el del otro. Esos niños
que mecéis en vuestros brazos, llevan
inocencia en su corazón, mas en su
espíritu encierran un pasado a veces
más largo y azaroso que el de sus
mismos padres. ¡Cuán grande es la
responsabilidad de quienes tienen que
cultivar esos corazones para que su
espíritu alcance progreso en el
camino!
55. No por esto miréis con menos
amor a vuestros hijos; pensad que no
sabéis quiénes son ni lo que han
hecho; antes bien, aumentad para ellos
vuestra caridad y amor y agradeced a
vuestro Padre que haya puesto en
vosotros su misericordia para
convertiros en guías y consejeros de
vuestros hermanos espirituales, de
cuyos cuerpos pasáis a ser padres por
la sangre. (56, 31 32)
56. Yo digo a los padres de familia
que así como se preocupa por el
futuro material de sus hijos, lo hagan
también por su futuro espiritual, por la
misión que en ese sentido hayan
traído al mundo. (81, 64)
57. Sabed que el espíritu cuando
encarna, trae consigo todos sus dones,
que su destino está ya escrito y que
por lo tanto, nada tiene que recibir en
el mundo. El trae un mensaje o una
restitución. A veces viene a recoger
una siembra y en otras a saldar una
deuda; pero siempre viene a recibir en
esta vida, una lección de amor que le
da su Padre.
58. Los que vais conduciendo a
vuestros hijos a través de esta vida,
haced que ellos pasada la edad de la
inocencia, penetren en el camino de
mi Ley, despertad sus sentimientos,
reveladles sus dones e inducidles
siempre a lo bueno, y en verdad os
digo, que a quien así acercaseis a Mí,
será bañado en la luz que brota de ese
fuego divino, que es mi amor. (99, 64
65)
59. Espiritualmente habéis
recorrido un largo camino y ahora os
asombráis ante la intuición y el
desarrollo que manifiestan las nuevas
generaciones desde su más tierna
infancia; porque son espíritus que han
vivido mucho y que ahora vuelven,
para caminar delante de la humanidad,
unos por las sendas del espíritu y
otros por los caminos del mundo,
según sus dones y su misión. Mas en
todos ellos, la humanidad encontrará
la paz. Esos seres de que os hablo
serán vuestros hijos. (220, 14)
Capítulo 33 Hombre y Mujer, Padres e Hijos, Matrimonio y Familia
309
60. ¿Creéis que ante el mal
ejemplo de un padre en la Tierra,
vicioso o malvado, el hijo comete un
error en no seguirlo en su manera de
ser? ¿O creéis que el hijo está
obligado a seguir los pasos de sus
padres?
61. En verdad os digo, debe ser la
conciencia y la razón las que os guíen
por el sendero recto. (271, 33 34)
62. La inocencia bendita se
contamina con la maldad del mundo,
la juventud transita en vertiginosa
carrera y las doncellas también se han
despojado de su pudor, de la castidad,
de la honestidad; todas estas virtudes
han partido de sus corazones, han
alimentado las pasiones mundanas y
sólo anhelan los placeres que les
conducen al abismo.
63. Vengo a hablaros con toda
claridad para que os levantéis y déis
un paso firme en la evolución de
vuestro espíritu. (344, 48)
64. Encended en la juventud el
amor hacia sus semejantes, inspiradles
grandes y nobles ideales, porque ella
será la que el mañana luche por
alcanzar una existencia en la cual
brille la justicia, el amor y la sagrada
libertad del espíritu. Preparaos todos,
porque la gran batalla de la que os han
venido hablando las profecías, no ha
llegado aún. (139, 12)
Una palabra a las niñas y
doncellas
65. Todos los espíritus tenéis en Mí
a un Padre divino y si os he dado en la
vida material padres humanos, es para
que den vida a vuestro cuerpo y
representen cerca de vosotros a
vuestro Padre celestial. Os he dicho:
Amarás a Dios sobre todo lo creado
amaras a tu padre y a tu madre". No
descuidéis entonces vuestros deberes;
si no habéis reconocido el amor de
vuestros padres y aún los tenéis en el
mundo, bendecidlos y reconoced sus
méritos. (9, 19)
66. Especialmente le hablo en este
día a las doncellas, las que mañana
habrán de iluminar con su presencia la
vida de un nuevo hogar, que sepan
que el corazón de la esposa y el de la
madre, son lámparas que iluminan ese
santuario, así como el espíritu es
quien ilumina el templo interior.
67. Desde ahora disponeos para
que vuestra vida nueva no os
sorprenda, desde ahora id preparando
la senda por la que habrán de caminar
vuestros hijos, aquellos espíritus que
aguardan la hora de acercarse a
vuestro seno a tomar forma y vida
humana para cumplir una misión.
68. Sed mis colaboradores en mis
planes de restauración, en mi obra de
regeneración y de justicia.
69. Apartaos de tantas tentaciones
que acechan vuestro paso en este
tiempo. Orad por las ciudades
pecadoras, donde tantas mujeres se
pierden, donde tantos santuarios se
profanan y donde tantas lámparas se
apagan.
70. Extended con vuestros
ejemplos la semilla de vida, de verdad
y de luz que contrarresten los efectos
Capítulo 33 Hombre y Mujer, Padres e Hijos, Matrimonio y Familia
310
de la falta de espiritualidad en la
humanidad.
71. ¡Vírgenes de este pueblo,
despertad y preparaos a la lucha! No
os ceguéis por las pasiones del
corazón, no os deslumbréis ante lo
irreal. Desarrollad vuestros dones de
intuición, de inspiración, vuestra
delicadeza y ternura, fortaleceos en la
verdad y tendréis preparadas vuestras
mejores armas para hacer frente a la
lucha de esta vida.
72. Para que vosotras transmitáis el
amor en vuestra sangre, para que
sustentéis a vuestros hijos con la
esencia de la vida que es el amor de
que tanto os hablo, necesitáis antes
vivirlo, saturaros de él, y sentirlo
profundamente. Esto es lo que viene a
hacer mi enseñanza en vuestro
corazón. (307, 31 36)
Matrimonio y familia
73. La ley del matrimonio
descendió como una luz que habló a
través de la conciencia de los
primeros, para que reconociesen que
la unión del uno con la otra,
significaba un pacto con el Creador.
El fruto de esa unión fue el hijo, en el
que se fundieron la sangre de sus
padres como una prueba de lo que
atareis ante Dios, en la Tierra no
podrá ser desatado.
74. Esa dicha que el padre y la
madre sienten cuando han dado un
hijo al mundo, es semejante a la que
el Creador experimentó cuando se
hizo Padre dando vida a sus hijos muy
amados. Si después, por conducto de
Moisés os entregué leyes para que
supieseis elegir la compañera y no
codiciaseis la mujer de vuestro
prójimo, fue porque la humanidad, en
virtud de su libre albedrío, se había
perdido en las veredas del adulterio y
de las pasiones.
75. Pasados los tiempos, vine en
Cristo al mundo y con mi dulce
enseñanza que es siempre ley de
amor, elevé al matrimonio y con ello
la moral y la virtud humana. Hablé en
parábolas para hacer inolvidable mi
palabra, e hice del matrimonio una
institución sagrada.
76. Ahora que me encuentro
nuevamente entre vosotros, os
pregunto, hombres y mujeres: ¿Qué
habéis hecho del matrimonio? !Cuán
pocos podrán contestar
satisfactoriamente! Mi institución
sagrada ha sido profanada, de aquella
fuente de vida, brota muerte y dolor.
Sobre la blancura de la hoja de esa
ley, están las manchas y las huellas
del hombre y la mujer. El fruto que
debiera ser dulce, es amargo, y el
cáliz que beben los hombres es de
hiel.
77. Os apartáis de mis leyes y
cuando tropezáis, os preguntáis
angustiados. ¿Por qué será tanto
dolor? Porque siempre los instintos de
la carne han desoído la voz de la
conciencia. Ahora Yo os pregunto:
¿Por qué no tenéis paz, si os he
entregado todo lo necesario para que
fueseis felices?
78. Yo he puesto en el firmamento
un manto azul para que bajo él
construyeseis vuestros nidos de amor,
para que ahí, alejados de las
Capítulo 33 Hombre y Mujer, Padres e Hijos, Matrimonio y Familia
311
tentaciones y complicaciones del
mundo vivieseis con la sencillez de
las aves, porque en la sencillez y en la
limpia oración, pueden sentirse la paz
de mi reino y la revelación de muchos
misterios.
79. Todo el que se une en
matrimonio ante mi Divinidad, aún
cuando su unión no esté sancionada
por ningún ministro, hace un pacto
conmigo, pacto que queda anotado en
el libro de Dios, en donde están
anotados todos los destinos.
80. ¿Quién podrá borrar de ahí esos
dos nombres entrelazados? ¿Quién
poden el mundo desatar lo que en
mi ley ha sido unido?
81. Si Yo os desuniere, estaría
destruyendo mi propia obra. Cuando
me habéis pedido ser unidos en la
Tierra y os lo he concedido, ¿Por qué
faltáis después a vuestras promesas y
desmentís vuestros juramentos? ¿Por
ventura no es una burla a mi ley y a
mi nombre? (38, 32 37 y 39 41)
82. He hablado al corazón de la
mujer, madre y esposa, que no han
sabido conservar la limpidez en el
corazón, ni han sabido dar al
compañero y a los hijos, el calor de la
ternura y comprensión.
83. ¿Cómo podrían elevar su vida
espiritual, hombres y mujeres si antes
no han corregido los grandes errores
que existen en su vida humana?
84. Mi Obra requiere que sus
discípulos sepan dar testimonio con la
limpidez y la verdad de los actos de su
vida.
85. A unos y a otros pregunto:
¿Tenéis hijos?, pues tened caridad de
ellos; si pudieseis contemplar por un
momento a esos espíritus, os sentiréis
indignos de llamaros sus padres. No
les deis malos ejemplos, cuidaos de
hacer escándalo delante de los niños.
86. Yo sé que en este tiempo, como
nunca, existen problemas en el seno
de los matrimonios, problemas a los
que sólo les encuentran una solución:
el distanciamiento, la separación.
87. Si esta humanidad tuviese del
conocimiento espiritual la noción
necesaria, no incurriría en tan graves
errores, porque encontraría en la
oración y en la espiritualidad, la
inspiración para solucionar los trances
más difíciles y vencer las pruebas más
duras.
88. Mi luz llega a todos los
corazones, a los tristes y a los
vencidos, para alentarlos. (312, 36
42)
89. En el Segundo Tiempo penetré
en el hogar de muchos matrimonios
unidos por la ley de Moisés, y ¿Sabéis
cómo encontré a muchos de ellos?
Riñendo, destruyendo la simiente de
paz, de amor y de confianza; miré
guerras y discordia en los corazones,
en su mesa y en su lecho.
90. Penetré también en el hogar de
muchos que, sin haber sido su
matrimonio sancionado por la ley, se
amaban y vivían como lo hacen las
alondras en el nido, acariciando y
protegiendo al ser querido.
91. ¡Cuántos hay que viviendo bajo
un mismo techo no se aman y al no
Capítulo 33 Hombre y Mujer, Padres e Hijos, Matrimonio y Familia
312
amarse, no están unidos, sino están
distantes espiritualmente! Mas no
hacen pública su separación, por
temor a un castigo divino o a las leyes
humanas, o al juicio de la sociedad y
eso no es un matrimonio; en esos
seres no hay unión ni verdad.
92. Sin embargo, presentan su falsa
unión, visitan los hogares y los
templos, van por los caminos y el
mundo no los juzga porque saben
ocultar su falta de amor. En cambio,
cuántos que se aman, tienen que
esconderse, ocultando su verdadera
unión, y sufriendo incomprensiones e
injusticias.
93. La Humanidad no se ha elevado
para penetrar y juzgar la vida de sus
semejantes. Los hombres que llevan
en su mano las leyes espirituales y
humanas, no usan la verdadera justicia
para sancionar estos casos.
94. Pero esos tiempos de
comprensión y prudencia que os
anuncio, en que la humanidad se
perfeccionará, vendrán y entonces
volveréis a ver como en los tiempos
patriarcales, antes de Moisés, en que
la unión de los seres se hacía como lo
he hecho en este día con mis hijos,
espiritualmente; como lo haréis
vosotros también en esos tiempos por
venir, ante la presencia de los padres
de los que van a unirse, de los amigos
y parientes, en medio de la mayor
espiritualidad, fraternidad y regocijo.
(357, 25 27)
313
Capítulo 34 Libre albedrío y Conciencia
La trascendencia de la
Conciencia y del libre albedrío
1. Oíd, discípulos: El hombre
tiene como dones espirituales el libre
albedrío y la conciencia; todos al
nacer están dotados de virtudes y
pueden hacer uso de ellas. En su
espíritu está la luz de la conciencia;
pero a la vez que la materia se
desarrolla, con ella se desarrollan las
pasiones, las malas inclinaciones,
siendo éstas las que luchan contra las
virtudes.
2. Dios así lo permite, porque sin
lucha no hay méritos, y así lo
necesitáis para ascender en el camino
espiritual. ¿Cuál sería el mérito de los
hijos de Dios, si no lucharan? ¿Q
haríais si vivieseis llenos de felicidad,
como lo deseáis en el mundo?
¿Rodeados de comodidades y
riquezas, podríais esperar el progreso
espiritual? Estaríais estancados
porque no existe el mérito donde no
hay lucha.
3. Mas no os confundáis, porque
al hablaros de lucha, Yo me refiero a
la que desarrolláis para vencer
vuestras debilidades y pasiones. Esas
luchas son las únicas que permito a
los hombres para que dominen su
egoísmo y su materialidad, a fin de
que el espíritu tome su verdadero sitio
iluminado por la conciencia.
4. Esa batalla interior la
autorizo, mas no aquélla que hacen
los hombres con el deseo de
engrandecerse, cegados por la
ambición y la maldad. (9, 42 44)
5. Lucha el espíritu por alcanzar
su elevación y su progreso, mientras
la materia cede a cada paso a las
atracciones del mundo; mas podrían
armonizar espíritu y materia, tomando
ambos lo que lícitamente les
corresponde, eso es lo que os enseña
mi Doctrina.
6. ¿Cómo podréis en cada paso
practicar mi Ley? Escuchando la voz
de la conciencia que es el juez de
vuestros actos. No vengo a ordenaros
lo que no podríais cumplir; vengo a
persuadiros de que el camino de la
felicidad no es una fantasía, sino que
existe y la forma de transitar por él, es
la que os estoy revelando.
7. Sois libres de escoger el
camino, pero es mi deber de Padre
mostraros el verdadero, el más corto,
aquel que ha estado siempre
iluminado por la luz del faro divino
que es mi amor a vosotros, que sois
los discípulos sedientos siempre de
escuchar nuevas palabras que vengan
a afirmar vuestros conocimientos y a
vivificar vuestra fe. (148, 53 55)
8. He puesto la conciencia en
vuestro ser para que ella esté de por
medio en todos vuestros pasos, ya que
la conciencia sabe distinguir el bien
del mal, y lo justo de lo que no lo es.
Con esa luz no podréis ser engañados,
Capítulo 34 Libre albedrío y Conciencia
314
ni llamados ignorantes. ¿Cómo podría
el espiritualista engañar a su
semejante o tratar de engañarse a
mismo, si conoce la verdad? (10, 32)
9. El hombre en la Tierra es un
príncipe a quien mi amor y mi justicia
dieron ese título y la orden que recibió
desde el principio fue el de señorear la
Tierra.
10. Sobre el divino don de su libre
albedrío puse un faro de luz que
iluminara la senda de su vida: la
conciencia
11. Libertad para obrar y la luz de
la conciencia para distinguir el bien
del mal, son dos de los mayores dones
con que mi amor de Padre heredó a
vuestro espíritu. Están en el hombre
antes de que nazca y después que
muere. La conciencia lo guía y no se
aparta de él en la desesperación, ni en
la pérdida de la razón ni en la agonía,
porque está íntimamente unida al
espíritu. (92, 32 34)
12. El espíritu goza del don del
libre albedrío, medio por el cual debe
hacer méritos para salvarse.
13. ¿Quién guía, orienta o aconseja
al espíritu, durante su libre trayecto,
para distinguir lo cito de lo ilícito y
por lo tanto para no perderse? La
conciencia.
14. La conciencia es la chispa
divina, es una luz superior; y es una
fuerza para ayudar al hombre a no
pecar. ¿Qué mérito habría en el
hombre si la conciencia tuviera fuerza
material para obligarlo a permanecer
en el bien?
15. Yo quiero que sepáis que el
mérito consiste en escuchar aquella
voz, en persuadirse de que ella nunca
miente ni se equivoca en lo que
aconseja y en obedecer fielmente sus
dictados.
16. Como vosotros podréis
comprender, para escuchar claramente
aquella voz, se requiere preparación y
concentración en mismo. ¿Quiénes
practican esta obediencia en los
tiempos presentes? Contestaos
vosotros.
17. La conciencia siempre se ha
manifestado en el hombre; pero la
humanidad no ha alcanzado el
desarrollo necesario para guiar toda su
vida por esa luz. Ha tenido necesidad
de leyes, enseñanzas, preceptos,
religiones y consejos.
18. Cuando los hombres lleguen a
penetrar en comunión con su espíritu,
y en vez de buscar lo espiritual hacia
el exterior, lo busquen en su interior,
podrán escuchar la voz suave,
persuasiva, sabia y justa que estuvo
siempre vibrando en ellos sin que la
escuchasen, y comprenderán que en la
conciencia está la presencia de Dios,
que ella es el verdadero medio por el
cual debe el hombre comunicarse con
su Padre y Creador. (287, 26 30)
19. Todos lleváis mi luz, todo
espíritu posee esa gracia; pero,
mientras que en unos esa luz ha ido
aumentando, creciendo, saliendo al
exterior para manifestarse, en otros
sólo permanece en estado latente,
oculta, ignorada. Mas os digo en
verdad, que por muy retrasado que sea
Capítulo 34 Libre albedrío y Conciencia
315
espiritualmente un hombre, siempre
podrá distinguir entre el bien y el mal,
por lo que todos sois responsables de
vuestras obras delante de Mí.
20. Debo deciros que la
responsabilidad crece en vosotros
según se desarrolle vuestro
conocimiento, porque iréis siendo
cada vez más sensibles a los dictados
de la conciencia. (310, 69 70)
21. Quiero que sepáis que sois
entre todas las criaturas de este
mundo, el ser predilecto dotado de
espíritu y conciencia; os he dado el
libre albedrío para que toméis por
vuestra voluntad el camino recto que
conduce a Mí; no es el camino florido
el que os ofrezco, sino el de oración,
penitencia y lucha y por ese sendero
os guiará vuestra conciencia. (58, 42)
22. ¿Qué sería del espíritu privado
de su libre albedrío? En primer lugar
no sería espíritu y por lo tanto no sería
creación digna del Ser Supremo; sería
algo así como esas máquinas que
vosotros hacéis; algo sin vida propia,
sin inteligencia, sin voluntad, sin
aspiraciones. (20, 37)
23. Yo di libre albedrío al hombre,
mas si éste en su ofuscación llegase a
reclamarme por ello, le diré que
también le di voluntad y
entendimiento, a la vez que le revelé
mi ley, que es el camino para no
tropezar ni perderse y encenen él la
luz de la conciencia que es el faro
interior que ilumina el camino del
espíritu y lo conduce a la vida eterna.
24. ¿Por qué existe el pecado,
predomina el mal y se desatan las
guerras? Porque el hombre no escucha
los dictados de la conciencia y hace
mal uso de su libre albedrío. (46, 63
64)
25. El mundo no está escuchando
porque la voz de estas materias por las
que me comunico tienen escaso
alcance, es entonces la voz de la
conciencia que es mi sabiduría la que
habla a la humanidad sorprendiendo a
muchos, que encerrados en su
egoísmo, están sordos al llamado de
aquella voz, atentos sólo a la
adulación y a la adoración terrestre,
recreándose en su grandeza y en su
poderío. (164, 18)
El abuso del libre albedrío
26. Hoy me encuentro con una
humanidad desfalleciente en lo
espiritual, a causa del abuso que ha
hecho del don del libre albedrío. Yo
tracé un camino de justicia, de amor,
de caridad, de bien; el hombre ha
creado otro de aparente luz, el cual le
ha conducido al abismo.
27. Al volver, mi palabra os marca
el mismo camino, aquel que no habéis
querido tomar; y sería injusto e in-
sensato el que dijera que esta doctrina
confunde o aletarga. (126, 5 6)
28. Contemplad a la humanidad
ocupada en destruirse y odiarse, en
arrebatarse el poder unos a otros sin
detenerse ante el crimen, el hurto o la
traición. Ahí tenéis a los hombres que
por millones sucumben víctimas de
Capítulo 34 Libre albedrío y Conciencia
316
sus semejantes y otros que perecen
bajo el efecto del vicio, ¿Hay luz en
ello? ¿Habla el espíritu que en ellos
existe? Lo que hay es tiniebla y dolor,
resultado del abuso del don del libre
albedrío y de no escuchar la voz
interior, de no mirar la luz de esa
chispa de Dios que todos lleváis en
vuestro ser y que es el destello divino
al que llamáis conciencia. (79, 31)
29. El libre albedrío es la expresión
mas alta, es el don mas completo de la
libertad que le fue concedida al
hombre en el camino de la vida, a fin
de que su perseverancia en el bien,
lograda por el consejo de la
conciencia y por la lucha en el
cumplimiento de las pruebas, le
hiciese alcanzar el seno del Padre.
Mas el libre albedrío ha sido
sustituido por el libertinaje, es desoída
la conciencia y solo se atiende a los
dictados del mundo y la espiritualidad
ha sido sustituida por el materialismo.
30. Ante tanta confusión y tanto
desvío, mi doctrina les parecerá
absurda a los hombres de este tiempo;
mas Yo os digo, que es la enseñanza
justa para lograr que los hombres se
libren del letargo en que se
encuentran. (157, 15 16)
31. Mi palabra es el camino, es la
divina ley que os guía hacía la
perfección, es la luz que eleva al
espíritu pero que se ha visto
empañada cuando la carne, por su
dureza, se ha impuesto desoyendo el
llamado interior de su conciencia.
32. Entonces ¡Ay del espíritu que
ha cedido bajo el impulso de la
materia y se ha dejado dominar por la
influencia del mundo que le rodea,
cambiando su puesto de guía por el de
un ser indefenso el cual llevan de un
lado hacia otro las pasiones y las
flaquezas humanas, a semejanza de
las hojas secas cuando son llevadas
por el viento sin dirección fija!
33. El hombre más amante de la
libertad teme someterse a la voluntad
divina, temeroso de que su espíritu
llegue a sujetarle privándole de
muchas satisfacciones humanas que él
sabe que le dañan y abandona el
camino que lo lleva a la vida
verdadera. (97, 36)
34. El tiempo en que los hombres
han tomado el libre albedrío para
emplearlo en placeres, bajas pasiones,
odios y venganzas, está llegando a su
fin. Mi justicia está cerrando las
veredas del pecado y abriendo, en
cambio, la senda de la reconciliación
y de la regeneración, para que puedan
encontrar el camino de la paz que en
vano han buscado por otros medios.
(91, 80)
35. Yo os el don del libre
albedrío y he respetado esa bendita
libertad concedida a mis hijos; pero
también puse en vuestro ser la luz
divina de la conciencia para que
guiados por ella, encauzaseis vuestros
dones y Yo os digo que en la lucha
del espíritu y la materia ha sufrido el
espíritu una derrota, una caída
dolorosa, que poco a poco le ha ido
Capítulo 34 Libre albedrío y Conciencia
317
alejando más y más de la fuente de la
verdad que soy Yo.
36. Su derrota no es definitiva, es
pasajera, porque del fondo de su
abismo se levantará cuando su
hambre, su sed, su desnudez y sus
tinieblas no las pueda soportar más. El
dolor será su salvación y oyendo la
voz de su conciencia, se levantará
fuerte y luminoso, ferviente e
inspirado, tomando nuevamente sus
dones; pero ya no con aquella libertad
de aplicarlos al bien o al mal, sino
consagrándolos tan sólo al
cumplimiento de las leyes divinas,
que es el mejor culto que podéis
ofrecer a mi Espíritu. (257, 65 66)
Es menester obedecer a los
impulsos de la Conciencia
37. ¡Cuán lejos de la realidad se
encuentran en estos instantes millones
de seres, que sólo viven para su
presente material! ¿Cómo podrán
abrir sus ojos a la realidad? Solamente
escuchando la voz de la conciencia.
Esa voz que para ser oída requiere de
la concentración, de la meditación y la
oración. (169, 16)
38. Siempre que queráis saber si el
camino que seguís es el de la
evolución, consultaréis a la conciencia
y si en ella hay paz y en vuestro
corazón se alberga la caridad y la
buena voluntad para vuestros
hermanos, estaréis seguros de que
vuestra luz aún ilumina y vuestra
palabra consuela y sana.
39. Mas si descubriereis que en
vuestro corazón ha germinado la
codicia, la mala voluntad, la
materialidad y la lujuria, podréis estar
ciertos de que vuestra luz se ha
tornado en tiniebla, en impostura.
¿Queréis que cuando el Padre os haga
el llamado, presentéis en vez de trigo
dorado una cosecha inmunda? (73,
45)
40. Discípulos: Si no queréis sufrir
equivocaciones o errores, analizad
vuestros actos a la luz de vuestra
conciencia, y si hay algo que la
empañe, examinaos a fondo y
encontraréis la mancha, para que
podáis corregirla.
41. Dentro de vosotros existe un
espejo donde podréis miraros y ver si
estáis limpios o no.
42. El espiritualista deberá ser
reconocido por sus actos, los cuales
para que sean limpios, tendrán que
haber sido dictados por la conciencia.
Quien así practique, se sentirá con
derecho a llamarse mi discípulo.
43. ¿Quién podrá engañarme a Mí?
Nadie. Yo no vengo a juzgaros por lo
que hacéis, sino por la intención con
que lo hacéis. Estoy en vuestra
conciencia y más allá de ella. ¿Cómo
podéis pensar que Yo pueda ignorar
vuestros actos y el vil de ellos?
(180, 11 13)
La lucha entre el libre albedrío y
la Conciencia
44. Cuando los primeros seres
humanos habitaron la Tierra, en ellos
puso el Creador su amor y les dotó de
espíritu, encendió su luz en la
Capítulo 34 Libre albedrío y Conciencia
318
conciencia, a la vez que les era dado
el libre albedrío.
45. Y mientras unos lucharon por
perseverar en el bien combatiendo
todas las tentaciones con el fin de
permanecer limpios y dignos del
Señor y de acuerdo con su conciencia,
otros, de pecado en pecado y de falta
en falta, fueron forjando una cadena
de pecados, eslabón por eslabón,
guiados sólo por la voz de los
sentidos, dominados por sus pasiones,
sembrando el error y la tentación entre
sus hermanos.
46. Pero al lado de estos espíritus
turbados, también han venido mis
profetas como ángeles mensajeros de
mi Divinidad, a despertar a la
humanidad, a prevenirle de las
acechanzas y a anunciarle mi llegada.
(250, 38 39)
47. Dura y rebelde fue la carne para
seguir los dictados de esa luz interior
que llamáis conciencia y le fue más
fácil seguir los impulsos que le
encaminaban hacia el libertinaje de
sus instintos y de sus pasiones.
48. Mucho ha recorrido la
humanidad la senda de la vida en esta
Tierra, en plena lucha entre la
conciencia que nunca ha callado, y la
carne que quisiese hacer del
materialismo su culto y su ley, no
habiendo vencido hasta ahora ni la
materia ni el espíritu puesto que la
lucha continúa.
49. ¿Me preguntáis quién vencerá?
Y Yo os digo que ya no tarda mucho
el triunfo absoluto de la conciencia,
obrando a través del espíritu en la
carne.
50. ¿No presentís que después de
tanta lucha y tanto combatir, tiene que
doblegarse la materia que es humana
y pasajera, ante la conciencia que es
mi luz eterna?
51. Comprended que después de
tan prolongado combate, el hombre al
fin alcanzará la sensibilidad y la
docilidad que nunca ha tenido ante esa
voz y esa vida espiritual que vibra y
palpita dentro de su ser.
52. Hacia ese punto marcháis todos
sin que os déis cuenta, mas, cuando
miréis en la Tierra el triunfo del bien
y de la justicia, entenderéis el porqué
de la lucha, de los combates y las
pruebas. (317, 21 26)
53. Ved cómo el hombre está antes
y por sobre todo cuanto le rodea; que
es el único ser dotado de libre
albedrío y de conciencia. De ese libre
albedrío han provenido todos los
errores, caídas y pecados de la
humanidad; pero son errores pasajeros
ante la justicia y la eternidad del
Creador, porque luego se impondrá la
conciencia sobre las flaquezas de la
materia y sobre la debilidad del
espíritu, con ello vendrá el triunfo de
la luz, que es saber sobre las tinieblas,
que son ignorancia; será el triunfo del
bien, que es amor, justicia y armonía,
sobre el mal, que es egoísmo,
libertinaje, injusticia. (295, 49)
54. Para nada es imposible, mi
voluntad se ha cumplido y siempre se
hará, aún cuando haya ocasiones en
Capítulo 34 Libre albedrío y Conciencia
319
que parezca que es la voluntad del
hombre la que domina y no la mía.
55. En la senda del libre albedrío
del hombre, su reinado sobre la
Tierra, los triunfos de su soberbia, el
dominio que con su fuerza llega a
veces a imponer, son tan fugaces
comparados con la eternidad, que en
forma alguna pueden hacer variar los
planes divinos, pero mañana o en el
curso de su cumplimiento irá
manifestándose la voluntad de mi
Espíritu sobre todos los seres, dejando
lo bueno y borrando lo impuro. (280,
9 10)
56. Tiempo llegará en que las
fronteras de este mundo sean borradas
por el amor y en que los mundos se
acerquen unos a otros por
espiritualidad.
57. Mientras, seguirá la lucha entre
la conciencia y el libre albedrío, del
cual toma y se aprovecha el hombre
para hacer de su vida lo que le place.
58. La lucha entre esas dos fuerzas
llegará a su culminación y el triunfo
se inclinará de parte del espíritu, el
cual, en una entrega absoluta de amor
hacia su Padre, le dirá: "Señor,
renuncio a mi libre albedrío, hágase
en mí sólo vuestra voluntad".
59. Yo bendeci al que así llegue
delante de y lo envolveré en mi
luz, mas le haré saber que esa bendita
libertad de que fue dotado, nunca se la
quitaré, pues el que hace la voluntad
de su Padre, el que es fiel y obediente,
es digno de la confianza de su Señor.
(213, 61 64)
La Conciencia a través de la
Nueva Palabra de Dios
60. Mi Doctrina, llena de luz y
amor, viene a fortalecer al espíritu,
con el fin de que llegue a imponer su
potestad sobre la carne y sensibilizarla
de tal manera, que cada vez le sean
más perceptibles las inspiraciones de
la conciencia.
61. Espiritualidad es la meta que la
humanidad debe perseguir, ya que a
través de ella llegará a identificarse en
plenitud con la conciencia y llegar por
fin a distinguir el bien del mal.
62. Porque a causa de la falta de
elevación espiritual de los hombres,
aquella voz interior, profunda y sabia,
recta y justa, no ha podido ser
debidamente escuchada e interpretada,
y por lo tanto, el hombre no ha
llegado a tener un conocimiento
absoluto que le permita distinguir
verdaderamente el bien del mal.
63. Y no solamente eso, sino que
también encuentre en sí la fuerza
necesaria para seguir todo impulso
bueno y obedecer toda inspiración
luminosa, rechazando al mismo
tiempo cualquier tentación,
pensamiento o sentimiento impuro o
malo. (329, 56 57)
64. ¿Cuán fácil será para los
humanos entenderse cuando penetren
en meditación y escuchen la voz de su
razón superior, la voz de ese juez a
quien no quieren oír, porque saben
que les ordena todo lo contrario de lo
que están haciendo.
65. Puedo deciros que si no habéis
estado dispuestos a escuchar los
Capítulo 34 Libre albedrío y Conciencia
320
dictados de vuestra conciencia,
tampoco habéis sido obedientes y
mansos para practicar mi doctrina. La
reconocéis en teoría, mas no la lleváis
a la práctica; le reconocéis esencia
divina, decís que fue muy grande
Cristo y que su enseñanza es perfecta;
pero nadie quiere ser grande como el
Maestro, nadie quiere llegar hasta El,
imitándolo verdaderamente, y debéis
saber que Yo vine, no lo para que
supieseis que soy grande, sino
también para que todos vosotros lo
seáis. (287, 35 36)
66. Yo reuniré a todos los hombres
y a todos los pueblos en torno a mi
nuevo mensaje, les llamaré como el
pastor a las ovejas y les prepararé la
paz de un aprisco, donde se refugien
de las inclemencias y de las
tempestades.
67. Ya veréis cómo a pesar de que
muchos aparentemente no tienen la
menor huella de fe o de espiritualidad,
conservan en lo más puro de su
espíritu, los principios inmortales de
la vida espiritual; ya veréis cómo
muchos de los que os parece que no
tienen culto alguno, llevan en lo más
íntimo de su ser, un altar
indestructible.
68. Ante ese altar interior se habrán
de postrar espiritualmente los
hombres, a llorar sus faltas, sus malas
obras y sus ofensas, arrepentidos
sinceramente de su desobediencia.
Allí, ante el altar de la conciencia se
derrumbará la soberbia humana,
dejando los hombres de considerarse
superiores por sus razas. Entonces
vendrán las renunciaciones, la
restitución y finalmente la paz, como
fruto legítimo del amor y la humildad,
de la fe y la buena voluntad. (321, 9
11)
321
Capítulo 35 El poder de los pensamientos, sentimientos y de la
voluntad
El envío y recepción de
pensamientos y sus efectos
1. Hay fuerzas invisibles a la
mirada humana e imperceptibles a la
ciencia del hombre, que influyen
constantemente en vuestra vida.
2. Las hay buenas y las hay malas,
las unas os dan la salud y las otras os
provocan enfermedades; las hay
luminosas y también obscuras.
3. ¿De nde surgen esas fuerzas?
Del espíritu, discípulos, de la mente y
de los sentidos.
4. Todo espíritu encarnado o
desencarnado, al pensar, emana
vibraciones; todo sentimiento ejerce
una influencia. Podéis estar seguros
de que el mundo está poblado de esas
vibraciones.
5. Ahora podréis comprender
fácilmente que donde se piensa y se
vive en el bien, tienen que existir
fuerzas e influencias saludables y que
donde se vive fuera de las leyes y
normas que señala el bien, la justicia y
el amor, tienen que existir fuerzas
maléficas.
6. Unas y otras invaden el espacio
y luchan entre sí, influyen en la
sensibilidad de los hombres, y si éstos
saben distinguir, toman las buenas
inspiraciones y rechazan las malas
influencias; pero si son débiles y no
están preparados en la práctica del
bien, no podrán hacer frente a esas
vibraciones y estarán en peligro de
convertirse en esclavos del mal y de
sucumbir bajo su dominio. (40, 58
63)
7. Todo lo espiritual en el
Universo es fuente de luz, visible o
invisible para vosotros; y esa luz es
fuerza, es potencia, es inspiración. De
las ideas, palabras y obras, también
brota luz, según la pureza y la
elevación que ellas tengan. Mientras
más elevada es la idea o la obra, será
más delicada y sutil su vibración y la
inspiración que despida, aunque
también es más difícil que puedan
percibirla los esclavos del
materialismo; sin embargo, el efecto
que ejercen espiritualmente los
pensamientos y las obras elevadas, es
grande. (16, 16)
8. Cuando de vuestra mente brota
una idea o un pensamiento de luz, así
llega a su destino para cumplir su
misión bienhechora. Si en vez de
pensamientos de bondad, brotan de
vuestra mente emanaciones impuras,
sólo causarán perjuicios a donde las
enviéis. Yo os digo que también los
pensamientos son obras y como tales,
quedan escritas en el libro que existe
en vuestra conciencia.
9. Si vuestras obras son buenas o
malas, recibiréis multiplicado lo que
deseasteis para vuestros hermanos.
Más os valdría haceros un mal a
Capítulo 35 El poder de los pensamientos, sentimientos y de la voluntad
322
vosotros mismos, que desearlo a uno
de vuestros semejantes.
10. Por eso os dije en el Segundo
Tiempo: "Lo que se siembra se
cosecha", porque es necesario que
reconozcáis vuestras experiencias en
esta vida y que recordéis que vuestras
cosechas os devuelven la misma
simiente que sembrasteis, aunque en
multiplicación.
11. ¡Ah humanidad que no habéis
querido meditar, sentir, ni vivir las
enseñanzas de vuestro Maestro! (24,
15 18)
12. He aquí por qué os he dicho
que no conocíais la fuerza del
pensamiento. Hoy os digo que el
pensamiento es voz y es oído, es arma
y es escudo. Lo mismo crea que
destruye. El pensamiento acorta la
distancia entre los ausentes y
encuentra a los que había perdido.
13. Conoced vuestras armas antes
de que la lucha comience; el que sepa
prepararse será fuerte e invencible. No
será necesario que esgrimáis las armas
homicidas. Vuestra espada será el
pensamiento limpio y puro, y vuestro
escudo la fe y la caridad. Aún en el
silencio resonará vuestra voz como
mensaje de paz.
14. Velad, cuidando de no manchar
vuestra mente con pensamientos
impuros; ella es creadora y cuando
dais cabida a una idea mala, se rebaja
a planos inferiores y vuestro espíritu
se rodea de tinieblas. (146, 60)
15. Los pensamientos unificados de
una multitud serán capaces de abatir
las malas influencias y derribar a los
ídolos de sus pedestales. (160, 60)
16. Hoy os puedo asegurar que en
el futuro la comunicación a través del
pensamiento alcanzará un gran
desarrollo y por ese medio
desaparecerán muchas barreras que
hoy separan a los pueblos y a los
mundos. Si aprendéis a comunicaros
en pensamiento con vuestro Padre, si
alcanzáis a lograr la comunicación de
espíritu a Espíritu ¿Qué dificultad
podréis tener para comunicaros con
vuestros hermanos visibles e
invisibles, presentes o ausentes,
cercanos o distantes? (165, 15)
17. Hasta llegan siempre
vuestros pensamientos, por
imperfectos que sean y escucho
vuestras oraciones aunque carezcan de
la fe que siempre debéis poner en
ellas. Es que mi Espíritu capta la
vibración y los sentimientos de todos
los seres.
18. Pero los hombres que se
encuentran distanciados entre sí por
su egoísmo, alejados de la vida
espiritual por el materialismo en que
hoy se han dejado envolver, no están
preparados para lograr comunicarse
unos con otros por medio de sus
pensamientos.
19. Sin embargo, Yo os digo que es
menester que empecéis a educar a
vuestro espíritu; para lograrlo, hablad
a los espíritus aunque no tengáis
contestación aparente de ellos.
20. Mañana, cuando todos hayan
aprendido a dar, comenzarán a tener
Capítulo 35 El poder de los pensamientos, sentimientos y de la voluntad
323
indicios de una comunicación
espiritual jamás presentida por los
hombres. (238, 51)
La fuerza de los sentimientos,
deseos o temores
21. En todo instante vibráis mental
y espiritualmente, pero las más de las
veces inspiráis egoísmo, odio,
violencia, vanidad, bajas pasiones,
herís y sentís cuando os hieren, pero
no amáis y por lo tanto no sentís
cuando os aman, y con vuestros
pensamientos insanos vais saturando
de dolor el ambiente en que vivís,
llenando de malestar vuestra
existencia. Y Yo os digo: Saturad
todo de paz, de armonía, de amor y
entonces seréis felices. (16, 33)
22. Nunca penséis mal de los que
no os quieran, ni os exasperéis con
aquellos que no os comprendan, ya
que hasta el sentimiento más íntimo
que tengáis hacia vuestros semejantes,
se lo transmitiréis con el pensamiento.
(105, 37)
23. ¿Veis esos hombres que
quieren ser poderosos por la fuerza?
Muy pronto vais a mirarlos
convencidos de su error.
24. Voy a demostrarles que sólo
por la bondad, que es emanación del
amor, se puede ser grande y poderoso
verdaderamente. (211, 22 23)
25. Os falta la fe para levantar
vuestra faz y sonreír con esperanza y
mirar de frente al futuro, sin recelos,
sin desconfianza, porque en el futuro
estoy Yo.
26. Cuántas veces estáis enfermos
sólo porque así lo pensáis, porque a
cada paso creéis que os sigue la
fatalidad u os acecha el dolor;
entonces atraéis con la mente a las
tinieblas, de las cuales rodeáis vuestra
vida material y vuestra jornada
espiritual.
27. Mas aquí me tenéis para
encender de nuevo la fe en la vida, en
la verdad, en lo eterno, en la paz
perfecta y también para enseñaros a
atraer la luz hacia vosotros. (205, 28
29)
La falta de auto-control
28. El hombre se ha hecho
doblemente culpable, no solamente
porque no hace ningún esfuerzo para
que caiga la venda que le impide el
conocimiento de las enseñanzas más
elevadas, sino porque no se ha
desligado de los lazos de la materia
que le llevan a los placeres corporales,
en oposición a los placeres
espirituales; y es por eso que se ha
esclavizado bajo el imperio de las
pasiones, dejando que su espíritu se
asemeje al paralítico que nada hace
por sanarse.
29. En todos los órdenes contemplo
frágiles a la mayoría de los hombres;
por doquier encuentro solamente al
hombre débil, ¿Y esto en qué
consiste? En que no tenéis el valor y
la fuerza de voluntad suficiente para
salir de la inmundicia en que os
encontráis, de la pereza que forja los
lazos que atan a la materia, y esto es
Capítulo 35 El poder de los pensamientos, sentimientos y de la voluntad
324
el principio de todos los vicios, de
todos los errores.
30. Pero el hombre no quiere hacer
uso de esa potencia de que ha sido
dotado, que es la voluntad, la voluntad
que debe ser la legisladora absoluta,
que debe erigirse en directora, y,
ayudada de la razón, luchar potencia
contra potencia, imperio contra
imperio, por una parte las pasiones y
los deseos, por otra la razón y la
voluntad, hasta que éstas últimas
ganen la batalla y podáis decir que
estáis liberados.
31. Entonces podréis ser los
grandes profetas, los grandes
iluminados, los superhombres;
entonces podréis vivir con las fieras y
jugar con los reptiles; porque en
verdad os digo, que son las faltas que
os cubren las que hacen que vosotros
temáis a esos pequeños hermanos
vuestros, y es por esto también, que
ellos os atacan.
32. Mas si os ponéis a observar a
los hombres, encontraréis que hay
hombres que son s feroces que los
tigres y que tienen más ponzoña que
la cobra. (203, 3 6)
325
IX. Enseñanzas de la Sabiduría Divina
Capítulo 36 Fe, Verdad y Conocimiento
La Fe que todo lo puede
1. Para vencer la debilidad, la
pequeñez, la miseria, las pasiones y
destruir la duda, es indispensable la fe
y las buenas obras que son virtudes
que vencen lo imposible, ante ellas lo
difícil e inalcanzable se desvanece
como sombras.
2. Dije a los hombres que en
creyeron en el Segundo Tiempo: "Tu
fe te ha salvado". A lo declaré
porque la fe es una potencia curativa,
es una fuerza que transforma y su luz
destruye las tinieblas. (20, 63 64)
3. Los que aún están lejos de la
espiritualidad, quisieran contemplar-
me bajo la forma de Jesús para
decirme: Señor, creo en Ti, porque te
he visto; a ellos les digo:
Bienaventurados los que sin ver han
creído, porque han dado pruebas de
que gracias a su espiritualidad me han
sentido en su corazón. (27, 75)
4. Quisiera que supieseis lo que es
la fe, para que comprendieseis que
quien la posee, es dueño de un tesoro
incomparable.
5. El que vive iluminado por esa
luz interior, por pobre que le
considere el mundo, nunca se sentirá
paria, abandonado, débil, ni perdido;
su fe en el Padre, en la vida, en su
destino, y aun en él mismo, jamás lo
dejarán decaer en la lucha, y además
siempre estará capacitado para
realizar obras grandes y asombrosas.
(136, 4 5)
6. La fe es como un faro que
ilumina vuestra ruta hasta llegar al
puerto seguro de la eternidad.
7. No puede ser fe la de aquellos
espíritus tibios y medrosos que hoy
avanzan un paso y mañana vuelven
atrás, que no quieren luchar con su
propio dolor, confiando en el triunfo
del espíritu únicamente por la caridad
del Padre.
8. Fe es aquella que siente el
espíritu que sabiendo que Dios está en
él, ama a su Señor y goza sintiéndole
en sí y amando a sus hermanos; que es
tanta la fe en la justicia del Padre, que
no espera a que sus semejantes le
amen; que perdona ofensas y errores
pero que mañana estará lleno de luz
porque con sus méritos alcanzó su
purificación.
9. El que tiene fe, tiene paz, posee
amor y encierra bondad.
10. Ese es rico en espíritu y aún en
materia; pero con la verdadera
riqueza, no con aquélla que vosotros
concebís. (263, 12 16)
Capítulo 36 Fe, Verdad y Conocimiento
326
11. Voy a deciros cuál es la prueba
de que existe fe verdadera: Cuando el
corazón no zozobra en la hora de la
prueba. Cuando la paz inunda al
espíritu en los trances supremos.
12. Aquél que tiene fe, está en
armonía conmigo, porque Yo soy la
vida, la salud y la salvación; quien
busca de verdad este puerto y este
faro, no perece.
13. Quien posee esta virtud, hace
prodigios fuera de toda ciencia
humana y da testimonio del espíritu y
de la vida superior. (237, 69 71)
El reconocimiento de la verdad
de Dios
14. Cuando el corazón encierra
buena fe y la mente se halla libre de
prejuicios o de ideas confusas, la vida
se aprecia mejor y la verdad se
contempla con mayor claridad. En
cambio, cuando en el corazón se lleva
escepticismo o vanidad y errores en la
mente, todo parece confuso y hasta la
misma luz parece tiniebla.
15. Buscad la verdad, ella es la
vida; pero buscadla con amor, con
humildad, con perseverancia y con fe.
(88, 5 6)
16. Orad, en vuestra oración
interrogad a vuestro Padre y en la
meditación recibiréis un destello de
mi luz infinita. No esperéis recibir en
un solo instante toda la verdad. Hay
espíritus que ha mucho tiempo vienen
caminando en pos de la verdad,
escudriñando y tratando de penetrar
en todos los misterios y aún no han
alcanzado la meta anhelada.
17. Cristo, el Ungido, vino a
enseñaros el camino, diciéndoos:
"Amaos los unos a los otros".
¡Imagináis el alcance de ese sublime
mandamiento? Toda la vida de los
hombres quedaría transformada si
vivieseis en esa doctrina. Sólo el amor
será el que pueda revelaros las
verdades del arcano, ya que él es el
origen de vuestra vida y de todo lo
creado.
18. Buscad con afán la verdad,
buscad el sentido de la vida, amad,
fortaleciéndoos en el bien, y veréis
cómo paso a paso irá cayendo de
vuestro ser todo lo que era falso,
impuro o imperfecto. Sed cada día
más sensibles a la luz de la divina
gracia, entonces podréis preguntar
directamente a vuestro Señor todo
aquello que queréis saber y que sea
necesario a vuestro espíritu, para
alcanzar la suprema verdad. (136, 40
42)
19. Soy el Verbo que viene a
buscar a los hombres, porque ellos no
han podido llegar a Mí. Es mi verdad
la que vengo a revelarles; ya que la
verdad es el Reino al cual quiero que
todos penetréis.
20. ¿Cómo encontrar la verdad, si
antes no os digo que se requieren
muchas renunciaciones?
21. A veces, para hallar la verdad,
es preciso renunciar a cuanto se
posee, renunciar aún a sí mismo.
22. El vanidoso, el materialista, el
indolente, no puede conocer la verdad
mientras no destruya las murallas
dentro de las cuales vive, es necesario
Capítulo 36 Fe, Verdad y Conocimiento
327
que se sobreponga a sus pasiones y
flaquezas para mirar de frente mi luz.
(258, 44 47)
23. Bendito el que busca la verdad
porque es un sediento de amor, de luz
y de bondad. Buscad y encontraréis,
buscad la verdad y ella os saldrá al
encuentro. Seguid meditando, seguid
interrogando al Arcano y El os
contestará, porque jamás el Padre ha
permanecido callado o indiferente
ante aquél que anhelosamente le
interroga.
24. Cuántos que andan buscando la
verdad en libros, entre los sabios y
ciencia diversas, acabarán por
encontrarla en mismos, ya que en el
fondo de cada hombre he depositado
una semilla de la eterna verdad. (262,
36 37)
25. ¡Yo no puedo engañaros! Yo
nunca estoy en un acto de falsedad,
Yo no me oculto entre tiniebla. MI
VERDAD es desnuda siempre, mas si
los hombres no han podido ver la
desnudez de mi Espíritu, es porque no
lo han querido. Yo no os oculto con
vestidura alguna mi verdad. Mi
desnudez es divina y es pura, mi
desnudez es santa y la mostraré a
todos los seres del Universo; como
una imagen de ella, vine en cuanto
hombre desnudo al mundo y desnudo
me fui también de vosotros.
26. Quiero que entre los míos haya
siempre verdad, porque Yo estoy y
estaré siempre en vuestra verdad.
Quiero que haya amor entre vosotros
y mi amor siempre estará en vuestro
amor.
27. Una sola verdad existe, un solo
amor verdadero y esa verdad y ese
amor están en vosotros, vuestro amor
y vuestra verdad serán los míos y mi
verdad y mi amor serán los vuestros.
(327, 33 34)
28. Mi luz está en todas las
conciencias, ya estáis en el tiempo en
que Mi Espíritu ha de derramarse
sobre los hombres, por lo cual os digo
que pronto sentiréis todos mi
presencia, lo mismo los sabios que los
ignorantes, igual los grandes que los
pequeños, los poderosos que los
pobres.
29. Unos y otros se estremecerán
ante la verdad del Dios viviente y
verdadero. (263, 33 34)
El reconocimiento de lo
espiritual y Divino
30. Es imposible que uno de mis
hijos me olvide llevando en su espíritu
la conciencia que es la luz de mi
Espíritu, por la cual tarde o temprano
tiene que reconocerme.
31. Para unos es fácil penetrar al
significado de mi palabra y encontrar
ahí la luz, mas para otros mi palabra
es un enigma.
32. Yo os digo, que no todos
podrán en este tiempo conocer la
espiritualidad de mi mensaje, los que
no lo logren tendrán que esperar
nuevos tiempos para que su espíritu
abra los ojos a la luz de mis
revelaciones. (36, 4 6)
Capítulo 36 Fe, Verdad y Conocimiento
328
33. Si Yo os digo que mi sabiduría
será vuestra, ¿Creéis que una sola
existencia pueda ser suficiente para
saber todo lo que tengo que
revelaros? Si os digo que la ciencia
humana no la podréis adquirir sin
recorrer el extenso camino de la
evolución, menos podréis adquirir el
conocimiento de lo espiritual sin una
completa evolución de vuestro
espíritu.
34. No vengo a poner en pugna la
espiritualidad con la ciencia porque
ese error ha sido de los hombres mas
nunca mío; por el contrario, vengo a
enseñaros a armonizar lo espiritual
con lo material, lo humano con lo
divino, lo pasajero con lo eterno; sin
embargo os declaro que para andar
por las sendas de la vida es menester
conocer antes el camino que os traza
la conciencia, cuya ley espiritual
procede del Espíritu Divino. (79, 38
39)
35. Habéis descendido tanto y os
habéis alejado de tal manera de lo
espiritual, que consideráis
sobrenatural todo aquello que por
pertenecer al espíritu, es
completamente natural. Así le llamáis
a lo divino, así miráis todo lo que
pertenece a vuestro espíritu y eso es
un error.
36. Lo que ha acontecido es que
sólo miráis y percis lo que está
cerca de vuestros sentidos o al alcance
de vuestra humana inteligencia y a lo
que está más allá de los sentidos y de
la mente lo habéis considerado
sobrenatural. (273, 1)
37. Igual que el hombre que busca
la luz del saber en la Naturaleza,
como el que busque mi sabiduría en
las revelaciones espirituales, tendrá
que recorrer por su propio pie el
camino en donde hallará todas
aquellas verdades que por otros
senderos no puede encontrar. Es por
eso que he enviado a vuestro espíritu
a vivir una vida tras otra aquí en la
Tierra para que mediante su evolución
y su experiencia, descubra todo lo que
hay en él y en lo que lo rodea.
38. Si queréis, escudriñad mis
palabras, mas luego estudiad y
observad la vida a través de ellas y
para que podáis comprobar la verdad
que encierra cuanto os he dicho.
39. Habrá ocasiones en que os
parezca que existe contradicción entre
lo que hoy os digo y lo que os fue
revelado en los tiempos pasados, mas
no la hay; la confusión es de los
hombres, pero ya llegarán todos a la
luz. (105, 54 56)
Condiciones para el
reconocimiento espiritual
40. La humildad es la luz del
espíritu y por el contrario, la carencia
de ella, es oscuridad en él; la vanidad
es el fruto de la ignorancia. El que es
grande por el saber y vale por la
virtud, lleva la verdadera modestia y
humildad espiritual. (101, 61)
41. Dejad que se alejen de vosotros
todos los malos pensamientos y atraed
los pensamientos nobles. La felicidad
no está en lo que materialmente se
posee, sino en lo que espiritualmente
Capítulo 36 Fe, Verdad y Conocimiento
329
se conoce. Conocer es poseer y
practicar.
42. El que verdaderamente sabe, es
humilde de espíritu; no es orgulloso
con la sabiduría de la tierra, que sólo
aspira a conocerlo todo y niega todo
aquello que no ha llegado a
comprender. El que lleva en la luz
del conocimiento inspirado, sabe
recibir a su debido tiempo las
revelaciones así como también sabe
esperarlas. Sabios se han nombrado
muchos, y ha sido un misterio para
ellos el sol que día tras a brilla a
plena luz.
43. Muchos han creído saberlo
todo, y en verdad os digo, que la
hormiga que imperceptiblemente se
cruza en su camino encierra también
para ellos un misterio insondable.
44. Podrán los hombres investigar
muchas de las maravillas de la
naturaleza, pero mientras no lo hagan
por el sendero del amor divino, no
llegarán a alcanzar la verdadera
sabiduría, la que se encierra en la vida
inmortal del espíritu. (139, 67 70)
Debemos buscar la luz en
nuestro Espíritu
45. Yo concedí al hombre desde un
principio libertad de pensar, mas
siempre ha sido esclavo, a veces por
el fanatismo y otras ocasiones de las
falsas creencias del Faraón y del
César. He aquí por qué en este
tiempo, ante la libertad que el espíritu
está logrando y ante la claridad que a
sus ojos se presenta, se deslumbra,
porque su mente no estaba
acostumbrada a esa libertad.
46. El hombre había reducido la
fuerza de su entendimiento para lo
espiritual y por eso cayó en fanatismo,
caminó por senderos torcidos y fue
como una sombra de la voluntad de
los demás.
47. Había perdido su libertad, no
era dueño de mismo ni de sus
pensamientos.
48. Mas ha llegado la era de la luz,
el tiempo en que habéis de romper las
cadenas y extender las alas para volar
libremente hacia el infinito en busca
de la verdad. (239, 4 7)
49. Este siglo que vivís, presenta
dos fases: uno, la evolución de la
mente y otro el estancamiento del
espíritu.
50. Verdaderamente la luz divina
irradia sobre los entendimientos y por
eso se desprende de ellos mi gran
inspiración cuyos frutos asombran a la
humanidad. Es que la mente busca la
libertad y expansión. Se profundiza el
hombre en el estudio de la Naturaleza;
escudriña, descubre, se recrea, se
asombra, pero nunca titubea.
51. Mas, cuando ha surgido en él la
idea de esclarecer lo relativo a lo
espiritual, de la verdad que hay más
allá de la materia que conoce,
entonces se encuentra temeroso,
siente miedo de penetrar en lo
desconocido, en lo que cree
prohibido, en lo que pertenece tan
lo a seres elevados y dignos de
investigar en los Arcanos de Dios.
52. Ahí se ha mostrado débil y
torpe, incapaz de vencer con voluntad
los prejuicios que lo agobian. Ahí se
Capítulo 36 Fe, Verdad y Conocimiento
330
ha visto que es esclavo de torcidas
interpretaciones.
53. Nunca será completo el
desarrollo de la inteligencia humana
mientras ésta no se desenvuelva en el
plano espiritual. Ved cuán grande es
el retraso de vuestro espíritu, porque
os habéis consagrado al conocimiento
de la vida terrestre.
54. El hombre es esclavo de la
voluntad de otros, víctima de
anatemas, de condenas y amenazas,
mas ¿Qué se ha logrado con ello? Que
abandone todos sus anhelos por
comprender y alcanzar el más elevado
conocimiento que el hombre debe
poseer, impedirse a mismo el poder
llegar a esclarecer lo que absurda-
mente ha considerado siempre un
misterio: la vida espiritual.
55. ¿Creéis que eternamente va a
ser un enigma para el hombre en la
Tierra, la vida del espíritu? Si así
pensáis os encontraréis en un error
muy grande. De cierto os digo que
mientras no conozcáis vuestro origen
e ignoréis todo lo que al espíritu se
relaciona, con todo el adelanto de
vuestras ciencias, no pasaréis de ser
criaturas que habitan en un mundo
pequeño, entre plantas y animales, os
seguiréis hostilizando por medio de
vuestras guerras y sobre vuestra vida
seguirá imperando el dolor.
56. Si no descubrís lo que en
vuestro ser lleváis, ni descubrís en
vuestros semejantes al hermano
espiritual que en cada uno habita,
¿Vais a poder amaros verda-
deramente? No, humanidad, aunque
digáis que me conocéis y me seguís, si
tomáis superficialmente mi Doctrina,
vuestra fe, vuestro conocimiento y
vuestro amor serán falsos. (271, 39
45)
57. En hallarán valor los
hombres para emanciparse del yugo
de su ignorancia.
58. ¿Cómo esperáis que en la
Tierra se haga la paz y cesen las
guerras; que los hombres se regeneren
y disminuya el pecado, si carecen del
conocimiento espiritual que es base,
principio y cimiento de la vida?
59. En verdad os digo, que en tanto
no se comprenda ni se practique mi
verdad, vuestra existencia en la Tierra
será como un edificio construido
sobre arena movediza. (273, 24 26)
60. Vengo a decir al hombre que él
es un desconocido ante mismo
porque no ha penetrado en su
intimidad, porque no sabe su secreto,
porque ignora su esencia. Mas, Yo
quiero enseñarle en este tiempo el
contenido del Libro que por tanto
tiempo había permanecido cerrado
para él, y en donde están guardados
todos los misterios que desde el
Segundo Tiempo os prometí venir a
esclareceros con la luz de mi Espíritu.
61. Ahora será cuando
verdaderamente os conozcáis y
penetréis en la intimidad de vuestro
espíritu, entonces podréis decir que
empezáis a saber quienes sois.
62. Llegará el hombre a saber su
origen, su destino, su misión, sus
dones, y toda esa vida infinita y eterna
que vibra en derredor de él; ya no
Capítulo 36 Fe, Verdad y Conocimiento
331
pod ofender a su semejante, ya no
pod atentar contra la existencia de
sus hermanos, ni osará profanar nada
de cuanto le rodea, porque habrá
llegado a comprender que todo es
sagrado.
63. Llegará a conocer lo que se
encierra y oculta en su espíritu y será
entonces, cuando tenga una idea clara
y una fe profunda en que si es
maravilloso el espíritu, maravillosa
tendrá que ser también la morada que
su Padre le tiene destinada en la
eternidad. (287, 4 6)
332
333
Capítulo 37 La comprensión correcta de los textos bíblicos
La interpretación de la palabra y
promesas bíblicas
1. Los hombres se han dedicado a
escudriñar los antiguos testamentos,
torturando su mente en la
investigación e interpretación de las
profecías y de las promesas. Los que
de entre ellos se han aproximado más
a la verdad, son los que han
encontrado el sentido espiritual de mis
enseñanzas, porque aquellos que
siguen aferrados a la interpretación
material, y no saben o no quieren
encontrar el sentido espiritual de mis
manifestaciones, tendrán que sufrir
confusiones y decepciones, como las
que sufrió el pueblo judío cuando
llegó el Mesías, al cual habían
imaginado y esperado de una manera
distinta a la que le mostró la realidad.
(13, 50)
2. La idea errónea que de mi
justicia se formó el hombre en los
primeros tiempos, desaparecerá
definitivamente para dar paso al
verdadero conocimiento de ella. La
justicia divina será al fin comprendida
como la luz que brota del amor
perfecto que existe en vuestro Padre.
3. Aquel Dios a quien los hombres
creyeron vengativo, cruel, rencoroso e
inflexible, será sentido en lo profundo
del corazón, como un Padre que
perdona a cambio de las ofensas de
sus hijos, como el Padre que persuade
con ternura al pecador; como el juez
que en vez de condenar al que ha
faltado gravemente, le proporciona
una nueva oportunidad de salvación.
4. ¡Cuántas imperfecciones me
atribuían los hombres en su
ignorancia, creyéndome capaz de
sentir ira, siendo la ira lo una
flaqueza humana! Si los profetas os
hablaron de la ira santa del Señor,
ahora os digo, que aquella expresión
la interpretéis como justicia divina.
5. Los hombres del Primer
Tiempo no hubieran entendido de otra
manera, ni los disolutos o los
libertinos hubiesen tomado en cuenta
las amonestaciones de los profetas, si
ellos no les hubiesen hablado en
aquella forma. Era menester que la
inspiración de mis enviados fuera
expresada en términos que
impresionaran el cerebro y el corazón
de aquellos hombres escasos de
desarrollo espiritual. (104, 11 14)
6. Las escrituras del Primer
Tiempo, recogieron la historia del
pueblo de Israel conservando el
nombre de sus hijos, sus aciertos y sus
errores, sus obras de fe y sus
flaquezas, su esplendor y sus caídas,
para que ese libro hablara a cada
nueva generación de la evolución de
aquel pueblo en el culto sagrado.
Aquel libro, lo mismo guardó los
nombres de los patriarcas amantes de
la virtud y de la justicia, modelos de
fuerza en la fe, que el de los profetas,
Capítulo 37 La comprensión correcta de los textos bíblicos
334
videntes del futuro, por cuyas bocas
habló siempre el Señor, cuando vio a
su pueblo al borde de un peligro.
También recogió los nombres de los
perversos, de los traidores, de los
desobedientes, porque cada caso, cada
ejemplo, es una lección y a veces un
símbolo.
7. Cuando vine en Jesús a habitar
entre los hombres, sólo cuando fue
necesario tomé de la esencia de
aquellas escrituras, del sentido de
aquellas obras para dar mis lecciones;
lo material y lo superfluo jamás lo
ensalcé. ¿No recordáis que mencioné
al justo Abel, que ponderé la
paciencia de Job y mencioné la
sabiduría y el esplendor de Salomón?
¿Verdad que en muchas ocasiones
recordé a Abraham y hablé de los
profetas, y que refiriéndome a Moisés
os dije que Yo no venía a borrar la
Ley que el recibió, sino a darle
cumplimiento? (102, 31 32)
8. Necesitáis estudiar las
revelaciones divinas que a través de
los tiempos os he hecho, llegar a
entender el lenguaje metafórico a
través del cual se os habló,
sensibilizar de tal manera vuestros
sentidos espirituales, para que lleguéis
a saber cuál es la palabra de Dios y
cuáles son las de los hombres, para
que encontréis la esencia de mis
enseñanzas.
9. Sólo desde un punto de vista
espiritual lograréis encontrar la
interpretación justa y verdadera de mi
palabra, lo mismo de la que os envié a
través de los profetas, que aquéllas
que os legué por conducto de Jesús, o
ésta que os estoy dando por medio de
los portavoces del Tercer Tiempo.
10. Cuando esta humanidad haya
encontrado el sentido verdadero de la
Ley, de la Doctrina, de las profecías y
de las revelaciones, habrá descubierto
lo más bello y lo más profundo en
cuanto se relaciona con su existencia.
11. Entonces conocerá la
verdadera justicia y será cuando su
corazón presenta el verdadero Cielo,
también será cuando sepáis lo que es
expiación, purificación y restitución.
(322, 39 42)
12. Las escrituras de los tiempos
pasados podrían revelaros lo que hoy
os repito, pero el hombre se ha
atrevido a falsear mis verdades para
difundirlas adulteradas. Y ahí tenéis
una humanidad espiritualmente
enferma, cansada y sola.
13. Por eso mi voz de ¡Alerta! se
deja escuchar a través del portavoz,
porque no quiero que encontréis la
confusión. (221, 14 15)
14. Si a vuestras manos llegasen
alterados los escritos de mis
discípulos que en el Segundo Tiempo
os legaron mi palabra, Yo haré que
reconozcáis cuáles son las verdaderas
palabras de Jesús, vuestra conciencia
descubrirá como falsas, las que no
estén en armonía con el concierto
divino de mi amor. (24, 19)
15. Nunca ha estado el hombre
huérfano de mis revelaciones que son
la luz del espíritu, pero ha tenido
Capítulo 37 La comprensión correcta de los textos bíblicos
335
temor de analizarlas, y Yo os
pregunto: ¿Qué podréis saber de la
verdad y de lo eterno si os obstináis
en huir de lo espiritual?
16. Mirad la interpretación material
que habéis dado a mis revelaciones
del Primer y Segundo Tiempos,
siendo que ellas os hablan sólo de lo
divino y de lo espiritual; ved cómo
confundís la naturaleza material con
la espiritual; con qué falta de respeto
convertís lo profundo en superficial y
lo elevado en bajo. ¿Y, por qué lo
habéis hecho así? Porque queriendo
hacer algo en la Obra de Dios, buscáis
la forma de adaptar mi Doctrina a
vuestra vida material, a vuestras
conveniencias humanas que son las
que más os interesan. (281, 18 19)
17. La lección que os dí en el
Segundo Tiempo, lección que muchos
no han entendido y otros han
olvidado, en este tiempo haque sea
comprendida por todos y que además
se le cumplimiento mediante mis
nuevas enseñanzas. (92, 12)
18. La luz de mi Espíritu Santo
desciende sobre vosotros, mas ¿Por
qué me representáis en la forma de
una paloma? Ya aquellas figuras y
símbolos no deben de ser adorados
por mis nuevos discípulos.
19. Comprended mi enseñanza,
pueblo: En aquel Segundo Tiempo, mi
Espíritu Santo se manifes en el
bautizo de Jesús en la forma de una
paloma porque esa ave en su vuelo
semejaba al vuelo del espíritu, su
blancura habla de pureza y en su
dulce y apacible mirada hay un reflejo
de inocencia.
20. ¿Cómo hacer comprender a
aquellos hombres rudos lo divino, si
no era tomando las figuras de los
seres conocidos por ellos en el
mundo?
21. Cristo, quien os habla en este
instante, fue representado por un
cordero, y el mismo Juan en su visión
profética, así me contempló. Todo
ello se debe a que, si me buscáis en
cada una de mis obras, en toda la
Creación encontraréis siempre una
imagen del autor de la vida. (8, 1 3)
22. En aquel tiempo os dije que
antes pasaría un camello por el ojo de
una aguja, que un rico avaro en el
Reino de los Cielos. Hoy os digo que
es menester que esos corazones se
despojen de su egoísmo y practiquen
la caridad con sus hermanos, para que
su espíritu pueda pasar por la estrecha
senda de la salvación. No es necesario
despojarse de posesiones y riquezas,
tan sólo del egoísmo. (62, 65)
23. Estoy reedificando el templo al
que me referí cuando dije a mis
discípulos que maravillados
contemplaban el templo de Salomón:
"De cierto os digo que de él no
quedará ni piedra sobre piedra, mas
Yo en tres días lo reedificaré".
24. Quise decir que todo culto
exterior por suntuoso que a la
humanidad parezca desaparecerá del
corazón de los hombres para levantar
en su lugar el verdadero templo
espiritual de mi Divinidad. Este es el
Capítulo 37 La comprensión correcta de los textos bíblicos
336
Tercer Tiempo, o sea el tercer día en
el que Yo terminaré de reedificar mi
templo. (79, 4)
25. Dios no tiene forma, porque si
la tuviese, sería un ser limitado como
lo es el humano y entonces ya no sería
Dios.
26. Su trono es la perfección, la
justicia, el amor, la sabiduría, la
fuerza creadora, la eternidad.
27. El Cielo es la felicidad suprema
a que llega un espíritu por el camino
de su perfeccionamiento, hasta
elevarse tanto en sabiduría y amor que
alcance un estado de pureza, a donde
no llega el pecado ni el dolor.
28. En algunas ocasiones mis
profetas al hablar de la vida espiritual,
lo hicieron a través de formas
humanas y de objetos conocidos por
vosotros.
29. Los profetas vieron tronos
semejantes a los de los reyes de la
Tierra, libros, seres con forma
humana; palacios con cortinajes,
candelabros, el cordero y muchas
figuras más. Pero ahora debéis
comprender que todo ello sólo
encerraba un significado, un símbolo,
un sentido divino, una revelación que
tuvo que ser expresada a vosotros bajo
una forma alegórica, ya que no os
encontrabais capacitados para
comprender otra más elevada.
30. Ya es tiempo que interpretéis
justamente el contenido de todas mis
parábolas y enseñanzas que por medio
de símbolos os he revelado, para que
el significado penetre en vuestro
espíritu y la forma simbólica
desaparezca.
31. Cuando lleguéis a este
conocimiento, vuestra fe será
verdadera, puesto que la habréis
cimentado en la verdad. (326, 37
42)
32. Si todos los llamados acudiesen
a la mesa del Señor, en donde se sirve
el manjar que alimenta al espíritu, ésta
se encontraría completa pero no todos
los invitados han llegado.
33. Es condición del hombre no
saber corresponder a los beneficios de
Dios y por eso habéis visto a muchos
de vuestros hermanos desairaros
cuando les hacéis el llamado.
34. Mas, Yo os digo que estos
pocos que se sientan a mi mesa y que
persisten en escucharme para aprender
de Mí, serán los que den a conocer a
las multitudes la grandeza de mi
palabra, el sentido de esta Doctrina
que llama a los hombres a la
reconstrucción de un mundo que ha
llegado a su final, para dar paso a uno
más luminoso y elevado. (285, 33
35)
La revelación de Jesús a través
del Apóstol Juan
35. Todo estaba escrito en el libro
de los Siete Sellos que se encuentra en
Dios y cuya existencia fue revelada a
la humanidad por medio de Juan, el
Apóstol y profeta.
36. El contenido de ese libro sólo el
Cordero Divino os lo ha revelado,
porque no ha existido en la Tierra ni
en los cielos un espíritu justo que os
Capítulo 37 La comprensión correcta de los textos bíblicos
337
pudiera esclarecer los profundos
misterios del amor, de la vida y de la
justicia de Dios; mas el Cordero
Divino, que es Cristo, desató los
sellos que cerraban el Libro de la vida
para revelar su contenido a sus hijos.
(62, 30)
37. Si el libro de las profecías de
Juan, ha sido visto por algunos como
misterio impenetrable y por otros
considerado bajo una interpretación
errónea, se debe a que la humanidad
no ha alcanzado aún la espiritualidad
necesaria para comprender lo que ahí
está representado y puedo deciros
también que ni siquiera fue entendido
por el profeta a quien se le inspiró.
38. Juan oyó y vio, y al escuchar
que se le ordenaba que escribiese, al
punto obedeció, mas comprendió que
aquel mensaje era para los hombres
que vendrían mucho tiempo después
de él. (27, 80 81)
39. ¿Cuándo fijarán los hombres su
atención en lo que dejó escrito mi
amado discípulo? Extraña es la forma
en que está descrita su revelación,
misterioso su sentido, profundas hasta
lo infinito sus palabras. ¿Quién pod
entenderlas?
40. Los hombres que comienzan a
interesarse en la Revelación de Juan,
se profundizan, analizan, observan y
estudian. Unos se aproximan algo a la
verdad, otros creen haber dado con el
contenido de la revelación y lo
proclaman a todo el mundo, otros se
confunden o se fatigan de buscar y
concluyen negándole esencia divina a
aquel mensaje.
41. Ahora vengo a deciros,
discípulos del Tercer Tiempo, que si
en verdad anheláis penetrar en ese
santuario y conocer el fondo de
aquellas revelaciones, tendréis que
iniciaros en la oración de espíritu a
Espíritu, misma que Juan practicaba
en su destierro.
42. Tendréis que comprender de
antemano que la Divina Revelación,
aunque representada con formas y
figuras materiales, toda ella habla del
espíritu de la humanidad, de su
evolución, de su lucha, de sus
tentaciones y caídas, de sus
profanaciones y desobediencias.
Habla de mi justicia, de mi sabiduría,
de mi Reino, de mis pruebas y de mi
comunicación con los hombres, de su
despertar, de su regeneración y
finalmente, de su espiritualidad.
43. Allí os revelo la jornada
espiritual de la humanidad, dividida
en épocas, para que mejor
comprendáis la evolución del espíritu.
44. Pues bien, discípulos, si la
revelación se refiere a vuestra vida
espiritual, justo es que la estudiéis y la
miréis desde el punto de vista
espiritual, porque si la tomáis para
analizarla a través de hechos
materiales solamente, acabaréis por
confundiros como tantos otros.
45. Ciertamente que muchos
acontecimientos materiales están y
estarán relacionados con el
cumplimiento de aquella revelación,
pero debéis saber que esos hechos y
señales son también formas, son
Capítulo 37 La comprensión correcta de los textos bíblicos
338
figuras y ejemplos que vienen a
ayudaros a comprender mi verdad y a
ayudaros a cumplir con vuestro
destino de elevaros hacia Mí, por el
camino de la limpieza de espíritu, de
la que os dejó un luminoso ejemplo
Juan, mi discípulo, quien se adelantó
miles de años a la humanidad al
comunicarse de espíritu a Espíritu con
su Señor. (309, 47 51)
339
Capítulo 38 Las tres Revelaciones Divinas y los Siete Sellos
El desarrollo depende de las
Revelaciones de Dios
1. En los tres tiempos en que he
dividido la evolución de la
humanidad, he venido a trazaros con
mi luz la misma senda recta y estrecha
para la elevación del espíritu, el
camino único del amor, la verdad y la
justicia.
2. Os he llevado de enseñanza en
enseñanza, de revelación en
revelación, hasta llegar a este tiempo
en que os estoy diciendo que ya
podéis comunicaros conmigo de
espíritu a Espíritu. ¿Podría la
humanidad haberse comunicado en
esta forma en el Primer Tiempo? No;
fue necesario que se ayudasen con el
culto material, con el rito y las
ceremonias, con el festín tradicional y
con los símbolos para poder sentir
cerca de lo divino y espiritual. De
aquella incapacidad para aproximarse
a lo espiritual, de elevarse a lo divino,
de conocer lo profundo y de
esclarecer los misterios, surgieron las
diversas religiones, cada una de
acuerdo con el grado de atraso o
adelanto espiritual de los hombres,
unas apegándose más que otras a la
verdad, unas más espiritualizadas que
otras; pero todas tendiendo hacia un
mismo fin. Es el sendero que los
espíritus vienen recorriendo a través
de los siglos y de las eras, sendero que
señalan las diversas religiones. Unas
han avanzado con suma lentitud, otras
se han estacionado y otras han
mixtificado y contaminado. (12, 92
93)
3. Ahora vengo en espíritu y en
verdad os digo: Hay quienes piensan
que en los primeros tiempos estuve
más cerca de vosotros que hoy: juzgan
erróneamente, porque en cada una de
mis venidas me he ido acercando más
a vosotros.
4. Recordad que en el Primer
Tiempo descendí sobre un monte y
desde ahí os envié mi Ley grabada en
una piedra; en el Segundo Tiempo,
dejé lo alto del monte para descender
a vuestros valles, haciéndome hombre
para habitar entre vosotros; y en este
tiempo para llegar más cerca, he
hecho de vuestro corazón mi morada
para manifestarme ahí y hablar desde
su interior a la humanidad. (3, 31)
5. Estáis comprendiendo, que he
dividido mi revelación divina en tres
grandes tiempos.
6. Fue en la infancia espiritual de
la humanidad, cuando el Padre le
entregó la ley y le prometió un Mesías
que vendría a abrirle la puerta hacia
una nueva era.
7. El Mesías fue Cristo, quien
llegó entre los hombres cuando éstos
se encontraban en la adolescencia
espiritual. El vino a enseñar a los
hombres una forma s elevada de
dar cumplimiento a la ley que
Capítulo 38 Las tres Revelaciones Divinas y los Siete Sellos
340
anteriormente habían recibido del
Padre y la que no habían sabido
cumplir. El Verbo de Dios habló por
los labios de Jesús, por lo cual os
digo, que el mundo siguió escuchando
la voz y el mandato de su Padre a
través de la doctrina de amor del
Maestro perfecto.
8. Jesús a su vez, ofreció a los
hombres enviarles al Espíritu de
Verdad, para que les hiciese
comprender todo lo que de su
enseñanza no hubiese sido
comprendido por ellos.
9. Pues bien, pueblo amado, esta
palabra sencilla, humilde, que ahora
escucháis, es la voz del Espíritu de
Verdad, es la luz espiritual de Dios,
que se derrama en vuestro ser, para
que abráis vuestros ojos ante el nuevo
tiempo. Esa luz que comienza a
haceros comprender con claridad
todas las revelaciones de vuestro
Maestro, es la luz de vuestro Padre,
del Espíritu Santo, el cual sorprende a
la humanidad en mayor altura de
evolución espiritual, o sea, cuando
ésta va acercándose a la edad madura,
para comprender las revelaciones de
Dios.
10. En todo lo que os revela esta
luz, estaréis recibiendo la enseñanza
del Padre, porque el Verbo está en Mí,
y el Espíritu Santo es mi propia
sabiduría. (132, 10 15)
11. No os hablé así en los tiempos
pasados. En el Primer Tiempo, la Ley
iluminó al espíritu humano; en el
Segundo Tiempo, Cristo iluminó con
la luz del amor el corazón del hombre.
Hoy la luz del Espíritu Santo ilumina
vuestro espíritu para elevarlo por
sobre todo lo humano.
12. De un sólo Dios habéis recibido
estos tres mensajes y entre uno y otro
ha transcurrido una era, tiempo
necesario para la evolución del
espíritu, para que él pudiera recibir el
nuevo mensaje, o nueva lección.
13. Ahora podéis comprender por
qué os he llamado discípulos del
Espíritu Santo. (229, 50 52)
14. Si en las primeras revelaciones
os hubiera dicho todo, no habría
habido necesidad de que el Maestro,
el Mesías, os hubiera tenido que
enseñar nuevas lecciones, ni de que
hubiera venido el Espíritu Santo en
este tiempo a mostraros las grandezas
de la vida espiritual.
15. Por lo cual os digo, que no os
aferréis a lo que os fue revelado en los
primeros tiempos, como si ello
hubiera sido la última palabra de mi
Doctrina.
16. Yo vine de nuevo entre los
hombres y por largo tiempo me he
comunicado por medio de su
entendimiento y aún puedo deciros
que mi última palabra no está dicha.
17. Buscad siempre en mi libro de
sabiduría, la última palabra, la nueva
página que os revele el significado, el
contenido de lo anterior, para que
verdaderamente seáis mis discípulos.
(149, 44 45)
Los tres Testamentos de Dios
18. Moisés, Jesús y Elías, he ahí el
camino que el Señor ha trazado al
Capítulo 38 Las tres Revelaciones Divinas y los Siete Sellos
341
hombre para ayudarlo a elevarse al
Reino de la paz, de la luz y de la
perfección.
19. Sentid en vuestra vida la
presencia de los enviados del Señor.
Ninguno de ellos ha muerto, todos
viven para alumbrar el camino de los
hombres que se han perdido
ayudándolos a levantarse de sus
caídas, fortaleciéndolos, para que con
amor se entreguen al cumplimiento en
las pruebas de su restitución.
20. Conoced la obra que Moisés
por inspiración de Jehová cumplió en
la Tierra. Analizad la enseñanza de
Jesús, por quien habló el Verbo
Divino y buscad el sentido espiritual
de mi nueva revelación, cuya era está
representada por Elías. (29, 20 22)
21. Si en el Segundo Tiempo, mi
nacimiento en cuanto hombre fue un
milagro y mi ascensión espiritual
después de mi muerte corpórea fue
otro prodigio, de cierto os digo que mi
comunicación en este tiempo, a través
del entendimiento humano, es un
prodigio espiritual.
22. Hasta la última de mis profecías
se cumplirá en este tiempo. Os dejo
mis tres testamentos formando uno
solo.
23. Quien no haya conocido antes
al Padre como amor, sacrificio y
perdón, conózcalo plenamente en este
tiempo, para que en vez de temer su
justicia, le ame y le venere.
24. Si en el Primer Tiempo os
apegasteis a la Ley, fue por temor a
que la justicia divina os castigara, mas
por eso os envié a mi Verbo para que
conocierais que Dios es Amor.
25. Hoy mi luz viene a vosotros
para que no os perdáis y podáis llegar
hasta el final del camino siendo fieles
a mi Ley. (4, 43 47)
26. Mis nuevas lecciones son la
confirmación de aquellas que os diera
en el Segundo Tiempo, pero son más
elevadas aún, mirad que en aquel
tiempo hablé al corazón del hombre,
en cambio ahora, le hablo al espíritu.
27. No vengo a desconocer ninguna
de mis palabras que os dije en el
pasado, por el contrario, vengo a
darles debido cumplimiento y la justa
explicación. A como en aquel
tiempo dije a los fariseos, que creían
que Jesús venía a destruir la Ley: No
penséis que vengo a abolir la Ley o a
los profetas, por el contrario vengo a
darle cumplimiento. ¿Cómo había de
desconocer aquella Ley y las
profecías, si eran el cimiento del
templo que en tres tiempos había de
quedar construido en el corazón de
esta humanidad y el anuncio de mi
venida al mundo? (99, 24 25)
28. Hoy vuelvo a deciros: "Yo soy
el Camino, la Verdad y la Vida, y si
buscáis la esencia de mi palabra en
este tiempo, encontraréis en ella la
Ley eterna de amor, aquel mismo
camino que en la Tierra os tracé.
29. En aquel tiempo muchos
creyeron que Cristo venía
equivocando el camino y alterando la
Ley, por eso le combatieron y le
persiguieron, mas la verdad, como la
Capítulo 38 Las tres Revelaciones Divinas y los Siete Sellos
342
luz del sol, se impone siempre a la
tiniebla. Ahora se combatida de
nuevo mi palabra porque habrá
quienes crean encontrar en su esencia
contradicciones, confusiones y
errores, pero su luz volverá a
esplender en las tinieblas de este
tiempo, y la humanidad verá que el
camino y la Ley que os he revelado,
es la misma de aquel tiempo y será la
de siempre. (56, 69 70)
30. Esta enseñanza es el camino a
la vida eterna, todo aquel que
descubra en esta Doctrina, elevación y
perfección, sabrá unirla a la que os
confié cuando estuve en la Tierra,
porque su esencia es la misma.
31. El que no sepa encontrar la
verdad contenida en mis lecciones,
pod hasta asegurar que esta
Doctrina no conduce al mismo fin que
las enseñanza de Jesús; los espíritus
ofuscados por las malas
interpretaciones o confundidos por el
fanatismo religioso, no podrán de
pronto comprender la verdad de estas
revelaciones, tendrán que pasar por un
camino de pruebas para despojarse del
materialismo que les impide
comprender y cumplir con mi
precepto que os enseña a amaros los
unos a los otros. (83, 42 43)
32. En vano dirán muchos hombres
que esta Doctrina es nueva, o que no
tiene relación con las revelaciones
divinas que os hicieron en tiempos
pasados. Yo os aseguro que cuanto os
he dicho en este tiempo por conducto
del entendimiento humano, tiene sus
raíces y sus cimientos en lo que ya se
os había profetizado en el Primero y
Segundo Tiempos.
33. Mas la confusión de que os
hablo vendrá porque los que han
interpretado aquellas revelaciones,
han impuesto a la humanidad sus
análisis y éstos han sido en parte
acertados y en parte erróneos.
También será porque aquella luz
espiritual de mis enseñanzas, fue
ocultada a los hombres y a veces se
les ha dado a conocer adulterada. Por
eso ahora que ha llegado el tiempo en
que mi luz ha venido a sacaros de las
tinieblas de vuestra ignorancia,
muchos hombres han negado que ésta
pueda ser la luz de la verdad, ya que
no concuerda, según su criterio, con lo
que antes os había enseñado.
34. Os aseguro que ninguna de mis
palabras se perderá y que los hombres
de este tiempo, llegarán a saber qué
fue lo que os dije en los tiempos
pasados. Entonces dirá el mundo
cuando conozca el Espiritualismo: en
realidad, ya todo lo había dicho Jesús.
35. Efectivamente: todo lo dije ya,
aun cuando de muchas de las verdades
reveladas, sólo os manifesté el
principio de ellas; os las dejé para que
empezaseis a entenderlas, porque en
aquel tiempo aún no estaba capacitada
la humanidad para comprender todo
lo que ahora he venido a mostraros en
plenitud. (155, 24 27)
El Tercer Tiempo
36. Este es el Tercer Tiempo en el
cual he venido a enseñaros la lección
que deberá unir a la humanidad
Capítulo 38 Las tres Revelaciones Divinas y los Siete Sellos
343
espiritualmente; porque es mi
voluntad que no sean ya un obstáculo
para su unificación los idiomas, las
razas, las distintas ideologías. La
esencia con que formé un espíritu, es
la misma que todos poseen y las
substancias que componen la sangre
que corre por las venas de los
hombres, son las mismas en todos.
Por lo tanto todos son iguales y
dignos de y por todos he venido
nuevamente. (95, 9)
37. Las transformaciones que la
vida humana sufra serán tan grandes,
que os parececomo si un mundo se
acabase y naciese otro.
38. Así como en todos los tiempos
la vida del hombre se ha dividido en
eras o edades, y cada una de ellas se
ha significado por algo, ya por sus
descubrimientos, por las revelaciones
divinas que ha recibido, por su
desarrollo en el sentido de lo bello, a
lo cual llama arte, o por su ciencia,
así, el tiempo que se inicia, la era que
asoma ya como una nueva aurora, se
significará por el desarrollo de los
dones del espíritu, de aquella parte
que debíais haber cultivado para
evitaros tantos males, y a la cual
siempre dejasteis para después.
39. ¿No creéis que la vida humana
puede transformarse totalmente,
desarrollando la espiritualidad,
cultivando los dones del esritu y
estableciendo la ley que dicta la
conciencia en este mundo?
40. Pronto comprenderán todos los
pueblos, que Dios les ha hablado en
cada era, que las revelaciones divinas
han sido la escala que el Señor ha
tendido a los hombres para que
pudiesen ascender hacia Él.
41. A este nuevo tiempo le
llamarán unos el tiempo de la luz,
otros la era del Espíritu Santo, otros el
tiempo de la verdad; y Yo os digo que
será el tiempo de la elevación, de la
recuperación espiritual, de la
reivindicación.
42. Esta es la era que ha mucho
tiempo he querido que viva en el
corazón del hombre y la que ha sido
continuamente combatida y destruida
por él mismo. Un tiempo cuya
claridad sea vista de todos y bajo cuya
luz se unan todos los hijos del Señor,
no a una religión de hombres que
acoja a unos y rechaza a otros, que
proclame su propia verdad y se la
niegue a los demás, que emplee armas
indignas para imponerse, o que
tinieblas a cambio de luz. (135, 53
54 y 57 59)
43. Este es el Tercer Tiempo en el
cual el espíritu de la humanidad,
habrá de liberarse de las cadenas del
materialismo, eso traerá consigo la
lucha de ideas más grande que registre
la historia de los hombres.
44. La perversidad, el egoísmo, la
soberbia, el vicio, la mentira y todo
cuanto ha ensombrecido vuestra vida,
caerán como ídolos rotos a los pies de
quienes les rindieron culto para dar
paso a la humildad. (295, 64 65)
Capítulo 38 Las tres Revelaciones Divinas y los Siete Sellos
344
Las siete épocas de la historia
Sagrada
45. La primera de estas etapas de
evolución espiritual en el mundo, esta
representada por Abel, el primer
ministro del Padre, quien ofrec su
holocausto a Dios. El es el símbolo
del sacrificio. La envidia se levantó
ante él.
46. La segunda etapa, la representa
Noé. Es el símbolo de la fe; él
construyó el arca por inspiración
divina y llevó a los hombres a
penetrar en ella para que alcanzasen
salvación. Ante él se levantaron las
multitudes con la duda, la burla y el
paganismo en su espíritu. Mas Noé
dejó su simiente de fe.
47. La tercera etapa representada
por Jacob. El simboliza la fuerza, es
Israel, el fuerte. El vio espiritual-
mente la escala por la que todos
pasaréis para sentaros a la diestra del
Creador. Ante él se levantó el ángel
del Señor para poner a prueba su
fuerza y su perseverancia.
48. La cuarta está simbolizada por
Moisés. Representa la Ley. El
presenta las tablas donde fue escrita
para la humanidad de todos los
tiempos. El fue quién, con su fe
inmensa rescató al pueblo, para
conducirlo por el camino de salvación
a la Tierra Prometida. Es el símbolo
de la Ley.
49. La quinta etapa está
representada por Jesús el Verbo
Divino, el Cordero Inmolado, quien
os ha hablado en todos los tiempos y
os seguirá hablando. El es el amor,
por el que se hizo hombre para habitar
en la morada de los hombres, sufrió el
dolor de ellos, mostró a la humanidad
el sendero del sacrificio, del amor y
de la caridad, por el cual debe
alcanzar la redención de todos sus
pecados; vino como Maestro a
enseñar, a nacer en la humanidad, a
vivir en el amor, a llegar hasta el
sacrificio, y a morir amando,
perdonando y bendiciendo. El
representa la quinta etapa y su
símbolo es el amor.
50. La sexta etapa la representa
Elías. Es el símbolo del Espíritu
Santo. El es quien va sobre su carro
de fuego llevando la luz a todas las
naciones y a todos los mundos
desconocidos por vosotros, pero
conocidos por Mí, porque Yo soy el
Padre de todos los mundos y de todas
las criaturas. Esta es la etapa que
estáis viviendo, la de Elías, es su luz
la que os ilumina. El representa las
enseñanzas que estaban ocultas y que
en este tiempo se le están revelando al
hombre.
51. La séptima etapa está
representada por el mismo Padre. El
es el final, es la culminación de la
evolución, en El está el tiempo de la
gracia, el Séptimo Sello.
52. He aquí descifrado el misterio
de los siete sellos, he aquí por qué os
hablo de que este tiempo es el sexto;
porque cinco de ellos ya pasaron, el
sexto es el que se encuentra desatado
y el séptimo aún permanece cerrado,
el contenido de él aún no ha llegado,
falta tiempo para que esa etapa
aparezca delante de vosotros. Cuando
esa etapa sea llegada, habrá gracia,
Capítulo 38 Las tres Revelaciones Divinas y los Siete Sellos
345
perfección y paz, pero para llegar a
ella, ¡Cuánto tendrá que llorar el
hombre para purificar su espíritu!
(161, 54 61)
53. El libro de los Siete Sellos es la
historia de vuestra vida, de vuestra
evolución en la Tierra, con todas sus
luchas, pasiones, contiendas y
finalmente con el triunfo del bien y la
justicia, del amor y de la
espiritualidad sobre las pasiones del
materialismo.
54. Creed verdaderamente que todo
tiende hacia un fin espiritual y eterno,
para que deis a cada lección el lugar
justo que le corresponde.
55. Mientras os alumbre la luz del
Sexto Sello, será tiempo de contienda,
de vigilia y purificación, mas pasado
ese tiempo habréis llegado a una
nueva etapa en la que os mostrará
nuevas revelaciones el Séptimo Sello.
Cuán satisfecho y gozoso recibirá al
nuevo tiempo el espíritu de aquél que
haya sido sorprendido limpio y
preparado. Mientras el Sexto Sello os
ilumine, materia y espíritu se
purificarán. (13, 53 55)
56. El libro que estaba sellado en
los cielos, se ha abierto en el Sexto
capítulo, es el Libro de los Siete
Sellos que encierra sabiduría y juicio
y que fue desatado por mi amor a
vosotros para revelaros sus profundas
lecciones.
57. El hombre ha vivido cinco
etapas en la Tierra, alentado por el
soplo divino del espíritu, a pesar de lo
cual no ha comprendido el sentido
espiritual de la vida, la finalidad de su
existencia, su destino y su esencia;
todo era un Arcano impenetrable tanto
para su mente, como para su espíritu,
un libro sellado, cuyo contenido no
llegaba a interpretar.
58. Vagamente presentía la vida
espiritual, pero sin conocer
verdaderamente la escala de elevación
que acerca a los seres a Dios, ignoraba
su misión más alta en la Tierra, y las
virtudes y dones que forman parte de
su espíritu, para poder vencer en las
luchas, elevarse sobre las miserias
humanas y perfeccionarse espiritual-
mente para habitar en la luz eterna.
59. Era necesario que el Libro
Divino se abriese y los hombres
contemplaran su contenido, para
poder salvarse de las tinieblas de la
ignorancia que son el origen de todos
los males que existen en el mundo.
¿Quién podría abrir ese libro? ¿Por
ventura el teólogo, el científico o el
filósofo? No, nadie, ni siquiera los
espíritus justos os podían revelar su
contenido, porque lo que el libro
guardaba era la sabiduría de Dios.
60. Sólo Cristo, el Verbo, sólo El,
el amor divino, podía hacerlo, pero,
aún así, era necesario esperar a que
los hombres estuviesen en
condiciones de recibir la divina
revelación sin que quedaran ciegos
con el esplendor de mi presencia
espiritual y tuvo la humanidad que
vivir cinco etapas de pruebas, de
lecciones, de experiencia y evolución
para alcanzar el justo desarrollo que le
permitiera conocer los misterios que
Capítulo 38 Las tres Revelaciones Divinas y los Siete Sellos
346
el Arcano de Dios guardaba para los
hombres.
61. La Ley de Dios, su divina
palabra dada a través de Cristo y
todos los mensajes de profetas,
enviados y emisarios, fueron la
semilla que mantuvo la fe de la
humanidad, en una promesa divina
que anunció siempre luz, salvación y
justicia para todos los hombres.
62. Este es el tiempo esperado para
la Gran Revelación, aquella por medio
de la cual comprendéis todo cuanto os
he manifestado a través de los tiempos
y sepáis quién es vuestro Padre,
quiénes sois vosotros y cuál es la
razón de vuestra existencia.
63. Este es el tiempo en que, por la
evolución espiritual que habéis
alcanzado, las pruebas que habéis
tenido y la experiencia que habéis
recogido, podáis recibir de mi Espíritu
hacia el vuestro, la luz de la sabiduría,
reservada en mis Arcanos en espera
de vuestra preparación, mas, habiendo
llegado la humanidad al grado
necesario de evolución para recibir mi
mensaje, le he enviado el primer rayo
de mi luz, que es éste que ha hecho
hablar en éxtasis a los hombres rudos
y sencillos que sirven de portavoz a
mi inspiración.
64. Este rayo de luz ha sido de
preparación tan sólo, es como la luz
de la alborada cuando anuncia ya el
nuevo día. Mas tarde os llegará mi luz
de lleno, alumbrando vuestra
existencia y alejando hasta la última
sombra de ignorancia, de pecado y de
miseria.
65. Este tiempo, cuya aurora
admiráis en el infinito, es la sexta
etapa que se inicia en la vida
espiritual de la humanidad, era de luz,
de revelaciones, de cumplimiento de
antiguas profecías y olvidadas
promesas. Es el Sexto Sello, que al
desatarse, desborda su contenido de
sabiduría en vuestro espíritu, en un
mensaje lleno de justicia, de
esclarecimiento y de revelaciones.
(269, 10 18)
66. Discípulos: quiero que las
virtudes de vuestro corazón, sean las
vestiduras que cubran la desnudez de
vuestro espíritu. Así os habla el
Espíritu Consolador, prometido en el
Segundo Tiempo.
67. El Padre sabía ya del dolor y de
las pruebas que habían de agobiar a la
humanidad y el grado de perversidad
que habían de alcanzar los hombres.
La llegada del Consolador significa
para vosotros la apertura del Sexto
Sello, o sea, el principio de una nueva
etapa en la evolución de la
humanidad. Desde ese instante quedo
abierto un juicio divino para todos los
hombres; cada vida, cada obra, cada
paso, son juzgados estrictamente; es el
final de una era, no el final de la vida.
68. Es la terminación de los
tiempos del pecado y es menester que
todo el contenido de este Sexto Sello
del libro de Dios, sea derramado en
los espíritus despertándolos de su
letargo, para que el hombre se levante
llevando la armonía de su espíritu con
toda la creación y se prepare para
cuando sea desatado por el Cordero el
Capítulo 38 Las tres Revelaciones Divinas y los Siete Sellos
347
Séptimo Sello, el cual traerá los
últimos residuos del cáliz de
amargura, pero también el triunfo de
la verdad, del amor y de la divina
justicia. (107, 17 19)
69. Quiero que en este tiempo se
prepare la humanidad, para que
cuando el último sello sea abierto, los
hombres se den cuenta de ello y se
apresten a escuchar y entender el
contenido de las nuevas revelaciones.
Quiero que las naciones y los pueblos
se fortalezcan para que resistan las
amarguras de aquellos días.
70. Yo llamaré bienaventurados a
los que sepan pasar las pruebas de
esos tiempos y les daré un galardón
por su perseverancia y su fe en mi
poder, dejándoles como padres de una
nueva humanidad. (111, 10 11)
71. Cuando el Séptimo Sello quede
cerrado, junto con los otros seis,
también quedará cerrado ese libro que
ha sido el juicio de Dios sobre las
obras de los hombres desde el primero
hasta el último. Entonces abrirá el
Señor un libro en blanco para anotar
en él, la resurrección de los muertos,
la liberación de los oprimidos, la
regeneración de los pecadores y el
triunfo del bien sobre el mal. (107,
20)
348
349
Capítulo 39 Israel terrenal y espiritual
La histórica misión de Israel: su
fracaso
1. En verdad os digo que si la
humanidad hubiese perseverado en la
Ley que interiormente le dictaba la
conciencia, no hubiese sido necesario
enviaros guías, ni profetas, ni habría
sido necesario que vuestro Señor
descendiera entre vosotros hasta tener
que grabaros mi Ley en una piedra en
la Primera Era, ni tener que
humanizarme y morir como hombre
en una cruz en el Segundo Tiempo.
2. Si formé un pueblo y lo colmé
de dones no fue para que se
engrandeciera y humillara a los
demás, sino para que fuera un ejemplo
de sumisión ante el Dios verdadero y
un ejemplo de fraternidad entre los
hombres.
3. Escogí a este pueblo para que
fuese instrumento de mi voluntad en
la Tierra y portador de mis
revelaciones, para que invitara a todos
a vivir en mi Ley, para que toda la
humanidad llegase a formar el único
pueblo del Señor.
4. Si este pueblo ha sufrido mucho
a pesar de haber sido el escogido es
porque creyó que la heredad era sólo
para él; que su Dios no podía ser Dios
para los paganos, porque contempló
como extraños a los demás pueblos y
no les participó de lo que el Padre les
había confiado. Si Yo lo aparté por
una tiempo de los demás pueblos, fue
para que no se contaminara de la
maldad y el materialismo.
5. Mas cuando él se encerró en su
egoísmo y creyó ser grande y fuerte,
le demostré que su poder y su
grandeza eran falsos y permití que
otras naciones cayeran sobre él y lo
redujeran a la servidumbre. Reyes,
Faraones y Césares fueron sus
señores, cuando Yo les había ofrecido
ser su Señor.
6. El Padre, en su infinito amor,
volvió a manifestarse a su pueblo para
darle la libertad y recordarle su
misión, y en este tiempo vengo a
entregarle mis lecciones de amor y es
tan sólo mi mirada la que puede
descubrir entre la humanidad a los
hijos de Israel a quienes llamo y
congrego para que reciban la luz del
Espíritu Santo.
7. He venido a manifestarme ante
vuestro espíritu porque el tiempo en
que os hablaba a través de la
Naturaleza y por medio de
manifestaciones materiales que
llamasteis milagros, se encuentra lejos
de vosotros. Hoy podéis ya sentirme
en vuestro espíritu así como en lo más
recóndito de vuestro corazón.
8. En este tiempo no ha sido
Palestina testigo de mi manifestación
porque no es un lugar determinado lo
que vengo a buscar, sino a vuestro
espíritu. Busco al pueblo de Israel por
el espíritu, no por la sangre, al pueblo
que tiene la simiente espiritual que a
Capítulo 39 Israel terrenal y espiritual
350
través de los tiempos ha recibido por
mi caridad. (63, 64 69)
La separación del pueblo judío
en credo terreno y credo
espiritual
9. Fue menester que el Padre,
después de su partida, arrebatara de
las manos de su pueblo la tierra que le
había sido confiada desde sus
antepasados.
10. A los unos les fue arrebatada
por restitución y a los otros por
galardón, porque esa tierra de Canaán,
esa hermosa Palestina de los tiempos
pasados, fue preparada por
solamente como una imagen de la
verdadera Tierra de Promisión para el
espíritu y al despojar al pueblo de
aquellas posesiones, quedó el judío
materializado, errante sobre el haz de
la Tierra y la otra parte, los fieles, los
que han sentido siempre mi presencia,
quedaron en espera de mi voluntad,
sin dolor por haber renunciado a
aquella herencia de los tiempos
pasados, sabiendo que una nueva
gracia el Padre les había confiado: la
herencia de su palabra, del Verbo
Divino, de su sacrificio, de su sangre.
11. En pleno Tercer Tiempo vivía y
en este tiempo mi mirada contempla a
mi pueblo de Israel, dividido todavía
en los dos bandos: El uno
materializado, enriquecido con los
bienes de la Tierra para su propia
restitución, haciendo estremecer hasta
los cimientos del mundo con su
poderío, porque su fuerza, su talento,
las gracias que el Padre derramó sobre
su espíritu, las ha puesto al servicio de
mismo, de su ambición, de su
grandeza.
12. Ved cómo ha dado pruebas de
fortaleza ese pueblo aun dentro de su
materialismo en sus ciencias, en su
voluntad, en su inteligencia; conserva
en el fondo de su corazón el rencor
por las hambres pasadas, por las
esclavitudes, por las humillaciones y
hoy fuerte y soberbio se levanta para
humillar a los demás pueblos, para
estremecerlos con su fuerza, para
dominarlos. Hoy él es el harto y se
complace en contemplar a los
millones de hambrientos y a los
grandes pueblos de esclavos, esclavos
de oro, de su fuerza, de su ciencia y
de su ambición.
13. Y contemplo también la otra
parte de mi pueblo, la de los
perseverantes y fieles, de los que
siempre han sabido sentir mi
presencia, de los que siempre han
reconocido mi llegada entre los
hombres, de los que han creído en mis
revelaciones y a pesar de todo me han
obedecido y me han cumplido.
14. Y esa otra parte no solamente
sois vosotros que habéis sido testigos
de mi comunicación por conducto del
entendimiento del hombre en este
tiempo, sino que parte del pueblo de
Israel espiritual está diseminada por
todo el orbe y en el lugar en que cada
quien se encuentra, recibe mi caridad,
siente mi presencia, se sustenta con
mi pan y me espera, sin saber por
dónde he de llegar, ni en qforma,
pero me espera.
15. Mas los que saben cómo he
venido, cómo me he comunicado, los
Capítulo 39 Israel terrenal y espiritual
351
que han conocido a ciencia cierta mis
revelaciones, los que están preparados
para los tiempos venideros, sois
vosotros que formáis parte de los
ciento cuarenta y cuatro mil entre-
sacados por de las doce tribus de
ese pueblo; 144,000 que serán delante
del numeroso pueblo de Israel, como
144,000 capitanes que lo hagan
marchar en la contienda del Tercer
Tiempo hacia la gran batalla.
16. ¿Creéis que mi pueblo siempre
va a estar dividido? En verdad os digo
que no. Para vosotros ha llegado la
enseñanza, la luz y las pruebas. Para
aquéllos ha llegado mi justicia y las
pruebas también; les voy conduciendo
a grandes pasos hacia el despertar
para el espíritu y aunque de cierto, en
el primer momento van a negar mi
tercera venida al mundo como
negaron la segunda, Yo os digo: No
está ya lejano el instante de su
conversión. Viven en sus tradiciones
antiguas, mas Yo sondeo el espíritu y
el corazón del pueblo judío y os doy a
conocer que él, más permanece en sus
tradiciones por conveniencia y temor
ante las revelaciones espirituales, que
por convicción propia; se estremece
ante las manifestaciones del Más Allá
y esto es lo que yo les propondré: El
despojamiento de todo lo superfluo, la
práctica de la caridad, el amor y la
humildad.
17. Ante ellos tendréis que llegar y
ambos esgrimiréis vuestras armas.
Los unos la palabra, el pensamiento,
la oración y las pruebas. Los otros su
talento, su poder, su tradición. Mas
Yo estaré presente en esa lucha y haré
que triunfe en verdad mi justicia, haré
que triunfe la espiritualidad, haré que
el espíritu se levante sobre la carne, la
doblegue y la humille, y entonces
vendrá la reconciliación de las tribus
de Israel, la unificación del pueblo del
Señor.
18. Cuando ese pueblo se encuentre
preparado, en verdad os digo,
entonces comenzará a cumplir hasta
dejar concluida la grande misión que
Dios desde el principio de los tiempos
ha depositado sobre su pueblo
escogido, que lo fue para ser el
primogénito y el depositario de las
revelaciones del Señor, para que como
hermano primero supiese conducir a
los demás, compartir con ellos su
gracia y llevar a todos a la diestra del
Padre. (332, 17 21)
El pueblo espiritual de Israel
19. Cuando hablo de mi "pueblo de
Israel", del "pueblo del Señor", me
refiero a los que han traído misión
espiritual a la Tierra, a los que dieron
a conocer mi Ley, a los que me
anunciaron, a los que me fueron
fieles, a los que proclamaron la
existencia del Dios viviente, a los que
perpetuaron la semilla del amor y a
los que supieron reconocer en el Hijo,
la presencia y la palabra del Padre.
Esos son los que forman el pueblo de
Dios, ese es Israel, el fuerte, el fiel, el
prudente Israel; esa es mi legión de
soldados fieles a la Ley, fieles a la
verdad.
20. Los que persiguieron a mis
profetas, los que laceraron el corazón
de mis enviados; los que volvieron la
Capítulo 39 Israel terrenal y espiritual
352
espalda al Dios verdadero para
inclinarse delante de los ídolos; los
que me negaron y me burlaron y
pidieron mi sangre y mi vida, ésos,
aunque por la raza se nombrasen
israelitas, no eran del pueblo
escogido, no eran del pueblo de los
profetas, de la legión de iluminados,
de los soldados fieles; porque Israel es
nombre espiritual que indebidamente
fue tomado para dominar una raza.
21. También debéis saber que todo
aquel que aspire a formar parte de mi
pueblo, puede lograrlo con su amor,
su caridad, con su celo y su fidelidad
en la Ley.
22. Mi pueblo no tiene tierras ni
ciudades determinadas en el mundo,
mi pueblo no tiene raza, sino que está
en todas las razas, entre toda la
humanidad. Esta porción de hombres
que escuchan mi palabra y reciben las
nuevas revelaciones, son sólo una
parte de mi pueblo, otra parte está
diseminada por la Tierra y otra, la
mayor, habita en el valle espiritual.
23. Ese es mi pueblo: el que me
reconoce y me ama, el que me
obedece y me sigue. (159, 55 59)
24. Hoy os digo: ¿En dónde está mi
pueblo? ¿Dónde está aquel que era
prudente en las pruebas, fuerte en las
batallas y perseverante en las luchas?
Está diseminado por el mundo; mas
Yo le levantaré con mi voz y lo
reuniré espiritualmente, para que vaya
al frente de todos los pueblos; pero os
digo que ahora estará formado por
hombres de todas las razas, los cuales
llegarán a entender cuál es la alianza
que estoy esperando de todos los
hombres.
25. Este pueblo será fuerte y
combativo, mas no tendrá armas
homicidas, ni carros de guerra, ni
entonará cantos de exterminio. Su
bandera será la paz, su espada la
verdad y su escudo el amor.
26. Nadie podrá descubrir nde
está ese pueblo y él estará en todas
partes, sus enemigos tratarán de
destruirlo, pero no podrán, porque
nunca lo encontrarán reunido
materialmente, porque su unión, su
orden y su armonía, serán espirituales.
(157, 48 50)
27. En este tiempo vibra el espíritu
del verdadero Israel en todas partes,
son los espíritus que sienten mi
presencia, que esperan mi venida, que
confían en mi justicia.
28. Cuando estas palabras lleguen a
otros lugares, muchos se mofarán;
pero os digo, que más les valiera no
hacer mofa de ellas, porque llegará la
hora en que despierten de su letargo y
conozcan que también son hijos del
pueblo de Dios.
29. Estas multitudes que hoy me
escuchan, pueden caer en confusión si
no estudian mi palabra y si no se
despojan de su materialismo. Puede
pasarles lo que al pueblo israelita de
los primeros tiempos, que oyó la voz
del Señor, recibió la ley y tuvo
profetas, por lo que llegó a creerse el
único pueblo amado de Dios. Grave
error del cual lo vinieron a sacar las
grandes pruebas, la humillación, el
destierro y el cautiverio.
Capítulo 39 Israel terrenal y espiritual
353
30. Es necesario que sepáis que mi
amor no podría distinguiros por razas
ni por credos, y que si hablo de Mi
pueblo es porque desde los primeros
tiempos me encuentro preparando
espíritus a los que envío a la Tierra a
iluminar con su luz la senda de la
humanidad.
31. Ellos han sido los eternos
caminantes que han habitado en
distintas naciones y han pasado por
muchas pruebas. En este tiempo han
encontrado que las leyes humanas son
injustas; que no hay verdad en los
afectos y que no existe paz en el
espíritu de la humanidad. (103, 10
14)
32. El Pueblo de Dios surgirá una
vez s entre la humanidad, no un
pueblo personificado en una raza, sino
una multitud, una legión de discípulos
míos, en los cuales no predomine la
sangre, la raza o el idioma, sino el
espíritu.
33. Este pueblo no se concretará a
enseñar mi Doctrina a través de la
letra; para que las palabras tengan
vida, es menester vivirlas; este pueblo
no será solamente propagador de
escritos y de libros, sino también de
ejemplos y de hechos.
34. Hoy os estoy libertando de todo
lo superfluo, de lo impuro y de lo
erróneo, para haceros penetrar en una
vida sencilla y limpia, sobre la cual
pueda levantarse vuestro espíritu
testificando con sus obras.
35. Llegado el tiempo Yo
presentaré a mi pueblo ante la
humanidad y ni el Maestro se
avergonzará de sus discípulos, ni los
discípulos negarán a su Maestro. Ese
instante coincidicon el de la guerra
de ideas, de la cual surgirá como
aliento de paz, como rayo de luz, el
Espiritualismo. (292, 28 31)
36. Mi pueblo crece, se multiplica,
no sólo en la Tierra sino también en el
valle espiritual. Entre aquellas
multitudes espirituales se encuentran
los que tuvieron lazos de sangre con
vosotros, ya sea que hayan sido
vuestros padres, hermanos o hijos.
37. No os sorprenda que os diga
que mi pueblo es tan numeroso, que la
Tierra no podría darle albergue y que
deberá ser mucho más grande aun.
Cuando ya lo haya reunido y no falte
uno solo de mis hijos, le será dada por
morada el infinito, ese valle de luz y
de gracia que nunca termina.
38. Aquí en la Tierra sólo vengo a
prepararos, a instruiros con mi
Doctrina, para que sepáis como
acercaros a aquella vida. Esta
humanidad es sólo una porción del
pueblo de Dios, es menester que todos
sepan estas explicaciones para que
encaminen su vida hacia el ideal de
perfección.
39. Este mensaje divino que es mi
palabra vertida por los labios del
portavoz humano, quiero que llegue a
toda la humanidad. Mi palabra es la
campana que está llamando al mundo,
su esencia conmoverá a los pueblos
haciéndoles despertar para meditar
sobre la espiritualidad, sobre el
destino del espíritu después de esta
vida. (100, 35 37)
Capítulo 39 Israel terrenal y espiritual
354
Los 144.000 escogidos y
señalados
40. Para extender mi Obra en este
Tercer Tiempo, he venido a escoger
entre las grandes muchedumbres a
144,000 espíritus, señalándoles con un
ósculo de luz divina, no un beso de
traición, ni sello de un pacto que
ponga en peligro vuestro espíritu. Mi
marca es la señal que el Espíritu Santo
deposita en sus escogidos para
cumplir una grande misión en este
Tercer Tiempo.
41. El que ostenta esta señal, no
está a salvo de peligros, por el
contrario, él es más tentado y más
probado que los demás. Recordad a
cada uno de los doce escogidos por
en aquel Segundo Tiempo y
confirmaréis lo que os estoy diciendo.
Entre aquéllos, hubo instantes de
duda, de flaqueza, de confusión y
hasta hubo uno que me traicionó
entregándome con un beso a mis
verdugos.
42. ¡Cuánto no tendrán que velar y
orar los escogidos de este tiempo para
no caer en tentación! Y aún así, de
cierto os digo que entre los 144,000
habrá traidores.
43. La marca quiere decir misión,
cargos y responsabilidad ante Dios.
No es una garantía contra las
tentaciones o las enfermedades, si así
fuera, ¿Qué méritos habría en mis
escogidos? ¿Q esfuerzo haría
vuestro espíritu por permanecer fiel a
mi palabra?
44. Os hablo en esta forma porque
hay muchos corazones entre este
pueblo, que quisiesen formar parte de
ese número de señalados; pero he
visto que más que el anhelo de servir
a la humanidad, por medio de los
dones que concedo en la marca, es el
deseo de sentirse seguros, o es la
vanidad lo que les mueve a pedirme
que les llame. A estos pequeños voy a
probarlos y ellos mismos van a
convencerse de que existe razón en mi
palabra.
45. La marca es el signo invisible
por medio del cual podcumplir su
misión quien lleve con amor, con
respeto, con celo y con humildad,
entonces podrá comprobar que la
marca es una gracia divina que le hace
superior al dolor, que le ilumina en las
grande pruebas, que le revela
profundos conocimientos y donde
quiera abre brecha para que pase el
espíritu.
46. La marca es como eslabón que
une a quien la posee con el mundo
espiritual, es el conducto para que se
manifieste en vuestro mundo el
pensamiento y la palabra del Mundo
Espiritual, por lo que os digo, que un
marcado es un mensajero, es un
enviado y es un instrumento mío.
47. Grande es la misión así como la
responsabilidad del marcado para con
mi Obra, pero no está solo en su
camino, a su lado va siempre el ángel
protector que le cuida, le guía, le
inspira y fortalece.
48. ¡Cuán fuerte ha sido el que ha
sabido abrazarse con amor a su cruz y
qué duro y amargo ha sido el camino
para el escogido, que no ha sabido
llevar consigo la Divina señal de
elegido en el Tercer Tiempo!
Capítulo 39 Israel terrenal y espiritual
355
49. Yo os digo a todos los que me
escuchan, que aprendan a velar y a
orar, a llevar con amor su cruz y a
practicar con rectitud y obediencia,
para que esta vida, que ha significado
para vuestro espíritu su reencarnación
más luminosa, no vaya a ser estéril, y
más tarde tenga que llorar el tiempo
perdido y los dones desaprovechados.
50. Meditad todos en esta lección,
marcados y no marcados, porque
todos tenéis dentro de mi obra un
destino que cumplir. (306, 3 4 y 7
12)
51. Son muy numerosas las tribus
de Israel por el espíritu; de cada una
entresacaré 12,000 y los señalaré en
su frontal, mas el pueblo israelita no
se concreta a 144,000. El pueblo
escogido es infinito.
52. El Maestro os enseñó en el
Segundo Tiempo, que muchos son los
llamados y pocos los escogidos y todo
el pueblo de Israel será llamado y de
entre ellos, señalaré a los 144,000. En
todos posaré la paz, la espiritualidad y
el principio de la comunicación de
espíritu a Espíritu. (312, 7 8)
53. Yo soy el Padre Universal, mi
amor desciende a todos los corazones;
Yo he venido a todos los pueblos de la
Tierra, mas si he escogido esta nación
mexicana para desatar en toda
plenitud mi palabra y mis
revelaciones, es porque la he
encontrado humilde, porque he
encontrado en sus moradores las
virtudes y he hecho encarnar en ellos
a los espíritus del pueblo de Israel.
54. Mas no todos pertenecen a esta
nacionalidad, ni todos están
encarnados. En todo el mundo están
dispersos todavía los espíritus que
pertenecen al número de los
escogidos. Ellos han sido señalados,
he abierto sus ojos, he sensibilizado
su corazón y de espíritu a Espíritu se
comunican conmigo. (341, 25)
55. Entre la humanidad habitan una
parte de los ciento cuarenta y cuatro
mil señalados por Mí. Diseminados se
encuentran en el mundo esos siervos
míos cumpliendo con la misión de
orar por la paz y de trabajar por la
fraternidad de los hombres. No se
conocen unos a otros, pero ellos,
intuitivamente unos, y otros
iluminados por esta revelación, van
cumpliendo con su destino de hacer
luz en la senda de sus hermanos.
56. Estos marcados por mi amor,
unos son hombres sencillos, mas
también los hay que son notables en el
mundo; sólo se les podrá distinguir
por la espiritualidad en su vida, en sus
obras, en su forma de pensar y de
comprender las revelaciones divinas.
No son idólatras, fanáticos, ni
frívolos; parece que no practican
ninguna religión y, sin embargo, de
ellos se eleva un culto interior entre su
espíritu y el de su Señor.
57. Los señalados con la luz del
Espíritu Santo, son como barquillas
salvadoras, son guardianes, son
consejeros y baluartes. Les he dotado
de luz en su espíritu, de paz, de
fuerza, de bálsamo de curación, de
llaves que invisiblemente abren las
Capítulo 39 Israel terrenal y espiritual
356
puertas más reacias, de armas para
vencer obstáculos insuperables para
otros. No es necesario que ostenten
títulos del mundo, para hacer
reconocer sus dones. No conocen
ciencias y son doctores, no conocen
leyes y son consejeros, son pobres de
los bienes de la tierra y sin embargo,
pueden hacer mucho bien a su paso.
58. Entre estas multitudes que han
venido a recibir mi palabra, han
llegado muchos de ellos sólo a
confirmar su misión, porque no es en
la tierra donde se les han dado los
dones o se les ha confiado el cargo.
De cierto os digo, que la luz que cada
espíritu posee, es la que se ha labrado
en el largo camino de su evolución.
(111, 18 21)
59. La humanidad va a creer; mi
obra ha de esparcirse por el orbe.
Empezaré con 144.000 señalados, los
cuales lucharán con obediencia, con
amor y celo en el tiempo de las
guerras de creencias y doctrinas, y en
medio de esa batalla serán como un
eslabón que proponga al mundo, no la
cadena de esclavitud, sino la de la
alianza espiritual que será de libertad
y fraternidad. Esos soldados no
estarán solos, mi mundo espiritual les
seguirá y protegerá, harán maravillas
a su paso y darán así testimonio de mi
verdad. (137, 9)
357
Capítulo 40 Las fuerzas del Bien y del Mal
El origen del Bien y del Mal
1. El Padre al formaros os puso en
el primer peldaño de esa escala, con el
fin de que recorriendo ese camino,
tuvieseis ocasión de conocer y
comprender verdaderamente a vuestro
Creador. Pero ¡Cuán pocos iniciaron
la jornada ascendente partiendo del
primer escalón! Los más se unieron en
su desobediencia, en su rebeldía,
haciendo mal uso del don de la
libertad y desoyendo los dictados de
la conciencia, dejándose dominar por
la materia, para crear con sus
vibraciones una fuerza, la del mal, y
cavar un abismo hacia donde su
influencia tuvo que arrastrar a sus
hermanos, que entablaron una lucha
cruenta entre sus flaquezas y
perversidades, y su anhelo de
elevación y de pureza. (35, 38)
2. El pecado original no viene de
la unión del hombre y de la mujer:
Yo, el Creador, establecí esa unión
diciéndoles a ambos: Creced y
multiplicaos. Esa fue la primera Ley.
El pecado ha estado en el abuso que
han hecho del don del libre albedrío.
(99, 62)
3. Teme la carne la lucha con el
espíritu y busca la forma de tentarlo
con los placeres del mundo para
impedirle su libertad o al menos para
retardarla. Ved cómo el hombre lleva
en a su propio tentador, es por esto
que os he dicho que cuando llegue a
vencerse a mismo, habrá ganado la
batalla. (97, 37)
4. En este tiempo en que hasta el
aire, la tierra y el agua, se encuentran
envenenados de la maldad de los
hombres, ¡Cuán pocos son los que no
se contaminan por el mal o por las
tinieblas! (144, 44)
5. El clamor de la humanidad
llega hasta Mí, la angustia de la niñez,
de la juventud, de los hombres y
mujeres de edad madura y de los
ancianos, se eleva; es la voz que
clama justicia, es una invocación de
paz, de misericordia que el espíritu
hace, porque la simiente de amor en
este mundo se ha perdido y ¿Sabéis en
dónde está el amor? En lo más
profundo del corazón humano, tan
dentro que no alcanza a descubrirlo,
porque el odio, las ambiciones, la
ciencia y la vanidad han ahogado la
simiente y no hay espiritualidad, ni
misericordia; el cáliz de amargura va
llenándose y el mundo lo bebe hasta
las heces. (218, 12)
6. De altar en altar, de rito en rito,
y de secta en secta, van los hombres
en busca del Pan de la Vida, sin
encontrarlo, y ante el desengaño, se
tornan en blasfemos para tomar
caminos sin rumbo y vivir sin Dios y
sin Ley.
Capítulo 40 Las fuerzas del Bien y del Mal
358
7. ¡Y pensad, pueblo que entre
ellos están los grandes espíritus, que
entre ellos descubro a los profetas y a
los discípulos del Espíritu Santo!
(217, 49)
8. En las religiones reconocen el
poder del mal y lo han personificado
en forma humana; le atribuyen un
reino poderoso y le han dado diversos
nombres. Sienten temor los hombres
cuando creen tenerlo cerca, sin saber
que la tentación está en las pasiones,
en las flaquezas. Que lo mismo se
agita en el interior del hombre el bien
y el mal.
9. El mal predomina en este
tiempo en el mundo y ha creado una
fuerza, un poder que se manifiesta en
todo. Y en lo espiritual existen
legiones de espíritus imperfectos,
turbados, inclinados al mal y a la
venganza, cuya fuerza se une a la
maldad humana para formar el reino
del mal.
10. Ese poder se rebeló ante Jesús
en el Segundo Tiempo y le mostró su
reino. Mi carne sensible a todo, fue
tentada, pero mi fortaleza espiritual
venció a la tentación. Porque Yo
había de ser el vencedor del mundo,
de la carne, de la tentación y de la
muerte. Porque fui el Maestro que
descendió entre los hombres para dar
ejemplo de fortaleza. (182, 42 43)
11. Por la paz que sentís en vuestro
espíritu podéis reconocer mi
presencia. Nadie s que Yo puede
daros la verdadera paz. Un espíritu en
tiniebla no podría brindársela. Os digo
esto, porque muchos corazones temen
las acechanzas de un espíritu tentador,
al que han dado vida y forma los
hombres según su imaginación.
12. Cuán erróneamente se ha
interpretado la existencia del príncipe
de las tinieblas. Cuántos han llegado a
creer más en su poder que en el mío, y
qué lejos de la verdad han andado en
esto los hombres.
13. El mal existe; de él se han
derivado todos los vicios y pecados.
Los pecadores, o sea los que practican
el mal, siempre han existido, lo
mismo en la tierra que en otras
moradas o mundos; mas, ¿Por qué
personificáis todo el mal existente en
un solo ser, y por qué lo enfrentáis a
la Divinidad? Yo os pregunto: ¿Qué
es ante mi poder absoluto e infinito,
un ser impuro y qué significa ante mi
perfección vuestro pecado?
14. El pecado no ha nacido en el
mundo; los espíritus al brotar de Dios,
unos permanecieron en el bien,
mientras que otros al desviarse de ese
camino, crearon uno distinto, el del
mal.
15. Las palabras y las parábolas
que en sentido figurado os entregaron
como una revelación en los primeros
tiempos, han sido erróneamente
interpretadas por la humanidad. La
intuición que los hombres tuvieron
acerca de lo sobrenatural, quedó
influenciada por su imaginación, y
llegaron a formar alrededor de la
fuerza del mal, ciencias, cultos,
supersticiones y mitos que han
llegado hasta vuestros días.
Capítulo 40 Las fuerzas del Bien y del Mal
359
16. De Dios no pueden brotar
demonios; a éstos los habéis forjado
con vuestra mente. El concepto que
tenéis de ese ser que a cada paso me
ponéis por adversario, es falso.
17. Yo os he enseñado a velar y
orar, para que os libréis de tentaciones
e influencias maléficas, que lo mismo
pueden provenir de seres humanos,
que de seres espirituales.
18. Os he dicho que sobrepongáis
el espíritu a la carne, porque ésta es
criatura débil que a cada paso está en
peligro de tropezar si no veláis por
ella. El corazón, la mente y los
sentidos, son puerta abierta para que
las pasiones del mundo azoten al
espíritu.
19. Si vosotros os habéis
imaginado que los seres de tiniebla
son como monstruos, Yo sólo los veo
como criaturas imperfectas, a las
cuales les tiendo mi mano para
salvarles, porque también son mis
hijos. (114, 54 62)
20. Siempre que hacéis un bien,
decís: soy noble, soy generoso, soy
caritativo, por eso hago esto; Yo os
digo: si esas obras las hicieseis en
nombre de vuestro Señor, seríais
humildes porque la bondad es de Dios
y se la he dado a vuestro espíritu.
21. Entonces quien atribuye a su
corazón humano sus buenas obras,
está negando a su espíritu y a quien lo
revistió de esas virtudes.
22. En cambio, cuando hacéis un
mal, os laváis las manos como Pilato,
y ese hecho se lo atribuís al Padre
diciendo: fue la voluntad de Dios,
estaba escrito; Dios lo quiso, es el
destino.
23. Decís que nada pasa sin la
voluntad de Dios para disculparos de
vuestros errores, mas en verdad os
digo que os equivocáis porque
pasan vuestros errores, vuestras
pequeñeces sin la voluntad de Dios.
24. Ved cómo el Todopoderoso
jamás se impone por la fuerza sobre
vosotros, por su poder, eso lo hacéis
vosotros con vuestros hermanos más
débiles.
25. De cierto os digo: el mal, la
impureza, la falta de armonía son
vuestras; el amor, la paciencia, la
serenidad, son de Dios.
26. Cuando vosotros amáis, es el
Creador de vuestro espíritu quien os
está inspirando, en cambio cuando
odiáis, sois vosotros, es vuestra
debilidad la que os impulsa y os
pierde. Siempre que pasa algo mal en
vuestra vida, estad seguros de que es
obra vuestra.
27. Mas entonces os preguntáis:
¿Por qué lo permite Dios? ¿Qué El no
sufrirá por nuestros pecados; no
llorará al vernos llorar? ¿Qué le
costaría evitarnos estas caídas?
28. Yo os digo: que mientras no
améis, Dios será para vosotros algo
que no podréis entender, porque la
magnanimidad de vuestro Creador
está por sobre vuestra comprensión.
29. Haceos fuertes, grandes, sabios,
aprended a amar; cuando améis, no
tendréis la infantil tendencia de querer
analizar a Dios, porque entonces lo
miraréis y lo sentiréis, y con eso os
bastará. (248, 29 32)
Capítulo 40 Las fuerzas del Bien y del Mal
360
Soberbia y humildad
30. Haced de la humildad una de
vuestras mejores aliadas para alcanzar
la elevación, porque las puertas del
Cielo, que es el reino de la conciencia,
se encuentran completamente cerradas
para el soberbio. Nunca ha pasado por
ellas, ni logrará pasar el soberbio,
pero cuando éste se torne en humilde,
Yo seré el primero en ensalzarle y
será mi caridad la que le abra la puerta
de la eternidad. (89, 45)
31. He aquí una más de mis
lecciones discípulos, de cierto os digo
que cuando os creéis fuertes, grandes
o excelsos, os alejáis de Mí, porque
vuestro orgullo ahoga el sentimiento
de humildad; mas cuando os
consideráis pequeños, cuando
reconocéis que sois como átomos en
medio de mi Creación, entonces os
acercáis a Mí, porque a través de
vuestra humildad me admiráis, me
amáis y me sentís cerca; es cuando
pensáis en todo lo grande y misterioso
que encierra Dios y que quisierais
saber y conocer, os parece escuchar el
eco del murmullo divino en vuestro
espíritu. (248, 22)
32. Discípulos: Cuando en el
hombre existe un verdadero
conocimiento de las obras que ha
realizado, no se deja cegar por la
vanidad, sabe que si ese innoble
sentimiento penetra en su ser, su
inteligencia se nublaría y ya no podría
avanzar en el sendero, se estancaría y
sucumbiría en el letargo.
33. La vanidad ha perdido a
muchos hombres, ha derrumbado
muchos pueblos florecientes y ha
hundido vuestras culturas.
34. Mientras los pueblos tuvieron
por ideal el trabajo, la lucha y el
progreso, supieron de la abundancia,
del esplendor y el bienestar; mas
cuando el orgullo les hizo sentirse
superiores, cuando su ideal de
elevación fue cambiado por la
ambición insaciable de desearlo todo
para sí, sin darse cuenta y sin quererlo
comenzaron a destruir paso a paso
cuanto habían construido, acabando
por hundirse en un abismo.
35. De esas experiencias se
encuentra llena la historia de la
humanidad, por lo cual os digo, que es
justo que surja en el mundo un pueblo
de grandes ideales, el cual, consciente
siempre de sus buenas obras, no se
envanezca de ellas, de esta manera no
se detendrá su paso y el esplendor
alcanzado hasta ahora, mañana lo verá
superado y más tarde nuevamente en
aumento.
36. Al hablaros así, no trato de
inspiraros solamente ambiciones
materiales: quiero que mis palabras
sean interpretadas justamente para que
sepáis aplicarlas a lo espiritual, así
como a lo material.
37. La vanidad no solamente puede
sorprender al hombre en su vida
material, y como prueba de lo que os
digo ved las caídas y fracasos de las
grandes religiones, carcomidas en sus
bases por la vanidad, por la soberbia,
por su falso engrandecimiento;
cuando han creído estar en lo más alto
Capítulo 40 Las fuerzas del Bien y del Mal
361
de su poder, alguien ha venido a
despertarles de su sueño, haciéndoles
ver sus errores, sus desvíos, su
alejamiento de la Ley y de la verdad.
38. Sólo con el verdadero
conocimiento y cumplimiento de mi
Ley ante la conciencia, pod surgir
esta humanidad a una vida elevada,
porque la conciencia, que es mi luz, es
perfecta, es serena, es justa, jamás se
envanece ni tuerce su camino. (295,
18 24)
Lo bueno; el hombre de buena
voluntad
39. Conocedme todos para que
ninguno me niegue, conocedme para
que vuestro concepto sobre Dios esté
fundado en la verdad y sepáis que
donde se manifieste el bien, ahí estoy
Yo.
40. El bien no se confunde con
nada. El bien es verdad, es amor, es
caridad, es comprensión. El bien es
preciso, exacto, determinado.
Conocedlo para que no os
equivoquéis.
41. Cada uno de los hombres pod
ir por diversos caminos; pero si todos
ellos coinciden en un punto, que es el
bien, llegarán a identificarse y a
unirse.
42. No así cuando se empeñen en
engañarse a mismos, dándole cariz
de malo a lo bueno y disfrazando de
bueno a lo malo, como acontece entre
los hombres de este tiempo. (329, 45
47)
43. Cerca de dos mil años hace que
repetís aquella frase que escucharon
los pastores de Belén: "Paz en la
Tierra a los hombres de buena
voluntad", mas, ¿Cuándo habéis
puesto en práctica la buena voluntad
para haceros merecedores de la paz?
En verdad os digo, que más bien
habéis hecho lo contrario.
44. Habéis perdido el derecho de
repetir aquella frase, por eso ahora
vengo con nuevas palabras y
lecciones, para que no sean frases ni
oraciones las que se graben en vuestro
entendimiento, sino la esencia de mi
enseñanza la que penetre en vuestro
corazón y espíritu.
45. Si queréis repetir mis palabras
tal cual Yo vengo a entregároslas,
hacedlo, pero sabed que mientras no
las sintáis, no tendrán virtud alguna.
Pronunciadlas con dulzura y
humildad, sentidlas vibrar en vuestro
corazón y Yo os responderé de tal
manera, que haré estremecer todo
vuestro ser. (24, 33 34)
46. Vuelvo a deciros; paz a los
hombres de buena voluntad, que aman
la verdad, porque ellos algo hacen por
plegarse a la voluntad divina y
quienes se amparan bajo mi
protección, necesariamente tienen que
sentir mi presencia tanto en su
espíritu, como en su vida humana, en
sus luchas, en sus necesidades, en sus
pruebas.
47. Los hombres de buena voluntad
son hijos obedientes a la Ley de su
Padre, caminan por el sendero recto y
cuando sufren intensamente, elevan su
espíritu hasta Mí, en demanda de
perdón y de paz.
Capítulo 40 Las fuerzas del Bien y del Mal
362
48. Ellos saben que muchas veces
es necesario el dolor y por eso lo
apuran con paciencia, sólo cuando
éste se hace irresistible, suplican les
sea aliviado el peso de su cruz. Señor,
me dicen; yo que mi espíritu
necesita purificarse, sufrir.
49. Benditos los que piensan y oran
de esta manera, porque van buscando
el ejemplo de su Maestro para
aplicarlo a las pruebas de su vida.
(258, 52 55)
El Mal; el hombre al servicio del
Mal
50. En este tiempo es mayor la
influencia del mal que la del bien; por
lo tanto, la fuerza que domina en la
humanidad es la del mal, del que se
derivan el egoísmo, la mentira, la
lujuria, el orgullo, el placer de hacer
daño, la destrucción y todas las bajas
pasiones. De ese desequilibrio moral
provienen las enfermedades que
atormentan al hombre.
51. No tienen los hombres armas
para combatir contra esas fuerzas.
Han sido vencidos y llevados
prisioneros al abismo de una vida sin
luz espiritual, sin alegría sana, sin
aspiraciones por el bien.
52. Ahora que el hombre cree
encontrarse en la cumbre del saber, es
cuando ignora que está en el abismo.
53. Yo que conozco vuestro
principio y vuestro futuro en la
eternidad, di a los hombres desde los
primeros tiempos armas con las que
pudieran luchar contra las fuerzas del
mal; pero las despreciaron, prefirieron
la lucha del mal contra el mal en la
que nadie triunfa, porque todos
resultarán vencidos.
54. Escrito está que el mal no
prevalecerá, lo que quiere decir que al
final de los tiempos será el bien el que
triunfe.
55. Si me preguntáis cuáles fueron
las armas con las que do a la
humanidad para luchar contra las
fuerzas o influencias del mal, os diré
que fueron la oración, la
perseverancia en la ley, la fe en mi
palabra, el amor de los unos para los
otros. (40, 65 70)
56. La maldad ha crecido entre los
hombres, mi pueblo. La bondad, la
virtud, el amor, han sido débiles ante
la invasión del mal, de las
enfermedades, de las plagas, de las
pestes y las calamidades. Todo
aquello que es simiente de los
perversos, ha contaminado el corazón
de los buenos, ha hecho flaquear a
algunos, ha diezmado el número de
los fieles, porque gran fuerza ha traído
el mal sobre la humanidad.
57. Yo he dejado que así acontezca
por razón del libre albedrío que os he
dado, porque detrás de toda la
perversidad, de todas las tinieblas y de
la ofuscación de los hombres, hay una
luz divina; la conciencia que no se
pierde y no se perderá jamás; hay un
principio que es el espíritu, que
guarda inmaculado el ósculo que el
Padre le dio, que es el sello divino con
que Yo he enviado a todos mis hijos a
la senda de la lucha y por esa Marca
no se perderá ninguno de esos
espíritus. (345, 11 12)
Capítulo 40 Las fuerzas del Bien y del Mal
363
La lucha entre el Bien y el Mal
58. También os habéis asombrado
ante la fuerza que en su maldad han
manifestado hombres y mujeres a
través de todas las épocas de vuestra
vida humana. El libro de vuestra
historia ha recogido sus nombres; en
el álbum de vuestra existencia, en el
libro en donde Dios escribe y anota
todos los hechos, todas vuestras obras,
allí están sus nombres también y os
habéis asombrado de que un espíritu,
de que un corazón humano pueda
albergar tanta fuerza para el mal,
pueda conservar tanta fortaleza para
no estremecerse ante sus propias
obras; pueda acallar la voz de su
conciencia para no escuchar el
reclamo de Dios, que a través de ella
hace a todos sus hijos. Y cuántas
veces ha sido larga y duradera la
jornada de esos espíritus sobre el
planeta.
59. A esos seres que en virtud del
libre albedrío se han rebelado a mi
amor y a mi justicia, les he tomado,
sirviéndome de su propia
desobediencia, para convertirlos en
mis siervos y creyendo obrar
libremente, cada uno de sus
pensamientos, de sus palabras y de
sus actos, han sido instrumentos de mi
justicia, tanto para ellos mismos,
como para los demás.
60. Mas ¿Cuándo terminará ese
reinado? El Padre os dice: El reinado
del mal nunca ha imperado sobre la
humanidad, porque aún en los tiempos
de mayor perversidad, ha habido seres
fieles a Mí, obedientes a mi enseñanza
y apóstoles de mi Ley; pero la lucha sí
ha existido siempre desde el principio.
61. ¿Cuál de esas dos fuerzas ha
sido hasta ahora adelante en la
contienda? ¡La del mal! por eso he
tenido que venir a materializarme
entre vosotros para ayudaros, para
avivar vuestra esperanza y fe en Mí,
para dar calor a vuestro corazón y
deciros: No estáis solos en la senda,
no os he mentido jamás. Los
principios que puse en vosotros no
debéis torcerlos; este es el camino del
bien y del amor. (345, 48 49)
62. Contemplad cómo mi luz viene
a rasgar las tinieblas de vuestro
mundo. Ciertamente que Yo vengo a
combatir a los hombres; pero
solamente para borrar todo lo malo
que en sus corazones alienta. Yo
pondré la luz y la fuerza de mi amor
en los que fielmente me sigan y
entonces éstos dirán: Vamos a buscar
al dragón que nos acecha, a la bestia
que nos induce a pecar y a ofender al
Señor. La buscarán en los mares, en el
desierto, en los montes y en las selvas,
en lo invisible y no la hallarán, porque
ella vive en el corazón de los
hombres, él es el que la ha
engendrado y ahí ha crecido, hasta
llegar a dominar la Tierra.
63. Cuando los reflejos de mi
espada de luz hieran el corazón de
cada hombre, la fuerza que procede
del mal se irá debilitando hasta morir,
entonces diréis: "Señor, con la fuerza
divina de vuestra caridad he vencido
al dragón, aquel que yo creía que
acechaba desde lo invisible, sin llegar
Capítulo 40 Las fuerzas del Bien y del Mal
364
a pensar que lo llevaba dentro del
corazón.
64. Cuando la sabiduría brille en
todos los hombres, ¿Quién se atreverá
a tornar el bien en mal? ¿Quién dará
lo eterno por lo pasajero? Nadie, en
verdad os digo, porque todos seréis
fuertes en la sabiduría divina. El
pecado procede de la ignorancia y de
la debilidad. (160, 51 54)
Tentaciones y seducciones
65. Muchos árboles cultiva la
humanidad; el hambre y la miseria de
los hombres los hace buscar en ellos,
sombra y frutos que les ofrezcan
salvación, justicia o paz. Esos árboles
son doctrinas de hombres, inspiradas
muchas veces en odios, en egoísmos,
en ambiciones y en delirios de
grandeza. Sus frutos son de muerte,
sangre, destrucción y ultrajes a lo más
sagrado en la vida del hombre, que es
la libertad de creer, pensar, hablar, en
una palabra que es privado de la
libertad de espíritu. Son las tinieblas
que se levantan para luchar contra la
luz. (113, 52 53)
66. Os he dicho, Israel amado, que
llegará el tiempo en el cual malos
portavoces se levantarán para dar
acceso al falso Jesús y dentro de su
materialismo engañarán diciendo que
por su conducto está hablando el
Maestro. Se levantarán falsos guías y
falsos profetas, falsos soldados que
con su palabra y materialismo quieran
apartaros del camino de la luz y de la
verdad. (346, 38)
67. Orad, ved que es el tiempo en
que mi justicia y mi luz han removido
todas las tinieblas. Tiempo difícil y de
peligros es éste, porque hasta los seres
que habitan en tinieblas se harán pasar
por seres de luz entre vosotros, para
tentaros, para confundiros. Yo os doy
mi luz, para que no os desviéis del
camino ni os dejéis engañar por
aquellos que toman mi nombre.
68. Los tentadores no solamente
son seres invisibles, también los tenéis
encarnados en hombres que os hablan
de lecciones que aparentan luz, pero
que van en contra de mi doctrina. A
ésos, no los escuchéis. (132, 7 8)
69. Mi Reino es fuerte y poderoso
y si he permitido que delante de mi
fuerza y de mi poder, se levante otro
poder, el del mal, es para demostrar el
mío, es para que vosotros palpéis y
contempléis ante la impostura, ante
las tinieblas, la fuerza de mi luz y de
mi verdad; es para que vosotros veáis
que ese reino de tinieblas, de
perturbaciones y de pruebas, con tener
gran poder, es mi instrumento y de él
me sirvo, en verdad.
70. Si Yo os pruebo, no es para
deteneros en el sendero de evolución,
porque Yo espero vuestra llegada a mi
Reino; pero quiero que lleguéis a
victoriosos después de los combates,
fuertes después de la lucha, llenos de
luz de la experiencia espiritual
después de la larga jornada, llenos de
méritos en el espíritu, para que podáis
levantar humildemente vuestra faz y
contemplar al Padre en el instante en
que Él se acerque para posar su ósculo
Capítulo 40 Las fuerzas del Bien y del Mal
365
divino en vosotros, un ósculo que
encierra toda la dicha y todas las
perfecciones para vuestro espíritu.
(327, 8 9)
Delitos morales
71. ¡Humanidad, humanidad que
vais tropezando los unos con los
otros! Yo os he encontrado negando
vuestra iniquidad y haciendo alarde de
lo que creéis que es grandeza,
mientras escondéis vuestras lacras. Y
Yo os digo que el hombre que
halagado cree en su aparente
grandeza, es un pobre de espíritu. Y a
los que a falta de virtudes murmuran
de los defectos de los demás y juzgan
las faltas ajenas, debo decirles que son
hipócritas y están muy lejos de la
justicia y de la verdad.
72. No sólo asesinan los que quitan
la vida del cuerpo, también los que
destrozan el corazón con el engaño.
Los que matan los sentimientos del
corazón, la fe, el ideal, son asesinos
del espíritu. Y cuántos de estos van
libres, sin presidio y sin cadenas.
73. No os sorprendáis que así os
hable, porque contemplo entre
vosotros hogares destrozados, porque
desatendiendo vuestros deberes, os
habéis creado fuera de ellos nuevas
obligaciones sin importaros el dolor y
el abandono de los vuestros. Ved por
doquiera, cuántos hogares destruidos,
cuántas mujeres en el vicio y cuántos
niños sin padre. ¿Cómo podrán existir
en esos corazones, la ternura y el
amor? ¿No juzgáis que quien ha dado
muerte a la felicidad de esos seres y
ha destruido lo que era sagrado , es un
criminal?
74. Os habéis familiarizado en tal
forma con la maldad, que aún a los
hombres que inventan esas nuevas
armas de muerte, les llamáis grandes,
porque en un instante pueden destruir
millones de seres. Y aún les llamáis
sabios. ¿En dónde esta vuestra razón?
Grande sólo se puede ser por el
espíritu y sabio sólo el que va por el
camino de la verdad. (235, 36 39)
Impotencia y fugacidad del Mal
75. Grande, muy grande miráis la
perversidad humana, terrible os
parece el poder y la fuerza del mal
que los hombres ejercen, y sin
embargo os digo, muy débil es ante la
fuerza de mi justicia, ante mi
Divinidad que es dueña del destino,
de la vida, de la muerte y de toda la
Creación. (54, 70)
76. Sólo un ser que fuera
omnipotente como Yo podría luchar
conmigo; más ¿Creéis que si de
brotara un dios estaría en contra a?
o bien ¿Creéis que de la nada pueda
surgir? De la nada, nada puede brotar.
77. Yo soy el Todo y nunca he
nacido. Yo soy el Principio y el Fin, el
Alfa y la Omega de todo lo creado.
78. ¿Podéis concebir que alguno de
los seres creados por Mi pueda
erigirse en Dios? Todas las criaturas
tienen límite y para ser Dios es
menester no tener límites. Quien haya
abrigado esos sueños de poder y
grandeza ha caído en las tinieblas de
su propio orgullo. (73, 34 35)
Capítulo 40 Las fuerzas del Bien y del Mal
366
79. En verdad os digo, que no
existe fuerza que podáis oponer a mi
amor. Los enemigos resultan
pequeños, las fuerzas contrarias son
débiles, las armas que han tratado de
luchar en contra de la verdad y de la
justicia, siempre han sido frágiles.
80. La lucha que las fuerzas del
mal han sostenido en contra de la
divina justicia, os ha parecido una
contienda interminable, y sin
embargo, ante la eternidad, será como
un instante y las faltas cometidas
durante el tiempo de imperfección de
vuestro espíritu quedarán como una
débil mancha que vuestra virtud y mi
amorosa justicia se encargarán de
borrar para siempre. (179, 12 13)
La fuerza del Perdón
81. Humanidad, Yo os pregunto
tomando a este pueblo como
representante vuestro: ¿Hasta cuándo
vais a levantaros amándoos unos a
otros y perdonándoos mutuamente
vuestros agravios? ¿Hasta cuándo
queréis que sea la paz en vuestro
planeta?
82. El perdón que proviene del
amor, sólo mi Doctrina lo enseña y él
posee una fuerza poderosa para
convertir, regenerar y transformar al
malo en bueno, al pecador en
virtuoso.
83. Aprended a perdonar y tendréis
en vuestro mundo el principio de la
paz. Si mil veces fuese necesario
perdonar, mil veces debéis hacerlo.
¿No os dais cuenta de que una
reconciliación oportuna, evita que
apuréis un cáliz de amargura? (238,
12 14)
84. Mientras seáis hombres,
recordadme en aquella cruz,
perdonando, bendiciendo y sanando a
mis verdugos, para que vosotros a lo
largo de vuestro pesado camino,
también bendigáis a quienes os
ofendan y hagáis todo el bien posible
a quienes os hubiesen causado mal.
Quien obrase en esta forma, será mi
discípulo y en verdad le digo que su
dolor será siempre breve, porque Yo
le haré sentir mi fuerza en los
instantes de su prueba. (263, 56)
85. Perdonaos unos a otros y en
esto encontraréis alivio para vosotros
y para el que os ha ofendido. No
llevéis sobre vuestro espíritu el peso
del odio o del rencor, sed limpios y
habréis encontrado el secreto de la paz
y viviréis como apóstoles de mi
verdad. (243, 63)
367
Capítulo 41 Conexiones entre este Mundo y el Más Allá
Inspiración y asistencia por el
Mundo Espiritual
1. Todos camináis por la escala de
perfección espiritual; unos han
alcanzado la evolución que por ahora
no podéis concebir, otros vienen
detrás de vosotros.
2. Los grandes espíritus, grandes
por su lucha, por su amor, por su
esfuerzo, buscan la armonía con sus
hermanos pequeños, con los distantes,
con los negligentes; sus misiones son
nobles y elevadas, su amor a mi
Divinidad y a vosotros es muy grande
también.
3. Esos espíritus saben que fueron
creados para la actividad, para la
elevación; saben que la inactividad no
es para los hijos de Dios. En la
Creación todo es vida, movimiento,
equilibrio, armonía; y así, esos
innumerables seres trabajan, se
esfuerzan y gozan en su lucha, con el
conocimiento de que a glorifican a
su Señor y ayudan al progreso y
perfeccionamiento de sus semejantes.
4. Hoy que os encontráis fuera del
sendero que os señala mi Ley,
ignoráis la influencia que ejercen
sobre vosotros esos hermanos
vuestros, mas cuando tengáis
sensibilidad para percibir los efluvios,
inspiraciones y mensajes que os
envían, tendréis el presentimiento del
sinnúmero de ocupaciones y obras
nobles a que ellos dedican su
existencia.
5. Es necesario que sepáis que
aquellos espíritus, en su amor y
respeto a las leyes del Creador, nunca
toman lo que no les corresponde, ni
tocan lo vedado ni penetran en donde
saben que no deben, para no
desarmonizar a los elementos de la
Creación.
6. ¡Cuán distinto lo hacen los
hombres en la Tierra, quienes en su
afán de ser grandes y poderosos en el
mundo, sin el menor respeto a mis
enseñanzas buscan con la llave de la
ciencia los elementos destructores,
abren las puertas de fuerzas
desconocidas y rompen de esa manera
la armonía en la Naturaleza que los
rodea!
7. ¿Cuándo sabrá el hombre
prepararse para escuchar el sabio
consejo del Mundo Espiritual, y en
esa forma guiarse por sus
inspiraciones?
8. De cierto os digo que ello
bastaría para llevaros por el camino
seguro a la cumbre de la montaña que
os pertenece, ahí contemplaréis ante
vosotros un sendero recto y luminoso
por el cual han pasado los espíritus
que ahora sólo existen para procuraros
el bien y ayudaros en vuestras fatigas,
acercándoos paso a paso al final del
sendero, donde os espera a todos
vuestro Padre.
9. Ya que os he hablado de la
bondad y elevación de aquellos seres,
debo deciros que ellos, como
Capítulo 41 Conexiones entre este Mundo y el Más Allá
368
vosotros, también tuvieron desde un
principio el don del libre albedrío, es
decir, verdadera y santa libertad de
acción que es prueba del amor del
Creador hacia sus hijos. (20, 28 36)
10. No vais solos, porque mi
aliento y mi luz van con cada uno de
vosotros; pero por si os pareciese
poco ello, he puesto junto a cada
criatura humana, a un ser espiritual de
luz, para que vele por vuestros pasos,
para que os haga presentir algún
peligro, para que os sirva de compañía
en vuestra soledad y os sirva de
báculo en la jornada. Son aquellos
seres a quienes llamáis ángeles
custodios, ángeles de la guarda o
protectores.
11. Nunca os portéis como ingratos
ante ellos, ni seáis sordos a sus
inspiraciones, porque vuestras fuerzas
no os bastarán para haceros salir
avante en todas las pruebas de la vida,
necesitáis de aquellos que van más
adelante que vosotros y que conocen,
porque yo se los revelo, algo de
vuestro futuro.
12. La lucha de esos seres es muy
ardua mientras no alcancéis la
espiritualidad, porque muy poco
ponéis de vuestra parte para ayudarles
en su delicada misión.
13. Cuando vuestra espiritualidad
os permita sentir y comprobar la
presencia de aquellos hermanos
vuestros que invisiblemente, sin
ostentación alguna, trabajan por
vuestro bienestar y progreso, entonces
sentiréis pesar de haberlos obligado a
trabajar mucho y a padecer también
mucho por vuestros pecados. Mas
cuando esta comprensión surja en
vosotros, será porque ya la luz se hizo
en vuestro entendimiento y brotará la
caridad hacia ellos, la gratitud y la
comprensión.
14. ¡Qdicha tan grande habrá en
aquellos guardianes vuestros, cuando
vean que su labor es secundada por
vosotros y que su inspiración
armoniza con vuestra elevación!
15. ¡Tenéis tantos hermanos y
tantos amigos en el valle espiritual, a
quienes no conocéis!
16. Mañana, cuando el
conocimiento sobre la vida espiritual
se haya extendido por el Orbe,
reconocerá la humanidad la
importancia de esos seres a vuestro
lado y bendecirán los hombres mi
providencia. (334, 70 76)
17. En verdad os digo que si fuese
cierta vuestra fe, no necesitaríais
palpar con los sentidos de la carne la
presencia de lo espiritual; porque
entonces sería el espíritu el que
percibiría con su sensibilidad sutil,
aquel mundo que vibra sin cesar en
torno de vosotros.
18. Sí, humanidad, si vos os sentís
distantes del Mundo Espiritual, en
cambio aquellos seres no pueden
sentirse lejanos de los hombres,
puesto que para ellos no existen
distancias, ni límites, ni barreras.
Ellos viven dentro de lo espiritual y
por lo mismo, no pueden ser ajenos a
la vida de los seres humanos, cuyo
más alto destino es el de la elevación
Capítulo 41 Conexiones entre este Mundo y el Más Allá
369
y perfeccionamiento de su espíritu.
(317, 48 49)
19. La única distancia que existe
entre vosotros y Dios, o entre vosotros
y un ser espiritual, no será una
distancia material, sino más bien
espiritual, originada por vuestra
impreparación, falta de limpidez o de
disposición para recibir la inspiración
y la influencia espiritual.
20. Nunca pongáis esa distancia
entre vosotros y vuestro Maestro, o
entre vosotros y el Mundo Espiritual y
siempre gozaréis de los beneficios que
mi amor derrama sobre aquellos que
saben buscarlo. Siempre tendréis la
sensación de que el mundo espiritual
vibra junto al corazón de quienes se
preparan para sentirlo.
21. Si no lo hacéis así ¡Cuán
grande será la distancia que la
humanidad de este tiempo ponga entre
ella y la vida espiritual! Es tan grande,
que es por ello que los hombres de
ahora sienten a Dios infinitamente
distante de ellos, e imaginan el Cielo
lejano e inalcanzable. (321, 76 78)
22. Yo os digo que no existe una
mente humana que no viva bajo la
influencia del Mundo Espiritual.
23. Muchos lo negarán, mas nadie
podprobar que sea imposible que la
mente del hombre reciba los
pensamientos y las vibraciones, no
sólo de los seres espirituales y las de
sus propios semejantes, sino aún las
Mías.
24. Esta es una revelación para toda
la humanidad, revelación que al ser
difundida, encontrará corazones
abiertos que la reciban con gran gozo,
como también habrá de encontrar
encarnizados opositores y
perseguidores.
25. Mas ¿Qué podrán hacer para
impedir que la Luz del Reino
Espiritual brille en la vida de los
hombres? ¿De qué medios podrán
valerse los incrédulos para evitar
aquella vibración? ¿Quién es aquel
que se cree fuera de la influencia
universal, que es la fuerza creadora y
vivificante de Dios?
26. Yo hablo a vuestra conciencia,
a vuestro espíritu y a vuestra razón,
mas os repito que todos recibís de
otras moradas, mensajes, ideas e
inspiraciones, y que, así como
ignoráis de dónde vino vuestro
espíritu a encarnarse en ese cuerpo
que tenéis, tampoco sabéis quienes se
comunican invisible e insensible-
mente con él. (282, 33 37)
Espíritus perturbados y
maliciosos
27. Este tiempo es diferente al
Primero y al Segundo. Hoy vivís
dentro de un caos de elementos
desencadenados, visibles e invisibles.
¡Ay del que no vele, porque sucum-
birá, y el que está preparado tiene que
luchar!
28. Millares de ojos invisibles os
están contemplando, uno para
acecharos en vuestro paso y haceros
caer, otros para protegeros. (138, 26
27)
Capítulo 41 Conexiones entre este Mundo y el Más Allá
370
29. Las grandes legiones de
espíritus turbados, aprovechando la
ignorancia de la humanidad, su
insensibilidad y su falta de vista
espiritual, le hacen la guerra, y los
hombres no han preparado sus armas
de amor para defenderse de sus
ataques, por lo que ante esa lucha,
aparecen como seres indefensos.
30. Era menester que llegara a
vosotros mi Doctrina Espiritual, para
enseñaros cómo debéis prepararos
para salir victoriosos en esa contienda.
31. De aquel mundo invisible que
palpita y vibra en vuestro propio
mundo, parten influencias que tocan a
los hombres, ya sea en su mente, en
sus sentimientos o en su voluntad,
convirtiéndolos en siervos sumisos, en
esclavos, en instrumentos, en
victimas. Por doquiera surgen
manifestaciones espirituales y sin
embargo, el mundo sigue sin querer
darse cuenta de lo que rodea a su
espíritu.
32. Es necesario entablar la batalla,
destruir las tinieblas, para que cuando
se haga la luz en los hombres, todos
se levanten unidos en una verdadera
comunión y con la oración triunfen en
la lucha que emprendan contra las
fuerzas que por tanto tiempo los han
tenido dominados.
33. Hombres y pueblos han
sucumbido bajo el poder de esas
influencias sin que la humanidad
repare en ello. Enfermedades raras y
desconocidas, que son producidas por
ellas, han abatido a los hombres y han
confundido a los científicos.
34. Cuánta discordia, cuánta
confusión y dolor ha acumulado el
hombre sobre sí. La falta de oración,
de moral y de espiritualidad, han
atraído a los seres impuros y turbados,
y ¿Qué se puede esperar de los que
han partido sin luz y sin preparación?
35. A están aquellos a quienes
habéis engañado y oprimido, a los que
habéis confundido y humillado. Sólo
confusión y tinieblas os pueden
enviar, sólo venganzas pueden ejercer
y sólo reclamos es lo que vienen a
haceros. (152, 22 28)
36. Llegan entre la humanidad
legiones de seres en tinieblas como
nubes de tempestad, ocasionando
trastornos, turbando las mentes y
ofuscando el corazón de los hombres.
Y teniendo esta humanidad armas
para defenderse de estas acechanzas,
no saben esgrimirlas unos, y otros ni
siquiera presienten tenerlas. (240, 53)
37. La Humanidad de hoy, tan
grande como la consideráis en
número, es muy pequeña comparada
con el mundo de seres espirituales que
la rodea, y con cuánta fuerza esas
legiones invaden los caminos de los
hombres y éstos no perciben, no
sienten ni oyen ese mundo que se
agita en torno suyo. (339, 29)
38. Un hombre entregado a una
vida de pecado, es capaz de arrastrar
tras de una legión de seres en
tiniebla, que harán que a su paso vaya
dejando una estela de influencias
maléficas. (87, 7)
Capítulo 41 Conexiones entre este Mundo y el Más Allá
371
39. Si pudieseis contemplar desde
aquí el valle espiritual donde habitan
los seres materializados, aquéllos que
nada han labrado para la jornada
espiritual después de esta vida,
quedaríais anonadados; pero ni por un
instante diríais: ¡Cuán terrible es la
justicia de Dios! No, en cambio
exclamaríais: ¡Qué ingratos, qué
injustos y crueles somos con nosotros
mismos! ¡Qué indiferentes para con
nuestro espíritu y qué fríos hemos
sido como discípulos de Jesús!
40. Por eso el Padre ha permitido
que aquellos seres se manifiesten a
veces en vuestra vida y os den el
mensaje doloroso, angustioso, de su
vida oscura y sin paz. Son moradores
de un mundo que no tiene la luz
radiante de las moradas espirituales,
ni las bellezas de la tierra que
habitaron. (213, 52 53)
41. Las legiones de espíritus que
vagan errantes por el mundo,
llamando en distintas formas a las
puertas del corazón de la humanidad,
muchas veces son voces que quieren
deciros que despertéis, que abráis
vuestros ojos a la realidad, que os
arrepintáis de vuestros errores y que
os regeneréis, para que más tarde,
cuando dejéis vuestra materia en el
seno de la tierra, no tengáis que llorar
como ellos en su soledad, su
ignorancia y su materialismo. He
aquí la luz surgiendo de las mismas
tinieblas porque la hoja del árbol no
se mueve sin mi voluntad; así esas
manifestaciones que día a día
aumentan, llegarán a abrumar en tal
forma a los hombres, que al fin
vencerán el escepticismo de la
humanidad. (87, 65)
42. Orad por los que se ausentan de
entre vosotros y parten al Más Allá,
porque no todos logran encontrar el
camino, no todos saben elevarse ni
todos alcanzan pronto la paz.
43. Hay quienes en espíritu viven
bajo la obsesión de la vida material;
algunos que sufren grande
arrepentimiento; otros se encuentran
insensibles sepultados bajo la tierra
junto con sus cuerpos, y otros no
pueden apartarse de los suyos, de los
que en el mundo quedaron, porque el
llanto, el egoísmo y la ignorancia
humana les retiene y les materializa,
privándoles de la paz, la luz y el
adelanto.
44. Dejad que se marchen los que
aun habitan este mundo sin
corresponderles ya, dejad que
abandonen los bienes que poseyeron y
amaron en esta vida, para que puedan
elevar su espíritu al infinito donde les
espera la verdadera heredad. (106, 35
37)
45. Será muy agradable para
vuestro espíritu ser recibido por ellos
a vuestra llegada al valle espiritual,
recibiendo muestras de gratitud por la
caridad que les brindasteis y será
grande vuestro gozo viéndoles
inundados de luz.
46. Pero cuán doloroso será
encontraros con aquella legión de
seres, oscurecida por la turbación y
Capítulo 41 Conexiones entre este Mundo y el Más Allá
372
saber que ellos esperaron una caridad
de vuestra parte y vosotros no se las
disteis. (287, 58)
47. Si a vosotros, humanos, os trato
con tanto amor y caridad, de cierto os
digo: Con esa misma caricia busco a
los que en el valle espiritual expían
sus pasadas faltas. A esos seres les
envío mi luz para librarles de la
turbación que es como tiniebla y del
remordimiento que es el fuego, para
después enviarlos entre los hombres
para que los que ayer sembraron dolor
en los corazones, ahora revestidos de
luz, se conviertan en benefactores y
guardianes de sus propios hermanos.
(169, 6)
La lucha de los Espíritus por las
“almas humanas
48. s allá de vuestra vida
humana existe un mundo de espíritus,
hermanos vuestros, seres invisibles
para el hombre, que luchan entre sí
por conquistaros.
49. Aquella lucha entre ellos,
proviene de la diferencia de evolución
en que unos y otros se encuentran.
Mientras los seres de luz elevados por
el ideal de amor, de la armonía, de la
paz y el perfeccionamiento, van
regando de luz el camino de la
humanidad, inspirándole siempre el
bien y revelándole todo aquello que
sea para bien de los hombres, los seres
que aún conservan el materialismo de
la Tierra, que no han logrado
despojarse de su egoísmo y de su
amor al mundo o que alimentan por
tiempo indefinido tendencias e
inclinaciones humanas, son los que
siembran de confusiones el camino de
la humanidad, ofuscando las mentes,
cegando los corazones, esclavizando
las voluntades para servirse de los
hombres, convirtiéndoles en
instrumentos para sus planes, o
tomándoles como si fuesen sus
propios cuerpos.
50. Mientras el mundo espiritual de
luz lucha por conquistar al espíritu de
la humanidad para abrirle brecha
hacia la eternidad; mientras aquellas
benditas legiones trabajan sin cesar,
multiplicándose en amor, convertidos
en enfermeros junto al lecho de dolor,
de consejeros a la diestra del hombre
que lleva el peso de una gran
responsabilidad, de consejeros de la
juventud, de guardianes de la niñez,
de compañeros de quienes viven
olvidados y solos: las legiones de
seres sin la luz de la sabiduría
espiritual y sin la elevación del amor,
también trabajan sin cesar entre la
humanidad, pero la finalidad no es de
facilitaros la senda hacia el reino
espiritual, no, la idea de estos seres es
opuesta completamente, es su
intención dominar el mundo,
continuar siendo dueños de él,
perpetuarse en la Tierra, dominar a los
hombres, convirtiéndolos en esclavos
e instrumentos de su voluntad, en fin,
no dejarse despojar de lo que han
creído siempre suyo: el mundo.
51. Pues bien, discípulos: Entre
unos y otros seres existe una lucha
intensa, una lucha que no contemplan
vuestros ojos corporales; pero cuyos
Capítulo 41 Conexiones entre este Mundo y el Más Allá
373
reflejos se hacen sentir día a día en
vuestro mundo.
52. Para que esta humanidad pueda
defenderse y librarse de las malas
influencias, necesita tener
conocimiento de la verdad que le
rodea, necesita aprender a orar con el
espíritu y también saber de cuántos
dones está revestido su ser, para poder
emplearlos como armas en esta gran
batalla del bien contra el mal, de la
luz contra las tinieblas, de la
espiritualidad contra el materialismo.
53. Precisamente el mundo
espiritual de luz trabaja y lucha,
preparándolo todo para que el mundo
llegue a encauzarse un día por la
senda de la espiritualidad.
54. Reflexionad en todo esto y
podréis imaginar lo intenso de esta
lucha para vuestros hermanos
espirituales que trabajan por la
salvación de los hombres, lucha que
es para ellos un cáliz en el que les dais
a beber a cada instante la hiel de la
ingratitud, ya que os concretáis a
recibir de ellos todo el bien que os
hacen, pero sin poneros jamás de su
parte para ayudarles en su lucha.
55. Pocos son los que saben unirse
a ellos, pocos son los que saben ser
sensibles a sus inspiraciones y
obedientes a sus indicaciones, pero
cuán fuertes caminan éstos por la
vida, cuán seguros se sienten, qué
goces e inspiraciones deleitan a su
espíritu.
56. La mayoría de los hombres
luchan entre las dos influencias, sin
decidirse por una, sin entregarse
totalmente al materialismo, pero sin
esforzarse por librarse de él para
espiritualizar su vida; es decir, para
elevarla por el bien, por el saber y la
fuerza espiritual. Estos están en plena
lucha interior.
57. Los que se han entregado
íntegros al materialismo, sin
preocuparles más la voz de la
conciencia y desentendiéndose de
todo cuanto se refiere a su espíritu, ya
no luchan, han sido derrotados en el
combate. Creen haber triunfado, creen
ser libres, y no se dan cuenta de que
están prisioneros y que será menester
que las legiones de la luz vengan a las
tinieblas, para que ellos sean puestos
en libertad.
58. Este mensaje de luz lo envío a
todos los pueblos de la Tierra, para
que sea el despertar de los hombres,
para que se den cuenta de cuál es el
enemigo al que tienen que combatir
hasta vencerlo y cuáles son las armas
que, sin darse cuenta llevan consigo.
(321, 53 63)
El enlace con el mundo de los
espíritus de Dios
59. Discípulos: Despertad y
reconoced el tiempo en que os
encontráis. Os digo que así como
nadie podrá retener mi justicia,
tampoco pod cerrar las puertas del
Más Allá que mi caridad os ha
abierto. Nadie pod evitar que de
aquellos mundos desciendan entre los
hombres los mensajes de luz, de
esperanza y de sabiduría. (60, 82)
60. Os he permitido comunicaros
brevemente con los seres del más allá,
Capítulo 41 Conexiones entre este Mundo y el Más Allá
374
lo que no autoricé en el Segundo
Tiempo porque entonces no estabais
preparados para ello, ni unos, ni otros.
Esa puerta ha sido abierta por en
este tiempo y con ello doy
cumplimiento a los anuncios de mis
profetas y a algunas de mis promesas.
61. En 1866 se abrió para vosotros
esa puerta invisible y también las del
cerebro de los escogidos, para
manifestar el mensaje que los
espíritus de luz habrían de traer a los
hombres.
62. Antes de ese año, en las
naciones y pueblos de la Tierra
veníanse manifestando seres
espirituales, que fueron las señales
precursoras de mi venida. (146, 15)
63. Si estos hombres de ahora, no
fuesen tan duros e insensibles,
ciertamente recibirían constantemente
mensajes del mundo espiritual y en
ocasiones se verían rodeados de
multitudes de seres que trabajan
incesantemente por el despertar de los
hombres y comprobarían que jamás
están solos.
64. Unos llaman "invisible" a aquel
mundo, otros, "más allá" y ¿Por qué?
Sencillamente porque carecen de fe
para "ver" lo espiritual y porque su
pequeñez humana les hace sentirse
distantes y extraños de un mundo que
deberían sentir en su corazón. (294,
32 33)
65. Os sorprendéis de que un
espíritu se manifieste o se comunique
con vosotros, sin pensar que vosotros
también os manifestáis y hasta os
comunicáis con otros mundos, en
otras moradas.
66. Vuestro cuerpo no se da cuenta
de que vuestro espíritu, en los
instantes de orar, se comunica
conmigo, no sabe percibir la
aproximación que por medio de ese
don tenéis con vuestro Señor, y no
solamente con mi Espíritu, si no
también con el de vuestros hermanos
espirituales a quienes recordáis en los
momentos de oración.
67. Tampoco os dais cuenta de que
en vuestro reposo, cuando la materia
duerme, el espíritu, según sea su
evolución y su espiritualidad, se
desprende de su cuerpo para
presentarse en lugares distantes, y
hasta en moradas espirituales que
vuestra mente ni siquiera puede
imaginar.
68. Nadie se sorprenda de estas
revelaciones, comprended que estáis
aproximándoos a la plenitud de los
tiempos. (148, 75 78)
69. Quiero que los pensamientos
puros sean el lenguaje con el que os
comuniquéis con vuestros hermanos
que moran en lo espiritual; que en esa
forma os comprendáis, y en verdad
vuestros méritos y vuestras buenas
obras les sean provechosas, como
también la influencia de aquellos mis
hijos, sus inspiraciones y su
protección hacia vosotros, será una
poderosa ayuda en vuestra jornada
para que lleguéis, unidos a Mí.
70. Espiritualizaos y
experimentaréis en vuestra vida la
presencia grata de esos seres: El
Capítulo 41 Conexiones entre este Mundo y el Más Allá
375
arrullo de la madre que dejó al hijo en
la Tierra, el calor y el consejo del
padre que tuvo también que partir.
(245, 7 8)
71. Esta Obra será criticada y
rechazada por muchos, al saber que en
ella se manifestaron los seres
espirituales; pero no temáis, porque
sólo los ignorantes serán los que
combatan esa parte de mis
enseñanzas.
72. ¡Cuántas veces los apóstoles,
los profetas y los enviados del Señor
hablaron al mundo bajo la influencia
del mundo espiritual sin que la
humanidad se diera cuenta de ello, y
cuántas veces en vuestra vida cada
uno de vosotros ha actuado y hablado
bajo la voluntad de los seres
espirituales, sin que os hubieseis
percatado de ello! Y esto que siempre
ha pasado, ahora os lo he confirmado.
(163, 24 25)
73. Si solamente la curiosidad os
llevase a pretender la comunicación
con el s allá, no encontraréis la
verdad; si os llevase el deseo de
grandeza o la vanidad, no obtendréis
la comunicación verdadera; si la
tentación revistiese vuestro corazón
de falsas finalidades o intereses
mezquinos, tampoco obtendréis la
comunicación con la luz de mi
Espíritu Santo. Sólo vuestro respeto,
vuestra oración limpia, vuestro amor,
vuestra caridad, vuestra elevación
espiritual obrarán el prodigio de que
vuestro espíritu extienda sus alas,
traspase los espacios y llegue a las
mansiones espirituales hasta donde
sea mi voluntad.
74. Esa es la gracia y el consuelo
que el Espíritu Santo os reservaba,
para que contemplaseis una sola
morada y os convencieseis de que la
muerte y la distancia no existen. De
que ni una sola de mis criaturas muere
para la vida eterna, porque en este
Tercer Tiempo, podréis también
estrecharos en un abrazo espiritual
con aquellos seres que habéis
conocido y amado y perdido en este
mundo, pero que no habéis perdido en
la eternidad.
75. Muchos de vosotros os habéis
comunicado con esos seres a través de
mis labriegos, pero de cierto os digo
que ésta no es la comunicación
perfecta, y que se acerca el tiempo en
que los espíritus encarnados y
desencarnados se podrán comunicar
entre de espíritu a Espíritu, sin
emplear ya ningún otro medio
material o humano; por inspiración,
por el don de la sensibilidad
espiritual, de la revelación o del
pensamiento. Los ojos de vuestro
espíritu podrán sentir la presencia del
más allá, después vuestro corazón
sentirá el paso de los seres que
pueblan el valle espiritual y entonces
el regocijo de vuestro espíritu será
grande, lo mismo que vuestro
conocimiento y amor hacia el Padre.
76. Entonces sabréis cuál es la vida
de vuestro espíritu, quién es y quién
fue, reconociéndoos a vosotros
mismos sin consideraros con límites
tan pequeños como los que
corresponden a vuestra materia, pues
Capítulo 41 Conexiones entre este Mundo y el Más Allá
376
el Padre os dice: si pequeña es en
verdad vuestra materia, cuán semejante es vuestro espíritu a mi
Espíritu Divino. (224, 21 24)
377
Capítulo 42 Culpa y penitencia, pruebas y sufrimientos
La necesidad de arrepentimiento
y expiación
1. Si muchas veces permito que
apuréis el mismo liz que disteis a
vuestros hermanos, es porque hay
quienes solamente así comprenden el
mal que causaron y pasando por la
misma prueba que hicieron pasar a
otros, conocerán el dolor que hicieron
sentir, ello hará luz en su espíritu y
hará brotar la comprensión, el
arrepentimiento y por consiguiente el
cumplimiento a mi Ley.
2. Mas si queréis evitar pasar por
el dolor sin apurar el cáliz de
amargura, podéis lograrlo saldando
vuestra deuda con arrepentimiento,
con buenas obras, con todo lo que
vuestra conciencia os diga que debéis
hacer. A saldaréis alguna deuda de
amor, devolveréis una honra, una vida
o la paz, la salud, la alegría o el pan,
que alguna vez hubieseis robado a
vuestros hermanos.
3. Ved cuán distinta es la realidad
de mi justicia, de aquella idea que os
habíais formado de vuestro Padre.
4. No olvidéis que si he venido a
deciros que ninguno de vosotros se
perderá, también es cierto que os he
dicho que toda deuda deberá quedar
saldada, y toda falta borrada del Libro
de la Vida. A vosotros toca elegir el
camino para llegar a Mí. El libre
albedrío aún es vuestro.
5. Si preferís la ley del Talión de
los antiguos tiempos, como aún la
están practicando los hombres desde
sus orgullosas naciones, ved sus
resultados.
6. Si queréis que la vara con que
medís a vuestros hermanos, os mida
también, ni siquiera esperéis vuestra
entrada en la otra vida para recibir mi
justicia, que aquí cuando menos lo
esperéis, os veréis en el mismo trance
en que pusisteis a vuestros hermanos.
7. Mas si queréis que una ley más
elevada, venga en vuestra ayuda, no
sólo para libraros del dolor, que es lo
que más teméis, sino también a
inspiraros los nobles pensamientos y
buenos sentimientos, orad, llamadme,
e id luego a vuestro camino a luchar
para ser cada vez mejores, para ser
fuertes en las pruebas, en una palabra,
para llegar a pagar con amor la deuda
que tenéis con vuestro Padre y con
vuestros semejantes. (16, 53 59)
8. Alguno suele preguntarme:
Maestro, si perdonáis nuestras faltas
¿Por qué dejáis que con dolor las
lavemos? A lo que os digo: Yo os
perdono, pero es necesario que
reparéis esas faltas para que devolváis
a vuestro espíritu su limpidez. (64, 14)
9. Yo os he dicho que hasta la
última mancha será borrada del
corazón del hombre, mas también os
digo que cada quien deberá lavar sus
propias manchas. Recordad que os
dije: "Con la vara que midiereis seréis
Capítulo 42 Culpa y penitencia, pruebas y sufrimientos
378
medidos" y "Lo que se siembra se
cosecha". (150, 47)
10. De las ofrendas materiales que
la humanidad me ofrece, lo recibo
la buena intención, cuando ésta en
verdad es buena, porque no siempre
una ofrenda representa una intención
elevada y noble. Cuántas veces los
hombres me presentan su ofrenda
para cubrir sus maldades o para
exigirme algo a cambio. Por ello os
digo que la paz del espíritu no se
compra, que sus manchas no se lavan
con la riqueza material, así pudieseis
ofrecerme el mayor de los tesoros.
11. Arrepentimiento, pesar por
haberme ofendido, regeneración,
enmienda, reparación de las faltas
cometidas, todo ello con la humildad
que os he enseñado, y entonces
estarán los hombres presentándome
las verdaderas ofrendas del corazón,
del espíritu y del pensamiento, que
son infinitamente más agradables a
vuestro Padre, que el incienso, las
flores y las lámparas. (36, 27 28)
La ley de la expiación
12. Habéis tenido una oportunidad
tras otra, y en ello podéis comprender
mi amor infinito por vosotros, porque
os he dado y concedido a vuestro ser
la oportunidad para reparar errores,
purificar y perfeccionar vuestro
espíritu, en vez de castigaros o
condenaros eterna- mente como
solíais pensar antes.
13. ¿Quién que conozca estas
lecciones y tenga fe en que encierran
una verdad, osaría apartarse de su
misión en el mundo, sabiendo que con
ello está preparando una restitución
aún más dura para su espíritu?
14. Porque si bien es cierto que mi
justicia os ofrece nuevas ocasiones
para borrar manchas y reparar yerros,
también es cierto que en cada
oportunidad aumenta el número de
pruebas, y que los trabajos y
sufrimientos son más intensos cada
vez, como más intensos fueron los
errores cometidos.
15. Vuestro deber, para no hablar
de castigo, será reparar, restaurar,
restituir y saldar hasta la última
cuenta. Nadie, ni vuestro Padre
Celestial, ni vuestros hermanos de la
Tierra o del valle espiritual, harán lo
que sólo vosotros debéis hacer,
aunque debo deciros que Yo siempre
acudiré a vuestro llamado, que cuando
os miréis solitarios o abandonados,
sentiréis mi presencia y que el mundo
espiritual vendrá siempre para
ayudaros con el peso de vuestra cruz.
(289, 45 47)
16. Sólo mi amor y mi justicia
pueden amparar ahora a los que tienen
hambre y sed de ellas. Sólo Yo
recibir en mi justicia perfecta a quién
atenta contra su propia existencia.
17. Si supiesen que la soledad del
espíritu es más tremenda que la
soledad de este mundo, esperarían con
paciencia y fortaleza hasta el día
postrero de su existencia. (165, 73
74)
18. Yo no destruyo a ninguno de
mis hijos por mucho que me ofendan,
Capítulo 42 Culpa y penitencia, pruebas y sufrimientos
379
los conservo y les doy oportunidad de
corregir su falta y retornar al camino
que habían dejado. Mas a pesar de que
los he absuelto, encuentran el fruto de
sus obras y éstas son las que le juzgan
y les señalan el camino recto. (96, 55)
La razón de pruebas y
padecimientos
19. Conoceos a vosotros mismos.
He contemplado la existencia de la
humanidad de todos los tiempos y
cuál ha sido la causa de todos sus
dolores y desdichas.
20. Desde los primeros tiempos, he
visto a los hombres quitarse la vida
por causa de la envidia, por el
materialismo, por la ambición del
poder; siempre han descuidado su
espíritu, creyéndose materia sola-
mente, y cuando ha llegado la hora de
dejar en la Tierra la forma humana,
sólo ha quedado lo que hicieron en su
vida material, sin recoger ninguna
gloria para el espíritu porque no la
buscaron, no pensaron en ella ni les
preocuparon las virtudes del espíritu,
ni el saber. Se conformaron con vivir
sin buscar el camino que los conduce
a Dios. (11, 42 43)
21. Ahora, a pesar del adelanto de
vuestra civilización, os habéis alejado
cada vez s de la Naturaleza
material, así como también de lo
espiritual, de lo puro, de lo que es de
Dios, por ello en cada etapa de vuestra
vida vais cayendo en mayor debilidad,
en mayor amargura a pesar de
vuestros deseos de llegar a ser más
fuertes y dichosos cada día que pasáis
en la Tierra; mas daréis un paso en el
cumplimiento de mi Ley ¡Oh
pobladores del mundo! (16, 35)
22. Las pruebas que encontráis en
vuestro paso, no las ha puesto la
casualidad, os las he enviado para que
hagáis méritos. La hoja del árbol no se
mueve sin mi voluntad y lo mismo
estoy en las grandes que en las
pequeñas obras de la creación.
23. Velad y orad para que lleguéis
a comprender cuál es el fruto que
debéis recoger de cada prueba para
que sea s breve vuestra expiación.
Tomad con amor vuestra cruz y haré
que llevéis con paciencia vuestra
restitución. (25, 6)
24. Si entre risas, placeres y
vanidades, los hombres se olvidan de
y hasta me niegan, ¿Por qué se
acobardan y tiemblan cuando están
recogiendo la cosecha de lágrimas que
atormenta a su espíritu y a su cuerpo?
Entonces blasfeman diciendo que
Dios no existe.
25. Es valiente el hombre para
pecar, decidido para salirse fuera del
camino de mi Ley; mas Yo os aseguro
que es demasiado cobarde cuando se
trata de restituir y de saldar sus
deudas. Sin embargo, Yo os
fortalezco en vuestra cobardía, os
protejo en vuestras flaquezas, os
despierto de vuestro letargo, enjugo
vuestras lágrimas y os doy nuevas
oportunidades para que recuperéis la
luz perdida y volváis a encontrar el
camino olvidado de mi Ley.
Capítulo 42 Culpa y penitencia, pruebas y sufrimientos
380
26. Vengo a traeros como en el
Segundo Tiempo, el pan y el vino de
la vida, lo mismo para el espíritu que
para el cuerpo, para que viváis en
armonía con todo lo creado por
vuestro Padre.
27. En mis caminos florecen las
virtudes, en cambio los vuestros están
cubiertos de espinos, de abismos y
amarguras.
28. Quien diga que los caminos del
Señor están llenos de abrojos, no sabe
lo que dice, porque Yo no he creado
el dolor para ninguno de mis hijos;
mas los que se han alejado del
sendero de luz y de paz, al retornar a
él tendrán que sufrir las consecuencias
de su falta.
29. ¿Por qué bebisteis el cáliz de
amargura? ¿Por qué olvidasteis el
mandato del Señor, así como la
misión que os confié? Porque
sustituisteis mi Ley por las vuestras y
ahí tenéis los resultados de vuestra
vana sabiduría: Amargura, guerra,
fanatismo, desengaños y mentiras que
os asfixian y os llenan de
desesperación. Y lo más doloroso para
el hombre materializado, para el que
todo lo somete a sus cálculos y lo
sujeta a las leyes materiales de este
mundo, es que después de esta vida se
encontrará cargando aún el fardo de
sus errores y de sus tendencias.
Entonces será muy grande el
sufrimiento de vuestro espíritu.
30. Sacudid aquí vuestro fardo de
pecados, cumplid con mi Ley y venid
pronto. Pedid perdón a todos los que
hubiereis ofendido y dejad lo demás a
Mí, pues corto será vuestro tiempo
para amar si en verdad os decidís a
hacerlo. (17, 37 43)
31. Venid a Mí, todos los que traéis
una pena escondida en el corazón.
Lleváis oculto el dolor que os ha
causado una traición y vuestra
amargura es muy grande porque ha
sido un ser muy querido quien os hirió
profundamente.
32. Venid a meditar, para que la
oración os ilumine y podáis saber si
en algún tiempo vosotros fuisteis la
causa de que os traicionaran, entonces
la oración os servirá para fortaleceros
en la idea de que debéis perdonar a
quienes os traicionen en vuestro amor,
en vuestra fe, en vuestra confianza.
33. En verdad os digo que en el
mismo instante en que otorguéis
vuestro perdón a quien os haya
ofendido, sentiréis mi paz en plenitud,
porque en ese momento vuestro
espíritu se habrá unido con el Mío y
Yo extenderé mi manto para
perdonaros y cubriros a unos y a otros
con mi amor. (312, 49 51)
34. De cierto el Maestro os dice:
He preparado un Reino de paz y de
perfección, para todo espíritu, mas a
ese Reino que Yo he preparado se
opone otro reino: el mundo. Si mi
reinado se conquista por medio de la
humildad, del amor y de la virtud; el
otro reino para poseerse, precisa del
orgullo, de la ambición, de la
soberbia, de la codicia, el egoísmo y
el mal.
35. En todo tiempo se ha opuesto el
mundo a mi Reino. En todo tiempo
Capítulo 42 Culpa y penitencia, pruebas y sufrimientos
381
los que me siguen, han sido
perturbados en su camino, han sido
tentados, ya por influencias visibles
como por fuerzas invisibles.
36. No es éste el único tiempo en
que vosotros pisáis sobre espinos para
llegar a ; no es la primera vez que
vuestro espíritu tropieza para alcanzar
mi presencia; en todo tiempo habéis
llevado la lucha en lo más íntimo de
vuestro ser.
37. La inspiración de mi Espíritu,
haciendo luz en vuestro interior ha
entablado batalla con las tinieblas, con
las falsas luces, con las falsas
virtudes, con la materia, con todo lo
superfluo, con toda la grandeza falsa
de este mundo. (327, 3)
38. El dolor que por mi causa
hayáis apurado, Yo lo bendigo y lo
santifico porque todo lo que sufráis
por mi causa, os dignificará eterna-
mente. (338, 61)
Fe, conformidad y humildad en
las pruebas
39. La vida humana es para el
espíritu el crisol donde se purifica y el
yunque donde se forja. Es
indispensable que el hombre tenga
ideal en su espíritu, fe en su Creador y
amor a su destino, para poder llevar
con paciencia su cruz hasta la cima de
su calvario.
40. Sin la fe en la vida eterna, el
hombre cae en la desesperación, en
medio de las pruebas, sin ideales
elevados, se hunde en el materialismo,
y sin fuerzas para soportar un
desengaño, se pierde en el desaliento
o en el vicio. (99, 38 39)
41. Os digo que améis vuestra cruz,
porque si al tener que llevarla a
cuestas renegáis, el dolor abrirá en
vuestro corazón una profunda herida.
Yo amo mi cruz, oh pueblo, y
¿Sabéis qué es lo que llamo mi cruz?
Mi cruz la constituís vosotros, oh
humanidad, a quien tanto amo. (144,
20)
42. La fe, la conformidad y la
humildad ante lo dispuesto por Mí,
harán más breve la jornada, porque no
caminaréis por la senda dolorosa más
de una vez; pero si en las pruebas
surgiese la rebeldía, la inconformidad
y la blasfemia, la prueba se
prolongará, porque tendréis que
recorrer nuevamente aquel camino
hasta aprender la lección. (139, 49)
43. Yo os digo que las pruebas que
el hombre se ha preparado a mismo
en este tiempo son muy grandes,
porque así le son necesarias para su
salvación.
44. Por lo más querido de cada
hombre llegará la eterna justicia a
tomar cuenta de la obra de toda
criatura humana.
45. ¡Cuán importante es que esta
humanidad llegue al conocimiento de
lo que significa la restitución
espiritual, para que así, pensando que
el espíritu tiene un pasado que sólo
Dios conoce, acepte con amor,
paciencia, respeto y hasta alegría su
cáliz de amargura, sabiendo que con
Capítulo 42 Culpa y penitencia, pruebas y sufrimientos
382
ello está lavando manchas pasadas o
presentes, está saldando deudas y está
haciendo méritos ante la Ley!
46. No habrá elevación en el dolor
mientras no se sufra con amor, respeto
a mi justicia y conformidad ante lo
que cada quien se ha labrado para sí;
mas esa elevación en medio de las
pruebas, sólo el conocimiento sobre lo
que es la Ley de la restitución
espiritual, podrá dársela a los
hombres. (352, 36 37 y 42 43)
El significado de sufrimientos y
dolor
47. Si las pruebas de la vida las
atribuís al acaso, difícilmente podréis
encontraros fuertes; mas si tenéis
noción de lo que es expiación, de lo
que es justicia y restitución, en
vuestra fe hallaréis elevación y
conformidad para vencer en las
pruebas.
48. Me place probar a vuestro
espíritu en distintas formas, porque lo
estoy formando, modelando y
perfeccionando; para ello me sirvo de
todo y de todos, lo mismo tomo como
instrumento a un justo que a un
malvado, lo mismo me sirvo de la luz,
que convierto en mi sierva a la
tiniebla. Por eso os digo que cuando
os encontréis en duro trance, penséis
en Mí, en vuestro Maestro, quien con
todo amor os explicará el porqué de
esa prueba.
49. Hay lices que todos tienen
que beber, unos primero y otros
después, para que todos lleguen a
comprenderme y amarme. La miseria,
la enfermedad, la calumnia, la
deshonra, son cálices muy amargos
que no solamente llegarán a los labios
del pecador. Recordad que el justo
entre los justos en aquel Segundo
Tiempo, apuró el cáliz más amargo
que podáis concebir. La obediencia, la
humildad y el amor con que sea
apurado el cáliz de dolor, harán más
liviana la cruz y s pasajera la
prueba. (54, 4 6)
50. Todo cuanto os rodea tiende a
purificaros, mas no todos lo han
entendido así. No dejéis que el dolor
que apuráis en vuestro cáliz de
amargura sea estéril. Del dolor podéis
extraer luz que es sabiduría,
mansedumbre, fortaleza y
sensibilidad. (81, 59)
51. Sabed, discípulos, que el dolor
aparta de vuestro corazón los malos
frutos, os da experiencia, haciendo
que vuestros errores se tornen en
aciertos.
52. A os prueba vuestro Padre,
con el fin de que la luz se haga en
vuestro entendimiento, mas, cuando
no comprendéis y sufrís estérilmente
por no encontrar el sentido de mis
sabias lecciones, vuestro dolor es
inútil y desaprovecháis la lección.
(258, 57 58)
53. Los hombres exclaman: Si hay
un Dios de misericordia y de amor
¿Por qué entonces tienen que sufrir
los buenos por los malos, los rectos
por los pecadores?
54. En verdad os digo, mis hijos:
Cada hombre viene a este mundo no
Capítulo 42 Culpa y penitencia, pruebas y sufrimientos
383
sólo para alcanzar la salvación de
mismo. No es un individuo aislado,
sino que forma parte de un todo.
55. ¿Acaso en un cuerpo humano,
un órgano sano y perfecto no sufre
cuando los demás órganos están
enfermos?
56. Esta es una comparación
material para que comprendáis la
relación que tiene cada uno de los
hombres con los demás. Deben sufrir
los buenos por los malos, pero los
buenos no son completamente
inocentes si ellos no luchan por el
adelanto espiritual de sus hermanos.
Mas como individuos cada uno tiene
su propia responsabilidad y al ser
parte de mi Espíritu y semejante a Él,
posee voluntad e inteligencia para
ayudar al progreso de todos. (358, 18
19)
57. Interpretad justamente mi
enseñanza, no penséis que mi Espíritu
goza viendo vuestros sufrimientos en
la Tierra, o que vengo a privaros de
todo lo que os es grato para con ello
gozarme. Vengo a haceros reconocer
y respetar mis leyes, porque son
dignas de vuestro respeto y
acatamiento, y porque obedecerlas os
traerá la felicidad y la paz eterna. (25,
80)
58. Debo deciros que mientras
habitéis en la Tierra, debéis luchar por
hacer lo más amable posible vuestra
existencia en ella, no es forzoso llorar,
padecer y sangrar infinitamente para
poder merecer la paz en el más allá.
59. Si pudieseis transformar esta
Tierra, de valle de grimas en un
mundo de felicidad, donde os amaseis
los unos a los otros, donde os
preocupaseis por practicar el bien y
vivir dentro de mi Ley, en verdad os
digo que esa vida sería ante Mí, más
meritoria aún y más elevada que una
existencia de sufrimientos, vicisitudes
y lágrimas por mucha conformidad
que tengáis para sufrirla. (219, 15
16)
60. Alegraos de que ningún dolor
sea eterno; vuestros sufrimientos son
temporales y desaparecen muy pronto.
61. El tiempo de expiación, de
purificación es fugaz para quien ve las
pruebas con espiritualidad; en cambio,
para quien está revestido de
materialismo, tardará mucho lo que en
realidad pasa muy pronto.
62. Como pasan los latidos de
vuestro corazón, así pasa en el infinito
la vida de los hombres.
63. No hay por qué temer, porque
así como se escapa un suspiro, como
se vierte una grima o como se dice
una palabra, así también desaparecen
los sufrimientos en el hombre.
64. En la infinita ternura de Dios,
tendrán que desvanecerse todos
vuestros dolores y pesares. (12, 5 9)
384
385
Capítulo 43 Enfermedad, curación y renovación
Origen y sentido de la
enfermedad
1. Cuando el hombre se aleja de la
senda del bien, por la falta de oración
y de buenas prácticas, pierde su
fortaleza moral, su espiritualidad y
queda expuesto a la tentación, y en su
debilidad, da cabida a los pecados, y
éstos enferman el corazón.
2. Mas Yo, he venido como
Doctor al lecho del enfermo y he
puesto en él todo mi amor y mi
cuidado. Mi luz ha sido como agua
cristalina en los labios abrazados por
la fiebre y al sentir mi bálsamo sobre
su frente, me ha dicho: Señor, sólo
vuestra caridad puede salvarme. Me
encuentro gravemente enfermo del
espíritu y la muerte llegará muy
pronto a Mí.
3. Y Yo le he dicho: No moriréis,
porque Yo, que soy la vida, he llegado
y todo lo que habéis perdido, os será
devuelto. (220, 39)
4. ¿Cuáles méritos puede hacer un
enfermo, imposibilitado para toda
lucha? Sus méritos pueden ser
muchos y grandes, si sabe revestirse
de paciencia y conformidad, si sabe
ser humilde a la voluntad divina y
sabe bendecirme en medio de su
dolor, porque su ejemplo será de luz
en muchos corazones que habitan en
tinieblas, que se desesperan y se
entregan a los vicios o piensan en la
muerte cuando les sorprende una
prueba.
5. Esos seres, al encontrar en su
camino un ejemplo de fe, de humildad
y de esperanza, que surge de un
corazón que también sufre mucho,
porque carga con una cruz muy
pesada, sentirán que su corazón ha
sido tocado por un rayo de luz.
6. Y así es, en efecto, ya que ellos
no lograron escuchar la voz de su
propia conciencia; tuvieron que
recibir la luz de la conciencia que otro
hermano les envió con su ejemplo y
su fe.
7. No os deis por vencidos, no os
confeséis nunca fracasados, no os
dobleguéis bajo el peso de vuestros
sufrimientos; tened siempre ante
vosotros la lámpara encendida de
vuestra fe; esa fe y vuestro amor os
salvarán. (132, 38 39)
Curación por la fuerza propia
8. Me pedís que os sane y de
cierto os digo que nadie mejor que
vosotros mismos podéis ser vuestro
doctor.
9. ¿De qsirve que Yo os sane y
aparte vuestro dolor, si no apartáis de
vosotros vuestros errores, pecados,
vicios e imperfecciones? No es el
dolor el origen de vuestros males, sino
vuestros pecados. ¡He ahí el origen
del dolor! combatid el pecado,
apartadlo de vosotros y seréis sanos,
más eso a vosotros corresponde
Capítulo 43 Enfermedad, curación y renovación
386
hacerlo, Yo sólo os enseño y os
ayudo.
10. Cuando a través de vuestra
conciencia descubráis el origen de
vuestras aflicciones y pongáis todos
los medios para combatirlo, sentiréis
en plenitud la divina fuerza,
ayudándoos a vencer en la batalla y a
conquistar vuestra libertad espiritual.
11. Cuán grande será vuestra
satisfacción al sentir que por méritos
propios alcanzasteis a libertaros del
dolor y conquistasteis la paz.
Entonces diréis: ¡Padre mío, tu
palabra fue mi bálsamo, tu Doctrina
ha sido mi salvación! (8, 54 57)
12. El verdadero bálsamo, pueblo,
aquel que sana todos los males, brota
del amor.
13. Amad con el espíritu, amad con
el corazón y con la mente y tendréis el
poder suficiente para sanar no sólo las
enfermedades del cuerpo o consolar
en las pequeñas miserias humanas,
sino que sabréis resolver los misterios
espirituales, las grandes angustias del
espíritu, sus turbaciones y
remordimientos.
14. Ese bálsamo resuelve las
grandes pruebas, enciende la luz,
calma la pena, funde las cadenas que
oprimen.
15. El hombre desahuciado por la
ciencia, volverá a la salud y a la vida,
al contacto de ese bálsamo; el espíritu
que se haya desprendido, volverá ante
la palabra de amor del hermano que le
llama. (296, 60 63)
16. Abolid el dolor. La vida creada
por no es dolorosa; el sufrimiento
proviene de las desobediencias y
faltas de los hijos de Dios. El dolor es
propio de la vida que los hombres en
su disolución han creado.
17. Elevad vuestra mirada y
descubrid la belleza de mis obras;
preparaos para que escuchéis el
concierto divino. No os excluyáis de
ese festín. Si os aisláis, ¿Cómo
podréis participar de ese deleite?
Viviríais tristes, atormentados y
enfermos.
18. Yo quiero que en el concierto
universal seáis notas armoniosas; que
comprendáis que habéis brotado de la
fuente de la vida, que sintáis que en
todas las conciencias esta mi luz.
¿Cuándo llegaréis a la plenitud en que
podáis decir: Padre, someted mi
espíritu al vuestro, así como mi
voluntad y mi vida?
19. Ved que esto no lo podréis
decir mientras vuestros sentidos estén
enfermos y vuestro espíritu egoísta-
mente aislado del camino.
20. Vivís bajo el tormento de las
enfermedades o del temor a
contraerlas y, ¿Qué es una
enfermedad corporal ante una falta del
espíritu? Nada, él sabe levantarse,
porque en mi caridad siempre
encontraréis ayuda.
21. A como la sangre corre por
vuestras venas y vivifica el cuerpo, así
la fuerza de Dios, como un torrente de
vida, pasa a través de vuestro espíritu.
No hay motivo para estar enfermo si
cumplís con la ley. La vida es salud,
alegría, felicidad, armonía; estando
Capítulo 43 Enfermedad, curacn y renovación
387
enfermos no podéis ser un depósito de
los bienes divinos.
22. Mentes, corazones o cuerpos
enfermos, el Maestro os dice: Pedid a
vuestro espíritu, que es el hijo del
Todopoderoso, que vuelva al camino,
que sane vuestras dolencias y que os
ayude en vuestras flaquezas. (134, 57
59)
La renovación del ser humano
23. La vanidad, que ha sido
flaqueza manifestada desde el primer
hombre, será combatida por medio de
la espiritualidad. Es la lucha que
siempre ha existido entre el espíritu y
la materia; pues mientras el espíritu
tiende a lo eterno y elevado en busca
de la esencia del Padre, la materia
busca tan sólo lo que le satisface y
halaga, aún cuando sea en perjuicio
del espíritu.
24. Esta lucha que en cada humano
se presenta, es una fuerza originada en
el mismo hombre por la influencia
que del mundo recibe, porque lo que
es material busca todo lo que se
relaciona con su naturaleza.
25. Si el espíritu logra dominar y
encauzar esa fuerza, habrá
armonizado en su propio ser sus dos
naturalezas y alcanzará su progreso y
elevación. Si por el contrario, se deja
dominar por la fuerza de la materia,
entonces se verá inducido hacia el
mal, será una barca sin timón en
medio de una tempestad. (230, 64)
26. Vosotros, incrédulos y
escépticos, no podéis creer en un
mundo de justicia, ni alcanzáis a
concebir una vida de amor y virtud en
vuestra Tierra. En una palabra: No os
creéis capaces de nada bueno ni tenéis
fe en vosotros mismos.
27. Yo sí creo en vosotros, conozco
la simiente que hay en cada hijo mío,
porque Yo lo formé, porque le di vida
con mi amor.
28. Yo espero del hombre,
creo en su salvación, en su
dignificación y en su elevación,
porque al crearlo, lo destiné a que
reinase en la Tierra, formando en ella
una morada de amor y de paz, y a que
su espíritu se forjase en la lucha para
llegar por méritos a habitar en la luz
del Reino de Perfeccionamiento, el
cual le pertenece por herencia eterna.
(326, 44 46)
388
389
Capítulo 44 Vida en el sentido Divino
El equilibrio necesario
1. Cada quién tiene trazado su
destino con su misión espiritual y su
misión humana, ambas deben
armonizar y tender hacia un solo fin y
en verdad os digo que no sólo tomaré
en cuenta vuestras obras espirituales,
sino también vuestras obras
materiales, porque en ellas encontraré
méritos que ayuden a vuestro espíritu
a llegar a Mí. (171, 23)
2. Hasta ahora ha sido el orgullo
del hombre lo que le ha hecho
desconocer la parte espiritual, y la
falta de ese conocimiento le ha
impedido ser perfecto.
3. Mientras el hombre no aprenda
a mantener en armonía sus fuerzas
materiales y espirituales, no podrá
encontrar el equilibrio que debe
existir en su vida. (291, 26 27)
4. Discípulos: Aunque viváis en el
mundo, podéis hacer vida espiritual,
porque la espiritualidad no creáis que
consiste en apartarse de lo que
corresponde a la materia, sino en
armonizar las leyes humanas con las
leyes divinas.
5. Bendito aquel que estudia mis
leyes y sabe unirlas en una sola con
las leyes humanas, porque tiene que
ser sano, fuerte, elevado, feliz. (290,
26 27)
Gozos buenos y destructivos
6. No os digo que os apartéis de
vuestros deberes materiales ni de los
sanos goces del corazón y de los
sentidos; sólo os pido que renunciéis a
lo que envenena a vuestro espíritu y
os enferma el cuerpo.
7. Quien vive dentro de la ley,
está cumpliendo con lo que le dicta su
conciencia. El que huye de las
satisfacciones lícitas para sumergirse
en los placeres prohibidos, aún en los
instantes de mayor placer se pregunta
por qué no es feliz ni encuentra paz.
Porque de goce en goce va
descendiendo hasta perderse en el
abismo, sin encontrar la verdadera
satisfacción para su corazón y su
espíritu.
8. Hay quienes necesitan
sucumbir apurando hasta la última
gota del cáliz donde buscaron el
placer sin encontrarlo, para que
puedan escuchar la voz de Aquél que
eternamente les está invitando al
festín de la vida eterna. (33, 44 46)
9. El hombre científico con mano
profana corta un fruto del árbol de la
ciencia sin escuchar antes la voz de su
conciencia, en la que le habla mi ley
para decirle que todos los frutos del
árbol de la sabiduría son buenos, y
que por lo tanto, quien los tome
deberá hacerlo inspirando únicamente
en el bien a sus semejantes.
Capítulo 44 Vida en el sentido Divino
390
10. Estos dos ejemplos que os he
explicado os enseñan por que la
humanidad no conoce el amor, ni la
paz de ese Paraíso interior que el
hombre por medio de su obediencia a
la ley debiera llevar por siempre en su
corazón.
11. Para ayudaros a encontrarlo, he
venido a doctrinar a los pecadores, a
los desobedientes, ingratos y
soberbios, para haceros comprender
que estáis donados con espíritu, que
tenéis conciencia, que podéis razonar
y valorizar perfectamente lo que es
bueno y lo que es malo, y a mostraros
el sendero que os conducirá al paraíso
de paz, de sabiduría, de amor infinito,
de inmortalidad, gloria y eternidad.
(34, 15 17)
12. No siempre el hombre
interpreta bien mis enseñanzas. Yo
nunca os he enseñado a que
desconozcáis o dejéis de saborear el
buen fruto que mis leyes ordenan y
conceden, solamente he venido a
enseñar que no persigáis, mucho
menos améis, lo inútil, lo superfluo;
que no toméis lo perjudicial, lo ilícito
como frutos favorables al espíritu o a
la materia. Mas todo aquello que sea
lícito y benéfico al espíritu o al
corazón, eso os lo he confiado porque
está dentro de mis leyes. (332, 4)
13. Largo tiempo ha tenido que
transcurrir para que la humanidad
alcanzara la madurez espiritual.
Siempre habéis caído en los dos
extremos; uno ha sido el
materialismo, por el que tratáis de
alcanzar mayores goces mundanos, y
esto, en verdad es perjudicial, por
apartar al espíritu del cumplimiento
de su misión; pero también debéis
evitar el otro extremo: la
mortificación de la materia, la
negación completa de todo lo que
pertenece a esta vida, porque Yo os
mandé a esta Tierra a vivir como
hombres, como humanos, y os he
indicado el camino recto para que
viváis dando al César lo que pertenece
al César, y a Dios lo que corresponde
a Dios.
14. Yo he creado este mundo para
vosotros, con toda su belleza y toda su
perfección. Os he dado el cuerpo
humano, a través del cual vosotros
debéis desarrollar todos los dones que
Yo os he dado para alcanzar la
perfección.
15. El Padre no quiere que vosotros
os privéis de todo lo bueno que este
mundo os ofrece, mas no debéis dar
preferencia a la materia sobre el
espíritu, porque el cuerpo es pasajero
y el espíritu pertenece a la eternidad.
(358, 7 9)
Riqueza agraciada y malhadada
16. Cuando es mi voluntad haceros
poseedores de bienes terrestres, os los
concedo para que los compartáis con
vuestros hermanos necesitados, con
los que no tienen un patrimonio o un
apoyo; con los débiles y los enfermos.
Muchos de los que nada poseen en la
Tierra, pueden en cambio participaros
de sus bienes espirituales. (96, 27)
Capítulo 44 Vida en el sentido Divino
391
17. Yo quiero que todo sea vuestro,
pero que sepáis tomar
conscientemente de lo que necesitáis,
que sepáis ser ricos de lo espiritual y
podáis poseer mucho en lo material, si
sabéis hacer buen uso de ello y dar a
lo uno y a lo otro su verdadero valor y
su lugar.
18. ¿En q puede perjudicarse el
espíritu de un hombre inmensamente
acaudalado, si lo que él posee es en
beneficio de sus semejantes? ¿Y en
qué puede perjudicarse un hombre
poderoso, si su espíritu sabe apartarse
oportunamente a orar, y con su
oración está en comunión conmigo?
(294, 38)
19. No me digáis: Señor, he visto
pobreza entre éstos que te van
siguiendo, en cambio en los que ni
siquiera se acuerdan de Ti, ni
pronuncian tu nombre, veo
abundancia, placeres y satisfacciones.
20. Mi pueblo no tomará estos
casos como una prueba de que el que
me siga tiene que ser necesariamente
pobre en el mundo. Mas Yo os digo
que la paz que tienen éstos que
escuchan y que consagran parte de su
vida a impartir la caridad, no la
conocen aquéllos a quienes tanto
envidiáis, ni la podrán conseguir con
toda su riqueza.
21. Hay quienes saben poseer al
mismo tiempo los bienes del mundo y
los del espíritu, otros a quienes no se
les da lo del mundo porque se olvidan
de lo espiritual, y otros a quienes sólo
les interesa lo del mundo creyendo
que las leyes divinas son un enemigo
para las riquezas terrenales.
22. Los bienes son siempre bienes,
mas no todos les saben emplear;
también debéis saber que no todo de
lo que muchos poseen se los he dado
Yo; los hay que tienen lo que de
han recibido como compensación, así
como existen otros que todo cuanto
tienen lo han hurtado.
23. La mayor prueba que los
hombres pueden tener sobre vuestro
cumplimiento en la vida, es la paz del
espíritu no la cantidad de monedas.
(197, 24 27)
24. Cuando os digo: "Pedid, que se
os dará", me pedís para la materia. En
verdad: ¡Qué poco me pedís!
¡Pedidme ante todo lo que beneficie a
vuestro espíritu! No atesoréis en la
tierra, porque aquí se encuentra el que
hurta; atesorad en el reino del Padre,
porque ahí vuestro caudal se
encontrará seguro y será para la
felicidad y paz de vuestro espíritu.
25. Los tesoros de la tierra son las
riquezas, el poder y los títulos de falsa
grandeza. Los tesoros del espíritu son
las buenas obras. (181, 68 69)
26. El envanecido cree ser grande
sin serlo, y es pequeño el que se
conforma con las riquezas superfluas
de esta vida, sin descubrir los
verdaderos valores del corazón y del
espíritu. Cuán pequeños son sus
deseos, sus amores, sus ideales ¡Con
qué poco se conforman!
27. Mas el que sabe vivir, es aquél
que ha aprendido a dar a Dios lo que
Capítulo 44 Vida en el sentido Divino
392
es de Dios y al mundo lo que es del
mundo. Aquél que sabe recrearse en
el seno de la Naturaleza, sin
convertirse en esclavo de la materia,
ése sabe vivir, y aunque
aparentemente nada posea, es dueño
de los bienes de esta vida y está en
camino de poseer las riquezas del
reino. (217, 19 20)
La ley de la dación
28. Si esta humanidad tuviera fe en
mi palabra, me llevaría en su corazón,
tendría siempre presente aquella frase
mía, cuando dije a las multitudes que
me escuchaban: "En verdad os digo,
que si un vaso de agua dieseis, él no
quedaría sin galardón".
29. Mas los hombres piensan que si
algo dan, nada reciben en cambio, y
para conservar lo que poseen, lo
guardan sólo para ellos.
30. Ahora os digo, que en mi
justicia existe la perfecta
comprensión, para que nunca temáis
dar algo de lo que poseéis. ¿Veis a
esos hombres que atesoran y
acumulan y no participan a nadie de
lo que poseen? Esos hombres llevan
muerto el espíritu.
31. En cambio, aquéllos que han
consagrado hasta el último aliento de
su existencia para dar a sus
semejantes cuanto poseen, hasta verse
solos, abandonados y pobres, en su
hora postrera, esos han sido guiados
siempre por la luz de la fe, la cual les
ha señalado en la lejanía la
proximidad de la "tierra prometida",
donde les espera mi amor para darles
la compensación de todas sus obras.
(128, 46 49)
32. Venid para que Yo os resucite a
la verdadera vida y os recuerde que
habéis sido creados para dar; pero que
mientras no sepáis lo que lleváis en
vosotros, os será imposible dar a
quien lo necesite.
33. Ved cómo cuanto os rodea
cumple con la misión de dar. Los
elementos, los astros, los seres, las
plantas, las flores y las aves, todo,
desde lo más grande hasta lo
imperceptible, tienen el don y el
destino de dar. ¿Por qué os hacéis
vosotros una excepción siendo los
mayormente dotados de la gracia
divina de amar?
34. ¡Cuánto tendréis que crecer en
sabiduría, en amor, en virtud y poder
para que seáis luz en el camino de
vuestros hermanos pequeños! ¡Qué
destino tan elevado y hermoso os ha
deparado vuestro Padre! (262, 50
52)
El cumplimiento de deberes y
obligaciones
35. En el Tercer Tiempo, mi
Doctrina espiritual dará al espíritu la
libertad para extender sus alas y
elevarse al Padre para consagrarle el
verdadero culto.
36. Mas también el hombre en
cuanto humano, tiene un culto que
rendir al Creador y ese tributo
consiste en dar cumplimiento a sus
deberes en la Tierra, practicando las
leyes humanas, teniendo moral y buen
juicio en sus actos; cumpliendo con
Capítulo 44 Vida en el sentido Divino
393
los deberes de padre, de hijo, de
hermano, de amigo, de señor y de
siervo.
37. El que viva de esta manera, me
habrá honrado en la Tierra y dará
ocasión a que su espíritu se eleve para
glorificarme. (229, 59 61)
38. El que elude el peso de su
misión, el que se desvía o desentiende
de las responsabilidades que su
espíritu contrajo conmigo, para tomar
responsabilidades a su capricho o
voluntad, ese no pod tener paz
verdadera en su corazón, ya que su
espíritu nunca estará satisfecho ni
tranquilo. Son los que están siempre
buscando placeres para olvidar su
pena y su intranquilidad, engañándose
con falsas alegrías y fugaces
satisfacciones.
39. Yo les dejo andar su senda,
porque que si hoy se alejan, me
olvidan y hasta me niegan, pronto,
cuando la realidad llegue a
despertarles de su sueño de grandeza
en la tierra, comprenderán la
insignificancia de las riquezas, de los
títulos, de los placeres y honores del
mundo, cuando el hombre tiene que
enfrentarse ante la verdad espiritual,
ante la eternidad, y ante la justicia
divina, de las que nadie puede
escapar.
40. Nadie ignora esto, puesto que
todos tenéis un espíritu quien os
revela, por el don de intuición, la
realidad de vuestra vida, el camino
que está trazado para vosotros y
cuanto en él debéis realizar, pero os
obstináis en liberaros de todo
compromiso espiritual para sentiros
libres y dueños de vuestra vida. (318,
13 15)
41. Antes de enviar a vuestro
espíritu a este planeta le fueron
mostradas las tierras, se le dijo que
vendría a sembrar la paz, que su
mensaje sería espiritual, y vuestro
espíritu se regocijó, prometiendo ser
fiel y obediente a su misión.
42. ¿Por q ahora teméis ir a
sembrar? ¿Por qué ahora os sentís
indignos o incapaces para desempeñar
la labor que tanto regocijó a vuestro
espíritu cuando le fue encomendada?
Es porque habéis dejado que las
pasiones se interpongan en vuestro
camino, obstruyendo el paso al
espíritu, tratando de justificar su
indecisión con motivos infantiles.
43. No vayáis a llegar con vuestra
manos vacías al valle de donde
vinisteis. Yo que vuestra amargura
sería muy grande. (269, 32 34)
44. A cada quien se le ha asignado
una porción a la cual debe guiar o
cultivar, y esa misión no queda
terminada con la muerte material. El
espíritu, lo mismo en la tierra que en
el mundo espiritual, sigue sembrando,
cultivando y cosechando.
45. Los espíritus mayores son los
que guían a los menores y éstos a su
vez a otros en menor grado de
desarrollo, siendo el Señor el que los
conduce a todos hacia el aprisco.
46. Si os he dicho que los espíritus
mayores guían a los menores, no por
eso quiero decir que esos espíritus
Capítulo 44 Vida en el sentido Divino
394
hayan sido grandes desde el principio
y que los segundos deberán ser
siempre pequeños ante sus hermanos.
Los que ahora son grandes, es porque
se han elevado y desarrollado en el
cumplimiento de la noble misión de
amar, servir y ayudar a los que no han
alcanzado ese grado de evolución
espiritual, a los que aún son débiles, a
los que se han extraviado y a los que
sufren.
47. Los que hoy son pequeños,
mañana serán grandes mediante su
perseverancia en el camino de
evolución. (131, 19 21)
395
Capítulo 45 Predestino, sentido y cumplimiento en la vida
La providencia y la
determinación de Dios en el
destino humano
1. Es el tiempo de la luz, en el que
el hombre, además de creer,
comprenderá, razonará y sentirá mi
verdad.
2. La finalidad de mi Doctrina
hará que todos acepten que nadie vino
a este mundo sin causa justificada,
que esa causa es el amor divino y que
el destino de todos los seres es
cumplir con una misión de amor.
3. En todos los tiempos, desde el
principio, los hombres se han
preguntado ¿Qué soy? ¿A quién debo
la vida? ¿Por qexisto? ¿A qué he
venido y a dónde voy?
4. Parte de sus dudas y de su falta
de conocimiento la han hallado en mis
explicaciones y a través de sus
reflexiones sobre lo que os he
revelado de tiempo en tiempo,
5. Mas, hay quienes ya creen
saberlo todo y Yo os digo que están
en grave error, porque lo que está
guardado en el Arcano de Dios, no es
posible que los hombres lo descubran
mientras no les sea revelado, y es
mucho lo que existe en ese arcano que
aún no conocéis, su contenido es
infinito. (261, 4 6)
6. El destino tiene la piedad que
Dios ha puesto en él, el destino de los
hombres está lleno de la bondad
divina.
7. Vosotros no encontráis muchas
veces esa bondad porque no la sabéis
buscar.
8. Si dentro del destino marca- do
por a cada espíritu, vosotros
trazáis un camino duro y amargo, Yo
trato de endulzarlo, mas nunca de
aumentar su amargura.
9. En el mundo los hombres se
necesitan los unos a los otros, ninguno
está de s y ninguno está de menos.
Todas las vidas son necesarias las
unas a las otras para el complemento
y la armonía de su existencia.
10. Los pobres necesitan de los
ricos y éstos de aquéllos. Los malos
necesitan de los buenos y éstos de los
primeros. Los ignorantes necesitan de
los sabios y los que saben, de los que
ignoran. Los pequeños necesitan de
los mayores y éstos a su vez necesitan
de los niños.
11. En este mundo, cada uno de
vosotros está colocado por la
sabiduría de Dios en su sitio y cerca
de quien debe estar. A cada hombre le
es asignado el círculo donde debe
habitar, en el cual hay espíritus
encarnados y desencarnados con los
que debe convivir.
12. Así, cada quien en su camino,
todos vais encontrando a los que os
han de enseñar el amor que os eleva,
otros, recibiréis el dolor que os
purifica. Unos os harán sufrir porque
así lo necesitáis, mientras otros os
darán su amor para compensar
Capítulo 45 Predestino, sentido y cumplimiento en la vida
396
vuestras amarguras, pero todos tienen
un mensaje para vosotros, una
enseñanza que debéis comprender y
aprovechar.
13. No olvidéis que todo espíritu
encarnado o desencarnado que cruce
en vuestra vida en alguna forma,
viene a ayudaros en vuestro destino.
14. ¡Cuántos espíritus de luz os he
enviado al mundo y no os habéis
detenido para bendecir mi amor por
vosotros!
15. ¡Muchos hermanos que os he
enviado, les habéis desperdiciado sin
daros cuenta de que ellos formaban
parte de vuestro destino, pero que al
no saber recibirlos, os quedasteis con
las manos vacías y tuvisteis después
que llorar!
16. Vuestro destino, humanidad, es
armonizar con todo lo creado. Esa
armonía de que os hablo, es la más
grande de todas las leyes, porque en
ella encontráis la comunicación
perfecta con Dios y con sus obras.
(11, 10 16 y 22 25)
17. Quien reniegue de su destino,
está rechazando el título de hijo de mi
divinidad; si no cree en mi existencia,
no podrá tener fe en mi amor.
18. Si para algunos ha sido esta
vida excesivamente amarga y dolo-
rosa, sabed que esta existencia no es
la única, que es larga sólo en
apariencia y que en el destino de cada
criatura hay un arcano en el que lo
Yo puedo penetrar. (54, 8 9)
19. La existencia de un hombre en
la Tierra es sólo un instante en la
eternidad, un soplo de vida que alienta
por un tiempo al ser humano y luego
se aparta para después volver a alentar
a un nuevo cuerpo. (12, 4)
20. A cada quien se le tiene
destinado cuanto se le ha de entregar a
lo largo de su jornada. Mientras unos
lo van recibiendo y aprovechando a su
debido tiempo, otros lo derrochan y
hay quienes ni siquiera han sabido
prepararse para recibirlo y cuando han
retornado a la mansión espiritual se
han dado cuenta de todo lo que era de
ellos y no supieron alcanzar ni
merecer. (57, 31)
21. Nadie ha nacido por casualidad,
nadie ha sido creado por el acaso;
comprendedme y reconoceréis que
nadie es libre en el camino de su vida,
que existe una ley que rige y gobierna
todos los destinos. (110, 29)
22. El hombre cree estar haciendo
su voluntad, cree estar libre de toda
influencia superior a él y hasta llega a
creerse absoluto y forjador de su
propio destino sin presentir que
llegará la hora en que todos
comprendan que fue mi voluntad la
que se hizo en ellos. (79, 40)
23. Labrad un buen galardón para
vosotros cultivando un buen fruto
para vuestros hermanos. Preparaos
para los tiempos venideros porque
antes de mi partida aún habrá división
entre vosotros, porque la tentación os
tocará a todos. Es necesario que
veléis. Orad y practicad mi divina
Capítulo 45 Predestino, sentido y cumplimiento en la vida
397
enseñanza; de cierto os digo que estos
cortos instantes que dedicáis a la
práctica del bien, harán sentir sus
beneficios aun en muchas de las
generaciones posteriores a vosotros.
Nadie ha podido ni podrá trazarse su
propio destino, eso pertenece
solamente a Mí. Confiad en mi
voluntad y recorreréis la jornada
hasta el fin sin mayores tropiezos.
24. Juzgad bien cuando os digo que
la hoja del árbol no se mueve sin mi
voluntad, así sabréis cuándo soy Yo
quien os está probando y cuándo sois
vosotros los que llenáis vuestro cáliz
de amargura para luego culparme.
Entonces os convertís en jueces y me
tomáis por reo.
25. Sabed reconocer vuestros
errores y enmendadlos. Aprended a
perdonar los defectos de vuestros
hermanos y si no podéis corregirlos
por lo menos tended sobre ellos un
velo de indulgencia. (64, 43 44)
26. No seáis fatalista, afirmándoos
en la creencia de que vuestro destino
es directamente el que Dios puso en
vuestro camino, y si sufrís es porque
estaba escrito, y si gozáis es porque
también estaba escrito. Yo os he
convencido de que lo que sembréis,
eso tendréis que recoger.
27. Mas oíd bien, porque habrá
veces en las que recogeréis de
inmediato la cosecha y en otras
ocasiones, vendréis en nueva
existencia a segar y recoger vuestra
simiente. Analizad esto que acabo de
deciros y destruiréis muchos malos
juicios sobre mi justicia y muchas
confusiones. (195, 53)
En la escuela de la vida
28. Los hombres son como niños
que no meditan en la consecuencia de
sus actos y es por eso que no llegan a
comprender que un tropiezo que
encuentren en su camino, sólo es un
obstáculo que puso el Maestro para
detener su insensata carrera o para
evitarles tomar una mala
determinación.
29. Quiero que ya os comportéis
como mayores, que meditéis vuestras
obras, vuestros actos, que penséis
vuestras palabras. Esta es la forma de
aplicar la prudencia y la justicia a
vuestra vida. Además, debéis
reflexionar que la vida es una inmensa
y constante prueba para el espíritu.
30. En mi camino nadie sucumbe y
aunque hay ocasiones en que el
hombre cae doblegado por el peso de
la cruz, una fuerza superior le levanta
y da ánimos, esa fuerza proviene de la
fe. (167, 55 57)
31. De la comprensión que
alcancen los hombres en estas
enseñanzas y de su obediencia para
con las leyes que rigen el universo,
depende su felicidad, que algunos
creen que no existe en la tierra y que
otros llegan a pensar que sólo Yo
atesoro, pero que sí se manifiesta en la
paz de vuestro espíritu.
32. Ahora sabéis, oh pueblo, que
vuestra felicidad está en vosotros
mismos para que enseñéis a los
hombres que en el fondo de su ser,
Capítulo 45 Predestino, sentido y cumplimiento en la vida
398
donde creen que sólo llevan
amarguras, odios y rencores,
remordimientos y grimas, existe una
luz que nada puede apagar, y que es la
del espíritu. (178, 6 7)
33. Vuestro pasado espiritual es
desconocido para vuestra materia, Yo
lo dejo impreso en vuestro espíritu,
para que sea como un libro abierto y
os sea revelado por la conciencia y la
intuición. Esa es mi justicia, que antes
de sentenciaros, os doy la ocasión de
reparar la falta o de rectificar el error.
34. Si de vuestro espíritu se borrase
el pasado, tendríais que recorrer
nuevamente las pruebas ya pasadas,
mas si oís la voz de vuestra
experiencia y os dejáis iluminar por
esa luz, veréis más limpio vuestro
camino y más brillante el horizonte.
(84, 46)
Sentido y valor de la vida
humana
35. Sabed que el estado natural del
ser humano, es el de la bondad, el de
la paz del espíritu y la armonía con
todo lo que le rodea. Quien se
conserve en la práctica de estas
virtudes a través de la vida, ese va por
el camino verdadero que lo conducirá
al conocimiento de Dios.
36. Mas si os apartáis de ese
sendero olvidando la Ley que debe
guiar vuestros actos, tendréis que
restituir con lágrimas los instantes que
vivisteis apartados del camino de
elevación espiritual, que es el estado
natural en que debe conservarse
siempre el hombre. (20, 20)
37. Muchos hombres están de tal
modo familiarizados con el mundo de
pecados y dolores en que vivís, que
piensan que esa vida es la más natural,
que la Tierra está destinada a ser valle
de lágrimas y que jamás podrá dar
albergue a la paz, a la concordia y al
progreso espiritual.
38. Esos hombres que así piensan,
están aletargados en el sueño de la
ignorancia. Está equivocado quien
crea que este mundo fue destinado por
Mí para valle de lágrimas y expiación.
El edén que ofrecí a los hombres,
puede y debe retornar, porque todo
cuanto Yo he creado es vida y amor.
39. Por lo tanto, está equivocado
quien diga que el mundo fue
destinado por Dios para dolor de los
hombres, cuando debieran decir que
ellos fueron quienes lo condenaron a
una misión de justicia, cuando había
sido formada para deleite y recreo del
espíritu hecho hombre.
40. Ninguno estaba destinado al
pecado, aunque todo estaba previsto
para salvar de sus caídas al hombre.
41. No quiso el hombre elevarse
por el amor, ni hacerse sabio
cumpliendo con mi Ley y olvidó que
mi justicia, de la que siempre ha
tratado de huir, es la que lo ampara,
porque mi justicia procede del amor
perfecto. (169, 10 13)
42. Si analizáis mi palabra
comprenderéis que la intención del
Padre al enviaros al mundo a recorrer
sus caminos llenos de peligros y
acechanzas, no fue para que os
perdierais en ellos, porque habían sido
Capítulo 45 Predestino, sentido y cumplimiento en la vida
399
preparados de antemano para que en
ellos encontraseis las lecciones
necesarias para la evolución del
espíritu, para daros la experiencia de
que carecíais, y finalmente para
volveros a Mí llenos de luz.
43. Vuestro espíritu al brotar de
fue como una chispa a la cual los
vientos habían de convertir en flama
para que al retornar a Mí, vinieseis a
fundir vuestra luz en la de la
Divinidad.
44. Os hablo desde la cumbre del
nuevo monte, ahí os espero y en
verdad os digo: el día de vuestra
llegada habrá fiesta en este reino.
45. Venís por el camino del dolor
lavando vuestras faltas, camino que
Yo no tracé y que el hombre ha
labrado. por ese sendero me hicisteis
caminar; mas desde entonces, el
camino del sacrificio y del dolor fue
glorificado por mi sangre. (180, 64
65)
46. Llegará a comprender el
hombre que su reino tampoco es de
este mundo, que su cuerpo o envoltura
humana es tan sólo el instrumento a
través de cuyos sentidos se asoma su
espíritu a este mundo de pruebas y
restitución. Concluirá por saber que
esta vida es tan sólo una magnífica
lección ilustrada con maravillosas
formas e imágenes, para que puedan
llegar a entender mejor los discípulos,
o sea toda la humanidad, las lecciones
que la vida les da, con las cuales, si
las saben valorizar, alcanzarán la
evolución de su espíritu y
comprenderán la finalidad de la lucha
que los va forjando, el dolor que los
pulimenta, el trabajo que ennoblece,
el saber que ilumina y el amor que
eleva.
47. Si esta existencia fuera la única,
en verdad os digo que ha mucho
tiempo que habría apartado de ella el
dolor pues sería injusto que sólo
hubieseis venido a este mundo a beber
el liz de amargura; mas los que hoy
están sufriendo y llorando, es porque
ayer se deleitaron con exceso; pero
ese dolor les purificará y les hará
dignos de elevarse a gozar en forma
más pura en las moradas del Señor.
(194, 34 35)
48. Es tan dura la prueba que
encierra la vida del hombre, que es
menester endulzarla con todos
aquellos goces espirituales y
materiales que le hagan más amable y
llevadero el peso de la cruz.
49. Yo bendigo a todos aquellos
que saben encontrar en el calor de su
hogar los mejores goces de su
existencia, procurando con su cariño
de padres a hijos, de hijos para con
sus padres, y de hermanos con
hermanos, formar un culto, porque
aquella unión, aquella armonía y
aquella paz se asemejan a la armonía
que existe entre el Padre Universal y
su familia espiritual.
50. En esos hogares brilla la luz del
espíritu, habita la paz de mi Reino y
cuando las penas llegan a presentarse,
son más llevaderas y los momentos de
prueba menos amargos.
51. s meritorio es aun en
aquellos que buscan satisfacción
Capítulo 45 Predestino, sentido y cumplimiento en la vida
400
procurándosela a los demás y gozan
con la alegría sana de sus semejantes.
Esos son apóstoles de la alegría y
cumplen con una grande misión.
52. En verdad os digo que si
supieseis buscar instantes de
satisfacción y alegría, así como de
tener horas de paz, las tendríais en
todos los días de vuestra existencia,
pero para eso, elevad primero vuestro
espíritu, elevad vuestros sentimientos
y la forma de pensar sobre la vida.
53. Este mensaje que os envío a
través de mi palabra, va lleno de luz
que iluminará vuestro camino y dará a
vuestro ser la elevación que os enseñe
a vivir en paz y a gozar sanamente
todo aquello con que he bendecido
vuestra existencia.
54. Mucho ha de luchar esta
humanidad combatiendo las sombras
del dolor y venciendo su inclinación
hacia los placeres falsos y las
satisfacciones engañosas. Tendrá que
luchar contra su fanatismo religioso
que le impide conocer la verdad,
tendrá que luchar contra el fanatismo
que le hace pensar que todo marcha
hacia la destrucción final de la que
nadie podrá salvarse, y tendrá que
luchar contra su materialismo que le
hace buscar sólo placeres pasajeros,
goces de los sentidos que precipitan al
espíritu en un abismo de vicios, de
dolor, de desesperación y tinieblas.
55. Os doy mi luz, para que salgáis
de las sombras y lleguéis a encontrar
en ese planeta que convertisteis en
valle de lágrimas, los goces
verdaderos del espíritu y del corazón,
junto a los cuales todos los demás
placeres son pequeños e
insignificantes. (303, 28 33)
401
X. Materialismo y Espiritualismo
Capítulo 46 El hombre mal conducido y materialista
Languidez del espíritu,
ignorancia y soberbia del ser
humano
1. La finalidad de la creación de
este mundo es el hombre, para su
complacencia he puesto a los demás
seres y elementos, a fin de que se
sirva de ellos para su conservación y
recreo.
2. Mas si él me hubiese amado y
reconocido desde los primeros
tiempos, desde su infancia espiritual,
hoy formaría parte de un mundo de
grandes espíritus, en donde no
existiría la ignorancia ni habría
diferencias, en donde todos seríais
iguales en el saber y en la elevación
de vuestros sentimientos.
3. Pero ¡Cuán lentamente
evoluciona el hombre! ¡Cuántos siglos
han pasado desde que él vive en la
Tierra y aún no ha alcanzado a
comprender su misión espiritual y su
verdadero destino! No ha podido
descubrir en mismo a su espíritu
que no muere porque tiene vida
eterna; no ha sabido vivir en armonía
con él, ni le ha reconocido sus
derechos, y éste, privado de su
libertad, no ha desarrollado sus dones
y se encuentra estacionado. (15, 24)
4. El hombre al apartarse del
cumplimiento de mi ley, ha creado
ideas, teorías, religiones y doctrinas
diversas que dividen y confunden a la
humanidad, atando al espíritu al
materialismo, impidiéndole elevarse
libremente. Mas la luz de mi Espíritu
Santo ilumina a todos los hombres,
indicándoles el sendero de la vida
verdadera, donde sólo hay un guía que
es la conciencia. (46, 44)
5. Un materialista sólo ama la
vida humana, más reconociendo que
todo en ella es fugaz, procura vivirla
intensamente.
6. Cuando sus planes o sus
ambiciones no se realizan, o el dolor
en alguna forma lo sorprende,
entonces se desespera, blasfema y reta
al destino, culpándole de no recibir las
dádivas a que cree tener derecho.
7. Son espíritus débiles en
materias reacias, son seres
moralmente pequeños, que son
probados en muchas formas, para
hacerles comprender el valor que ellos
en su materialidad atribuyen a obras
de escaso mérito.
8. ¡mo desearían modificar su
destino los materializados! ¡Quisieran
que todo se hiciera según su idea y su
voluntad! (258, 48 50)
9. Ahora podréis comprender que
si siempre me he manifestado en
Capítulo 46 El hombre mal conducido y materialista
402
sabiduría a los hombres, ha sido para
libertar a los espíritus aprisionados
por entendimientos limitados.
10. Aún existen en esta era mentes
entorpecidas y faltas de inspiración.
Cuando los hombres ya deberían
poseer una mente lúcida y despejada
por su evolución, todavía muchos
piensan y viven como en las épocas
primitivas.
11. Otros han alcanzado un gran
adelanto en la ciencia, encerrándose
en su vanidad y egoísmo, creyendo
haber alcanzado la cima del saber; se
han estancado en el camino de su
adelanto espiritual. (180, 32 33)
12. Si el hombre viviese despierto
para la vida superior que sobre él
existe y vibra y si supiese interrogar a
su espíritu, de cuántos tropiezos
escaparía, de cuántos abismos se
salvaría; pero se pasa la vida
interrogando a quienes no podrán
resolverle sus dudas y sus
incertidumbres: a los hombres de
ciencia, que han penetrado en la
Naturaleza material; pero que no
conocen la vida espiritual, porque
dentro de ellos se ha aletargado el
espíritu.
13. El espíritu de la humanidad
necesita despertar para encontrarse a
mismo, para descubrir todos los
dones que le han sido confiados para
ayudarlo en su lucha.
14. Hoy el hombre es como una
pequeña hoja seca desprendida del
árbol de la vida y a merced de los
vientos, sujeto a mil vicisitudes, débil
ante los elementos de la Naturaleza,
frágil y pequeño ante la muerte,
cuando él debiera haberse
enseñoreado de la Tierra como un
príncipe enviado por a
perfeccionarse en el mundo. (278, 4
6)
15. Ha llegado el tiempo de juicio,
en el que a unos les preguntaré: ¿Por
qué me habéis negado? Y a otros:
¿Por qué me habéis perseguido?
¿Tiene derecho a negar la existencia
de mi Reino, el que no ha sabido
penetrar en sí mismo? Es distinto que
no conozcáis mi verdad, que no sepáis
aquello que podéis concebir, os digo
que es mucha vuestra ignorancia y
muy grande vuestra soberbia.
16. En verdad os digo que quien
niega a Dios y a su Reino, se ha
negado a él mismo. El que quiere
tomar fuerza en mismo, creyéndose
absoluto y sintiéndose orgulloso de
poder ser grande sin necesidad de
Dios, muy cortos serán sus pasos por
el mundo, pronto se extraviará y sus
sufrimientos serán muy dolorosos.
17. ¿nde están los verdaderos
sabios?
18. Saber, es sentir mi presencia;
saber, es dejarse conducir por mi luz y
hacer mi voluntad; saber, es
comprender la Ley; saber, es amar.
(282, 19 22)
19. Hoy es tan grande vuestra
ignorancia espiritual, que cuando
recordáis a los que han partido al más
allá decís. "Pobre, murió, y tuvo que
dejarlo todo y se fue para siempre".
Capítulo 46 El hombre mal conducido y materialista
403
20. Si supieseis con qué compasión
os ven desde el mundo espiritual,
aquellos seres cuando os escuchan
hablar así. ¡Piedad es lo que sienten
por vosotros ante vuestra ignorancia,
porque si les pudieseis contemplar,
aunque fuese por un solo instante, os
quedaríais mudos y asombrados frente
a la verdad! (272, 46 47)
21. A los valores materiales les
habéis dado mayor importancia de la
que poseen y en cambio, de lo
espiritual ya nada queréis saber y ha
llegado a tanto vuestro amor al
mundo, que hasta lucháis cuanto es
posible por ignorar todo lo que se
refiera a lo espiritual, por creer que
ese conocimiento es contrario a
vuestro progreso en la Tierra.
22. Yo os digo que el conocimiento
de lo espiritual no afecta el adelanto
de los hombres, así en lo moral como
en su ciencia. Por el contrario, esa luz
le revela a los hombres un caudal
infinito de conocimientos que ahora
son una incógnita para su ciencia.
23. Mientras el hombre se resista a
elevarse por la escala de la
espiritualidad, no podrá acercarse a la
verdadera grandeza que aquí en el
seno de su Padre, le dará la dicha
suprema de ser hijo de Dios, Hijo
digno de mi Espíritu, por su amor, por
su elevación y su saber. (331, 27 28)
Falta de disposición a la
abstención, esfuerzo y
responsabilidad
24. Si la humanidad no se obstinara
en su ignorancia, otra sería su
existencia en la Tierra; mas los
hombres se rebelan ante mis manda-
tos, reniegan de su destino, y en vez
de colaborar Conmigo en mi obra,
buscan la forma de eludir mis leyes,
para hacer su voluntad.
25. También os digo, que si la
humanidad observase con cuidado
cada uno de sus actos, se daría cuenta
de cómo a cada paso se va rebelando
en contra mía.
26. Si derramo mis complacencias
sobre los hombres, éstos se vuelven
egoístas; si les concedo que saboreen
el gozo, llegan al exceso; si pongo a
prueba su fortaleza, con el fin de
templarles el espíritu, protestan; y si
permito que el cáliz de amargura
llegue a sus labios para purificarles,
reniegan de la vida y sienten perder la
fe. Si pongo en sus hombros la carga
de una familia numerosa, se
desesperan y cuando levanto de la
tierra a alguno de sus seres queridos,
me acusan de injusto.
27. Nunca os veo conformes,
nunca escucho que bendigáis mi
nombre en vuestras pruebas, ni
contemplo que tratéis, a través de
vuestra vida, de trabajar en mi obra
creadora. (117, 55 57)
28. He puesto grandeza en el
hombre, pero no la que él busca en la
Tierra. La grandeza de que Yo hablo
es sacrificio, amor, humildad, caridad.
El hombre huye continuamente de
estas virtudes apartándose de su
verdadera grandeza y de la dignidad
que el Padre le ha dado como hijo
suyo.
Capítulo 46 El hombre mal conducido y materialista
404
29. Huís de la humildad, porque
creéis que significa pequeñez. Huís de
las pruebas, porque os espanta la
miseria sin querer comprender que
ellas vienen sólo a libertar a vuestro
espíritu. Huís también de lo espiritual,
porque creéis que profundizaros en
ese conocimiento es perder vuestro
tiempo, sin saber que despreciáis una
luz superior a toda ciencia humana.
30. Por eso os he dicho que existen
muchos que jurando amarme no me
aman y diciendo creer en Mí no tienen
fe; han llegado para decirme que están
dispuestos a seguirme, pero quieren
seguirme sin cruz. Y Yo les he dicho:
Todo aquél que quiera seguirme, tome
su cruz y sígame. Todo aquél que
abrace su cruz con amor llegará a la
cumbre del Monte donde exhalará el
postrer suspiro en esta Tierra para
resucitar a la vida eterna. (80, 37 39)
31. Hoy los hombres en vez de
remediar la miseria que por doquier
les rodea, procuran obtener de ella el
mejor provecho para sí mismos.
32. ¿Por qué los hombres no se han
elevado en busca de un ideal que les
haga tener sentimientos más puros y
afanes más dignos del espíritu?
Porque no han querido ver más allá de
donde sus ojos mortales pueden
alcanzar, es decir, más allá de sus
miserias, de sus goces terrenales y de
su ciencia material.
33. Se han dedicado a aprovechar
el tiempo de que disfrutan en el
mundo para acumular riquezas y
goces, pensando que, acabando la
materia, terminó todo para ellos.
34. 34. El hombre, en su orgullo
ignorante, en vez de elevarse
considerándose hijo de Dios,
desciende al grado de ser inferior, y
si su conciencia le habla de la
Divinidad y de una vida espiritual, su
miedo a la justicia de Dios se apodera
de él y prefiere acallar esa voz
interior, apartando su pensamiento de
aquellas advertencias.
35. No ha meditado en la propia
existencia, ni en su condición
espiritual y material. ¿Cómo pod
dejar de ser polvo y miseria, mientras
viva y piense en esa forma? (207, 18)
36. Mi Doctrina, que es en todo
tiempo la explicación de la Ley, ha
venido a vosotros como camino de
luz, como brecha segura para el
espíritu; sin embargo, los hombres
empleando el libre albedrío de que
fueron dotados, queriendo seguir un
camino para su vida, han elegido
siempre el camino fácil de la
materialidad, desoyendo algunos de
manera absoluta los llamados de la
conciencia que siempre encaminan
hacia lo espiritual; y otros, creando
cultos y ritos para creer que van con
paso firme por la senda espiritual,
cuando en verdad son tan egoístas
como aquéllos que han excluido de su
vida mi nombre y mi palabra. (213,
51)
37. El camino está preparado y la
puerta abierta para todo el que quiera
venir hasta Mí.
38. Es estrecho el sendero, eso ha
mucho tiempo que lo sabéis, nadie
Capítulo 46 El hombre mal conducido y materialista
405
ignora que mi Ley y mi Enseñanza
son infinitamente limpias y estrictas
para que alguien pensara en
reformarlas a su conveniencia o
voluntad.
39. El camino espacioso y la puerta
amplia no son precisamente los que
lleven a vuestro espíritu a la luz, a la
paz y a la inmortalidad. El camino
amplio es el del libertinaje, la
desobediencia, la soberbia y el
materialismo, camino que los
hombres en su mayoría siguen
buscando huir de su responsabilidad
espiritual y del juicio interior de la
conciencia.
40. Ese camino no puede ser
infinito porque no es verdadero ni
perfecto, por lo tanto al encontrarse
limitado como todo lo humano, un día
llegará el hombre a su final, en donde
se detendrá para asomarse horrorizado
al abismo que marca el límite del
sendero. Entonces seguirá el caos en
el corazón de los que por mucho
tiempo se apartaron del camino
verdadero.
41. En unos habrá arrepentimiento,
por lo que encontrarán luz suficiente
para salvarse, en otros surgirá la
confusión ante un final que ellos
considerarán injusto e ilógico, y en
otros habrá blasfemia y rebeldía, mas
de cierto os digo, que ese será el
principio del retorno hacia la luz.
(333, 64 68)
La miseria espiritual del ser
humano
42. Yo no me he equivocado en lo
que he hecho, el hombre se ha
equivocado de ruta y de vida, pero
pronto volve a como el hijo
pródigo que disipó toda su herencia.
43. Con su ciencia ha creado un
nuevo mundo; un falso reino. Ha
hecho leyes, ha levantado su trono y
se ha adjudicado un cetro y una
corona, Pero ¡Cuán pasajero y
engañoso es su esplendor! Un débil
soplo de mi justicia es bastante para
que sus cimientos se estremezcan y se
desmorone todo su imperio. Sin
embargo, el reino de la paz, de la
justicia y del amor, se encuentra lejos
del corazón de la humanidad que no
ha sabido conquistarlo.
44. El placer y las satisfacciones
que a los hombres les proporciona su
obra, son ficticias. En su corazón
existe el dolor, la inquietud y el
desengaño, que se ocultan detrás de la
máscara de la sonrisa.
45. Esto es lo que se ha hecho de la
vida humana y en cuanto a la vida del
espíritu y las leyes que lo rigen, han
sido torcidas al olvidar que tambn
existen fuerzas y elementos que
vivifican al espíritu con los que el
hombre debe estar en contacto para
soportar las pruebas y las tentaciones
y resistir en su camino de ascensión
hacia lo perfecto, todos los obstáculos
y contrariedades.
46. Esa luz que del infinito llega a
todo espíritu no proviene del astro
rey; la fuerza que del Más Allá recibe
el espíritu no es emanación de la
tierra; la fuente de amor, de verdad y
salud que calma la sed de saber del
espíritu no es el agua de vuestros
mares o de vuestros manantiales. El
Capítulo 46 El hombre mal conducido y materialista
406
ambiente que os rodea no sólo es
material, es emanación, aliento e
inspiración que el espíritu humano
recibe directamente del Creador de
todo, de Aquel que ha hecho la vida y
la gobierna con sus leyes perfectas e
inmutables.
47. Si el hombre pusiese un poco
de buena voluntad por retornar al
sendero de verdad sentiría al instante,
como un aliciente, la caricia de la paz;
pero el espíritu, cuando se materializa
bajo la influencia de la materia,
sucumbe en sus guerras, y en vez de
ser el señor de esta vida, el timonel
que gobierna su nave, viene a ser
esclavo de las inclinaciones y
tendencias humanas y náufrago en
medio de las tempestades.
48. Ya os he dicho que el espíritu
es antes que el cuerpo como el cuerpo
es antes que el vestido. Esa materia
que poseéis es tan sólo un atavío
pasajero del espíritu. (80, 49 53)
49. ¡Ah, si todos los hombres
quisieran mirar la luz naciente de esta
era, cuánta esperanza habría en sus
corazones! Pero están durmiendo. Ni
siquiera saben recibir la luz que en
cada día les envía el astro rey, esa
primera luz que es como una imagen
de la luz radiante del Creador.
50. El os acaricia y os despierta a la
lucha diaria, sin que los hombres,
insensibles a las bellezas de la
Creación, se detengan unos instantes
para darme gracias. La gloria podría
pasar junto a ellos sin que la
percibieran, porque siempre se
despiertan preocupados olvidándose
de orar para buscar en la fuerza
espiritual.
51. Tampoco buscan energías para
la materia en las fuentes de la
Naturaleza. Todos corren
precipitadamente, luchando sin saber
por qué, caminando sin saber a punto
fijo hacia donde van. Es en esa lucha
sorda y sin sentido, en donde han
materializado a su espíritu
volviéndolo egoísta.
52. Ya olvidados de las leyes del
espíritu, que son la luz de la vida, los
hombres se destruyen, se matan y se
arrebatan el pan, sin escuchar la voz
de su conciencia, sin entrar en
consideraciones, sin detenerse a
meditar.
53. Mas si alguien les preguntase,
cómo juzgan su vida actual, ellos
responderían al instante que jamás en
los tiempos pasados brilló tanta luz en
la vida humana como ahora, y que
nunca la ciencia les reveló tantos
secretos, pero tendrían que decirlo con
una máscara de felicidad ante su
rostro, porque en su corazón estarían
ocultando todo su dolor y su miseria
espiritual. (104, 33 34)
54. Yo env al espíritu a
encarnarse a la Tierra y convertirse en
humano, para que fuese príncipe y
señor de cuanto en ella existe, no para
que fuese esclavo ni víctima, ni
menesteroso, como veo que lo es. El
hombre es esclavo de sus necesidades,
de sus pasiones, de sus vicios y de su
ignorancia.
55. Es víctima de sufrimientos,
tropiezos y vicisitudes que su falta de
Capítulo 46 El hombre mal conducido y materialista
407
elevación espiritual le ocasionan en su
tránsito por la Tierra. Es menesteroso,
porque ignorando la parte de herencia
que le corresponde en la vida, no sabe
de lo que es dueño y es como si nada
tuviera.
56. Es necesario que esta
humanidad despierte para que
comience a estudiar en el libro de la
vida espiritual y pronto,
transmitiéndose esa idea de
generación en generación, surja
aquella simiente bendita en la que se
cumpla mi palabra.
57. Os he dicho que esta
humanidad alcanzará un día la
espiritualidad y sabrá vivir en armonía
con todo lo creado y sabrán marchar
al mismo compás espíritus,
entendimiento y corazón. (305, 9
11)
Conductas terrenas erradas y
sus consecuencias
58. Cuando veo a los hombres
ocupados en guerras, matándose por
la posesión de las riquezas del mundo,
no puedo menos que seguir
comparando a la humanidad con esos
niños que riñen por lo que no tiene
valor. Niños son aún los hombres que
pelean por un poco de poder o por un
poco de oro. ¿Qué significan esas
posesiones al lado de las virtudes que
otros hombres atesoran?
59. No podréis comparar al hombre
que divide pueblos sembrando el odio
en los corazones, con aquel que
consagra su vida a regar la semilla de
la fraternidad universal. No podéis
comparar al que va causando
sufrimientos en sus hermanos, con
aquel que dedica su vida a mitigar el
dolor de sus semejantes.
60. Cada hombre sueña con un
trono en la tierra, a pesar de que desde
el principio, la humanidad ha visto lo
poco que vale un trono en el mundo.
61. Yo os he prometido un lugar en
mi reino, pero muy pocos son los que
han aceptado, y es que no quieren
saber que el s pequeño de los
súbditos del Rey de los cielos, es más
grande que el más poderoso monarca
de la tierra.
62. Aún son niños los hombres;
mas la gran prueba que a ellos se
acerca, les hará vivir en tan poco
tiempo, que de esta infancia pasarán
pronto a la madurez, y ya con el fruto
de la experiencia clamarán: Tenía
razón Jesús, nuestro Padre, vayamos a
Él. (111, 3 7)
63. Buscan los hombres la
inmortalidad en el mundo, tratando de
alcanzarla por medio de obras
materiales, porque la gloria terrenal
aunque sea efímera, es tangible y se
olvidan de la gloria del espíritu,
porque dudan de la existencia de
aquella vida. Es la falta de fe y la
carencia de espiritualidad las que han
puesto un velo de escepticismo ante
las pupilas de los hombres. (128, 45)
64. La evolución humana, sus
progresos, su ciencia y su civilización
no han tenido jamás por meta la
elevación del espíritu, que es lo más
alto y noble que en el hombre existe;
su aspiración, sus ambiciones, sus
Capítulo 46 El hombre mal conducido y materialista
408
anhelos e inquietudes, han tenido
siempre su meta en este mundo. Aquí
han buscado el saber, aquí han
acumulado tesoros, aquí se han
procurado placeres, honores,
galardones, poderes y halagos; aquí
han querido encontrar su gloria.
65. Por eso os digo que mientras la
Naturaleza avanza paso a paso, sin
detenerse en su ley de incesante
evolución hacia lo sutil, hacia la
perfección, el hombre se ha quedado
atrás, estacionado y de ahí sus
vicisitudes en la Tierra, de ahí las
pruebas, los tropiezos y golpes que en
su camino encuentra. (277, 42)
66. Yo quiero que tengáis anhelos,
que ambicionéis, que soñéis con ser
grandes, fuertes y sabios, pero de los
bienes eternos del espíritu.
67. Porque para alcanzar aquellos
bienes se requiere de todas las
virtudes como son: la caridad, la
humildad, el perdón, la paciencia, la
nobleza; en una palabra: el amor. Y
todas las virtudes elevan, purifican y
perfeccionan el espíritu.
68. En este mundo pequeño, en esta
morada pasajera, el hombre, para ser
grande, poderoso, rico o sabio, ha
tenido que ser egoísta, falso,
vengativo, cruel, indiferente,
inhumano y orgulloso, y todo esto ha
tenido que conducirlo al extremo
opuesto, de lo que es verdad, amor,
paz, verdadera sabiduría y justicia.
(288, 32)
69. Cuando el hombre se encuentra
espiritualmente a mismo, es cuando
siente en la presencia de su Padre;
mas, cuando no sabe ni quién es, ni de
dónde procede, me siente distante,
extraño, inalcanzable, o permanece
insensible.
70. Sólo despierto el espíritu puede
penetrar en el reino de la verdad; el
hombre, por su sola ciencia, no podrá
conocerla.
71. Veo que los hombres
ambicionan el saber, la gloria, la
fuerza, la riqueza y el poder, y Yo
vengo a ofrecerles los medios de
alcanzarlo todo, pero en su esencia, en
su verdad espiritual, no en lo
superficial y en lo artificioso del
mundo, no en lo pasajero ni en lo
engañoso.
72. Cuando el hombre se entrega a
lo material, encerrándose en el
pequeño espacio de un mundo como
el vuestro, empobrece, limita y
oprime su espíritu, nada existe ya para
él, fuera de lo que posee o de lo que
conoce; entonces se hace necesario
que lo pierda todo para que abra sus
ojos a la verdad, y una vez
desengañado de su error, vuelva su
mirada hacia lo eterno. (139, 40 43)
409
Capítulo 47 Materialismo y Espiritualismo
Las repercusiones del
materialismo reinante
1. En verdad os digo que muchos
huirán de mi Doctrina por temor a
espiritualizarse, mas no será la razón
ni el espíritu el que hable en ellos,
sino las bajas pasiones de la materia.
2. Un espíritu cuando vive
apegado a la verdad, huye del
materialismo como quien se aleja de
un ambiente infecto. El espíritu
elevado sólo encuentra su felicidad en
lo moral, en donde existe paz, en
donde habita el amor. (99, 41 42)
3. Escudriñad mi palabra hasta
que estéis ciertos de su pureza y de su
verdad, solamente así podréis caminar
fuertes y permanecer firmes ante la
invasión de ideas materialistas que
amenazan al espíritu. Porque el
materialismo es muerte, es tiniebla, es
yugo y veneno para el espíritu. Jamás
cambiéis la luz o la libertad de vuestro
espíritu por el pan terrenal o por
mezquinos bienes materiales.
4. En verdad os digo, que quien en
mi Ley confíe y persevere en la fe
hasta el fin, nunca le faltará el
sustento material, y en los instantes de
su comunicación con mi Espíritu,
recibirá siempre por mi caridad
infinita el pan de la vida eterna. (34,
61 62)
5. El materialismo, como inmenso
obstáculo se interpone en el camino
de la evolución del espíritu; ante esa
muralla se ha detenido la humanidad.
6. Os encontráis en un mundo en
el que el hombre ha logrado
desarrollar su entendimiento, aplicado
a la ciencia material, pero su razona-
miento sobre la existencia de lo
espiritual, todavía es torpe, su
conocimiento sobre todo aquello que
no es exclusivo de la materia, se
encuentra retrasado. (271, 37 38)
7. Las pruebas por las que
atraviesa vuestro mundo, son las
señales del final de una Era, son el
ocaso o la agonía de un tiempo de
materialismo, porque materialismo ha
habido en vuestra ciencia, en vuestras
ambiciones y en vuestros afectos.
Materialismo ha habido en vuestro
culto hacia y en todas vuestras
obras.
8. El amor al mundo, la codicia
por el terreno, el deseo de la carne, el
deleite de todos los bajos deseos, el
egoísmo, el amor por mismo y el
orgullo, fueron la fuerza con que
creasteis una vida según vuestra
inteligencia y vuestra voluntad
humana, cuyos frutos os he dejado
recoger para que vuestra experiencia
llegue a ser absoluta.
9. Mas, si esta Era que termina, se
habrá de significar en la historia de la
humanidad por su materialismo, en
verdad os digo, que el nuevo tiempo
habrá de distinguirse por su
Capítulo 47 Materialismo y Espiritualismo
410
espiritualidad, porque en él serán la
conciencia y la voluntad del espíritu
quienes construyan en la Tierra un
mundo de seres elevados por el amor,
una vida en la que se sienta vibrar el
Espíritu del Padre en el espíritu de los
hijos, porque entonces todos los dones
y potencias que hoy viven ocultos en
vuestro ser, tendrán por campo para
desarrollarse, el infinito. (305, 41
42)
La esencia del Espiritualismo
10. El Espiritualismo no es una
mezcla de religiones, es la Doctrina
más pura y perfecta en su sencillez, es
la luz de Dios que desciende al
espíritu humano en este Tercer
Tiempo. (273, 50)
11. He llamado "Espiritualismo" a
la revelación que os habla de la vida
del espíritu, que os enseña a
comunicaros directamente con vuestro
Padre, y os eleva por sobre la vida
material.
12. En verdad os digo que el
Espiritualismo no es nuevo, ni
pertenece a este tiempo, sino que ha
sido una revelación que se ha venido
desenvolviendo, de acuerdo con la
evolución espiritual de la humanidad.
13. Si Espiritualismo es la Doctrina
que os estoy dando, la cual os enseña
el amor perfecto a Dios y a vuestros
semejantes, y os ofrece el camino que
conduce a la perfección,
Espiritualismo fue también lo que os
enseñó la Ley de Dios en el Primer
Tiempo y la palabra de Cristo en el
Segundo Tiempo. (289, 20 22)
14. El Espiritualismo no es una
religión, es la misma Doctrina que en
cuerpo de Jesús vine a derramar en el
mundo para la orientación de todos
los hombres en todos los tiempos. Es
mi Doctrina de amor, de justicia, de
comprensión y de perdón.
15. En este Tercer Tiempo por
vuestra evolución espiritual, material
e intelectual, os he hablado con más
claridad. (359, 60 61)
16. El espiritualismo viene a
destruir costumbres y tradiciones
impuestas por los hombres, las que
han retrasado al espíritu.
Espiritualismo es evolución y
elevación incensante del espíritu, el
que por medio de sus dones y
atributos se purifica y se perfecciona
hasta llegar a su Creador. El
espiritualismo señala la forma en que
el espíritu expresa, siente y recibe a su
Señor. El espiritualismo liberta al
espíritu y lo desarrolla.
17. Lo espiritual es fuerza y luz
universal que está en todo y de todos
es. A nadie le serán extrañas mis
enseñanzas.
18. Los atributos del espíritu son
inmutables porque son virtudes de mi
divinidad, son fuerzas eternas. Mas
comprended que, según hayáis vivido,
así será mayor o menor la pureza que
podáis demostrar. (214, 57 59)
Quien puede con derecho,
llamarse Espiritualista ?
19. Quien haya alcanzado alguna
espiritualidad por su perseverancia,
evolución y amor a las lecciones del
Capítulo 47 Materialismo y Espiritualismo
411
Padre, será espiritualista aunque sus
labios no lo digan.
20. Quien tenga fe, y elevación en
sus actos, tendrá que reflejar lo que su
espíritu posee. (236, 27 28)
21. El espiritualista sabe que el
Omnipotente está en todo, que el
mundo, el Universo y el infinito, están
saturados de mi esencia y mi
presencia.
22. El que a me reconozca y me
conciba, es templo viviente de Dios y
no materializa ya las
manifestaciones del espíritu con
símbolos o formas. (213, 31 32)
23. El Espiritualismo es la
revelación que os descubre y enseña
todo cuanto poseéis y lleváis dentro.
Os hace reconocer que sois obra de
Dios, que no sois únicamente materia,
que hay algo sobre vuestra carne que
os eleva sobre el nivel de la naturaleza
que os cubre y sobre lo inmundo de
vuestras pasiones.
24. Cuando los hombres lleguen a
la espiritualidad, todo precepto y toda
máxima formará parte de la luz de su
conciencia. Aunque su memoria no
retenga una sola frase o una sola
palabra de mi enseñanza, llevará su
esencia dentro de su ser, porque la ha
comprendido, porque la siente y la
practica. (240, 17 18)
25. El buen espiritualista será aquél
que en la pobreza de bienes materiales
se sienta señor y se sienta rico y feliz,
sabiendo que su Padre le ama, que
tiene hermanos a quienes amar y que
las riquezas del mundo son relativas
junto a las riquezas del espíritu.
26. También será buen espiritual el
que, siendo dueño de riquezas
materiales, sepa emplearlas en buenos
fines, tomándolas como medios que
Dios le ha dado para desempeñar una
importante misión sobre la Tierra.
27. No es indispensable ser pobre,
paria o miserable, para contarse entre
los que me siguen, como tampoco es
indispensable ser de los que lloran,
para ser amados por Mí. En verdad os
digo, que Yo he querido que siempre
seáis fuertes, sanos y dueños de
cuanto he creado para vosotros.
28. ¿Cuándo sabréis ser los
poseedores de vuestra heredad,
sabiendo estimar cada gracia y
dándole a cada una su justo lugar en la
vida? (87, 28 30)
El Espiritualismo en las
religiones y confesiones
29. Hoy viven los hombres una
época de turbación, porque no han
llegado a comprender que toda su vida
y sus luchas deben conducirles al
desarrollo del espíritu, cuya meta será
la comunicación de su espíritu con el
Creador.
30. Es el materialismo el culto que
hoy profesa la mayoría de los
hombres.
31. Mientras las doctrinas y las
religiones persisten en sus diferencias,
el mundo seguirá fomentando su odio
y no podrá dar el paso decisivo hacia
el verdadero culto.
32. Pero ¿Cuándo van a
comprenderse y a unirse los hombres,
Capítulo 47 Materialismo y Espiritualismo
412
dando así el primer paso hacia el amor
de los unos a los otros, si aún hay
hombres que creyendo poseer la clave
o el secreto de la salvación del
espíritu y las llaves de la vida eterna,
desconocen a todos aquellos que van
por caminos distintos, porque a su
juicio son indignos de llegar a Dios?
33. Daos cuenta entonces del
verdadero fin del Espiritualismo, cuya
Doctrina está por encima de toda
religión, de toda idea humana y de
toda secta. (297, 38 41)
34. El Espiritualismo no es una
doctrina nueva que venga a lograr la
evolución de las creencias de eras
pasadas, no, es la misma revelación
del Primero y Segundo Tiempos. Es la
base de todas las religiones, la que en
estos momentos de división he venido
a recordar a la Humanidad para que
no se olvide de sus principios.
35. Las obras del hombre, sus
costumbres y formas de impresionar
los sentidos para halagarse y
envanecerse en sus distintas
religiones, están en contra de lo que
mi Obra viene a mostrar al mundo.
(363, 9)
36. En este tiempo, vengo a daros
nuevas enseñanzas en las que debéis
meditar, lecciones de amor que os
rediman y eleven, verdades que
aunque amargas, sean luz en vuestro
camino.
37. El Espiritualismo en este
tiempo, como el Cristianismo en el
tiempo pasado será combatido y
perseguido con ira, con crueldad y
saña y en medio de la lucha, lo
espiritual surgirá obrando prodigios y
conquistando corazones.
38. El materialismo, el egoísmo, el
orgullo y el amor al mundo, serán las
fuerzas que se levanten en contra de
esta revelación, que no es nueva ni
distinta a la que os he traído en los
tiempos pasados. La Doctrina que
ahora he venido a revelaros, y a la que
dais el nombre de Espiritualismo, es
la esencia de la Ley y de la Doctrina
que en el Primero y Segundo Tiempos
os fueron reveladas.
39. Cuando la humanidad
comprenda la verdad de esta
enseñanza, su justicia y los infinitos
conocimientos que revela, desechará
de su corazón todo temor, todo
prejuicio y la tomará como norma de
su vida. (24, 48 51)
40. En verdad os digo, que en todas
partes del mundo están diseminados
los espiritualistas, hombres prepara-
dos que contribuirán a la paz de la
humanidad.
41. Mas, os digo que la unión entre
los espiritualistas de todo el Orbe, no
se hará por medio de la organización
de una nueva Iglesia, porque su fuerza
no será material. Su unión será de
pensamiento, de ideal y de obras y de
esta manera su fuerza será invencible,
porque la habrán tomado de la fuente
eterna que está en mi Espíritu.
42. A todos les estoy inspirando mi
verdad y les estoy tocando también
para que de su corazón y
entendimiento, se aparten todas las
Capítulo 47 Materialismo y Espiritualismo
413
impurezas que no deben mezclarse a
mi luz.
43. Todos tienen el deber de dejar
que a través de sus dones se
esclarezca y defina la Doctrina
Espiritualista, velando porque no se
vea contaminada de filosofías
humanas. (299, 30 32)
44. De cierto os digo que en la
historia de la humanidad, estará la
Historia de Espiritualismo, escrita con
letras luminosas.
45. ¿No se inmortalizó Israel al
libertarse del yugo de Egipto? ¿No se
inmortalizaron los cristianos en su
conquista por el amor? Así se
inmortalizarán los Espiritualistas en
su lucha por la libertad del espíritu.
(8, 64 65)
414
415
Capítulo 48 Dones espirituales y espiritualización
Las habilidades espirituales del
ser humano
1. Cuando esta humanidad
escéptica, incrédula y materialista se
encuentra ante una manifestación
divina o ante aquello que ellos llaman
milagros, al instante busca razones o
pruebas para demostrar que no existe
ninguna obra sobrenatural, ni ha
habido tal milagro.
2. Cuando aparece un hombre
manifestando un don espiritual que no
es común, ante él se levanta la burla,
la duda o la indiferencia acallando su
voz; y cuando la naturaleza, cual
instrumento de mi Divinidad, da sus
voces de justicia y sus mensajes de
alerta a los hombres, éstos todo lo
atribuyen al acaso; pero nunca se
había encontrado la humanidad tan
insensible, sorda y ciega para todo lo
divino, lo espiritual y lo eterno, como
en estos tiempos.
3. Millones de hombres se dicen
cristianos, mas en su mayoría no
conocen la doctrina de Cristo. Dicen
amar todas las obras que en cuanto
hombre hice, mas en su forma de
creer, de pensar y de concebir,
demuestran que no conocen la esencia
de mi doctrina.
4. Yo vine a enseñaros la vida del
espíritu, vine a revelaros las potencias
que están en él; para eso vine al
mundo.
5. Yo curaba a los enfermos sin
medicina alguna, hablaba con los
espíritus, liberaba a los poseídos de
influencias extrañas y sobrenaturales,
conversaba con la naturaleza, me
transfiguraba de hombre en Espíritu y
de Espíritu en hombre, y cada una de
esas obras tuvo siempre la finalidad
de enseñaros el camino de la
evolución del espíritu. (114, 1 4)
6. Lleváis en vosotros verdaderos
tesoros, potencias y dones que ni
siquiera presentís, y por vuestra
ignorancia vais llorando como
menesterosos. ¿Qué sabéis del poder
de la oración y de la fuerza del
pensamiento? ¿Q sabéis del
profundo contenido de la
comunicación de espíritu a Espíritu?
Nada, humanidad materialista y
carnal. (292, 14)
7. Espiritualidad es lo que espero
del mundo, ante no tiene ninguna
importancia los nombres con que cada
religión o secta se distingue, ni el
mayor o menor esplendor de sus ritos
y cultos externos, eso sólo llega a los
sentidos humanos, mas no a mi
Espíritu.
8. Yo espero de los hombres la
espiritualidad, porque ella quiere decir
elevación de la vida, ideal de
perfeccionamiento, amor al bien, culto
a la verdad, práctica de la caridad,
armonía consigo mismo, que es
armonía con los demás y por lo tanto
con Dios. (326, 21 22)
Capítulo 48 Dones espirituales y espiritualización
416
9. Espiritualidad no quiere decir
misticismo, ni implica la práctica de
algún rito, ni es tampoco un culto
externo. Espiritualidad significa des-
arrollo de todas las facultades del
hombre, así las que corresponden a su
parte humana, como las que vibran
más allá de los sentidos del cuerpo y
que son las potencias, atributos,
facultades y sentidos del espíritu.
10. Espiritualidad es la aplicación
justa y buena de todos los dones que
el hombre posee. Espiritualidad es la
armonía con todo cuanto os rodea.
(326, 63 66)
11. En aquel tiempo os enseñé la
virtud más grande que es la caridad,
inspiré vuestro corazón y sensibilicé
vuestros sentimientos. Ahora vengo a
revelaros todos los dones de que está
dotado vuestro espíritu, para que los
desarrolléis y los apliquéis a hacer la
caridad entre vuestros semejantes.
12. El conocimiento de la vida
espiritual, os permitirá llevar a cabo
obras semejantes a las que hizo
vuestro Maestro. Recordad que os he
dicho que al desarrollar vuestras
facultades haréis verdaderos
prodigios. (85, 20 21)
13. Todos poseéis los dones del
espíritu, que están comenzando su
desarrollo en este Tercer Tiempo por
la evolución que han alcanzado los
espíritus. La intuición, la videncia, la
revelación, la profecía, la inspiración,
se están manifestando en forma clara
entre la humanidad y es ello el
anuncio de un nuevo tiempo, es la luz
del Libro de los Siete Sellos, abierto
en este tiempo en su Sexto Capítulo.
14. Mas vosotros que sabéis porqué
son estas manifestaciones y el tiempo
en que vivís, encauzad vuestros dones
por el camino del amor; estad siempre
preparados para ofrecer vuestra
caridad y estaréis en armonía con mi
Ley y serviréis de ejemplo a vuestros
hermanos. Entonces seréis mis
discípulos y como tales seréis
reconocidos. (95, 18)
15. Cuando los hombres se amen y
sepan perdonarse, exista humildad en
el corazón y hayan logrado que el
espíritu se imponga a la materia, no
será la carne, ni el mundo, ni las
pasiones, las que formen el espeso
velo que os impide mirar atrás o hacia
adelante del camino; por el contrario,
la materia ya espiritualizada por la
práctica de mi doctrina, será como
una sierva dócil a los dictados de la
conciencia, al contrario de lo que
ahora es: obstáculo, tropiezo, venda
sobre los ojos del espíritu. (122, 32)
16. La intuición, que es videncia,
presentimiento y profecía, aclara la
mente y hace latir el corazón ante los
mensajes y voces que recibe de lo
infinito.
17. Por medio del don de intuición
del que he hecho poseedores a todos
los hombres, podréis descubrir
muchos casos que se encuentran
ocultos en lo secreto de los corazones,
muchas tragedias que no sólo afectan
la vida terrenal de vuestros hermanos,
sino que afectan a su espíritu.
Capítulo 48 Dones espirituales y espiritualización
417
18. ¿Como poder penetrar en la
intimidad de aquellos corazones, sin
lesionarlos y sin profanar sus
secretos? ¿Cómo descubrir esas penas
ocultas que ensombrecen la vida de
vuestros hermanos? Ya os lo he dicho:
La intuición, ese don que es parte de
la vista espiritual y que tendrá en
vosotros pleno desarrollo por medio
de la oración, os señalará la forma de
calmar el dolor de cada uno de
vuestros semejantes. (312, 72 74)
19. Cuántos misterios existen aún
para el hombre. Esta rodeado de seres
invisibles e impalpables, los cuales ya
deberían ser visibles y palpables.
20. Una vida llena de belleza y
revelaciones palpita sobre la
existencia de los hombres y éstos en
su ceguedad no han alcanzado aún a
mirarla. (164, 56 57)
21. Un hombre preparado
espiritualmente por mi Doctrina estará
capacitado para realizar obras
sobrehumanas. De su espíritu y de su
cuerpo emanará una luz, una potestad
y una fuerza que le permitirá realizar
lo que la inteligencia sola no es capaz
de llevar a cabo. (252, 4 5)
22. Este es el tiempo en que la luz
divina brillará en plenitud en mis
seguidores, los cuales manifestarán
los dones del espíritu, demostrando
que no necesitan de los bienes
terrenales ni de las ciencias materiales
para hacer la caridad y obrar
prodigios. Ellos curarán en mi
nombre, sanarán a los enfermos
desahuciados, convertirán el agua en
bálsamo y levantarán de su lecho a los
muertos. Su oración tendrá la potestad
de aplacar los vientos, de apaciguar
los elementos y combatir las
epidemias y las malas influencias.
23. Los poseídos se libertarán de
sus obsesiones, de sus perseguidores y
opresores, ante la palabra, la oración y
la potestad de mis nuevos discípulos.
(160, 28 29)
24. Espiritualidad quiere decir
elevación de los sentimientos, pureza
en la vida, fe, amor a los demás,
caridad, humildad ante Dios y respeto
profundo a los dones recibidos.
Cuando lográis alcanzar alguna de
estas virtudes, comenzáis a penetrar
con vuestra mirada espiritual en la
mansión del amor y la perfección.
Así, cuando alcancéis la
espiritualidad, desde la Tierra podréis
decir que habitáis, aunque sea
solamente en los instantes de vuestra
oración, en el valle espiritual, y al
mismo tiempo recibiréis la luz que os
revele hechos que pertenecen al
futuro, ya que para el espíritu, cuando
comienza a elevarse, va dejando de
ser un misterio el porvenir.
25. Sí, discípulos. Sólo en la vida
humana, el hombre ignora lo que
pasará en el futuro, lo que vendrá el
mañana; desconoce su destino, ignora
el camino que tendrá que recorrer y
cuál será su fin.
26. El hombre no podría resistir el
conocimiento de todas las pruebas por
las que en su existencia habrá de
pasar, y en mi caridad por él he
Capítulo 48 Dones espirituales y espiritualización
418
tendido ese velo de misterio entre su
presente y su futuro, impidiendo así
que su mente se extraviase
contemplando o sabiendo todo lo que
habrá de vivir y sentir.
27. En cambio el espíritu, un ser
revestido de fuerza y creado para la
eternidad, tiene en la facultad de
conocer su futuro, el don de conocer
su destino y la fortaleza para
comprender y aceptar cuantas pruebas
le esperen, porque sabe que al final
del camino, cuando éste se ha
recorrido dentro de la obediencia a la
Ley, tendrá que llegar a la Tierra de
promisión, paraíso del espíritu, que es
el estado de evolución, pureza y
perfección, que al fin habrá
alcanzado.
28. No podéis alcanzar el grado de
espiritualidad de vuestro Maestro para
poder saber lo que os reserva vuestro
destino, lo que os tiene deparado el
futuro, pero por medio de vuestra
elevación os haré presentir la
proximidad de algún acontecimiento.
29. Ese presentimiento, esa
videncia sobre el futuro, ese
conocimiento sobre vuestro destino,
sólo lo iréis logrando conforme
vuestro ser, formado de cuerpo y
espíritu, se vaya elevando por el
camino de la espiritualidad, que
vuelvo a deciros, es fe, es pureza, es
amor de vida, es amor y caridad para
vuestros semejantes, es humildad y
amor ante vuestro Señor. (160, 6 9 y
13 14)
30. Estad alerta para que no
combatáis a quienes como vosotros se
levanten cumpliendo misiones
confiadas por mi Divinidad, para que
podáis reconocer a los verdaderos
profetas y a los falsos; y confirméis
las obras de unos y destruyáis las
obras de los otros.
31. Porque este es el tiempo en que
todas las fuerzas se han levantado
para combatir. He ahí el bien
luchando contra el mal, la luz contra
la tiniebla, el saber contra la
ignorancia, la paz contra la guerra.
(256, 66)
Requisitos y características del
autentico Espiritualismo
32. Sabed que en cada hombre
habita un "Judas". Sí, discípulos, por-
que en vuestro caso la materia es el
"Judas" del espíritu, la materia es la
que se opone a que brille la luz de la
espiritualidad, la que acecha al
espíritu para hacerlo caer en
materialismo, en bajas pasiones.
33. Mas no porque sea vuestra
materia la que os orille al abismo, váis
a condenarla, no, porque la necesitáis
para vuestro adelanto y la venceréis
con vuestra espiritualidad, como Yo
vencí a Judas con amor. (150, 67
68)
34. Antes de levantaros a enseñar
mis máximas y a exponer sus
conceptos, debéis empezar por
practicar la enseñanza que os he
revelado, amando a vuestros
semejantes, haciendo una vida
elevada, sembrando de caridad y de
luz vuestro camino; si esto no lo
hacéis, desde ahora os digo que no
Capítulo 48 Dones espirituales y espiritualización
419
habréis comprendido el
espiritualismo. El os descubre vuestra
esencia, por medio de él podéis
formaros un concepto certero sobre
vuestro Padre y conoceros a vosotros
mismos.
35. Es verdad que para lograr la
espiritualidad, precisáis de cierta
renunciación, de esfuerzo y sacrificio;
pero si se ha despertado en vosotros
un anhelo de elevación, si comienza a
vibrar el amor en vuestro ser o si ha
surgido el ideal por lo espiritual, en
vez de sacrificios o de renunciación,
será para vosotros un placer
despojaros de cuanto inútil, superfluo
o malo llevéis. (269, 46 47)
36. Tendréis siempre presente que
todos sois iguales ante Mí, que todos
tuvisteis el mismo principio y todos
lleváis el mismo fin, aunque
exteriormente cada destino se presente
diferente.
37. Nunca olvidéis que todos
tendréis que llegar a Mí, lo que quiere
decir que todos, aunque de distintas
maneras, haréis los ritos necesarios
para llegar a la mayor altura
espiritual; por lo tanto, nunca
consideréis inferior a nadie.
38. En el espiritualista nunca
deberá germinar la vanidad, en
cambio la verdadera modestia
deberá acompañarle siempre, y así,
sus actos, en vez de deslumbrar con
falsa luz, tendrán repercusión en el
corazón de sus hermanos. (322, 32
34)
39. Los buenos sembradores del
espiritualismo jamás se distinguirán
por algo exterior o material. Ni
hábitos, ni insignias, ni ninguna forma
especial de hablar habrá en ellos.
Todo será en sus actos sencillez y
humildad; sin embargo si por algo se
distinguen será por su caridad y su
espiritualidad.
40. Los verdaderos predicadores
del espiritualismo, no serán notables
por lo florido de su lenguaje, sino por
la sabiduría y sencillez de su palabra,
pero sobre todo por la verdad de sus
obras y bondad de su vida. (194, 24
25)
41. La espiritualidad es claridad, es
sencillez, es culto al amor y es lucha
por alcanzar la perfección del espíritu.
(159, 64)
El efecto bendito de la
Espiritualidad
42. Por medio de la espiritualidad
se logra un grado de elevación que
permite al hombre concebir ideas más
allá de lo que puede su mente
presentir y tener potestad sobre lo
material.
43. Ahora pensad, si la elevación
del espíritu se emplea en el estudio de
la creación material que la naturaleza
os presenta, o de cualquier otro ideal
humano, ya podéis imaginar los frutos
que podríais obtener cuando vuestros
descubrimientos no fuesen debidos
tan sólo al escrutinio con la mente,
sino que también interviniera la
revelación espiritual que os hiciere El
que todo lo ha creado. (126, 26 27)
Capítulo 48 Dones espirituales y espiritualización
420
44. Cuando los hombres logren la
espiritualidad serán criaturas
superiores a todo lo que les rodea,
porque hasta ahora sólo han sido
débiles seres a merced de elementos,
fuerzas e influencias que no deben
estar sobre el hombre porque no son
superiores a él. (280, 29)
45. De cierto os digo que la
espiritualidad también se heredará,
por lo cual debéis preocuparos en
transmitir a vuestros hijos pureza y
sensibilidad para lo espiritual; ellos os
lo agradecerán, porque supisteis tener
caridad, brindándoles un cuerpo sano
de pasiones, una mente despejada, un
corazón sensitivo y un espíritu
despierto al llamado de su conciencia.
(289, 65)
46. Lo único que persigue mi Obra,
es la espiritualidad de todos los
hombres, porque en la espiritualidad
tendrá que identificarse y
comprenderse. En la espiritualidad
verán desaparecer los nombres, las
formas exteriores de sus religiones,
que han sido la causa de su
distanciamiento espiritual, ya que
cada una ha interpretado a su Dios en
forma distinta.
47. Entonces, cuando todos por sus
distintas sendas se vayan
aproximando a la espiritualidad,
comprenderán que lo único que
necesitaban era liberarse de su
materialismo para poder traducir en
forma espiritual lo que siempre
tomaban en sentido material.
48. Espiritualidad es cuanto pido en
este tiempo a los hombres, y dentro de
lo lícito, verán cumplidos sus más
grandes ideales y resueltos sus más
grandes conflictos. (321, 22 23 y
29)
421
XI. La Humanidad
Capítulo 49 Religión y Jurisprudencia en la tierra
Ninguna religión o confesión es
la autentica
1. Yo no vengo a despertar
fanatismo religioso entre los hombres;
mi Doctrina está muy lejos de enseñar
falsedades; Yo quiero enmienda, fe,
caridad, espiritualidad. El fanatismo
es venda de oscuridad, es pasión
insana, es tiniebla; velad para que esa
mala simiente no penetre en vuestro
corazón, mirad que a veces el
fanatismo tiene la apariencia del
amor.
2. Comprended que esas tinieblas
han invadido en estos tiempos a la
humanidad. Ved como a pesar de que
los pueblos paganos han desaparecido
de la Tierra y de que la mayor parte
de la humanidad profesa un culto al
Dios verdadero, los hombres no me
conocen ni me aman, porque sus
guerras, sus odios y su falta de
armonía son la prueba de que no me
dejan aún vivir en su corazón.
3. Sobre las tinieblas de ese
fanatismo religioso y de esa idolatría,
se aproximan grandes torbellinos que
habrán de depurar el culto espiritual
de esta humanidad. Cuando esa obra
haya sido realizada, brillará en el
infinito el iris de la paz. (83, 60 62)
4. He dejado que en la tierra
existan religiones, que son para el
espíritu caminos que conducen a Dios.
Toda religión que enseñe el bien y el
amor y enaltezca la caridad, es buena,
porque encierra luz de verdad.
Cuando dentro de ellas los hombres
degeneran y convierten en malo lo
que en un principio era bueno,
entonces el camino se pierde entre el
materialismo y el pecado.
5. Por eso vengo en este tiempo a
mostraros nuevamente mi venida, que
es camino, esencia y ley, para que esta
ley que es faro y estrella, la busquéis
más allá de las formas y de los ritos,
más allá de todo lo humano. El que
así me busque será espiritualista.
(197, 10 11)
6. Ninguno se perderá, unos
llegarán primero por el camino que os
he señalado y otros llegarán más tarde
por los caminos que ellos siguen.
7. En todas las religiones podrá el
hombre tomar aquella enseñanza que
le es necesaria para hacerse bueno;
mas cuando no lo logra, entonces
culpa a la religión que profesa y sigue
siendo el que siempre ha sido.
8. Cada religión es un camino,
unas más perfectas que otras, pero
todas tienden al bien y procuran llegar
al Padre; si algo de las religiones que
conocéis no os satisface, no perdáis en
la fe; id por el camino de la
Capítulo 49 Religión y Jurisprudencia en la tierra
422
caridad y os salvaréis, porque mi
camino está iluminado por la virtud
del amor. ( 114, 43)
9. Las religiones son pequeñas
verdades que conducen a los espíritus
al camino verdadero por el cual
podrán ascender paso a paso hasta
llegar a Mí. Mientras los hombres
profesan distintas religiones en la
Tierra, están divididos, mas cuando
estén en el camino de amor y verdad,
se habrán unido, se habrán
identificado con esa luz única, porque
una sola es la Verdad.
10. La unificación de las religiones
será, cuando el espíritu de la
humanidad se eleve por encima de
materialismos, tradiciones, prejuicios
y fanatismos; entonces se habrán
unido los hombres espiritualmente en
un solo culto: El bien por amor a Dios
y al prójimo. Cuando así sea,
penetrará la humanidad en un período
de perfeccionamiento.
11. La división espiritual de los
hombres se debe a que unos tomaron
una rama y otros otra. Un solo árbol
es el que existe, en cambio, sus ramas
son muchas; pero los hombres no han
querido entender así mis enseñanzas,
y las discusiones los distancian y
ahondan sus diferencias. Cada uno
cree poseer la verdad; cada quien se
siente en lo justo; mas Yo os digo,
que mientras sólo probéis el fruto de
una sola rama y desconozcáis el de las
demás, no llegaréis a reconocer que
todos los frutos provienen del árbol
divino, cuyo conjunto forma la verdad
absoluta.
12. Al hablaros de estas verdades,
no penséis que el Maestro se refiere a
los cultos externos de las diferentes
religiones, sino al principio
fundamental en que cada una de ellas
descansa.
13. Ha comenzado a sentirse un
fuerte viento de tempestad; sus
ráfagas, al azotar el árbol, hacen
desprenderse sus diferentes frutos, los
cuales llegarán a ser probados por
quienes no les habían conocido antes.
14. Entonces dirán: ¡Cuán
equivocados y ciegos habíamos
estado, cuando llevados de nuestro
fanatismo, rechazábamos cuantos
frutos nos ofrecían nuestros
hermanos, sólo por considerarlos
desconocidos!
15. Una parte de mi luz está en
cada multitud, en cada congregación.
Nadie se ufane por lo tanto de poseer
toda la verdad. Entended que si
queréis penetrar más al fondo de lo
eterno, que si queréis ir más allá de
donde habéis llegado, si queréis saber
más de y de vosotros, antes debéis
unir los conocimientos del uno con los
del otro y así con todos. Entonces, de
esa armonía brotará una luz clara y
purísima, que es la que habéis
buscado en el mundo sin haberla
llegado a encontrar.
16. "Amaos los unos a los otros",
he a mi máxima, mi mandamiento
supremo para los hombres, sin
distinción de credos o de religión.
17. Acercaos unos a otros por
medio del cumplimiento de esa
máxima y me encontraréis presente en
cada uno de vosotros. (129, 36 41)
Capítulo 49 Religión y jurisprudencia en la tierra
423
El antagonismo de las religiones
frente al desarrollo
18. Al hombre le ha preocupado
más su vida humana, que su vida
espiritual, aun sabiendo muchas veces
que lo humano es pasajero y lo
espiritual eterno. Esa es la causa por
la que habiendo adelantado en su
civilización y en su ciencia,
espiritualmente se encuentra
estacionado y adormecido en sus
religiones.
19. Observad una a una las
religiones y veréis que ninguna está
dando pruebas de evolución, de
desarrollo o perfeccionamiento, cada
una es proclamada como la suma
verdad, y quienes la profesan,
creyendo encontrar y conocer todo en
ella, no se esfuerzan en dar un paso
hacia adelante.
20. Las revelaciones divinas, la Ley
de Dios, mi Doctrina y mis
manifestaciones os han dado a
entender desde el principio que el
hombre es un ser sujeto a evolución,
¿Por q entonces ninguna de
vuestras religiones justifica o prueba
esta verdad?
21. Yo os digo que aquella doctrina
que despierte al espíritu, que haga luz
en él, que lo desarrolle y le revele lo
que él encierra, que lo levante cada
vez que tropiece y lo haga caminar
hacia adelante, sin detenerse, esa
doctrina está inspirada en la verdad. Y
¿No es eso lo que mi enseñanza os ha
revelado en todos los tiempos?
22. Sin embargo, espiritualmente
os habéis detenido ha mucho tiempo,
porque os ha preocupado más lo que
toca a vuestra vida en la Tierra, que lo
que corresponde a vuestro espíritu;
mas para no abandonar
completamente lo espiritual, habéis
hecho de tal manera vuestras
religiones, que ellas no os estorben en
lo más mínimo para el desempeño de
vuestras faenas, deberes y trabajos en
la Tierra.
23. Ya cumpliendo con aquella
tradición religiosa, os imagináis estar
cumpliendo para con Dios, tratáis de
tranquilizaros ante la conciencia y
creéis estar asegurando vuestra
entrada en la Gloria.
24. ¡Cuánta ignorancia,
humanidad! ¿Hasta cuándo váis a
despertar a la realidad? ¿No os dais
cuenta que al cumplir con vuestras
religiones nada me dais a y
tampoco nada le proporcionáis a
vuestro espíritu?
25. Cuando salís de vuestros
templos y decís: "Ya cumplí para con
Dios", habéis incurrido en un gran
error, porque creéis haber venido a
darme algo a Mí, cuando debierais
saber que nada tenéis que darme y
mucho que recibir de Mí y mucho que
proporcionaros a vosotros mismos.
26. Creéis que el cumplimiento de
la Ley se reduce a asistir a aquellos
lugares, y ese es otro grave error,
porque esos lugares deberían ser la
escuela donde el discípulo fuera
aprendiendo para después, ya en la
senda de la vida, pusiera en práctica la
lección aprendida, que es el verdadero
cumplimiento de la Ley. (265, 22
27)
Capítulo 49 Religión y Jurisprudencia en la tierra
424
La relación entre religión y
ciencia
27. Desde el principio de los
tiempos, los emisarios de la Ley y la
Doctrina del espíritu, han encontrado
como adversario al hombre de ciencia.
Y entre unos y otros se han entablado
grandes luchas; y ha llegado el tiempo
en que os diga algo sobre estas
controversias.
28. Yo hice este mundo para que
sirviese de morada pasajera a espíritus
encarnados, pero antes de que ellos
viniesen a poblarlo, los preparé con
los dones de la conciencia, del
entendimiento y de la voluntad.
29. Y Yo, de antemano sabía el
destino y la evolución de mis
criaturas, deposité en la Tierra, en sus
entrañas, en su superficie y en su
atmósfera, todos los elementos
necesarios para la conservación, para
el sustento, el desarrollo y aún el
recreo del ser humano. Mas para que
el hombre pudiera descubrir los
secretos de la Naturaleza cual fuente
de vida, Yo permití que su
inteligencia despertara.
30. Y así le fue revelado al hombre
el principio de las ciencias, cuyo don
todos poseéis, aunque han existido
siempre hombres de mayor capacidad,
cuya misión ha sido la de arrancar a la
Naturaleza el secreto de sus fuerzas y
elementos para bienestar y regocijo de
la humanidad
31. También he enviado grandes
espíritus a la Tierra para que os
revelasen la vida sobrenatural, aquélla
que se encuentra sobre esta
Naturaleza, más allá de la ciencia. Y
por medio de esas revelaciones ha
sido presentida la existencia de un ser
universal poderosos, creador,
omnipotente y omnipresente, quien
reserva una existencia al hombre
después de su muerte; la vida eterna
del espíritu.
32. Mas trayendo unos misiones
espirituales y otros misiones
científicas, se han levantado en pugna
unos contra otros en todos los
tiempos, siempre como enemigos, las
religiones y la ciencia.
33. Hoy os digo que materia y
espíritu no son fuerzas opuestas, entre
ambas debe existir armonía. Luz son
mis revelaciones espirituales y luz son
también las revelaciones y
descubrimientos de la ciencia. Mas si
habéis oído de Mí, que mucho
censuro la obra de los científicos, es
porque muchos de ellos, han tomado
de la Naturaleza, su energía, sus
elementos y fuerzas antes
desconocidas, para fines perversos de
destrucción, de odios y venganzas, de
dominio terrestre y desmedida
ambición.
34. Os debo decir que, en aquéllos
que han desempeñado con amor y
buenos fines su misión, en aquéllos
que respetuosa y humildemente han
penetrado en mis arcanos, me he
complacido revelándoles grandes
misterios en beneficio de mi hija la
humanidad.
35. La ciencia, desde el principio
del mundo, ha hecho caminar a la
humanidad por el sendero del
progreso material, en cuyo camino y a
cada paso el hombre ha ido
Capítulo 49 Religión y jurisprudencia en la tierra
425
encontrando los frutos de la ciencia,
dulces unos amargos otros.
36. Este es el tiempo en que debéis
comprender que toda luz pertenece a
mi Espíritu, todo lo que sea vida es de
mi Divinidad, porque Yo soy el
arcano, la fuente y el principio de toda
la creación.
37. Esas pugnas de lo espiritual
contra lo científico, desaparecerán de
los hombres, hasta el grado de unir la
espiritualidad a la ciencia en una sola
luz que ilumine el sendero del hombre
hasta lo infinito. (233, 25 34)
Dureza e injusticia de la
jurisdicción terrena
38. Vengo a nulificar vuestras leyes
erróneas para que sólo os gobiernen
las que sean formadas por mis
preceptos y estén conforme a mi
sabiduría. Mis leyes son de amor, y al
proceder de mi Divinidad, son
inalterables y eternas, mientras que las
vuestras son pasajeras y a veces
crueles y egoístas.
39. La Ley del Padre es de amor,
de bondad, es como un bálsamo que
da consuelo y fortaleza al pecador,
para que pueda soportar la restitución
de sus faltas. La Ley de amor del
Padre, ofrece siempre la ocasión
generosa al que delinque, de
regenerarse, mientras vuestras leyes
por el contrario, humillan y castigan
al que se ha equivocado y muchas
veces al inocente, al débil.
40. En vuestra justicia hay dureza,
venganza y falta de piedad. La Ley de
Cristo es de dulce persuasión, de
infinita justicia y de suprema rectitud.
Vosotros mismos sois vuestros jueces,
en cambio Yo soy vuestro defensor
incansable; pero es necesario que
sepáis que existen dos maneras de
pagar vuestros agravios: una con el
amor y otra con el dolor.
41. Escoged vosotros, aún gozáis
del don del libre albedrío. (17, 46
48)
42. Yo soy el divino juez, que no
aplica jamás una sentencia mayor a la
falta. Cuántos de los que se acusan
delante de Mí, Yo les encuentro
limpios. En cambio, cuántos pregonan
limpidez y los encuentro perversos y
culpables.
43. ¡Q injusta es la justicia
humana! ¿Cuántas víctimas de los
malos jueces expían faltas ajenas!
¡Cuántos inocentes han visto cerrarse
las rejas de la prisión delante de sus
ojos, mientras el culpable camina libre
llevando invisiblemente su fardo de
hurtos y de crimen! (135, 2 3)
44. Porque la justicia humana es
imperfecta, vuestros presidios están
llenos de víctimas y los patíbulos se
han manchado con sangre de
inocentes. ¡A cuántos criminales veo
gozar de libertad y de respeto en el
mundo y a cuántos perversos habéis
levantado monumentos para venerar
su memoria.
45. ¡Si pudieseis contemplar a esos
seres cuando ya habitando en el valle
espiritual se ha hecho la luz en su
espíritu! En vez de insensatos e
inútiles homenajes, les enviaríais una
Capítulo 49 Religión y Jurisprudencia en la tierra
426
oración para consolarles en su
remordimiento. (159, 44 45)
La justicia prepotente del
hombre
46. Que sea el amor el que os guíe,
a fin de que lleguéis a convertiros en
verdaderos mensajeros del Divino
Consolador. Porque vosotros, los que
no habéis rodado a un abismo,
siempre estáis culpando, estáis
juzgando con ligereza, condenáis sin
la menor piedad a vuestros semejantes
y esa no es mi Doctrina.
47. Si antes de juzgar, hicieseis un
estudio de vosotros mismos y de
vuestros defectos, os aseguro que
vuestro juicio sería más piadoso.
Consideráis malos a los que están en
las cárceles y tenéis por desdichados a
quienes se encuentran en los
hospitales. Os apartáis de ellos, sin
daros cuenta de que son dignos de
entrar en el Reino de mi amor; no
queréis pensar que también ellos
tienen derecho a recibir los rayos del
sol, que fue hecho para dar vida y
calor a todas las criaturas, sin
excepción alguna.
48. Estos seres recluidos en lugares
de expiación, muchos son espejos en
los que la humanidad no se quiere
mirar, porque sabe que la imagen que
aquel espejo les devuelve, será en
muchas ocasiones el de la acusación.
(149, 51 53)
La justicia terrena como mal
necesario
49. Aún la justicia establecida en la
Tierra, no presenta actos justos. Yo
puedo contemplar la falta de caridad,
la incomprensión, la dureza de los
corazones. Mas cada uno tendrá el
juicio perfecto.
50. Yo he permitido estas pruebas y
mientras la humanidad no cumpla mis
leyes, mientras se aleje del
cumplimiento de sus preceptos, tendrá
en la Tierra quien subyugue su
corazón, quien lo lastime.
51. Si vosotros cumplieseis, no
habría menester de jueces en el
mundo, no habría castigo, no
necesitaríais gobiernos. Cada uno
sabría gobernar sus propios actos y
todos serían gobernados por Mí, todos
estaríais inspirados en mis leyes y
vuestros actos serían siempre
benéficos, tenderían a la espiritualidad
y al amor.
52. Pero he a que la humanidad
ha caído en grandes abismos: la
inmoralidad, el vicio; el pecado se ha
enseñoreado del corazón de los
hombres y he allí las consecuencias.
Tenéis que apurar cálices amargos,
que soportar la humillación de los
hombres, que, siendo vuestros
hermanos, tienen potestad en la
Tierra.
53. Mas sed humildes, soportad con
paciencia los juicios, pensad que soy
el juez perfecto. (341, 5)
427
Capítulo 50 Culturas y Ciencias
Vanidad y orgullo del saber
1. Yo pregunto a los hombres de
este tiempo, que se consideran los
más adelantados en toda la historia de
este mundo: ¿No habéis encontrado
con todo vuestro talento, una forma de
hacer la paz, de alcanzar el poder y de
lograr la riqueza, que no sea matando
a vuestros semejantes, destruyendo o
esclavizándolos? Creéis que vuestro
adelanto sea verdadero y real, cuando
moralmente os arrastráis por el cieno
y espiritualmente vagáis entre
sombras? Yo no combato la ciencia,
puesto que Yo mismo la he inspirado
al hombre; lo que censuro es el fin
para el que a veces la aplicáis.
2. ¡Humanidad, hija de la luz,
abrid vuestros ojos, ved que estáis
viviendo la era del Espíritu!
3. ¿Por qué os habéis olvidado de
y habéis querido comparar vuestro
poder con el mío? Yo os digo que el
día que un sabio con su ciencia forme
un ser semejante a vosotros y le dote
de espíritu y le conciencia, Yo
posaré mi cetro en su mano. Mas
vuestra cosecha, por ahora, será otra.
4. ¿Por qhan existido y existen
hombres que habiendo llegado a
conocer la ciencia humana con el uso
de las facultades que el Creador les
concedió, la usan para combatir y
desconocer la ciencia divina? Porque
su vanidad no les permite penetrar con
humildad y respeto en el arcano del
Señor y buscan su meta y su trono en
este mundo. (154, 27)
5. Ahora el hombre siente
grandeza y enaltece su personalidad y
se avergüenza de proclamar a Dios,
llamándole con otros nombres para no
comprometer su soberbia, para no
bajar del pedestal de su posición. Por
eso me llaman: Inteligencia cósmica,
arquitecto del Universo, pero Yo os
he enseñado a decirme: ¡Padre
nuestro! ¡Padre mío! Como en el
Segundo Tiempo os enseñé. ¿Por q
diciéndome Padre, los hombres creen
rebajarse o menguar su personalidad?
(147, 7)
6. ¡Hasta donde se ha hundido el
hombre en su materialismo, llegando
a negar a quien todo lo ha creado!
¿Cómo ha podido la mente humana
ofuscarse a tal grado? ¿Cómo ha
podido vuestra ciencia negarme y
profanar la vida y la naturaleza, como
lo ha hecho?
7. En cada obra que vuestra
ciencia descubre, está mi presencia;
en cada obra se manifiesta mi ley y se
deja escuchar mi voz. ¿Cómo es que
estos hombres no sienten, ni ven, ni
escuchan? ¿Por ventura es una prueba
de adelanto y de civilización el negar
mi existencia, mi amor y mi justicia?
No estáis entonces más adelantados
que los hombres primitivos, que
supieron descubrir en cada elemento y
Capítulo 50 Culturas y Ciencias
428
en cada maravilla de la naturaleza la
obra de un ser divino, superior, sabio,
justo y poderoso, al que atribuyeron
todo bien en todo lo existente, y por
eso lo adoraron. (175, 72 73)
8. Vengo de nuevo a dar a los
hombres mi palabra para que sepan
que no están solos, para que
despierten ante la voz de su
conciencia y sepan que después de
esta vida esperan al espíritu grandes
maravillas divinas.
9. De ellas he hablado a los
hombres y lo mismo lo comprueba el
que sabe orar para ponerse en
contacto con lo espiritual, como lo
testifica el que se profundiza en los
misterios de la Naturaleza, a través de
la ciencia. Por esas dos sendas, tanto
la mente como el espíritu, mientras
más busquen, más encontrarán.
10. Pero ¿Cuándo llegará el tiempo
en que el hombre se inspire en el
amor, para su estudio y su
investigación? Sólo cuando esto sea,
su obra en el mundo será firme;
mientras el vil de la ciencia, sea la
ambición, el orgullo, el materialismo
o el odio, tendrán los hombres a cada
paso el reclamo de los elementos
desatados castigando su insensatez.
11. ¡Cuántos se han engrandecido
en el mal, en el orgullo, en las
vanidades! ¿Cuántos se han ceñido
coronas, siendo miserables y estando
desnudos del espíritu! ¡Cuán grande
es el contraste entre lo que creéis
como vuestra verdad y mi verdad!
(277, 31 32 y 36)
Las consecuencias del
razonamiento materialista
12. Si los hombres sintiesen el
verdadero amor para sus hermanos, no
deberían sufrir el caos en que se
encuentran, todo en ellos sería
armonía y paz; pero ese divino amor
no lo entienden y sólo quieren la
verdad que llega al cerebro no la que
llega al corazón, y ahí tienen el
resultado de su materialismo: una
humanidad egoísta, falsa y llena de
amargura. (14, 42)
13. No os envanezcáis con los
frutos de vuestra ciencia, porque
ahora que tantos adelantos habéis
hecho en ella, es cuando más sufre la
humanidad, cuando hay más miseria,
intranquilidad, enfermedades y
guerras fratricidas.
14. El hombre no ha descubierto
aún la verdadera ciencia, aquélla que
se logra por el camino del amor.
15. Mirad cómo la vanidad os ha
cegado; cada nación quisiese tener a
los sabios más grandes de la Tierra.
En verdad os digo que los científicos
no han penetrado profundamente en
los arcanos del Señor. Puedo deciros
que es todavía superficial el
conocimiento que de la vida tiene el
hombre. (22, 16 18)
16. ¿Qes lo que más anheláis en
la Tierra en estos instantes? La paz, la
salud, la verdad. De cierto os digo que
estos dones no os los dará vuestra
ciencia tal como la habéis tomado.
17. Los sabios interrogan a la
Naturaleza y ella a cada pregunta les
Capítulo 50 Culturas y Ciencias
429
responde, mas detrás de aquellas
interrogaciones no siempre hay
buenos fines, buenos sentimientos ni
caridad. Son los hombres los
pequeños y necios que arrancan a la
madre sus secretos y profanan su
intimidad, no con el fin de honrarla
tomando de sus fuentes los elementos
para hacer el bien de los unos a los
otros, como verdaderos hermanos,
sino con fines egoístas y a veces
perversos.
18. Toda la Creación les habla de
y su voz es de amor, mas ¡Cuán
pocos han sabido escuchar y
comprender ese lenguaje!
19. Si consideráis que la Creación
es un templo donde Yo habito, ¿No
teméis que Jesús se presente ahí
empuñando el látigo y arroje a los
mercaderes y a los que la profanen?
(26, 34 37)
20. Le revelé al hombre el don de
la ciencia que es luz, y el hombre con
ella ha creado tinieblas y ha causado
dolor y destrucción.
21. Juzgan los hombres encontrarse
en la cúspide del progreso humano, a
lo cual Yo les pregunto: ¿Tenéis paz
en la Tierra? ¿Existe fraternidad entre
los hombres, moral y virtud en los
hogares? ¿Respetáis la vida de
vuestros semejantes? ¿Tenéis
consideración del débil? De cierto os
digo que si estas virtudes existieran en
vosotros, poseeríais los valores más
levados de la vida humana.
22. Existe confusión entre la
humanidad, porque a quienes os han
llevado al abismo, los habéis elevado
sobre pedestales; por eso no
preguntéis porqué he venido entre los
hombres, ni juzguéis el porqué me
estoy comunicando por conducto de
pecadores e ignorantes porque no todo
lo que juzgáis imperfecto, lo es. (59,
52 54)
23. El sabio busca la causa de todo
cuanto es y acontece, y espera
demostrar con su ciencia que no existe
ningún principio ni verdad fuera de la
Naturaleza. Mas Yo les contemplo
pequeños, débiles e ignorantes. (144,
92)
24. Los hombres de ciencia, llenos
de vanidad, han llegado a considerar a
las revelaciones divinas como
indignas de su atención. No quieren
elevarse espiritualmente hasta Dios y
cuando no alcanzan a comprender
algo de lo que les rodea, lo niegan
para no tener que confesar su
incapacidad y su ignorancia. Muchos
de ellos no quieren creer s que en
lo que llegan a comprobar.
25. ¿Q consuelo podrán llevar
estos hombres al corazón de sus
semejantes, cuando no reconocen el
principio del amor, que es lo que rige
a la Creación y además, ignoran el
sentido espiritual de la vida? (163, 17
18)
26. ¡Cuánto se ha alejado de mis
enseñanzas esta humanidad! Todo en
ella es superficial, falso, exterior,
ostentoso. Por eso su poder espiritual
es nulo y para suplir la falta de fuerza
y desarrollo en su espíritu, se ha
Capítulo 50 Culturas y Ciencias
430
entregado en brazos de la ciencia,
desarrollando la inteligencia.
27. Así, por medio de la ciencia, el
hombre ha llegado a sentirse fuerte,
grande y poderoso, mas Yo os digo
que esa fuerza y esa grandeza, son
insignificantes junto al poder del
espíritu, al que no habéis dejado
crecer ni manifestarse. (275, 46 47)
28. Hoy estáis comiendo día tras
día los frutos amargos del árbol de la
ciencia, tan imperfectamente
cultivado por los hombres, porque no
habéis procurado el desarrollo
armonioso de todas vuestras
facultades; entonces, ¿Cómo podréis
encauzar por la senda del bien,
vuestros descubrimientos y vuestras
obras, si sólo habéis desarrollado la
inteligencia, pero habéis dejado en el
abandono al espíritu y al corazón?
29. A tenéis a los hombres,
asemejándose a las fieras, dejando en
libertad absoluta sus pasiones,
sintiendo odio hacia sus semejantes,
sintiendo sed de sangre,
ambicionando convertir a los pueblos
hermanos en esclavos.
30. Si alguien creyera que mi
Doctrina puede inducir a la derrota
moral del hombre, en verdad os digo,
que estáis en gran error, y para
demostrarlo a los escépticos, a los
materialistas y a los soberbios de este
tiempo, voy a concederles que recojan
el fruto de su ciencia y que lo coman
hasta saciarse, hasta que surja la
confesión de su espíritu, diciéndome:
"¡Padre, perdonadnos, sólo vuestro
poder logrará detener las fuerzas que
en nuestra insensatez hemos
desatado!". (282, 15 17)
31. La ciencia humana ha llegado
al límite a que puede el hombre
llevarla en su materialismo, porque la
ciencia, inspirada en el ideal espiritual
del amor, del bien y del
perfeccionamiento, puede ir mucho
más allá de donde la habéis llevado.
32. La prueba de que vuestro
adelanto científico no ha tenido por
móvil el amor de los unos a los otros,
es la degeneración moral de los
pueblos, es la guerra fratricida, es el
hambre y la miseria que reinan por
doquiera, es la ignorancia de lo
espiritual. (315, 53 54)
33. ¿Q queréis que os diga de
vuestros sabios de ahora, de los que
provocan a la Naturaleza y desafían a
las fuerzas y a los elementos haciendo
aparecer lo bueno como si fuese
malo? Gran dolor tendrá por cortar y
comer un fruto verde del árbol de la
ciencia, un fruto que sólo con amor
podría haber madurado. (263, 26)
34. Si la humanidad no está en
armonía con la ley universal que rige
toda la creación, vendrá un descontrol
que se manifestará en la fuerza de los
elementos.
35. El hombre ha disgregado los
átomos, su cerebro evolucionado
aprovecha ese descubrimiento para
obtener fuerzas mayores y ocasionar
la muerte.
36. Si el hombre hubiera
evolucionado espiritualmente a la par
Capítulo 50 Culturas y Ciencias
431
de su ciencia y de su intelecto, hubiera
aprovechado el descubrimiento de
elementos nuevos en beneficio de la
humanidad. Mas su atraso espiritual
es grande por ello su mente egoísta ha
encauzado su fuerza creador en
perjuicio de la humanidad, usando
elementos de destrucción, apartándose
de los principios de amor y caridad de
Jesús. Por ello cuando miréis que
caiga del cielo la lluvia de fuego, no
será porque el cielo en sí se abra o el
fuego del sol os torture, no, es la obra
del hombre la que sembrará muerte y
destrucción. (363, 23 25)
37. Avanzan los pueblos creciendo
cada vez más en conocimientos
científicos, mas Yo os pregunto: ¿Q
sabiduría es esa, que mientras más
penetran en ella los hombres, más se
alejan de la verdad espiritual, en
donde existe la fuente y el origen de la
vida?
38. Es ciencia humana, es la
sabiduría según la concibe un mundo
enfermo de egoísmo y de
materialismo.
39. Entonces ese saber es falso y es
mala esa ciencia puesto que con ella
habéis creado un mundo de dolor. En
vez de luz, es tiniebla puesto que váis
empujando a los pueblos a la
destrucción.
40. La ciencia es luz, la luz es vida,
es fuerza, salud y paz, ¿Es esto el
fruto de vuestra ciencia? No,
humanidad, por eso os digo, que
mientras no dejéis que la luz de la
conciencia atraviese las tinieblas de
vuestro entendimiento, vuestras obras
nunca podrán tener un principio
elevado o espiritual, nunca pasarán de
ser obras humanas. (358, 31 34)
41. También serán llamados los
médicos. A ellos les preguntaré que
han hecho del secreto de la salud que
Yo les revelé y del bálsamo que les
confié; les preguntaré si en verdad han
sentido el dolor ajeno, si han sabido
descender hasta el más humilde lecho
para sanar con amor al que sufre.
¿Q me responderán los que han
alcanzado grandeza, comodidad y lujo
con el dolor de sus semejantes, dolor
que no siempre supieron calmar?
Todos se harán preguntas en su
corazón y ante la luz de su conciencia
me tendrán que responder. (63, 62)
42. Cuántos muertos del espíritu
tienen que vagar por el mundo, en
espera de que la muerte corporal los
conduzca a mi presencia, para
escuchar la voz del Señor que les
levanta a la vida verdadera y les
acaricia. ¿Qué anhelo de regeneración
podrían haber alimentado en la Tierra
si se consideraban irremisiblemente
perdidos para siempre, a pesar de
sentirse capaces de un verdadero
arrepentimiento y de restituir sus
faltas?
43. Y si los desahuciados del
espíritu han llegado a sin
esperanza, también los del cuerpo
sentenciados a muerte por los hom-
bres de ciencia han llegado a mi
presencia; Yo, que poseo la vida, les
he arrancado de las garras de la
muerte material; ¿Mas qué hacen en el
Capítulo 50 Culturas y Ciencias
432
mundo aquéllos a quienes he confiado
la salud del espíritu así como la del
cuerpo? ¿Es que ignoran el alto
destino que el Señor les ha confiado
para su cumplimiento? Yo que soy
quien les ha enviado con un mensaje
de salud y de vida, ¿He de tener que
recibir incesantemente a sus víctimas?
(54, 13 14)
La inspiración a científicos por
Dios y el Mundo Espiritual
44. Si los hombres de ciencia que
mueven y transforman vuestro
mundo, estuviesen inspirados en el
amor y en el bien, ya habrían
descubierto cuánto tengo reservado de
luz a la ciencia para este tiempo y no
esa nima parte con la que tanto se
han envanecido.
45. Salomón fue llamado sabio,
porque sus juicios, consejos y
sentencias estaban revestidos de
sabiduría, y su fama cruzó las
fronteras de su reino llegando a otros
países.
46. Mas ese varón siendo rey, se
postraba humilde ante su Señor
pidiendo sabiduría, poder y
protección, reconociendo que sólo era
mi siervo y ante depositaba su
cetro y su corona. Si así hiciesen
todos los sabios, todos los científicos
¡cuán grande sería su sabiduría,
cuántas enseñanzas aún desconocidas,
les revelaría mi Arcano! (1, 57 59)
47. Interrogad a vuestros sabios y si
son sinceros os dirán que le han
pedido inspiración a Dios. Y Yo les
daría más inspiración, si me la
pidieran con más amor para sus
hermanos y con menos vanidad para
sí mismos.
48. De cierto os digo que todo lo
que habéis acumulado de
conocimientos verdaderos, vienen de
Mí, todo aquello que tienen de puro y
elevado lo voy a usar en este tiempo
para vuestro provecho, porque para
eso os lo he concedido. (17, 59 60)
49. El espíritu de los hombres ha
evolucionado, por eso es que ha
progresado su ciencia; le he permitido
que conozca y descubra lo que ayer
ignoraba, pero no debe dedicarse
solamente a las labores materiales, le
he concedido esa luz para que labre su
paz y felicidad en la vida espiritual
que le espera. (15, 22)
50. Si habéis empleado algunas de
vuestras ciencias para analizarme y
juzgarme, ¿No os parece más
razonable que deberíais usarlas para
analizaros a vosotros mismos, hasta
conocer vuestra esencia y destruir
vuestro materialismo? ¿Por ventura
creéis que vuestro Padre no pueda
ayudaros por el camino de vuestras
buenas ciencias? En verdad os digo,
que si supieseis sentir la esencia del
amor divino, el saber llegaría
fácilmente a vuestro entendimiento
sin que tuvieseis que cansar vuestro
cerebro, ni agotaros con el estudio de
los conocimientos que creéis
profundos y que verdaderamente están
a vuestro alcance. (14, 44)
Capítulo 50 Culturas y Ciencias
433
51. En las grandes obras humanas
está la influencia y la labor de seres
espirituales elevados que trabajan y
vibran continuamente en los
entendimientos, inspirando o
revelando lo desconocido a sus
hermanos encarnados.
52. Por eso en todo tiempo diré a
los sabios y a los científicos: No
podéis jactaros de lo que comprendéis
ni de lo que hacéis, porque no todo es
obra vuestra. ¡Cuántas veces sólo
servís de instrumento a aquellos
espíritus de quienes os hablo! ¿No os
habéis sorprendido muchas veces del
alcance de vuestros descubrimientos?
¿No os habéis confesado interior-
mente impotentes e incapaces de
intentar lo que ya habéis realizado?
Pues ahí tenéis la contestación.
Entonces, ¿Por qué os engrandecéis?
Sabed que vuestra labor es guiada por
seres superiores. Nunca tratéis de
modificar sus inspiraciones, porque
ellas siempre van encaminadas al
bien. (182, 21 22)
53. ¿Por qué si la humanidad ha
presenciado el desarrollo de la ciencia
y ha visto descubrimientos que antes
no hubiere creído, se resiste a creer en
la evolución del espíritu? ¿Por qse
obstina en lo que estaciona y aletarga?
54. Mi Doctrina y mis revelaciones
de este tiempo, están de acuerdo con
vuestra evolución. No se envanezca el
científico de su obra material y de su
ciencia, porque en ella ha estado
siempre presente mi revelación y la
ayuda de los seres espirituales que
desde el más allá os inspiran.
55. El hombre es parte de la
Creación, tiene una misión que
cumplir, como la tienen todas las
criaturas del Creador, pero a él se le
ha dado una naturaleza espiritual, una
inteligencia y una voluntad propia
para que alcance por su esfuerzo, el
desarrollo y perfeccionamiento del
espíritu, que es lo más elevado que
posee. Por medio del espíritu el
hombre puede concebir a su Creador,
comprender sus beneficios, así como
admirar su sabiduría.
56. Si en vez de envaneceros con
vuestros conocimientos terrestres, os
identificaseis con toda mi Obra, no
existirían misterios para vosotros, os
reconoceríais como hermanos y os
amaríais los unos a los otros como Yo
os amo: habría en vosotros bondad,
caridad, amor, y por lo tanto unión
con el Padre. (23, 5 7)
Reconocimiento de los científicos
que obran en bien de la
humanidad
57. La ciencia humana, es la
expresión materializada de la
capacidad espiritual que el hombre ha
alcanzado en este tiempo. La obra de
los hombres en esta era, no es tan sólo
producto de la mente, sino de su
evolución espiritual. (106, 6)
58. La ciencia material os ha
revelado muchos misterios, sin
embargo, nunca esperéis que sea
vuestra ciencia la que os revele cuanto
tenéis que saber. La ciencia de los
hombres de estos tiempos, también
tuvo sus profetas de los cuales la
Capítulo 50 Culturas y Ciencias
434
humanidad se mofó y juzgó
extraviados de la mente, mas después
al comprobar el cumplimiento de lo
que ellos predijeron, os habéis
maravillado. (97, 19)
59. Yo no desconozco a los
hombres de ciencia, puesto que la
misión que desempeñan se las he dado
Yo, pero muchos de ellos han faltado
a la oración, a la caridad y a la
elevación de espíritu para ser los
verdaderos doctores de la humanidad.
(112, 25)
60. Los hombres de ahora han
extendido sus dominios, señorean y
cruzan toda la tierra; ya no hay
continentes, tierras, ni mares
ignorados; han trazado caminos por
tierra, por mar, por aire, y no
conformes con lo que en su planeta
poseen como heredad, sondean y
escrutan el firmamento en busca de
mayores dominios.
61. Yo bendigo en mis hijos el
anhelo de saber y me es infinitamente
grata su ambición de ser sabios,
grandes y fuertes; mas lo que no
aprueba mi justicia, es la vanidad en
que muchas veces fincan sus
ambiciones o la finalidad egoísta que
en ocasiones persiguen. (175, 7 8)
62. He dotado al hombre de
inteligencia que le permite escudriñar
la composición de la naturaleza y sus
manifestaciones y le he permitido
contemplar parte del Universo y sentir
las manifestaciones de la vida
espiritual.
63. Porque mi Doctrina no estanca
a los espíritus ni detiene la evolución
del hombre, por el contrario, lo liberta
y lo ilumina para que analice, razone,
investigue y trabaje. Mas lo que el
hombre cree como lo más alto de su
investigación intelectual, es apenas el
principio. (304, 6)
435
Capítulo 51 Poderosos; abusos del poder; las guerras
El delirio transitorio del poder y
la grandeza terrenal
1. Yo soy quien pone las pruebas
en vuestro paso para detener a vuestro
espíritu, cuando se aparta del camino
de mi Ley para vivir sujeto tan sólo a
su libre albedrío. Examinad el fondo
de las pruebas, Yo os lo permito, para
que comprobéis que cada una de ellas
es como un cincel que va puliendo
vuestro corazón. Esa es una de las
razones por la cual el dolor os acerca
a Mí.
2. Mas el hombre ha buscado
siempre los placeres, ha ido tras el
poder y la grandeza para enseñorearse
en la Tierra y ser rey de sus propios
hermanos.
3. Si Yo os he creado con el
mismo amor a todos, ¿Por q ha
habido siempre quienes pretenden ser
superiores? ¿Por qué ha habido
quienes conduzcan a la humanidad
bajo la humillación y el látigo? ¿Por
qué hay quien repudia al humilde y no
se conmueve su corazón por llevar el
dolor a sus semejantes? Porque esos
son espíritus que no me han
reconocido aún como al Padre que
ama a todas sus criaturas y como el
único dueño de todas las existencias.
4. He ahí porque existen hombres
que usurpan y desconocen los
derechos sagrados del hombre. Ellos
me sirven de instrumento para mi
justicia y, creyendo ser señores y
reyes, sólo son siervos. Perdonadles.
(95, 7 8)
5. Mirad a los monarcas y a los
señores de la tierra. Cuan breve es su
gloria y su reino. Hoy los elevan sus
pueblos y mañana los hacen caer de
su sitial.
6. Nadie busque su trono en esta
vida, porque creyendo adelantar,
detendrá su paso, y vuestro destino es
caminar sin deteneros, hasta llegar a
las puertas de mi reino. (124, 31)
7. De cierto os digo, que los
poderosos de ahora se acabarán, para
dar paso a los que serán grandes y
fuertes, poderosos y sabios por el
amor y la caridad hacia sus
semejantes. (128, 50)
8. Los hombres que alimentan por
ahora sólo ambiciones de poderío y
grandezas terrestres, saben que su
adversario más fuerte es la
espiritualidad, por eso la combaten y
cuando presienten la lucha que ya se
aproxima, la batalla del espíritu contra
el mal, temen perder sus posesiones y
por eso se resisten ante la luz que en
forma de inspiración les sorprende a
cada paso. (321, 12)
9. ¡Cuán menesterosos llegan ante
mi puerta celestial los que fueron
grandes y poderosos en la Tierra,
porque se olvidaron de las joyas
Capítulo 51 Poderosos; abusos del poder; las guerras
436
espirituales y del camino de la vida
eterna! Mientras la verdad de mi
Reino le es revelada a los humildes, se
les oculta a los sabios y entendidos,
porque harían de la sabiduría
espiritual lo mismo que han hecho de
la ciencia material, buscarían en esta
luz tronos para su vanidad y armas
para sus guerras. (238, 68)
El ejercicio soberbio del poder
sobre personas y pueblos
10. Ved a los hombres que
conducen a los pueblos, creando
doctrinas e imponiéndolas a los
hombres. Cada quien pregona la
superioridad de su doctrina, mas Yo
pregunto: ¿Cuál ha sido el fruto de
todo ello? Las guerras, con su cortejo
de miserias, de sufrimientos, de
destrucción y de muerte. Esa ha sido
la cosecha que aquí, en la Tierra, han
recogido los apóstoles de tales teorías.
11. Ved que no he contrariado el
libre albedrío de la humanidad,
aunque deciros que sobre esa
libertad, la conciencia está hablando
incesantemente al corazón del que se
aparta de la justicia, de la caridad o de
la razón. (106, 11)
12. Si Cristo volviese en este
tiempo a la tierra, hecho hombre, ya
no diría como en el calvario: "Padre,
perdónalos, porque no saben lo que
hacen", porque ahora recibís en pleno
la luz de la conciencia y el espíritu ha
evolucionado mucho. ¿Quién ignora
que Yo soy el dador de la vida, que
por lo tanto, nadie puede tomar la de
su hermano? Si el hombre no puede
dar la existencia, tampoco está
autorizado para tomar lo que no puede
devolver.
13. Humanidad: ¿Creéis que estáis
cumpliendo con mi ley sólo porque
decís tener religión y cumplís con el
culto externo? En la ley se os dijo:
"No matarás", y estáis profanando ese
mandamiento al derramar a torrentes,
en el altar de vuestro pecado, la
sangre de vuestros hermanos. (119, 27
28)
14. Yo propongo al mundo la paz,
pero la soberbia de las naciones
engrandecidas con su falso poder y su
falso esplendor, rechaza todo llamado
de la conciencia, para dejarse arrastrar
sólo por sus ambiciones y odios.
15. Aún no se inclina el hombre del
lado del bien, de la justicia y de la
razón; todavía se levantan los
hombres juzgando la causa de sus
semejantes; aún creen que pueden
hacer justicia. ¿No creéis que en vez
de jueces, deberían llamarse asesinos
y verdugos?
16. Los hombres del poder han
olvidado que existe un dueño de todas
las vidas y ellos toman la vida de sus
semejantes como si les perteneciese;
las multitudes claman pan, justicia,
hogar, vestido. La justicia Yo la haré,
no los hombres, ni sus doctrinas. (151,
70 72)
17. Pueblo bendito: Esos hombres
que se levantan llenos de grandeza y
predominio en las naciones, en los
pueblos de la Tierra, son grandes
Capítulo 51 Poderosos; abusos del poder; las guerras
437
espíritus revestidos de potestad y
poseedores de grandes misiones.
18. No se hallan al servicio de mi
Divinidad; no han puesto su grandeza
y sus dones al servicio del amor y de
la caridad; han formado su mundo, su
ley y su trono; sus vasallos, sus
dominios y todo cuanto ellos pueden
ambicionar.
19. Mas cuando sienten que el
trono se estremece ante las pruebas,
cuando sienten que se acerca la
invasión de un enemigo poderoso,
cuando contemplan en peligro sus
caudales y sus nombres, se levantan
con toda su fuerza, llenos de
grandeza, de vanidad terrestre, de
odio y mala voluntad y se lanzan en
contra del enemigo, no importándoles
si su obra, su idea, va dejando tras de
tan sólo la huella del dolor, de la
destrucción y del mal. Buscan
solamente la destrucción del enemigo,
erigir un trono mayor, para tener
mayor dominio sobre los pueblos,
sobre las riquezas, sobre el pan de
cada día y sobre la misma vida de los
hombres. (219, 25)
20. Ya no era tiempo de que
existiese reinados en la Tierra, ni
pueblos fuertes que humillasen a los
débiles, y sin embargo existen, como
una prueba de que aún prevalecen en
el hombre las tendencias primitivas de
despojar al débil usando la fuerza y de
conquistar por medio de la violencia.
(271, 58)
21. ¡Q distantes se encuentran
los hombres de comprender la paz
espiritual que reinará en el mundo!
Ellos tratan de imponerla por medio
de la fuerza y de amenazas, es el fruto
de su ciencia, de la cual hacen alarde.
22. No es que Yo venga a
desconocer, o esté en contra de los
adelantos de la humanidad, porque
ellos son también una prueba de su
evolución espiritual; pero os
manifiesto que no es grato ante Mí, su
alarde de fuerza y de poderío terrestre,
porque con él, en vez de hacer liviana
la cruz de la humanidad, ultrajan los
principios más sagrados, atentan
contra las vidas que no les pertenecen
y siembran dolor, lágrimas, luto y
sangre, en vez de paz, salud y
bienestar. ¿Por qué la fuente de
donde toma su ciencia, que es mi
propia Creación, que es inagotable en
amor, sabiduría, salud y vida, sus
obras manifiestan lo contrario?
23. Quiero igualdad entre mis hijos,
como lo prediqué desde el Segundo
Tiempo, pero no como la conciben los
hombres únicamente material. Yo os
inspiro la igualdad por el amor,
haciéndoos comprender que todos sois
hermanos, hijos de Dios. (246, 61
63)
Reflexiones sobre la segunda
guerra mundial
24. Estos tiempos son de pruebas,
de dolores y amarguras, tiempos en
que la humanidad sufre las
consecuencias de tanto odio y mala
voluntad de los unos a los otros.
25. Mirad los campos de batalla en
donde sólo se escucha el estruendo de
las armas y los ayes angustiosos de
Capítulo 51 Poderosos; abusos del poder; las guerras
438
los heridos. Montañas de cadáveres
mutilados, que ayer fueron cuerpos
fuertes de hombres jóvenes.
¿Imagináis a éstos, cuando por última
vez estrecharon entre sus brazos a la
madre, a la esposa o al hijo? ¿Quién
que no haya bebido ese cáliz podrá
imaginar el dolor de esas despedidas?
26. Millares y millares de padres,
de esposas y de hijos angustiados han
visto partir a los seres amados hacia
los campos de guerra, de odios, de
venganza, obligados por la codicia y
el orgullo de unos cuantos hombres
sin luz y sin amor para sus
semejantes.
27. Estas legiones de hombres
jóvenes y fuertes, no han podido
volver al hogar porque quedaron
destrozadas en los campos; mas ahí la
tierra, la madre tierra más
misericordiosa que los hombres que
gobiernan a los pueblos y que creen
ser dueños de la vida de sus
semejantes, ha abierto su seno para
recibirles y cubrirles amorosamente.
(9, 63 66)
28. Mi Espíritu vela por cada ser y
estoy pendiente hasta del último de
vuestros pensamientos.
29. En verdad os digo, que allí en
medio de los ejércitos que combaten
por ideales y ambiciones terrestres, he
descubierto en los instantes de reposo
a los hombres de paz y de buena
voluntad, convertidos en soldados por
la fuerza. De su corazón se escapan
los suspiros cuando mi nombre brota
de sus labios y las lágrimas corren por
sus mejillas con el recuerdo de los
suyos: padres, esposas, hijos o
hermanos. Entonces su espíritu, sin
más templo que el santuario de su fe,
sin más altar que su amor, ni s luz
que la de su espíritu, se eleva hacia
en demanda de perdón por las
muertes que involuntariamente ha
ocasionado con sus armas. Me buscan
para pedirme con todas las fuerzas de
su ser que les permita retornar a su
hogar o que, si han de caer bajo el
golpe del enemigo, que cubra con mi
manto de misericordia a los que dejan
en la Tierra.
30. A todos los que buscan en esta
forma mi perdón, Yo los bendigo
porque ellos no tienen la culpa de
matar, otros son los asesinos, los que
habrán de responderme, llegada la
hora de su juicio, de cuanto hayan
hecho de las vidas humanas.
31. Muchos de ellos amando la paz,
se preguntan por qué Yo he permitido
que fuesen llevados hasta los mismos
campos de batalla y de muerte, a lo
cual Yo os digo que si su
entendimiento humano no alcanza a
comprender la razón que existe en el
fondo de todo esto, su espíritu en
cambio, sabe que está cumpliendo una
restitución. (22, 52 55)
32. A los que me siguen les dejo la
paz del mundo para que velen y oren
por él. Las naciones pronto elevarán
sus oraciones para pedirme la paz que
a cada instante les he propuesto.
33. Antes he permitido que los
hombres prueben el fruto de su obra,
que contemplen derramarse ríos de
sangre humana y cuadros de dolor,
Capítulo 51 Poderosos; abusos del poder; las guerras
439
montañas de cadáveres y ciudades
convertidas en escombros. He querido
que los hombres de empedernido
corazón vean la desolación de los
hogares, la desesperación en los
inocentes; las madres que
enloquecidas por el dolor besan los
cuerpos destrozados de sus hijos, que
palpen toda la desesperación, la
angustia y el lamento de la
humanidad, para que sientan en su
soberbia la humillación y su
conciencia les diga que es mentira su
grandeza, su poder y su sabiduría, que
lo único verdaderamente grande
proviene del Espíritu Divino.
34. Cuando estos hombres abran
sus ojos a la verdad, se horrorizarán,
no de los cuadros que sus ojos
contemplen, sino de mismos, y al
no poder huir de la mirada y de la voz
de su conciencia, sentirán dentro de
las tinieblas y el fuego del
remordimiento, porque tendrán que
dar cuanta de cada vida, de cada dolor
y hasta de la última gota de sangre
que por su causa se haya derramado.
(52, 40)
35. Paso a paso los pueblos
avanzan hacia el valle donde habrán
de unirse para ser juzgados.
36. Y aún se atreven a pronunciar
mi nombre quienes hacen la guerra y
llevan sus manos manchadas con la
sangre de sus hermanos. ¿Esas son
acaso las flores o los frutos de la
doctrina que os he enseñado? ¿No
aprendisteis de Jesús cómo
perdonaba, bendecía al que le ofendía
y murió dando vida a sus verdugos?
37. Los hombres han dudado de mi
palabra y faltado a la fe; por eso todo
lo han confiado a su fuerza. Entonces
he dejado que se desengañen por
mismos y recojan el fruto de sus
obras, porque sólo así abrirán sus ojos
para comprender la verdad. (119, 31
33)
El carácter despreciable y falta
de sentido de las guerras
38. Es tiempo de que el amor, el
perdón y la humildad, surgan del
corazón de la humanidad como armas
verdaderas, que se opongan al odio y
al orgullo. Mientras el odio encuentre
odio y el orgullo tropiece con el
orgullo, los pueblos se extinguirán y
en los corazones no habrá paz.
39. La humanidad no ha querido
comprender que su felicidad y su
progreso sólo puede encontrarlos en la
paz, y va tras de sus ideales de
poderío y de falsa grandeza
derramando sangre hermana,
arrancando vidas y destruyendo la fe
de los hombres. (39, 29 30)
40. 1945 se llevó las últimas
sombras de la guerra; la hoz segó
millares de existencias y millares de
espíritus retornaran al valle espiritual.
La ciencia asombró al mundo y con
sus armas destructoras hizo
estremecer la Tierra. Los que
vencieron se convirtieron en jueces y
verdugos de los vencidos; el dolor, la
miseria y el hambre se extendieron
dejando como huella de su paso, una
estela de viudez, de orfandad y de
frío. Las plagas avanzan de nación en
Capítulo 51 Poderosos; abusos del poder; las guerras
440
nación, y hasta los elementos hacen
oír su voz de justicia y de reproche
para tanta maldad. Un manto de
destrucción, de muerte y desolación,
es la huella que el hombre que se dice
civilizado dejó sobre el haz del
planeta. Esta es la cosecha que me
presenta esta humanidad, mas os
pregunto: ¿Esta cosecha, es digna de
pasar a mis graneros? ¿El fruto de
vuestra maldad, merece ser recibido
por vuestro Padre? De cierto os digo
que este árbol dista mucho de ser el
que podríais haber sembrado si
hubieseis cumplido con aquel
mandamiento divino que os ordena
amaros los unos a los otros. (145, 29)
41. ¿Cuándo llegaréis a alcanzar la
paz del espíritu, si ni siquiera habéis
conseguido obtener la paz del
corazón? Yo os digo, que mientras la
última arma homicida no haya sido
destruida, no habrá paz entre los
hombres. Armas homicidas son todas
aquellas con las cuales los hombres se
quitan la vida, matan la moral, se
privan de la libertad, se quitan la
salud, se arrebatan la tranquilidad o se
destruyen la fe. (119, 53)
42. Voy a probar a la humanidad
que sus problemas no se resolverán
por la fuerza y que mientras haga uso
de armas destructoras y homicidas,
por terribles y fuertes que ellas
parezcan, éstas no serán capaces de
hacer la paz entre los hombres; al
contrario, traerán como consecuencia
mayores odios y deseos de venganza.
Sólo la conciencia, la razón y los
sentimientos de caridad podrán ser los
cimientos sobre los cuales se asiente
la era de paz, mas para que esa luz
brille en el interior de los hombres, es
menester que antes beban hasta la
última gota del cáliz de amargura.
(160, 65)
43. Si el corazón de los hombres no
se hubiese endurecido tanto, el dolor
de la guerra hubiera bastado para
hacerle reflexionar sobre sus errores y
hubiera vuelto al camino de la luz;
pero aún tiene el recuerdo amargo de
aquellas matanzas humanas y ya se
está preparando para una nueva
guerra.
44. ¿mo podréis concebir que
Yo, el Padre, el Amor Divino sea
capaz de castigaros con guerras?
¿Creéis que quien os ama con amor
perfecto y desea que os améis los
unos a los otros, pueda inspiraros el
crimen, el fratricidio, la muerte, la
venganza y la destrucción? ¿No
comprendéis que todo ello se debe al
materialismo que ha acumulado la
humanidad en su corazón? (174, 50
51)
45. He hecho libre al hombre desde
un principio, mas su libertad ha sido
siempre acompañada de la luz de la
conciencia; a pesar de ello, él ha
desoído la voz de su juez interior,
alejándose del camino de la ley, hasta
crear esas guerras fratricidas,
sangrientas y monstruosas, en las que
el hijo se ha levantado en contra del
Padre, porque se ha apartado de todo
Capítulo 51 Poderosos; abusos del poder; las guerras
441
sentimiento de humanidad, de caridad,
de respeto y de espiritualidad.
46. Ya deberían huir los hombres
de la destrucción, de las guerras y
evitarse una dolorosa restitución;
sabed que si no alcanzan a
purificarse en el bien antes de llegar a
Mí, tendré que enviarles nuevamente
a este valle de lágrimas y sangre,
porque quien camina en sentido
inverso a la perfección, no pod
llegar a Mí. (188, 6 7)
47. No todos los hombres se
encuentran en un mismo nivel de
comprensión: mientras unos se
maravillan a cada paso, otros todo lo
contemplan imperfecto, mientras unos
sueñan con la paz como la cúspide de
la espiritualidad y la moral del
mundo, otros proclaman que son las
guerras las que hacen evolucionar a
los hombres.
Sobre esto os digo: Las guerras no
son necesarias para la evolución del
mundo; si los hombres las utilizan
para sus fines ambiciosos y egoístas,
es por el estado de materialidad en
que se encuentran quienes las
promueven; y entre ellos hay quienes
creen en la existencia en este mundo
solamente, pues ignoran o niegan la
vida espiritual y son tenidos por
sabios entre la Humanidad; por eso es
menester que esta revelación sea
conocida por todos. (227, 69 70)
48.
442
443
Capítulo 52 Injusticia y desmoronamiento de la Humanidad
El sometimiento y la explotación
de los débiles por los poderosos
1. Si los hombres comprendiesen
que la Tierra ha sido creada para
todos y supiesen compartir en forma
justa con sus hermanos los tesoros
materiales y espirituales de que es
sembrada su existencia, de cierto os
digo que aquí en este mundo,
comenzaréis a sentir la paz del Reino
espiritual. (12, 71)
2. ¿No creéis que la división de la
humanidad en pueblos y razas, es algo
primitivo? ¿No meditáis que si
vuestro adelanto en vuestra
civilización, de la que tanto os
enorgullecéis, fuese verdadero, no
estaría aún imperando la ley de la
fuerza y la maldad, sino que estarían
regidos todos los actos de vuestra vida
por la ley de la conciencia? Y vos,
pueblo, no os pongáis al margen de
este juicio, que también entre vosotros
descubro guerras y divisiones. (24,
73)
3. Tened presente el ejemplo de
Israel del que habla la historia, cuando
tuvo que errar por el desierto por
mucho tiempo; luchó para alejarse del
cautiverio y de la idolatría de Egipto,
pero también para alcanzar una tierra
de paz y libertad.
4. Hoy, toda esta humanidad se
semeja a aquel pueblo cautivo del
Faraón; se imponen creencias,
doctrinas y leyes a los hombres; la
mayor parte de las naciones son
esclavas de otras más fuertes; la lucha
ruda y el trabajo forzado bajo los
latigazos del hambre y de la
humillación, son el pan amargo que
ahora come una gran porción de la
humanidad.
5. Todo esto va haciendo que en
el corazón de los hombres vaya
tomando cuerpo un anhelo de
liberación, de paz, de una vida mejor.
(115, 41 43)
6. Este mundo, que debiera ser el
hogar de una sola familia que abarcara
a toda la humanidad, es manzana de
discordia y motivo de absurdas
ambiciones, traiciones y guerra. Esta
vida que debiera ser aprovechada para
el estudio, la meditación y el esfuerzo
por alcanzar la vida eterna,
aprovechando las pruebas y las
lecciones en beneficio del espíritu, es
erróneamente interpretada por la
humanidad, dejando que su corazón se
envenene con la rebeldía, la amargura,
el materialismo y la inconformidad.
(116, 53)
7. ¡Pobres pueblos de la Tierra,
esclavizados los unos, humillados los
otros y despojados los demás por sus
mismos conductores y representantes!
8. Ya vuestro corazón no ama a
quienes os rigen en la Tierra, porque
vuestra confianza ha sido defraudada;
Capítulo 52 Injusticia y desmoronamiento de la Humanidad
444
ya no confiáis en la justicia o
magnanimidad de vuestros jueces, ya
no creéis en promesas, en palabras ni
en sonrisas. Habéis visto que la
hipocresía se ha apoderado de los
corazones y que ha establecido en la
Tierra su reinado de mentiras,
falsedades y engaños.
9. ¡Pobres pueblos! que llevan
sobre sus hombros el trabajo como un
fardo insoportable. Ese trabajo que ya
no es aquella bendita ley por medio de
la cual el hombre obtenía cuanto le
era necesario para subsistir, sino que
se ha convertido en una lucha
desesperada y angustiosa para poder
vivir. Y, ¿Qué obtienen los hombres a
cambio de dejar su fuerza y su vida?
Un remedo de pan, un cáliz de
amargura.
10. En verdad os digo que no es ese
el sustento que Yo deposité en la
Tierra para vuestro deleite y
conservación, ese es el pan de la
discordia, de las vanidades, de los
sentimientos inhumanos, en fin, es la
prueba de la escasa o nula elevación
espiritual de quienes os conducen por
la vida humana.
11. Veo que os arrebatáis el pan los
unos a los otros; que los ambiciosos
no pueden ver que los demás posean
algo, porque lo quisieran para sí; que
los fuertes se apoderan del pan de los
débiles y éstos se concretan a ver
comer y gozar a los poderosos.
12. Entonces Yo pregunto: ¿Cuál
es el adelanto moral de esta
humanidad? ¿Cuál es el desarrollo de
suss nobles sentimientos?
13. En verdad os digo que la época
en que el hombre vivió en cuevas y se
cubría con piel, también se
arrebataban de la boca el alimento los
unos a los otros; también los más
fuertes se llevaban la mayor parte;
también el trabajo de los débiles fue
en provecho de los que se imponían
por la fuerza, también se mataban
hombres con hombres, tribus con
tribus y pueblos con pueblos.
14. ¿En nde está la diferencia
entre la humanidad de ahora y la
humanidad de aquellos días?
15. Sí, ya que me diréis que
habéis alcanzado muchos adelantos,
ya sé que me hablaréis de vuestra
civilización y de vuestra ciencia, mas
entonces os diré: que todo ello es
precisamente la máscara de
hipocresía, tras de la cual escondéis la
verdad de vuestros sentimientos y de
vuestros impulsos todavía primitivos,
porque no os habéis preocupado un
poco por el desarrollo del espíritu, por
cumplir con mi Ley.
16. Yo no os digo que no busquéis
en la ciencia, no, por el contrario:
buscad, analizad, creced y
multiplicaos en saber y en inteligencia
dentro de la vida material, pero tened
caridad unos de otros, respetad los
derechos sagrados de vuestros
semejantes, comprended que no existe
ley alguna que autorice al hombre
para disponer de la vida de su
hermano, en fin, humanidad, haced
algo por aplicar a vuestra vida mi
mandamiento máximo de: ¡Amaos los
unos a los otros! para que salgáis del
estancamiento moral y espiritual en
Capítulo 52 Injusticia y desmoronamiento de la Humanidad
445
que estáis hundidos, y al caer de
vuestra faz el velo de la mentira que le
ha cubierto, surja vuestra luz, brille la
sinceridad y se establezca en vuestra
vida la verdad. Entonces podréis
decir que habéis progresado.
17. Fortaleceos espiritualmente en
la práctica de mis enseñanzas, para
que en el futuro vuestras palabras
estén siempre respaldadas por obras
verdaderas de caridad, sabiduría,
fraternidad. (325, 10 20)
18. Os envío mi paz, pero en
verdad os digo: mientras existan
hombres que poseen todo lo necesario
y se olviden de los que mueren de
hambre, no habrá paz en la Tierra.
19. La paz no está en las grandezas
humanas, ni en las riquezas. Está en la
buena voluntad, en amarse, en
servirse y respetarse los unos a los
otros ¡Oh, si el mundo comprendiese
estas lecciones, desaparecerían los
odios y brotaría el amor en el corazón
humano! (165, 71 72)
La perversidad de la Humanidad
20. La humanidad naufraga en
medio de una tempestad de pecados y
de vicios. No sólo el hombre cuando
llega a ser adulto contamina a su
espíritu al permitir el desarrollo de sus
pasiones; también el niño en su tierna
infancia, ve zozobrar la barquilla
donde navega.
21. Mi palabra llena de
revelaciones se levanta en medio de
esta humanidad, como un inmenso
faro que descubre a los náufragos la
verdadera ruta y alienta la esperanza
en los que estaban perdiendo la fe.
(62, 44)
22. La humanidad se ha
multiplicado al mismo tiempo que su
pecado. No faltan en el mundo
ciudades semejantes a Sodoma y
Gomorra, cuyo escándalo repercuta en
toda la Tierra y están envenenando los
corazones. De aquellas ciudades
pecadoras no quedaron ni vestigios, a
pesar de que sus moradores no eran
hipócritas, pues pecaban a la luz del
día.
23. Mas esta humanidad de ahora,
que se oculta en las sombras para
dejar desbordar sus pasiones, y luego
aparenta rectitud y limpidez, tendrá un
juicio más severo que Sodoma.
24. Es la herencia funesta de todas
las generaciones pasadas, la que con
sus ambiciones, vicios y
enfermedades, está dando sus frutos
en este tiempo. Es el árbol del mal
que ha crecido en el corazón de los
hombres, árbol que ha sido fecundado
con pecados, cuyos frutos siguen
tentando a la mujer y al hombre,
haciendo caer día a día a nuevos
corazones.
25. Bajo la sombra de ese árbol
yacen hombres y mujeres sin fuerzas
para librarse de su influencia; ahí han
quedado virtudes rotas, honras
manchadas y muchas vidas truncas.
26. No solamente los adultos
corren atraídos por los placeres del
mundo y de la carne; también los
adolescentes y hasta los niños, a todos
les ha llegado el veneno acumulado a
través de los tiempos. Y los que han
Capítulo 52 Injusticia y desmoronamiento de la Humanidad
446
logrado escapar de la funesta
influencia de la maldad ¿Qué hacen
por los que se han perdido? Juzgarles,
censurarles y escandalizarse de sus
actos. Pocos son los que oran por los
que se extravían del sendero y menos
los que consagran parte de su vida
para combatir el mal.
27. En verdad os digo, que mi
Reino no se establecerá entre los
hombres mientras tenga vida el árbol
del mal. Es menester destruir ese
poder para lo cual se necesita poseer
la espada del amor y la justicia, única
a la que no podrá resistir el pecado.
Comprended que no serán los juicios,
ni el castigo, sino el amor, el perdón y
la caridad, esencia de mi Doctrina, la
luz que ilumine vuestros senderos y la
enseñanza que lleve a la humanidad a
la salvación. (108, 10 14)
28. Vuestro materialismo, ha con-
vertido el Edén que confié al hombre,
en un infierno.
29. Falsa es la vida que los
hombres llevan, falsos sus placeres, su
poder y su riqueza, falsa su sabiduría
y su ciencia.
30. A ricos y a pobres os preocupa
el dinero, cuya posesión es engañosa,
os preocupa el dolor o la enfermedad,
os estremece la idea de la muerte.
Unos temen perder lo que tienen y
otros ansían tener lo que nunca han
poseído. A unos todo les sobra,
mientras a otros todo les falta, pero
todas estas luchas, pasiones,
necesidades y ambiciones, sólo hablan
de vida material, de hambre del
cuerpo, de bajas pasiones, de anhelos
humanos, como si en realidad
careciese de espíritu.
31. El mundo y la materia han
vencido temporalmente al espíritu,
comenzando por reducirlo a la
esclavitud y acabaron por nulificar su
misión en la vida humana. ¿Cómo no
vais a daros cuenta por vosotros
mismos, de que esa hambre, esa
miseria, ese dolor y esa angustia que
deprime vuestra vida, no son sino el
reflejo fiel de la miseria y el dolor de
vuestro espíritu? (272, 29 32)
32. El mundo necesita mi palabra,
los pueblos y naciones necesitan mis
cátedras de amor, el gobernante, el
científico, el juez, el que guía
espíritus, el que enseña, todos
necesitan de la luz de mi verdad, y es
precisamente a lo que he venido en
este Tiempo, a iluminar al hombre en
su espíritu, en su corazón y en su
entendimiento. (274, 14)
33. Todavía vuestro planeta no es
morada de amor, de virtud, ni paz.
Envío a vuestro mundo a espíritus
limpios y me los volvéis impuros,
porque la vida de los hombres está
saturada de pecado y de perversidad.
34. Contemplo a las virtudes como
pequeñas luces aisladas entre los
espíritus; azotadas por los vendavales
del egoísmo, de rencores y odios; ese
es el fruto que me ofrece la
humanidad. (318, 33 34)
Capítulo 52 Injusticia y desmoronamiento de la Humanidad
447
El mundo errado de una
Humanidad inmadura
35. Tenéis gobernantes en cuyo
corazón no se alberga la justicia ni la
magnanimidad para gobernar a su
pueblo, porque van tras el ideal
mezquino del poder y la riqueza.
Hombres que se dicen representantes
míos y que ni siquiera conocen el
amor hacia sus semejantes. dicos
que no conocen la esencia de su
misión, que es la caridad, y jueces que
confunden la justicia con la venganza
y utilizan la ley con fines perversos.
36. Todo el que tuerce su senda,
desviando su mirada de aquella luz
que lleva en el faro de su conciencia,
no imagina el juicio que a sí mismo se
va preparando.
37. También hay quienes han
tomado misiones que no les
corresponden y que con sus errores
van dando pruebas de carecer en lo
absoluto de los dones necesarios para
desempeñar el cargo que por
mismos han asumido.
38. A podéis encontrar ministros
de Dios que no lo son, porque no
fueron enviados para ello; hombres
que conducen pueblos y que no son
capaces de conducir sus propios
pasos; maestros que carecen del don
de enseñar, y que en vez de hacer luz
turban las mentes. Doctores en cuyo
corazón no ha latido el sentimiento de
la piedad ante el dolor ajeno,
ignorando que el que verdaderamente
posee este don, es un apóstol de
Cristo.
39. Todas mis instituciones han
sido profanadas por los hombres, mas
ya es llegada la hora de que todas sus
obras sean juzgadas. Ese juicio es a
a quien corresponde hacerlo; por
lo que os digo: velad y cumplid con
mis preceptos de amor y de perdón.
(105, 16 19)
40. Ved este mundo, soberbio,
retador y orgulloso de todas las obras
de los hombres con las que asombran
a las generaciones de este siglo; en su
mayoría no creen ni aman lo
espiritual, por lo tanto, no oran ni
practican mi Ley. Sin embargo, están
satisfechos y orgullosos de poder
mostrar un mundo portentoso, de
maravillas creadas con el poder de su
ciencia.
41. Pues este mundo maravilloso
de los hombres, logrado a través de
siglos de ciencia, de luchas, de
guerras y lágrimas, por sus propias
manos y con sus armas van a
destruirlo, porque ya se acerca el
instante en que la humanidad se
cuenta de la inconsistencia y
fragilidad de sus obras, a las que faltó
el amor, la justicia y el verdadero
anhelo de perfeccionamiento.
42. Ya pronto sabréis que nada sois
sin Dios, que la fuerza, la vida y la
inteligencia sólo de las podéis
tomar para hacer una existencia
armoniosa entre el espíritu y la parte
humana del hombre. (282, 9 11)
43. Los hombres hablan de tiempos
remotos, de antigüedad, de largos
siglos y eras interminables, mas Yo
siempre os miro pequeños. Yo veo
que muy poco habéis crecido
Capítulo 52 Injusticia y desmoronamiento de la Humanidad
448
espiritualmente. Considero a vuestro
mundo aún en su infancia, aunque a
vosotros os parezca que habéis
llegado a la madurez.
44. No, humanidad, mientras no
sea el espíritu quien esas pruebas
de madurez, de elevación, de
perfeccionamiento, de adelanto y
progreso en los distintos órdenes de
vuestra vida, no pasaréis de
presentarme obras humanas, sólo
grandes en apariencia, pero sin
consistencia moral, sin solidez por la
falta de amor. (325, 62 63)
45. Es tiempo decisivo para los
espíritus, es tiempo de contienda, en
verdad. Todo es combate y lucha. Esa
guerra está en el corazón de cada uno
de los hombres, en el seno de los
hogares, en la raíz de todas las
instituciones en todos los pueblos, en
todas las razas.
46. No solamente en el plano
material se combate, también en el
valle espiritual. Es la gran batalla
contemplada en forma simbólica por
los profetas de otros tiempos, y vista a
través de mirajes por los profetas o
videntes de este tiempo.
47. Mas este combate que agita,
que conmueve a todo, no es
comprendido por la Humanidad, aún
siendo ella elemento y testigo de esa
misma batalla.
48. Es apresurado el paso de la
Humanidad en estos días, y ¿Hacia
dónde va? ¿Hacia donde camina con
tanta premura el hombre? ¿Acaso por
esa senda vertiginosa va a hallar la
felicidad, va a alcanzar la paz desea-
da, la grandeza que egoístamente
anhela cada corazón?
49. Yo os digo que lo que en
verdad el hombre va a alcanzar con su
paso presuroso, es la fatiga total.
Hacia el hastío y el cansancio avanza
el espíritu y el corazón de la
Humanidad y ese abismo ha sido
preparado por el mismo hombre.
50. En ese abismo caerá y en esa
fatiga total, en ese caos de odios, de
placeres, de ambiciones no
satisfechas, de pecado y adulterio, de
profanación a las leyes espirituales y
humanas, encontrará una muerte
aparente para el espíritu, una muerte
pasajera para el corazón.
51. Pero de esa muerte, Yo haré
que el hombre se levante a la vida. Yo
haré que tenga su resurrección y en
esa nueva vida luche por el
renacimiento de todos los ideales, por
el resurgimiento de todos los
principios y de todas las virtudes, que
son atributos y patrimonio del
espíritu, que son su principio, su alfa;
porque de el espíritu brotó, de
tomó vida, de mi perfección bebió, de
mi gracia quedó saturado. (360, 6 8)
449
XII. Juicio y Purificación de la Humanidad
Capítulo 53 El tiempo del juicio ha llegado
La cosecha de los frutos de la
siembra humana
1. Discípulos amados: Estos
tiempos son de justicia para la
humanidad. El plazo es cumplido
para que empecéis a pagar vuestras
deudas. Estáis recogiendo la cosecha
de las siembras pasadas, el resultado o
consecuencia de vuestras obras.
2. El hombre tiene un tiempo para
hacer su obra y otro para responder de
lo que hizo, este último tiempo es el
que vivís. Por eso todos sufrís y
lloráis. Así como vosotros tenéis un
tiempo para sembrar y otro para
cosechar, Dios también tiene uno que
os concedió para cumplir con su Ley
y otro para manifestar su justicia.
3. Estáis viviendo en la etapa de la
justicia divina. El dolor os hace llorar,
la humanidad se purifica en su propio
llanto, porque nadie se queda sin
restituir.
4. Son tiempos de justicia en que
debéis meditar sobre vuestro destino,
para que a través de la meditación y
de la espiritualidad escuchéis la voz
de la conciencia, que no confunde ni
engaña y os conduce por el sendero
de paz. (11, 58 61)
5. Tiempo de juicio es éste para la
humanidad. Hombre por hombre,
pueblo por pueblo y nación por nación
son juzgados por mi Divinidad; sin
embargo, los hombres no se han dado
cuenta de ello ni saben el tiempo en
que viven. Es por eso que he venido
en Espíritu, enviando mi rayo sobre el
entendimiento humano y por su
conducto os he revelado quién os
habla, q tiempo es el que vivís y
cuál es vuestra misión. (51, 61)
6. En verdad os digo: Vivís en el
día del Señor, estáis ya bajo su juicio.
Vivos y muertos están siendo
juzgados; actos pasados y presentes
son pesados en esta balanza. Abrid
vuestros ojos para que seáis testigos
de que por donde quiera la justicia
divina se hace sentir. (76, 44)
7. Desde la antigüedad os he
hablado de un juicio y este es el
tiempo anunciado que los profetas
representaron como un día.
8. La palabra de vuestro Dios es
de Rey y no retrocede. ¿Qué importa
que sobre ella hayan pasado miles de
años? La voluntad del Padre es
inmutable y tiene que cumplirse.
9. Si los hombres además de creer
en mi palabra, supieran velar y orar,
nunca serían sorprendidos, pero son
infieles, olvidadizos, incrédulos y
cuando la prueba se presenta la
atribuyen a castigo, a venganza o a la
Capítulo 53 El tiempo del juicio ha llegado
450
ira de Dios. A lo cual Yo os digo, que
toda prueba es anunciada con
anticipación, para que estéis pre-
parados, por lo tanto debéis de
permanecer siempre en vigilia.
10. El Diluvio, la destrucción de las
ciudades por el fuego, las invasiones,
las plagas, las enfermedades, la
escasez y otras pruebas más, fueron
profetizadas a todos los pueblos de la
humanidad, para que os preparaseis y
no fuerais sorprendidos. Lo mismo
que ahora, siempre del amor de Dios
ha descendido un mensaje de alerta,
de preparación, para que los hombres
despierten, se preparen y se
fortalezcan. (24, 74 77)
11. Yo os digo que aunque es cierto
que a este mundo le esperan pruebas
muy grandes, los días de dolor le
serán acortados, porque será tan
grande su amargura, que ello hará que
los hombres despierten, vuelvan sus
ojos hacia y escuchen la voz de su
conciencia que les pedirá el
cumplimiento de mi ley.
12. Mi justicia será la que corte
todo lo malo que existe en este
mundo. Antes, lo escudriña todo:
Religiones, ciencias e instituciones, y
entonces pasará la hoz de la justicia
divina cegando la cizaña y dejando el
trigo. Toda simiente buena que
encuentre en el corazón de los
hombres, la dejaré para que siga
germinando en el espíritu de la
humanidad. (119, 10 11)
Purificación de la humanidad en
el juicio
13. ¿Hasta cuándo va a evolucionar
la humanidad, para que comprenda mi
amor y sienta mi presencia por medio
de la conciencia? Cuando la
humanidad escuche mi voz que le
aconseja y cumpla con mi ley, será
indicio de que han pasado para ella las
eras de materialismo.
14. Por ahora aún tendrán que ser
tocados por los elementos en muchas
formas, hasta ser convencidos de que
existen fuerzas superiores ante las
cuales el materialismo del hombre es
muy pequeño.
15. La Tierra se estremecerá. El
agua lavará y el fuego purificará a la
humanidad.
16. Todos los elementos y fuerzas
de la naturaleza se harán sentir sobre
la Tierra, en donde los seres humanos
no han sabido vivir en armonía con la
vida que los rodea.
17. Con ello la naturaleza no busca
la destrucción de quienes la profanan,
sólo busca la armonía entre los
hombres y todas las criaturas.
18. Si cada vez se manifiesta mayor
su justicia, es porque las faltas de los
hombres y su falta de armonía con las
leyes es mayor también. (40, 20 25)
19. La mano del hombre ha
desatado la justicia sobre sí; en su
cerebro se agita un torbellino, en su
corazón ruge una tempestad y todo
esto se manifiesta también en la
naturaleza, sus elementos se
desencadenan, las estaciones se hacen
inclementes, aparecen y se
Capítulo 53 El tiempo del juicio ha llegado
451
multiplican las plagas. Es que
vuestros pecados crecen produciendo
enfermedades y la ciencia insensata y
temeraria no reconoce el orden de lo
dispuesto por el Creador.
20. Si sólo os lo dijera no lo
creeríais, es menester que palpéis el
resultado de vuestras obras para que
os desengañéis; precisamente os
encontráis ahora en ese momento de
vuestra vida, en la cual váis a ver el
resultado de todo lo que habéis venido
sembrando. (100, 6 7)
21. La vida en la tierra siempre ha
sido de prueba y de expiación para el
hombre; mas nunca había estado este
camino de evolución tan lleno de
amargura.
22. En estos tiempos, no esperan
los hombres la edad madura para
enfrentarse a la lucha; cuántas
criaturas ya conocen desde su niñez
los desengaños, el yugo, los azotes,
los tropiezos y fracasos. Puedo
deciros aún más; en estos tiempos el
dolor del hombre comienza antes de
nacer, es decir, desde el seno de su
madre.
23. ¡Grande es la expiación de los
seres que en estos tiempos vienen a la
tierra! Mas debéis pensar que todo el
dolor que existe en el mundo, es obra
de los hombres. ¿Qué mayor
perfección en mi justicia, al dejar que
los mismos que sembraron de espinos
el camino de la vida, vengan ahora a
recogerlos? (115, 35 37)
24. Mi plan de redención universal
no podéis abarcarlo, mas os doy a
conocer una parte de él, con el fin de
que toméis parte en mi Obra.
25. Sólo Yo la trascendencia del
instante en que vive el mundo, ningún
humano alcanza a comprender la
realidad de esta hora.
26. La humanidad desde sus
principios, ha ido acumulando
mancha tras mancha hasta nublar sus
sentimientos y su espíritu, creando
para sí una vida enferma, agitada y
triste, mas la hora de la purificación
ha sonado. (274, 11 12)
27. El tiempo de la cosecha ha
llegado para todo espíritu y por eso es
que contempláis la confusión entre los
hombres; pero de cierto os digo: en
ese caos cada quien cosechará su
propia siembra.
28. Mas ¿qué será de aquellos mis
hijos que siempre han faltado a mi
Ley? En verdad que a todos los que
duermen sin querer analizar, sin
estudiar mis lecciones, las pruebas les
llegarán como un torbellino que les
hará caer; y para aquéllos que sí han
obedecido mis enseñanzas, será como
un estímulo para su cumplimiento,
como un hermoso galardón que Dios
les conceda. (310 , 7)
29. En este tiempo, el que no esté
dispuesto a renovarse tendrá que
conocer las mayores amarguras y ser
levantado de la Tierra, perdiendo con
ello la preciosa oportunidad de expiar
sus faltas y reconciliarse con la Ley,
con la verdad y la vida.
30. En cambio, quienes pasen de
esta vida material a la mansión
Capítulo 53 El tiempo del juicio ha llegado
452
espiritual, con la paz y la satisfacción
que dan el deber cumplido, se sentirán
iluminados por mi luz, y si son de los
que tengan que reencarnar nueva-
mente, Yo les prepararé antes de
retornar a la vida humana, para que
resuciten a ella limpios, mas
espiritualizados y con mayor
sabiduría. (91, 38 39)
El amor de Dios en el juicio
31. El dolor ha volcado todo su
contenido sobre el mundo, haciéndose
sentir en millares de formas.
32. ¡Cuán vertiginosamente vivís,
humanidad! ¡Cuán trabajosamente
amasáis el pan de cada día! Por eso
los hombres se consumen
prematuramente, las mujeres
envejecen antes de tiempo, las
doncellas se agotan en plena flor y los
niños se insensibilizan en tierna edad.
33. Época de dolor, de amarguras y
pruebas es ésta que ahora vivís; sin
embargo, quiero que encontréis la
paz, que logréis la armonía, que
rechacéis el dolor; para ello me
presento en Espíritu y os envío mi
palabra, que es un rocío de consuelo,
de bálsamo y de paz sobre vuestro
espíritu.
34. d mi palabra que es la
resurrección y la vida, en ella
recobraréis fe, salud y alegría de
luchar y de existir. (132, 43 45)
35. Hoy es el tiempo de mayor
restitución para el espíritu. Mi juicio
ha sido abierto y las obras de cada uno
han sido puestas en una balanza; si
ese juicio es grande y penoso para los
espíritus, junto a ellos está el Padre
que antes que Juez es Padre y que os
ama. También os envuelve el amor de
María, vuestra intercesora. (153, 16)
36. Mi justicia ha llegado,
humanidad, viene a humillar la
soberbia del hombre, para hacerle
comprender cuán pequeño es en su
maldad y en su materialismo.
37. Si, pueblo, vengo a abatir al
hombre en su falsa grandeza, porque
quiero que vea mi luz y se eleve, para
que llegue a ser grande en verdad,
porque Yo os quiero llenos de luz, de
elevación, de bondad, de poder y
sabiduría. (285, 15 16)
38. La humanidad me desconoce y
niega mi presencia en este tiempo,
mas le haré reconocer que con amor y
caridad manifiesto mi justicia, que no
vengo con el látigo a entregarle dolor,
que sólo vengo a levantarla a la vida
de la gracia y a purificarla con el agua
cristalina que es mi palabra, mi
verdad.
39. El mundo no ha aprendido mi
enseñanza y ha alimentado su
idolatría y fanatismo, por ello está
pasando por el gran crisol y apurando
el cáliz de amargura, porque su
materialismo lo ha alejado de Mí.
(334, 29 30)
40. Ahora la humanidad, dividida
en pueblos, razas, lenguas y colores,
recibe de mi Espíritu divino su parte
de justicia, las pruebas que a cada
quien corresponden, la lucha, el crisol
Capítulo 53 El tiempo del juicio ha llegado
453
y la restitución que a cada hombre y a
cada raza le tengo destinada.
41. Pero sabéis que mi justicia
como principio tiene el amor, que las
pruebas que a los hombres envía el
Padre, son pruebas de amor; que todo
conduce a la salvación, al bien, aun
cuando aparentemente en esas pruebas
haya desgracias, fatalidad o miseria.
42. Detrás de todo ello está la vida,
la conservación del espíritu, la
redención del mismo; está el Padre
esperando siempre al hijo pródigo,
para estrecharlo entre sus brazos con
el más grande amor. (328, 11)
454
455
Capítulo 54 Luchas entre Doctrinas, Religiones e Iglesias
Luchas espirituales previas al
Reino de Paz de Cristo en la
Tierra
1. Así como en el Segundo
Tiempo os anuncié mi venida, así
ahora os anuncio la guerra de credos,
de ideas y de religiones, como el
anuncio precursor del establecimiento
de mi reino de espiritualidad entre los
hombres.
2. Mi palabra, como espada de
fuego destruirá el fanatismo que ha
envuelto por siglos a los hombres,
descorrerá el velo de su ignorancia y
mostrará el camino blanco, luminoso,
que conduce a Mí. (209, 10 11)
3. Yo os digo que para que la paz
de mi reino se establezca entre los
hombres, aún falta que se lleve a cabo
la guerra de doctrinas, de religiones y
de ideas, guerra en la que unos
enfrenten mi nombre y mi verdad a
las falsas deidades de otros, y en la
que se levante una doctrina comba-
tiendo a la otra.
4. Esa será la nueva lucha, la
batalla espiritual en la que caerán de
su pedestal los falsos dioses y quedará
al descubierto toda falsedad, que
como verdad habéis tenido. Ya veréis
cómo de entre aquel caos de
confusión y tiniebla, va a surgir
esplendorosa la verdad. (121, 40)
5. El espiritualismo está
provocando una batalla mundial entre
las ideas, creencias y los cultos. Pero
después de esta lucha, esta doctrina
traerá a los hombres la bendita paz
que tanto necesitan y hará que brille
sobre todos los espíritus el sol de mi
divina justicia. (141, 11)
6. Os estoy preparando y
previniendo para cuando surja la
confusión de ideas, para que podáis
libraros de la lucha interior del
espíritu y de la tortura del
pensamiento.
7. Porque se removerán todas las
ideas, doctrinas, teologías, filosofías y
creencias de la humanidad,
simbolizando una tempestad, una
verdadera tempestad del espíritu,
sobre cuyas aguas encrespadas quiero
que vosotros naveguéis,
permaneciendo a flote hasta que la
tormenta y las tinieblas pasen.
8. Yo no os doy mejor fórmula
para salir avante en esa prueba, que la
oración y la práctica de mi palabra,
por medio de las cuales vuestra fe se
sentirá continuamente fortalecida.
9. Esa lucha de ideas, ese
encuentro entre credos e ideologías,
esa batalla, son indispensables para
que salgan a la superficie todas las
lacras y los errores que se acumulen
en el fondo de cada culto y de cada
institución.
10. Sólo después de esa tempestad
pod venir una depuración moral y
espiritual de los hombres, porque
Capítulo 54 Luchas entre Doctrinas, Religiones e Iglesias
456
verán surgir la verdad, la conocerán,
la sentirán en sí, y ya no podrán
volver a alimentarse de apariencias ni
ficciones.
11. A como cada hombre toma
libremente y por solo la necesaria
acción del sol sobre su cuerpo,
reconociendo que en su luz, en su
calor y en su influencia se encuentra
la vida material, así tomarán de la luz
de la verdad, cuanto necesiten para
sustento, fortaleza e iluminación de su
espíritu.
12. Vendrá entonces una fuerza
jamás sentida por el hombre, porque
su vida comenzará a apegarse a los
verdaderos principios, a las normas
establecidas por mi Ley. (323, 19
22)
La brega por la supremacía
espiritual en la tierra
13. Existe en este tiempo la lucha
de ideas y de doctrinas. Cada hombre
quiere tener la razón, y en esa lucha
de egoísmos e intereses, ¿Quién
poseerá la razón? ¿Quién será dueño
de la verdad?
14. Si quienes se consideran estar
dentro del camino perfecto y creen
poseer la verdad, se envanecen por
ello, en verdad os digo que aún no
conocen el camino, porque en él es
menester llevar humildad, y basta que
desconozcan la verdad que encierra la
creencia de los demás, para que hayan
dejado de ser humildes. Y Yo os dije
desde el Segundo Tiempo:
"Bienaventurados los mansos y
humildes de corazón".
15. El hombre que juzga la fe y la
creencia de sus semejantes, se aleja de
la salvación, porque en su soberbia e
insensatez trata de igualar a su Dios.
(199, 4 6)
16. ¿Me preguntáis qué pretendo al
manifestarme espiritualmente a la
humanidad de este tiempo? Yo os
contesto, que lo que busco es vuestro
despertar a la luz, vuestra
espiritualidad y vuestra unificación,
ya que en todos los tiempos habéis
estado divididos, porque mientras
unos han buscado los tesoros del
espíritu, otros se han consagrado a
amar las riquezas del mundo.
Espiritualismo y materialismo en
pugna constante, espiritualistas y
materialistas que nunca han podido
entenderse entre sí.
17. Recordad que Israel estando en
espera del Mesías, cuando lo tuvo
frente a sus ojos se dividió en
creyentes y en negadores de mi
verdad. La explicación es sencilla:
creyeron los que me esperaban con el
espíritu, y me negaron los que me
esperaban con los sentidos de la
materia.
18. Nuevamente esas dos fuerzas
habrán de enfrentarse, hasta que de
esa lucha surja la verdad. La lucha
será enconada porque a medida que
los tiempos pasan, los hombres aman
más lo terrenal, en virtud de que su
ciencia y sus descubrimientos los
hacen sentirse en un reino propio, en
un mundo creado por ellos. (175, 4
6)
Capítulo 54 Luchas entre Doctrinas, Religiones e Iglesias
457
19. Hoy cada hombre cree conocer
en toda su plenitud la verdad; cada
religión dice ser la poseedora de la
verdad. Los hombres de ciencia
declaran que han encontrado la
verdad. Yo os digo, que la Verdad
absoluta nadie la conoce, ya que la
parte que le ha sido revelada al
hombre no ha logrado abarcarla con
su mente.
20. Todos los hombres llevan en
parte de la verdad y errores que
mezclan con la luz de la verdad.
21. La lucha se aproxima en que
todas estas fuerzas combatan,
queriendo cada una imponer su idea;
mas no será al final el triunfo de una
idea humana, ni de una teoría
científica, ni de un credo religioso la
que prevalezca, sino el conjunto
armonioso de todas las buenas ideas,
de todas las creencias elevadas, de
todos los cultos elevados al máximo
de la espiritualidad, de todas las
ciencias puestas al servicio del
verdadero progreso humano.
22. Yo permitiré que los hombres
hablen y expongan sus ideas; que
otros muestren blicamente sus
cultos y sus ritos, que se discuta y se
luche, que los científicos presenten
sus s avanzadas teorías, que todo
cuanto exista oculto en cada espíritu,
surja, brote y se manifieste, porque
está cercano el día de la siega, aquel
día en que la conciencia como una
hoz inexorable corte de raíz cuanto de
falso haya en el corazón de la
humanidad. (322, 15 18)
La lucha opositora al
Espiritualismo
23. Los ministros de estos tiempos
se atavían regiamente para oficiar
simbólicamente en el sacrificio de
Jesús, y a pesar de que toman mi
nombre y mi representación, descubro
su mente turbada, su corazón azotado
por los vendavales de intrigas y
pasiones; no existe uno que como
profeta anuncie que me encuentro
entre los hombres de este tiempo.
Gran amargura tendrán, porque entre
ellos no existe preparación espiritual.
¿Dónde está el cumplimiento de los
que han jurado ante Jesús, seguir su
huella? ¿En nde están los
imitadores de mis apóstoles? ¿Hay
alguno que se asemeje a Juan, que fue
de los primeros, o a Pablo, que fue de
los segundos?
24. Por esto el Maestro se acerca
nuevamente a vosotros para reanudar
su lección. Ya veo a los nuevos
fariseos y escribas lanzarse llenos de
odio en contra mía, entonces será
cuando pregunte: ¿Dónde están mis
discípulos? Y cuando los soberbios,
los falsos, los enriquecidos que temen
perder su poder, los amenazados por
mi verdad me escarnezcan y persigan
nuevamente, soplarán aires
huracanados, mas no seré Yo el que
caiga bajo el peso de la cruz, sino
aquellos que pidieron el sacrificio
para el que les dió la vida. (149, 32
33)
25. La ola del materialismo se
levantará, convirtiéndose en mar
embravecida, en mar de penalidades,
Capítulo 54 Luchas entre Doctrinas, Religiones e Iglesias
458
de desesperación y angustia ante la
injusticia de los hombres.
26. Sólo una barca flotará sobre ese
mar de pasiones, de codicias y de
odios humanos, esa barca será la de
mi Ley. ¡Dichosos los que se
encuentren fuertes cuando ese tiempo
llegue!
27. Pero ¡Ay de los que duerman!
¡Ay de los débiles! ¡Ay de los pueblos
que hayan fincado su fe sobre
cimientos de fanatismo religioso,
porque serán fácil presa de esas olas
furiosas!
28. ¿No presentís la batalla, oh,
humanidad? ¿No os mueve mi palabra
a prepararos para defenderos, llegada
la hora?
29. Mi luz está en todos, mas sólo
la ven los que oran, los que se
preparan. Mi luz os habla por
presentimiento, por inspiración, por
intuición, a través de sueños y de
avisos, mas, sois sordos a todo
llamado espiritual, sois indiferentes a
toda señal divina.
30. Pronto veréis cumplida mi
palabra y testificaréis que toda ella
encerró verdad.
31. Mi Doctrina y mi nombre serán
el blanco de todos los ataques y
persecuciones, serán el motivo por el
que os persigan los enemigos de la
verdad; mas mi Doctrina será también
la espada de luz de quienes se
levanten defendiendo la fe y será el
escudo, tras el cual se defiendan los
inocentes. Mi nombre andará en todos
los labios, bendecido por unos,
maldecido por otros.
32. Todas las facultades del
hombre estarán desatadas: su
inteligencia, sus sentimientos, sus
pasiones, sus potencias espirituales
estarán despiertas y prestas a luchar.
33. ¡Cuánta confusión habrá
entonces! ¡Cuántos que creían tener fe
en Mí, se van a convencer de que no
era verdadera fe!
34. En muchos hogares y corazones
será apagada la lámpara de amor y de
esperanza; la niñez y la juventud no
tendrán más Dios que el mundo, ni
más ley que la de la Tierra. (300, 35
40)
35. ¿Q pasará cuando los
hombres se den cuenta de que su
desmedido amor por el mundo y su
culto por lo terreno los ha llevado a un
fracaso doloroso? Tratarán de
encontrar el camino perdido, de
buscar los principios y las leyes de las
cuales se había apartado y en esa
búsqueda, se crearán doctrinas, se
aconsejarán preceptos, surgirán
filosofías, ideas y teorías.
36. Todo esto será el principio de
una nueva y grande batalla, no
promovida ya por mezquinas
ambiciones de poderío terrestre. No
serán ya las armas fratricidas las que
cieguen vidas, destruyendo hogares o
derramando sangre humana; el
combate será diferente, porque
entonces las grandes religiones
combatirán contra las nuevas
doctrinas y las nuevas religiones.
37. ¿Quiénes vencerán en esa
batalla? Ninguna religión resultará
vencedora en esa contienda, acomo
Capítulo 54 Luchas entre Doctrinas, Religiones e Iglesias
459
en esta guerra fratricida que hoy
padecéis, ningún pueblo quedará
triunfante.
38. Sobre la guerra por obtener el
predominio material imperará mi
justicia y más tarde, sobre esa nueva
batalla por lograr la imposición de
alguna doctrina o alguna religión, se
impondrá mi verdad.
39. La única y suprema verdad
brillará como la luz del relámpago en
una noche de tormenta y cada quien,
desde el lugar en que se encuentre,
contemplará ese divino fulgor.
40. A todos llegará mi mensaje y
todos llegaréis a . Todo lo tengo
preparado para los tiempos venideros
y en todos se ha mi voluntad,
porque soy el dueño de los espíritus,
de los mundos, de las razas y de los
pueblos. (288, 33 36 y 43)
El rechazo de las revelaciones de
espíritus y sus curaciones
41. El valle espiritual se acercará
aún más entre los hombres, a darles
testimonio de su existencia y de su
presencia. Por todos los caminos
surgirán señales, pruebas,
revelaciones y mensajes que hablarán
insistentemente de que un nuevo
tiempo se ha abierto.
42. Habrá lucha, habrá conmoción
en los pueblos porque las religiones
sembrarán el temor en quienes den
crédito aquellos mensajes, y la ciencia
negará la verdad a aquellos hechos.
43. Entonces se levantarán los
humildes, revistiéndose de valor, para
testificar la verdad de las pruebas que
hayan recibido; se levantarán los que,
habiendo sido desahuciados por la
ciencia, recobraron espiritualmente
su salud y darán testimonio de casos
milagrosos, reveladores de un poder
infinito y de una sabiduría absoluta.
44. Surgirán de entre los humildes
e ignorados, hombres y mujeres cuya
palabra llena de luz, sorprenda
teólogos, filósofos y científicos y,
cuando la lucha sea mayor, y los
pobres sean humillados y sus
testimonios sean negados por los
soberbios, entonces será el instante en
que Elías llame a los sabios, a los
señores y a los príncipes para ponerles
a prueba.
45. ¡Ay de los falsos y de los
hipócritas en esa hora, porque la
justicia perfecta descenderá hasta
ellos!
46. Será hora de justicia; pero de
ahí se levantarán muchos espíritus a la
vida verdadera, muchos corazones
surgirán a la fe y muchos ojos se
abrirán a la luz. (350, 71 72)
460
461
Capítulo 55 Purificación del mundo y de la Humanidad en el juicio
La voz de advertencia de Dios y
de la naturaleza antes del juicio
1. Os he dicho que se aproxima a
toda la humanidad una prueba muy
grande, tanto que en toda la historia
de sus siglos y edades, no ha tenido
semejanza.
2. Ahora debéis de comprender
que estoy hablando al corazón de
todos vosotros, os estoy haciendo
llegar mensajes y avisos en muchas
formas, para que los hombres mediten
y estén despiertos a mi Ley, como las
vírgenes prudentes de mi parábola.
3. ¿Me escucharán los pueblos y
las distintas naciones del mundo? ¿Me
escuchará este pueblo a quien me
estoy manifestando en esta forma?
Sólo Yo lo sé, mas mi deber de Padre
es poner en el camino de mis hijos
todos los medios para su salvación.
(24, 80 81)
4. En verdad os digo, que si en
este tiempo los hombres no limpian
las manchas que han dejado en su
espíritu, vendrán los elementos como
heraldos anunciando mi justicia y mi
gloria y purificando a la humanidad
de toda impureza.
5. Bienaventurados los hombres,
las mujeres y los niños, que al
comprender la proximidad de aquella
justicia glorifiquen mi nombre
sintiendo que el día del Señor es
llegado porque su corazón les dirá que
el fin del reinado del mal se acerca.
Yo os digo que éstos por su fe, su
esperanza y sus buenas obras serán
salvos más ¡Cuántos de los que vivan
en esos días van a blasfemar! (64, 67
68)
6. El paraíso de los primeros fue
convertido en valle de lágrimas y
ahora sólo es un valle de sangre. Por
eso hoy, que he venido a cumplir la
promesa que hice a mis discípulos,
despierto de su letargo a la
humanidad, dándole mis enseñanzas
de amor para salvarla y busco a los
espíritus que tienen el destino de
levantarse en este tiempo a testificar
mi manifestación y mi palabra con sus
obras.
7. Cuando esos señalados por Mí,
se encuentren reunidos en torno a mi
Ley, la Tierra y los astros se
conmoverán y en el cielo habrá
señales, porque en ese instante la voz
del Señor será escuchada desde un
confín hasta el otro de la Tierra y su
Espíritu Divino rodeado de los
espíritus de los justos, de los profetas
y de los mártires, juzgará al mundo
espiritual y material. Entonces
alcanzará su plenitud el tiempo del
Espíritu Santo. (26, 43 44)
8. Muchos pueblos han caído al
fondo del abismo de la materialidad y
todavía están por caer otros, mas el
dolor de su caída hará que despierten
de su profundo sueño.
Capítulo 55 Purificación del mundo y de la Humanidad en el juicio
462
9. Son aquellas naciones las que
después de un tiempo de esplendor,
rodaron al abismo, para hundirse en la
tiniebla del dolor, del vicio y de la
miseria. No es ahora un pueblo sino
toda la humanidad, la que ciega corre
hacia la muerte y la confusión.
10. La soberbia de los pueblos será
tocada por mi justicia. Recordad a
Nínive, a Babilonia, a Grecia, a
Roma, a Cartago; en ellas encontraréis
profundas lecciones de la justicia
divina.
11. Cuando los hombres, al
empuñar el cetro del poder han dejado
que su corazón se llene de impiedad,
de orgullo y de pasiones insanas,
arrastrando a sus pueblos a la
degeneración, mi justicia se ha
acercado para despojarlos de su
poder.
12. Pero al mismo tiempo he
encendido ante ellos una antorcha que
ilumine el camino de salvación para
su espíritu. ¿Qué sería de los hombres
si en el momento de sus pruebas, los
abandonase a sus propias fuerzas?
(105, 45 47)
13. De precipicio en precipicio fue
el hombre descendiendo espiritual-
mente hasta el grado de negarme y de
olvidarme, hasta el extremo de
negarse a mismo al desconocer su
esencia, su espíritu.
14. Sólo mi misericordia podrá
evitar a los hombres el dolor de tener
que desandar el camino para retornar
a Mí; sólo Yo, en mi amor, sabré
poner al paso de mis hijos los medios
para que encuentren la senda
salvadora. (173, 21 22)
15. El día en que las aguas cesaron
de cubrir la Tierra, hice brillar en el
firmamento el iris de la paz, como
señal del pacto que Dios establecía
con los hombres.
16. Ahora os digo a vosotros: Oh
humanidad del Tercer Tiempo que
sois la misma que habéis pasado por
todas las pruebas, en las cuales os
habéis purificado: Estáis próximos a
experimentar un nuevo caos.
17. Pero vengo a prevenir al pueblo
aleccionado por Mí, y a la humanidad
en general, a la que me he dado a
conocer en este tiempo. Escuchad,
mis hijos: He aquí el arca, penetrad en
ella, Yo os invito.
18. Para vosotros, oh Israel, el arca
es la práctica de mi Ley, todo aquél
que cumpliere mis mandatos, en los
días más amargos, en el trance más
difícil, estará dentro del arca, estará
fuerte y sentirá el abrigo de mi amor.
19. Y a toda esta humanidad, una
vez s le digo: El arca es mi Ley de
amor, todo el que practique el amor y
la caridad con sus semejantes y
consigo mismo, será salvo. (302, 17
19)
20. Yo siempre os he dado tiempo
para vuestra preparación y os he
proporcionado medios para salvaros.
Antes de enviaros mi justicia a
tomaros cuentas al final de una era o
de una etapa, os he manifestado mi
amor, previniéndoos, y exhortándoos
Capítulo 55 Purificación del mundo y de la Humanidad en el juicio
463
al arrepentimiento, a la enmienda y al
bien.
21. Mas, llegada la hora de justicia,
no me he presentado a preguntaros si
ya os habéis arrepentido, si ya os
habéis preparado o si aún permanecéis
sumergidos en el mal y en la
desobediencia.
22. Mi justicia ha llegado en la
hora marcada, y el que supo construir
a tiempo su arca, fue salvo, y el que se
mofó cuando le fue anunciado la hora
de justicia y no hizo nada por su
salvación, ése tuvo que perecer. (323,
51)
El poderío del Mal será
quebrado
23. Hasta ahora no ha sido el amor
humano el que se imponga en el
mundo; ha sido, como lo fuera desde
el principio de la humanidad, la fuerza
la que impera y vence. El que ha
amado ha sucumbido víctima de la
maldad.
24. El mal ha extendido su reino y
se ha hecho fuerte en la Tierra, y es
precisamente en este tiempo cuando
vengo a oponer mis armas a esas
fuerzas, para que el reino del amor y
de la justicia se establezca entre los
hombres.
25. Antes combatiré, porque para
daros la paz de mi Espíritu, es
menester que haga la guerra y
destruya todo mal. (33, 32 33)
26. Los hombres llegarán hasta el
fin de su propio camino y retornarán
por el mismo, recogiendo el fruto de
cuanto sembraron, única forma de que
el arrepentimiento brote de los
corazones, porque quien no reconoce
sus faltas, nada puede hacer por
reparar sus yerros.
27. Un nuevo mundo está en
preparación, las nuevas generaciones
están por llegar; pero antes es
necesario apartar a los lobos
hambrientos para que no hagan presa
de las ovejas. (46, 65 66)
28. Una lepra inmaterial se ha
extendido por la Tierra, carcome
corazones y destruye la fe y la virtud.
Van los hombres cubiertos de harapos
espirituales, saben que nadie pod
descubrir esas miserias porque los
humanos no ven más allá de lo que es
materia.
29. Mas la hora de la conciencia se
acerca; es lo mismo que si dijeseis el
día de Señor o su juicio está por
llegar. Entonces surgirá la vergüenza
en unos y el remordimiento en otros.
30. Los que escuchen esa voz
interna, quemante e inflexible,
sentirán en su interior el fuego que
devora, que extermina y que purifica.
A ese fuego de justicia no puede
resistir el pecador ni nada que no sea
puro. Sólo el espíritu lo puede resistir
porque está dotado de fuerza divina;
así, cuando haya pasado por el fuego
de su conciencia, tendrá que salir
limpio de sus errores. (82, 58 59)
31. Todo el dolor causado por los
hombres, se reunirá en un solo cáliz
que será bebido por los que lo
originaron; y los que nunca se
conmovieron ante el dolor, ahora se
Capítulo 55 Purificación del mundo y de la Humanidad en el juicio
464
estremecerán en su espíritu y en su
materia. (141, 73)
32. Es menester que por un instante
se cierren los cielos para todos, y que
sólo se vuelvan a abrir hasta que un
solo clamor sea el que se eleve de la
Tierra, reconociendo que es uno sólo
el Padre de todos los seres.
33. En verdad os digo, que este
mundo fratricida y egoísta, lo sujetaré
a juicio, y lo acrisolaré hasta ver que
el amor y la luz broten de él y éstos
que hoy llevan a sus pueblos al
abismo, éstos que ahora siembran y
propagan todos los vicios; éstos que
han creado su reino de injusticias,
serán a quienes da por restitución
combatir las tentaciones, destruir la
perversidad y cortar de raíz el árbol
del mal. (151, 14 y 69)
34. El hombre, haciendo uso de su
libre albedrío, ha torcido la ruta hasta
olvidar de quién ha brotado, y ha
llegado hasta el grado de parecerle
extraño a su naturaleza, la virtud, el
amor, el bien, la paz, la fraternidad, y
miran como lo más natural y lícito, el
egoísmo, el vicio y el pecado.
35. La nueva Sodoma está en toda
la Tierra y es menester una nueva
purificación; la buena simiente será
rescatada y con ella se formará una
nueva humanidad. Sobre tierras
fértiles regadas con lágrimas de
arrepentimiento caerá mi semilla, la
que germinará en el corazón de las
futuras generaciones, las cuales
sabrán ofrecer a su Señor un culto
más elevado. (161, 21 22)
36. Yo permitiré que la mano del
hombre lleve la destrucción, la muerte
y la guerra, pero hasta un límite
solamente. De ese límite la justicia, la
perversidad, la ofuscación y la
ambición de los hombres no podrán
pasar.
37. Vendrá entonces mi hoz y ella
cegará con sabiduría lo que sea mi
voluntad, porque mi hoz es de vida, es
de amor y es de verdadera justicia;
pero vosotros, pueblo, ¡velad y orad!
(345, 91)
38. Ayer la Tierra fue valle de
lágrimas, ahora es valle de sangre.
Mañana ¿Qué será? Un campo de
humeantes escombros, por donde pasó
el fuego de la justicia exterminando el
pecado y abatiendo el orgullo de los
hombres sin amor, porque se
olvidaron del espíritu.
39. Aserán arrojados del templo
del saber los mercaderes de la ciencia,
porque lucraron con la luz, porque
profanaron la verdad. (315, 61 62)
40. Llenas de orgullo se levantan
las grandes naciones pregonando su
poderío, amenazando al mundo con
sus armas, haciendo alarde de
inteligencia y de ciencia, sin darse
cuenta de lo frágil que es el mundo
falso que han creado, pues bastaun
débil toque de mi justicia para que ese
mundo artificioso desaparezca.
41. Y será la mano del hombre la
que destruya su propia obra, será su
mente la que invente la forma de
exterminar lo que antes creó.
Capítulo 55 Purificación del mundo y de la Humanidad en el juicio
465
42. Yo haré que sólo queden en pie
aquellas obras humanas que hayan
dado buen fruto a los hombres para
que sigan siendo cultivadas en bien de
las generaciones venideras, mas todo
lo que encerrase un fin perverso o
egoísta será destruido en el fuego de
mi justicia inexorable.
43. Sobre las ruinas de un mundo
creado y destruido por una humanidad
materialista, se levantará un nuevo
mundo, cuyos cimientos serán la
experiencia y tendrá por finalidad el
ideal de su elevación espiritual. (315,
55 56)
Guerras apocalípticas, pestes,
plagas y destrucción
44. Estáis viviendo tiempos de
angustia en los que los hombres se
purifican apurando su cáliz de
amargura; mas aquéllos que han
escudriñado las profecías, ya sabían
que el momento estaba próximo a
llegar, aquél en que las guerras se
desatarían por doquiera al
desconocerse las naciones.
45. Todavía falta que las
enfermedades extrañas y las
epidemias aparezcan entre la
humanidad, confundiendo a los
científicos; y cuando el dolor llegue a
su máximo a los hombres, aún tendrán
fuerzas para gritar: ¡Castigo de Dios!
Mas yo no castigo, sois vosotros los
que os castigáis al apartaros de las
leyes que rigen a vuestro espíritu y
materia.
46. ¿Quién ha desatado y
provocado las fuerzas de la naturaleza
sino la insensatez de los hombres?
¿Quién ha desafiado mis leyes? La
soberbia de los hombres de ciencia.
Mas de cierto os digo, que este dolor
servirá para arrancar de raíz la mala
hierba que ha crecido en el corazón de
la humanidad.
47. Los campos se cubrirán de
cadáveres, los inocentes también
perecerán, unos morirán por el fuego,
otros por el hambre y otros por la
guerra. La Tierra se estremecerá, los
elementos se conmoverán, las
montañas arrojarán su lava y los
mares se encresparán.
48. Yo dejaré que los hombres
lleven su perversidad hasta un límite,
hasta donde se los permita su libre
albedrío, para que horrorizados ante
su propia obra, sientan en su espíritu
el verdadero arrepentimiento. (35, 22
26)
49. El Árbol de la Ciencia se
sacudirá ante la furia del huracán y
dejará caer sus frutos sobre la
humanidad. Mas ¿Quiénes han
desatado las cadenas de aquellos
elementos, si no los hombres?
50. Bien está que los primeros seres
hayan conocido el dolor, a fin de
despertar a la realidad, de nacer a la
luz de la conciencia y de ajustarse a
una Ley; pero el hombre
evolucionado, consciente y
desarrollado de este tiempo, ¿Por q
se atreve a profanar el Árbol de la
Vida? (288, 28)
51. Se desatarán las epidemias en el
mundo y gran parte de la humanidad
perecerá. Serán enfermedades
Capítulo 55 Purificación del mundo y de la Humanidad en el juicio
466
extrañas y raras, ante las cuales la
ciencia será impotente.
52. El universo se limpiará de mala
hierba. Mi justicia separará el
egoísmo, el odio, las incansables
ambiciones. Aparecerán grandes
fenómenos en la naturaleza.
53. Naciones quedarán arrasadas y
comarcas desaparecerán. Es un toque
de alerta para vuestro corazón. (206,
22 24)
Catástrofes naturales en la tierra
54. Humanidad: si todo lo que
habéis dedicado a fomentar guerras
sangrientas, lo hubieseis dedicado a
ejecutar obras humanitarias, vuestra
existencia estaría llena de las
bendiciones del Padre, pero el hombre
ha venido utilizando las riquezas que
ha acumulado, en sembrar la
destrucción, el dolor y la muerte.
55. Esta no puede ser la verdadera
vida, la que deben llevar los que son
hermanos e hijos de Dios. Esta forma
de vivir no está de acuerdo con la Ley
que escribí en vuestra conciencia.
56. Para haceros comprender el
error en que vivís, brotarán volcanes;
el fuego surgirá de la tierra para
exterminar la mala hierba. Los vientos
se desencadenarán, la tierra se
estremecerá y las aguas arrasarán
comarcas y naciones.
57. De esta manera manifestarán
los elementos su resentimiento con el
hombre; han roto con él, porque el
hombre ha ido destruyendo uno tras
otros los lazos de amistad y de
fraternidad que lo ligaban con la
Naturaleza que lo rodea. (164, 40
42)
58. Muchas calamidades vendrán
sobre la humanidad; en la Naturaleza
habrá trastornos, los elementos se
desatarán. El fuego desbastará
comarcas, las aguas de los ríos saldrán
de su cauce, los mares tendrán
cambios.
59. Habrá comarcas que quedarán
sepultadas bajo las aguas y nuevas
tierras aparecerán. Muchas criaturas
perderán la vida y hasta los seres
inferiores al hombre perecerán. (11,
77)
60. Los elementos sólo esperan la
hora de desencadenarse sobre el
mundo para lavar y purificar la tierra.
Cuanto más pecadora y altiva sea una
nación, mayor será mi justicia sobre
ella.
61. Duro y sordo es el corazón de
esta humanidad; será menester que
llegue a ella el cáliz de la amargura
para que escuche la voz de la
conciencia, la voz de la ley y de la
justicia divina. Todo se por la
salvación y la vida eterna de los
espíritus, que son a los que busco.
(138, 78 79)
62. Aquel diluvio que lavó la Tierra
de las impurezas humanas, y el fuego
que descendió sobre Sodoma, los
conocéis ahora como leyendas; sin
embargo, en este tiempo también
contemplaréis cómo la humanidad se
conmoverá al estremecerse la Tierra
bajo la fuerza del aire, del agua y del
Capítulo 55 Purificación del mundo y de la Humanidad en el juicio
467
fuego; sin embargo, os envío
nuevamente un arca, que es mi Ley,
para que se salve el que en ella
penetre.
63. No todos los que en la hora de
la prueba digan; "Padre, Padre", me
amarán, sino aquellos que en sus
semejantes practiquen siempre mi
amor, esos serán salvos. (57, 61 62)
64. Un nuevo diluvio se desatará el
cual lavará la Tierra de la
perversidad humana. Derribará de sus
altares a los falsos dioses, destruirá
piedra por piedra los cimientos de esa
torre de soberbia y de iniquidad y
borrará toda doctrina falsa y toda
absurda filosofía.
65. s este nuevo diluvio no será
de agua como en aquel tiempo porque
la mano del hombre ha desatado todos
los elementos, tanto visibles como
invisibles, en su contra. El mismo
dicta su sentencia, se castiga y se hace
justicia. (65, 31)
66. Los elementos darán voces de
justicia y al desatarse harán que
desaparezcan porciones de tierra y se
conviertan en mar y que desaparezcan
mares y en su lugar surja la tierra.
67. Los volcanes harán erupción
para anunciar el tiempo del juicio y
toda la Naturaleza se agitará y
conmoverá.
68. Orad para que sepáis
comportaros como los buenos
discípulos, porque ese será el tiempo
propicio en que la Doctrina
Espiritualista Trinitaria Mariana
cunda en los corazones. (60, 40 41)
69. Tres cuartas partes del haz de la
Tierra desaparecerán y sólo una parte
quedará salva para ser refugio de los
que sobrevivan al caos. Vosotros
veréis el cumplimiento de muchas
profecías. (238, 24)
70. No os confundáis, porque antes
de que el Sexto Sello se cierre,
sucederán grandes acontecimientos,
los astros darán grandes señales, las
naciones de la Tierra gemirán y de
este planeta tres partes desaparecerán
y sólo una quedará en la cual brotará
la simiente del Espíritu Santo como
una nueva vida.
71. La humanidad comenzará una
nueva existencia unida por una sola
Doctrina, una sola lengua y un mismo
lazo de paz y de fraternidad. (250, 53)
72. Os hablo del dolor al que os
hacéis acreedores, el que habéis ido
acumulando y que se desbordará
llegada la hora.
73. Yo nunca ofrecería semejante
cáliz a mis hijos, pero en mi justicia sí
puedo permitir que recojáis el fruto de
vuestra maldad, soberbia e insensatez,
para que volváis arrepentidos a Mí.
74. Los hombres han desafiado mi
poder y mi justicia al profanar con su
ciencia el templo de la Naturaleza en
la que todo es armonía, y su juicio va
a ser inexorable.
75. Se desatarán los elementos, se
conmoverá el Cosmos y se
estremecerá la Tierra. Entonces habrá
pavor en los hombres y querrán huir,
mas no habrá a nde encaminar sus
pasos; querrán detener las fuerzas
Capítulo 55 Purificación del mundo y de la Humanidad en el juicio
468
desencadenadas, y no podrán, porque
se sentirán responsables, y tardía-
mente arrepentidos de su temeridad e
imprudencia, buscarán la muerte para
escapar al castigo. (238, 15 17)
76. Si los hombres conocieran sus
dones ¿Cuántos sufrimientos
aliviarían! Pero han preferido
permanecer ciegos o aletargados,
mientras dejan que se aproximen
tiempos de mayor dolor.
77. Mi Doctrina viene a iluminaros
para que os liberéis de esos grandes
sufrimientos anunciados a la
humanidad a través de los profetas de
los tiempos pasados.
78. En la elevación de vuestra vida
es donde podréis encontrar esa
potestad o virtud para libraros de la
acción de los elementos desatados,
porque no es solamente la fe o la
oración las armas que os dan el
triunfo sobre las vicisitudes y
adversidades de la vida; esa fe y esa
oración tienen que ir acompañadas de
una vida virtuosa, limpia y buena.
(280, 14 15 y 17)
79. Pronto principiaun tiempo de
grandes acontecimientos para el
mundo. La Tierra se estremecerá, y el
sol hará caer sobre este mundo, rayos
candentes que quemarán su superficie.
Los continentes, de un punto al otro,
serán tocados por el dolor, los cuatro
puntos de la Tierra sufrirán la
purificación y no habrá criatura que
no sienta el rigor y la expiación.
80. Y después de este gran caos,
volverán las naciones a recobrar la
calma y los elementos naturales se
aquietarán. Después de esa noche de
tempestad en que vive este mundo,
aparecerá al iris de la paz y todo
volverá a sus leyes, a su orden y
armonía.
81. Veréis de nuevo el cielo limpio
y los campos fecundos, las aguas en
su corriente volverán a ser puras y el
mar será clemente; habrá frutos en los
árboles y flores en los prados y las
cosechas serán abundantes. Y el
hombre, que habrá sido purificado y
sano, volverá a sentirse digno y verá
preparado su camino para su
ascensión y retorno a Mí.
82. Todo ser se limpio y
desmanchado desde su principio para
que sea digno de poseer el nuevo
tiempo que se acerca, porque he de
cimentar sobre bases firmes a la nueva
humanidad. (351, 66 69)
La justicia amorosa y la piedad
de Dios
83. Se acerca la hora en que el
juicio en plenitud se haga sentir en el
mundo. Toda obra, palabra y
pensamiento serán juzgados. Desde
los grandes de la Tierra que gobiernan
a los pueblos, hasta los más pequeños
serán pesados en mi balanza divina.
84. Mas no confundáis justicia con
venganza, ni restitución con castigo,
porque Yo sólo permito que recojáis
los frutos de vuestra siembra y los
comáis para que conozcáis por su
sabor y su efecto si son buenos o
nocivos, si sembrasteis bien o mal.
85. La inocente sangre derramada
por la maldad humana, el luto y el
Capítulo 55 Purificación del mundo y de la Humanidad en el juicio
469
llanto de viudas y huérfanos, el paria
que sufre miseria y hambre claman
justicia; y mi justicia perfecta y
amorosa, pero inexorable, desciende
sobre todos. (239, 21 23)
86. Mi justicia pasará sobre toda
criatura y tocará a todo ser humano,
como en aquel tiempo el ángel del
Señor pasó sobre Egipto dando
cumplimiento a mi justicia,
salvándose de ella tan sólo los que
habían señalado su puerta con la
sangre del cordero.
87. En Verdad os digo que en este
tiempo será salvo todo aquel que vele
y tenga fe en la palabra y en las
promesas del Salvador, el Cordero
Divino que se inmoló para enseñaros
a orar y a cumplir con perfecto amor
la misión de vuestra restitución,
porque mi sangre, como un manto de
amor, lo protegerá; mas el que no
velase, el que no creyese o
blasfemase, ése será tocado para que
despierte de su letargo. (76, 6 7)
88. Cuando de lo más elevado de
los hombres surja el grito de
imploración hacia mí, diciéndome:
"Padre mío, salvador nuestro, venid a
nosotros, que perecemos", mi divina
fuerza les hará sentir mi presencia, les
manifestaré mi infinita piedad y una
vezs les probaré. (294, 40)
89. El camino rutinario de vuestra
vida se verá azotado de pronto por
recios vendavales, pero luego brillará
en el infinito la luz de una estrella
cuyos destellos darán la paz, la luz y
la calma que el espíritu encarnado
necesita para meditar en lo eterno.
(87, 52)
El efecto del juicio
90. Y cuando parezca que todo ha
terminado para el hombre y que la
muerte es la que ha vencido o que el
mal es el que ha triunfado, de las
tinieblas surgirán los seres a la luz; de
la muerte resucitarán a la verdadera
vida, y del abismo del mal se
levantarán a practicar la Ley eterna de
Dios.
91. No todos conocerán el abismo
porque así como unos han procurado
permanecer aislados de esa guerra de
pasiones, de ambiciones, de odios y
han vivido en las afueras de la Nueva
Sodoma, otros que si habían pecado
mucho, sabrán detenerse a tiempo, y
con su arrepentimiento oportuno y su
completa regeneración, evitarán
muchas lágrimas y mucho dolor. (174,
53 54)
92. "Ni piedra sobre piedra" de
toda esa estructura moral y material
de esta humanidad quedará, porque
para que aparezca en esta Tierra el
"nuevo hombre", es menester borrar
toda mancha, destruir todo pecado y
dejar tan sólo lo que contenga buena
simiente.
93. El esplendor de mi presencia y
de mi justicia será contemplado en
todo el Orbe y ante esa luz caerán los
ídolos, se olvidarán las tradiciones
rutinarias y los ritos estériles serán
abandonados.
Capítulo 55 Purificación del mundo y de la Humanidad en el juicio
470
94. Una sola puerta quedará abierta
para la salvación de los hombres: la
de la espiritualidad, el que quiera
salvarse tendrá que dejar su orgullo,
su falsa grandeza, sus bajas pasiones,
su egoísmo.
95. Muy amargo será el cáliz que
en la gran batalla habrán de beber los
hombres, sin embargo, os digo:
Bienaventurados los que beban de ese
cáliz y una vez purificados dejen la
Tierra, porque cuando ellos vuelvan
en otros cuerpos a este mundo, su
mensaje será de luz, de paz y
sabiduría. (289, 60 61)
96. Todavía faltan los últimos
combates con sus amarguras y los
últimos torbellinos. Falta aún que
todas las fuerzas se agiten y los
átomos se remuevan en un caos para
que, después de todo ello, venga un
letargo, una fatiga, una tristeza y un
hastío que aparenten la muerte.
97. Y ésa será la hora en que se
escuche en lo sublime de las
conciencias el eco vibrante de un
clarín que, desde el Más Allá, os
anuncie que el Reino de la Vida y de
la Paz se acerca entre los hombres de
buena voluntad.
98. Y ante esa voz, los muertos
resucitarán, derramando lágrimas de
arrepentimiento y a ellos recibirá el
Padre como a los hijos pródigos
cansados por la gran jornada y
fatigados por la gran lucha, para sellar
sus espíritus con el ósculo de amor.
99. Desde ese día, el hombre
abominará la guerra, arrojará de su
corazón el odio y el rencor, perseguirá
al pecado y comenza una vida de
restauración y de reconstrucción.
Muchos se sentirán inspirados por una
luz que antes no contemplaron y se
levantarán a crear un mundo de paz.
100. Será sólo el principio del
tiempo de gracia, de la Era de paz.
101. La edad de piedra está distante
ya. La era de la ciencia pasará y luego
vendrá a florecer entre los hombres la
Era del Espíritu.
102. La fuente de la vida revelará
grandes misterios, para que los
hombres edifiquen un mundo fuerte
en la ciencia del bien, en la justicia, en
el amor. (235, 79 83)
471
XIII. Transformación y Consagración del Mundo y de la
Creación
Capítulo 56 Triunfo y Reconocimiento de la obra espiritual de
Cristo
Difusión del Espiritualismo a
través de enviados de Dios
1. Mi Ley será el arca de
salvación en este tiempo; cuando las
aguas del diluvio de maldades, de
dolores y miserias se hayan desatado,
en verdad os digo que los hombres de
otras naciones, en caravanas llegarán
a este país atraídos por su
espiritualidad, su hospitalidad y paz, y
cuando hayan conocido esta
revelación y tengan fe en lo que dije
en mi nueva venida como Espíritu
Santo, les nombraré también israelitas
por el espíritu.
2. Entre esas multitudes estarán
mis emisarios, a quienes haré retornar
a sus pueblos para llevar a sus
hermanos el divino mensaje de mi
palabra.
3. Mas no todos vendrán a esta
nación para conocer la enseñanza que
os traje, porque muchos la recibirán
espiritualmente. (10, 22)
4. Todos recibiréis la paz, según
la hayáis labrado, mas os prometo
mejores tiempos.
5. Después de la depuración que
ha de hacerse en la Tierra, vendrán
seres enviados por Mí, espíritus
virtuosos con grandes misiones a
formar la familia obediente.
6. Cuatro generaciones después de
la vuestra pasarán, para que mi
Doctrina se extienda por el Orbe y
recoja hermosos frutos. (310, 50)
La lucha por el reconocimiento
de la Nueva Palabra
7. Hoy es una corta porción la que
me circunda, pero mañana serán
inmensas las multitudes que me
rodeen; entre ellas vendrán los
fariseos, los hipócritas, buscando
errores en mi Doctrina para excitar el
ánimo de las turbas contra mi Obra.
Ellos no saben que antes de que
escudriñen mi palabra, ellos serán
escudriñados. (66, 61)
8. En aquel tiempo me juzgaron
tres jueces: Anás, Pilatos y Herodes, y
el pueblo cumplió en la sentencia.
Ahora os digo que son muchos mis
jueces y mayor número los que me
harán sentir el dolor en este tiempo.
9. Pero cuando más abominen los
hombres de mi Ley y mi Doctrina,
cuando sea más perseguido y negado,
surgirá la voz de los hombres de fe,
porque no sucederá lo que en el
Capítulo 56 Triunfo y Reconocimiento de la obra espiritual de Cristo
472
Segundo Tiempo, ahora no estaré
solo. (94, 67)
10. Habrá un instante en que mi
palabra dada en este tiempo,
aparentemente quede borrada del haz
de la Tierra.
11. Entonces se levantarán los
hombres inventando doctrinas
espiritualistas, enseñando nuevas
leyes y preceptos, se dirán maestros,
apóstoles, profetas y enviados, y Yo,
por un tiempo, les dejaré hablar y
sembrar, les dejaré cultivar su
simiente, a fin de que al recoger el
fruto, sepan qué fue lo que sembraron.
12. El tiempo y los elementos
pasarán sobre sus siembras y su paso
será como un juicio para cada uno de
esos seres.
13. Es menester que el mundo sepa
de la impostura, para que reconozca la
verdad. Entonces, la verdad y la
esencia que en este tiempo os
entregué, volverán a resurgir entre la
humanidad en toda su pureza y
espiritualidad. (106, 9 10)
El poder de la Doctrina del
Espíritu Santo
14. Una nueva era se ha abierto
para la humanidad, es la era de la luz,
cuya presencia marcará un alto en el
camino espiritual de todos los
hombres, a fin de que despierten,
mediten, se despojen del fardo pesado
de sus tradiciones, de su fanatismo y
de sus errores, para después levantarse
a una nueva vida.
15. Unas antes y otras después,
todas las religiones y sectas irán
llegando ante el Templo invisible,
ante el Templo del Espíritu Santo que
está firme como una columna que se
eleva al infinito, en espera de los
hombres de todos los pueblos y
linajes.
16. Cuando todos hayan penetrado
al interior de mi santuario para orar y
meditar, alcanzarán unos y otros el
mismo conocimiento de mi verdad;
por lo que una vez terminado ese
ALTO en el camino, todos se
levantarán unidos en una misma Ley y
tendrán una misma forma de rendir
culto a su Padre. (12, 94 96)
17. Yo, en unión del pueblo que
estoy formando y al cual saqué de la
oscuridad y la ignorancia, daré
cumplimiento a las profecías dadas en
los tiempos pasados y ante mis
pruebas y prodigios se estremecerá el
mundo y los teólogos e intérpretes de
las profecías quemarán sus libros y se
prepararán para estudiar esta
revelación. Hombres con título,
hombres de ciencia, hombres de cetro
y corona, se detendrán a escuchar mi
Doctrina y muchos dirán: ¡Cristo, el
Salvador, ha vuelto! (84, 60)
18. De cierto os digo que mi
palabra hará cambiar la faz de vuestro
mundo actual y de toda vuestra vida.
19. Para los hombres de este
tiempo, el mundo y sus placeres son la
razón de su vida, más pronto sabrán
anteponer el espíritu al cuerpo, y el
cuerpo al vestido, y en vez de ir tras
las glorias mundanas, buscarán la
inmortalidad del espíritu.
Capítulo 56 Triunfo y Reconocimiento de la obra espiritual de Cristo
473
20. Habrá al principio fanatismo
por lo espiritual, el cumplimiento será
llevado al extremo; mas luego se
serenarán los corazones y la
espiritualidad surgirá llena de verdad
y de pureza. (82, 30 31)
21. Mi Doctrina causará grandes
revoluciones en el mundo, habrá
grandes transformaciones en las
costumbres e ideas y hasta en la
Naturaleza habrá cambios; todo esto
señalará la entrada de una nueva era
para la humanidad y los espíritus que
en breve tiempo enviaré a la Tierra,
hablarán de todas estas profecías para
ayudar a la restauración y elevación
de este mundo, explicarán mi palabra
y analizarán los hechos. (152, 71)
22. Un nuevo canto surgirá del
espíritu de todos los que no podían
contemplarme y que al fin me vieron,
porque a pesar de sus imperfecciones,
me buscaban, y ya sabéis que el que
me busca siempre me encuentra.
23. En cuanto a los que me han
negado, a los que han huido de Mí, a
los que han callado mi nombre, a los
que desmienten mi presencia, serán
puestas en su camino aquellas pruebas
que les hagan abrir los ojos y
contemplar también la verdad. (292,
35 36)
24. Como un río que corre con
ímpetu arrastrándolo todo, así será el
torrente que formen las multitudes
espiritualistas, río que nadie podrá
detener porque su fuerza será
invencible, mas aquél que a su paso
quisiera interponerse como obstáculo,
será arrastrado por la corriente.
25. ¿Quién podtener en la Tierra
potestad para detener la evolución de
los espíritus o el curso de los planes
de Dios? Nadie; el único Ser absoluto
en poder y en justicia es vuestro Padre
y El ha ordenado que todo espíritu
avance hacia la perfección.
26. Si por instantes mis leyes
divinas han sido desobedecidas por
los hombres, hago que mi voz, cual si
fuese el eco de una campana sonora,
sea escuchada hasta por los muertos a
la vida espiritual. (256, 40 42)
27. Cuando la Humanidad conozca
mi Enseñanza y penetre en su sentido,
depositará en ella su confianza y se
afirmará en la creencia de que es el
certero camino, la guía para todo ser
que quiera vivir en la justicia, en el
amor y en el respeto hacia sus
semejantes.
28. Cuando esta doctrina se asiente
en el corazón de los hombres, se
iluminará la vida del hogar,
fortaleciendo a los padres en la virtud,
a los matrimonios en la fidelidad, a
los hijos en la obediencia y colmará
de sabiduría a los maestros, hará
magnánimos a los gobernantes e
inspirará a los jueces, para que hagan
verdadera justicia; los científicos se
verán iluminados y esta luz les
revelará grandes secretos para el bien
de la Humanidad y para su evolución
espiritual. Así empezará una nueva
era de paz y de progreso. (349, 35)
Capítulo 56 Triunfo y Reconocimiento de la obra espiritual de Cristo
474
La aceptación del regreso de
Cristo en todo el mundo
29. Cuando el hombre haya
descendido al fondo del abismo y
cansado de luchar y sufrir ya no tenga
fuerzas ni para salvarse a mismo,
verá maravillado cómo surge del
fondo de su misma flaqueza, de su
desesperación y desengaño, una
fuerza desconocida que es la que
emana del espíritu, el cual al darse
cuanta de que ha llegado la hora de su
liberación, batiendo las alas se
levantará de los escombros de un
mundo de vanidades, de egoísmo y de
mentiras para decir: ahí está Jesús el
repudiado, El vive, en vano le hemos
querido matar a cada paso y en cada
día; vive y viene para salvarnos y
darnos todo su amor. (154, 54)
30. En verdad os digo, que si en
aquel tiempo hasta los reyes se
maravillaron de la humildad en que
nací, en este tiempo también habrá
sorpresa cuando todos sepan el medio
humilde que elegí para entregaros mi
palabra. (307, 52)
31. Ahora se encuentra la
humanidad en preparación. Es mi
justicia la que le prepara, sin que
todavía los hombres se enteren de
ello, porque en su soberbia, en su
orgulloso materialismo, todos los
acontecimientos de su vida que le son
inexorables, los atribuye al acaso.
32. Pero ya llegará mi llamado a
los corazones y entonces se acercarán
contritos a pedirme que su orgullo y
sus errores les sean perdonados.
33. Esa será la hora crucial para el
espíritu de la humanidad, en la que
por un instante experimente el vacío
absoluto, después de sus grandes
desengaños, cuando compruebe lo
falso de su grandeza, lo frágil de su
poder, lo erróneo de sus ideologías.
34. Mas ese estado de confusión no
se prolongará mucho, porque para
entonces mis emisarios estarán
avanzando, extendiendo mi nuevo
mensaje.
35. Otra vez, como en tiempos
pasados, en que del Oriente
avanzaban los misioneros de mi
Doctrina extendiendo el conocimiento
de mi palabra hacia el Occidente, así
en este tiempo, volverá el mundo a
ver a mis emisarios, llevando a los
pueblos y a los hogares la luz de este
mensaje.
36. ¿Le extrañaría a los hombres
que ahora la luz vaya de Occidente
hacia Oriente? ¿Irán por esta causa a
desconocer el mensaje que mis
portadores les llevan en mi nombre?
(334, 42 45)
37. Hay razas enteras que no me
reconocen, hay pueblos que se
obstinan en apartarse de mis leyes, en
no conocer mi Doctrina, en oponerse
a ella juzgándola impropia de este
tiempo.
38. Son los que no me han
comprendido, son los obstinados en
las libertades terrestres; son los que
muchas veces practican el bien por
conveniencia propia y no por
elevación del espíritu.
Capítulo 56 Triunfo y Reconocimiento de la obra espiritual de Cristo
475
39. Mas para cada pueblo y raza,
preparada está mi justicia y las
pruebas, y ellas están llegando día tras
día para al fin fortalecer su corazón y
espíritu, como si fuesen tierras
laborables, y una vez preparadas
depositar en sus entrañas la semilla, la
simiente eterna de mi amor, de mi
justicia y de mi luz.
40. ¡Y esos pueblos hablarán con
amor de Mí, esas razas nacerán para la
esperanza en y habrá cánticos en
el espíritu de todos los pueblos de esta
humanidad, coros de alabanza y de
amor al único Señor de todos los
hombres! (328, 12)
476
477
Capítulo 57 Reversión y transformación en todos los ámbitos
Conocimientos nuevos y más
profundos
1. Se acerca el tiempo en que las
revelaciones espirituales, descubran a
la humanidad la senda luminosa para
llegar a conocer los misterios que se
esconden en el seno de la Creación.
2. La luz de mi espíritu os
revelará la forma de adquirir la
verdadera ciencia que le permita al
hombre ser reconocido y obedecido
por las criaturas que os rodean y por
los elementos de la Creación,
cumpliéndose así mi voluntad de que
el hombre llegase a enseñorearse de la
Tierra, mas eso será cuando el espíritu
del hombre iluminado por la
conciencia, haya impuesto su potestad
y su luz a las flaquezas de la materia.
(22, 19)
3. Ya está próximo el día en que
los hombres comprendan la
importancia que tiene el espíritu,
porque muchos, creyendo no creen y
otros, viendo no ven. Mas cuando
palpen la verdad reconocerán que
sería infantil, injusto e insensato
seguir sustentando con frutos del
mundo a un ser que pertenece a otra
vida.
4. Entonces buscarán la luz en las
religiones y en su ansiedad y angustia
por encontrar la verdad, abolirán lo
falso de las doctrinas y destruirán todo
lo superficial y lo externo que
encuentren en los diversos cultos,
hasta descubrir la esencia divina.
(103, 42)
5. La humanidad tendrá que
cansarse de seguir sembrando odio,
violencia y egoísmo. Cada semilla de
odio que siembre se le multiplicará en
tal forma, que no le bastarán sus
fuerzas para recoger su cosecha.
6. Este resultado imprevisto y
superior a su poder humano, le
detendrá su vertiginosa e insensata
carrera. Después, Yo haré un milagro
en cada corazón al hacer brotar la
caridad, en donde sólo había egoísmo.
7. Volverán los hombres a
atribuirse toda perfección, saber y
justicia. Recordarán que Jesús dijo:
"No se mueve la hoja del árbol sin la
voluntad del Padre"; porque hoy,
según el sentir del mundo, la hoja del
árbol, los seres y los astros se mueven
por el acaso. (71, 30)
8. Cuando mi voz se haga oír en
forma espiritual en la humanidad,
sentirán los hombres vibrar algo que
siempre había estado en ellos, aunque
sin poderse manifestar con libertad.
Será el espíritu quien, animado por la
voz de su Señor, se levante
respondiendo a mi llamado.
9. Entonces comenzará una nueva
era en la Tierra, porque dejaréis de ver
la vida desde abajo y comenzaréis a
contemplarla, a conocerla y a gozarla
Capítulo 57 Reversión y transformación en todos los ámbitos
478
desde las alturas de vuestra elevación
espiritual. (321, 38 39)
10. Cuando ya no sea la mente la
que lleve al espíritu a observar o a
profundizarse en la ciencia, sino el
espíritu el que eleve y guíe a la mente,
será cuando el hombre descubra lo
que ahora le parece inescrutable y
que, sin embargo, está destinado a
serle revelado, cuando haya
espiritualizado su inteligencia. (295,
37)
11. Os he dicho que llegará el
momento en que la luz brote en todos
los lugares, en todos los países, en
todos los continentes; esa luz brillará
de acuerdo con la preparación
espiritual del hombre; mas a través de
ella se formará una nueva y más
acertada idea de la creación, una
nueva etapa de evolución espiritual.
(200, 41)
12. Cuando los hombres lleguen a
pensar universalmente en el amor,
cada quien tratará de perfeccionarse,
de cumplir, de servir mejor a los
demás; será innecesario todo temor al
castigo, el hombre no cumplirá por
temor, sino por convicción, entonces
habrá evolucionado espiritual e
inteligentemente la humanidad. (291,
25)
13. Cuando esta semilla haya
germinado en el corazón de los
pueblos que forman la humanidad,
habrá un cambio absoluto en la vida
de los hombres. Cuán grande será la
diferencia que demuestren tanto en su
vida humana, como en su culto
espiritual, cuando se establezca la
comparación entre la forma de vivir,
de creer, de adorar, de luchar y
pensar, de los hombres de los tiempos
pasados y de los que practiquen la
espiritualidad.
14. De aquel tiempo de fanatismo,
de idolatría, de materialidad y
absurdas creencias, no quedará ni
piedra sobre piedra; todos los errores
que vuestros antepasados y vosotros
mismos leguéis a esas generaciones
venideras, serán destruidos; todo lo
que no tenga esencia de bien y de
verdad no perdurará, pero todo lo
bueno que hayáis heredado, eso
tendrán que conservarlo.
15. Esta Doctrina, expuesta en una
forma más espiritual que en los
tiempos pasados, tendrá que luchar
entre hombres, pueblos, religiones y
sectas, para abrirse paso y llegar a
establecerse, mas pasado el momento
de confusiones, vendrá a los hombres
la paz y se recrearán extrayendo de mi
palabra el contenido que en ha
guardado siempre.
16. El concepto sobre mi divinidad,
sobre la vida espiritual y sobre la
finalidad de vuestra existencia irá
tomando el cauce verdadero, porque
cada hombre será un buen intérprete
de cuanto os fue dicho en parábola y
en sentido figurado por vuestro
Maestro, por sus enviados y profetas.
17. Aquel lenguaje sólo en parte
fue comprendido por los hombres; era
la lección que les estaba asignada de
acuerdo con su capacidad espiritual y
Capítulo 57 Reversión y transformación en todos los ámbitos
479
mental, pero ellos, queriéndolo saber
todo llegaron a turbarse y a
confundirse, dando interpretaciones
materiales a lo que sólo podía
analizarse en forma espiritual. (329,
22 26)
Instrucción a través de enviados
de Dios
18. Os he prometido enviar a morar
entre vosotros a los espíritus de
grande luz, que esperan tan sólo el
momento de acercarse a la Tierra para
encarnar y cumplir una gran misión de
restauración.
19. Cuando aquellos seres habiten
este mundo, ¿qué tendréis que
enseñarles? Nada, de cierto os digo,
porque ellos vendrán a enseñar, no a
aprender.
20. Os maravillaréis de escucharles
desde la infancia hablando de
enseñanzas profundas, sosteniendo
conversaciones con los hombres de
ciencia y con los teólogos,
asombrando con su experiencia a los
ancianos y aconsejando la buena
senda a la juventud y a la niñez.
21. Bienaventurado el hogar que
recibiese en su seno a uno de estos
espíritus. ¡Cuán graves serán los
cargos que se hagan a quienes traten
de impedir el cumplimiento de mis
enviados! (238, 30 31)
22. Vuelvo a deciros que no os
faltarán en el mundo hombres dotados
de gran luz, que iluminen vuestra
senda y siembren de amor vuestra
vida.
23. Siempre ha tenido la
humanidad la presencia de esos
hombres en la Tierra y vienen tiempos
en que lleguen al mundo las grandes
legiones de espíritus de gran luz,
quienes vendrán a destruir el falso
mundo que habéis creado, para
levantar uno nuevo donde se respire
paz e impere la verdad.
24. Mucho van a padecer ellos por
causa de la maldad de los hombres;
mas no será nada nuevo, ya que
ninguno de los enviados de Dios ha
escapado a la persecución, a la burla y
a las ofensas. Ellos tendrán que venir
al mundo y habitar en él, porque su
presencia es necesaria en la Tierra.
25. Llegarán llamando con amor al
corazón de la humanidad; su palabra,
impregnada de la justicia del Padre,
tocará el orgullo y la soberbia de
todos los que han cambiado la
vestidura de humildad de su espíritu,
por el atavío de la vanidad, del
orgullo, del falso poder y la falsa
grandeza.
26. Estos serán los primeros que se
levanten, señalando con su índice
tembloroso por la ira a mis enviados;
pero eso servirá para que en cada
prueba a que sean sometidos mis
siervos, puedan dar grandes
testimonios de la verdad que al mundo
han traído.
27. No sabéis ahora en que caminos
de la vida humana tendrán que surgir,
mas Yo os digo que unos aparecerán
en el seno de las grandes religiones,
esos lucharán por la unificación y la
armonía espiritual de todos los
hombres.
Capítulo 57 Reversión y transformación en todos los ámbitos
480
28. Otros se levantarán entre los
hombres de ciencia para mostrar con
el fruto de sus inspiraciones que la
verdadera finalidad de la ciencia, es la
de perfeccionamiento espiritual del
hombre y no su miseria y
destrucción.
29. Y así en cada sendero
aparecerán mis siervos llevando en su
corazón mi Ley y testificando con
palabras y obras lo que os he venido a
hablar en este tiempo. (255, 43 47)
La metamorfosis del ser humano
30. Os estoy profetizando un
mundo nuevo y una humanidad
espiritualizada y nuevamente cuando
esta palabra sea conocida, no será
creída.
31. Pasarán generaciones y más
generaciones; la soberbia de los
hombres desatará tempestades y
diluvios, pestes y plagas y el ¡ay! de
la humanidad conmoverá los espacios.
32. Mas después de todo ello, los
nuevos moradores, comenzarán una
vida de reflexión y de espiritualidad,
aprovechando el caudal inmenso de
experiencia que las generaciones
pasadas les legaron, y empezará a
germinar la divina semilla.
33. En cada espíritu existe el
germen divino, puesto que de ha
brotado, y así como vuestros hijos
heredan los rasgos o el carácter de sus
padres, también los espíritus revelarán
al fin, lo que de su Padre Celestial han
heredado: el amor. (320, 9 11)
34. Después del nuevo diluvio,
brillará el iris como símbolo de paz y
de un nuevo pacto que espiritualmente
hará la humanidad con su Señor.
35. La lucha debéis esperarla
grande, porque tendréis todos que
luchar contra el dragón del mal, cuyas
armas son la ambición, el odio, el
poder terrenal, la lujuria, la vanidad,
el egoísmo, la mentira, la idolatría y el
fanatismo; todas las fuerzas del mal,
nacidas del corazón humano contra
las que tendréis que combatir con gran
valor y fe hasta vencerlas.
36. Cuando el dragón de vuestras
pasiones haya sido muerto por
vuestras armas de luz, un mundo
nuevo aparecerá delante de los
hombres, un mundo nuevo, siendo el
mismo, pero el cuál parecerá mas
hermoso, porque entonces los
hombres sabrán tomarlo para su
bienestar y progreso, infiltrando a
todas sus obras un ideal de
espiritualidad.
37. Los corazones se ennoblecerán,
las mentes tendrán luz, el espíritu
sabrá manifestar su presencia. Todo lo
bueno prosperará, todo lo elevado
servirá de simiente a las obras
humanas. (352, 61 64)
38. Hasta el abismo ha descendido
el hombre y hasta allí le ha
acompañado la conciencia en espera
del instante propicio de ser escuchada.
Pronto esa voz se hará oír en el
mundo con una fuerza tan grande que
ahora no podéis imaginar.
39. Pero que hará a la humanidad
salir de su abismo de orgullo, de
materialismo y de pecado para lavarse
en las aguas de su arrepentimiento y
Capítulo 57 Reversión y transformación en todos los ámbitos
481
comenzar a elevarse por el camino de
la espiritualidad.
40. Yo ayudaré a todos mis hijos
porque soy la resurrección y la vida
que viene levantando de su tumba a
los muertos.
41. En esta vida que hoy vengo
ofreciendo a la humanidad, los
hombres harán mi voluntad
renunciando al libre albedrío por
amor, persuadidos de que quien hace
la voluntad del Padre no es un siervo
ni un esclavo, es un hijo verdadero de
Dios. Entonces conoceréis la
verdadera dicha y la paz perfectas que
son fruto del amor y de la sabiduría.
(79, 32)
42. Yo os digo que en este Tercer
Tiempo, aunque os parezca un
imposible, la regeneración y la
salvación de la humanidad, no será
difícil, puesto que la obra de
redención es obra divina.
43. Mi amor será el que vuelva a
los hombres al camino de luz y de
verdad. Mi amor penetrando sutil-
mente en cada corazón, acariciando a
cada espíritu, manifestándose a través
de cada conciencia, transformará las
duras rocas en sensibles corazones,
hará de los hombres materialistas,
seres espiritualizados y ha de los
pecadores empedernidos, hombres de
bien, de paz y de buena voluntad.
44. Os hablo así, porque nadie
mejor que Yo conoce la evolución de
vuestro espíritu y que esta
humanidad, a pesar de su gran
materialismo, de su amor por el
mundo y de sus pasiones
desarrolladas hasta el máximo del
pecado, lo en apariencia vive
aferrada a la carne y a la vida
material. Yo que en cuanto sienta
en su espíritu el toque amoroso de mi
amor, vendrá presto a para
despojarse de su carga y seguirme por
el camino de verdad que, sin darse
cuenta, mucho desea recorrer. (305,
34 36)
45. Estad alerta y seréis testigos de
la conversión de los que me habían
desconocido, como también veréis el
retorno de los que se habían alejado
del camino verdadero.
46. Hombres de ciencia que
dedicaron su vida a buscar elementos
y fuerza para destruir y que al sentir
que su juicio se aproxima, tornarán a
la senda de la verdad para consagrar
sus últimos días a la reconstrucción
moral y material del mundo.
47. Otros que en su orgullo habían
tratado de ocupar mi lugar en los
espíritus, y que descenderán de sus
sitiales para imitarme en la
humanidad. Y también hombres que
un día agitaron a los pueblos y
promovieron guerras, que llegarán a
reconocer sus errores y a buscar
angustiosamente la paz de los
hombres. (108, 39)
48. Cuando mi luz haya penetrado
en todos los corazones y los hombres
que conducen a los pueblos, los que
imparten enseñanza y todos los que
desempeñan las más importantes
misiones, se dejen guiar e inspirar por
esa luz superior que es la conciencia,
Capítulo 57 Reversión y transformación en todos los ámbitos
482
entonces podréis los unos esperar de
los otros. Entonces podréis tener fe en
vuestros hermanos, porque mi luz
estará en todos, y en mi luz estará mi
presencia, y mi justicia de amor. (358,
29)
49. Mi enseñanza será nuevamente
oída por la humanidad, más no será
por que mi Ley haya retornado a los
hombres, porque siempre ha estado
escrita en su conciencia; serán los
hombres quienes retornen al camino
de la Ley.
50. Será este mundo una semejanza
del hijo pródigo de mi parábola,
también como aquél, encontrará al
Padre en su sitio, esperándole para
estrecharle con amor y sentarle a
comer en su mesa.
51. Todavía no es llegada la hora
del retorno de esta humanidad hacia
Mí, aún conserva parte de su heredad,
la que tendrá que derrochar en festines
y placeres hasta quedarse desnuda,
hambrienta y enferma para elevar
entonces la mirada hacia su Padre.
52. Es menester conceder a los
hombres que sean ambiciosos de los
bienes de la Tierra unos instantes más,
para que su desengaño sea absoluto;
para que al fin lleguen a convencerse
de que el oro, el poder, los títulos y
los placeres de la carne, no les darán
jamás la paz ni el bienestar de su
espíritu.
53. La hora del examen con la luz
de la conciencia se acerca para toda la
humanidad; ahí estarán los sabios, los
teólogos, los científicos, los pode-
rosos, los ricos y los jueces,
preguntándose cuál ha sido el fruto
espiritual, moral o material que han
recogido, con el cual puedan dar de
comer a la humanidad.
54. Después de ese instante,
muchos retornarán a Mí,
reconociendo que, a pesar de la gloria
que en la Tierra tuvieron, algo les
faltaba para llenar el vacío en el que
había caído su espíritu, el cual sólo se
puede sustentar con los frutos de la
vida espiritual. (173, 19 20 y 57
58)
55. De los hombres de ahora, faltos
de espiritualidad y de amor, haré
brotar a las generaciones tantas veces
profetizadas por mi palabra; pero
antes voy a preparar a estos pueblos
que hoy se desconocen, se hacen la
guerra y se destruyen.
56. Y cuando la acción de mi
justicia haya pasado sobre todos y la
mala hierba haya sido arrancada de
raíz, una nueva humanidad comenzará
a surgir, sin que en su sangre lleve ya
la semilla de la discordia, del odio o
de la envidia, porque la sangre de sus
padres se purificó en el crisol del
dolor y del arrepentimiento.
57. Yo les recibiré y les diré: Pedid,
pedid que se os dará, como os dije en
el Segundo Tiempo, mas ahora añado:
Sabed pedir. (333, 54)
Las transformaciones y
revoluciones en todos los ámbitos
de la vida
58. El mundo material, el planeta,
no está próximo a su desintegración,
pero el fin de ese mundo de errores y
Capítulo 57 Reversión y transformación en todos los ámbitos
483
pecados, de tinieblas y mala ciencia,
llegará con la luz de mi doctrina, y
sobre sus escombros Yo levantaré un
nuevo mundo de progreso y de paz.
(135, 5)
59. Grande será la trasformación
que sufra la humanidad en breve
plazo: instituciones, principios,
creencias, doctrinas, costumbres,
leyes y todos los órdenes de la vida
humana serán conmovidos desde sus
cimientos. (73, 3)
60. Hombres, naciones, razas y
pueblos, todos tendréis que acudir al
divino llamado, cuando el espíritu del
hombre, cansado de su cautiverio en
la Tierra, se levante rompiendo las
cadenas del materialismo para dar el
grito de liberación espiritual. (297,
66)
61. Llegará el tiempo en que se
levanten hombres que verdaderamente
amen mi Ley, los que sabrán unir la
ley espiritual con la del mundo, o sea
el poder eterno con el poder temporal.
62. Mas no será para esclavizar a
los espíritus como en tiempos
pasados, sino para mostrarles el
camino hacia la luz, que es la
verdadera libertad del espíritu.
63. Entonces volverá la moral al
seno del hogar, habrá verdad en
vuestras instituciones y espiritualidad
en vuestras costumbres. Será el
tiempo en que la conciencia haga oír
su voz y en que mis hijos se
comuniquen de espíritu a Espíritu con
mi Divinidad, en que las razas se
fusionen.
64. Y todo ello determine la
desaparición de muchas diferencias y
contiendas, porque, hasta ahora, a
pesar de ser tan pequeño vuestro
mundo, no habéis sabido vivir como
una sola familia, no habéis podido
rendirme un solo culto.
65. La antigua Babel os condenó a
esta división de pueblos y de razas,
mas la construcción de mi templo
espiritual en el corazón de la
Humanidad, os librará de esa
restitución y os llevará a amaros
verdaderamente los unos a los otros.
(87, 10)
66. Llegará un tiempo en que sea
tan ardiente el deseo de la humanidad
por elevar su espíritu, que pondrá
todos los medios de que disponga para
transformar este valle de lágrimas en
un mundo donde reine la armonía, que
hará lo imposible, que llega al
sacrificio y al esfuerzo sobrehumano
por rechazar las guerras.
67. Esos hombres serán los que
eleven a este mundo, los que aparten
de la vida humana el cáliz de
amargura, los que reconstruyan todo
lo que las pasadas generaciones hayan
destruido en su ciega ambición, en su
materialidad e insensatez.
68. Ellos serán los que velen por el
verdadero culto hacia Mí, ese culto
sin fanatismo ni actos exteriores e
inútiles. Buscarán que la humanidad
comprenda que la armonía entre las
leyes humanas y las espirituales y su
cumplimiento, son el mejor culto que
Capítulo 57 Reversión y transformación en todos los ámbitos
484
los hombres puedan ofrecer a Dios.
(297, 68 69)
69. El tiempo de los ritos, de los
altares y de las campanas de bronce,
va a pasar ya de entre la humanidad.
La idolatría y el fanatismo religioso
darán sus últimas señales de vida;
vendrá ese tiempo de lucha y de caos
que os he estado anunciando.
70. Y cuando la paz haya vuelto a
todos los espíritus, después de la
tempestad, los hombres no volverán a
construir palacios en mi honor, ni las
muchedumbres serán llamadas con la
voz de los bronces, ni los hombres
que se sienten grandes levantarán
sobre las multitudes su poder. Vendrá
el tiempo de la humildad, de la
fraternidad, de la espiritualidad,
trayendo consigo igualdad de dones
para la humanidad. (302, 37)
71. El segador está presente en este
tiempo, con la misión de cortar todo
árbol que no produzca buenos frutos.
Y en esta gran lucha sólo la justicia y
la verdad prevalecerán.
72. Muchas de las iglesias des-
aparecerán, algunas quedarán en pie.
En unas resplandecerá la verdad, en
otras presentarán sólo la impostura;
mas la hoz de la justicia seguirá
cortando, hasta que toda la simiente
que en la tierra exista, se haya
seleccionado. (200, 11)
73. Ésta es la continuación de mis
lecciones, mas no la consumación de
los tiempos, según lo interpreta el
hombre. El mundo seguirá girando en
el espacio; los espíritus seguirán
llegando a la tierra a encarnarse para
cumplir su destino; los hombres
seguirán poblando este planeta y sólo
la forma de vida entre la humanidad
cambiará.
74. Las transformaciones que la
vida humana sufra, serán grandes,
tanto, que os parecerá como si un
mundo se acabara y otro naciera.
(117, 14)
75. Hacia allá camináis todos, hacia
esa vida de serenidad y de paz, no
hacia el abismo o a la muerte, como
cree presentir vuestro corazón.
76. Cierto es que aún tendréis que
beber mucha amargura antes de que el
tiempo de vuestra espiritualidad
llegue; pero no se la muerte, ni la
guerra, ni la peste, ni el hambre, las
que detengan el curso de la vida, ni la
evolución espiritual de esta
humanidad. Yo soy más fuerte que la
muerte, y por lo tanto, Yo os
devolvea la vida si murieseis y os
haré tornar a la Tierra cuando fuere
necesario.
77. Todavía tengo mucho que
revelaros, humanidad amada. Todavía
guarda muchas sorpresas mi arcano.
(326, 54)
485
Capítulo 58 El Reino de Paz de Cristo y la culminación de la
Creación
El poder determinante en el
Reino de Paz de Cristo
1. Así como os anuncié estos
tiempos de grande amargura, también
os digo, que pasada esta confusión,
vendrá la armonía entre la humanidad.
2. Los soberbios, los
engrandecidos, los faltos de caridad y
de justicia, serán retenidos un tiempo
en el más allá, para que el bien, la paz
y la justicia progresen en la Tierra y
dentro de ella crezcan la espiritualidad
y la buena ciencia. ( 50, 39 40)
3. En la vida de los hombres
siempre ha estado el mal sobre el
bien; vuelvo a deciros que el mal no
prevalecerá, sino que mi ley de amor
y justicia reinará sobre la humanidad.
(113, 32)
4. Los espíritus que encarnen en la
humanidad de aquellos días, en su
mayoría serán fieles al bien, de tal
manera que cuando surjan hombres
inclinados al mal, por fuertes que
sean, tendrán que doblegarse ante la
luz de la verdad que aquéllos les
presentarán. Muy al contrario de lo
que ahora acontece, porque,
abundando más los perversos, han
hecho del mal una fuerza que ahoga,
contamina y envuelve a los buenos.
(292, 55)
5. En ese tiempo, ¡oh discípulos!,
estará la Nueva Jerusalén en el
corazón de los hombres. Alcanzaréis
altos grados de espiritualidad, y no
sólo enviaré a encarnar entre vosotros
a espíritus de grande evolución para
que os traigan mis mensajes; también
os enviaré a los espíritus necesitados
de vuestra virtud, que al encontrarse
entre vosotros se limpien de sus
pecados.
6. En esos tiempos acontecerá lo
contrario de hoy, en que os envío
espíritus limpios y me los devolvéis
manchados. (318, 46)
El hombre nuevo
7. Los hombres surgirán de la
escoria, del fango y del pecado a la
Ley y a la virtud, y andarán por los
caminos del amor y de la gracia.
Doquiera será sentido mi Espíritu,
todo ojo me verá, todo oído me
escuchará y todo entendimiento
comprenderá mis revelaciones e
inspiraciones.
8. Hombres tenidos por torpes y
rudos se verán de pronto iluminados y
convertidos en mis profetas; de sus
labios brotarán palabras que serán
como agua cristalina sobre los
corazones marchitos.
9. Esa agua la tomarán los
profetas de la fuente de sabiduría y
verdad que soy Yo; en ella
Capítulo 58 El Reino de Paz de Cristo y la culminacn de la Creación
486
encontrarán salud, limpidez y vida
eterna. (68, 38 39)
10. Mi Reino está reservado a los
hijos de buena voluntad que abracen
su cruz por amor a su Padre y a sus
semejantes. Ese Reino de que os
hablo, no se encuentra en sitio
determinado, lo mismo puede existir
en la Tierra que habitáis que en
cualquiera de las moradas espirituales,
porque mi Reino lo forman la paz, la
luz la gracia, el poder, la armonía y
todo eso podréis lograrlo, aunque sea
en parte desde esta vida; la plenitud
espiritual sólo la lograréis más allá de
este mundo que ahora habitáis. (108,
32)
11. En verdad os digo: que si hoy
los hombres son más materia que
espíritu, mañana serán s espíritu
que materia.
12. Los hombres han tratado de
materializar absolutamente a su
espíritu, mas esa completa
materialización no la lograrán; porque
el espíritu es como un brillante y un
brillante nunca dejará de serlo, aún
cuando haya caído en el cieno. (230,
54)
13. Los hombres, sin apartarse de
sus deberes, de sus misiones en el
mundo, pondrán al servicio de mi
causa divina su ciencia, su fortaleza,
su talento y su corazón. Buscarán los
goces sanos, los que sean saludables
para su espíritu y su materia.
Lucharán por su regeneración y por su
libertad, no se contaminarán, no
tomarán lo que no les sea necesario.
Será entonces cuando desaparezca de
la Tierra la maldad, la frivolidad;
entonces el espíritu habrá alcanzado el
dominio absoluto sobre su envoltura,
y habitando todavía en una materia
hará una vida espiritual de amor, de
fraternidad y de paz.
14. Ese será el tiempo en que las
guerras desaparecerán, cuando haya
respeto y caridad de unos a otros,
cuando reconozcáis que ya no podéis
disponer de la vida de un semejante,
ni de la propia; sabréis entonces que
no sois dueños de vuestra vida, ni de
la de vuestros hijos y esposos, ni de
esta Tierra, sino que Yo soy el dueño
de toda la Creación; pero que siendo
vosotros mis hijos muy amados, sois
también poseedores de todo lo que es
Mío.
15. Y siendo Yo el dueño y
poseedor de todo lo creado, soy
incapaz de dar muerte a mis criaturas,
de herir o causar dolor a nadie. ¿Por
qué entonces los que no son dueños
de la vida han tomado lo que no es
suyo para disponer de ello?
16. Cuando esta enseñanza sea
comprendida por los hombres, habrán
escalado en su evolución espiritual y
este mundo será una morada de
espíritus adelantados.
17. No sabéis si después de este
tiempo volveréis a habitar este
planeta. Yo señala a aquéllos que
habrán de mirar esos tiempos de
gracia, a los que habrán de venir a
contemplar este valle que en otra
época fuera un valle de lágrimas, de
destrucción y de muerte.
Capítulo 58 El Reino de Paz de Cristo y la culminación de la creación
487
18. Esos mares, montes y campos
que fueran testigos de tanto dolor,
después estarán convertidos en una
morada de paz, en una imagen del
Más Allá.
19. Yo os he anunciado que cuando
las luchas cesen, mi Reino estará ya
cerca de vosotros y que vuestro
espíritu florecerá en virtudes; mi
Doctrina estará presente en todos los
espíritus y por conducto de hombres y
mujeres me manifestaré. (231, 28
30)
20. Yo he preparado una era en la
cual la humanidad se levantará con
obediencia y los hijos de vuestros
hijos han de contemplar la grandeza
que voy a derramar en esta Tierra.
21. Porque ha de cumplirse mi
voluntad en este mundo que os
entregué como un paraíso terrenal y
llegará el tiempo en el cual vendrán a
este planeta los espíritus que en gran
manera han evolucionado, que han
luchado y mi luz divina bañará la
Tierra y será en ella el cumplimiento
de mi Ley. (363, 44)
El mundo como tierra de
promisión y reflejo del Reino de
los Cielos
22. Esta Tierra profanada con el
pecado, manchada con crímenes y
mancillada por la codicia y el odio,
tendrá que recobrar su pureza. La vida
humana que ha sido una lucha
incesante entre el bien y el mal, será
el hogar de los hijos de Dios, un hogar
de paz, de fraternidad, de
comprensión y de nobles anhelos; mas
para alcanzar ese ideal, es necesario
que los hombres pasen por las pruebas
que los despierten de su letargo
espiritual. (169, 14)
23. No levantaré un mundo nuevo
sobre los pecados, odios y vicios; lo
levantaré sobre firmes cimientos de
regeneración, de experiencia, de
arrepentimiento; Yo todo lo
transformaré en vosotros. De las
mismas tinieblas surgirá la luz, y de la
muerte haré brotar la vida.
24. Si los hombres han manchado y
profanado la Tierra, mañana con sus
buenas obras dignificarán esta
morada, la cual será vista como tierra
de promisión para venir a ella a
desempeñar nobles misiones. ¿Quién
podrá dudar entonces de la conversión
del mundo? (82, 44 45)
25. Estoy construyendo el templo
del Espíritu Santo; mas cuando éste
haya sido construido, no existirán o
habrán perdido su razón de ser los
recintos, los templos y santuarios,
junto con sus símbolos, sus ritos y sus
tradiciones; entonces sentiréis mi
grandeza y mi presencia, reconoceréis
por templo el universo y por culto el
amor a vuestros semejantes.
26. Del seno de la madre naturaleza
brotarán nuevas luces, que harán de
vuestra ciencia un camino de bonanza,
porque estará encausada por la
conciencia que es la voz de Dios.
27. No será ya el cerebro el señor
del mundo, sino el colaborador del
espíritu, quien le guiará y le
iluminará. (126, 35 36)
Capítulo 58 El Reino de Paz de Cristo y la culminacn de la Creación
488
28. Cuando el mundo alcance su
nueva liberación y guiado por la luz
de Elías, penetre en esa vida justa y
buena, tendréis aquí en la Tierra un
reflejo de la vida espiritual, que os
aguarda más allá de esta vida para
gozar eternamente de la paz y de la
luz de vuestro Padre.
29. Mas si os preguntáis ¿Cómo se
llegarán a unir todas las naciones en
un solo pueblo, como lo estaban
aquellas tribus que integraron el
pueblo de Israel? Yo os digo: No
temáis, porque una vez llevadas todas
al desierto, las unirán las pruebas, y
cuando esto sea, un nuevo maná
descenderá del cielo a cada uno de los
corazones necesitados. (160, 39)
30. Acomo se repartal pueblo
de Israel la Tierra Prometida, así se
repartirá toda la Tierra a la
humanidad. Esto sucederá cuando el
tiempo sea propicio, después de la
depuración. Como es mi voluntad que
haga esa repartición, en ello habrá
justicia y equidad, para que todos los
hombres puedan trabajar unidos en
una misma obra. (154, 49)
31. Pensad en el adelanto de una
humanidad cuya moral proceda de la
espiritualidad; imaginad una
humanidad sin límites ni fronteras,
compartiendo fraternalmente todos los
medios de vida que la Tierra ofrece a
sus hijos.
32. Tratad de imaginar lo que será
la ciencia humana, cuando ella tenga
por ideal el amor de los unos a los
otros, cuando el hombre obtenga a
través de la oración los conocimientos
que busca.
33. Pensad en lo grato que será
para recibir de los hombres el
culto del amor, de la fe, de la
obediencia y la humildad, a través de
su vida, sin que tengan que recurrir a
ritos ni a cultos externos.
34. Esa será vida para los
hombres, porque dentro de ella
respirarán paz, gozarán de libertad y
se sustentarán solamente con aquello
que encierre verdad. (315, 57 58)
35. Los pecados de los hombres se
habrán borrado y todo parececomo
nuevo. Una luz de pureza y de
virginidad iluminará a todas las
criaturas, una nueva armonía saludará
a aquella humanidad, y entonces
comenzará a elevarse del espíritu del
hombre hacia su Señor un himno de
amor, que por tanto tiempo he
esperado.
36. La madre tierra, que desde los
primeros tiempos ha sido profanada
por sus hijos, volverá a ataviarse con
sus galas más hermosas y los hombres
no la volverán a llamar valle de
lágrimas, ni la convertirán en campo
de sangre y de muerte.
37. Este mundo será como un
pequeño santuario en medio del
Universo, desde el cual los hombres
eleven su espíritu al infinito, en una
comunicación llena de humildad y
amor con su Padre Celestial.
38. Mis hijos llevarán impresa mi
ley en su espíritu y mi palabra en su
corazón, y si la humanidad en los
Capítulo 58 El Reino de Paz de Cristo y la culminación de la creación
489
tiempos pasados encontró deleite en la
maldad y gozó en el pecado, para
entonces no tendrá s ideal que el
bien, ni encontrará más placer que el
transitar por mi camino.
39. Mas no penséis que por ello el
hombre vaya a renunciar a su ciencia
ni a su civilización, refugiándose en
los valles y en los montes, para hacer
una vida primitiva; no, aún tendrá que
saborear los frutos del árbol de la
ciencia que con tanto interés ha
cultivado, y cuando su espiritualidad
sea mayor, también lo será su ciencia.
40. Mas al final de los tiempos,
cuando el hombre haya recorrido todo
ese camino y haya arrancado del árbol
el último fruto, reconocerá la
pequeñez de sus obras que antes le
parecieron tan grandes y comprenderá
y sentirá la vida espiritual, y a través
de ella, admirará como nunca la obra
del Creador. Recibirá por inspiración
las grandes revelaciones, y su vida
será un retorno a la sencillez, a la
naturalidad, a la espiritualidad. Aún
falta tiempo para que ese día llegue,
mas todos mis hijos lo verán. (111, 12
14)
La consumación de la Creación
41. Estoy preparando el valle
donde he de reunir a todos mis hijos
para el Gran Juicio Universal. Yo
juzgaré con perfección, mi amor y
caridad envolverán a la Humanidad y
en ese día encontraréis salvación y
bálsamo para todos vuestros males.
42. Si hoy expiáis vuestras faltas,
dejad que el espíritu se purifique, así
estaréis preparados para recibir de Mí,
la herencia que tengo destinada para
cada uno de vosotros. (237, 6)
43. Mi amor fundirá a todos los
hombres y a todos los mundos. Ante
desaparecerán las diferencias de
razas, lenguas y linajes y aun las
diferencias que existen en la
evolución espiritual. (60, 95)
44. Mi Espíritu se ha derramado
sobre todo espíritu y mis ángeles están
diseminados en el universo,
cumpliendo con mis mandatos de
ordenarlo todo y volverlo a su cauce.
Y cuando todos hayan cumplido su
misión, la ignorancia habrá
desaparecido, el mal ya no existirá y
sólo el bien reinará sobre este planeta.
(120, 47)
45. Todos los mundos en los cuales
mis hijos se están perfeccionando, son
como un huerto infinito; hoy sois
tiernos arbustos, pero Yo os prometo
que las aguas cristalinas de mis
enseñanzas no os faltarán, y que con
su riego iréis creciendo en sabiduría y
amor, hasta que algún día en la
eternidad, cuando los árboles estén
colmados de frutos en plena madurez,
el Divino Hortelano puede recrearse
en su obra, probando los frutos de su
propio amor. (314, 34)
46. Quiero que al final de la lucha,
cuando todos mis hijos se hayan
reunido para una eternidad en el hogar
espiritual, participen de mi dicha
infinita como Creador, teniendo en
cuenta que cada uno de vosotros tomó
Capítulo 58 El Reino de Paz de Cristo y la culminacn de la Creación
490
parte en la Obra Divina, construyendo
o reconstruyendo.
47. Sólo en lo espiritual
encontraréis que de todo lo que he
creado desde el principio, nada se ha
perdido, que en Mí todo resucita, todo
surge y se renueva.
48. Así, si tantos seres estuvieron
por mucho tiempo perdidos, si
muchos en vez de hacer obras de vida,
hicieron obras destructoras,
encontrarán que el tiempo de su
turbación fue pasajero y que sus
obras, por malas que hayan sido,
tendrán reparación en la vida eterna,
para quedar convertidos en
colaboradores de mi Obra
incesantemente creadora.
49. ¿Q serán unos siglos de
pecado y de tinieblas como los ha
tenido la humanidad en la Tierra, si
les comparáis con la eternidad, con un
tiempo sin fin de evolución y de paz?
Os alejasteis de Mí, en virtud de
vuestro libre albedrío y retornaréis
inducidos por la conciencia. (317, 17
20)
50. Este mundo no es eterno, ni se
necesita que lo sea. Cuando esta
morada deje de tener la razón que
ahora tiene para existir, desaparecerá.
51. Cuando vuestro espíritu ya no
necesite las lecciones que da esta
vida, porque otras más elevadas le
esperan en otro mundo, entonces, con
la luz adquirida en esta lucha, dirá:
Con cuánta claridad comprendo ahora
que todas las vicisitudes de esta vida
sólo fueron experiencia y lecciones
que Yo necesitaba para comprender
mejor. Cuán larga me parecía esa
jornada cuando los sufrimientos me
agobiaban; en cambio ahora, que todo
ha pasado, cuán breve y fugaz me
parece ante la eternidad. (230, 47)
52. He recibido el tributo de toda la
Creación, desde los astros mayores
hasta los seres menos perceptibles a
vuestra mirada.
53. Todo está sujeto a evolución,
todo camina, todo avanza. Todo se
transforma, se eleva y se perfecciona.
54. Cuando haya alcanzado la
cumbre de la perfección, mi sonrisa
espiritual, como una aurora infinita
será en todo el Universo, del que
habrá desaparecido toda mancha,
miseria, dolor e imperfección. (254,
28)
El canto de alabanza de la
armonía restituida de la
Creación
55. En mi Espíritu existe un himno
cuyas notas nadie ha escuchado, nadie
lo conoce en el Cielo, ni en la Tierra.
56. Ese canto será escuchado en
todo el Universo cuando el dolor, la
miseria, las tinieblas y el pecado
hayan quedado extinguidos.
57. Aquellas divinas notas
encontrarán eco en todos los espíritus,
uniéndose el Padre y los hijos en ese
canto de armonía y felicidad. (219,
13)
58. Quiero en vosotros levantarme
triunfador; quiero que vosotros
contempléis al Rey de los Ejércitos
como a vuestro Padre, victorioso
Capítulo 58 El Reino de Paz de Cristo y la culminación de la creación
491
sobre vuestra maldad y a vosotros
como soldados llenos de dignidad
espiritual, llenos de satisfacción y de
paz.
59. Entonces se escuchará el himno
de la armonía universal en la mayor
de las victorias, de ese triunfo que ha
de venir, pero del cual ni vuestro
Padre, ni vosotros os enfadaréis de
tener vencidos bajo vuestro amor.
60. Nuestros vencidos no serán los
espíritus, será el mal, todas las
tinieblas, pecados e imperfecciones.
61. El triunfo del Padre estará en la
salvación de todos los espíritus
retrasados, arraigados en la tiniebla y
en el mal.
62. Estáis en un error si creéis que
alguno se perderá, dejaría de ser Dios
si un solo espíritu no encontrara
salvación.
63. Todos aquéllos que vosotros
llamáis demonios, también son
espíritus que han brotado de Dios y si
hoy se encuentran confundidos, ellos
también encontrarán salvación.
64. ¿Cuándo será la verdadera luz
en ellos? Cuándo vosotros unidos a
las legiones espirituales de luz,
combatáis su ignorancia y su pecado
con vuestra oración y vuestras obras
de amor y caridad.
65. La dicha perfecta del Padre y
de vosotros, será el gran día del
Señor. El festín universal será cuando
todos os alimentéis en su mesa con el
pan de vida eterna. (327, 47 48)
66. ¿No os he dicho que sois los
herederos de mi Gloria? Pues sólo
falta que hagáis méritos para que sea
vuestra y la gocéis.
67. Todo lo que he creado no ha
sido para Mí, sino para mis hijos. Yo
sólo quiero vuestro gozo, vuestra
felicidad eterna. (18, 60 61)
68. Toda la fuerza que animó a los
seres y dio vida a los organismos
volverá a Mí; toda la luz que iluminó
a los mundos, retornará a Mí, y toda la
belleza que fue derramada en los
reinos de la Creación, será en el
Espíritu del Padre, y una vez más en
Mí, aquella vida se transformará en
esencia espiritual, la cual será
derramada sobre todos los seres
espirituales, en los hijos del Señor,
porque de los dones que os di nunca
seréis desheredados.
69. Sabiduría, vida eterna, armonía,
belleza infinita, bondad, todo esto y
más será en los hijos del Señor
cuando habiten con Él la morada
perfecta. (18, 55 56)
492
493
XIV. El Encargo Misionero
Capítulo 59 Encargo de divulgar la nueva palabra de Dios
Instrucciones para la
compilación de libros, extractos
y traducciones
1. Este es el tiempo anunciado en
que Yo había de hablar a la
humanidad y quiero que vosotros, con
esta palabra que os he dado, en
cumplimiento de mis profecías,
forméis volúmenes, después hagáis
extractos y análisis de ella y la deis a
conocer a vuestros hermanos. (6, 52)
2. Formad con mi palabra un
libro. Extraed de ella la esencia, para
que alcancéis a tener el verdadero
concepto de la pureza de mi Doctrina.
En la palabra trasmitida por el
portavoz, podéis encontrar errores,
mas no así en la esencia.
3. Mis intérpretes no siempre han
estado preparados; por eso os he dicho
que no la miréis superficialmente,
sino que penetréis en su sentido, para
que podáis encontrar su perfección.
Orad y meditad, para que podáis
comprenderla. (174, 30)
4. Os traje esta palabra y os la
hice oír en vuestro lenguaje, mas os
doy la misión de que más tarde la
traduzcáis a otras lenguas, para que
sea de todos conocida.
5. De esta manera empezaréis a
construir la verdadera torre de Israel,
aquélla que espiritualmente unifique a
todos los pueblos en uno solo, aquélla
que una a todos los hombres en esa
Ley divina, inmutable y eterna que
conocisteis en el mundo en labios de
Jesús, cuando os dijo "Amaos los
unos a los otros". (34, 59 60)
6. Quiero que mi palabra, al
formarse los libros que habrán de
extenderse por la Tierra, sea impresa
sin mancha, pura, tal como brotó de
Mí.
7. Si así la hicieseis llegar a
vuestro libros, de ella brotauna luz
que iluminará a la humanidad y su
esencia será sentida y comprendida
por todos los hombres. (19, 47 48)
8. Os encomiendo mi enseñanza
para que en la misma forma que os la
doy la transmitáis a vuestros
hermanos, mas nunca discutáis con
violencia al enseñarla. Cuidaos de
censurar lo que no conocéis, pero
comprended que un ejemplo limpio
será suficiente para convertir a los
hombres a la espiritualidad. (174, 66)
9. Preparaos para que llevéis la
Buena Nueva, la cual será acogida por
muchos con alegría.
Capítulo 59 Encargo de divulgar la nueva palabra de Dios
494
10. Os digo por muchos y no por
todos, porque habrá quienes os digan
que con lo revelado por Dios en el
Primer Tiempo y lo que Cristo trajo a
los hombres, les basta.
11. Ahí será donde vuestros labios
movidos e inspirados por Mí, digan a
los hombres incrédulos que es
menester conocer la nueva revelación
para contemplar toda la verdad
concedida por Dios a los hombres, en
los tiempos pasados. (292, 67)
El derecho al conocimiento de la
Nueva Palabra de Dios
12. Es menester que os levantéis,
oh pueblo muy amado, por los
distintos caminos de la Tierra, porque
mirad que aún en la nación mexicana
muchos no han reconocido mi Obra.
13. Ved que en el mundo ya se
levantan aquéllos que dicen ir en mi
nombre aún siendo los menesterosos
en espíritu.
14. Vosotros que habéis sido
colmados por mi Divinidad ¿Qué os
corresponde hacer? Dar a conocer mi
Doctrina; no os ocultaréis delante del
mundo ni le negaréis la caridad que le
hace falta. (341, 16)
15. Aquí os preparé en silencio;
luego vendrá el día en que tendréis
que marcharos a preparar los caminos
para que mi palabra llegue a todos los
corazones.
16. Para entonces el mundo estará
purificado por medio del dolor y ya
no le parecerá mi palabra un idioma
extraño, sino algo que su corazón y su
espíritu fácilmente podrán
comprender y sentir.
17. Os estoy entregando el libro
que habla de verdad y amor para que
lo llevéis a toda la humanidad.
18. No existe un pueblo sobre la
tierra al cual pueda Yo deciros que no
vayáis porque no necesite de esta
revelación. ¿Q pueblo puede decir
que es verdaderamente cristiano, no
tan sólo de nombre, sino por su amor,
su caridad y su perdón? ¿Qnación
puede demostrar su espiritualidad?
¿En qué parte del mundo se aman los
unos a los otros? ¿Dónde cumplen
verdaderamente los hombres con las
enseñanzas de Cristo? (124, 15 16)
19. Cuando este mensaje haya
concluido, dejaré de hablar por estos
conductos, para manifestarme después
en forma sutil en los espíritus.
20. Pero mi palabra, grabada en el
corazón de quienes la escucharon y
escrita en un nuevo libro, será llevada
a los pueblos y naciones del mundo,
como semilla de paz, como la luz de
la verdadera ciencia, como bálsamo
sobre el mal que aqueja al cuerpo y al
espíritu de la humanidad.
21. Mi palabra no llegará a los
corazones cuando lo deseen mis
emisarios, sino cuando sea mi
voluntad, porque se Yo quien vele
por mi simiente, quien le prepare la
tierra y le abra camino; seré Yo quien
la haga llegar, sabiamente, en el
momento oportuno a pueblos,
naciones y hogares.
22. Ella llegará cuando ya se le esté
esperando, cuando los corazones estén
Capítulo 59 Encargo de divulgar la nueva palabra de Dios
495
en vigilia, recordando mis promesas,
cuando hayan despertado de su
profundo sueño de grandeza, de
orgullo, de materialismo y vanidad.
(315, 28 29)
23. Yo proporcionaré a mi pueblo
los medios para que lleve mi mensaje
a todas las naciones, Yo le concederé
que a su paso encuentre hombres de
buena voluntad que le ayuden a llevar
mis mensajes hasta los confines de la
Tierra. (323, 75)
24. Por conducto de vosotros será
dada a conocer nuevamente la Ley a
las nuevas generaciones. Por eso os he
dicho que debéis estar en preparación,
porque vosotros habéis venido a
preparar el camino para que el
mañana, las nuevas generaciones no
sean idólatras, ni surjan de entre ellos
los falsos profetas que engañen a la
humanidad.
25. Todo esto tendréis que revelar
al mundo, Israel. En este tiempo en
que han surgido diversas ideologías,
se levantará secta contra secta, las
religiones lucharán entre y a
vosotros también os desconocerán.
26. Mas siendo los hijos de la luz y
de la paz les diréis: La verdad existe
en el contenido del Tercer
Testamento, allí está el testimonio de
la presencia y de la venida del Señor
en este tiempo.
27. Vosotros mostraréis a la
humanidad este Libro y daréis
testimonio de su verdad, con vuestro
cumplimiento a mi Ley. (348, 42
43)
Indicaciones para la difusión del
Espiritualismo
28. Comprended, pueblo, que en
este Tercer Tiempo, como testigos
que habéis sido de esta manifestación
divina, tenéis la misión de extender
con toda fidelidad y verdad este
mensaje. Que habéis sido llamados y
elegidos para llevar la Buena Nueva a
la humanidad, enseñando a vuestros
hermanos el camino espiritual, único
que os conduce a la paz, a la
verdadera luz y a la fraternidad
universal. (270, 10)
29. Tened paciencia y
comprensión, que no será a vosotros a
quienes tenga que reconocer la
humanidad, sino a mi obra, a mi
Doctrina y ella es eterna. Vuestra
misión es la de llevar con vuestras
palabras y vuestros hechos, el mensaje
que revele a los hombres la forma de
dar un paso hacia la perfección. (84,
11)
30. Edificad sobre la tierra firme,
para que lo que he levantado de
espiritualidad y regeneración en
vosotros, no vengan a destruirlo los
incrédulos.
31. Mas no por temor al mundo
vayáis a ocultaros; esta verdad
tendréis que mostrarla al mundo a la
luz del a; en este tiempo no
buscaréis catacumbas para orar y
poder amarme.
32. No debilitaréis al hablar o al
dar testimonio de Mí, en alguna
Capítulo 59 Encargo de divulgar la nueva palabra de Dios
496
forma, porque los hombres negarán
que me comuniqué con vosotros,
dudarán de que las multitudes de
enfermos y menesterosos sanaron y
encontraron consuelo a sus penas,
negarán los prodigios que hice para
encender vuestra fe.
33. Os dejaré el libro de mis
enseñanzas para que digáis al mundo:
he aquí lo que legó el Maestro. Y en
verdad: ¡Cuántos al oír la lectura de
mi palabra creerán y cuántos
pecadores se regenerarán!
34. Recordad todas estas
enseñanzas para que no os sorprendan
las pruebas en vuestra vida. (246, 69
70)
35. Cuántas doctrinas, cuántos
cultos a Dios e ideas nuevas sobre lo
espiritual y sobre la vida humana vais
a encontrar. Cada una os mostrará, si
sabéis penetrar y analizar en ella, una
parte buena y justa y otra errónea,
alejada de la verdad que es justicia,
amor y perfección.
36. Donde encontréis errores,
ignorancia o maldad, extended la
esencia de mi Doctrina que por ser
Mía no puede llevar mezcla de
impureza o de errores.
37. Mi Enseñanza es absoluta, es
íntegra, es perfecta. (268, 58 60)
38. Os digo desde ahora, que los
que verdaderamente siembren esta
semilla con la gracia con que Yo os la
he confiado, caminarán en paz, se les
abrirán las puertas que habían sido
sordas a su llamado y aunque lleguen
a ser combatidos, nunca serán
derrotados en la lucha porque su
virtud les hará salir avante en todas
las pruebas.
39. En cambio, los que no escuchan
la voz de su conciencia, los que
desobedezcan mi palabra y me
traicionen, estarán siempre a merced
de sus enemigos, vivirán intranquilos
y sentirán temor a la muerte. (252, 24
25)
40. Pueblo: antes que las guerras
terminen en el mundo, mi Ley de
amor tocará todos los espíritus,
aunque hoy no podéis saber de qué
manera.
41. Este mensaje de luz espiritual,
también llegará, mas ello será cuando
estéis fuertes.
42. Nadie se atreva a decir que esta
Obra es la verdad si no está
convencido de ello, porque nadie os
creerá; pero si vuestra fe es absoluta y
vuestra convicción verdadera, nadie
os evitará que llevéis la Buena Nueva
a todos los corazones. (287, 52 53)
497
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo
Cualidades y habilidades
necesarias para los nuevos
Apóstoles
1. Cuán difícil os parece abriros
paso cumpliendo con vuestra misión
en este tiempo; mas os digo que no es
difícil, porque la humanidad está
preparada para recibir mi mensaje.
2. En todos los tiempos los débiles
se han acobardado ante la lucha
mientras los fuertes han demostrado
que la fe en mi Ley todo lo vence.
Vuestro destino, Israel, ha sido
comunicar siempre al mundo nuevos
mensajes y revelaciones, por eso a
veces dudáis de si seréis creídos.
3. Mas no temáis, llevad la
semilla que os he confiado y
sembradla, ya veréis cuántas tierras
que creíais estériles las encontraréis
fértiles al ser fecundadas con la
verdad de mi Doctrina.
4. No dejéis de cumplir vuestra
misión porque os sintáis indignos; de
cierto os digo que hace tanto mal el
que a sabiendas profana la Ley como
el que posee una misión y deja de
darle cumplimiento.
5. No olvidéis que al final el
Padre vendrá a reclamaros lo que
hayáis hecho mal, así como lo que
hayáis dejado de hacer; sabed que
tanto una falta como la otra harán
sufrir a vuestro espíritu.
6. Extended mi Doctrina, hablad a
los hombres de mi palabra,
convencedlos con vuestras obras de
amor, invitadlos a oírme y cuando
lleguen entre las multitudes y en su
corazón se encienda la luz de la fe, les
nombraré hijos del nuevo pueblo de
Israel. (66, 14 17)
7. Aquellos que del fango, de la
escoria o del egoísmo, se levanten a
una vida de servicios y de caridad
hacia sus hermanos, los mostraré
como un ejemplo de que mi Doctrina
tiene luz y gracia para regenerar a los
pecadores. Ese ejemplo cundirá en
todos los corazones.
8. ¿Quién no desea ser de aquellos
que me testifiquen? Mas en verdad os
digo, que si vuestros actos no brotasen
con verdad de vuestro corazón, no
darán fruto en vuestros hermanos y
muchas veces oiréis que os llaman
hipócritas y falsos predicadores. Y no
quiero esto para vosotros.
9. Debéis saber que en estos
tiempos es muy difícil engañar a la
humanidad; su espíritu se encuentra
despierto y aunque perdido en el
materialismo de su existencia, es
sensible a toda manifestación
espiritual y si a vuestros hermanos no
los podéis engañar ¿Engañaréis a
vuestro Padre?
10. Dejad que el amor del Maestro
se albergue en vuestro ser para que
lleguéis a perdonar a vuestros
enemigos como El os perdona;
entonces vuestro corazón será entre la
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo
498
humanidad como ancla de salvación.
(65, 44 46)
11. No sintáis temor ante los
hombres, porque en verdad os digo:
Yo hablaré por vuestras bocas,
testificaré mi palabra por vosotros y el
eco de ella llegará a los confines de la
Tierra; a los grandes, a los pequeños,
a los mandatarios, a los científicos y
a los teólogos. (7, 37)
12. Os digo nuevamente que no
temáis a la lucha y decid con toda
naturalidad a vuestros hermanos, que
el Señor ha venido entre vosotros.
13. Decidles que el que murió en la
cruz fue Jesús, el cuerpo donde Cristo
se ocultó, el templo viviente donde
habitó el Verbo de Dios; pero que
Cristo el divino amor, vive y viene en
Espíritu hacia sus hijos, para
enseñarles el camino que les
conduci a su Reino espiritual. (88,
62 63)
14. No temáis a los juicios y mofas
de las sectas y religiones; ellas son las
que teniendo en sus manos los libros
de las profecías no las han
interpretado y por ello no me han
sabido esperar. En cambio, vosotros
que no conocías las profecías que
hablaban de mi retorno como Espíritu
Santo, me estabais esperando. Ya ha
llegado el Tercer Tiempo y la
humanidad no ha sabido interpretar el
evangelio. (33, 26)
15. ¿mo lograréis invitar a la
humanidad a que alcance la
espiritualidad en una época de tanta
materialidad y confusión?
16. Pensad que es difícil vuestro
trabajo, que para poder cumplir con
él, tenéis que ser fuertes y pacientes
en la lucha.
17. Debéis trabajar mucho para
corregir la errónea interpretación que
se ha dado a mi Ley y también la
forma imperfecta en que me ofrecéis
vuestro culto.
18. Pero debéis de considerar que
no podréis hacer variar en un instante
sus conceptos y sus prácticas, sino
que para lograrlo debéis revestiros de
paciencia y de buena voluntad y dar
ejemplo de amor con vuestras obras.
(226, 60)
19. Sólo los limpios de corazón
deberán ir a las comarcas y a las
naciones a extender mi mensaje,
porque serán los únicos dignos de dar
testimonio de la verdad de esta Obra.
20. Cuando esos enviados partan
hacia las tierras que les esperan, ya se
habrá borrado de su corazón todo
fanatismo religioso, ya no habrá el
menor deseo de ir en busca de lisonjas
o adulaciones, ni osará su mano
mancharse con el pago del mundo por
la caridad que hagan.
21. Ellos no venderán milagros, ni
pondrán precio al amor del uno para
el otro. Serán siervos, mas no señores.
22. Ya llegará el tiempo en que
comprendáis la grandeza de la
verdadera humildad y entonces veréis
que quien ha sabido ser siervo, en
realidad ha sido libre en su misión de
hacer el bien y sembrar la caridad y
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo
499
que en su vida lo ha acompañado la
fe, la confianza, la paz. (278, 11 12)
23. Yo os digo que sabréis sentir
cuando vuestro espíritu ya esté
preparado para enseñar mi Doctrina a
vuestros hermanos, porque será
cuando os hayáis encontrado a
vosotros mismos, escucharéis
entonces con claridad la voz de la
conciencia; mientras esto no sea en
vosotros, no podréis sentirme en
verdad. (169, 36)
24. d con atención esta palabra,
para que después la analicéis y la
sembréis en el corazón de vuestros
hermanos; no os conforméis con
entenderla; hablad, dad ejemplo y
enseñad con vuestras obras. Sed
intuitivos, para que conozcáis cuál es
el instante propicio para hablar y cuál
es el momento oportuno para que
vuestros hechos den testimonio de mi
Doctrina.
25. Un solo idioma os doy para que
extendáis mi palabra, y ese idioma es
el amor espiritual, el cual será
entendido por todos los hombres.
26. Un idioma dulce al oído y al
corazón de la Humanidad que irá
derribando piedra por piedra la torre
de Babel que en su corazón ha
levantado; entonces mi justicia cesará,
porque todos se entenderán como
hermanos. (238, 27 28)
27. Sólo cuando os hayáis
transformado os enviaré por el mundo
a extender mi mensaje, porque hasta
que la espiritualidad sea verdadera en
los discípulos, sabrán ellos dar como
recibieron de Mí. (336, 38)
28. Mirad que mi enseñanza no se
limita a vuestros conceptos y vuestra
capacidad de comprensión. Mi
sabiduría divina no tiene fin. No hay
quien pueda decir que alguna de mis
revelaciones la tuvo o la concibió
antes de que Yo se la revelase.
29. Mientras los científicos tratan
de explicarlo todo a través de sus
conocimientos materiales, Yo revelo a
los humildes la vida espiritual, la vida
esencial, en la cual está el porqué, la
razón y la explicación de todo lo que
existe.
30. Del conocimiento que impar-
táis, surgirá el concepto que de mi
Obra se formen los hombres. Muchos
por falta de comprensión, juzgarán mi
Doctrina por vuestra humildad, como
en el Segundo Tiempo fue juzgado
Jesús el Cristo por su apariencia
humilde y su vestidura pobre, y
porque también aquellos doce que le
seguían mostraban la humildad de su
indumentaria. Yo os digo en verdad,
que no estaban cubiertos de andrajos y
que solamente habían renunciado a las
vanidades materiales, porque a través
de mi enseñanza habían comprendido
cuáles eran los verdaderos valores del
espíritu.
31. Os digo, discípulos: Cuando los
hombres se levanten a estudiar mi
Obra y os busquen e interroguen, no
vayáis a caer en tentación creyéndoos
superiores por el conocimiento que de
habéis recibido. Cuanto más
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo
500
humildes os mostréis, más nobles y
dignos de confianza os contemplarán.
32. Así, de hombre en hombre, irá
penetrando la luz que disipe el
fanatismo y liberte al espíritu. Y los
que se nombraron cristianos sin serlo,
conocerán e interpretarán las
verdaderas enseñanzas de Cristo a
través de esta luz, porque ella les dará
un elevado concepto de la vida
espiritual, de la que Jesús habló en sus
enseñanzas. (226, 17 21)
33. No podríais ir a la humanidad
con una preparación falsa o aparente,
porque su espíritu ha evolucionado y
la venda que cubría sus ojos, ha caído
desde hace mucho tiempo.
34. Llevadle espiritualidad,
ofrecedle paz y haced en vuestro
derredor un ambiente de salud y de
fraternidad, y veréis cómo os
escuchan y aceptan vuestras palabras
en las que irán mi inspiración y mi
esencia.
35. Si váis a predicar enseñando la
paz, sed vosotros pacíficos; si habláis
de amor, sentidlo antes que lo
expreséis con palabras; y si vuestros
hermanos os ofrecen también sus
frutos, no los rechacéis; someted a
estudio todo lo que conozcáis y tomad
lo que haya de lícito y justo en sus
doctrinas.
36. is a encontrar a los que
fanatizados en su culto, han reducido
su entendimiento al materializar sus
prácticas, vosotros pacientemente les
ayudaréis a ampliar sus
conocimientos; les mostraréis los
horizontes que su espíritu puede
alcanzar, si saben penetrar en mi
enseñanza.
37. Les hablaréis de mi Espíritu
universal, de la inmortalidad del
espíritu, de su constante evolución.
Les enseñaréis la verdadera oración,
la comunicación de espíritu y los
libertaréis de prejuicios y de errores.
Esa es la obra que os encomiendo,
obra de amor y de paciencia. (277, 6
7)
38. Sanad todos los males, lo
mismo del cuerpo, que del espíritu,
porque tenéis la misión de consolar,
de fortalecer y de sanar a vuestros
semejantes. Mas Yo os pregunto:
¿Q salud podríais transmitir a los
necesitados, si vosotros estuvieseis
enfermos? ¿Qué paz podría emanar de
vuestro espíritu, si él se encontrase
turbado por preocupaciones,
sufrimientos, remordimientos o bajas
pasiones?
39. Sólo de lo que atesoréis en
vuestro corazón podréis ofrecer a
vuestros hermanos. (298, 1 2)
40. Yo os traigo una enseñanza
clara y sencilla para que aprendáis a
vivir entre pecadores sin
contaminaros; a cruzar entre espinos
sin heriros, a contemplar horrores e
ignominias sin escandalizaros; a
habitar en un mundo de miserias sin
tratar de huir de él, sino más bien
deseando permanecer en su seno, para
hacer todo el bien posible a los
necesitados, sembrando la semilla del
bien en todos los caminos.
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo
501
41. Ya que este Edén fue
convertido en infierno por el pecado
de los hombres, es menester que ellos
laven sus manchas devolviendo a su
vida su pureza original. (307, 26 27)
42. Yo no enviaré como emisarios
a quienes estén muertos a la vida de la
gracia, porque nada tendrán que
entregar, no daré esa misión a quienes
no hayan limpiado de egoísmo su
corazón.
43. El emisario de mi palabra
tendrá que ser un discípulo mío, cuya
simple presencia haga sentir en los
corazones mi paz. Tendrá que poseer
la virtud de saber consolar a sus
hermanos aun en los trances difíciles,
y en su palabra habrá siempre una luz
que disipe toda tiniebla del espíritu o
del entendimiento. (323, 60 61)
El comportamiento correcto en
la propagación de la Palabra
44. Muchos medios tendrán mis
nuevos discípulos para la propagación
de esta bendita simiente; pero no
olvidéis nunca la humildad y la
sencillez porque así he llegado a
vosotros y de esta misma manera os
acercaréis a los corazones, a los
hogares y a los pueblos. Si así
llegaseis, seréis reconocidos como
emisarios de un mensaje espiritual y
vuestra lucha dará frutos de verdadera
espiritualidad, de regeneración y de
fraternidad. (82, 66)
45. Si queréis saber lo que tenéis
que hacer entre la humanidad, basta
que miréis lo que Yo he hecho con
vosotros desde el día en que por vez
primera oísteis mi palabra.
46. Os perdoné, os reci con
caridad y amor infinito, os hice
descansar de la penosa jornada, no me
detuve a juzgar vuestra condición,
vuestra esfera o clase, limpié la lepra
de vuestro pecado y sa vuestras
dolencias.
47. Fui comprensivo, indulgente y
benévolo al juzgar vuestros defectos,
os reintegré a la vida verdadera,
dándoos una Doctrina de amor que os
capacita para salvaros, salvando a
vuestros semejantes.
48. Ahí, en mis obras que he tenido
para con cada uno de vosotros,
podréis encontrar el mejor de los
ejemplos para que los llevéis a la
práctica entre los necesitados del
cuerpo y del espíritu, que también
llegarán en caravanas hasta vosotros.
49. Hablando a este pueblo, hablo a
la humanidad; a vosotros os toca
acercaros mañana al corazón de los
hombres y fraternalmente
transmitirles mi palabra, la cual
consumará la obra de redención. (258,
21 24)
50. Debéis ser humildes, no debe
importaros si os ofenden; seréis
mansos; os harán padecer
humillaciones y sufrimientos; pero a
vuestra palabra, que será mi mensaje,
no podrán arrojarle de su espíritu, por
lo que os digo que si algunos van a
permanecer insensibles y sordos a
vuestro llamado, otros despertarán de
su largo sueño y se levantarán para
marchar y encauzar su vida por la
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo
502
senda de la regeneración y del
arrepentimiento.
51. Revestíos de valor, fe y
fortaleza, para que podáis enfrentaros
a la lucha; mas os prevengo: No os
amedrentéis cuando habléis con
vuestro hermano porque lo veáis bien
ataviado o porque le llamen príncipe,
señor o ministro.
52. Tomad ejemplo de Pablo y
Pedro quienes levantaron su voz
delante de los que el mundo llamaba
señores. Ellos eran grandes en su
espíritu y sin embargo ante nadie
ostentaron ser señores y
manifestaron ser siervos; seguid su
ejemplo y dad testimonio de mi
verdad con el amor de vuestras obras.
(131, 60 62)
53. También os advierto que no
podrá decirse discípulo mío, aquel que
tomare mi palabra como una espada
para herir a su hermano, o como un
cetro para humillarle. Así como aquel
que se exaltare al hablar de esta
Doctrina y perdiese la calma, porque
no levantará ninguna simiente de fe.
54. Discípulo preparado será aquel
que al verse atacado en su fe, en lo
más sagrado de sus creencias, sepa
permanecer sereno, porque será como
un faro en medio de una tempestad.
(92, 9 10)
55. Cuando tratéis de exhortar al
bien a un pecador, no lo hagáis
amenazándole con mi justicia, con los
elementos o con el dolor en caso de
no regenerarse, porque le infundiréis
aversión hacia mi Doctrina. Mostrad
al verdadero Dios, que es todo amor,
caridad y perdón. (243, 36)
56. No os sentiréis ofendidos ante
la burla de vuestros hermanos si tenéis
en cuenta que quien lo hiciese es por
que su ignorancia no le deja
contemplar la verdad. La
compensación la tendréis en los que,
penetrando entre vosotros para
escudriñaros, salgan asombrados de la
paz interna que ilumina a cada uno de
mis verdaderos discípulos.
57. Vosotros, en cambio, nunca os
burlaréis de quienes, en medio de su
fanatismo religioso, son idólatras,
porque a más de buscarme en formas
materiales, me adoran en ellas.
58. No necesitaréis señalar a
vuestros hermanos sus errores,
buscando así que sean corregidos, más
bien con ello provocaríais su ira y
exaltaríais su fanatismo. A vosotros os
bastará practicar mi Doctrina con la
espiritualidad que ella exige, para que
hagáis salir a la luz de la verdad los
errores de vuestros hermanos.
59. Tendréis que usar de mucha
paciencia, de una gran caridad y de
verdadero amor, si queréis que la
humanidad llegue pronto a reconocer
la esencia de mi palabra y a rendirle
culto verdadero, así como a reconocer
en cada criatura humana a un
hermano, espiritual y material, en
Dios. (312, 20 22)
60. He venido a probaros que
podéis quitar la venda de oscuridad al
ignorante o al obcecado, sin hacerle
daño, sin ofenderle o herirle; así
quiero que vosotros lo hagáis también.
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo
503
Os he probado en vosotros mismos,
que tiene más fuerza el amor, el
perdón, la paciencia y la indulgencia,
que la dureza, los anatemas o la
violencia. (172, 63)
61. Estoy trazando una vez más la
huella para que me sigáis. Cuando os
levantéis en busca de la humanidad
para llevar la buena nueva, no
supliquéis que os oigan. Llevad con
dignidad vuestra misión, y aquellos
que os creyeren, serán los que he
escogido para hacer de ellos mis
discípulos. (10, 50)
62. No os he entregado mi palabra
para que la pregonéis por calles y
plazas; cierto es que Jesús alo hizo,
mas Él sabía responder a cualquier
pregunta y poner a prueba a los que
trataban de probarlo.
63. Vosotros sois pequeños y
débiles, no debéis por lo tanto,
desafiar la ira de vuestros hermanos.
No tratéis de atraer la atención,
pensad que nada de particular tenéis;
tampoco pretendáis demostrar a la
humanidad que todos se encuentran
equivocados y que sólo vosotros
conocéis la verdad, porque de esa
manera nada bueno lograréis en
vuestra siembra.
64. Si queréis evolucionar
espiritual y moralmente, no juzguéis
los defectos de vuestros hermanos,
para no caer en el mismo error,
corregid vuestras imperfecciones;
orad humildemente ante vuestro
Maestro para que os inspiréis en su
mansedumbre y recordéis su consejo
de que jamás publicaseis vuestras
buenas obras, que vuestra mano
izquierda no se entere jamás de lo que
hubiere hecho la derecha.
65. También os digo, que no hace
falta salir a buscar multitudes para
hablarles de mi doctrina, porque mi
caridad pondrá a vuestro paso a los
necesitados de vuestra ayuda.
66. Mas si hubiere momentos en
que cumpliendo con mi ley, sintieseis
la necesidad de hacer una obra de
caridad y no tuvieseis cerca de
vosotros a ningún necesitado, no por
eso os desesperéis ni dudéis de mi
palabra, esa será la hora precisa en
que deberéis orar por vuestros
hermanos ausentes, los que recibirán
mi caridad si verdaderamente tenéis
fe.
67. No ambicionéis saber más que
vuestros hermanos, sabed que todos
adquirís el conocimiento según
vuestra evolución, si Yo os concediera
mi luz sin que tuvieseis méritos, os
engrandeceríais y os perderíais en
vuestra vanidad, y vuestra sabiduría
sería falsa.
68. Os quiero humildes, mas para
serlo ante Mí, también lo debéis
manifestar delante de vuestros
semejantes.
69. Discípulos: el amor y la
sabiduría nunca están separados, el
uno es parte del otro. ¿Cómo es que
hay quienes pretenden separar estas
dos virtudes: Ambas son la llave que
abre las puertas del santuario que os
permitirá llegar al conocimiento
completo de mi doctrina.
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo
504
70. Os he dicho: ¿Queréis tener
muchos amigos? Pues usad de la
bondad, de la ternura, de la tolerancia
y de la misericordia, porque sólo con
la ayuda de estas virtudes, podrá
brillar vuestro espíritu en el sendero
de sus semejantes, dado que todas son
expresiones directas del amor. Porque
el espíritu lleva en su esencia más
íntima el amor, puesto que es chispa
divina y Dios es amor. (30, 29 36)
71. Estoy hablando a los que deben
cumplir con su misión de apóstoles y
profetas en otras tierras, para que no
hagan alarde de la misión que les he
confiado. Estos no provocarán
escándalo combatiendo religiones ni
creencias.
72. Otros serán los que promuevan
escándalo en contra de vosotros, sin
saber que con ello os estarán
ayudando a propagar la doctrina,
despertando la curiosidad de muchos,
que luego se convertirá en fe. (135,
28)
73. Mi divino mensaje, al
depositarlo en vosotros, debe
transformarse en mensaje fraternal,
mas para que él impresione y
conmueva al corazón materialista de
esta humanidad, deberá ir envuelto en
la verdad que os he revelado. Si algo
ocultasteis, si algo callasteis, no
habréis dado un testimonio verdadero
de lo que ha sido mi revelación en el
Tercer Tiempo, por consiguiente, no
seréis creídos. (172, 62)
74. ¡Muy grande es el atraso moral
y espiritual en el que encuentro a la
humanidad! ¡Cuán grande es la
responsabilidad de los que han
recibido la gracia y la luz de mi
palabra en este tiempo!
75. Discípulos: Convertíos en
maestros, apartad de vuestro corazón
el temor a los hombres, desechad la
indiferencia y la pereza; reconoced
que en verdad sois portadores de un
mensaje celestial. Sois los que daréis
la explicación de todo lo que sucede
en estos tiempos, los que tenéis que
luchar por enseñar los principios de
mi doctrina que la humanidad ha
olvidado.
76. No vayáis a repetir mi palabra a
vuestros hermanos tal como Yo la
dije, preparaos para que sepáis
explicarla. No buscaréis palabras
tratando de sorprender con vuestra
florida elocuencia; hablaréis en forma
sencilla, que es la que mejor expresa
la verdad del espíritu. (189, 11 13)
77. Seréis incansables, nuevos
discípulos, hablando con esta verdad.
Labios torpes que no pronunciáis mi
palabra por temor, vais a desataros en
el momento de vuestra decisión. Una
sola palabra dicha en nombre mío,
puede salvar a un pecador, cerrar
abismos, detener en su camino a los
obstinados en el mal. ¿Sabéis acaso el
poder que tiene mi palabra?
¿Conocéis la fuerza de vuestra
potestad?
78. Hablad con ejemplos y cumplid
con esa parte de mi Obra, que he
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo
505
confiado a vosotros, lo demás lo haré
Yo. (269, 6)
79. Si veis que otros hermanos
vuestros van enseñando el nombre y
la palabra de Cristo, no les
despreciéis, porque escrito estaba que
mi Nueva Venida se verificaría
cuando la palabra que os traje en
aquel Segundo Tiempo, se hubiese
extendido por toda la Tierra.
80. Y Yo os digo que aún faltan
lugares del mundo por recibir aquel
mensaje. ¿Cómo podría llegar a esos
pueblos esta Doctrina esencialmente
espiritual, sin haber recibido la divina
semilla de amor que el Redentor os
dió en su palabra y en su sangre?
(288, 44)
81. Cuando lleguéis a comprender
y a sentir la verdad veréis cuán fácil
es para el espíritu seguir los pasos de
su Maestro, aun en las pruebas más
duras. Haced cuanto este de vuestra
parte, que Yo no os pediré más de lo
que podáis hacer; entonces habréis
dejado preparado el camino para la
nuevas generaciones.
82. Os recomiendo a los niños y os
encargo que les conduzcáis por el
camino certero. Congregadlos,
habladles de con amor y con
ternura.
83. Buscad a los desheredados,
aquellos que viven perdidos entre
miserias y vicios. Doy esencia a
vuestras palabras para que ellas sean
camino de salvación cuando broten de
vuestros labios.
84. Abrid delante de los inocentes
el "Libro de la Vida Verdadera", para
que su espíritu despierte y sea grande
al penetrar en las revelaciones del
Espíritu Santo; asemejaos a vuestro
Maestro y seréis escuchados. (64, 70)
85. Yo quiero que los que hayan
encontrado el camino, lo enseñen y lo
hagan fácil a sus hermanos, que no lo
sembréis de tropiezos como muchos
lo han hecho impidiendo que los que
me buscan lleguen a Mí. ( 299, 34)
86. A vosotros, espiritualistas, os
confío la tarea de derribar esa barrera
que la humanidad levantó entre Dios y
ella, barrera de falsa fe, de aparente
creencia en lo eterno, de
materialidades y de cultos superfluos.
87. A vos, pueblo, os entrego que
derribéis de su pedestal al becerro de
oro que los hombres no han cesado de
adorar, aunque se crean lejos de la
idolatría y el paganismo. (285, 54
55)
88. Borrad de los hombres la
impresión errónea que de las doctrinas
espirituales se han formado basadas
en la ignorancia, superchería y
engaño. Presentad mi Doctrina en
todo su pureza y majestad para que
ella borre la ignorancia, el fanatismo y
la dureza que no permiten a la
humanidad pensar en su Yo espiritual,
al que han privado de toda libertad de
acción. (287, 42)
89. Vosotros, que habéis recibido
estas revelaciones, sois los indicados
para anunciar a la humanidad mi
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo
506
nueva manifestación a través del
entendimiento humano. ¿Quién
queréis que dé testimonio, si no sois
vosotros?
90. Si esperáis que los príncipes o
ministros de las religiones lleven a la
humanidad esta buena nueva, estáis en
un error; porque en verdad os digo
que ellos, aunque me mirasen, no
abrirían sus labios para decir a la
humanidad: ¡He ahí a Cristo, id a El!
(92, 13)
91. No vayáis a dormir esperando
que lleguen aquellos tiempos de que
os he hablado para levantaros y decir
a la humanidad : Esto que veis ya
estaba dicho.
92. No, pueblo, es indispensable
que lo anunciéis con anticipación, que
lo profeticéis, que preparéis el camino
para la llegada de todo lo que os he
pronosticado y prometido, y entonces
habréis cumplido vuestra misión de
precursores de la espiritualidad en la
Tierra.
93. Acuando comiencen a surgir
prodigios en el mundo y el Espíritu
del Señor os hable a través de
acontecimientos nunca vistos, y el
espíritu de la humanidad empiece a
manifestar dones y potencias nunca
presentidos, veréis removerse todas
las creencias, las teorías, las normas,
las instituciones y las ciencias y
entonces la humanidad confesará que
aquéllos que desde su humildad
predicaban una Doctrina en apariencia
extraña, tenían razón porque sus
palabras tuvieron confirmación al
cumplirse.
94. Veréis entonces a los pueblos
de la Tierra, interesados en la
enseñanza espiritual, a los teólogos
comparando las enseñanzas de Cristo
con las nuevas revelaciones, y veréis a
muchos que habían sido siempre
indiferentes para lo espiritual,
interesarse vivamente por el estudio
de las revelaciones de éste y de
pasados tiempos. (216, 16 17)
Encargo para el consuelo y
curación de quienes sufren
95. A mis escogidos les he
entregado grandes dones, uno de ellos
es el de curación, el bálsamo, para que
con ese don podáis cumplir una de las
misiones más hermosas entre la
humanidad, ya que vuestro planeta es
el valle de grimas, donde siempre se
encuentra el dolor.
96. Por medio de ese don, tenéis un
vasto campo para sembrar el
consuelo, según mi voluntad y ese
bálsamo lo he depositado en vuestro
ser, en las fibras más tiernas de
vuestro corazón, y con él os habéis
recreado, ante sus prodigios se ha
doblegado vuestra cerviz, se ha
ablandado vuestro corazón con el
dolor de los hombres y habéis
caminado siempre por la senda de la
caridad.
97. Seguid entregando ese bálsamo
que no está en vuestras manos, porque
él se desborda en miradas de
compasión, de consuelo, de
comprensión, pasa a través de los
buenos pensamientos y se convierte
en sanos consejos, en palabras de luz.
98. El don de la curación no tiene
límite, nunca olvidéis que estáis
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo
507
saturados de él y que si el dolor
hiciera su presa en vosotros, porque
estéis sujetos a prueba, si con ese
bálsamo no podéis apartarlo, no
olvidéis mis enseñanzas, olvidad
vuestro sufrimiento y pensad en los
demás, en quienes la pena es mayor y
entonces veréis prodigios en vosotros
y en vuestros hermanos. (311, 18
19)
99. ¡mo debéis estar preparados
para penetrar en los corazones y saber
lo que ellos encierran, lo que
esconden y lo que necesitan!
100. Yo he venido a enseñaros a
alimentar espíritus, a sanarles y darles
luz y a mostrarles el camino de su
evolución.
101. El que escuche esta palabra y
la guarde en su corazón llegará a
convertirse en guía, doctor y
consejero, en su palabra habrá un
venero de paz y de consuelo para sus
hermanos necesitados de luz. (294, 3
4)
102. Yo os doy una gota de
bálsamo, para que cuando seáis
perseguidos, hagáis prodigios de
curación entre la humanidad, porque
en las grandes epidemias, cuando
surjan las enfermedades extrañas y
desconocidas para la ciencia, se
manifestará la potestad de mis
discípulos.
103. Os confío una llave con la
cual abriréis el cerrojo más
enmohecido, o sea el más reacio
corazón y abriréis aún las puertas del
presidio para dar libertad al inocente y
salvar al culpable.
104. Caminaréis siempre con paz y
confianza en Mí, porque doquier que
vayáis estaréis protegidos por mis
ángeles. Ellos se unirán a vuestro
cumplimiento y os acompañarán a los
hogares, hospitales, presidios, campos
de discordia y de guerra, doquier que
fueseis a depositar mi semilla. (260,
37 38)
105. Vendrá la humanidad y entre
ella, Tomás representado por la
ciencia y por el materialismo, con sus
ojos preparados para escudriñar, y no
solamente con sus ojos, con los dedos
de su mano, para palpar, para tocar y
sólo así poder creer en mi existencia y
en los acontecimientos espirituales
que se sucederán unos a otros entre la
humanidad, y de los cuales los
hombres darán testimonio, para que el
Tomás del Tercer Tiempo pueda ser
vencido por mi amor en su duda y en
su materialismo. (319, 38)
106. Yo os daré la orden para que
os levantéis a trabajar, porque será un
tiempo de señales tan grandes y tan
claras, que oiréis la voz del Mundo
Espiritual y la voz de este mundo que
con sus acontecimientos estará
señalando que es llegada la hora de
vuestra lucha; Yo os hablaré de
Espíritu a espíritu y os guiaré en el
camino.
107. Mas quiero que antes que
lleguéis a la humanidad como
maestros, lleguéis como doctores, y
una vez que hayáis calmado su pena,
ella podrá beber en la fuente de aguas
puras de mi palabra. Buscad antes la
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo
508
herida, la llaga o enfermedad y curad
sus dolores para que después podáis
llegar hasta su espíritu.
108. Id a vuestros hermanos como
Jesús en el Segundo Tiempo, llevando
antes que mi palabra, el bálsamo y
¿Cuál es el bálsamo, oh discípulos?
¿Acaso el agua de los manantiales
bendecida y transformada en medicina
para los enfermos? No, pueblo, Ese
bálsamo de que os hablo está en
vuestro corazón, alo he depositado
como esencia preciosa y sólo el amor
puede abrirlo para que brote como un
torrente.
109. Cuando queráis derramarlo
sobre algún enfermo, no serán
vuestras manos las que unjan, sino el
espíritu inundado de amor, de caridad
y de consuelo, y ahí donde vosotros
dirijáis vuestro pensamiento, se obrará
el prodigio.
110. Sobre los seres y elementos
de la Naturaleza, podéis obrar en
múltiples formas para llevar a todos el
consuelo. Mas también os digo: No
temáis a las enfermedades y sed con
todos pacientes y misericordiosos.
111. En cuanto a los poseídos y a
los confundidos en su mente humana,
también podéis curarlos, porque tenéis
esa facultad y debéis ponerla al
servicio de esos seres que han caído
en la desesperación y en el olvido.
Libertadlos y manifestad esa potestad
ante los incrédulos. Es una de las
grandes misiones de este pueblo:
llevar la luz donde hay tinieblas,
romper toda esclavitud y toda
injusticia y preparar a este mundo
para contemplar a su Señor y mirarse
a mismo, a su interior, con pleno
conocimiento de la verdad. (339, 39
41)
El momento para emprender la
misión a nivel mundial
112. Si por el momento el mundo
está tan ciego que no puede ver la luz
de la verdad, ni puede escuchar en el
fondo de su ser mi llamado, vosotros
orad y ganad terreno espiritualmente,
ya que en estos instantes no seríais
escuchados, porque todos los pueblos
están consagrados a prepararse para
destruir y defenderse.
113. Todavía habrán de cegarse
más los hombres, cuando la
desesperación, el odio, el terror y el
dolor lleguen a sus límites.
114. Tampoco esa sería la hora
propicia para entregar mi mensaje,
porque seríais como pregoneros en
mitad de un desierto, nadie os haría
caso. (323, 27 29)
115. Después de que la Tierra haya
sido tocada de un polo a otro y de que
toda nación, institución y hogar,
hayan sido juzgados hasta su raíz, y
que la humanidad haya lavado toda
mancha, vosotros iréis preparados en
mi nombre para llevar mi doctrina
entre vuestros hermanos. (42, 54)
116. Cuando sea llegado el tiempo
os levantaréis, pueblo amado, y haréis
sentir a vuestros hermanos mi santa
palabra y os dispersaréis por el mundo
como buenos discípulos, y este nuevo
Evangelio que os dejo, se extenderá.
Esta luz salida del Sexto Sello
Capítulo 60 Obrar acorde con el Espíritu de Cristo
509
iluminará a la humanidad de este
tiempo y con ella se irán
esclareciendo los misterios.
117. Mi doctrina se cimentará en
distintas naciones y todo lo que los
hombres no han descubierto, lo verán
a través de la luz que imparten los
Siete Sellos y vosotros hablaréis de
estas enseñanzas que recibisteis,
doctrinando a la humanidad en el
cumplimiento de mis preceptos. (49,
43)
510
511
XV. Exhortaciones, Advertencias, Instrucciones
Capítulo 61 Exhortaciones y advertencias del Señor
Mandatos y cometidos
1. Israel: No deis cumplimiento
solamente a vuestros deberes con-
traídos en el mundo. Cumplid también
con la Ley porque ante el Padre
habéis contraído una misión y su
cumplimiento debe de ser estricto,
elevado y espiritual.
2. Os estoy doctrinando para que
os apartéis del materialismo y dejéis
de ser los fanáticos e idólatras; para
que no adoréis ni rindáis culto a
objetos materiales hechos por las
manos humanas. No quiero que
existan en vuestro corazón raíces de
idolatría, de fanatismo, de cultos
falsos; no me presentéis ofrendas que
no llegan a Mí, sólo os pido vuestra
regeneración y vuestro cumplimiento
en la espiritualidad.
3. Regeneraos de vuestras
costumbres pasadas, no miréis hacia
atrás ni contempléis lo que habéis
dejado y que ya no debéis seguir
practicando, comprended que habéis
penetrado en el camino de vuestra
evolución y no debéis deteneros. El
camino es estrecho y debéis conocerlo
bien, porque el mañana tendréis que
guiar por él a vuestros hermanos y no
quiero que os perdáis.
4. Soy el Padre paciente que
espera vuestro arrepentimiento y
buena voluntad para colmaros de mi
gracia y de mi caridad. (23, 60 63)
5. Mi palabra siempre os aconseja
el bien y la virtud. Que no habléis mal
de vuestros hermanos causando su
deshonra; que no veáis con desprecio
a los que sufren enfermedades que
vosotros llamáis contagiosas; que no
protejáis las guerras; ni tengáis
ocupación vergonzosa que destruya la
moralidad y proteja los vicios; que no
maldigáis nada de lo creado; ni toméis
lo ajeno sin permiso del dueño; ni
propaguéis supersticiones.
6. Que visitéis a los enfermos;
perdonéis a los que os ofenden;
protejáis la virtud; dad buenos
ejemplos y me estaréis amando y
amando a vuestros hermanos, que en
esos dos preceptos se resume toda la
Ley.
7. Aprended mi lección y
enseñadla con vuestra práctica. Si no
aprendéis, ¿Cómo queréis predicar mi
Doctrina? Y si no sentís lo que habéis
aprendido, ¿Cómo queréis enseñar
como el buen apóstol? (6, 25 26)
8. Pueblo: si queréis avanzar,
dejad la pereza que hay en vos; si
queréis ser grande, aplicad a vuestras
obras mis máximas; si queréis
Capítulo 61 Exhortaciones y advertencias del Señor
512
conoceros, analizaos a través de mi
palabra.
9. Comprended cuánta necesidad
tenéis de mi palabra que vierte amor,
sabiduría, consejos y ayuda, pero a la
vez sentíos responsables de lo que os
entrego, porque no sois los únicos
necesitados en el mundo, hay muchos
que han tenido hambre y sed de estas
enseñanzas y debéis pensar en
prepararos para ir a ellos con el
mensaje de mi amor. (285, 50 51)
10. Es muy grande la
responsabilidad que este pueblo tiene
delante de la humanidad, tendrá que
dar ejemplo de verdadera
espiritualidad, enseñará la forma de
elevar el culto interior, la ofrenda
grata, el homenaje digno a Dios.
11. Abrid vuestro corazón y
escuchad ahí la voz de la conciencia,
para que juzguéis vuestras obras y
sepáis si estáis interpretando con
fidelidad mis enseñanzas o si también
estáis equivocando el sentido de mi
Doctrina. (280, 73)
12. Mi Doctrina pierde todo su
sentido si no la lleváis a la práctica.
13. Bien sabéis, discípulos amados,
que la finalidad de mi Ley y mi
Doctrina, es la práctica del bien, y que
por lo tanto, quien la lleve tan sólo en
la memoria o en los labios, sin
aplicarla a sus obras, está
prevaricando. (269, 45)
14. Hombres que lleváis en el
corazón la luz de la experiencia de
esta vida, y en espíritu, la luz que deja
la evolución de diferentes
existencias, ¿Por qué ocupáis a
vuestro espíritu en lo que es superfluo
para él, y por qué lloráis muchas
veces por causas que no merecen
vuestro dolor? Buscad en todo la
verdad; ella está en todos los caminos,
es diáfana y clara como la luz del a.
(121, 48 49)
15. No olvidéis y tenedlo presente
siempre, que de vuestra vida recta y
virtuosa, depende la fe que despertéis
en vuestros hermanos. Esto quiere
decir que os escudriñarán y
observarán hasta en vuestra vida
íntima, buscando en vuestras obras la
confirmación de la Doctrina que
predicáis. (300, 57)
16. Decidme: ¿Os he repudiado
cuando habéis faltado? ¿Os he dejado
atrás, abandonados, cuando algún
tropiezo os ha detenido? ¿Me he
ensañado en vosotros cuando habéis
caído vencidos por el dolor?
17. Sin embargo, veo que a los que
con tanto amor llamo mis discípulos,
abandonan a sus hermanos en
desgracia, desconocen al que comete
un desvío, en vez de atraerle con
caridad para ayudarle a corregirse y a
veces se convierten en jueces,
tomando causas que no les
corresponde juzgar.
18. ¿Es ésa mi enseñanza? ¡No! Me
dice vuestra conciencia, pues quiero
que os juzguéis a vosotros mismos
minuciosamente, para que podáis ir
puliendo tantas asperezas de que
adolecen vuestros sentimientos y
Capítulo 61 Exhortaciones y advertencias del Señor
513
podáis empezar a ser mis discípulos.
(268, 46)
Fe, esperanza, amor, humildad y
confianza
19. Cuando seáis humildes seréis
grandes. No está la grandeza en la
soberbia y la vanidad, como muchos
creen. Sed mansos y humildes de
corazón, os he dicho a través de los
tiempos.
20. Reconocedme como Padre y
amadme, no busquéis para vuestra
envoltura un trono, ni un nombre que
os distinga de los demás, sed uno más
entre los hombres y llevad en vosotros
la buena voluntad. (47, 54)
21. Quiero ver en vosotros la fe que
manifestaron los enfermos que
llegaron ante en el Segundo
Tiempo: la del paralítico, la del ciego
y la de la mujer incurable. Quiero
sentirme amado como Padre,
solicitado como Doctor y escuchado
como Maestro. (6, 46)
22. No debilitéis en la fe, ni en la
esperanza; tened siempre presente que
el fin de esta jornada llegará; no
olvidéis que en habéis tenido
vuestro principio y que el fin lo
tendréis también en Mí, y ese fin es la
eternidad porque no existe la muerte
del espíritu.
23. Tened como ideal la eternidad y
no desfallezcáis en las vicisitudes
¿Acaso sabéis si ésta sea vuestra
última encarnación en la Tierra?
¿Quién podrá deciros que en ese
cuerpo que hoy tenéis estáis saldando
todas vuestras deudas contraídas con
mi justicia? Por eso os digo:
aprovechad el tiempo, pero no vayáis
de prisa. Si con fe y conformidad
aceptáis vuestros sufrimientos y con
paciencia apuráis el cáliz, en verdad
os digo: vuestros méritos no serán
estériles.
24. Haced que el espíritu camine
siempre adelante para que no dejéis
nunca de perfeccionaros. (95, 4 6)
25. Vivid para el Padre amando a
sus hijos que son vuestros hermanos y
alcanzaréis la inmortalidad. Si caéis
en el egoísmo, y os encerráis en
vuestro amor propio, la simiente que
dejéis y vuestra memoria, difícilmente
perdurarán.
26. Sed mansos y humildes de
corazón y estaréis siempre llenos de
mi gracia. (256, 72 73)
27. ¡Grande es vuestro destino!
Mas no por eso os dejéis dominar por
los tristes presagios, sino más bien
llenaos de valor y esperanza,
pensando que los días de amargura
que se acercan, son necesarios para el
despertar y la purificación de los
hombres, sin lo cual no podríais ver la
entrada triunfal del tiempo de la
espiritualidad.
28. Aprended a sobreponeros a las
adversidades, no dejéis que la tristeza
se apodere de vuestro corazón y
cuidad de vuestra salud. Levantad el
ánimo de vuestros hermanos
hablándoles de Mí, enseñándoles mi
Doctrina que enciende la fe y la
esperanza.
Capítulo 61 Exhortaciones y advertencias del Señor
514
29. Mirad cómo caminan
cabizbajos muchos hombres, son
espíritus que se han dejado vencer en
la lucha, vedles envejecidos y
encanecidos prematuramente, el rostro
ajado y la expresión melancólica; mas
si los que deben ser fuertes flaquean,
la juventud tendrá que marchitarse y
la niñez sólo mirará tristeza a su
alrededor.
30. Vos, pueblo, no privéis a
vuestro corazón de todas aquellas
alegrías sanas que aunque fugaces, las
podéis disfrutar, comed en paz vuestro
humilde pan y de cierto os digo que lo
encontraréis más dulce y
substancioso.
31. Deducid de mis palabras que lo
que quiero de vosotros es confianza,
fe, optimismo, calma y fortaleza, que
a pesar de vuestros trabajos y
penalidades no haya amargura en
vuestro corazón. ¿Qué dulzura o buen
sabor podríais ofrecer a los
necesitados si el corazón lo tuvieseis
ocupado por las penas, las
preocupaciones o la inconformidad?
32. Es precisamente en vuestras
pruebas donde debéis dar vuestros
mejores ejemplos de elevación, de fe
y de humildad.
33. El que logra dar a su vida esa
espiritualidad, nunca deja de sentir la
paz y hasta cuando duerme su sueño
es tranquilo y reparador, de lo cual se
aprovecha el espíritu para
desprenderse hacia el más allá donde
recibe aquellas emanaciones divinas
de que él se nutre y participa al
cuerpo. (292, 45 51)
Oración, estudio, alerta,
renovación y Espiritualidad
34. Amados discípulos: Una vez
más os digo: Velad y orad, porque la
materia es frágil y en sus flaquezas
puede alejar del camino recto al
espíritu.
35. El espíritu que sabe velar, no se
aparta nunca de la ruta que su Señor le
ha trazado y está en aptitud de
emplear su heredad y sus dones, hasta
alcanzar su elevación.
36. Ese ser tendrá que salir avante
en sus pruebas, porque vive alerta y
nunca se deja dominar por la materia.
El que vela y ora saldrá triunfante
siempre de los trances difíciles y sabrá
caminar con paso firme por la senda
de la vida.
37. ¡Cuán diferente es la conducta
del que se olvida de orar y de velar!
Voluntariamente renuncia a
defenderse con las mejores armas que
en el hombre he puesto, que son la fe,
el amor y la luz del saber. Es el que
no escucha la voz interior que le habla
a través de la intuición, de la
conciencia y de los sueños; pero el
corazón y la mente no entienden ese
lenguaje y no dan crédito al mensaje
de su propio espíritu. (278, 1 3)
38. Orad por los espíritus turbados,
por los materializados, por aquellos
que en las entrañas de la tierra no
logran aún desprenderse de sus
cuerpos; por los que sufren y lloran
por el luto ignorante que en la Tierra
les guardan.
39. También perdonad y dejad de
juzgar a los que hayan sembrado
Capítulo 61 Exhortaciones y advertencias del Señor
515
males en vuestro corazón; si vuestros
ojos los pudiesen contemplar de
hinojos implorando vuestro perdón,
no seríais tan injustos con ellos.
Ayudadles a que vuelen hacia lo
infinito, elevadles con vuestra caridad,
comprended que ellos ya no
pertenecen a este mundo. (107, 15)
40. No os conforméis con vuestras
primeras obras, creyendo haber hecho
méritos suficientes para el
perfeccionamiento de vuestro espíritu,
mas, para que aprendáis en cada día
nuevas lecciones y descubráis
mayores revelaciones, dedicad
siempre un tiempo al estudio de mi
Obra.
41. El discípulo estudioso siempre
escuchará la respuesta a sus preguntas
y siempre oirá mi paternal consejo en
sus instantes de prueba.
42. El discípulo aprovechado será
fuente de amor para sus hermanos, se
sentirá verdaderamente heredado por
su Padre y reconocerá el momento de
levantarse a desempeñar su gran
misión espiritual entre los hombres.
(280, 40 42)
43. A medida que os perfeccionéis,
veréis más cerca la meta, no sabéis si
estáis a un paso de vuestra salvación o
si aún tenéis que recorrer un largo
trecho del camino. Yo sólo os digo
que os dejéis guiar sumisa y
obedientemente por esta palabra, que
es la voz de mi Espíritu Divino.
44. Eximíos de faltar a la Ley, de
caer repetidas veces en el mismo
error. Atended este llamado que es
una invitación a la enmienda, una
súplica que os hace vuestro Padre,
porque no quiero veros vivir
inútilmente en la tierra y llorar
después vuestra desobediencia. (322,
60)
45. No temáis al murmullo de la
humanidad ni a sus juicios, temed a la
justicia de vuestro Dios, recordad que
os he dicho que como juez soy
inexorable. Por ello buscadme
siempre como Padre, como Dios, para
que nada os haga falta en vuestro
camino. (344, 31)
46. No os dejéis sorprender, mi
pueblo, vivid siempre alerta y sed los
centinelas fieles, no temáis a las
palabras que vuestros propios
hermanos os digan para convenceros
de que estáis equivocados.
47. Seguid firmes, porque grandes
galardones entregaré a los soldados
que sean fieles a mi causa, a los que
sepáis hacer frente a estos tiempos
difíciles de confusión de ideas, de
credos y religiones.
48. A todos vuestros hermanos los
respetaréis en la misma forma que
respetáis mi Obra y mostraréis la
enseñanza que he venido nuevamente
a dejaros; si los hombres se burlan de
vosotros, dejadles, que la luz de mi
Espíritu Santo llegará hacia ellos y el
arrepentimiento se en su corazón.
(336, 18)
49. ¡No detengáis vuestro paso, oh
discípulos! Que vuestra caminata,
como siempre os he dicho, sea firme
Capítulo 61 Exhortaciones y advertencias del Señor
516
en la senda del bien y del progreso,
porque tiempos vienen en que
solamente el bien abra brecha al
hombre, en que solamente la virtud y
la verdad le sostengan en el camino de
la lucha y del combate.
50. as se acercan en que la
impostura habrá de caer, en que la
falsedad, la hipocresía, el egoísmo,
toda mala simiente encuentre su fin, a
través de grandes pruebas, tropiezos y
reveses.
51. Por eso el Maestro os dice:
¡Afirmaos más y más en el bien!
¡Estad convencido, mi pueblo, de que
no podéis recibir ningún mal por el
bien que hagáis! Si por el bien que
hagáis sobre la Tierra recogéis mal
fruto o mal pago, ese mal fruto es
pasajero, no es el fruto final, en
verdad os digo: Hay que perseverar
hasta recoger. (332, 31)
Advertencias dirigidas a las
Comunidades de Revelación
52. Desventurado aquél que
interprete mi palabra según su
voluntad, porque de ello me
responderá.
53. En la Tierra muchos hombres
se han consagrado a alterar la verdad,
sin darse cuenta de la responsabilidad
que tienen como colaboradores en la
Obra de amor del Padre.
54. En este tiempo de juicio que
muchos ignoran, porque no han
sabido interpretar los acontecimientos
que están viviendo, la justicia se
encuentra en cada espíritu tomándole
cuenta de sus obras dentro o fuera de
la Ley de amor en el curso de su
peregrinaje en este mundo.
55. Quien cambiase en estos
escritos la esencia de mis revelaciones
entregadas por inspiración, responderá
de sus obras delante de Mí.
56. Por lo tanto, debéis proceder
con rectitud, porque estas lecciones
son mi legado de amor para mis hijos
que, encarnados o en espíritu, están en
espera de mayores enseñanzas. (20,
12 14)
57. No quiero contemplar en
vosotros la mentira, Israel, porque
algún día ésta tendrá que ser
descubierta y entonces el mundo dirá:
¿Estos son los discípulos del Maestro?
Si ellos son falsos discípulos,
entonces también fue falso el Maestro
que se apacentó entre ellos para
entregarles mentira. (344, 10)
58. Vosotros sois los
encomendados para aliviar el dolor de
la humanidad, para enseñar a orar a
los blasfemos que por mucho tiempo
han permanecido sin elevar su espíritu
en la oración.
59. Mas para esto tendréis que
espiritualizaros cada día apartando de
vosotros la materialidad.
60. Porque no quiero que seáis el
espiritualista exagerado, no; el
fanatismo es abominable ante y
eso es lo que he venido a apartar de
entre vosotros. La conciencia os dirá
cómo debéis de vivir en armonía con
todo. (344, 17 18)
Capítulo 61 Exhortaciones y advertencias del Señor
517
61. dme, pueblo, escuchad,
discípulos, os estoy dando la luz y os
estoy librando de cadenas, lazos y
tinieblas, mas no os estoy facultando
para que hagáis de esta Obra una
religión más, ni que, de acuerdo con
vuestras conveniencias, la llenéis de
formas y de ritos, ¡No!
62. Distinguid bien cuál es la
libertad que he venido a daros, para
que no la cambiéis por un nuevo
fanatismo.
63. ¿No os habéis dado cuenta aún
de que vuestra mente y con ella el
espíritu, habían sido detenidos en su
desarrollo? ¿No recordáis el cúmulo
de falsos temores y prejuicios
heredados de vuestros antecesores, de
los cuales os he librado, para que
miréis de frente la verdad y podáis
recibir la luz? (297, 20 21)
64. La tierra estará húmeda y
abierta en espera de la simiente de mis
sembradores. ¿Sería justo que después
de que la humanidad quedara libre de
fanatismo y de adoración material,
llegara este pueblo con una nueva
idolatría? No, amados discípulos y
párvulos, por eso las lecciones y las
pruebas son a cada paso en vuestra
senda. (292, 44)
Advertencia sobre la
continuación de las revelaciones
posteriores a 1950, y falsas
revelaciones de Cristo
65. Después del día marcado por
mi Divinidad, no escucharéis s mi
palabra, pero ella habrá quedado
impresa en vuestra conciencia, en
vuestro corazón y en los libros.
66. Quien se levante como
portavoz invocando mi Rayo, no sabe
la sentencia que está arrojando sobre
sí mismo.
67. Os advierto para que no prestéis
oído a los falsos profetas, falsos
portavoces y falsos cristos. Os
despierto para que evitéis a tiempo la
confusión, e impidáis el acceso de
espíritus en tinieblas entre vosotros.
Velad, porque de estas enseñanzas me
responderéis si no estáis preparados.
(229, 40 41)
68. Son ya los últimos tiempos en
que estaré con vosotros en esta forma.
Creed en ello y creed también que no
volveré a este mundo a materializar
mi palabra y menos a hacerme
hombre.
69. Preparaos, porque llegarán a
vosotros rumores de hombres que
afirmen que he vuelto, que Cristo ha
venido a la Tierra. Vosotros
permaneceréis fieles y diréis con
firmeza: el Señor está en espíritu con
todos sus hijos.
70. Si durmieseis y no os
espiritualizaseis, negaréis que Yo
levanté mi palabra, y convertidos en
blasfemos y desobedientes invocaréis
mi rayo sobre las multitudes
diciéndoles: pidámosle a aquel que
nos dió su palabra que siga
hablándonos, elevémosle cánticos y
hosanas para que nos escuche.
71. Mas de cierto os digo que mi
rayo no tornará más al entendimiento
Capítulo 61 Exhortaciones y advertencias del Señor
518
humano porque no vendré a alimentar
vuestra necedad.
72. ¿A qué os expondríais? A que
las palabras de aparente luz os
llevaran a la confusión. ¿No quiere
eso vuestro corazón? Preparaos para
esa prueba, y sobre vuestra obediencia
y humildad brilla la luz de mi
inspiración.
73. Yo os anuncio que si antes de
1950 no se hace la unificación de
estas multitudes en un solo pueblo. la
confusión reinará muy pronto porque
habrá quienes digan que el Maestro se
sigue manifestando, y entonces ¡Ay
de este pueblo! ¿No habéis presentido
esta amenaza?
74. Todavía no se ha despertado en
vosotros ese espíritu de fraternidad y
unión, y esperáis que sean los
acontecimientos los que os unan, mas
si eso esperáis veréis desatarse las
plagas, los desórdenes, las guerras y la
justicia de los elementos, hasta que no
haya en el mundo un sitio de paz, ni
en la superficie de la Tierra, ni en sus
entrañas, ni en el mar, ni en los
vientos. (146, 24 26)
75. Os prepararéis y siempre que os
encontréis reunidos ya sea en estos
recintos, en vuestros hogares o en los
valles, allí, en esas reuniones, sentiréis
espiritualmente mi presencia.
76. Pero velad, porque surgirán
también los falsos discípulos,
pregonando que se comunican
directamente con el Padre, e irán
transmitiendo falsas órdenes e
inspiraciones.
77. Yo os he enseñado a distinguir
la verdad de la impostura, a conocer el
árbol por su fruto. (260, 65 66)
78. Yo os he anunciado que llegará
el momento en que veáis surgir
muchos "espiritualismos" y que
deberéis estar preparados para
descubrir en quienes existe verdad y
en quiénes impostura.
79. Veréis aparecer falsas
comunicaciones atribuidas a Mí.
Rumores de enviados divinos que
traen mensajes al mundo; sectas con
el nombre de los Siete Sellos y
muchas doctrinas confusas e
indefinidas.
80. Todo ello se producto de la
gran confusión espiritual que la
humanidad ha venido preparando,
mas no temáis, procurad vivir velando
y orando y no sucumbiréis en la
confusión, porque mi palabra, en los
momentos de mayor tiniebla, será luz
que os haga contemplar mi verdad
diáfana y perenne. (252, 15 17)
Malos hábitos, hipocresía, vicios
81. La vanidad ha anidado en los
que, creyendo haber alcanzado el
completo conocimiento de la verdad,
han llegado a considerarse sabios,
fuertes, infalibles, grandes y
absolutos, sin darse cuenta que
muchas veces han estado
confundidos.
82. No quiero que entre este pueblo
que apenas comienza a formarse bajo
la luz de estas lecciones, surjan
mañana los hombres que se
encuentren confundidos por su
vanidad, pregonando que son la
Capítulo 61 Exhortaciones y advertencias del Señor
519
reencarnación de Cristo, o que son los
nuevos Mesías.
83. Quienes cometan tales actos,
serán los que, creyendo haber
alcanzado la comprensión de toda mi
verdad, en realidad van lejos del
sendero marcado por Cristo, que es el
de la humildad.
84. Estudiad la vida de Jesús en la
Tierra y encontraréis una profunda e
inolvidable lección de humildad. (27,
3 6)
85. Uno de los defectos más graves
es el de la hipocresía; no pregonéis
amor mientras no seáis capaces de
amarme en vuestros semejantes.
86. ¡Cuántos de los que han
juzgado el beso de Judas no quieren
ver que ellos han dado el beso de
aparente fraternidad a su hermano y
por su espalda le han traicionado!
Cuántos de los que dicen estar
sirviendo a los necesitados los veo
entregando a cambio de monedas, la
luz, la verdad, la caridad.
87. ¿Porqué cuando alguien os ha
atemorizado con sus preguntas, habéis
hecho como Pedro en sus momentos
de flaqueza: negarme y afirmar que en
verdad ni siquiera me habéis
conocido? ¿Porqué teméis a la justicia
humana y no teméis a la mía?
88. En verdad os digo que entre la
justicia divina y vuestros pecados, se
interpone la intercesión de María,
vuestra Madre Celestial, que siempre
ruega por vosotros. (75, 34)
89. Ninguno está autorizado para
juzgar las obras de sus hermanos,
porque si el que está limpio no lo
hace, ¿Por qué ha de hacerlo quien
lleva manchas en su corazón?
90. Os digo esto, porque siempre
andáis escudriñando la simiente de
vuestro hermano esperando
encontrarle defectos, para luego
enseñarle vuestra siembra y humillarle
diciéndole que vuestra labor es más
limpia y perfecta.
91. El único juez que sabe aquilatar
vuestras obras, es vuestro Padre que
habita en los cielos; cuando El se
presente con su balanza, no tendrá
ante sus ojos mayor mérito quien
comprenda más, sino el que haya
sabido ser hermano de sus semejantes
e hijo de su Señor. (131, 55 57)
92. Aprended y practicad, enseñad
sintiendo lo que hagáis y digáis,
confirmad mi Doctrina con vuestras
obras. No quiero prevaricadores entre
mis discípulos. Pensad qué sería de la
humanidad y de vosotros, si esta
Obra, iniciada con tanto amor y
paciencia, se derrumbara por falta de
moral, de virtud y de verdad en
vuestra vida. (165, 25)
93. No vayáis más en pos de
placeres ni de frivolidades del mundo;
id tras del ideal de elevar vuestra vida,
que Yo os daré a lo largo de vuestra
existencia, las satisfacciones que sean
aliciente para vuestro corazón. (111,
61)
94. ¡Ay de vosotros si pueden más
las malas inclinaciones, que las
virtudes que lleváis en vuestro espíritu
Capítulo 61 Exhortaciones y advertencias del Señor
520
y si mi enseñanza no da frutos! Si no
meditáis ni analizáis mi palabra,
creyendo que estáis haciendo mi
voluntad, mi luz os despertará, y al
conocer toda la verdad, recordaréis
que os he enviado al mundo para
hacer obras benéficas. (55, 6)
95. ¡Ay de los que en este tiempo
con sus profanaciones y des-
obediencia den mal ejemplo delante
de los niños a quienes he enviado con
una misión espiritual! ¿Queréis imitar
a las turbas que entre gritos y burlas
condujeron a Jesús al Gólgota,
sembrando el terror en el corazón de
los niños que no acertaban a
explicarse por qse martirizaba y se
daba muerte a un hombre que sólo
repartía bendiciones?
96. Cada vez que Jesús caía,
lloraban aquellos inocentes; mas en
verdad os digo que su llanto provenía
más del espíritu que de la carne.
¡Cuántos de ellos me siguieron
después y me amaron sin que de sus
corazones se pudiera borrar el
recuerdo de lo que sus ojos inocentes
presenciaron! (69, 50 51)
Falsas penitencias y expectativas
erróneas
97. Cuidaos de hacer penitencias
mal entendidas, ni privéis a vuestro
cuerpo de lo que le es necesario, en
cambio evitadle lo que le sea
perjudicial, aun cuando ello signifique
para él un sacrificio. Esta será la
penitencia que beneficie a vuestro
espíritu y por lo tanto, la que agrade al
Padre. (55, 40)
98. Vosotros ya miráis en Dios,
antes que a un Juez, al Padre de amor
perfecto e inagotable, y os digo que
esta bien que miréis en Dios a vuestro
Padre.
99. Sin embargo, debo deciros para
poneros alerta, que también vosotros
podéis caer como aquel pueblo
antiguo en un nuevo error, y ese error
puede ser el de que no os preocupéis
de mejoraros moral y espiritualmente
o que no os preocupe pecar continua y
gravemente, en la confianza de que el
Padre ante todo es amor y habrá de
perdonaros.
100. Ciertame
nte, Dios es amor y no existe falta por
grave que sea que no perdone, pero
debéis saber precisa-mente que de ese
amor divino procede una justicia que
es inexorable.
101. Todo esto
sabedlo para que lo que llevéis en
vosotros como conocimiento de mi
Doctrina, que encierra verdad,
destruyáis todos los conceptos
equivocados que en vosotros pudiese
haber.
102. No
olvidéis que el amor del Padre os
perdona, pero que la mancha a pesar
del perdón, queda impresa en vuestro
espíritu y que vosotros tendréis que
lavarla con méritos, correspondiendo
así al amor que os perdonó. (293, 43
44)
103. Una voz
ha venido a despertaros, voz dulce y
consoladora que os llama al Reino de
Capítulo 61 Exhortaciones y advertencias del Señor
521
la Luz y de la vida; pero que puede
tornarse en justicia si optáis por seguir
profanando vuestro espíritu y
desoyendo la Ley.
104. Al
obediente y humilde, mi palabra le
dice: "Perseverad, porque mucho
alcanzaréis de mi gracia y mucho
haréis alcanzar a vuestros hermanos".
105. Al necio
le dice mi voz: "Si no aprovecháis
esta bendita ocasión, para salir del
cieno del pecado o de las tinieblas de
la ignorancia en que habitáis, veréis
pasar los tiempos y las eras sobre
vuestro espíritu, sin saber que fue lo
que el Señor trajo en su mensaje, ni
cuáles fueron los dones que a su
pueblo reveló".
106. Cierto
que para todos habrá un tiempo
propicio para salvarse y remontarse a
las alturas, pero ¡Ay del que retarde
ese día! Ay del que pierde las
oportunidades de lograr la evolución
de su espíritu por dedicarse a lo
superfluo de este mundo! El tiempo
que habrá de esperar la nueva ocasión,
no sabe cuán largo será, ni lo amargo
de su restitución.
107. En ello no
existe ni la menor venganza o el más
leve castigo por parte del Padre, pero
sí su más estricta e inexorable justicia.
108. ¿Acaso
ahora que me he presentado entre
vosotros, sabéis si habéis perdido o
desaprovechado anteriores
oportunidades y el tiempo que vuestro
espíritu ha esperado para recibir esta
nueva ocasión de cumplir una misión
que hace tiempo le fue encomendada?
109. ¿Qué sabe
vuestro corazón o vuestra mente del
pasado de su espíritu, de su destino,
sus deudas, misiones y restituciones?
Nada.
110. Es por
eso que no debéis interceptar el
perfeccionamiento del espíritu, ni
tentarlo con el amor a los bienes del
mundo. El tiene que seguir por otro
camino, otros fines, otros ideales.
(279, 16 19)
Advertencia a los pueblos y
poderosos de la Tierra
111. ¡Ay de la
humanidad si en su corazón no llega a
surgir la misericordia y la caridad!
¡Ay de los hombres si no llegan a
tener completo conocimiento de sus
malas obras! Su propia mano está
desatando sobre la furia de los
elementos y tratando de volcar sobre
las naciones el cáliz del dolor y la
amargura, y cuando estén recogiendo
el resultado de su obra, todavía habrá
quienes digan: "Es castigo de Dios".
(57, 82)
112. ¡Ay de
los pueblos que se obstinasen en su
idolatría, en su fanatismo y en su
rutina! No podrán contemplar mi luz,
ni sentirán el goce infinito del
despertar del espíritu.
113. Ciertame
nte mi Doctrina conmoverá al mundo,
mas, cuando la lucha haya cesado, se
sentirá en la Tierra la verdadera paz,
Capítulo 61 Exhortaciones y advertencias del Señor
522
aquélla que viene de mi Espíritu. Sólo
seguirán sufriendo los necios, los
reacios de entendimiento y duros de
corazón. (272, 12 13)
114. Estoy
haciéndome sentir en el duro corazón
de los hombres, de aquéllos que
llevan el propósito de alimentar las
guerras, para que reconozcan que mi
voluntad es más fuerte que sus
propósitos bélicos. Si el corazón de
esos hombres es duro y no se
conmueve ante mi voluntad, mi
justicia se hará sentir en todo el
Universo. (340, 33)
115. Nuevame
nte, como en los tiempos de Noé, los
hombres se reirán de las profecías y
sólo cuando sientan que las aguas ya
cubren sus cuerpos, comenzarán a
creer y arrepentirse.
116. Mi
caridad ha venido siempre a deteneros
en vuestra insensatez, mas nunca me
habéis querido oír. Sodoma y
Gomorra también fueron amones-
tadas para que penetrasen en temor y
en arrepentimiento y evitasen su
destrucción, mas no quisieron oír mi
voz y perecieron.
117. También
a Jerusalén la invité a orar y a volver
al culto verdadero; pero su corazón
incrédulo y carnal rechazó mi paternal
advertencia y esperó que los hechos le
revelasen la verdad. ¡Cuán amargos
fueron aquellos días para Jerusalén!
118. ¿Veis
cómo es verdad que siempre sois los
mismos, porque no habéis querido
dejar vuestra infancia espiritual para
crecer y elevaros por el camino de la
sabiduría que hay en mi palabra?
119. Os envío
a todos este mensaje, que servirá de
profecía, de despertar, de alerta a
pueblos y naciones. Bienaventurados
si creyeseis en su contenido.
120. Meditad
en su esencia, mas luego velad y orad,
que si así hicieseis, una luz interior os
guiará y una fuerza superior os
protegerá hasta poneros a salvo. (325,
73 77)
523
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
1. Discípulos: volved en vosotros,
escuchadme y sentidme como antes.
Acordaos cuando confesasteis que
esta palabra era vuestra vida y la luz
de vuestro destino. No olvidéis que
hoy os digo que lo que necesitáis se os
dará llegada la hora.
2. Volved a poner aceite a vuestra
lámpara para que vuelva a brillar la
flama de la fe y del saber.
3. No durmáis, velad y orad, que
el Maestro puede sorprenderos
penetrando en vuestra estancia como
antes, como en aquellos días de
entusiasmo espiritual, en que a cada
paso sentíais mi presencia.
4. Veréis como vuestra vida de
nuevo se ve iluminada con aquella
luz que sin daros cuenta dejó de
alumbraros y ella os devolverá la
confianza en un futuro pleno de
abundancia y de sabiduría.(4, 27 29)
5. Muchos os llamáis
espiritualistas, porque sentís fe en mi
presencia a través de mi
comunicación por el entendimiento
humano y porque asistís con
frecuencia a escuchar mi palabra, pero
Yo quiero que seáis espiritualistas por
la práctica del bien, por el
conocimiento de la esencia de la vida,
por vuestro amor a los semejantes, por
vuestro culto a Dios a través de una
existencia elevada, fecunda y virtuosa.
(269, 55)
6. A unos les he dado un origen
humilde en el mundo para que imiten
en su vida al Maestro, a otros, se les
ha dado un rico hogar, para que
también imiten a Jesús, que siendo
Rey supo dejar su trono para venir a
servir a los pobres, a los enfermos y a
los pecadores.
7. Tan grande es el mérito del que
sabe descender de su posición para
servir a sus semejantes, sean los que
fueren, como del que se eleva desde
su vida humilde e ignorada hasta la
altura de los justos, por el camino del
amor. (101, 55 56)
8. ¿Me preguntáis porqué he
venido a vosotros? Porque veo que
habéis olvidado el camino por donde
debéis retornar al seno de donde
brotasteis y Yo os lo vengo a mostrar
nuevamente.
9. El camino es mi Ley y por
medio de su cumplimiento alcanzará
inmortalidad el espíritu. Os estoy
mostrando la puerta tan estrecha como
el camino que en aquel tiempo os
señalé con mi enseñanza. (79, 2 3)
10. Vosotros que me oís,
prepararéis el camino a los que van a
recibirme en espíritu. No fue el acaso
lo que trajo ante mi presencia a los
que recibieron mi enseñanza, como no
será tampoco la casualidad la que
desarrolle los dones espirituales en los
que han de sentir mi presencia sin
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
524
necesidad del portavoz humano. (80,
4)
11. Os tengo destinados para que
extendáis por la Tierra el bien, que es
la verdadera espiritualidad.
12. ¿Os sentís incapaces y
pequeños? ¿Os juzgáis impuros para
poder llevar sobre vuestro espíritu una
misión de esta naturaleza? Es que no
conocéis mi sabiduría y mi
misericordia. Es que no observáis con
pureza los ejemplos que a cada paso
os doy a través de la Naturaleza.
13. ¿No miráis cómo los rayos,
iluminándolo todo, llegan hasta la más
infecta charca, volatilizándola,
elevándola a los espacios,
purificándola y convirtiéndola
finalmente en nube que habrá de pasar
sobre los campos, fecundándolos?
(150, 51 53)
14. Aquí ante mi presencia,
despojad a vuestro espíritu de todas
las impurezas y dejadle libre. No
temáis, porque no vais a descubrirme
ningún secreto, Yo os conozco mejor
que vosotros mismos. Confesaos
íntimamente Conmigo, Yo sabré
comprenderos mejor que nadie y
podabsolveros de causas y deudas
porque soy el único que puede
juzgaros.
15. Mas cuando os hayáis
reconciliado con vuestro Padre y en
vuestro ser escuchéis el himno de
triunfo que entone vuestro espíritu,
sentaos en paz a mi mesa, comed y
bebed los manjares del Espíritu, que
en la esencia de mi palabra se
encuentra. (39, 71)
16. Muchos de vosotros llegáis
llorando después de haber maldecido
al dolor. Yo perdono vuestros errores,
tomando en cuenta que provienen de
vuestra ignorancia.
17. Sosegad al corazón y despejad
el entendimiento para que compren-
dáis lo que voy a deciros, pequeños
párvulos de la vida: cuando volváis a
sentir que el dolor penetra en vuestro
corazón, aislaos unos momentos de
cuanto os rodea y quedaos a solas.
Ahí, en la intimidad de vuestra alcoba,
conversad con vuestro espíritu, tomad
vuestro dolor y escudriñadlo como
cuando tomáis en la mano algún
objeto para estudiarlo.
18. Así examinad vuestra pena, ved
de donde proviene y por qué ha
llegado; escuchad la voz de vuestra
conciencia y en verdad os digo que de
aquella meditación extraeréis un
tesoro de luz y de paz para vuestro
corazón.
19. La luz os dirá la forma de alejar
el dolor y la paz os dará la fortaleza
para esperar a que la prueba pase.
(286, 26 28)
20. Seguiréis luchando por ser
fuertes de espíritu y materia, pues si
hasta ahora existen enfermedades
entre vosotros, es porque no habéis
sabido elevaros sobre la miseria y el
dolor de esta vida, por falta de
espiritualidad y de fe.
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
525
21. Mi Doctrina no sólo enseña a
tener fe en el poder de Dios, sino a
que tengáis fe en vosotros.
22. Hoy decís: Dios está en
nosotros, pero lo decís sin sentirlo ni
entenderlo, porque vuestra
materialidad os impide sentir mi
presencia en vuestro ser, pero cuando
la espiritualidad sea parte de vuestra
vida, entonces sabréis la verdad de mi
presencia en cada hombre. Mi voz
resonará en las conciencias, el juez
interior será escuchado y el calor del
Padre será sentido. (265, 57)
23. Esta enseñanza llega hasta
vuestro corazón, en donde han nacido
propósitos de enmienda y de nobles
sentimientos.
24. Si mucho habéis sufrido y
llorado para llegar a abrirme las
puertas de vuestro corazón, en verdad
os digo que también el que ha sufrido
mucho, ha expiado sus faltas y tiene
que ser perdonado. (9, 37 38)
25. Lloráis, pueblo, porque sentís
en vuestro corazón arrepentido el
amor del Maestro. Os habían dicho
que todo el que se presentara ante el
Padre llevando en su espíritu una
grave falta, no sería perdonado y
tendría que sufrir una condena eterna.
26. Mas ¿Cómo habéis podido
concebir tan monstruosa mi justicia
divina? No os disteis cuenta de que a
través de Jesús demostré que mis
palabras más tiernas y mis s dulces
miradas fueron para los que más
habían pecado? ¿Cómo podría Yo
predicar una enseñanza en el mundo y
hacer lo contrario en la eternidad?
(27, 41)
27. Confortaos en vuestros trances
amargos y difíciles, pensando que mi
Ley sabia y perfecta lo juzga todo.
28. He estado en vuestro dolor para
que por medio de él me busquéis. Os
he tocado con la pobreza para que
aprendáis a pedir, a ser humildes y a
comprender a los demás.
29. He llegado a reteneros el pan de
cada día, para mostraros que quien
tiene fe, es como las aves que no se
preocupan por el mañana; ellas ven
aparecer la aurora como un símbolo
de mi presencia y al despertar, lo
primero que hacen es elevar sus trinos
como una acción de gracias y como
una prueba de fe. (5, 55 57)
30. A veces me decís: "Señor, si yo
todo lo tuviese, si nada me hiciera
falta, trabajaría en vuestra Obra
espiritual y haría caridad". Mas sabed
que como hombres sois variables y
que todos los propósitos de hoy que
nada poseéis, cambiarían si os
concediese todo lo que deseáis.
31. Sólo el amor de Dios es
inmutable para sus hijos.
32. Si os diera en abundancia, de
antemano que os perderíais, porque
conozco vuestras resoluciones y
debilidades. (9, 55 57)
33. Cuando os he dicho que os
apartéis de los placeres habéis
interpretado mal mi palabra, llegando
a pensar que más me agrada veros en
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
526
los sufrimientos que en los goces, y
estáis en un error.
34. Si soy vuestro Padre. ¿Cómo
concebís que prefiera miraros llorar
que reír?
35. Al deciros que os apartéis de
los placeres, me refiero únicamente a
aquéllos que son insanos para el
espíritu o nocivos para vuestra
materia. Mas Yo os aconsejo que
procuréis todas aquellas satisfacciones
sanas para el espíritu y para el
corazón que estén a vuestro alcance.
(303, 27)
36. Ni siquiera os exigí que
creyeseis en Mí; cuando llegasteis fui
Yo quien se adelantó a daros pruebas
sanando vuestros males del cuerpo,
dando paz a vuestro espíritu o algo
que creíais inalcanzable.
37. Después, cuando habéis creído
en y os habéis entregado con fe al
cumplimiento de mi Ley, he señalado
a cada quien su misión para que no se
equivoque de camino, para que sólo
tome lo que le corresponde y entregue
a sus hermanos la caridad y el amor
como Yo he venido a hacerlo en
vosotros.
38. ¿Por ventura creéis que todos
los que enseñan son maestros?
¿Creéis que todos los que se nombran
ministros de Dios, son enviados míos
o sea que Yo les he dado la misión
que están desarrollando? ¿Creéis que
todos los que reinan, gobiernan y
mandan en el mundo poseen los dones
necesarios para cumplir esa misión?
No pueblo. Cuán pocos son los que
desempeñan el cargo que en verdad
les ha sido confiado. Mientras unos
usurpan un puesto que no les
corresponde, los que deberían
desempeñarlo se ven humillados y
postergados. (76, 36 37)
39. No penséis que me sienta
ofendido si alguno no cree en mi
presencia dentro de esta
manifestación, porque en nada se
afecta mi verdad. ¡Cuántos hombres
han dudado de que exista un Ser
Divino que haya creado todas las
maravillas del Universo, y no por eso
el sol ha dejado de darles su luz! (88,
7)
40. Hoy abrís las puertas de vuestro
corazón y de vuestro entendimiento
ante la luz de mi enseñanza; ¿Con qué
obras venís a glorificarme?
41. Todos calláis, calla el espíritu y
también la materia delante de Mí;
doblegáis vuestra cerviz y os
humilláis; no quiero que mis hijos se
humillen delante de Mí; quiero que
sean dignos de levantar su faz y
contemplar la mía, porque no vengo
en busca de siervos, ni esclavos, no
vengo en busca de criaturas que se
sientan proscritas, desterradas. Vengo
a mis hijos a quienes tanto amo, para
que al escuchar mi voz de Padre,
eleven su espíritu por el sendero de su
evolución espiritual. (130, 39 40)
42. Discípulos amados: sed celosos
de mi Obra, cumplid mis mandatos y
con ello estaréis dando testimonio de
Mí. María vuestra dulce Madre,
también desciende a vosotros y os
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
527
llena de gracia, os enseña el amor
perfecto y convierte vuestro corazón
en fuente de caridad, para que hagáis
grandes obras de amor entre vuestros
hermanos y conozcáis la verdad. Ella
es mi colaboradora y junto a mi
palabra de Maestro y de Juez, está su
palabra de madre y de intercesora.
Amadla, pueblo, e invocad su nombre.
En verdad os digo que María vela por
vosotros y os acompaña, no sólo en
los días de prueba sino eternamente.
(60, 24)
43. Os he nombrado el "Pueblo
Mariano", porque sabéis amar y
reconocer a la Madre Divina y llegáis
a ella como el niño que necesita
ternura o como el pecador que busca
intercesión.
44. La presencia de María en el
mundo, es una prueba de mi amor por
los hombres; su pureza es un milagro
celestial revelado a vosotros. De
descendió a la Tierra para hacerse
mujer y en su seno germinase la
semilla divina, el cuerpo de Jesús,
donde hablaría el Verbo. Ella viene a
manifestarse nuevamente en este
tiempo. (5, 9 10)
45. Es menester que el corazón
humano conozca a fondo el precioso
mensaje que su Espíritu trajo al
mundo, y entonces, conociendo toda
la verdad, borréis de vuestro corazón
todo el culto idólatra y fanático que a
ella habéis consagrado, y en cambio,
le ofrendéis vuestro amor espiritual.
(140, 43)
46. Algunos me dicen: Señor, ¿Por
qué no permitís que todos os miremos
como esos hermanos nuestros que
testifican que os contemplan?
47. ¡Ah corazones débiles, que
necesitáis ver para creer! ¿Qué mérito
encontráis en contemplar a Jesús
humanizado en una visión en forma
de hombre, cuando vuestro espíritu, a
través del amor, de la fe y de la
sensibilidad puede percibirme infinito
y perfecto en mi esencia divina?
48. Hacéis mal los que envidiáis a
quienes poseen el don de mirar lo
espiritual limitado en figuras o
símbolos, porque lo que ellos ven, no
es precisamente lo divino, sino una
alegoría o imagen que les habla de lo
espiritual.
49. Sed conformes con vuestros
dones y analizad los testimonios que
recibáis, buscando siempre el sentido,
la luz, la enseñanza, la verdad. (173,
28 30)
50. Jamás adulteréis mis
enseñanzas, mostrad mi Obra como
un libro que sólo encierra pureza y
cuando hayáis terminado de andar el
camino, os recibiré. No contemplaré
manchas en vuestro espíritu y os daré
mi ósculo divino, que será el mejor
galardón cuando lleguéis a la Tierra
Prometida. Porque a vosotros he dado
en este tiempo un puñado de simiente
para que aprendieseis a sembrar en
tierras fértiles y ahí la hicieseis
multiplicar. (5, 27)
51. Juzgad vuestra responsabilidad,
pueblo amado, pensad que un día que
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
528
perdáis, es un día que retaris la
llegada de esta buena nueva al
corazón de vuestros hermanos, que
una lección que perdéis, es un pan
menos que podréis ofrecer a los
necesitados. (121, 40)
52. Ya conocéis el sabor del fruto
del árbol y os prevengo para que
mañana no os dejéis sorprender por
falsos profetas; mas también velaréis
por vuestros hermanos, enseñándoles
a distinguir la esencia de mi doctrina.
53. Escrito está que después de mi
partida aparecerán falsos profetas y
que llegarán diciendo a mi pueblo que
ellos son mis enviados y que vienen
en mi nombre a continuar la obra que
entre vosotros llevé a cabo.
54. ¡Ay de vosotros si os inclináis
delante de falsos profetas y falsos
maestros, o si mezcláis a mi doctrina
palabras sin esencia, porque habrá
gran confusión! Por eso os digo con
frecuencia: "Velad y orad". (112, 46
47)
55. Si no os preparáis, a vuestros
oídos llegarán murmullos que os
confundirán y más tarde, con ellos
confundiréis a vuestros hermanos.
56. Os estoy poniendo alerta para
que, una vez terminadas estas
comunicaciones, no intentéis
practicarlas nuevamente, porque no
serán espíritus de luz los que se
manifiesten, sino seres turbados
quienes vengan a querer destruir lo
que antes habíais construido.
57. En cambio, el que sepa
prepararse, aquél que en vez de querer
hacerse notable trate de hacerse útil,
que en vez de adelantar
acontecimientos, aguarde con
paciencia, ese escuchará clara mi
enseñanza que llegará a su espíritu a
través de los dones que en él existen,
que son el de la inspiración, de la
intuición, del presentimiento por
medio de la oración, de la mirada
espiritual y de los sueños proféticos.
(7, 13 14)
58. Hoy contempláis a estos
portavoces hablándoos en éxtasis y
por grande que sea la incredulidad de
algunos, pensáis que es posible mi
manifestación por estos conductos;
mas cuando la humanidad contemple
a mis discípulos hablando en su
estado normal de revelaciones
divinas, dudarán de ellos.
59. En vuestra propia congregación
se levantarán los que duden al
escucharos hablar con mi inspiración
y tendréis que llevar una gran
preparación y limpidez espiritual para
ser creídos. (316, 52 - 53)
60. Si en vuestro camino llegáis a
observar a hombres que con sus obras
o su manera de pensar, demuestran
retraso espiritual ante mis
revelaciones, no os confundáis,
porque debéis saber que nunca han
marchado a compás todos los seres.
Confiad en que desde ahora estoy
dejando para ellos, las palabras que
habrán de despertarlos cuando el
tiempo sea llegado.
61. Esas palabras, que por ahora
vosotros no podéis comprender, son
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
529
precisamente las que aquellos
hombres entenderán. (104, 42 43)
62. Creced y practicad sin
fanatismo, elevaos y colocaos en un
plano desde el cual podáis enseñar a
todos vuestros hermanos sin
distinción de credos ni doctrinas.
63. No os detengáis para hacer la
caridad a un necesitado porque
practique un culto retrasado o
imperfecto; antes bien, vuestra obra
desinteresada conquistará su corazón.
64. No os encerréis en grupos, ni
reduzcáis con esto vuestro campo de
actividades, sed una luz para todo
espíritu y un bálsamo en toda
aflicción. (60, 27)
65. Si por haber acudido a mi
llamado, vuestros hermanos
murmuran, cerrad vuestro oído y
callad, son inocentes; mas si tomaseis
esta causa para juzgarlos, ay de
vosotros, porque ya habéis sido
iluminados por la luz de vuestra
conciencia y sabéis lo que hacéis.
(141, 27)
66. Entonces, mi pueblo, no
pretendáis que todos los hombres
piensen o crean como vosotros.
Vosotros nunca anatematizaréis a la
humanidad, no arrojaréis sentencia ni
condena sobre aquél que no os diga,
que no acepte vuestra proposición,
vuestra enseñanza o vuestros
consejos. Con el más profundo
respeto y con la verdadera caridad
espiritual, contemplaréis a todos
vuestros hermanos y a sabréis que
cada quién en su culto, en su doctrina,
en su camino, ha alcanzado el sitio a
que le ha dado derecho su capacidad
espiritual; y ahí, en el punto en que
vosotros contempléis a la humanidad,
es hasta donde ha alcanzado la
evolución de ella misma. (330, 29)
67. Desde ahora os digo que no
sois s que nadie, que la creencia
que habéis alimentado de que sois un
pueblo de seres privilegiados, es un
error, porque el Creador en su amor
perfecto por todas sus criaturas, a
ninguna distingue.
68. Os digo esto, porque mañana
tendréis que enseñar a vuestros
hermanos la Doctrina que os traigo en
este tiempo y no quiero que
aparezcáis ante los postreros como
seres superiores, ni que los méritos os
hicieron dignos de ser los únicos en
escuchar mi palabra.
69. Seréis hermanos comprensivos,
humildes, sencillos, nobles y
caritativos.
70. Seréis fuertes pero no
arrogantes, para que no humilléis a los
débiles. Si poseéis grandes
conocimientos sobre mi Doctrina,
jamás haréis alarde de vuestro saber
para que vuestros hermanos no se
sientan empequeñecidos junto a
vosotros. (75, 17 19)
71. Aquí mismo, entre mis
labriegos, cuántos hay que sin haber
entendido mi Doctrina, al saberse
donados, se han creído superiores,
dignos de admiración y de homenajes,
a lo cual Yo os pregunto si podéis
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
530
aceptar que un espíritu elevado llegue
a envanecerse de sus dones, siendo
que la humildad y la caridad son los
principales atributos que él debe
llevar. (98, 15)
72. Recordad que una vez os dije:
no os he creado para que seáis como
plantas parásitas. No quiero que os
conforméis con no hacer mal a nadie;
quiero que vuestra satisfacción la
alcancéis por haber obrado bien. Todo
aquel que no haga el bien pudiendo
hacerlo, ha hecho más mal que aquel
que no sabiendo hacer buenas obras se
concretó a hacer mal, porque es lo
único que podía dar. (153, 71)
73. ¡Oh mis hijos muy amados, que
lloráis como ovejas perdidas, llaman-
do con voz angustiada a vuestro
Pastor! Cuando cerráis vuestros ojos a
la realidad que os rodea, llegáis a
pensar que yo soy la causa de todas
vuestras desdichas en la Tierra; otros
creéis que vuestras vicisitudes me son
indiferentes.
74. ¡Cuán ingratos sois pensando
así de vuestro Padre y cuán injustos
para valorizar mi justicia perfecta!
75. ¿Pensáis que no os escucho
cuando decís que sólo os alimentáis
de amargura, que el mundo que
habitáis es un mundo sin dicha y que
la existencia que lleváis no tiene razón
de ser?
76. Sólo me sentís cuando creéis
que os castigo, que os niego toda
misericordia y olvidáis la ternura y la
bondad de vuestro Padre; os quejáis
de vuestra vida en lugar de bendecir
sus beneficios.
77. Es que cerráis vuestros ojos a la
verdad y sólo contempláis amargura y
lágrimas a vuestro alrededor, llegando
a desesperaros porque pensáis que
todo ello quedará sin recompensa.
78. ¡Qdistinta sería vuestra vida
si en vez de inconformidad, de esa
incomprensión, vuestro primer
pensamiento en cada día fuera para
bendecir a vuestro Padre y vuestras
primeras palabras, para agradecer
tantos beneficios que os brinda su
amor!
79. Pero ya no sabéis sentir esas
virtudes, porque la carne ha
perturbado a vuestro espíritu y habéis
olvidado mi enseñanza; por eso vengo
a hablaros de esos sentimientos que
habéis alejado de vuestro corazón.
(11, 4 9)
80. Habéis pecado, adulterado,
delinquido, y ahora que os encontráis
ante la verdad de mi palabra, la cual
os señala vuestros errores, olvidáis
vuestras faltas y creéis que vuestro
Señor es injusto cuando os habla de
pruebas y restitución. (17, 33)
81. Muy probados habéis sido,
discípulos muy amados, porque cada
prueba encierra un misterio para
vosotros, no sabéis si sea para
fortaleceros en la lucha, para revelaros
algo que no conocéis, o para expiar
alguna falta; mas nunca retrocedáis
ante las pruebas, que ellas no son
enviadas con ese fin, ni son superiores
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
531
a vuestras fuerzas morales o
espirituales. (47, 26)
82. ¿Por qué muchos de vosotros
teméis que vuestro destino haya sido
escrito por con pruebas, dolores,
castigos o desgracias? ¿Cómo podéis
concebir que quien os ama con
perfección, os depare un camino de
abrojos? En verdad os digo que el
camino azaroso y sembrado de
vicisitudes, es el que vosotros tomáis
por vuestra voluntad, creyendo que en
él están los placeres, la libertad, la
felicidad, sin comprender que es
precisamente en el camino destinado a
vosotros y del cual os apartáis, en
donde se encuentra la verdadera paz,
la seguridad, la fuerza y la salud, el
bienestar y la abundancia.
83. Este camino que en mi Doctrina
vengo a ofreceros, es el destinado a
vuestro espíritu desde vuestra
formación, para que, viniendo por él,
lleguéis a encontrar lo que anheláis.
(283, 10 11)
84. Juzgáis superficialmente, como
si fueseis niños, ignorando que las
pruebas que os azotan son obra
vuestra. Así, cuando ellas se desatan
sobre vosotros, deseáis que se aparten,
que los designios sean cambiados para
no sufrir, para dejar de apurar el cáliz
amargo.
85. Es que no podéis penetrar con
vuestra vista espiritual en la realidad,
para comprender que todo aquello que
recogéis es lo que habéis sembrado y
que todo dolor que a vosotros llega es
porque lo habéis atraído.
86. No, no habéis sabido penetrar
en la verdad, y es por eso que cuando
el dolor embarga vuestro corazón, os
creéis víctimas de una injusticia
divina, y Yo os digo que en Dios no
puede existir ni la menor injusticia.
87. El amor de Dios es inalterable,
inmutable y eterno, por eso quienes
crean que el Espíritu Divino puede
verse poseído por la ira, por el furor y
por la cólera, cometen grave error;
esas flaquezas sólo son concebibles en
los seres humanos cuando les falta la
elevación del espíritu y el dominio
sobre las pasiones.
88. A veces me decís: "Señor, ¿Por
qué hemos de pagar consecuencias de
obras que no son nuestras y por q
hemos de venir a recoger el fruto
amargo que otros han cultivado? A lo
cual Yo os respondo, que de esto nada
sabéis, porque ignoráis quiénes habéis
sido antes y cuáles han sido vuestras
obras. (290, 9 12)
89. Pueblo amado: Se llena de
satisfacción vuestro corazón pensando
que sois mis discípulos en este Tercer
Tiempo; mas Yo os digo que nunca
dejéis que la vanidad os ciegue,
porque si cayeseis en esa debilidad,
hasta a vuestra conciencia desoiréis,
cuando ella llegue a reclamaros
vuestras faltas. Quien no empiece por
depurar y elevar su vida humana, no
puede aspirar a elevarse espiritual-
mente, porque sus pasos serán en
falso y sus obras no tendrán simiente
de verdad.
90. Por eso mirad que a veces, en
mis lecciones desciendo de la
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
532
enseñanza espiritual al consejo, para
que os conduzcáis con rectitud dentro
de la vida humana. Estoy hablando al
corazón del hombre, exhortándole a la
regeneración, haciéndole comprender
el daño que causan al cuerpo los
vicios y el mal que ocasionan al
espíritu.
91. Os he dicho que el hombre que
se deja dominar por un vicio, se ha
olvidado de que el espíritu no debe ser
vencido, se ha olvidado de que la
verdadera fortaleza consiste en
destruir al mal con la virtud.
92. Ese hombre vencido por la
carne, se ha denigrado a mismo, se
ha faltado al respeto a mismo, ha
descendido de su condición elevada
de hombre a la de un pobre ser
cobarde para luchar.
93. Ese hombre en vez de llevar la
luz, pan y vino a su hogar, lleva
sombras, dolor y muerte, hace pesada
su cruz, la de su esposa y la de sus
hijos y entorpece la jornada espiritual
de cuantos lo rodean. (312, 32 35)
94. Comprended que cada uno de
vosotros que se aparte de un mal
sendero, hará que el poder del mal
pierda parte de su fuerza, que vuestra
vida, si es recta en sus obras, palabras
y pensamientos, dejará a su paso una
buena simiente; que vuestros consejos
si brotan de un corazón preparado,
tendrán fuerza para realizar prodigios
y que la oración, si nace de un
pensamiento de piedad y de amor,
será un mensaje de luz para aquel por
quien pidáis. (108, 16)
95. Aquí delante de os limpiáis
de toda mancha; ¡Ah si supieseis
conservar esta limpidez a lo largo de
vuestra vida!; pero este ambiente de
espiritualidad y de hermandad que
formáis en estas horas de comunión y
de enseñanza, no reina en el mundo;
el aire que respiráis está envenenado
por el pecado.
96. Mas habéis sentido como a
medida que váis asimilando mi
Doctrina, va cayendo de vosotros
eslabón tras eslabón de la cadena que
os ataba al mundo. (56, 26 27)
97. Vivid siempre alerta porque en
vuestro camino habrá quienes os
digan que son conmigo, pero no les
creáis al primer instante, creed por lo
que manifiesten en humildad, en
sabiduría, en amor.
98. Otros os dirán que tienen
comunión conmigo, siendo ellos los
primeros engañados, por ello tendréis
que estar siempre velando en la
misión que tenéis y en el puesto que
ocupáis; necesitáis ver, oír y perdonar
mucho también. (12, 55 56)
99. Sed activos, no durmáis ¿O
queréis esperar que las persecuciones
os sorprendan durmiendo? ¿Queréis
caer otra vez en la idolatría? ¿Esperáis
que doctrinas extrañas vengan a
imponerse por la fuerza y por el
temor?
100. Estad alerta porque por
Oriente surgirán falsos profetas
confundiendo a los pueblos; uníos
para que vuestra voz resuene en todo
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
533
el orbe y deis a tiempo el alerta a la
humanidad. (61, 25)
101. Grandes pruebas esperan a la
humanidad, ante cada dolor y cada
catástrofe, permaneced velando y
orando. Muchos dolores serán
atenuados, otros no llegarán, porque
serán detenidos en su camino por
quienes oren.
102. Cuando de otras religiones y
sectas contemplen que las multitudes
corren en pos de este pueblo, de esas
religiones se levantarán los que os
persigan, mas no temáis, que si sabéis
permanecer serenos, el Espíritu Santo
pondrá palabras de luz en vuestros
labios que hagan enmudecer a quienes
os calumnien.
103. No os dejo la espada
homicida para defenderos, os dejo la
espada de amor; cada uno de sus
destellos de luz, será una virtud que
de ella brote.
104. ¡Cuánta gracia hallaréis
delante del Padre, si las multitudes de
perseguidores de mi obra las
doblegáis con vuestras palabras y las
presentáis convertidas con vuestras
obras de amor!
105. Esta es la lección que os di en
el Segundo Tiempo y que ya habíais
olvidado.
106. La mente humana sufría
perturbaciones tratando de
comprender la doctrina Espiritualista
Trinitaria Mariana, porque el hombre
materializado es torpe delante de lo
espiritual. (55, 58 63)
107. Cuántos han dejado en mi
mesa el manjar que con tanto amor les
ofrecí, sin haberlo tocado siquiera.
¿Cuándo volverán a vivir un tiempo
de complacencias como el presente,
en el que les tocó venir a la Tierra a
escuchar mi palabra?
108. Son rocas endurecidas que
necesitan de las tempestades y del
tiempo para reblandecerse. Su
heredad les será retenida, mientras no
sepan cuidarla y estimarla, mas
volverá a su poder, porque Yo os he
dicho que lo que el Padre da a sus
hijos, nunca se los quita, únicamente
se los retiene. (48, 8)
109. Algunos de vosotros seréis
convertidos y preparados con mi
doctrina para que vayáis en busca de
los que se han perdido en los
desiertos, porque así contemplo la
vida humana, como un desierto. Hay
quienes se sienten solos en medio de
millones de espíritus y quien muere de
sed sin que haya quien le ofrezca un
poco de agua. Ahí enviaré a mis
nuevos apóstoles.
110. Quiero que mi nombre vuelva
a ser pronunciado con amor por unos
y escuchado con emoción por otros;
quiero que sea conocido por quienes
lo ignoran. Hay hombres, ancianos,
mujeres y niños que nada saben de mi
existencia. Yo quiero que todos me
conozcan y sepan que en tienen al
Padre más amoroso, que todos me
escuchen y me amen. (50, 3)
111. Mi palabra ha tropezado con
vuestro egoísmo, por eso os he dicho
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
534
que lo que os estoy entregando es para
que a su vez lo hagáis del
conocimiento de vuestros hermanos,
pero vosotros sólo queréis recrearos
con mis manifestaciones sin contraer
deberes para con los demás.
112. Mas el Maestro no os ha
llamado para enseñaros lecciones
inútiles, ha venido a deciros que
aprendáis esta divina lección para que
más tarde la aprovechéis en vuestra
vida llevándola a la práctica con
vuestros semejantes.
113. Yo os revelo en este instante
que vuestro espíritu tiene una deuda
atrasada con todo aquél que llega a
vosotros con un sufrimiento, con una
necesidad o con una petición. Mirad
con cuánto amor los pongo a vuestro
paso para que cumpláis vuestra
restitución haciéndolos objeto de
vuestra caridad. (76, 20)
114. Cumplid, para que no tengáis
que volver a la Tierra en tiempos de
dolor, a recoger el fruto de vuestras
faltas o el de vuestro egoísmo.
Cumplid con vuestra misión y
entonces volveréis, pero será en
tiempo de paz a recrearos cultivando
la siembra que dejasteis empezada.
Ahora no estará Moisés al frente de
vosotros para rescataros como lo
estuvo en el Primer Tiempo, será
vuestra conciencia la que os guíe. (13,
17)
115. Aquí están muchos de los que
en otros tiempos fueron doctores de la
Ley o científicos; ahora traen su
mente despierta para el saber
espiritual, convencidos de que en el
limitado saber humano no encontrarán
la suprema verdad.
116. Aquí están los que en otros
tiempos fueron poderosos y ricos en la
Tierra, que ahora han venido a saber
de la pobreza y la humildad, Yo los
bendigo por su conformidad y por su
anhelo de perfeccionamiento. Ahí
tenéis una prueba de mi amorosa
justicia al hacerlos venir nuevamente
a la Tierra para mostrarles una página
más del libro de la sabiduría eterna.
(96, 16 17)
117. El mundo os brinda muchos
placeres, unos concedidos por y
otros creados por el hombre, ahora
habéis visto que no los habéis podido
alcanzar, lo cual ha causado
inconformidad a unos y tristeza a
otros.
118. Debo deciros que a muchos
no les está concedido en este tiempo
dormirse o perderse en los deleites y
satisfacciones de la materia, porque su
misión es otra muy diferente.
119. En verdad os digo que no
existe un solo espíritu en la
humanidad que no haya conocido
todos los deleites y haya comido todos
los frutos. Hoy vino vuestro espíritu a
gozar la libertad de amarme y no a ser
de nuevo esclavo del mundo, del oro,
de la lujuria o de la idolatría. (84, 47)
120. Ved a los hombres, a los
pueblos, a las naciones, cómo dan su
vida por un ideal; se consumen en la
hoguera de sus luchas, soñando con
las glorias del mundo, las posesiones,
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
535
el poder; mueren por la gloria pasajera
de la Tierra.
121. Y vosotros que empezáis a
encender en vuestro espíritu un ideal
divino que tiene por meta la conquista
de una gloria que será eterna, ¿No
ofreceréis, no ya vuestra vida, siquiera
parte de ella, por cumplir vuestros
deberes de hermanos?
122. Sobre vosotros se está
desatando una batalla invisible, que
sólo los preparados pueden ver: Todo
el mal que de los hombres brota, en
pensamientos, en palabras y en obras;
todo el pecado de siglos, todos los
seres humanos y los espirituales que
se han turbado; todas las confusiones,
las injusticias, el fanatismo religioso y
la idolatría de los hombres, las necias
ambiciones y la falsedad, se han unido
en una fuerza que todo lo arrasa, lo
invade y penetra, para tornarlo en
contra a. He ahí el poder que se
opone a Cristo. Grandes son sus
huestes, fuertes sus armas, pero no
son fuertes ante Mí, sino ante los
hombres.
123. A ellas, les daré la batalla con
la espada de mi justicia y estaré en la
lucha con mis ejércitos, de los cuales
quiero que forméis parte.
124. Mientras esta batalla agita a
los hombres que van en pos de los
placeres, vosotros, a quienes he
confiado la facultad de sentir lo que
vibra en el Más allá, velad y orad por
vuestros hermanos, porque así estaréis
velando por vosotros mismos.
125. Cristo, el príncipe guerrero,
ha levantado ya su espada; es
menester que ella como una hoz,
arranque de raíz el mal y con sus
destellos haga la luz en el Universo.
126. ¡Ay del mundo y de vosotros
si vuestro labio calla! Sois simiente
espiritual de Jacob y a él le prometí
que en vosotros serían salvas y
benditas las naciones de la Tierra.
Quiero uniros como una sola familia,
para que seáis fuertes. (84, 55 57)
127. Yo que en el seno de este
pueblo se han realizado grandes obras,
mas dejad que Yo lo sepa, aunque en
el mundo sean ignorados vuestros
nombres.
128. Sólo Yo el verdadero
mérito o valor de vuestras obras
porque ni vosotros mismos podréis
juzgarlas; a veces os parecerá muy
grande una obra pequeña, y otras ni
siquiera os daréis cuenta de que hasta
Mí llegó su mérito. (106, 49 50)
129. ¿Cuándo saldréis de vuestro
retiro y de vuestra oscuridad,
multitudes que me habéis escuchado?
¿Acaso estáis retardando deliberada-
mente vuestra preparación, por temor
a la lucha? En verdad os digo, que
sólo teme el que no se ha preparado,
porque el que conoce mi palabra y
ama a su Señor y a sus semejantes
nada tiene que temer y en vez de huir
de la humanidad, va a su encuentro
para hacerla partícipe de lo que ha
recibido; después de estudiar y
analizar mis lecciones, las pone en
práctica. (107, 41)
130. Este mensaje tiene luz para
todas las religiones, para todas las
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
536
sectas y creencias y para las distintas
formas de conducirse de los hombres.
Mas, ¿Qué habéis hecho con mi
palabra, discípulos? ¿Es así como
dejáis que florezca el árbol? Dejad
que flores, porque ellas serán el
anuncio de que luego habrá frutos.
131. ¿Por q escondéis estos
mensajes y no dais al mundo la
sorpresa de esta nueva era con la
buena nueva? ¿Por qno os atrevéis
a decir al mundo que la voz de Cristo
está vibrando entre vosotros? Hablad
y dad testimonio de mi enseñanza con
vuestras obras de amor, porque si
algunos cerrasen sus oídos para no
escucharos, otros los abrirán, y
vuestra voz será en ellos tan dulce y
armoniosa como el canto del ruiseñor.
(114, 46)
132. La humanidad está esperando
a mis nuevos discípulos, mas si
vosotros que sois mis labriegos, por
temor al juicio del mundo, abandonáis
la semilla y las herramientas, ¿Qué va
a ser de esta humanidad? ¿No habéis
sentido la responsabilidad de vuestro
cargo?
133. Vuestra conciencia no os
engaña jamás y ella siempre os dirá si
habéis cumplido; esa intranquilidad
que experimentáis es una señal de que
no habéis observado mis preceptos.
(133, 10)
134. Os quejáis a veces de que el
número de los adeptos de mi palabra
aumenta con lentitud, mas, Yo os digo
que debéis quejaros de vosotros
mismos, porque sois los que tenéis la
misión de hacer crecer y multiplicar
las multitudes que forman este pueblo.
Pero si falta fe en vuestro corazón, si
vuestros dones carecen de desarrollo,
si en vuestro entendimiento falta la
luz de los conocimientos espirituales,
¿Cómo váis a conmoverlo con vuestra
fe y con vuestro amor, si esas virtudes
no están desarrolladas en el corazón?
135. Quien no comprenda no podrá
hacer comprender; quien no sienta, no
pod hacer sentir. Sabed ahora por
qué vuestros labios han temblado y
titubeado cuando habéis tenido
necesidad de dar testimonio de mi
palabra.
136. El que ama no puede titubear,
el que cree, no teme; el que siente
tiene muchas formas de probar su
sinceridad y su verdad. (172, 24 26)
137. Hoy queréis explicar por que
sois Israel, y no tenéis argumentos;
queréis explicar porqué sois
espiritualistas y os faltan palabras;
tratáis de demostrar cuáles son
vuestros dones y carecéis de razones y
de desarrollo espiritual para
manifestarlos; pero cuando vuestra
elevación llegue a ser verdadera,
llegarán a vosotros las palabras
necesarias, ya que con vuestras obras
de amor explicaréis quiénes sois,
quién os ha doctrinado y hacia dónde
camináis. (72, 27)
138. A vosotros os digo: ¿Qué
esperáis para dar la buena nueva?
¿Acaso pretendéis ir a profetizar sobre
escombros? Todo os lo estoy diciendo
y revelando, para que tengáis siempre
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
537
una sabia respuesta a toda pregunta
que os hagan vuestros hermanos. Ved
que seréis combatidos con grandes
argumentos que llenarán de temor a
quien no esté preparado.
139. Grabad mi palabra y no
olvidéis los grandes prodigios que os
he concedido para que cada uno de
vosotros sea un testimonio viviente de
mi verdad; entonces, quien os
escudriñare y hurgase en mi palabra,
verá que ella no contradice en nada a
cuanto os dije y profeticé en los
tiempos pasados.
140. La lucha será grande, al grado
de que algunos, habiendo sido mis
discípulos se llenen de temor y me
nieguen diciendo que nunca me
escucharon.
141. A los que sepan ser fieles a
mis mandamientos y sepan hacer
frente a la lucha, les cubriré con un
manto bajo el cual se defenderán y
saldrán ilesos de todo trance.
142. Para el que vaya sembrando
mal esta simiente o profane la pureza
de esta Obra, será el juicio, la
persecución de los hombres y la
intranquilidad en toda hora. Es
necesario que cada quien conozca el
árbol que ha cultivado, por el sabor de
su fruto.
143. Tengo reservados grandes
milagros para el tiempo de la lucha
espiritual de pueblo; prodigios y
obras que asombrarán a sabios y a
científicos; nunca os abandonaré a
vuestras propias fuerzas. No vayáis a
ofuscaros cuando la humanidad os
burle; no olvidéis que en el Segundo
Tiempo las turbas se burlaron de
vuestro Maestro. (63, 42 44)
144. En verdad os digo que el
mundo está contra vosotros y para ello
os preparo, para que sepáis defender
la causa de vuestra fe, con las armas
de amor y caridad. Os digo que
triunfaréis aun cuando vuestro triunfo
no sea conocido.
145. Ahora vuestro sacrificio no
será de sangre, pero sabréis de la
calamidad y del desprecio. Mas ahí
estará el Maestro para defenderos y
confortaros porque ningún discípulo
estará solo. (148, 17)
146. Pueblo, no os familiaricéis
más con la perversidad, combatidla
sin hacer alarde de pureza, tampoco
os escandalicéis ante las faltas de
vuestros hermanos. Sed discretos,
atinados y oportunos en el hablar y en
vuestras obras, y el mundo os oirá y
prestará atención a vuestras
enseñanzas. ¿Será menester que os
diga otra vez, que antes de que
entreguéis esta Doctrina, tenéis que
vivirla? (89, 66)
147. Es menester que mi pueblo
surja entre las naciones dando
ejemplo de fraternidad, armonía,
caridad y comprensión, como soldado
de paz en medio de aquellos que
tomen nuevamente las enseñanzas
divinas para reñir, herirse y quitarse la
vida. (131, 58)
148. Concluid por comprender que
todos amáis a un mismo Dios y no
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
538
riñáis por la diferencia de forma en
que unos y otros lo habéis venido
haciendo.
149. Es menester que lleguéis a
comprender que hay seres en los que
las creencias, las tradiciones y las
costumbres han echado raíces tan
hondas, que no será fácil arrancarlas
en el primer momento en que les
doctrinéis. Tened paciencia y en el
transcurso de los años lo lograréis.
(141, 9)
150. Cuando finalice el año de
1950 habrá incertidumbre y duda en
muchos de vosotros.
151. ¿Por qué algunos que gozan
de mayor inteligencia que los que
creen en mi comunicación, dudan de
mis manifestaciones? Porque no es el
conocimiento humano, ni es la mente
la que puede juzgar mi verdad, y
cuando el hombre así lo comprende,
se deja invadir por un temor hacia
todo lo nuevo, hacia todo lo que juzga
desconocido, para rechazarlo
inconscientemente.
152. Y vosotros, los débiles, los
impreparados, los que no podéis llegar
a la altura de los hombres reconocidos
por su inteligencia, sois los que creéis,
los que tenéis fe y os sabéis
profundizar en los misterios de lo
espiritual. ¿Por qué? Porque es el
espíritu el que revela a la mente la
vida eterna y sus maravillas.
153. La inteligencia humana
representa una fuerza, con la que vais
a entablar la lucha, porque a través de
ella, el hombre se ha forjado ideas y
conceptos de lo espiritual, que no le
han sido revelados por el espíritu.
154. Para esa lucha estaréis
fuertes, con una fortaleza que también
provendrá del espíritu. Vuestra fuerza
nunca descansará en vuestra materia,
ni en el poder del dinero, ni en apoyos
terrestres; sólo vuestra fe en la verdad
que lleváis os hará vencer en la
contienda. (249, 44 46)
155. No temáis si os llamasen
confundidos; tended a todos la mano.
Pensad que esta Obra, que para
vosotros es cierta, para otros pod
aparecer como falsa, porque según
ellos, carecerá de la consagración que
han obtenido las religiones para ser
reconocidas.
156. Si tenéis fe en Mí, si creéis
que estoy manifestándome en la
palabra de estos portavoces, no temáis
al juicio de vuestros hermanos, porque
es tan elocuente mi Doctrina y
contiene tantas verdades mi mensaje,
que si sabéis usar bien estas armas
difícilmente podréis salir vencidos.
157. Nadie pod reprobaros que
busquéis con anhelo la verdad, lo
perfecto, a ello todos tenéis un
derecho sagrado y por eso habéis sido
dotados de libertad para buscar la luz.
(297, 51 53)
158. Cuando vosotros empecéis a
dar cumplimiento a vuestra misión y
lleguéis a las naciones, a los pueblos
más apartados, en la misma selva,
encontraréis seres humanos y les
haréis comprender que todos sois
hermanos, les daréis testimonio de mi
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
539
Doctrina Espiritualista y os
maravillaréis de las pruebas de amor
que os voy a dar.
159. Allí, entre aquellos seres
aislados de la civilización, pero
también muy lejos de la perversidad
humana, encontraréis grandes
espíritus que vendrán a aumentar las
filas del pueblo de Israel.
160. A vuestro paso, los enfermos
recibirán el bálsamo y sanarán; los
tristes llorarán por última vez, pero
sus lágrimas serán de regocijo.
161. Y ante esas pruebas que deis,
las multitudes bendecirán al Señor y a
sus discípulos, seréis aclamados como
aquel día en que vuestro Maestro
penetró en Jerusalén.
162. Pero también entre aquéllos
en que os aclamen, surgirán hombres
y mujeres que estarán plenos de los
dones que vosotros poseéis. En unos
os asombrará su don de profecía; en
otros, mi bálsamo será incesante; en
otros mi Verbo brotará como agua
cristalina y así veréis surgir de entre
vuestros hermanos, como simiente
inagotable, los dones del Espíritu
Santo. (311, 38 40)
163. Pueblo, la paz aparente se ha
hecho en las naciones, mas vosotros
no pregonéis que la paz ha llegado.
Cerrad vuestros labios. La paz
verdadera no podrá levantarse sobre
cimientos de temor o de
conveniencias materiales. La paz tiene
que nacer del amor, de la fraternidad.
164. Los hombres se encuentran
edificando sobre arena y no sobre
roca, y cuando las olas vuelvan a
agitarse, azotarán aquellos muros y el
edificio vendrá por tierra. (141, 70
71)
165. Desde el Primer Tiempo os he
hablado a través de mis profetas para
guiaros, mas no para obligaros a
cumplir mi Ley.
166. Pero el tiempo ha pasado y el
espíritu humano ha evolucionado, ha
llegado a la madurez y ya puede
comprender su misión como espíritu.
La humanidad, que se encuentra tan
cerca del abismo, de la perdición,
necesita la ayuda espiritual de
vosotros.
167. Esa lucha, la última lucha, la
más terrible y s tremenda entre la
oscuridad y la luz. Todos los espíritus
en tinieblas están uniéndose y todos
los espíritus de luz tienen que hacer
frente a ese poder.
168. Vosotros que me habéis
escuchado, que lleváis la luz del
Espíritu Santo, despertad, ya no
perdáis el tiempo en placeres
materiales, en ambiciones temporales.
Luchad por la humanidad. Luchad
para que venga el Reino del Padre a
este mundo. Es la misión que doy
desde al más humilde hasta el más
preparado.
169. El Mundo Espiritual está con
vosotros y sobre todos, el Padre lleno
de amor, lleno de misericordia. El
Padre que con infinito dolor ve el
sufrimiento que los mismos hombres
están causándose los unos a los otros.
170. Esa es la lucha de la luz
contra la tiniebla, y cada uno de
Capítulo 62 Palabras para los oyentes presentes
540
vosotros tiene que luchar hasta
alcanzar la victoria. (358, 20 23)
541
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los
discípulos de Cristo
La obra espiritualista de Cristo
1. Gozad con mi presencia, pueblo
amado, haced fiesta en vuestro
corazón, vibrad de alegría, porque al
fin habéis visto llegar este día del
Señor.
2. Temíais que llegara este día
porque aún pensabais como los
antiguos, creíais que el corazón de
vuestro Padre era vengativo, que
guardaba rencor por las ofensas
recibidas y que por lo tanto traería
preparada la hoz, el látigo y el cáliz de
amargura, para ejercer una venganza
sobre los que tanto y tan repetidas
veces lo habían ofendido.
3. Pero grande ha sido vuestra
sorpresa al comprobar que en el
Espíritu de Dios no puede existir la
ira, ni el furor, ni el aborrecimiento, y
que si el mundo solloza y se lamenta
como nunca, no se debe a que su
Padre le haya dado a comer ese fruto,
ni a beber de ese cáliz, sino que se
debe a que es la cosecha que por sus
obras va recogiendo la humanidad.
4. Ciertamente que todas las
calamidades que se han desatado en
este tiempo os fueron anunciadas; mas
no por haberos sido anunciadas,
penséis que os las trajo vuestro Señor
como un castigo; todo lo contrario, en
todos los tiempos Yo os he prevenido
en contra del mal, en contra de las
tentaciones y os he ayudado a levantar
de vuestras caídas; además he puesto
a vuestro alcance todos los medios
que os son necesarios para que podáis
salvaros; pero también debéis
reconocer que siempre habéis sido
sordos e incrédulos a mis llamados.
(160, 40 41)
5. ¡Ay de los que en este tiempo
no luchan por encender su lámpara,
porque se perderán! He aquí que
siendo este tiempo el de la luz,
imperan las sombras por doquiera.
6. Vosotros sabéis por mi palabra,
que escogí esta nación (México) para
manifestarme en mi tercera venida,
mas el por qué, lo ignoráis; ha sido un
misterio para vosotros, el Maestro,
que no quiere tener secretos para sus
discípulos, viene a revelaros todo lo
que debéis saber, para que contestéis
con certeza a quienes os interroguen.
7. He visto que los moradores de
este rincón de la tierra siempre me
han buscado y amado, y aun cuando
su culto no ha sido siempre perfecto,
su intención y su amor los he recibido
como una flor de inocencia, de
sacrificio y de dolor. Sobre el altar de
mi Divinidad siempre ha estado
presente esa flor llena de fragancia.
8. Fuisteis preparados para
cumplir en el Tercer Tiempo esta gran
misión.
9. Hoy sabéis que en vuestro seno
he hecho reencarnar al pueblo de
Israel, porque Yo os lo he revelado.
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
542
Sabéis que la simiente que alienta en
vuestro ser y la luz interior que os
guía es la misma que derramé desde el
Primer Tiempo sobre la casa de Jacob.
10. Sois israelitas por el espíritu,
poseéis espiritualmente la simiente de
Abraham, de Isaac y de Jacob. Sois
ramas de aquel árbol bendito que dará
sombra y fruto a la humanidad.
11. He aquí por qué os nombro
primogénitos y porque os he buscado
en este tiempo para manifestar en
vosotros mi tercera revelación al
mundo.
12. Es mi voluntad que el pueblo
de Israel resurja espiritualmente entre
la humanidad, para que ella contemple
la verdadera resurrección de la carne.
(183, 33 35)
13. ¿Creíais acaso que Yo iba a
entregar mi palabra a todos los
pueblos de la tierra? No, también en
esto mi nueva manifestación es
semejante a la de los tiempos pasados,
en que habiéndome manifestado a un
solo pueblo, éste tuvo la misión de
levantarse a extender la buena nueva y
a sembrar la simiente que en mi
mensaje recibió. (185, 20)
14. Dejad que otros pueblos
despierten para el nuevo tiempo al
contemplar las comarcas arrasadas por
las aguas, las naciones destrozadas
por la guerra y la peste aniquilando
vidas. Esos pueblos ensoberbecidos
en sus ciencias y aletargados en el
esplendor de sus religiones, no
reconocerán mi palabra bajo esta
humilde forma, ni sentirán mi
manifestación en espíritu; por lo tanto,
antes tendrá que conmoverse la
Tierra, y la Naturaleza dirá a los
hombres: "El tiempo es llegado y el
Señor ha venido entre vosotros".
15. Para que la humanidad
despierte, abra sus ojos y acepte que
Yo soy quien ha llegado, antes será
tocado el poder y el orgullo del
hombre; mas vosotros tenéis por
misión velar, orar y prepararos. (62,
53)
16. Os prometí en aquel tiempo
volver a la humanidad y heme aquí
para cumplir con aquella promesa aún
cuando hayan pasado muchos siglos.
Vuestro espíritu anhelaba mi
presencia en su deseo de paz, en su
hambre de verdad, en su ansia de
saber, y mi Espíritu ha descendido
para haceros oír una enseñanza de
acuerdo con el tiempo en que vivís.
¿Cómo quieren los hombres seguir
viviendo como hasta ahora lo han
hecho? Ya no es tiempo de que sigan
estancados espiritualmente, ni
aletargados en la práctica de ritos y
tradiciones. (77, 19)
17. Muchos hombres de reconocida
sabiduría en el mundo, no podrán
reconocerme bajo esta forma y me
negarán, mas no por ello os
sorprendáis, ya os lo anuncié tiempo
ha cuando os dije: "Bendito seáis
Padre, que revelasteis a los humildes
tu verdad y la ocultasteis a los sabios
y entendidos".
18. Mas no es porque Yo oculte mi
verdad a nadie, sino más bien porque
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
543
los limpios de entendimiento, en su
pobreza o insignificancia, pueden
sentirme mejor, mientras que los
hombres de talento cuyo
entendimiento está lleno de teorías, de
filosofías y dogmas, no pueden
comprenderme ni sentirme. Mas la
verdad que es para todos, llegará a
cada quien en el instante marcado.
(50, 45)
19. El que conociendo mi Ley la
oculta, no puede llamarse mi
discípulo; el que entrega mi verdad
sólo con los labios y no con el
corazón, no me está imitando. Aquél
que habla de amor y con sus obras
demuestra lo contrario, ese es traidor
a mis lecciones.
20. El que se levanta
desconociendo la pureza y perfección
de María es torpe, porque en su
ignorancia desafía a Dios negando su
poder. Quien desconoce mi verdad en
el Tercer Tiempo y niega la
inmortalidad del espíritu, está
durmiendo y no recuerda las profecías
de los tiempos pasados que
anunciaron las revelaciones que en
este tiempo está viviendo la
humanidad. (73, 28 29)
21. Vendrán a probarme, queriendo
demostraros que estáis en un error; si
no les doy mi nombre dirán que no
soy Yo, y si contesto a sus mal
intencionadas preguntas, con más
ahínco me negarán.
22. Entonces les diré: el que quiera
penetrar al reino de la Luz, tendrá que
buscarlo con el corazón. Mas aquel
que quiera vivir negándome, será a su
propio espíritu a quien le ha negado el
divino saber, haciendo que todo lo
que es revelación clara y luminosa,
sea para él secreto y misterio. (90, 49
50)
23. Ahora estoy de paso entre
vosotros, como lo estuve también en
aquel tiempo, ya se aproxima el
instante en que deje de hablaros, y la
humanidad no ha sentido mi
presencia.
24. Desde este monte, desde donde
os envío mi palabra y os contemplo,
tendré que exclamar la víspera de mi
partida: ¡Humanidad, humanidad, que
no habéis sabido a quién habéis tenido
con vosotros! Como en el Segundo
Tiempo, estando próxima mi muerte,
contemplaba desde un monte la
ciudad y entre lágrimas exclame:
¡Jerusalén, Jerusalén, que no sabéis el
bien que habéis tenido!
25. No era el mundo por el que
lloraba, era por el espíritu de la
humanidad que aún se encontraba sin
luz y que aún habría de llorar mucho
para alcanzar la verdad. (274, 68 69)
26. Han pasado muchos siglos
desde el día en que os di mi palabra y
mis últimas recomendaciones a través
de Jesús, y hoy aparezco ante vosotros
como Espíritu Santo cumpliéndoos mi
promesa.
27. No he venido a humanizarme,
vengo en Espíritu y sólo me
contemplarán los que se encuentren
preparados.
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
544
28. Mientras vosotros creéis en mi
palabra y me seguís, otros no aceptan
mi manifestación y la niegan. He
tenido que darles grandes pruebas y
gracias a ellas he ido venciendo su
incredulidad.
29. El amor y la paciencia que
siempre os he manifestado, os hacen
comprender que sólo vuestro Padre
puede amaros y enseñaros en esta
forma. Yo velo por vosotros y hago
ligera vuestra cruz, para que no
tropecéis. Os hago sentir mi paz para
que caminéis llenos de confianza en
Mí. (32, 4)
30. Mi palabra, mi cátedra, en
apariencia es hoy tan sólo para
vosotros, pero en verdad ella es para
todos, porque su sabiduría y amor,
abarca a todo el Universo, unifica a
todos los mundos, a todos los espíritus
encarnados o desencarnados.
Acercaos si tenéis necesidad de Mí;
buscadme si os sentís perdidos.
31. Soy vuestro Padre que conoce
vuestras penas y viene a confortaros.
Vengo a infundiros el amor, que tanto
necesitáis para vosotros mismos y
para derramarlo en vuestro derredor.
32. Si en verdad reconocéis mi
presencia a través de la sabiduría que
manifiesto por estos entendimientos,
reconoced también que es el momento
de iniciar la obra constructiva en el
sendero espiritual.
33. ¡Ah, si todos los que han sido
llamados acudiesen, de cierto os digo
que la mesa del Señor se encontraría
pletórica de discípulos y todos
comerían el mismo manjar! Pero no
todos los invitados han llegado, han
pretextado diferentes ocupaciones,
relegando a segundo término el
divino.
34. Bienaventurados los que
presurosos han acudido, porque ellos
han tenido su premio. (12, 76 80)
35. No están aquí escuchándome
todos los que han recibido dones en
este tiempo; ved cuántos lugares
vacíos hay en la mesa, porque muchos
de mis párvulos, luego de haber
recibido un beneficio, se alejaron
huyendo de responsabilidades y de
cargos. ¡Ah, si ellos supiesen aquí en
la Tierra las promesas que cada
espíritu me hizo antes de venir al
mundo! (86, 43)
36. Os estoy legando el Tercer
Testamento y no habéis comprendido
aún los dos primeros. Si hubierais
estado preparados en este tiempo, no
hubiera sido necesario que mi palabra
se materializara, porque hablaría
espiritualmente y vosotros me
responderíais con vuestro amor. (86,
49)
37. Esta es la luz del Tercer
Tiempo; mas quien dijere que no es
Dios quien os habla, sino este hombre,
sometedle a prueba, que en verdad os
digo: Mientras mi rayo divino no
inspire su entendimiento, así le
amenacéis con la muerte, de él no
podréis arrancar palabras de esencia y
verdad.
38. Nada extraño es que así como
los espíritus se sirven de sus cuerpos
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
545
para hablar y manifestarse, por un
instante se desprenden de ellos para
dejar que en su lugar se manifieste el
Padre de todos los espíritus: Dios.
39. Vengo a vosotros, ya que no
sabéis llegar hasta Mí, y os enseño
que la oración más agradable que
llega al Padre, es aquélla que en
silencio se eleva de vuestro espíritu.
Esa oración es la que atrae mi rayo a
través del cual me escucháis. No son
los cánticos ni las palabras las que
halagan a mi Divinidad. (59, 57 59)
40. No podréis decir que mi palabra
no sea clara o que encierre
imperfecciones, porque de Mí, no
pod brotar confusión alguna. Si
encontraseis en ella algún error,
atribuidlo a la mala interpretación del
portavoz, o a vuestra mala
comprensión, mas nunca a mi
Doctrina. ¡Ay del portavoz que
desvirtúe mi palabra! ¿Ay de aquel
que transmitiere mal y profanare mi
enseñanza, porque sufrirá el incesante
reclamo de su conciencia y perderá la
paz de su espíritu! (108, 51)
41. Para complaceros os digo, que
si no queréis que me sirva de materias
pecadoras para entregaros mi amor,
mostradme un justo, un limpio,
presentadme uno que entre vosotros
sepa amar y os aseguro que me serviré
de él.
42. Comprended que me sirvo de
pecadores, para atraer a los pecadores,
porque no vengo a salvar a los justos,
ésos ya están en el reino de la luz. (16,
25)
43. Observad cómo esta semilla a
pesar de que la habéis cultivado mal,
no muere, mirad cómo ha ido
venciendo tinieblas y encrucijadas,
obstáculos y pruebas y sigue día a día
germinando y desarrollándose. ¿Por
qué no muere esta semilla? Por que la
verdad es inmortal, es eterna.
44. Por eso veréis que cuando esta
Doctrina por momento parece que va
a desaparecer, será precisamente
cuando surjan nuevos y fecundos
brotes para ayudar a los hombres a dar
un paso hacia adelante en el camino
de la espiritualidad. (99, 20)
45. Analizad mis lecciones y
decidme si esta Doctrina podrá
encerrarse dentro de una de vuestras
religiones.
46. Os he revelado su carácter y su
esencia universal, que no se concreta
tan sólo a porciones de la humanidad
o a pueblos, sino que traspasa la órbita
de vuestro mundo, para abarcar el
infinito con todas sus moradas en
donde como en este mundo, habitan
hijos de Dios. (83, 6)
47. Ved como mi palabra no es ni
pod ser una nueva religión; esta
Obra es el camino luminoso en donde
habrán de unirse espiritualmente todas
las ideas, los credos y religiones, para
llegar ante las puertas de la Tierra
Prometida. (310, 39)
48. Mi enseñanza, de la cual se
alimenta vuestro espíritu, tiende a
transformaros en maestros, en los
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
546
fieles apóstoles del Espíritu Santo.
(311, 12)
49. Yo os presentaré ante la
humanidad como mis servidores,
como los Espiritualistas Trinitarios
Marianos del Tercer Tiempo. Los
Espiritualistas, porque seréis más
espíritu que materia; los Trinitarios,
porque habéis recibido mi
manifestación en tres tiempos;
Marianos porque amáis a María,
vuestra Madre Universal, que es la
que ha velado por vosotros para que
no desmayéis en la jornada. (70, 36)
50. No sólo los que escucharon mi
palabra a través del entendimiento
humano serán llamados hijos de este
pueblo, todo el que abrace su cruz,
todo el que ame esta Ley y propague
esta semilla, será llamado labriego de
mi campiña, apóstol de mi Obra e hijo
de este pueblo, aun cuando no me
haya oído a través de esta
manifestación. (94, 12)
51. ¿mo podéis pensar, pueblo,
que por reuniros en distintos recintos,
sea este el motivo de que os
encontréis distanciados unos de otros?
Sólo la ignorancia impedirá que os
deis cuenta de los lazos espirituales
que unen a todos los hijos del Señor.
(191, 51)
52. Cuando visitáis uno, otros y
varios recintos, cuando a través de sus
portavoces escucháis la misma
palabra, se llena de gozo y de fe
vuestro corazón y tomáis aquella
lección como una verdadera prueba de
que aquellas congregaciones se
encuentran unidas a través de su
espiritualidad. Cuando llegáis a
presenciar una manifestación
deficiente, tenéis la sensación de que
os han herido en vuestro corazón y
comprendéis que allí no hay, o no se
manifiesta la unidad que debe existir
en este pueblo. (140, 71)
53. Quiero que seáis mis buenos y
humildes discípulos, aquellos que no
pretenden nombramientos u honores
dentro de la congregación, sino que
vuestro ideal sea tan sólo el de
alcanzar el perfeccionamiento por
medio de la virtud y seguir mis
enseñanzas para que vuestra vida sea
un ejemplo. ¿De qué os podrán servir
los grados, títulos o nombres si no
tenéis méritos para poseerlos? (165,
17)
54. Mi obra no es una de tantas
doctrinas, no es una secta más en el
mundo. Esta revelación que hoy os he
traído, es la ley eterna; sin embargo,
por falta de espiritualidad y
comprensión, cuántos ritos le habéis
mezclado, cuántas impurezas, hasta
haber llegado a deformarla. Cuántas
prácticas habéis introducido en mi
doctrina, diciendo y creyendo que
todo lo que habéis hecho ha sido
inspirado u ordenado por Mí. (197,
48)
55. Vais a penetrar en el seno de
una humanidad cansada de cultos
externos y hastiada de su fanatismo
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
547
religioso, por lo que os digo que el
mensaje de espiritualidad que vais a
llevarle, llegará a su corazón como
fresco y vivificante rocío.
56. ¿Creéis que si llegaseis con
cultos fanáticos y prácticas opuestas a
la espiritualidad, podría el mundo
reconoceros como portadores de un
mensaje divino? En verdad os digo
que os tomarían por fanáticos de una
nueva secta.
57. Ante la claridad con que os
vengo hablando, hay quienes me
dicen: Maestro, ¿Cómo es posible que
desconozcamos muchas de las
prácticas que Roque Rojas nos legó?
58. A lo cual Yo os digo que por
eso os puse aquel ejemplo del
Segundo Tiempo, cuando hice
comprender al pueblo que por cumplir
con ritos, formas, tradiciones y fiestas,
se había olvidado de la Ley, que es lo
esencial.
59. Os recordé ese hecho de
vuestro Maestro, para que compren--
dieseis que también ahora debéis
olvidaros de tradiciones y ceremonias,
aunque las hayáis aprendido de Roque
Rojas, como en aquel tiempo el
pueblo las había heredado de Moisés.
60. Ahora bien, no quiero deciros
que ellos os hayan enseñado algo
malo, no, ellos tuvieron necesidad de
recurrir a símbolos y actos que
ayudasen al pueblo a comprender las
divinas revelaciones; pero, una vez
logrado aquel objeto, ha sido
necesario venir a borrar toda forma o
simbolismo ya inútil, para hacer que
brille la luz de la verdad. (253, 29
32)
61. Cuánto dolor han causado a mi
corazón los siervos que no han
comprendido mi Ley, y cuánto dolor
están causando aquéllos que
habiéndoles preparado y entregado,
hoy han dado cabida a la duda, a la
incertidumbre, han dicho por su
incomprensión y egoísmo que Yo he
de permanecer un tiempo más entre el
pueblo, que va a descender una vez
más mi Rayo Universal según su
voluntad humana y que Yo me seguiré
manifestando por un tiempo largo.
62. Por eso os he dicho ¿Cuándo he
manifestado indecisión, incertidumbre
o doble voluntad en mi palabra?
Nunca, en verdad, porque dejaría de
ser perfecto, dejaría de ser vuestro
Dios y vuestro Creador.
63. En existe la decisión, la
voluntad única y por ello Yo hablo
con la luz del mediodía, para que
todos puedan sentirme en mi
presencia y en mi potencia, para que
el espíritu pueda reconocer la razón y
la palabra que he entregado por
conducto del entendimiento humano.
64. El Maestro os dice: el hombre
ha forjado casas y les ha nombrado
templos y en esos lugares el pueblo
que penetra hace reverencia, alimenta
el fanatismo y la idolatría y adora lo
que el mismo hombre ha creado. Esto
es abominable ante mi mirada y por
ello me ha placido alejar de vosotros,
pueblo de Israel, todo cuanto
conocisteis y escuchasteis en un
principio para que os desfanaticéis.
65. Las casas de oración del pueblo
Israelita serán conocidas por la
humanidad, ellas no serán cerradas;
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
548
porque albergue darán al débil y al
perdido, al cansado y al enfermo. Y
por vuestra preparación, por la
obediencia a mi voluntad suprema y el
acato a mi Ley, me daré a conocer en
la obras de los verdaderos discípulos
de mi Divinidad.
66. No os preocupe que se levanten
en el camino malos portavoces, malos
guías, malos labriegos, que su labio
blasfemo hable a los pueblos y diga
que aún mi Verbo y mi Rayo
Universal permanecerán entre el
pueblo cual enseñanza.
67. Yo daré a conocer quién es el
impostor, quién es el que no está
cumpliendo la Ley conforme es mi
voluntad, quién es aquél que
solamente hace presente su libre
albedrío y daré a conocer la obra que
ha forjado y la ley que ha preparado y
ellos eran desconocidos y desterrados.
68. Porque Yo retendré la gracia y
la potestad divina, y la tentación les
hará caer en sus redes y por ello todo
aquél que les busque no sentirá la
gracia de mi Espíritu Santo en su
espíritu. (363, 52 56)
69. Sin pregonar que sois mi
apóstol, lo seréis. Aunque seáis
maestros diréis que sois discípulos.
70. No llevaréis vestidura que os
distinga de los demás; no llevaréis
libro en vuestras manos, no edificaréis
recintos.
71. Ni tendréis en la Tierra el
centro o cimiento de mi Obra, ni
tendréis delante a hombre alguno que
me represente.
72. Los guías que habéis tenido
hasta ahora (hasta 1950), son los
últimos. La oración, la espiritualidad
y la práctica de mi Doctrina guiarán a
las multitudes por el camino de la luz.
(246, 30 31)
73. ¿Será justo pregunto Yo a mis
discípulos, que una obra perfecta
como es la que he venido a revelaros,
la expongáis ante la humanidad a que
sea juzgada como falsedad o a que sea
considerada como una más de las
doctrinas y teorías surgidas en estos
tiempos, como frutos de la confusión
espiritual que reina?
74. ¿Estaría bien que vosotros, a
quienes tanto he amado y preparado
con mi palabra para que vuestro
testimonio sea limpio, tuvieseis que
caer en manos de la justicia de la
Tierra, víctimas de vuestros errores o
fueseis perseguidos y diseminados por
consideraros nocivos a vuestros
semejantes?
75. ¿Creéis que mi Doctrina bien
practicada, pudiera dar lugar a estos
acontecimientos? No, discípulos.
76. Dejadme que os hable así,
porque Yo por q lo hago;
mañana, cuando haya dejado de
hablaros en esta forma, sabréis por
qué os hablé así, y diréis: "Bien sabía
el Maestro de cuántas flaquezas
íbamos a adolecer, nada escapa a su
sabiduría". (252, 26 27)
77. Os estoy preparando para el
tiempo en que ya no escuchéis mi
palabra, porque para entonces los
hombres van a nombraros el pueblo
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
549
sin Dios, el pueblo sin templo, porque
no tendréis regios recintos para
rendirme culto, ni celebraréis
ceremonias, ni me buscaréis en
imágenes.
78. Pero os dejaré un libro como
testamento que se vuestro baluarte
en las pruebas y será el camino por
donde guiéis vuestros pasos. Estas
palabras que hoy escucháis por medio
del portavoz, mañana brotarán de los
escritos, para que os regocijéis
nuevamente y sean escuchadas por las
multitudes que para ese tiempo
llegarán. (129, 24)
79. Estoy legando a la humanidad
un nuevo libro, un nuevo Testamento:
mi palabra del Tercer Tiempo, la voz
divina que ha hablado al hombre al
desatarse el Sexto Sello.
80. No será menester que vuestros
nombres ni vuestras obras pasen a la
historia. En ese libro estará mi
palabra, como una voz vibrante y
clara que hable eternamente al
corazón humano, y mi pueblo dejará a
la posteridad la huella de su paso por
este camino de espiritualidad. (102,
28 29)
81. Los recintos donde mi palabra
se ha manifestado, se han
multiplicado, siendo cada uno de
ellos, como una escuela del verdadero
saber, donde se congregan las
multitudes que forman mis discípulos,
los cuales llegan ávidos de aprender la
nueva lección.
82. Si cada una de esas
congregaciones diera testimonio de
todos los beneficios que de mi caridad
ha recibido, no acabarían de dar
testimonio de esos prodigios. Y si
tuvieseis que reunir en un libro cuanto
he dicho a través de todos mis
portavoces, desde la primera de mis
palabras hasta la última de ellas, sería
una obra que no podríais llevar a
cabo.
83. Mas Yo he de hacer llegar a
toda la humanidad, por el conducto de
mi pueblo, un libro en el que esté
contenida la esencia de mi palabra y
el testimonio de las obras que entre
vosotros realicé. No temáis acometer
esta empresa, porque Yo os inspiraré
para que en dicho libro queden
asentadas las enseñanzas que sean
indispensables. (152, 39 41)
84. La esencia de esta palabra no
ha variado jamás desde el principio de
su manifestación, en que os hablé por
conducto de Damiana Oviedo; el
sentido de mi doctrina ha sido el
mismo.
85. Mas, ¿Dónde está la esencia de
aquellas palabras? ¿Qué se hizo de
ella? Ocultos se encuentran los
escritos de aquellos mensajes divinos
que fueron los primeros de este
tiempo, en el que tanto se ha
derramado mi Verbo entre vosotros.
86. Es menester que esas lecciones
salgan a la luz, para que mañana
sepáis dar testimonio de cómo fue el
principio de esta manifestación. Así
conoceréis la fecha de mi primera
lección, su contenido y el de la última
que os entregue el año de 1950, año
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
550
marcado para que esta etapa finalice.
(127, 14 15)
87. Es menester que habléis a
aquéllos que ocultan mi palabra y que
adulteran mis enseñanzas, habladles
con toda claridad, Yo seré en vuestra
ayuda para que os manifestéis ante
ellos, porque serán los hombres que
darán motivos para que el mañana sea
censurada mi Obra y alterada mi Ley,
porque ellos han agregado a mi Obra
lo que no le pertenece. (340, 39)
88. Os traje esta palabra y os la
hice oír en vuestro lenguaje, mas os
doy la misión de que más tarde la
traduzcáis a otras lenguas, para que
sea de todos conocida.
89. De esta manera empezaréis a
construir la verdadera torre de Israel,
aquélla que espiritualmente unifique a
todos los pueblos en uno solo, aquélla
que una a todos los hombres en esa
Ley divina, inmutable y eterna que
conocisteis en el mundo en labios de
Jesús, cuando os dijo "Amaos los
unos a los otros". (34, 59 60)
Israel espiritualista y el pueblo
judío
90. Israel llamo al pueblo a quien
estoy congregando en torno a mi
nueva revelación, porque nadie mejor
que Yo sabe q espíritu mora en
cada uno de los llamados de este
Tercer Tiempo.
91. Israel tiene un significado
espiritual y ese nombre os lo doy a
vosotros para que tengáis presente que
formáis parte del pueblo de Dios,
porque Israel no representa ningún
pueblo de la Tierra, sino a un mundo
de espíritus.
92. Ese nombre surgirá de nuevo en
la Tierra, pero libre de
equivocaciones, en su verdadera
esencia que es espiritual.
93. Vosotros necesitáis conocer el
origen y el sentido de ese nombre,
necesitáis que vuestra fe en que sois
hijos de ese pueblo sea absoluta, y
necesitáis tener pleno conocimiento
de quién y por qué habéis recibido esa
denominación, para que podáis hacer
frente a los ataques que mañana
recibáis de quienes dan otro sentido al
nombre de Israel. (274, 47 50)
94. Quiero de vosotros la
obediencia, quiero que forméis un
pueblo fuerte por su fe y su
espiritualidad; porque así como hice
multiplicarse a las generaciones que
nacieron de Jacob, a pesar de las
grandes penalidades que afligieron a
aquel pueblo, así haré que vosotros
que lleváis en el espíritu aquella
simiente, perduréis a través de
vuestras luchas, para que vuestro
pueblo vuelva a multiplicarse como
las estrellas del firmamento y como
las arenas del mar.
95. Os he hecho saber que sois
espiritualmente porciones de aquel
pueblo de Israel, para que tengáis más
amplio conocimiento de vuestro
destino; mas también os he
recomendado que no pregonéis estas
profecías hasta que la humanidad por
sí misma las descubra.
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
551
96. Porque existiendo aún sobre la
Tierra el pueblo Israelita, el judío por
la carne, os negará y os reclamará ese
nombre, no siendo esto una razón
poderosa para una contienda.
97. Ellos aún nada saben de
vosotros, en cambio vosotros si sabéis
mucho de ellos. Yo os he revelado
que ese pueblo errante en la Tierra y
sin paz en el espíritu, camina paso a
paso y sin saberlo hacia el
crucificado, al que reconocerá como a
su Señor y ante el que implorará
perdón por tanta ingratitud y tanta
dureza ante su amor.
98. Mi cuerpo fue desprendido del
madero, mas para éstos que me han
negado a través de los siglos,
permanezco enclavado, esperando el
instante de su despertar y de su
arrepentimiento, para darles todo lo
que para ellos traje y que no quisieron
recibir. (86, 11 13)
99. No vayáis en este tiempo a
imitar al pueblo judío del Segundo
Tiempo, que por ser tradicionalista,
conservador y fanático, no pudo
comer el pan del Reino de los Cielos
que el Mesías le trajo y a quien estaba
esperando por siglos y siglos, y
llegada la hora no pudo reconocerle
porque su materialidad no le dejó ver
la luz de la verdad. (225, 19)
100. De lejanas comarcas y
naciones veréis llegar a vuestros
hermanos en busca de liberación para
su espíritu. De aquella antigua
Palestina, llegarán también en
multitudes, como cuando cruzaron el
desierto las tribus de Israel.
101. Largo y doloroso ha sido su
peregrinaje desde que rechazó de su
seno a Aquél que le vino a ofrecer su
reino como una nueva herencia, mas
ya se va acercando el oasis en donde
descansará y meditará en mi palabra,
para que después, fortalecido en el
reconocimiento a mi ley, prosiga la
ruta que le señala su evolución por
tanto tiempo olvidada.
102. Entonces oiréis que muchos
dirán que vuestra nación es la nueva
Tierra de Promisión, la Nueva
Jerusalén; mas vosotros les diréis que
aquella tierra prometida se encuentra
situada s allá de este mundo y que
para llegar a ella habrá que hacerlo en
espíritu, después de haber cruzado el
gran desierto de las pruebas de este
tiempo. También les diréis que esta
nación (México) es tan solo un oasis
en medio del desierto.
103. Mas debéis entender, pueblo,
que el oasis deberá dar sombra a los
caminantes fatigados, además de
ofrecer sus aguas cristalinas y frescas
a los labios resecos por la sed a los
que en él se refugien.
104. ¿Cuál será esa sombra y esas
aguas de las que os estoy hablando?
Mi doctrina, pueblo, mi divina
Enseñanza de caridad. ¿Y en quién he
depositado este caudal de gracia y de
bendiciones? En vos, pueblo, para que
vayáis despojando vuestro corazón de
todo egoísmo y podáis mostrarlo
como un espejo limpio en cada una de
vuestras obras.
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
552
105. ¿No se llenaría de gozo
vuestro espíritu y corazón, si por
vuestro amor se lograra convertir a la
Doctrina Espiritualista Trinitaria
Mariana, aquel pueblo tan apegado a
sus tradiciones y espiritualmente
estacionado? ¿No habría gozo entre
vosotros, si el antiguo Israel se
convirtiera por conducto del nuevo
Israel, o sea que el primero alcanzara
la gracia por el postrero?
106. Hasta ahora, nada ha con-
vencido al pueblo judío de que debe
romper antiguas tradiciones para
alcanzar su evolución moral y
espiritual. Es el pueblo que cree estar
cumpliendo con las leyes de Jehová y
de Moisés, pero que en realidad aún
sigue adorando a su becerro de oro.
107. Está próximo el tiempo en
que ese pueblo errante y diseminado
por el mundo, deje de mirar hacia la
tierra y eleve sus ojos hacia el cielo,
en busca de Aquél, que desde el
principio les fuera prometido como su
Salvador y al cual desconoció y dio
muerte porque le creyó pobre y sin
bien alguno. (35, 55 58)
108. No toméis como una
distinción el hecho de haber escogido
un pueblo de la Tierra entre los
demás; Yo amo igual a todos mis
hijos y a los pueblos que ellos han
formado.
109. Cada pueblo trae una misión a
la Tierra, y el destino que Israel ha
traído es el de ser entre la humanidad
el profeta de Dios, el faro de la fe y el
camino de perfección.
110. Mis profecías y revelaciones
que desde los primeros tiempos os he
hecho, no tuvieron una justa
interpretación porque no había llegado
aún la hora en que la humanidad las
comprendiese.
111. Ayer, Israel era un pueblo de
la Tierra, hoy, es una multitud
diseminada en el mundo; mañana, el
pueblo de Dios estará formado por
todos los espíritus, los cuales en
perfecta armonía, formarán junto con
su Padre, la familia divina. (221, 27
30)
Apostolado y espiritualidad
112. Aprended a amaros, a
bendeciros, a perdonaros los unos a
los otros; a ser mansos y dulces,
buenos y nobles, y entended que, de
no hacerlo así, no tendréis en vuestra
vida ni el más leve reflejo de las obras
de Cristo, vuestro Maestro.
113. A todos hablo y os invito a
destruir los errores que por tantos
siglos os han detenido en vuestra
evolución. (21, 22 23)
114. No olvidéis que vuestro
origen está en mi amor. Hoy vuestro
corazón se encuentra endurecido por
el egoísmo, mas cuando vuelva a
hacerse sensible a toda inspiración
espiritual, sentirá amor por sus
semejantes y experimentará el dolor
ajeno como si fuese propio. Entonces
seréis capaces de cumplir con el
precepto que os dice "Amaos los unos
a los otros". (80, 15)
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
553
115. Este mundo es campo
propicio para que trabajéis; en él está
el dolor, la enfermedad, el pecado en
todas sus formas, el vicio, la
desunión, la juventud descarriada, la
ancianidad sin dignidad, las malas
ciencias, el odio, la guerra y la
mentira.
116. Esas son las tierras donde vais
a trabajar y a sembrar; mas si os
parece gigantesca esa lucha que entre
la humanidad os espera, en verdad os
digo que con ser grande no se
compara con la que tendréis que
entablar con vosotros mismos: lucha
del espíritu, de la razón y la
conciencia, contra las pasiones de la
materia, su amor a misma, su
egoísmo, su materialidad. Y
mientras no hayáis triunfado sobre
vosotros mismos, ¿Cómo podréis
hablar sinceramente de amor, de
obediencia, de humildad y
espiritualidad a vuestros hermanos?
(73, 18 19)
117. La virtud ha sido menos-
preciada y tenida como algo nocivo o
inútil; ahora ha llegado el tiempo en
que comprendáis que sólo la virtud os
salvará, os hará sentir la paz y os
llenará de satisfacciones; pero todavía
ha de sufrir muchos tropiezos y
vejaciones la virtud para poder
penetrar en todos los corazones.
118. Los soldados que la defiendan
tendrán que luchar con gran esfuerzo
y fe. ¿En nde están esos soldados
del bien, de la caridad y de la paz?
¿Creéis ser vosotros?
119. Os examináis interiormente y
me contestáis que no sois vosotros; en
cambio, Yo os digo que con buena
voluntad todos podéis ser de esos
soldados. ¿Para q creéis que he
venido entonces entre vosotros? (64,
16)
120. Vosotros amad, hablad
cuando debáis hacerlo, callad cuando
sea conveniente, a nadie digáis que
sois escogidos míos, huid de la
adulación y no publiquéis la caridad
que hagáis, trabajad en silencio,
testificando con vuestras obras de
amor la verdad de mi doctrina.
121. Amar es vuestro destino.
Amad, porque así lavaréis vuestras
manchas, tanto de vuestra vida
presente como de vidas anteriores.
(113, 58 59)
122. Rechazad la adulación,
porque es arma que destruirá vuestros
nobles sentimientos. Es espada que
puede dar muerte a esa fe que Yo he
encendido en vuestro corazón.
123. ¿Cómo podréis permitir que
los hombres destruyan el altar que
lleváis en el fondo de vuestro ser?
(106, 47 48)
124. No confundáis la humildad
con la pobreza de indumentaria;
tampoco creáis que es humilde el que
llevando en mismo una idea de
inferioridad, sea esa la causa que lo
obliga a servir a los demás y a
inclinarse delante de ellos. Os digo,
que la verdadera humildad está en
aquel que, sabiendo valorizar que es
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
554
alguien, y sabiendo que algún
conocimiento posee, sabe descender a
los demás y gusta de compartir con
ellos lo que tiene.
125. Qué emoción tan grata sentís
cuando miráis que un hombre notable
entre los hombres, os hace una
manifestación de afecto, de
comprensión, de humildad. Esa
misma sensación, la podéis llevar a
los que sean o se sientan inferiores a
vosotros.
126. Sabed descender, sabed
tender la mano sin sentir superioridad,
sabed ser comprensivos. Os digo, que
en estos casos, no sólo goza el que
recibe la prueba de afecto, la ayuda o
el consuelo, sino también el que la da,
porque sabe que sobre él, hay Uno
que le ha dado pruebas de amor y de
humildad y que Ese es su Dios y
Señor. (101, 60 62)
127. Vivid con pureza, con
humildad, sencillamente. Cumplid
con todo lo que sea justo dentro de lo
humano, así como con todo lo que se
refiere a vuestro espíritu. Apartad de
vuestra vida lo superfluo, lo
artificioso, lo nocivo, y recreaos en
cambio con todo lo que de bueno se
encuentra en vuestra existencia. (131,
51)
128. Jamás veáis enemigos en
nadie, ved en todos los hombres, sólo
hermanos, esa es vuestra misión; si
perseveráis en ella hasta el fin,
triunfarán la justicia y el amor en la
tierra, y ello os dará la paz y la
seguridad que tanto anheláis. (123,
65)
129. Dadle libertad a vuestro
corazón para que empiece a sentir el
dolor de los demás, no lo tengáis
sujeto ni dedicado a sentir
exclusivamente lo que atañe a vuestra
persona. Dejad de ser indiferentes a
las pruebas por las que atraviesa la
humanidad.
130. ¿Cuándo será tan grande
vuestro amor que pueda abarcar a
muchos semejantes, para amarlos
como amáis a los que llevan vuestra
sangre y son carne de vuestra carne?
131. Si supieseis que lo sois más
por el espíritu que por la materia,
muchos no lo creerían, mas os digo
que: ciertamente sois s hermanos
por el espíritu que por la envoltura
que lleváis, porque el espíritu
pertenece a la eternidad y en cambio
la materia es pasajera.
132. Pensad entonces, que es una
verdad que las familias aquí en la
Tierra, hoy se forman y mañana se
desintegran, mientras que la familia
espiritual existe por siempre. (290, 39
41)
133. ¿Creéis vosotros, que estáis
escuchando estas palabras, que Yo
pudiera sembrar en vuestro corazón
antipatía o mala voluntad hacia
vuestros hermanos que profesan
diversas religiones? Jamás, discípulos,
vosotros sois los que debéis principiar
a dar el ejemplo de fraternidad y
armonía, viendo y amando a todos
con el mismo afecto con que miráis a
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
555
los que comprenden vuestra manera
de pensar. (297, 49)
134. Yo que mientras mayor sea
vuestro conocimiento, más grande
será vuestro amor hacia Mí. Cuando
os digo: "Amadme", ¿Sabéis qué es lo
que quiero deciros? Amad la verdad,
amad la vida, amad la luz, amaos los
unos a los otros, amad la vida
verdadera. (297, 57 58)
135. Sabed, discípulos, que la meta
de vuestra lucha es aquel estado
espiritual hasta el cual no llega el
dolor, y esa meta se alcanza con
méritos, con luchas, con pruebas,
sacrificios y renunciaciones.
136. Observad esos casos de
paciencia, de fe, de humildad y
conformidad que a veces descubrís en
algunos de vuestros hermanos. Son
espíritus enviados por para que
den ejemplo de virtud entre la
humanidad. En apariencia el destino
de esas criaturas es triste, sin embargo
ellas, en su fe saben que han venido a
cumplir una misión.
137. Grandes ejemplos de mis
enviados y discípulos habéis recogido
en vuestra historia, nombres que de
memoria sabéis; pero no por ello vais
a desconocer los pequeños ejemplos
que palpáis en vuestro camino. (298,
30 32)
138. No creáis que sólo en el seno
del pueblo de Israel han existido
profetas, precursores y espíritus de
luz. También en otros pueblos he
enviado algunos de ellos, mas los
hombres los tomaron como dioses y
no como enviados y crearon bajo sus
enseñanzas, religiones y cultos. (135,
15)
139. Ved siempre primero la viga
que carguéis, discípulos, para tener
derecho a fijaros en la paja que en su
ojo lleva vuestro hermano.
140. Con esto quiero deciros que
no tomaréis mi Doctrina para juzgar
los actos de vuestros hermanos dentro
de sus diversas religiones.
141. De cierto os digo, que en
todos esos senderos existen corazones
que de verdad me buscan, a través de
una vida noble y sembrada de
sacrificios.
142. Sin embargo, el discípulo
suele preguntarme con frecuencia por
qué permito esa diversidad de ideas,
que a veces se contradicen y que
establecen diferencias y originan
odios entre los hombres.
143. El Maestro os dice: Ha sido
permitido, en virtud de que no hay dos
espíritus que tengan exactamente la
misma comprensión, la misma luz, o
la misma fe, y como además se os dió
libre albedrío para elegir el camino,
nunca habéis sido forzados a penetrar
al sendero de la Ley sino que se os ha
invitado, dejándoos en libertad de
hacer verdaderos méritos en busca de
la verdad. (297, 23 24)
144. Quiero que aprendáis a no ser
ligeros en vuestros juicios, ni a
dejaros llevar fácilmente de la primera
impresión.
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
556
145. Os hago esta advertencia,
para que cuando analicéis mi palabra,
como cuando tengáis que juzgar sobre
doctrinas, religiones, filosofías,
cultos, revelaciones espirituales o
científicas, reconozcáis que lo que
sabéis, no es lo único que existe y que
la verdad que conocéis, es una
mínima parte de la Verdad absoluta,
que se manifiesta aquí en una forma,
pero que puede manifestarse en
muchas otras desconocidas para
vosotros. (266, 33)
146. Respetad las creencias
religiosas de vuestros hermanos y
cuando penetréis en sus iglesias,
descubríos con sincero recogimiento,
sabiendo que en todo culto estoy
presente.
147. No desconozcáis al mundo
por seguirme, ni os apartéis de
pretextando que tenéis deberes con el
mundo; aprended a fundir ambas
leyes en una sola. (51, 53)
148. ¿No bendigo Yo a la
humanidad entera, sin distinguir a
nadie? Ahí, bajo aquel manto de
bendición quedan envueltos lo mismo
los buenos y mansos, que los
soberbios y los criminales. ¿Por qué
no me imitáis? ¿Acaso sentís
repugnancia por los actos de los
demás?
149. No olvidéis que vosotros
formáis parte de la humanidad, que
debéis amarla y perdonarla, mas no
rechazarla, porque sería tanto como si
sintieseis asco por vosotros mismos.
Todo lo que veis en vuestros
semejantes lo tenéis vosotros en
mayor o menor grado.
150. Por eso quiero que aprendáis
a analizar vuestro interior, para que
conozcáis vuestra faz espiritual y
moral. A sabréis juzgaros vosotros
mismos y tendréis derecho a fijaros en
los demás.
151. No salgáis a buscar defectos
en vuestros hermanos, con los que
vosotros tenéis es bastante. (286, 41
42)
152. ¿Creéis que estáis dando
cumplimiento a mi precepto de
amaros los unos a los otros,
encerrando con egoísmo vuestro amor
en vuestra familia? ¿Creen las
religiones estar cumpliendo con
aquella máxima, reconociendo sólo a
sus fieles y desconociendo a los que
pertenecen a otra secta?
153. Los grandes pueblos del
mundo que pregonan civilización y
adelanto ¿Podrán decir que
espiritualmente han alcanzado
progreso y han cumplido con aquella
enseñanza de Jesús, cuando todo su
afán es el de prepararse para la guerra
fratricida?
154. ¡Ah humanidad, que nunca
habéis sabido estimar el valor de mi
palabra, ni habéis querido sentaros a
la mesa del Señor, porque os ha
parecido demasiado humilde! Sin
embargo, mi mesa os sigue esperando
con el pan y el vino de la vida para
vuestro espíritu. (98, 50 51)
155. No consideréis mi Obra como
una carga, ni digáis que es pesado
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
557
para vuestro espíritu el cumplimiento
de la hermosa misión de amar al
Padre y a vuestros hermanos. La que
es pesada, es la cruz de iniquidades
propias y ajenas por las que tendréis
que llorar, sangrar y hasta morir. La
ingratitud, la incomprensión, el
egoísmo, la calumnia, serán como un
fardo sobre vosotros, si les dais
albergue.
156. Al hombre reacio podrá
parecerle duro y pesado el
cumplimiento de mi ley, porque es
perfecta y no protege la iniquidad ni
la mentira; mas para el obediente, la
Ley es su baluarte, su sostén, su
salvación. (6, 16 17)
157. También os digo: los hombres
deben creer en los hombres, tener fe y
confianza unos en otros, porque
debéis convenceros de que en la
Tierra todos necesitáis de todos.
158. No creáis que me halaga
cuando decís que tenéis fe en y
que dudáis de todo el mundo, porque
lo que Yo espero de vosotros es que
me améis a través del amor que
prodiguéis a vuestros semejantes,
perdonando a los que os ofenden,
impartiendo caridad al más pobre,
pequeño o débil, amando a vuestros
hermanos sin distinción y poniendo en
todas vuestras obras el mayor
desinterés y verdad.
159. Aprended de que jamás he
dudado de vosotros, que tengo fe en
vuestra salvación y confianza en que
os levantaréis para alcanzar la
verdadera vida. (167, 5 7)
160. Amad a vuestro Padre, tened
caridad de vuestros semejantes,
apartaos de todo lo que sea nocivo a
vuestra vida humana o a vuestro
espíritu. Esto os enseña mi Doctrina.
¿En dónde miráis las dificultades y los
imposibles?
161. No, pueblo amado, no es
imposible dar cumplimiento a mi
palabra, no es ella la difícil, sino
vuestra enmienda, regeneración y
espiritualidad, porque carecéis de
sentimientos nobles y aspiraciones
elevadas. Mas, como Yo que todas
vuestras dudas, ignorancias e
indecisiones, tendrán que desaparecer,
os seguiré enseñando, porque para
no hay imposibles. Yo puedo
convertir las piedras en pan de vida
eterna y puedo hacer brotar agua
cristalina de las rocas. (149, 63 64)
162. Vengo a recordaros la Ley,
aquélla que no puede ser borrada de
vuestra conciencia, ni olvidada de
vuestro corazón, ni discutida, porque
fue dictada por la Mente Sabia, la
Mente Universal, para que cada
hombre tuviese interiormente la luz
que le guiase en el camino hacia Dios.
163. Es necesario tener un
profundo conocimiento de la Ley para
que todos los actos de la vida estén
apegados a la verdad y a la justicia.
No conociendo la Ley, estáis sujetos a
cometer muchos errores y Yo os
pregunto. ¿Acaso vuestra conciencia
nunca os ha inducido a la luz del
conocimiento? En verdad os digo, que
nunca jamás la conciencia ha
permanecido inactiva o indiferente. Es
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
558
vuestro corazón, es también vuestro
entendimiento, quienes rechazan la
luz interior, fascinados por el
esplendor de la luz exterior, es decir,
por el saber del mundo. (306, 13 14)
164. Ahora que vengo haciendo
amplia explicación de mi Enseñanza,
he de haceros comprender que todo lo
que hagáis fuera de las leyes que rigen
al espíritu o la materia, es en perjuicio
de ambos.
165. La conciencia, la intuición y
el conocimiento, son los guías que
con vosotros irán señalándoos el
camino certero y evitándoos
tropiezos. Esas luces son del espíritu,
pero es menester dejarlas que brillen.
Cuando esa claridad se encuentre en
cada uno de vosotros, exclamaréis:
¡Padre, vuestra semilla de redención
germinó en mi ser y vuestra palabra
floreció al fin en mi vida! (256, 37
38)
166. He venido a dar grandeza a
vuestro espíritu, grandeza que está en
el cumplimiento de mi Ley que es mi
amor; mas de esta grandeza tenéis que
haceros dignos, cumpliendo con
vuestra misión a imitación de vuestro
Maestro. (343, 29)
167. Siempre os diré: tomad de las
satisfacciones que vuestro mundo os
pueda proporcionar, pero tomadlas
bajo mi Ley, y seréis perfectos.
168. Oís con frecuencia el reclamo
de la conciencia y es porque no habéis
armonizado materia y espíritu, con la
Ley dada por Mí.
169. Muchas veces seguís pecando
porque creéis que no tenéis perdón;
creencia ignorante, porque mi corazón
es una puerta eternamente abierta para
el arrepentido.
170. ¿Acaso no vive dentro de
vosotros la esperanza que os anima
para aguardar un mañana mejor? No
os dejéis invadir por la melancolía y
la desesperación, pensad en mi amor
que siempre es con vosotros. Buscad
en la respuesta a vuestras dudas, y
pronto os sentiréis iluminados por una
nueva revelación, la luz de la fe y de
la esperanza se encenderán muy
dentro de vuestro espíritu. Entonces
seréis baluarte de los débiles. (155, 50
53)
171. Vivid siempre alerta, para que
podáis perdonar de corazón a quienes
os ofendieren; meditad de antemano,
que quien causa ofensa a su hermano,
es porque carece de luz, y Yo os digo
que el perdón es lo único que puede
hacer luz en esos corazones. El rencor
o la venganza, aumentan la tiniebla y
atraen el dolor. (99, 53)
172. Vuestra conciencia que pide y
espera de vosotros obras perfectas,
será la que no os deje tranquilos hasta
que sepáis practicar con vuestros
hermanos el verdadero perdón.
173. ¿Por qué habéis de odiar a los
que os ofenden, si ellos tan sólo son
peldaños para que lleguéis a Mí? Si
perdonáis haréis méritos y cuando
estéis en el reino de los cielos, veréis
en la Tierra a los que os ayudaron en
vuestra elevación; entonces pediréis al
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
559
Padre que también ellos encuentren
los medios para salvarse y llegar hasta
su Señor, y vuestra intercesión les
hará alcanzar esa gracia. (44, 44 45)
174. No os apartéis de aquellos
que, en su desesperación, lleguen a
blasfemar en contra vuestra, os doy
para ellos una gota de mi bálsamo.
175. Preparaos a perdonar a todo el
que os ofendiera en lo más querido
para vosotros; de cierto os digo que,
cada vez que en una de estas pruebas
otorguéis el perdón sincero y
verdadero; será un peldaño más que
habréis escalado en el camino de
vuestra elevación.
176. ¿Vais entonces a sentir rencor
y a negar el perdón a aquellos que os
están ayudando a acercaros a Mí?
¿Vais a renunciar al deleite espiritual
de imitarme, dejando que la violencia
ofusque vuestro cerebro para devolver
golpe por golpe?
177. En verdad os digo, que esta
humanidad no conoce aún la fuerza
del perdón y los milagros que él obra.
Cuando tenga fe en mi palabra, se
convencerá de esta verdad. (111, 64
67)
178. Pueblo amado: Unificaos a
vuestros hermanos, que cuando estéis
en comunión conmigo perdonéis aún
las ofensas más graves, por el amor
que Yo os he inspirado; ¿Cómo no
habréis de perdonar a quien no sabe lo
que hace? Y no lo sabe porque ignora
que ese mal se lo está haciendo a
mismo. (359, 25)
179. Perdonad tantas veces como
fuereis ofendidos. No toméis cuenta
siquiera del número de veces que
tenéis que perdonar. Es tan alto
vuestro destino, que no debéis
deteneros en esos tropiezos del
camino, porque s adelante os
esperan misiones muy grandes.
180. Llevad siempre el espíritu
dispuesto al amor, a la comprensión y
al bien para que os coloquéis en
planos superiores.
181. Y así como en los tiempos
pasados, muchos hermanos vuestros
escribieron con sus obras, hermosas
páginas en el Libro eterno del espíritu,
imitándolos continuaréis esa historia,
para ejemplo y deleite de nuevas
generaciones que vendrán a la Tierra.
(322, 52)
182. ¡Cultivad la paz, amadla y
difundidla por doquiera, porque de
ella cuán necesitada se encuentra la
humanidad!
183. No os dejéis perturbar por las
vicisitudes de la vida, para que os
conservéis siempre fuertes y prestos a
dar lo que poseéis.
184. Esa paz que es patrimonio de
todo espíritu, ha huido en este tiempo
para dar paso a la guerra y torturar
naciones, destruir instituciones y
anonadar a los espíritus.
185. Es que el mal se ha
enseñoreado del corazón humano, el
odio, la ambición insana, la codicia
desenfrenada se extienden haciendo
daño, pero cuán breve será ya su
reinado.
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
560
186. Yo os anuncio para vuestra
alegría y tranquilidad, que ya está
próxima vuestra liberación que en pos
de ese ideal trabajan multitud de seres
anhelosos de respirar un ambiente de
fraternidad, de pureza y de salud.
(335, 18)
187. Haréis la caridad a lo largo de
vuestra jornada, esa es vuestra misión.
Muchos dones espirituales tenéis para
hacer la caridad en diversas formas. Si
sabéis prepararos, haréis aquello que
llamáis imposible.
188. La caridad que hagáis por
medio de una moneda, con ser
caridad, será la menos elevada que
hagáis.
189. Amor, perdón y paz, debéis
llevar al corazón de vuestros
hermanos.
190. ¡No quiero más fariseos ni
hipócritas amparados en mi Ley!
Quiero discípulos que sientan el dolor
de sus semejantes. A todos los que se
levanten con arrepentimiento Yo les
perdonaré, no importa la secta o
religión que profesen y les haré
contemplar con claridad el verdadero
camino. (10, 104 107)
191. Oídme: sed humildes en el
mundo y sembrad bien en él, para que
recojáis sus frutos en el cielo. Si
cuando hacéis mal no os agrada tener
testigos, ¿Por qué os agrada tenerlos
cuando hacéis buenas obras? ¿De q
podéis envaneceros, si sólo habéis
cumplido con vuestro deber?
192. Comprended que como sois
tan pequeños y tan humanos, las
alabanzas hacen daño a vuestro
espíritu.
193. ¿Por qué después de que
habéis hecho una buena obra esperáis
inmediatamente que vuestro Padre os
la recompensa? Quien piensa así,
no obra desinteresadamente y por lo
tanto, su caridad es falsa y su amor
dista mucho de ser verdadero.
194. Dejad que el mundo vea que
practicáis las buenas obras, mas no
con el fin de recibir homenajes, sino
tan sólo con el de dar buenos
ejemplos y enseñanzas y dar
testimonio de mi verdad. (139, 56
58)
195. Cuando vuestro espíritu se
presente en el valle espiritual a rendir
cuentas de su estancia y de sus obras
en la Tierra, por lo que más os
preguntaré será por todo aquello que
hayáis pedido y por lo que hayáis
hecho en favor de vuestros hermanos.
Entonces os acordaréis de mis
palabras de este día. (36, 17)
196. En el Segundo Tiempo la
humanidad me dio una cruz de
madera a cuyo martirio los hombres
me sentenciaron, pero sobre mi
Espíritu llevé otra más pesada y más
cruenta: la de vuestras imperfecciones
y la de vuestra ingratitud.
197. ¡Seríais capaces de llegar a mi
presencia trayendo a cuestas una cruz
de amor y sacrificio por vuestros
semejantes !Ved que a eso os envié a
la Tierra, por lo tanto, vuestro retorno
será cuando os presentéis con vuestra
misión cumplida. Esa cruz será la
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
561
llave que os abra las puertas del reino
prometido. (67, 17 18)
198. No os pido que todo lo dejéis,
como se lo pedí a los que me
siguieron en el Segundo Tiempo entre
los cuales el que tenía sus padres los
dejó, el que tenía compañera la dejó;
abandonaron su casa, su ribera, su
barca y sus redes, todo lo dejaron por
seguir a Jesús. Tampoco os estoy
diciendo que sea necesario que
derraméis vuestra sangre en este
tiempo. (80, 13)
199. Comprended que tenéis que
transformaros espiritual y material-
mente, que muchas de vuestras
costumbres y tradiciones, herencia de
vuestros antepasados, tendrán que
desaparecer de vuestra vida para dar
paso a la espiritualidad. (63, 15)
200. No todos vais a comprender
por ahora lo que significa
"espiritualidad", ni tampoco
comprenderéis por q os pido que
alcancéis esa elevación. ¿Podríais ser
mansos y obedientes a mis mandatos,
cuando ni siquiera sabéis lo que os
estoy pidiendo?
201. Pero hay quienes comprenden
el ideal que está inspirando el Maestro
a sus discípulos y ellos se apresurarán
a obedecer sus indicaciones. (261, 38)
202. Si verdaderamente anheláis
llegar a ser maestros en espiritualidad,
tenéis que ser perseverantes,
pacientes, estudiosos y observadores,
porque entonces tendréis ocasión de ir
recogiendo a vuestro paso el fruto de
vuestras obras, con lo que iréis
acumulando experiencia que es luz,
que es conocimiento de la vida
verdadera. (172, 9)
203. Yo traigo una nueva lección,
por medio de la cual aprenderéis a
vivir espiritualmente en la Tierra, que
es la verdadera vida destinada por
Dios a los hombres.
204. Ya os he dicho que
"espiritualidad" no quiere decir
misticismo, ni fanatismo religioso o
prácticas sobrenaturales.
Espiritualidad quiere decir armonía
del espíritu y de la materia,
observancia de las leyes divinas y de
las humanas, sencillez y pureza en la
vida, fe absoluta y profunda en el
Padre, confianza y alegría de servir a
Dios en vuestros semejantes; ideales
de perfeccionamiento de la moral y
del espíritu. (279, 65 66)
205. Os preguntáis el significado
de los siete peldaños de la escala y de
cierto os dice vuestro Maestro: El
número siete significa espiritualidad,
es la espiritualidad que quiero ver en
mi pueblo escogido de Israel.
206. Vosotros tenéis que llegar a
con todas vuestras virtudes y
dones desarrollados. En el séptimo
peldaño o etapa de vuestra evolución,
llegaréis a y veréis que la gloria
abre sus puertas para recibiros. (340,
6)
207. Por ahora comprended que
mientras los hombres no logren
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
562
alcanzar la completa espiritualidad,
tendrán que necesitar de templos
materiales, y de colocar delante de sus
ojos formas o imágenes que les hagan
sentir mi presencia.
208. El grado de espiritualidad o
de materialismo de la humanidad,
podéis medirlo por la forma de su
culto. El materialista me busca en las
cosas de la tierra, y si no llega a
verme según son sus deseos, me
representa en alguna forma para creer
que me tiene delante.
209. El que me concibe como
Espíritu, me siente dentro, fuera de él
y en todo lo que le rodea, porque él se
ha convertido en mi propio templo.
(125, 49 51)
210. Rendidme el culto espiritual y
no seáis como aquellos que levanten
templos y altares recamados de oro y
pedrería, que llevan a cabo grandes
peregrinaciones y se disciplinan con
duras y crueles flagelaciones, con
oraciones y rezos, postrados de
rodillas, y no han podido aún
entregarme su corazón. Yo he venido
a tocaros a través de la conciencia y
por eso os digo: Quien hable diciendo
lo que hace y lo proclame a los cuatro
vientos, no tiene mérito alguno ante el
Padre Celestial. (115, 9)
211. Para cumplir con mi ley,
debéis orar, siempre elevando vuestro
espíritu hacia vuestro Padre.
212. He visto que para orar buscáis
de preferencia la soledad y el silencio,
y hacéis bien en ello cuando tratéis de
buscar la inspiración por medio de la
oración, o cuando queráis darme
gracias, mas también os digo que
debéis practicar la oración en
cualquiera que sea la condición en que
os encontréis, con el fin de que sepáis
invocar mi ayuda en los trances más
difíciles de vuestra vida, sin perder la
serenidad, el dominio sobre vosotros
mismos, la fe en mi presencia y la
confianza en vosotros. (40, 34 35)
213. Contadme en silencio
vuestras penas, confiadme vuestros
anhelos. Aunque todo lo sé, quiero
que vayáis aprendiendo a formar
vuestra propia oración, hasta que
lleguéis a practicar la comunicación
perfecta de vuestro espíritu con el
Padre. (110, 31)
214. Os habéis dado cuenta del
alcance que tiene la oración, y habéis
comprendido el poder tan inmenso
que ésta tiene cuando la eleváis, tanto
para remediar una necesidad
espiritual, como para pedir la solución
de una aflicción material.
215. Recordad que muchas veces
os ha bastado pronunciar la palabra
"Padre", para que todo vuestro ser se
estremezca y vuestro corazón se
sienta invadido por el consuelo que os
da su amor.
216. Sabed que cuando vuestro
corazón me llama con ternura,
también mi Espíritu se estremece de
gozo.
217. Cuando me llamáis "Padre",
cuando ese nombre brota de vuestro
ser, en el cielo se escucha vuestra voz
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
563
y al arcano le arrancáis algún secreto.
(166, 49 51)
218. Es menester que aprendáis a
pedir, a esperar y a recibir y que
nunca os olvidéis de dar lo que os
concedo, que es lo que encierra mayor
mérito. Orad por los que mueren día
tras día en la guerra. Yo concederé a
los que oren de limpio corazón, que
antes de 1950, todo aquel que haya
muerto en la guerra, resucite
espiritualmente a la luz. (84, 53)
219. Hoy sois párvulos y no
siempre acertáis a comprender mi
lección, mas por lo pronto hablad a
Dios con vuestro corazón, con vuestro
pensamiento, y El os responderá
desde lo más interno de vuestro ser.
Su mensaje, que hablará en vuestra
conciencia, será una voz clara, sabia,
amorosa la que poco a poco iréis
encontrando y a la que s tarde os
acostumbraréis. (205, 47)
220. No os asombréis ni os
escandalicéis si os digo, que todo el
esplendor, el poder y la pompa de
vuestras religiones habrán de
desaparecer, y que, cuando eso
suceda, ya estará preparada la mesa
espiritual donde vendrán a alimentarse
las multitudes hambrientas de amor y
de verdad.
221. Muchos hombres, al oír estas
palabras, negarán que sean mías; mas
entonces Yo les preguntaré por qse
indignan y qué es lo que defienden.
¿Su vida? Esa Yo la defiendo. ¿Mi
ley? También Yo velo por ella.
222. No temáis, que nadie morirá
por mi causa, sólo el mal morirá,
porque el bien, la verdad y la justicia,
prevalecerán eternamente. (125, 54
56)
223. ¿Creéis difícil que este mundo
científico y materialista vuelva a
sentir inclinación por la
espiritualidad? Os digo que no es nada
difícil, porque mi poder es infinito. La
elevación, la fe, la luz y el bien, son
para el espíritu una necesidad más
imperiosa que lo que es para vuestro
cuerpo el comer, beber y dormir.
224. Si los dones, facultades y
atributos del espíritu han estado
adormecidos mucho tiempo;
despertarán ante mi llamado y harán
que vuelva entre los hombres la
espiritualidad con todos sus prodigios,
porque ahora estáis s capacitados
para comprenderlos. (159, 7 8)
Desarrollo
225. Así como veis desarrollarse el
cuerpo del hombre, también en él se
va desarrollando el espíritu; mas el
cuerpo encuentra un límite a su
desarrollo mientras el espíritu requiere
de muchas materias y de la eternidad
para alcanzar su perfección. Esa es la
causa de vuestras reencarnaciones.
226. Nacisteis de la mente paterna
y materna de Dios, puros, sencillos y
limpios, semejantes a una semilla,
mas no os confundáis porque no es lo
mismo ser puros y sencillos a ser
grandes y perfectos.
227. Podéis hacer la comparación
de un niño que acaba de nacer, con un
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
564
hombre de experiencia que enseña a
niños.
228. Ese será vuestro destino a
través de las edades, cuando vuestro
espíritu esté desarrollado. Pero, ¡Cuán
lento avanza vuestro espíritu! (212, 57
60)
229. Estudiad, analizad, porque
hay quienes se confunden pensando
que si vuestro espíritu es partícula de
mi Divinidad ¿Cómo es posible que
sufra? Y que si la luz del espíritu es
chispa de la luz del Espíritu Santo
¿Cómo puede verse por instantes
envuelto en tinieblas?
230. Reconoced que esta jornada
es para hacer méritos suficientes ante
Dios, con los que podáis convertir
vuestro espíritu, de inocente y
sencillo, en gran espíritu de luz a la
diestra del Padre. (231, 12)
231. Os quiero buenos y además,
deseo que lleguéis a ser perfectos,
porque vosotros aparentemente tan
pequeños, sois más grandes que los
objetos materiales y los mundos,
porque tenéis vida eterna, sois una
chispa de mi luz.
232. Sois espíritus. Es menester
que reconozcáis lo que es espíritu para
que podáis comprender por qué os
llamo al camino de perfección. (174,
60)
233. Estáis sujetos a la Ley de
evolución, he aquí el por q de
vuestras reencarnaciones. Sólo mi
Espíritu no necesita evolucionar: Soy
inmutable.
234. Desde el principio os he
mostrado la escala por donde tienen
que ascender los espíritus para llegar a
Mí. Hoy no sabéis en qué plano os
encontráis, mas cuando dejéis vuestra
envoltura conoceréis vuestro grado de
evolución. No os detengáis, porque
seríais un obstáculo para los que
vienen detrás de vosotros.
235. A pesar de que habitáis en
diferentes planos, estad unidos en
espíritu y un día os encontraréis
reunidos en la séptima etapa, en la
más alta, gozando de mi amor. (8, 25
27)
236. Os he dicho que no habéis
venido a la Tierra sólo una vez, sino
que vuestro espíritu ha tomado
envoltura tantas como ha sido
necesario para su desarrollo y
perfeccionamiento; ahora debo añadir
que también de vosotros depende que
el tiempo para llegar a la meta se
acorte o se prolongue, según vuestro
anhelo. (97, 61)
237. ¿Quién de vosotros podría
probar que no ha existido antes de
esta vida? ¿Quiénes de los que tengan
absoluta certeza de estar viviendo una
nueva encarnación, podrían probar
que su cuenta está saldada con el
Padre y que aún tienen méritos en su
haber?
238. Nadie conoce el grado de
perfección en que se encuentra, por lo
tanto luchad, amad y perseverad hasta
el fin. (46, 58 59)
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
565
239. Para que os diese estas nuevas
revelaciones, fue necesario que en el
tiempo que transcurrió entre mi
manifestación a la humanidad en
cuanto hombre y mi llegada en
espíritu en este tiempo, hubieseis
pasado por muchas reencarnaciones
en la Tierra, para que cuando Yo
viniese a pediros la lección pasada,
vuestro espíritu supiese contestar y
cuando le hiciese nuevas revelaciones,
las supiera comprender. (13, 52)
240. ¿Cuántas veces tendréis que
volver a la tierra para llevar un cuerpo
a través del que se manifieste cada
vez con mayor claridad el mensaje
que traéis al mundo?
241. Dejad que vuestro espíritu,
cual alondra, encuentre en esta vida su
primavera y goce de ella, y en su
peregrinaje encuentre la experiencia
necesaria para volver a Mí.
242. Mientras los ricos acumulan
tesoros, que son demasiado efímeros,
vosotros debéis acumular experiencia,
verdadero saber. (142, 72)
243. Ahora en este tiempo vais a
luchar contra la ignorancia de una
humanidad que aunque materializada
en todas sus fases, es menos cruel y se
encuentra más evolucionada por la
experiencia que ha alcanzado en sus
encarnaciones pasadas.
244. Hoy, si sabéis de alguno que
no piensa ni practica su culto como lo
hacen las mayorías, si bien os
extrañáis y escandalizáis, ya no
clamáis porque lo quemen vivo. (14,
21 22)
245. ¿Teméis hablar con vuestros
hermanos acerca de la reencarnación
del espíritu? ¿No estáis acaso
persuadidos de la amorosa justicia que
ella encierra?
246. Comparad esta forma de
restitución con la del eterno castigo en
el fuego perenne del infierno, forma
de la que se valen los hombres para
amedrentar al espíritu de la
humanidad. decidme cuál de estas dos
formas os da la idea de una justicia
divina, perfecta y misericordiosa.
247. Una revela crueldad, rencor
sin límite, venganza; la otra encierra
tan sólo perdón, caridad, esperanza de
alcanzar la vida eterna. Cuán grande
es la deformación que han sufrido
mis enseñanzas por causa de las malas
interpretaciones.
248. Os preparo para la lucha
porque que seréis combatidos por
lo que vais a enseñar, pero si a
vuestros hermanos que en estos
instantes os combaten, la muerte les
sorprendiera, y Yo les preguntara al
morir en pecado, qué prefieren, si el
fuego eterno en el que ellos creen o la
oportunidad de purificarse en una
vida, de cierto os digo que
manifestarían su preferencia por la
segunda solución, aun cuando la
hubieran combatido en su vida,
cegados por el fanatismo. (120, 15
17)
249. Basta que sepáis, como os lo
dije en mi palabra, que la
reencarnación del espíritu es verdad,
para que una luz se encienda en
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
566
vuestro corazón y admiréis más mi
amorosa justicia.
250. Comparad las teorías y
diversas interpretaciones que las
religiones han dado a estas
enseñanzas e inclinaos por aquella
que encierre mayor justicia y tenga
mayor razón.
251. Mas de cierto os digo que esta
es una de las revelaciones que más
conmoverá al espíritu en este tiempo,
en el cual se está despertando la
intuición sobre esta gran verdad. (63,
76)
252. Afirmaréis que la
reencarnación del espíritu, es una de
las grandes verdades que la
humanidad debe conocer y creer.
253. Hay quienes por intuición
presienten, aceptan y creen en ello,
como algo que no podía faltar en mi
amorosa justicia hacia los hombres;
mas también habrá muchos que os
llamen blasfemos y mentirosos.
254. No temáis, lo mismo les
sucedió a mis apóstoles cuando
predicaban la resurrección de los
muertos enseñada por Jesús; los
sacerdotes y los magistrados los
pusieron en la cárcel por predicar tales
enseñanzas.
255. Más tarde, el mundo aceptó
aquella revelación, aun cuando os lo
puedo asegurar que no llegó a
comprender toda la importancia de
esa enseñanza, siendo menester que
viniese Yo en este tiempo a enseñaros
que la resurrección de la carne sólo
puede referirse a la reencarnación del
espíritu, ya que éste es el principio y
la razón de la vida, el que en verdad
es eterno. ¿Con q fin habrían de
resucitar los cuerpos muertos, cuando
sólo fueron las vestiduras temporales
del espíritu?
256. La carne baja a la tierra a
confundirse con ella, ahí se purifica,
se transforma y surge de nuevo a la
vida incesantemente; mientras, el
espíritu sigue elevándose, sigue
encaminándose a la perfección y
cuando vuelve a la Tierra, es para él
una resurrección a la vida humana y
es también para su nueva envoltura
una resurrección al contacto del
espíritu.
257. Mas lo material no tiene
naturaleza eterna y en cambio lo
espiritual sí, por lo que os digo una
vez más, que es a vuestro espíritu al
que busco, al que enseño y al que
quiero llevar Conmigo. (151, 56 58)
258. Vuestro espíritu arrastra
pesadamente una cadena formada por
las vidas que os he brindado como
oportunidad para perfeccionaros y que
no habéis aprovechado; cada
existencia forma un eslabón. Mas si
normáis vuestra vida dentro de mis
enseñanzas, si os apegáis a mi ley, ya
no vendréis a sufrir a este mundo.
259. Si dejáis pasar el tiempo sin
estudiar mi palabra, Yo, que soy el
tiempo, os sorprenderé. Estudiad, para
que podáis ocupar en mi obra el lugar
que os corresponde.
260. Quiero que cesen la
incomprensión y las diferentes
creencias sobre mi Divinidad;
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
567
comprended que todos brotasteis de
un solo Dios. (181, 63 65)
261. Contemplad y apreciad en
toda su perfección y belleza al
Universo; fue creado para que en él se
inspiraran los hijos del Señor y en él
vieran una imagen del Padre. Si así
tomáis la Creación, elevaréis vuestra
mente hacia mi Divinidad. (169, 44)
262. La luz de esta era viene
rasgando el velo de oscuridad que
envolvía al espíritu de los hombres;
viene rompiendo las cadenas que lo
tenían sujeto, impidiéndole llegar al
verdadero camino.
263. En verdad os digo que no
penséis que mi doctrina prohíbe la
investigación de todas las ciencias. Si
Yo soy quien despierta vuestro
interés, vuestra admiración y vuestra
curiosidad; por eso a vuestro espíritu
le he dado el don del pensamiento
para que se traslade libremente a
donde quiera.
264. Os he dado la luz de la
inteligencia para que comprendáis lo
que miréis a vuestro paso; por eso os
digo: Investigad, escudriñad, mas
procurad que vuestra forma de
penetrar en mis arcanos sea
respetuosa y humilde, porque
entonces será verdaderamente lícita.
265. No os he prohibido que
conozcáis los libros que los hombres
han escrito, mas debéis estar
preparados para que no tropecéis y os
confundáis. Entonces sabréis cómo
empezó el hombre su vida y su lucha
y a dónde ha llegado.
266. Y cuando esto sea, tendréis
que buscar mi fuente de enseñanzas y
revelaciones, para que Yo os muestre
el futuro y el fin que os espera. (179,
22 23)
267. ¡Yo os aseguro que si os
proponéis penetrar con interés y con
amor al sentido de estas enseñanzas,
tendréis que descubrir a cada paso
verdaderas maravillas y prodigios de
sabiduría espiritual, de amor perfecto
y de justicia divina, pero si miráis con
indiferencia estas revelaciones,
tendréis que ignorar cuanto ellas
encierran!
268. No paséis delante de mi
manifestación como muchos pasáis
ante la vida: viendo sin mirar, oyendo
sin escuchar y pensando sin entender.
(333, 11 12)
269. No quiero que analicéis mi
Espíritu ni nada de lo que pertenece a
lo espiritual como si fuesen objetos
materiales; no quiero que me estudiéis
a la manera de los científicos, porque
caerías en grandes y lamentables
confusiones. (276, 17)
270. Toda mi Doctrina tiene por
finalidad descubrir ante vuestros ojos
lo que encierra vuestro ser, porque de
ese conocimiento nace la luz para
encontrar el camino que lleva hacia lo
eterno, hacia lo perfecto, hacia Dios.
(262, 43)
Purificación y perfeccionamiento
271. Hoy me exponéis vuestros
sufrimientos para que los alivie y en
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
568
verdad os digo que esa es mi misión, a
eso he venido, porque soy el Divino
Doctor.
272. Mas antes de que mi bálsamo
sea en vuestra herida, antes de que mi
caricia os llegue, concentraos en
vosotros mismos y examinad vuestro
dolor, analizadlo, meditad profunda-
mente todo el tiempo que sea
necesario, para que de esa meditación
toméis la enseñanza que esa prueba
encierra, así como el conocimiento
que en ella se oculta y que debéis
conocer. Ese conocimiento será
experiencia, será fe, será mirar de
frente la verdad, será la explicación de
muchas pruebas y lecciones no
comprendidas por vosotros.
273. Como si el dolor fuese algo
tangible, examinándolo y en él
descubriréis la hermosa semilla de la
experiencia, la gran lección de vuestra
existencia, porque el dolor ha venido
a ser maestro en vuestra vida.
274. Quien considere el dolor
como un maestro y con mansedumbre
acate los llamados que le hacen para
la regeneración, el arrepentimiento y
la enmienda, ése conocerá después la
dulzura, la paz y la salud.
275. Examinaos cuidadosamente y
veréis cuánto provecho sacáis de ello.
Conoceréis vuestros defectos e
imperfecciones, los corregiréis y por
lo tanto dejaréis de ser jueces de los
demás. (8, 50 53)
276. Con sólo quererlo ya seréis
limpios ¿Qué mérito tendría que Yo
fuera quien os purificara? Que cada
quien restituya sus faltas a mi Ley,
eso tiene mérito, porque entonces
sabréis evitar en lo futuro las caídas y
errores, porque el dolor os lo
recordará.
277. Si entre la falta cometida y
sus naturales consecuencias se
interpusiese un arrepentimiento
sincero, el dolor no os llegará, porque
entonces ya seréis fuertes para
soportar con resignación la prueba.
278. El mundo apura un cáliz muy
amargo y Yo nunca le he castigado,
mas después de su dolor vendrá a Mí,
que le estoy llamando, para entonces,
los que fueron ingratos sabrán dar
gracias al que sólo bienes ha
derramado en su existencia. (33, 30
31)
279. Despojaos del excesivo amor
a vuestro cuerpo y tened caridad de
vuestro espíritu, ayudándole a que se
purifique y se eleve; cuando lo hayáis
logrado, veréis cuán fuertes seréis de
espíritu y cuerpo.
280. Pensad que si el espíritu se
encuentra enfermo, ¿Cómo podrá
haber paz en el corazón? y si en el
espíritu existen remordimientos,
¿Podría disfrutar de la paz? (91, 72
73)
281. Si esta Tierra os brindase todo
cuanto deseáis, si en ella no existiesen
las grandes pruebas espirituales,
¿Quién de vosotros desearía llegar a
mi Reino?
282. Tampoco blasfeméis o
maldigáis en contra del dolor; ya que
vosotros lo habéis creado con vuestras
faltas. Apuradlo con paciencia y él os
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
569
purificará y os ayudará a acercaros a
Mí.
283. ¿Veis cuán grande es vuestro
arraigo hacia las grandezas y
satisfacciones de este mundo? Pues
llegará el instante en que sea muy
ardiente en vosotros el anhelo de
ausentaros de él.
284. Quien logra cumplir sus
pruebas con elevación, experimenta
paz en ese cumplimiento. Aquél que
camina en la Tierra con la vista puesta
en el cielo no tropieza, ni se lastima
sus plantas con los cardos del sendero
su restitución. (48, 53 55)
285. Cumplid vuestro destino; no
queráis retornar a sin antes haber
recorrido el camino que os señalé,
porque tendríais el dolor de
contemplar manchas en vuestro
espíritu que él no alcanzó a lavar,
porque no llegó hasta el fin de su
restitución.
286. Las reencarnaciones han
pasado sobre vosotros y muchos no
habéis estimado la gracia infinita y el
amor que con ellas os ha concedido el
Padre.
287. Mirad que mientras mayor sea
el número de oportunidades, mayor
será vuestra responsabilidad y si estas
oportunidades no son aprovechadas,
en cada una irá en aumento la
restitución y la justicia; ese es el fardo
cuyo peso insoportable muchos seres
no se explican y sólo mi Doctrina os
puede revelar. (67, 46)
288. Esas pruebas en las que vive
la humanidad, son el fruto que viene a
cosechar, es el resultado de su propia
siembra, cosecha que a veces es la
consecuencia de la semilla sembrada
el año anterior, y en otras ocasiones el
fruto de lo que sembró años atrás o en
otras encarnaciones. (178, 2)
289. No creáis que las
consecuencias de una desobediencia,
se palpan inmediatamente; no, lo que
os digo es que tarde o temprano
tendréis que responder de vuestras
obras; que a veces llegará a pareceros
que ya vuestra falta no tuvo
consecuencias en vista de que el
tiempo pasa y mi justicia no da señal
alguna.
290. Pero ya sabéis por mi palabra,
que como juez soy inexorable y que,
llegado vuestro juicio, abriréis
vuestros ojos ante la luz de la
conciencia. (298, 48)
291. Oh espíritus que me oís, no
dejéis que las vicisitudes de la vida
terrestre impriman en vosotros su
huella y menos que os agobien.
Buscad la luz que encierra cada
prueba y que ella os sirva para
fortaleceros y templaros.
292. Cuando el espíritu no logra
sobreponerse a la materia, ésta lo
doblega y lo domina, de ahí que los
espíritus se debiliten y crean que
mueren junto con la carne. (89, 11
12)
293. ¿Habéis experimentado en
vuestra vida alguna pasión material
que hubiese abrasado todo vuestro ser,
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
570
privándoos de escuchar la voz de la
conciencia, de la moral y la razón?
294. Es cuando ha caído el espíritu
más bajo, porque es entonces cuando
las tentaciones y la fuerza de la bestia
del mal, que habita en la carne, lo han
dominado.
295. ¿Y, acaso no es cierto que
habéis experimentado un gozo y una
paz profundas cuando lograsteis
libertaros de aquella pasión y
vencisteis su influencia?
296. Esa paz y esa alegría, se
deben al triunfo del espíritu sobre la
materia, triunfo logrado a costa de una
inmensa lucha, de una cruenta batalla
interior; mas bastó que el espíritu
cobrase fuerza y se irguiese,
inducido y aconsejado por la
conciencia, para que al sujetar los
impulsos de la carne se librase de
seguir dejándose arrastrar hacia el
abismo.
297. Ahí, en esa lucha, en esa
renunciación, en esa batalla en contra
de vosotros mismos, visteis morir algo
que habitaba en vuestro interior, sin
que fuese él vuestra vida; era tan sólo
una insana pasión. (186, 18 19)
298. Ved que el enemigo más
poderoso lo lleváis en vosotros
mismos. Cuando lo hayáis vencido,
veréis bajo vuestros pies al dragón de
siete cabezas del que os habló el
apóstol Juan. Entonces será cuando en
verdad podáis decir: Puedo levantar
mi faz hacia mi Señor para decirle:
"Señor, os seguiré", porque entonces
no serán los labios los que lo digan,
sino el espíritu. (73, 20)
299. Pronto os daréis cuenta de
que la vida no es cruel con vosotros
los hombres, sino vosotros los crueles
con vosotros mismos. Sufrís y hacéis
sufrir a quienes os rodean, por falta de
comprensión. Os sentís solos, miráis
que nadie os ama y os volvéis egoístas
y duros de corazón. (272, 34)
300. Comprended que todas las
penalidades de esta vida que vivís,
son consecuencias de las faltas
humanas, porque Yo que os amo, no
podía ofreceros un cáliz tan amargo.
301. Os he revelado desde los
primeros tiempos la Ley como un
camino donde podéis preservaros de
las caídas, del abismo y de la muerte.
(215, 65)
302. Hoy no acertáis a comprender
el significado de vuestras pruebas, las
juzgáis innecesarias, injustas e
insensatas, mas Yo os diré cuánta
justicia y precisión hubo en cada una
de ellas, cuando lleguéis a la
ancianidad, y a otros cuando hayáis
transpuesto los umbrales de este
mundo y os encontréis habitando las
regiones espirituales. (301, 44)
303. Vuelvo a deciros que Yo
capto todo pensamiento y plegaria, en
cambio el mundo no sabe recibir mi
inspiración ni se ha preparado para
dejar brillar en su mente mis divinos
pensamientos ni oye mi voz cuando
contesto a su llamado.
304. Pero Yo tengo fe en vosotros,
creo en vosotros, porque os he
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
571
formado y os he dotado de un espíritu
que es un destello del mío y de una
conciencia que es imagen mía.
305. Si os dijera que no espero que
lleguéis a perfeccionaros, sería tanto
como si declarase haber fracasado en
la obra más grande que de mi
voluntad divina ha brotado, y eso no
puede ser.
306. que estáis en el tiempo en
el que vuestro espíritu saldrá
victorioso de todas las tentaciones que
ha encontrado a su paso, después de lo
cual surgirá pleno de luz a una nueva
existencia. (238, 52 54)
Aquí y allende lo terrenal
307. Preparaos, no esperéis que la
muerte os sorprenda sin preparación.
¿Q habéis preparado para cuando
volváis a la vida espiritual? ¿Queréis
ser sorprendidos cuando aún estáis
atados con cadenas a la materia, a las
pasiones, a las posesiones terrestres?
¿Queréis penetrar con los ojos
cerrados en el Más Allá sin encontrar
el camino, llevando impreso en el
espíritu el cansancio de esta vida?
Preparaos discípulos y entonces no
temeréis la llegada de la muerte del
cuerpo.
308. No suspiréis por tener que
dejar este valle, porque si reconocéis
que en él existen maravillas y
grandezas, en verdad os digo que ellas
son sólo una imagen de las bellezas de
la vida espiritual.
309. Si no despertáis ¿Qué vais a
hacer cuando os encontréis en el
principio de un nuevo sendero,
iluminado por una luz que os parezca
desconocida?
310. Partid de este mundo sin
lágrimas, sin dejar dolor en el corazón
de los vuestros. Desprendeos cuando
el instante sea llegado, dejando en la
faz de vuestro cuerpo una sonrisa de
paz que hable de la liberación de
vuestro espíritu.
311. La muerte del cuerpo no os
aleja de los seres que os han sido
confiados ni os aparta de la
responsabilidad espiritual que tenéis
sobre de los que fueron vuestros
padres, hermanos o hijos.
312. Comprended que la muerte no
existe para el amor, para el deber,
para los sentimientos; en una palabra,
para el espíritu. (70, 14 18)
313. Trabajad con gran ahínco para
que, al llegar la muerte, y cerrar los
ojos de vuestro cuerpo para esta vida,
vuestro espíritu sienta elevarse por
mismo hasta llegar a la morada que
por sus méritos haya alcanzado.
314. Los discípulos de esta obra
contemplarán en el trance de la
muerte corporal, cuán fácilmente se
rompen los lazos que unen el espíritu
a la materia; en ella no habrá dolor
por tener que dejar las satisfacciones
de la tierra; su espíritu no vagará
como sombra entre los hombres,
llamando de puerta en puerta, de
corazón en corazón en busca de luz,
de caridad, de paz. (133, 61 62)
315. Elevad vuestro espíritu para
que gustéis sólo de lo eterno, de lo
bello y de lo bueno; si así no fuese,
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
572
vuestro espíritu materializado por la
vida que llevasteis, sufrirá mucho para
desprenderse de su cuerpo y de todo
cuanto deja y tendrá que vagar por un
tiempo en los espacios envuelto en
confusión y amargura hasta que
alcance su purificación.
316. Vivid en mi Ley y no tendréis
que temer a la muerte, mas no la
llaméis ni la deseéis antes de tiempo;
dejadla llegar que ella siempre es
obediente a mis mandatos; procurad
que os encuentre preparados y así
penetraréis en la mansión espiritual
como hijos de la luz. (56, 43 44)
317. Vivid en paz en vuestros
hogares, haced en ellos un santuario,
para que cuando penetren los seres
invisibles, que turbados vagan en el
valle espiritual, que encuentren en
vuestro ser la luz y la paz que buscan
y que se eleven al Más Allá. (41, 50)
318. A los que vivís en espíritu y
aún estáis apegados a los ideales
materiales, os digo: Alejaos de lo que
ya no os pertenece, porque si la Tierra
no es morada eterna para el hombre,
menos lo es para el espíritu. Más allá,
en el valle espiritual, os espera una
vida llena de luz a la cual llegaréis
paso a paso, por el sendero del bien.
319. A quienes me escuchan como
humanos les digo, que mientras
posean ese cuerpo que les acompaña
en su tránsito terrestre, deben cuidarlo
y conservarlo hasta el último instante,
porque él es el báculo en que el
espíritu se apoya y el instrumento para
luchar; a través de sus ojos materiales
se asoma el espíritu a esta vida y a
través de su boca habla y puede dar
consuelo a sus hermanos. (57, 3)
320. Ahora el Maestro os pregunta:
¿En nde están vuestros muertos y
por qlloráis la desaparición de los
seres que amáis? En verdad os digo
que, delante de Mí, ninguno ha
muerto, porque a todos les he dado
vida eterna. Todos viven, aquellos que
creíais perdidos, son Conmigo. Ahí
donde creéis contemplar la muerte,
está la vida; donde miráis el fin, está
el principio. Donde creéis que todo es
misterio e insondable arcano, está la
luz, con claridad de interminable
aurora. Donde creéis que está la nada,
está el todo y donde percibís el
silencio, está el concierto. (164, 6)
321. Cada vez que la muerte siega
la existencia de vuestra envoltura, es
como una tregua para el espíritu, el
cual, al reencarnar, surge con nuevas
fuerzas y mayor luz, para continuar
estudiando aquella divina lección que
no había concluido. Así madura a
través de las eras el trigo que es
vuestro espíritu.
322. Mucho os he revelado acerca
de la vida espiritual, mas os digo que
no es menester por ahora que lo sepáis
todo, sino sólo lo que sea esencial
para vuestra llegada a la morada
eterna. Allá os diré todo lo que está
destinado a vuestro conocimiento.
(99, 32)
323. ¿Imagináis el gozo del que
retorna a la vida espiritual habiendo
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
573
cumplido en la Tierra con el destino
que su Padre le ha trazado? Su
satisfacción y su paz son
infinitamente mayores a todas las
satisfacciones que en la vida humana
puede recoger el espíritu.
324. Y esta oportunidad os la estoy
ofreciendo para que seáis de los que
gocen cuando retornéis a vuestro
reino y no de aquellos que sufren y
lloren en medio de su turbación o de
su arrepentimiento. (93, 31 32)
325. Ya está próximo el final de
esta manifestación, para iniciarla en
una forma más elevada, estableciendo
la comunicación de espíritu a Espíritu
con vuestro Creador, que es la que
usan los espíritus más elevados que
habitan cerca de Mí. (157, 33)
326. Cuando os hablo de mi
mundo espiritual, me estoy refiriendo
a aquellas huestes de seres obedientes
como verdaderos siervos, los cuales
sólo hacen lo que la voluntad de su
Señor les ordena.
327. Esos son a los que he enviado
entre vosotros, para que sean los
consejeros, los guardianes, los docto-
res y verdaderos hermanos entre todos
los hombres. No vienen a llorar
porque llevan en sí la paz; no vienen a
hacer preguntas, porque la luz de su
evolución y su experiencia en las
largas jornadas, les ha dado el derecho
de poder hacer la luz en el
entendimiento del hombre. Son
oportunos en su ayuda, solícitos y
humildes, a cualquier llamado o
necesidad.
328. Yo soy quien les ha mandado
manifestarse entre vosotros, para que
os den su lección, su testimonio y su
estímulo. Van caminando delante de
vosotros, para que encontréis limpio
el sendero y prestaros su ayuda para
que no vayáis a desfallecer.
329. Mañana, también vosotros
formaréis parte de ese ejército de luz,
que en el mundo infinito de los
espíritus viene trabajando tan sólo por
el amor a sus hermanos, sabiendo que
con ello glorifican y aman a su Padre.
330. Si queréis asemejaros a ellos,
consagrad vuestra existencia al bien.
Compartid vuestra paz y vuestro pan,
recibid con amor al necesitado, id a
visitar al enfermo y al cautivo. Haced
luz en el camino de vuestros
hermanos que van a tientas en busca
de la verdadera senda. Llenad de
pensamientos nobles el infinito, orad
por los ausentes y la oración os
aproximará a ellos.
331. Y cuando la muerte detenga
los latidos de vuestro corazón y se
apague la luz en vuestras pupilas, iréis
a despertar a un mundo maravilloso
por su armonía, por su orden y su
justicia. Ahí comenzaréis a
comprender que la caridad de Dios es
la que puede compensaros de todas
vuestras obras, pruebas y
sufrimientos.
332. Cuando un espíritu llega a
aquella morada, comienza a sentirse
invadido por una paz infinita, vuelve
al instante su recuerdo a los que aún
viven lejos de aquella beatitud, y en
su afán, en su anhelo de que aquellos
a quienes ama, lleguen a poseer aquel
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
574
don divino, se suma a las huestes
espirituales que luchan y trabajan por
la salvación, por el bienestar y la paz
de sus hermanos. (170, 43 48)
333. ¿Quién ha imaginado las
batallas que esas legiones de luz
sostienen contra las invasiones de
seres turbados que os amenazan a
cada paso? No hay mirada humana
que haya descubierto esa lucha que
sin cesar libran unos y otros, sin que
os apercibáis de ello. (334, 77)
334. He aquí la continuación de mi
Obra, mi venida en el Tercer Tiempo
como Espíritu de Consolación, rodea-
do de mi grandes ejércitos de ángeles
como estaba escrito.
335. Esos espíritus seguidores
míos, forman parte de ese consuelo
que Yo os había prometido, y ya
habéis tenido pruebas de su caridad y
de su paz, en sus sanos consejos y
ejemplos de virtud. A través de ellos,
os he concedo beneficios, y han sido
intermediarios entre vosotros y mi
Espíritu.
336. Cuando habéis percibido la
gracia y dones de que están revestidos
y su humildad, os habéis sentido
inspirados a hacer obras tan puras
como las que ellos han realizado en
vuestra vida. Cuando han penetrado
en vuestro hogar, os habéis sentido
honrados con su presencia espiritual.
337. Benditos seáis si habéis
reconocido su elevación pero el
Maestro os dice: ¿Creéis que ellos
siempre han sido seres virtuosos? ¿No
sabéis que un gran número ha
habitado la Tierra y ha sabido de la
debilidad y de las grandes faltas?
338. Y miradlos ahora, no
conservan mancha alguna, pero es que
oyeron la voz de la conciencia,
despertaron para el amor y se
arrepintieron de sus pasadas faltas, y
en ese crisol se han purificado para
elevarse dignos y hoy me sirven,
sirviendo a la humanidad.
339. Su espíritu se ha impuesto,
por amor, la tarea de ayudar a sus
semejantes para restituir todo aquello
que no hicieron cuando habitaron la
Tierra, y han aceptado como un regalo
Divino la oportunidad de venir a
sembrar la semilla que no sembraron
y a destruir toda obra imperfecta que
hubiesen hecho.
340. Por eso miráis ahora con
sorpresa su humildad, su paciencia y
su mansedumbre, y en ocasiones les
habéis visto padecer por su
restitución; pero su amor y su
reconocimiento, que es mayor que los
obstáculos que se les presentan, lo
vencen todo y están dispuestos a
llegar hasta el sacrificio. (354, 14
15)
341. ¿Por ventura presentís la
morada espiritual de donde partisteis
para venir a la Tierra? "No Maestro,
me decís, nada presentimos ni
recordamos".
342. Si, pueblo, hace tanto tiempo
que os alejasteis de la pureza y de la
inocencia, que ni siquiera imagináis
aquella existencia de paz, aquel estado
de bienestar.
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
575
343. Mas, ahora que estáis
preparados para oír la voz de la
conciencia y recibir de ella sus
revelaciones, tenéis a vuestro alcance
el camino que conduce al Reino
prometido a los que se elevan a Mí.
344. No es aquel paraíso de paz de
donde partieron los primeros, sino el
mundo infinito del espíritu, el mundo
de la sabiduría, el paraíso de la
verdadera dicha espiritual, el cielo del
amor y la perfección. (287, 14 15)
Revelaciones de lo Divino
345. El Padre de todos los seres os
habla en este instante; el amor que os
creó se deja sentir en todo aquel que
oye esta palabra. (102, 17)
346. Os habla el único Dios que
existe, al que llamasteis Jehová
cuando os mostró su fuerza y os
reveló la ley en el monte Sinaí; al que
llamasteis Jesús, porque en El estuvo
mi Verbo y al que hoy llamáis
Espíritu Santo, porque soy el Espíritu
de la Verdad. (51, 63)
347. Cuando os hablo como Padre,
es el libro de la ley el que se abre ante
vosotros. Cuando os hablo como
Maestro, es el libro del amor el que
muestro a mis discípulos. Cuando os
hablo como Espíritu Santo, es el libro
de la sabiduría que os ilumina con sus
enseñanzas y que forma una sola
doctrina, porque proviene de un solo
Dios. (141, 19)
348. Dios es luz, amor, justicia,
todo el que manifieste en su vida estos
atributos, estará representando y
honrando a su Señor. (290, 1)
349. No digáis que soy el Dios de
la pobreza o de la tristeza, tomando en
cuenta que a Jesús siempre le
siguieron multitudes de enfermos y
afligidos. Yo busco a los enfermos, a
los tristes y a los pobres, pero es para
llenarlos de alegría, de salud y
esperanza, porque Yo soy el Dios de
la alegría, de la vida, de la paz y la
luz. (113, 60)
350. Sí, pueblo: Yo soy el
principio y el fin de vosotros Yo soy
el alfa y la omega, aunque todavía no
os diga o revele todas las enseñanzas
que aún tengo reservadas para vuestro
espíritu, las cuales sabréis cuando
estéis muy lejos de este mundo.
351. Muchas lecciones nuevas os
revelaré ahora y os iré dando aquello
que seáis capaces de poseer, sin
engrandeceros, ni levantaros ante la
humanidad con alarde de
superioridad; ya sabéis que quien se
envanece de sus obras, con su misma
vanidad las destruye, por eso os he
enseñado a trabajar en silencio para
que vuestras obras den fruto de amor.
(106, 46)
352. Aún os falta comprender
muchas de las revelaciones que están
destinadas a formar parte de vuestro
saber y han supuesto los hombres que
su conocimiento pertenece tan sólo a
Dios. Cuando alguien llega a expresar
su deseo de interpretarlas o intenta
penetrar en ellas, al instante es
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
576
llamado blasfemo o juzgado
temerario. (165, 10)
353. Mucho tenéis que aprender
para haceros sensibles a mis
inspiraciones, y a mis llamados.
¡Cuántas veces percibís las
vibraciones de lo espiritual sin acertar
a comprender quién os llama! Es tan
confuso para vosotros aquel lenguaje,
que no acertáis a entender y termináis
atribuyendo las manifestaciones
espirituales a alucinaciones o a causas
materiales. (249, 24)
354. No os extrañe que siendo Yo
el dueño de todo lo creado me
presente entre vosotros pidiendo
amor; Yo soy el Dios de la
mansedumbre y de la humildad. De
mi grandeza no vengo a hacer alarde,
antes bien, oculto mi perfección y mis
galas para acercarme a vuestro
corazón. Si me contemplaseis en
todo mi esplendor ¡Cuánto lloraríais
por vuestras faltas! (63, 48)
355. Sentidme muy cerca de
vosotros, pruebas de ello os doy en los
instantes difíciles de vuestra vida. He
querido que hagáis de vuestro corazón
mi morada, para que en ella sintáis mi
presencia.
356. ¿Cómo es que estando Yo en
vosotros, no sabéis sentirme? Unos
me buscan en la naturaleza, otros sólo
me sienten s allá de todo lo
material, mas de cierto os digo, que en
todo y en todas partes estoy. ¿Por qué
habéis de buscarme siempre fuera de
vosotros, cuando también en vuestro
ser me encuentro? (1, 47 48)
357. Aunque no existiesen
religiones en el mundo, os bastaría
concentraros en el fondo de vuestro
ser para encontrar mi presencia en
vuestro templo interior.
358. También os digo, que bastaría
observar cuanto la vida os ofrece, para
que encontraseis en ella el libro del
saber, que a cada paso os muestra sus
más bellas páginas y sus más
profundas lecciones.
359. Comprenderéis entonces que
no es justo que el mundo se extravíe
cuando lleva en su corazón el camino,
ni que se confunda entre las tinieblas
de la ignorancia habitando entre tanta
luz. (131, 31 32)
360. Hoy mi lengua universal se
hace oír en todos, para decirles que
aunque Yo estoy en cada uno de
vosotros, nadie debe decir que Dios
está dentro del hombre, porque son
los seres y todo lo creado lo que se
encuentra dentro.
361. Yo soy el Señor, vosotros sus
criaturas. No quiero llamaros siervos
sino hijos, mas reconoced que Yo soy
antes; amad mi voluntad y respetad mi
ley, sabiendo que en lo dispuesto por
Mí no cabe la imperfección ni el error.
(136, 71 72)
362. Os formé para amaros y
sentirme amado. Vosotros necesitáis
de como Yo necesito de vosotros.
No dice la verdad quien afirme que no
me hacéis falta, si así fuera, no os
hubiese creado ni me hubiese hecho
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
577
hombre para rescataros con aquel
sacrificio que fue una gran prueba de
amor; os hubiese dejado perder.
363. Mas debéis reconocer que si
os alimentáis de mi amor, justo es que
ofrezcáis lo mismo a vuestro Padre,
porque os sigo diciendo: "sed tengo,
sed de vuestro amor". (146, 3)
364. ¿Cómo podéis pensar que
ame menos al que más sufre? ¿Cómo
podéis tomar vuestro dolor como una
señal de que no os amo? Si supieseis
que precisamente por amor a
vosotros he venido; ¿No os he dicho
que el justo está a salvo y que el sano
no necesita del médico? Si vosotros os
sentís enfermos y en vuestro examen a
la luz de vuestra conciencia os juzgáis
pecadores, tened la certeza de que es a
vosotros a quienes he venido a buscar.
365. Si creéis que Dios ha llorado
alguna vez, de cierto que no habrá
sido por los que están disfrutando de
su gloria, sino por los que van
perdidos o llorando. (100, 50 51)
366. Mi mansión está preparada
para vosotros; cuando a ella lleguéis
la disfrutaréis en verdad. ¿Cómo
pod un padre vivir en un regio
aposento, saboreando manjares
deliciosos, sabiendo que sus propios
hijos están como pordioseros a las
puertas de su propia casa? (73, 37)
367. Conoced la Ley, amad el
bien, practicad el amor y la caridad,
conceded a vuestro espíritu la santa
libertad de elevarse hacia su morada y
me estaréis amando.
368. ¿Queréis un modelo perfecto
de cuanto deberéis hacer y de lo que
debéis ser para llegar a Mí? Imitad a
Cristo, amadme en Él, buscadme a
través de Él, venid a por su divina
huella.
369. Mas no me améis en su forma
corpórea o en su imagen, ni cambiéis
por ritos o formas la práctica de sus
enseñanzas, porque os eternizaréis en
vuestras diferencias, en vuestra
enemistad y en vuestro fanatismo.
370. Amadme en Cristo, pero en su
espíritu, en su doctrina y estaréis
cumpliendo con la Ley eterna, porque
en Cristo está resumida la justicia, el
amor y la sabiduría con que he
manifestado a la humanidad la
existencia y la omnipotencia de mi
Espíritu. (1, 71 72)
El ser humano y su destino
371. Mucho tiempo ha que no
estáis conmigo, que ignoráis lo que en
realidad sois, porque habéis dejado
que duerman en vuestro ser muchos
atributos, potencias y dones que en
vosotros depositó vuestro Creador.
Dormís para el espíritu y la
conciencia, y precisamente en esos
atributos espirituales radica la
verdadera grandeza del hombre.
Imitáis a los seres que son de este
mundo porque en él nacen y en él
mueren. (85, 57)
372. A vosotros, oh discípulos
amados, el Maestro os pregunta: ¿Qué
es vuestro en este mundo? Todo lo
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
578
que poseéis, el Padre os lo ha dado
para que de ello os sirváis en vuestro
tránsito por la Tierra, mientras late
vuestro corazón. Si vuestro espíritu
procede de mi Divinidad, si es un
hálito del Padre celestial, si es
encarnación de un átomo de mi
Espíritu; si vuestro cuerpo ha sido
formado también dentro de mis leyes
y os lo confío como instrumento de
vuestro espíritu, nada es vuestro, hijos
muy amados. Todo lo creado es del
Padre y de ello os ha hecho
poseedores temporalmente. Recordad
que vuestra vida material es tan sólo
un paso en la eternidad, es un rayo de
luz en el infinito y por ello debéis
atender lo que es eterno, lo que nunca
muere y eso es el espíritu. (147, 8)
373. Sea el espíritu el que guíe a la
mente y no la mente tan sólo guiada
por un corazón ambicioso de grandeza
humana, la que gobierne vuestra vida.
374. Pensad que si queréis guiaros
por lo que ordene vuestro cerebro, lo
agotaréis y no podréis ir más allá de
donde sus escasas fuerzas se lo
permitan.
375. Yo os digo que si anheláis
saber por q os habéis sentido
inspirados a hacer el bien y vuestro
corazón y vuestro entendimiento sean
guiados por el espíritu y entonces
quedaréis maravillados ante el poder
de vuestro Padre. (286, 7)
376. Lo justo es que el espíritu
revele la sabiduría a la mente humana
y no que la mente sea la que luz al
espíritu.
377. Muchos no entenderán esto
que os digo, debido a que ha mucho
tiempo que habéis alterado el orden de
vuestra vida. (295, 48)
378. Sabed, discípulos, que la
espiritualidad permite a la conciencia
manifestarse con mayor claridad, y
quien sepa escuchar esa sabia voz, no
se dejará engañar.
379. Intimad con la conciencia, es
la voz amiga, a través de la cual
asoma el Señor su luz, ya como Padre,
ya como Maestro, ya como Juez.
(293, 73 74)
380. Sed incansables repasando mi
palabra; ella, como un cincel
invisible, se encargará de pulir las
asperezas de vuestro carácter hasta
dejaros preparados para tratar los
problemas más delicados de vuestros
hermanos.
381. En ellos encontraréis penas,
expiaciones y restituciones, cuyas
causas pueden ser muy diversas.
Algunas no tendrán un origen muy
difícil de comprender, en cambio,
habrá otras que solamente con la
intuición, con la revelación y con la
videncia podréis descubrir, para librar
de un pesado fardo a vuestros
hermanos.
382. Estos dones sólo harán esos
prodigios cuando el que los ponga en
práctica se haya inspirado en la
caridad hacia sus semejantes. (149,
88)
383. ¿A q llaman los hombres
sobrenatural, si todo en y en mi
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
579
obra es natural? ¿No serán s bien
las obras malas e imperfectas de los
hombres las sobrenaturales, ya que lo
natural sería que siempre obrasen
bien, procediendo de quien proceden
y poseyendo los atributos que en sí
llevan? En todo tiene explicación
sencilla o profunda, nada hay a
obscuras.
384. Llamáis sobrenatural a todo
aquello que desconocéis o que miráis
envuelto en misterio, pero que,
cuando vuestro espíritu conquiste con
méritos su elevación y contemple y
descubra lo que antes no podía ver,
encontrará que todo en la creación es
natural.
385. Si unos siglos atrás se hubiera
anunciado a la humanidad los
adelantos y descubrimientos que en
estos tiempos lograría el hombre,
hasta los científicos habrían dudado y
hubieran considerado como sobre-
natural tales maravillas. Ahora que
habéis evolucionado siguiendo paso a
paso los adelantos de la ciencia
humana, aunque os maravilláis con
ello, los contempláis como obras
naturales. (198, 11 12)
386. Debo deciros que no creáis que
le sea indispensable al espíritu el
cuerpo humano y la vida en el mundo
para poder evolucionar; pero le son
de gran utilidad para su
perfeccionamiento las lecciones que
en este mundo recibe.
387. La materia ayuda al espíritu en
su evolución, en sus experiencias, en
su expiación y en sus luchas; ésta es la
misión que le corresponde y lo podéis
comprobar con esta manifestación de
mi Divinidad a través del hombre de
cuyo cerebro vengo a servirme,
utilizándole como aparato para
transmitiros mi mensaje. Comprended
que no sólo el espíritu está destinado a
lo espiritual sino que aun lo más
pequeño dentro de lo material ha sido
creado para fines espirituales.
388. Un recuerdo y un llamado he
venido a hacer a vuestro espíritu para
que él, sobreponiéndose a la
influencia de lo material que ha
llegado a dominarle, haga llegar su
luz al corazón y al entendimiento
empleando el don de la intuición.
389. ¡Esta luz significa para vuestro
espíritu el camino de su liberación!
Esta Doctrina viene a ofrecerle los
medios para elevarse por sobre la vida
humana y ser guía de todas sus obras,
señor sobre sus sentimientos y no
esclavo de bajas pasiones, ni víctima
de flaquezas y miserias. (78, 12 15)
390. ¿Quién que no sea Yo, será
capaz de reinar en los espíritus y regir
su destino? Nadie; es por eso que
quien ha intentado usurpar el lugar de
su Señor queriendo reinar, crea para sí
un reino de acuerdo con sus
inclinaciones, caprichos, ambiciones y
vanidades, reino de materia, de bajas
pasiones e innobles sentimientos.
391. A la conciencia no podéis
imponeros, porque en ella está la
justicia perfecta. En los espíritus sólo
la pureza tiene poder sobre las fibras
nobles, sólo el bien las conmueve; en
una palabra, el espíritu sólo se
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
580
alimenta con la verdad y el bien. (184,
49 50)
392. Si Yo he formado todo lo
creado de la tierra para recreo del
hombre, tomadlo siempre en beneficio
vuestro. No olvidéis que existe en
vosotros una voz que os indica los
límites dentro de los cuales podréis
tomar cuanto os ofrece la naturaleza,
y es esa voz interior a la que debéis
obedecer.
393. Así como procuráis para
vuestro cuerpo un hogar, abrigo,
sustento y satisfacciones, para hacer
más agradable su existencia, así
debéis conceder al espíritu lo que le es
necesario para su bienestar y
progreso.
394. Si él se siente atraído hacia
regiones superiores en donde
encuentra su verdadera morada,
dejadlo elevarse, no lo aprisionéis,
porque él me busca para alimentarse y
fortalecerse. Yo os digo que cada vez
que le permitáis liberarse así, él
retornará dichoso a su envoltura. (125,
30)
395. El espíritu quiere vivir, busca
su inmortalidad, quiere lavarse y
purificarse, tiene hambre de saber y
sed de amor. Dejadle pensar, sentir y
trabajar, concededle que tome una
parte del tiempo de que disponéis,
para que ahí se manifieste y se recree
en la libertad.
396. De todo lo que sois aquí en el
mundo, sólo quedará después de esta
vida vuestro espíritu. Dejadle que él
acumule y atesore virtudes y méritos
para que, llegada la hora de su
liberación, no sea un menesteroso ante
las puertas de la "Tierra Prometida".
(111, 74 75)
397. No quiero más restitución ni
dolores para vosotros, quiero que, así
como las estrellas embellecen el
firmamento, los espíritus de todos mis
hijos vengan con su luz, a iluminar mi
Reino y a llenar de alegría el corazón
de vuestro Padre. (171, 67)
398. Mi palabra vendrá a reconciliar
al espíritu con la materia, ya que ha
tiempo existe enemistad entre uno y
otra, para que sepáis que vuestro
cuerpo que habéis considerado un
obstáculo y una tentación para el
tránsito del espíritu, puede ser el
mejor instrumento de vuestro
cumplimiento en la tierra. (138, 51)
399. Procurad que exista armonía
entre el espíritu y la envoltura, para
que cumpláis con facilidad mis
instrucciones; doblegad la materia con
amor, usad la energía si es necesario,
cuidad de que no os ciegue el
fanatismo, para que no obréis con
crueldad en ella. Haced de vuestro ser
una sola voluntad. (57, 65)
400. No sólo os digo que purifiquéis
vuestro espíritu, sino también que
fortalezcáis a vuestra materia, para
que las nuevas generaciones que de
vosotros broten, sean saludables y sus
espíritus puedan cumplir su delicada
misión. (51, 59)
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
581
401. Quiero que forméis hogares
creyentes del Dios único, hogares que
sean templos en donde se practique el
amor, la paciencia y la abnegación.
402. En ellos debéis ser maestros de
los niños, a quienes debéis rodear de
ternura y comprensión, velando por
ellos, siguiendo con interés todos sus
pasos.
403. Prodigad vuestro amor lo
mismo que al que ha sido dotado de
hermosura, como a los que
aparentemente presentan fealdad. No
siempre un rostro bello es el reflejo de
un espíritu igualmente hermoso; en
cambio, detrás de esas criaturas de
aparente fealdad puede esconderse un
espíritu lleno de virtud a quien
vosotros debéis apreciar. (142, 73)
404. Pensad seriamente en las
generaciones que tras de vosotros
vienen, pensad en vuestros hijos, a los
que, así como les habéis dado el ser
material, también tenéis el deber de
darles vida espiritual, aquélla que es
fe, virtud y espiritualidad. (138, 61)
405. Velad por la virtud de vuestra
familia y por la paz de vuestro hogar.
Mirad cómo hasta los más pobres
pueden ser dueños de este tesoro.
406. Reconoced que la familia
humana es una representación de la
familia espiritual; en ella está el
hombre convertido en padre,
guardando verdadera semejanza con
su Padre Celestial; la mujer, con su
corazón maternal lleno de ternura, es
imagen del amor de la Madre Divina,
y la familia que con su unión forman,
es una representación de la familia
espiritual del Creador.
407. El hogar es el templo en donde
mejor podréis aprender a cumplir mis
leyes, cuando los padres han sabido
prepararse.
408. El destino de los padres y de
los hijos está en Mí, mas a unos y a
otros toca ayudarse mutuamente en
sus misiones y en sus restituciones.
409. ¡Cuán liviana sería la cruz y
llevadera la existencia si todos los
padres y los hijos se amasen! Las
pruebas más grandes serían atenuadas
por el cariño y la comprensión; su
conformidad ante la voluntad divina
la verían recompensada con la paz.
(199, 72 74)
410. Estudiad a los espíritus que os
rodean y a los que cruzan por vuestras
vidas, a fin de que estiméis sus
virtudes, recibáis el mensaje que os
traigan o les entreguéis lo que de
vosotros deben recibir.
411. ¿Por qué habéis despreciado a
vuestros semejantes que el destino ha
puesto en vuestro camino? Les habéis
cerrado la puerta de vuestro corazón
sin saber la enseñanza que os traían.
412. Cuántas veces habéis alejado
de vosotros precisamente a quien traía
un mensaje de paz y de consuelo a
vuestro espíritu, y luego os quejáis
cuando vosotros sois los que habéis
llenado vuestro cáliz de amargura.
413. La vida tiene cambios
inesperados y sorpresas, y ¿Qué haréis
vosotros si mañana tenéis que buscar
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
582
ansiosamente a quien hoy
orgullosamente desechasteis?
414. Pensad que es posible que a
quien hoy desecháis y despreciáis,
mañana le busquéis con ansia, pero
que muchas veces ya será tarde. (11,
26 30)
415. ¡Cuán hermoso ejemplo de
armonía os ofrece el cosmos! Astros
luminosos que vibran en el espacio
llenos de vida, alrededor de los cuales
giran otros astros. Yo soy el astro
luminoso y divino que da vida y calor
a los espíritus, mas cuán pocos van
por su trayectoria y que numerosos
son los que giran fuera de su órbita.
416. Podéis decirme que los astros
materiales no gozan de libre albedrío
y que, en cambio, a los hombres, esa
libertad es la que los ha hecho
apartarse del camino. Por eso os digo:
¡Cuán meritoria será la lucha para
todo espíritu, ya que teniendo el don
del libre albedrío, sepa someterlo a la
Ley de la armonía con su Creador!
(84, 58)
417. Nadie que se nombre discípulo
de esta enseñanza espiritual, reclame
al Padre el ser pobre en su vida
material, carecer de muchas de las
comodidades que otros tienen en
abundancia, o sufrir escasez o
privaciones. Esas lamentaciones son
nacidas de la materia, que como
sabéis, posee una sola existencia.
418. Vuestro espíritu no tiene
derecho a hablar aa su Padre, ni a
mostrarse inconforme, ni a blasfemar
contra su propio destino, porque todo
espíritu en su extensa jornada sobre la
Tierra, ha recorrido toda la escala de
las experiencias, de los placeres y de
las satisfacciones humanas.
419. Ha tiempo que ha comenzado
la desmaterialización de los espíritus,
para lo cual os ayuda ese dolor y esa
pobreza que se resiste a soportar y a
sufrir vuestro corazón, Todo bien
espiritual y material tiene una
importancia que debéis reconocer,
para que no le quitéis a uno ni a otro
su valor. (87, 26 27)
420. Cada criatura, cada hombre,
tiene un sitio asignado que no debe
perder, mas tampoco debe tomar el
sitio que no le corresponda. (109, 22)
421. ¿Por qué teméis al futuro?
¿Vais a desaprovechar toda la
experiencia que ha acumulado vuestro
espíritu en el pasado? ¿Vais a dejar la
siembra sin recoger la cosecha? No,
discípulos, pensad que nadie puede
torcer su destino, pero retardar la
hora de su triunfo y aumentar las
penas que de por existen en el
sendero. (267, 14)
422. El Reino del Padre es la
heredad de todos los hijos, es
indispensable alcanzar esa gracia
mediante méritos del espíritu. Quiero
que no miréis como un imposible,
alcanzar la gracia que os acerca a Mí.
423. No os entristezcáis al escuchar
en mi palabra que llegaréis a la Tierra
Prometida con grandes esfuerzos y
trabajos. Alegraos porque el que
dirige su vida hacia esa idea, no sufre
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
583
de desengaños ni se ve defraudado.
No pasará con él como sucede a
muchos que van en pos de la gloria
del mundo, y que después de mucho
luchar, no la consiguen, o quienes la
alcanzan pronto tienen el dolor de
verla esfumarse hasta quedar en la
nada. (100, 42 43)
424. Yo os doy las llaves para que
abráis las puertas de vuestra felicidad
eterna: Esas llaves son el amor, de
donde procede la caridad, el perdón,
la comprensión, la humildad y la paz
con que debéis transitar por la vida.
425. ¡Cuán grande es la dicha de
vuestro espíritu cuando tiene dominio
sobre la materia y se recrea con la luz
del Espíritu Santo! (340, 56 57)
426. Esta tierra, que siempre ha
enviado al más allá una cosecha de
espíritus enfermos, cansados, turba-
dos, confundidos o con escaso
adelanto, pronto podrá ofrecerme
frutos dignos de mi amor.
427. La enfermedad y el dolor se
irán desterrando de vuestra vida, al
llevar una existencia sana y elevada, y
cuando llegue la muerte, os encontrará
preparados para el viaje hacia la
mansión espiritual. (117, 24 25)
428. No desmayéis, oh espíritus, que
es a quienes dirijo especialmente mis
palabras. Perseverad en mi camino y
conoceréis la paz. En verdad os digo
que todos estáis destinados a conocer
la dicha; dejaría de ser vuestro Padre
si no hubieseis sido creados para
compartir la gloria conmigo.
429. Pero no olvidéis que para que
vuestro goce sea perfecto, es
necesario que labréis paso a paso
vuestros méritos a fin de que vuestro
espíritu llegue a sentirse digno de
aquel divino galardón.
430. Ved que Yo os ayudo, que os
acompaño a lo largo del sendero,
tened plena confianza en Mí, sabiendo
que mi misión está unida a la vuestra
y mi destino al vuestro. (272, 61)
Defectos, pecados, desvaríos
431. Entended mi lección para que
no cometáis más faltas en vuestra
vida, porque cada ofensa que hagáis a
vuestros hermanos, ya sea con
palabras o con obras, será un recuerdo
imborrable en vuestra conciencia, la
cual implacablemente os reclamará.
432. Vuelvo a deciros que todos sois
necesarios para que se cumpla el plan
divino y para que termine tanta
miseria espiritual entre la humanidad.
433. Mientras el egoísmo exista, el
dolor también existirá. Cambiad
vuestra indiferencia, vuestro egoísmo
y vuestro desprecio, por amor, por
caridad y veréis cuán pronto os llegará
la paz. (11, 38 40)
434. Buscad vuestro progreso dentro
de la vida humana, mas nunca os
dejéis dominar por desmedidas
ambiciones, porque entonces
perderéis vuestra libertad y os
esclavizará el materialismo. (51, 52)
435. Yo perdono vuestras faltas;
pero al mismo tiempo os corrijo para
que desechéis de vuestro corazón el
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
584
egoísmo, porque es una de las
flaquezas que más bajo arrastran al
espíritu.
436. Os toco a través de la
conciencia para que recordéis vuestros
deberes entre hermanos y sembréis de
caridad y de perdón vuestro camino,
como os enseñé en el Segundo
Tiempo. (300, 29)
437. Hoy la fuerza de la materia y la
influencia del mundo os han vuelto
egoístas, pero la materia no es eterna,
tampoco el mundo ni su influencia, y
Yo soy el Juez paciente cuya justicia
es dueña de la vida y del tiempo.
Vosotros no juzguéis a quienes me
nieguen, porque os hallaré más
culpables que a ellos.
438. ¿Acaso Yo levanté mi voz para
juzgar a mis verdugos? ¿No les
bendije con amor y mansedumbre? Si
supieseis, que muchos de aquéllos que
en el mundo se perdieron
temporalmente por esa falta, hoy se
hallan en espíritu purificados. (54, 47
48)
439. Tampoco intentéis descubrir los
sentimientos ocultos de vuestros
semejantes, porque en cada ser existe
un arcano que lo Yo debo conocer;
mas si descubristeis lo que por
pertenecer sólo a vuestro hermano,
debe ser sagrado para vosotros, no lo
publiquéis, no rasguéis ese velo, antes
hacedlo más denso.
440. Cuántas veces he contemplado
a los hombres penetrar en el corazón
de su hermano hasta descubrir su
desnudez moral o espiritual, para
recrearse con ello y luego publicarlo.
441. Ninguno de los que así hayan
profanado la intimidad de un
semejante se sorprenderá de que
alguien en su camino le desnude y le
burle; no diga entonces que es la vara
de justicia la que le mide, porque será
la vara de la injusticia con la que
midió a sus hermanos.
442. Respetad a los demás, cubrid
con vuestro manto de caridad a los
desnudos y defended al débil de las
murmuraciones de la humanidad. (44,
46 48)
443. No todos los que andan por
calles y caminos, hablando de los
acontecimientos de los tiempos
pasados, interpretando profecías o
explicando revelaciones, son mis
enviados, porque muchos por vanidad,
por despecho o por intereses huma-
nos, han tomado aquellas enseñanzas
para ofender y juzgar, para humillar o
herir y aún para matar. (116, 21)
444. ¡Levantaos, humanidad,
encontrad el camino, encontrad la
razón de la vida! ¡Uníos pueblos con
pueblos, amaos todos! ¡Cuán delgado
es el muro que divide un hogar de
otro, y sin embargo, cuán distantes se
hallan sus moradores unos de otros! Y
en las fronteras de vuestros pueblos,
¡Cuántas condiciones para que dejéis
pasar el extranjero! Y si esto hacéis
entre humanos ¿Qué habéis hecho con
los que se hallan en otra vida? Poner
entre ellos y vosotros, cuando no el
velo de vuestro olvido, el de vuestra
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
585
ignorancia que es como densa
tiniebla. (167, 31)
445. ¿Veis esos hombres que tan
sólo viven para satisfacer desmedidas
ambiciones, pasando sobre la vida de
sus semejantes, sin respetar los
derechos que Yo, su Creador, les he
concedido? ¿Veis cómo sus obras sólo
hablan de envidias, de odio y de
codicia? Pues es por ellos por los que
debéis orar más que por otros, que no
están tan necesitados de luz.
446. A estos hombres perdonadles
todo el dolor que os causan y
ayudadles con vuestros pensamientos
limpios a razonar. No hagáis en torno
a ellos más densa la niebla que les
rodea, porque cuando tengan que
responder de sus actos también
llamaa responder a quienes en vez
de orar por ellos, sólo les enviaron
tinieblas con sus malos pensamientos.
(113, 30)
447. Recordad que en la ley se os
dijo: "No tendrás otros dioses delante
de Mí"; sin embargo, son muchos los
dioses que la ambición humana ha
forjado para adorarles, rendirles
tributo y hasta entregarles la vida.
448. Comprended que mi Ley no ha
pasado y que sin que os deis cuenta,
os habla incesantemente a través de la
conciencia; mas los hombres siguen
siendo paganos e idólatras.
449. Aman a su cuerpo, halagan sus
vanidades y consienten sus
debilidades; aman las riquezas de la
tierra, a las cuales les sacrifican su paz
y su futuro espiritual. Rinden culto a
la carne, llegando a veces a la
degeneración y hasta a la muerte por
ir tras de los placeres.
450. Convenceos de que habéis
amado más lo del mundo que a
vuestro Padre. ¿Cuándo os habéis
sacrificado por Mí, amándome y
sirviéndome en vuestros semejantes?
¿Cuándo sacrificáis vuestro sueño o
exponéis vuestra salud por acudir en
alivio de las penas que afligen a
vuestros hermanos? Y ¿Cuándo
habéis llegado hasta la muerte por
alguno de los nobles ideales que mi
Doctrina inspira?
451. Ved como no es a a quien
más amáis; ved como el culto que
tenéis por la vida material es para
vosotros antes que el culto a la vida
del espíritu; y ésa es la razón por la
cual os he dicho que tenéis otros
dioses para adorarles y servirles antes
que al verdadero. (118, 24 26)
452. Estáis tan familiarizados con el
pecado, que vuestra vida llega a
pareceros lo más natural, normal y
lícito, y sin embargo, tal parece que
Sodoma y Gomorra, Babilonia y
Roma, hubiesen volcado sobre esta
humanidad, toda su perversidad y su
pecado. (275, 49)
453. Ahora vivís un tiempo de
confusión, en el que llamáis bueno a
lo malo, en el que creéis ver luz en
donde hay tiniebla, en el que
anteponéis lo superfluo a lo esencial;
pero mi caridad, siempre presta y
oportuna, llegará a tiempo para
salvaros, enseñándoos el camino
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
586
luminoso de la verdad, camino del
que os habíais apartado. (358, 30)
454. Para poder vencer en todas las
pruebas, haced lo que el Maestro os
ha enseñado: Velad y orad, para que
siempre vuestros ojos estén alertas y
no seáis sorprendidos por la tentación.
Mirad que el mal tiene gran sutileza
para probaros, para haceros caer, para
venceros y aprovecharse de vuestra
debilidad. Sed perspicaces, para que
sepáis descubrirlo cuando os aceche.
(327, ex. 10)
455. De cierto os digo que de estas
tinieblas la humanidad saldrá a la luz,
mas ese paso será lento. ¿Qsería de
los hombres si en un instante
comprendiesen todo el mal que han
ocasionado? Unos perderían la razón,
otros se arrancarían la vida. (61, 52)
Purificación y espiritualización
de la humanidad
456. Os habéis olvidado de la Ley y
habéis esperado que los elementos os
recuerden mi justicia: aires
huracanados, aguas que se salen de su
cauce, terremotos, sequías,
inundaciones, son voces que os
despiertan y os hablan de mi justicia.
457. ¿Qué otro fruto puede
ofrecerme la humanidad en este
tiempo que no sea la discordia y el
materialismo? Este pueblo que por
años ha escuchado mi enseñanza
tampoco puede presentarme una
cosecha agradable. (69, 54 55)
458. ¿No oís las voces de justicia?
¿No miráis los elementos tocando
comarca tras comarca? ¿Creéis que si
vosotros vivieseis una vida virtuosa
habría necesidad de que mi justicia se
hiciera sentir de tal manera: De cierto
os digo que no tendría objeto
purificaros si os hubiese encontrado
limpios. (69, 11)
459. Aún cuando en el presente os
parezca imposible cimentar la paz
entre la Humanidad, Yo os digo que la
paz se hará y aún más, que el hombre
practicará la espiritualidad.
460. Muchas calamidades sufrirá el
mundo antes del establecimiento de
ese tiempo; pero esos sufrimientos
serán para bien de la Humanidad,
tanto en lo material como en lo
espiritual; serán como un "hasta aquí"
a la carrera desenfrenada de maldades,
egoísmos y lujuria de los hombres.
461. Así vendrá un equilibrio,
porque las fuerzas del mal no podrán
prevalecer sobre las fuerzas del bien.
462. La purificación tiene apariencia
de castigo sin serlo, porque viene
siempre a tocar lo más sensible, lo
más delicado y querido; pero en
realidad es medio de salvación para el
espíritu alejado o perdido del camino.
463. Quien juzga materialmente, no
puede encontrar nada útil en el dolor;
quien juzga que lleva consigo un
espíritu que vive eternamente, extrae,
del mismo dolor, luz, experiencia,
temple y regeneración.
464. Si pensáis espiritualmente,
¿Cómo podéis creer que el dolor sea
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
587
un mal para la Humanidad, si viene de
un Dios que es todo amor?
465. El tiempo pasa y llegará un
instante en que esas grandes pruebas
comiencen a aparecer y huya del
mundo hasta el último resto de paz,
que no retornará hasta que la
Humanidad haya encontrado el
camino de mi Ley, escuchando esa
voz interior que le dirá a cada
momento: ¡Dios existe! ¡Dios está en
vosotros! ¡Reconocedlo, sentidlo,
reconciliaos con Él!
466. Será entonces cuando el orden
de vuestra vida cambie, desaparecerá
el egoísmo y cada quien será útil a los
demás. En mi justicia se inspirarán los
hombres para hacer nuevas leyes y
gobernar con amor a los pueblos.
(232, 43 47)
467. No temáis, testigos amados, Yo
os anuncio que esta humanidad
materialista, que por tanto tiempo sólo
ha creído en lo que toca, ve y
comprende con su limitado
entendimiento y en lo que comprueba
con su ciencia, se tornará en espiritual
y sabrá mirarme y buscar la verdad
con su mirada espiritual. (307, 56)
468. Si estuvieseis preparados
espiritualmente, podríais contemplar
en el infinito a las multitudes de seres
espirituales que ante vuestra vista
semejarían una inmensa nube blanca y
al desprenderse de ella los
mensajeros o enviados, les veríais
aproximarse como destellos de luz
hacia vosotros.
469. Vuestra mirada espiritual no es
penetrante aún, y por eso tengo que
hablaros del s allá, de todo aquello
que no podéis alcanzar a contemplar
todavía; mas os digo que tiempo
llegará en que todos seáis videntes y
os deleitéis ante aquella vida
maravillosa que ahora sentís distante,
pero que en realidad vibra cerca de
vosotros, os envuelve e ilumina, os
inspira y llama incesantemente a
vuestras puertas. (71, 37 38)
470. Sensibilidad, presentimiento,
revelación, profecía, inspiración,
videncia, curación, verbo, todo eso y
otros dones más brotarán del espíritu
y por medio de ellos confirmarán los
hombres que un nuevo tiempo se ha
abierto ante la humanidad.
471. Hoy dudáis de que existan esos
dones por que hay quienes los ocultan
al mundo temiendo su juicio; mañana
será lo más natural y hermoso
poseerlos.
472. Vengo a vosotros en este
Tercer Tiempo porque estáis enfermos
del cuerpo y del espíritu. El sano no
necesita del médico, ni el justo
requiere purificación. (80, 5 6)
473. Hoy todavía habéis menester de
ministros, de jueces y maestros, mas
cuando vuestras condiciones
espirituales y morales se hayan
elevado, no necesitaréis ya de esos
báculos, ni de esas voces, en cada
hombre estará un juez, un guía, un
maestro y un altar. (208, 41)
Capítulo 63 Enseñanzas para las congregaciones y todos los discípulos de Cristo
588
589
XVI. Profecías y Parábolas, Consuelo y Promesas
Capítulo 64 Profecías
El cumplimiento de antiguas y
nuevas profecías
1. Lo que los profetas hablaron, se
cumplirá en este tiempo; mi nueva
palabra llegará ante filósofos y
teólogos, muchos se mofarán de ella y
otros se escandalizarán, mas cuando
eso sea, sus ojos asombrados
contemplarán el cumplimiento de las
profecías que ahora os he anunciado.
(151, 75)
2. Aquellos profetas de los
tiempos pasados no recibieron
consagración o autorización alguna en
la Tierra, no estaban obligados a tener
sumisión ante ninguna autoridad y
sólo se concretaban a obedecer los
dictados de su Señor, que era el que
ponía su palabra en los labios de
aquellos escogidos por El.
3. Llenos de fe y de valor, nada
los detenía en su misión de enseñar mi
Ley al pueblo y apartarlo del
fanatismo religioso, haciéndole
comprender la indolencia y los errores
de los sacerdotes. (162, 7 8)
4. Humanidad: ¿Os parece
imprevisto el dolor, la miseria y el
caos que os envuelve en este tiempo?
5. Si estáis sorprendidos, es
porque no os interesasteis por mis
profecías y no os preparasteis.
6. Todo estaba previsto y todo
estaba anunciado, pero faltasteis a la
fe y ahora apuráis las consecuencias
como un cáliz muy amargo.
7. También ahora estoy
profetizando por medio del
entendimiento humano; unas
profecías son de realización próxima
y otras para tiempos más distantes.
8. Este pueblo que las escucha,
tiene la gran responsabilidad de darlas
a conocer a la humanidad, porque
ellas contienen luz que hará a los
hombres comprender la realidad en
que viven, para que se detengan en su
veloz carrera hacia el abismo. (276,
41 42)
9. Mucho de lo que en este tiempo
os he hablado, es profecía que se
refiere a tiempos próximos a veces, y
a veces a tiempos del futuro, por eso
muchos hombres no querrán dar
importancia a este mensaje divino.
10. En cambio, esta palabra surgirá
llena de luz entre la humanidad de los
tiempos venideros, que verán y
encontrarán en ella grandes
revelaciones, cuya exactitud y
perfección dejarán maravillados a los
hombres de ciencia. (216, 13)
Capítulo 64 Profecías
590
Gran profecía a los pueblos, del
10. 1. 1945
11. En este instante hablo a las
naciones de la tierra. Mi luz la tienen
todos, con ella reflexionarán en que
han llegado a tomar la vida como si
fuesen los dueños de ella.
12. En verdad os digo, que vuestra
destrucción y vuestro dolor ha
levantado profundo arrepentimiento
en muchos y ha despertado a millones
de seres a la luz, que me buscan e
invocan, y de ellos se levanta un
clamor que llega hasta Mí,
preguntando: Padre, ¿Acaso la guerra
no cesará en 1945, ni vendrás a secar
nuestras lágrimas y a traernos la paz?
13. He aquí mi presencia entre
vosotros, ¡oh siete naciones! ¡Siete
cabezas que os habéis levantado en el
mundo delante de Mí!
14. INGLATERRA: Yo os
ilumino. Mi justicia grandemente os
tocará todavía, mas os doy la fuerza,
toco vuestro corazón y os digo:
Vuestras ambiciones caerán, vuestros
poderíos os serán quitados y a nadie
serán dados.
15. ALEMANIA: Toco en este
instante vuestra soberbia y os digo:
Preparaos, porque vuestra semilla no
perecerá. Nuevas tierras me habéis
pedido y los hombres se han
interpuesto en mis altos juicios. Yo
toco vuestra cerviz y os digo: Tomad
mi fuerza y confiad en que Yo os
salvaré.
16. Mas si en no confiareis y os
entregaseis a vuestra soberbia, caeréis
y seréis esclava del mundo; mas esa
no es mi voluntad, porque es el
tiempo en que vengo derribando a los
señores y libertando a los esclavos y
cautivos. Tomad mi luz y levantaos.
17. RUSIA: Mi Espíritu todo lo
contempla. No será vuestro el mundo.
Yo seré quien reine sobre todos
vosotros. No lograréis borrar mi
nombre, porque Cristo que os habla,
reinará sobre todos los hombres.
Desmaterializaos y preparaos para una
nueva vida, porque si así no fuere, Yo
quebrantaré vuestro orgullo. Os
entrego mi luz..
18. ITALIA: No sois ya el Señor de
los tiempos pasados; hoy el escarnio,
la esclavitud y la guerra os han
destruido. Una gran purificación
estáis atravesando por vuestra
degeneración. Mas os digo:
regeneraos, apartad vuestro fanatismo
e idolatría y reconocedme como el
Señor de los señores. Yo derramaré
nuevas inspiraciones y luz entre
vosotros. Tomad mi bálsamo y
perdonaos los unos a los otros.
19. FRANCIA: Me hacéis presente
vuestro dolor. Vuestro lamento llega
hasta la altura de mi solio. Yo os
recibo. Ayer os levantasteis como
señor, ahora sólo me presentáis las
cadenas que arrastráis.
20. No habéis velado ni orado; os
habéis entregado a los placeres de la
materia, y el dragón ha hecho presa de
vosotros.
Capítulo 64 Profecías
591
21. Mas Yo os salvaré, porque el
clamor de vuestras mujeres y el llanto
de los niños llega a Mí. Queréis
salvaros, y Yo os doy mi manto, pero
en verdad os digo: Velad, orad y
perdonad.
22. ESTADOS UNIDOS: En este
instante también os recibo. Contemplo
vuestro corazón, no de piedra, sino de
metal, de oro. Vuestro cerebro de
metal lo encuentro endurecido. No
encuentro amor en vosotros, no
descubro espiritualidad, sólo veo
grandeza, ambiciones y codicia.
23. Seguid, mas os pregunto:
¿Cuándo mi simiente va a enraizar
profundamente en vosotros? ¿Cuándo
derrumbaréis vuestro "becerro de oro"
y vuestra "torre de Babel", para
edificar el verdadero templo del
Señor?
24. Yo os toco la conciencia, desde
el primero al último y os perdono. Os
ilumino para que en la hora suprema,
cuando la prueba llegue a la
culminación, no se ofusque vuestra
mente, sino que penséis con claridad y
recordéis que Yo soy antes que vos.
25. Os doy luz, fuerza y potestad.
No os intercaléis en mis altos juicios,
porque si desobedecieseis mis
mandatos o traspasaseis el límite que
señalo, el dolor, la destrucción, el
fuego, la peste y la muerte serán con
vos.
26. JAPÓN: Os recibo y os hablo.
He penetrado en vuestro santuario y
todo lo he contemplado. No queréis
ser postreros siempre habéis querido
ser primero y en verdad os digo: Esa
simiente no es grata delante de Mí.
27. Es menester que apuréis el cáliz
de amargura, para que se purifique
vuestro corazón. Es necesario que
vuestra lengua se mezcle con las otras
lenguas; es menester que el mundo se
acerque a vosotros. Cuando el mundo
se encuentre preparado y limpio, os
llevará simiente que Yo le he de
entregar, porque a nadie contemplo
preparado. No contemplo en vosotros
la simiente espiritual de mi Divinidad.
Mas Yo prepararé el camino.
28. Pronto habrá caos de ideas en el
universo, confusión de ciencias y
teorías, y después de ese caos llegará
la luz a vosotros. Yo a todas os
preparo y perdono y hago que
penetréis al camino certero.
29. Cuando el momento sea
marcado y llegue la paz a las
naciones, no seáis reacios, no os
opongáis a mi voluntad. Si las
naciones firmaron, vos no las
traicionéis, porque entonces Yo
descargaré mi justicia sobre vosotros.
30. ¡Siete naciones! ¡Siete cabezas!
Os ha recibido el Padre. Ante
vosotros, bajo vuestro dominio, se
encuentra el mundo. Vosotros me
responderéis de él.
31. Sea la luz del "libro de los siete
sellos" en cada una de las naciones,
para que los hombres se preparen
conforme es mi voluntad. (127, 50
65)
Capítulo 64 Profecías
592
Guerras y catástrofes naturales
señales en el Cielo
32. Este mismo mundo que ahora
habitáis, ha sido por mucho tiempo
campo de batalla y no le ha bastado al
hombre la enorme experiencia legada
por sus antepasados, experiencia
amarga y dolorosa que es como un
libro abierto por la conciencia delante
de los hombres de este tiempo.
33. Pero es duro el corazón de la
humanidad para aceptar aquel fruto de
experiencia que es como un legado de
luz. Lo único que han heredado de sus
antepasados ha sido el odio, la
soberbia, el rencor, la codicia, el
orgullo y la venganza que les fue
transmitida en la sangre. (271, 65)
34. Mirad que es tiempo de justicia,
porque en verdad os digo, toda falta
será expiada. La misma tierra
reclamael mal uso que de ella y de
sus elementos haya hecho el hombre.
35. Todo lo que haya sido destruido
os reclamará, haciendo reconocer a
los hombres que fueron hechos por el
Creador con fines de amor, y que esa
voluntad única que podía destruirles
es la que les cuida, les protege y les
bendice. (180, 67)
36. Os estoy dejando este mensaje
que habéis de llevar más allá de los
mares. Mi palabra cruzará por el viejo
continente y llegará hasta los hombres
de Israel, que en lucha fratricida se
han levantado por un pedazo de tierra,
sin darse cuenta de la miseria de su
espíritu.
37. No podéis comprender la
prueba por la que pasará el mundo.
Todos esperan la paz y ésta sólo será
efectiva hasta después de que los
elementos hayan dado testimonio de
Mí. (243, 52)
38. Mis elementos se desatarán y
asolarán comarcas. Los hombres de
ciencia descubrirán un nuevo planeta
y una lluvia de estrellas alumbrará
vuestro mundo, pero esto no acarreará
desastres para la humanidad, sólo
anunciará a los hombres la llegada de
un nuevo tiempo. (182, 38)
39. Ya os he revelado que mi
pueblo se encuentra diseminado por
toda la Tierra, es decir que la simiente
espiritualista se encuentra diseminada
en toda la redondez de la Tierra.
40. Hoy estáis desunidos y hasta
llegáis a desconoceros unos y otros,
por verdaderas pequeñeces; mas
cuando las doctrinas materialistas
lleguen a amenazar con invadiros a
todos, entonces será cuando llegaréis
a identificaros todos los que pensáis y
sintáis con el espíritu. Para cuando ese
tiempo llegue, Yo os daré una señal
para que podáis reconoceros, algo que
todos podáis llegar a ver y oír en la
misma forma. Así, cuando déis
testimonio unos a otros, os
maravillaréis y diréis: Es el Señor
quien nos ha visitado. (156, 35 36)
Capítulo 64 Profecías
593
Profecía sobre la escisión de las
comunidades mexicanas
41. dme ahora, pueblo, y
levantaos a dar cumplimiento digno y
verdadero a mi palabra.
42. Veo que lleváis tristeza en
vuestro corazón, porque estáis
presintiendo que no todas estas
multitudes se van a apegar a la Ley
que he escrito en vuestra conciencia,
mas, Yo os digo que ahora, como en
el Primer Tiempo, el pueblo se
dividirá.
43. Yo os he hablado mucho y he
marcado un solo sendero a todos, por
lo que os digo que vendrá el juicio
para este pueblo, cuando sea el día
señalado por la voluntad de vuestro
Padre para hacer cesar esta
manifestación si algunos de mis hijos
me desobedecen.
44. He venido a vosotros como un
libertador en este tiempo, señalándoos
el camino del desierto, la jornada
espiritual de la lucha por la liberación
y la salvación, prometiéndoos al final
la nueva Tierra de Promisión que es la
paz, la luz y la felicidad del espíritu.
45. Bienaventurados los que se
levanten a seguirme en esta jornada,
ansiosos de liberación y
espiritualidad, porque nunca se
sentirán solos ni débiles en las
pruebas que les depare el extenso
desierto.
46. En cambio, ¡Ay de los que
falten a la fe, de los que amen más lo
del mundo que lo del espíritu, de los
que sigan aferrados a sus ídolos y a
sus tradiciones! Ellos creyendo
servirme, serán súbditos del Faraón,
que es la carne, el materialismo, la
idolatría.
47. El que anhele llegar a la Tierra
Prometida, a la patria del espíritu,
tiene que ir por el mundo dejando
huella de bien.
48. Venid por ese camino y no
temáis, que si fundáis vuestra
esperanza en Mi, no es posible que os
perdáis; si temáis o desconfiáis, es
que vuestra fe no es absoluta y Yo os
digo que el que quiera seguirme, debe
estar persuadido de mi verdad. (269,
50 51)
594
595
Capítulo 65 Parábolas
Parábola de los malos
administradores
1. Acercábanse a una casa en
busca de caridad una multitud de
hambrientos, enfermos y desnudos.
2. Los dueños de la casa la
preparaban de continuo para dar de
comer en su mesa a los caminantes.
3. El hacendado, dueño y señor de
aquellas tierras se acercaba para
presidir el banquete.
4. El tiempo transcurría y los
menesterosos siempre encontraban en
la casa sustento y abrigo.
5. Un día contempló aquel señor
que el agua de la mesa era turbia, que
los manjares no eran sanos y
agradables y que los manteles estaban
manchados.
6. Entonces llamando a los
encargados de preparar la mesa les
dijo: ¿Habéis mirado los lienzos y
probado los manjares y bebido el
agua?
7. Sí señor, contestaron aquéllos.
8. Entonces, antes de dar de
comer a estos hambrientos, haced
comer a vuestros hijos, y si ellos,
encuentran buenas las viandas, dad a
estos visitantes.
9. Los hijos tomaron el pan, los
frutos y cuanto había en la mesa y el
sabor fue desagradable y hubo
descontento y rebeldía en contra de
aquellos y reclamaron con dureza.
10. El hacendado dijo entonces a
los que esperaban, venid bajo un
árbol, que voy a ofreceros los frutos
de mi huerto y los manjares gratos al
paladar.
11. Y a los encargados dijo así:
Limpiad lo manchado, apartad el mal
sabor de los labios de los que habéis
engañado, desagraviadme, porque os
he mandado recibir a todos los
hambrientos y sedientos para
ofrecerles los mejores manjares y el
agua limpia y no habéis cumplido;
vuestro trabajo no es agradable a mí.
12. El señor de aquellas tierras
preparó el banquete, el pan fue
substancioso, los frutos sanos y
maduros, el agua fresca y confortante,
y entonces invitó a los que esperaban,
mendigos, enfermos y leprosos y
todos se alimentaron y su gozo fue
grande. Pronto se vieron sanos y
libres de males y decidieron quedarse
en la hacienda.
13. Empezaron a trabajar las
tierras, se hicieron labradores, mas
eran débiles y no supieron guiarse por
los consejo de aquel señor. Mezclaron
diferentes semillas y la cosecha
degeneró. El trigo fue ahogado por la
mala hierba.
14. Y cuando llegó el tiempo de la
siega, se acercó el hacendado y les
dijo: ¿Qué hacéis, si a vosotros sólo
os encargué el cuidado de la casa para
recibir a los visitantes? La siembra
que habéis hecho no es buena, otros
son los encargados de las tierras. Id y
limpiad los campos de cardos y de
Capítulo 65 Parábolas
596
15. mala hierba y volved a guardar
la casa; la fuente se ha secado, el pan
no sustenta y los frutos son amargos.
Haced con los caminantes, lo que Yo
hice con vosotros, y cuando hayáis
alimentado y sanado a los que se
acercasen a vosotros, cuando hayáis
hecho desaparecer el dolor de
vuestros semejantes, Yo os haré
descansar en mi mansión". (196, 47
49)
Parábola del cruce del desierto
hasta la gran ciudad
16. "Dos caminantes iban a paso
lento por un extenso desierto, sus pies
estaban doloridos por las ardientes
arenas. Se dirigían hacia una lejana
ciudad, sólo la esperanza de llegar a
su destino les alentaba en su dura
jornada, el pan y el agua se les iban
agotando. El más joven de los dos
comenzó a desfallecer y rogó a su
compañero que continuase solo el
viaje, porque las fuerzas le estaban
abandonando.
17. El caminante anciano trató de
reanimar al joven, diciéndole que tal
vez encontrarían pronto un oasis
donde reparar las fuerzas perdidas,
pero aquél no se reanimaba.
18. Pensó no abandonarlo en
aquella soledad y a pesar de
encontrarse también fatigado, echó
sobre su espalda al compañero
rendido y continuó trabajosamente la
caminata.
19. Cuando ya hubo descansado el
joven, considerando la fatiga que le
ocasionaba al que sobre sus hombros
le llevaba, se soltó de su cuello, le
tomó de la mano y acontinuaron el
camino.
20. Inmensa fe alentaba el corazón
del caminante anciano, la que le daba
fuerzas para vencer su cansancio.
21. Como lo había presentido,
apareció en el horizonte el oasis bajo
cuya sombra les esperaba la frescura
de un manantial. Al fin llegaron a él y
bebieron de aquella agua fortificante
hasta saciarse.
22. Durmieron con sueño reparador
y al despertar sintieron que había
desaparecido el cansancio, tampoco
experimentaban hambre ni sed,
sentían paz en su corazón y fuerzas
para llegar a la ciudad que buscaban.
23. No hubieran querido dejar
aquel sitio, mas era menester
continuar el viaje. Llenaron sus
ánforas de aquella agua cristalina y
pura y reanudaron su camino.
24. El caminante anciano que había
sido el sostén del joven, dijo:
Tomemos con medida el agua que
llevamos, es posible que encontremos
en el camino algunos peregrinos
vencidos por la fatiga muriendo de
sed o enfermos y será menester
ofrecerles la que llevamos.
25. Protestó el joven diciendo que
no sería sensato dar lo que tal vez ni
para ellos bastaría; que en tal caso, ya
que tanto esfuerzo les había costado
conseguir aquel precioso elemento, lo
podrían vender al precio que
quisieran.
26. No quedando satisfecho con
esta respuesta el anciano, le replicó
diciendo que si querían tener paz en
Capítulo 65 Parábolas
597
su espíritu, debían compartir el agua
con los necesitados.
27. Contrariado el joven dijo que
prefería consumir él solo el agua de su
ánfora antes que compartirla con
alguien que se encontrara en su
camino.
28. Nuevamente el presentimiento
del anciano volvió a cumplirse, pues
vieron adelante de ellos una caravana
formada por hombres, mujeres y
niños, que perdida en el desierto
estaba próxima a sucumbir.
29. El buen anciano se acercó
presuroso ante aquella gente a quien
le dio de beber. Los caminantes al
momento se sintieron fortalecidos, los
enfermos abrieron sus ojos para dar
gracias a aquel viajero y los niños
dejaron de llorar de sed. La caravana
se levantó y continuó su jornada.
30. Había paz en el corazón del
caminante generoso, mientras el otro,
mirando su ánfora vacía, alarmado le
dijo a su compañero que retornaran en
busca del manantial para recuperar el
agua que habían consumido.
31. No debemos regresar, dijo el
buen caminante, si tenemos fe,
adelante encontraremos nuevos oasis.
32. Mas el joven dudó, tuvo miedo
y prefirió despedirse ahí mismo de su
compañero, para regresar en busca del
manantial. Los que habían sido
hermanos de lucha se separaron.
Mientras uno continuaba adelante en
el sendero, lleno de fe en su destino,
el otro pensando que podía morir en el
desierto, corrió hacia el manantial con
la obsesión de la muerte en su
corazón.
33. Al fin llegó jadeante y fatigado,
pero satisfecho bebió hasta saciarse,
olvidándose del compañero que dejo
ir solo, así como de la ciudad a la que
había renunciado, decidiendo quedar-
se a vivir en el desierto.
34. No tardó mucho en pasar cerca
de ahí una caravana compuesta por
hombres y mujeres rendidos y
sedientos; se acercaron con ansiedad
para beber de las aguas de aquel
manantial.
35. Mas de pronto vieron aparecer
a un hombre que les prohibía beber y
descansar si no le retribuían aquellos
beneficios. Era el caminante joven
que se había adueñado del oasis,
convirtiéndose en señor del desierto.
36. Aquellos hombres le
escucharon con tristeza, porque eran
pobres y no podían comprar aquel
precioso tesoro que calmaría su sed.
Al fin, despojándose de lo poco que
llevaban, compraron un poco de agua
para mitigar la sed desesperante y
continuaron su camino.
37. Pronto aquel hombre se
convirtió de señor en rey, porque no
siempre eran pobres los que por ahí
pasaban, también había poderosos que
podían dar su fortuna por un vaso de
agua.
38. No volvió este varón a
acordarse de la ciudad que estaba más
allá del desierto y menos del fraternal
compañero que le había llevado sobre
sus hombros, librándolo de perecer en
aquella soledad.
39. Un día vio venir una caravana
que seguramente se dirigía a la gran
ciudad, mas con sorpresa observó que
Capítulo 65 Parábolas
598
aquellos hombres, mujeres y niños,
venían caminando llenos de fortaleza
y júbilo, entonando un himno.
40. No comprendió este varón lo
que miraba y su sorpresa fue mayor
cuando vio que al frente de la
caravana marchaba aquél que había
sido su compañero de viaje.
41. La caravana se detuvo frente al
oasis, mientras los dos hombres frente
a frente se contemplaban asombrados;
al fin el que habitaba en el oasis
preguntó al que había sido su
compañero: Decidme ¿Cómo es
posible que haya quienes pasen por
este desierto sin sentir sed ni
experimentar cansancio?
42. Es que en su interior pensaba lo
que sería de él el día en que nadie se
acercara a pedirle agua o albergue.
43. El buen caminante le dijo a su
compañero: Yo llegué hasta la gran
ciudad, mas no sólo en el camino
encontré enfermos, sino sedientos,
extraviados, cansados y a todos los
reanimé con la fe que a me anima,
y así de oasis en oasis llegamos un día
a las puertas de la gran ciudad.
44. Afui llamado por el Señor de
aquel Reino, el que viendo que
conocía el desierto y que tenía piedad
de los viajeros, me dio la misión de
volver para ser guía y consejero en la
dolorosa travesía de los caminantes.
45. Aquí me tenéis conduciendo
una más de las caravanas que he de
llevar a la gran ciudad. Y vos ¿Qué
hacéis aquí? Preguntó al que se había
quedado en el oasis. Este
avergonzado, enmudeció.
46. Entonces el buen viajero le
dijo: que habéis hecho vuestro este
oasis, que vendéis sus aguas y que
cobráis por la sombra, estos bienes no
son vuestros, fueron puestos en el
desierto por un poder divino para que
los tomara el que de ellos necesitara.
47. ¿Veis estas multitudes? Ellas
no necesitan del oasis porque no
sienten sed, ni se fatigan, me basta
trasmitirles el mensaje que por mi
conducto les envía el Señor de la gran
ciudad, para que se levanten,
encontrando en cada paso fuerzas por
el ideal que tienen de alcanzar aquel
Reino.
48. Dejad el manantial a los
sedientos, para que en él encuentren
descanso y apaguen su sed los que
sufren los rigores del desierto.
49. Vuestro orgullo y egoísmo os
han cegado, mas ¿De qué os ha
servido el ser dueño de este pequeño
oasis, si vivís en esta soledad y os
habéis privado de conocer la gran
ciudad que juntos buscábamos? ¿Ya
olvidasteis aquel ideal que fue de los
dos?
50. Aquel varón escuchando en
silencio al que fuera fiel y abnegado
compañero, prorrumpió en llanto
porque sintió arrepentimiento de sus
errores, y arrancándose las falsas
galas, se fue en busca del punto de
partida que era donde el desierto
empezaba, para seguir el camino que
lo llevara a la gran ciudad; mas ahora
marchaba iluminado su sendero por
una nueva luz, la de la fe y el amor a
sus semejantes".
Capítulo 65 Parábolas
599
51. Yo soy el Señor de la gran
ciudad y Elías el anciano de mi
parábola, es la "voz del que clama en
el desierto", es el que nuevamente se
manifiesta entre vosotros, en
cumplimiento a la revelación que os
dí, en la transfiguración del Monte
Tabor. Él es quien os guía en el
Tercer Tiempo hacia la gran ciudad,
en donde os espero para entregaros el
galardón eterno de mi amor.
52. Seguid a Elías ¡Oh pueblo
amado! y todo cambiará en vuestra
vida; en vuestro culto e ideales, todo
será transformado.
53. ¿Creíais que vuestro culto
imperfecto sería eterno? No,
discípulos; mañana, cuando vuestro
espíritu contemple en el horizonte la
gran ciudad, dirá como su Señor: "Mi
Reino no es de este mundo". (28, 18
40)
Parábola: Magnanimidad de un
Rey
54. Encontrábase un rey rodeado de
sus súbditos celebrando una victoria
obtenida sobre un pueblo rebelde, el
cual pasaba a ser su vasallo.
55. El Rey y los suyos cantaban
victoria. El Rey habló así a su pueblo:
La fuerza de mi brazo ha vencido y ha
hecho crecer mi reino, mas a los
vencidos los amaré como a vosotros,
les daré grandes tierras en mis
dominios para que cultiven la vid y
así como Yo los amo, quiero que
vosotros les améis.
56. El tiempo pasó, y de entre aquel
pueblo conquistado por el amor y la
justicia de aquel Rey surgió un varón
rebelde a su Señor, a quien intentó dar
muerte mientras dormía, hiriéndole
solamente.
57. Ante su delito aquel hombre
huyó lleno de temor a ocultarse en las
más oscuras selvas, mientras el Rey
lloraba la ingratitud y la ausencia de
su súbdito porque mucho le amaba su
corazón.
58. El hombre aquel, en su huida
cayó prisionero de un pueblo enemigo
del rey, y cuando fue acusado de ser
un súbdito de aquel a quien no
reconocían, éste atemorizado, a voz
en cuello les dijo que él se encontraba
fugitivo porque acababa de matar al
Rey, mas no fue creído y le
sentenciaron a morir en una hoguera
después de atormentarlo.
59. Cuando ya sangrante iba a ser
arrojado al fuego, acertó a pasar por
ahí el Rey con sus súbditos, quienes
andaban en busca del rebelde, y al ver
lo que ahí estaba aconteciendo,
levantó aquel señor su brazo diciendo
a los verdugos: ¿Qué hacéis pueblo
rebelde? Y a la voz majestuosa e
imperiosa del Rey, los rebeldes
cayeron postrados ante Él.
60. El súbdito ingrato, que
continuaba atado junto al fuego en
espera solamente del cumplimiento de
su sentencia, estaba absorto y
sorprendido al ver que el rey no había
muerto y que se acercaba paso a paso
hacia él para desatarlo.
61. Lo apartó del fuego y curó sus
heridas; luego acercó vino a sus
labios, le vistió con blanca y nueva
vestidura y después de depositar un
beso en su frente le dijo: Súbdito mío,
Capítulo 65 Parábolas
600
¿Por qué os habéis ido de mi lado?
¿Por qué me habéis herido? No me
contestéis de palabra, sólo quiero que
sepáis que os amo, y os digo en este
instante: Venid y seguidme.
62. Aquel pueblo que presenciaba
estas escenas de caridad, maravillado
y convertido, exclamó: Hosanna,
hosanna, declarándose súbdito
obediente de aquel rey. Ese pueblo
sólo recibió beneficios de su Señor y
el súbdito que un día se rebeló,
sorprendido por tanto amor de su rey,
hizo el propósito de pagar aquellas
pruebas de afecto sin límite, amando y
venerando por siempre a su Señor,
rendido ante sus obras perfectas .
63. He aquí, pueblo, muy clara mi
palabra. Los hombres luchan en
contra mía y pierden su amistad para
conmigo.
64. ¿Q daño he hecho a los
hombres? ¿Qué perjuicio les acarrea
mi Doctrina y mi Ley?
65. Sabed que cuántas veces me
ofendáis, las mismas seréis
perdonados, pero entonces quedaréis
obligados a perdonar a vuestros
enemigos cuantas veces os
ofendieren.
66. Os amo, y si un paso os alejáis
de Mí, ese mismo doy Yo para
acercarme a vosotros. Si me cerráis
las puertas de vuestro templo, Yo
llama a ellas hasta que abráis para
penetrar en él . (100, 61 70)
Bendiciones
67. Bienaventurado el que lleve
con paciencia sus penas, porque en su
misma mansedumbre hallará fuerza
para continuar cargando su cruz en el
camino de su evolución.
68. Bendito sea aquél que soporte
con humildad la humillación y sepa
perdonar a quienes lo hayan ofendido,
porque Yo lo justificaré; mas ¡Ay de
los que juzgan los actos de sus
hermanos, porque ellos a su vez serán
juzgados!
69. Bendito sea el que cumpliendo
el primer precepto de la ley, me ame
sobre todo lo creado.
70. Bendito sea el que deje que Yo
juzgue su causa justa o injusta. (44, 52
55)
71. Bienaventurado el que se
humillare en la Tierra, porque Yo lo
ensalzaré en el Más Allá.
Bienaventurado el que perdonare, por-
que Yo lo perdonaré. Bienaventurado
el calumniado, porque Yo testificaré
su inocencia. Bienaventurado el que
testimonio de Mí, porque Yo le
bendeciré. Y al que fuere desconocido
por practicar mi Doctrina, Yo le
reconoceré. (8, 30)
72. Bienaventurados los que
cayendo y levantándose, van llorando
y bendiciéndome, los heridos por sus
propios hermanos, confían en muy
dentro de su corazón. Esos pequeños
y tristes, escarnecidos, pero mansos y
por lo mismo fuertes de espíritu, son
verdaderamente mis discípulos. (22,
30)
73. Bienaventurado el que bendice
la voluntad de su Señor,
bienaventurado el que bendice su
Capítulo 65 Parábolas
601
propia amargura sabiendo que ella
lavará sus manchas, porque ese está
afirmando sus pasos para ascender la
montaña espiritual. (308, 10)
74. Todos esperan la luz de un
nuevo día, la aurora de la paz que sea
principio de una era mejor. Los
oprimidos esperan el día de su
liberación, los enfermos esperan un
bálsamo que les devuelva la salud, la
fuerza y la alegría.
75. Bienaventurados los que sepan
esperar hasta el último instante,
porque a ellos se les dará con creces
cuanto hayan perdido. Esa espera Yo
la bendigo, porque es prueba de su fe
en Mí. (286, 59 60)
76. Bienaventurados los fieles;
benditos los que permanecen fuertes
hasta el final de las pruebas. Benditos
los que no han desechado la fortaleza
que les imparte mi enseñanza, porque
ellos, en los tiempos de amargura que
se avecinan, pasarán con fortaleza y
con luz las vicisitudes de la vida.
(311, 10)
77. Benditos los que me bendicen
en el altar de la Creación y los que
saben recibir con humildad las
consecuencias de sus faltas, sin
atribuirlas a castigos divinos.
78. Benditos los que saben hacer
mi voluntad y aceptan con humildad
sus pruebas. Todos ellos me amarán.
(325, 7 8)
Exhortaciones para el desarrollo
79. Benditos sean los que piden con
humildad y fe para el progreso de su
espíritu, porque ellos recibirán lo que
soliciten de su Padre.
80. Benditos los que saben esperar,
porque a sus manos llegará mi caridad
en el instante oportuno.
81. Aprended a pedir y también a
esperar, sabiendo que nada escapa a
mi caridad; confiad en que mi
voluntad se manifieste en cada una de
vuestras necesidades y pruebas. (35, 1
3)
82. Benditos seáis los que soñáis
con un paraíso de paz y armonía.
83. Bienaventurados aquéllos que
han despreciado y visto con
indiferencia las trivialidades de lo
superfluo, las vanidades y pasiones
que ningún bien le dan al hombre y
menos al espíritu.
84. Benditos los que han apartado
las prácticas fanáticas que a nada
conducen y han alejado antiguas y
erróneas creencias, para abrazar la
verdad absoluta, desnuda y limpia.
85. Yo bendigo a quienes van
renunciando a lo exterior para
penetrar en la meditación, en el amor
y en la paz interior, porque van
comprendiendo que la paz no la da el
mundo; que la podéis encontrar dentro
de vosotros mismos.
86. Benditos vosotros a quienes la
verdad no atemoriza, ni os habéis
escandalizado ante ella, porque de
cierto os digo, que la luz caerá como
cascada sobre vuestro espíritu para
Capítulo 65 Parábolas
602
87. mitigar por siempre vuestra sed
de luz. (263, 2 6)
88. Bienaventurado el que escuche,
asimile y practique mis enseñanzas,
porque él sabrá vivir en el mundo,
sabrá morir para el mundo y llegada
su hora sabrá resucitar en la eternidad.
89. Bendito el que se profundiza en
mi palabra porque ha llegado a
comprender el por q del dolor, el
sentido de la restitución y de la
expiación y, en lugar de desesperarse
o blasfemar, aumentando con ello su
pena, se yergue lleno de fe y de
esperanza para luchar, para que el
peso de sus culpas se haga más
liviano cada día y su cáliz sea menos
amargo.
90. La serenidad y la paz es de los
hombres de fe, de los conformes con
la voluntad de su Padre. (283, 45
47)
91. Vuestro adelanto o evolución
os permitirá encontrar mi verdad y
percibir mi presencia divina, aen lo
espiritual como en cada una de mis
obras. Entonces os diré:
"Bienaventurados los que saben
verme en todas partes, porque son los
que verdaderamente me amarán".
"Bienaventurados los que saben
sentirme con el espíritu y aun con la
materia, porque son los que han dado
sensibilidad a todo su ser, los que en
verdad se han espiritualizado". (305,
61 62)
92. Vosotros sabéis que desde mi
alto solio envuelvo el Universo en mi
paz y en mis bendiciones.
93. Todo es bendito por a toda
hora, en todo instante.
94. De no ha brotado ni brotará
maldición o abominación alguna para
mis hijos; por eso sin contemplar
justos ni pecadores, hago descender
sobre todos mi bendición, mi ósculo
de amor y mi paz. (319, 49 50)
603
El Llamado De Dios
Llamado a los hombres de este tiempo
Humanidad, humanidad: levantaos, el tiempo apremia y si no lo hacéis en
este día, no despertaréis en esta existencia. ¿Vais a permanecer adormecidos a
pesar de mi mensaje? ¿Queréis que os despierte la muerte de la carne, con el
fuego voraz del arrepentimiento de vuestro espíritu sin materia?
Sed sinceros, poneos en el caso de encontraros en la vida espiritual frente
a frente a la verdad, donde nada podrá disculpar vuestro materialismo, donde
os miraréis con vuestros harapos verdaderos, manchados, sucios y destrozados,
que será lo que por vestidura traiga vuestro espíritu. En verdad os digo que ahí,
al contemplar vuestra miseria y sentir tanta vergüenza, experimentaréis el
inmenso deseo de lavaros en las aguas del más profundo arrepentimiento
sabiendo que sólo limpios podréis ir a la fiesta del espíritu.
Contemplaos más allá del egoísmo humano con todas sus lacras que
ahora son vuestro orgullo, vuestra satisfacción, y decidme si alguna vez os ha
preocupado el dolor de la Humanidad, si en vuestro corazón encuentran eco las
quejas de los hombres, los sollozos de las mujeres o el llanto de los niños;
entonces decidme: ¿Qué habéis sido para la Humanidad? ¿Habéis sido vida?
(228, 62 63)
Llamado a los intelectuales
Venid a Mí los intelectuales, cansados de la muerte y desengañados en su
corazón, venid a los que os habéis turbado y en vez de amar habéis odiado,
Yo os daré descanso haciéndoos comprender que el espíritu obediente a mis
mandatos, jamás se cansa; os haré penetrar en una ciencia que jamás turba la
inteligencia. (282, 54)
Llamado a los fatigados y agobiados
Venid a Mí, hombres tristes, solitarios y enfermos. Los que arrastráis
cadenas de pecado, los humillados, hambrientos y sedientos de justicia, estad
conmigo, en mi presencia desaparecerán muchos de vuestros males y sentiréis
que vuestra carga se aligera.
Si queréis poseer los bienes del espíritu, Yo os los concederé, si me pedís
posesiones terrestres para hacer buen uso de ellas, también os las daré, porque
vuestra petición es noble y justa. Entonces os convertiréis en buenos
administradores y Yo os concederé la multiplicación de esos bienes para que de
ellos participéis a vuestros hermanos. (144, 80 81)
El Llamado De Dios
604
Exhortación al Israel espiritual
Israel, convertíos en los guías de la humanidad, dadle este pan de vida
eterna, mostradle esta Obra Espiritual para que las diferentes religiones se
espiritualicen en mi Doctrina y así el Reino de Dios sea sobre todos los
hombres. (249, 66)
¡Escuchadme, Israel amado! Abrid vuestros ojos espirituales y
contemplad la gloria de vuestro Padre, escuchad mi voz a través de vuestra
conciencia, escuchad con vuestros oídos espirituales las melodías celestiales
para que vuestro corazón y espíritu se regocije, para que sintáis paz, porque Yo
soy la paz, y vengo a invitaros a que viváis dentro de ella, vengo a revelaros el
amor que he sentido por la humanidad en todos los tiempos, la causa por la que
en el Segundo Tiempo Jesús derrasu sangre preciosísima para redimiros del
pecado, para enseñaros el amor, para dejar impresa en vuestro corazón y espíritu
la Doctrina verdadera. (283, 71)
Volved a vuestra mirada, si habíais perdido el camino, hoy sed
conmigo. Elevad vuestro pensamiento hasta Mí, habladme como un hijo habla a
su padre, como se habla confidencialmente a un amigo. (280, 31)
Transformaos bajo mi enseñanza, sentíos hombres nuevos, practicad mis
virtudes e irá apareciendo la luz en vuestro espíritu y Cristo se manifestará en
vuestro camino. (228, 60)
Pueblo: Id a la humanidad, habladle como Cristo os habló a vosotros, con
la misma caridad, con la misma determinación y esperanza. Hacedles ver que
hay caminos de elevación que dan satisfacciones mayores que los que dan los
bienes materiales. Hacedles ver que hay una fe que hace creer y esperar más allá
de lo tangible. Decidles que su espíritu vivirá eternamente y que por lo tanto
tienen que prepararse para llegar a gozar de esa eterna felicidad. (359, 94 95)
MI PAZ SEA CON VOSOSTROS
*